Disclaimer: Yuri on ice no me pertenece.

ADVERTENCIA: SHOTACON, repito, SHOTACON, si no te gusta, no lo leas :) si por el contrario, eres igual que yo 7v7 ¡BIENVENIDA/O! contiene fluff y slash...seguramente causará diabetes.Perdonen el OCC Y errores ortográficos.

Nota: Ya no diré que no tengo excusa, ustedes ya saben. xD Actualizo hoy...porque sí.xb

Al capítulo


Capítulo 11

En el que Viktor confirma su amor

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El calor le estaba matando.

Se pasó una mano por la frente y el sudor que se esparció por su brazo solo lo hizo suspirar.

La estrella amarilla besaba su piel con fuerza y sin misericordia, mientras que a las afueras de su casa, sus amigos y él jugaban con una pelota de béisbol. Phichit y Yuko lanzaban mientras que Takeshi era el que recibía si él no la botaba con el bate, o más bien palo, que habían conseguido.

Todos estaban organizados aprovechando que era un gran espacio para correr y saltar. Viktor les había dejado jugar con la condición de que no le hicieran daño a la casa. Yuuri quiso que se uniera al juego, pero el albino rechazó la invitación cuando les informo que debía de irse a recoger algunas verduras. No es que fuera muy responsable, pero ya que tenía a Mila para que le estuviera gritando por sus deberes, él debía de hacerlo.

De igual forma, el albino se había mostrado triste cuando tuvo que rechazar su idea, pero le había prometido que tal vez jugarían de nuevo otra vez, así que no había problema.

— ¡Vamos Yuuri, tu puedes!

Solo había un pequeño problema…

— ¡V-Voy!

No había podido batear ninguno pelota.

—Strike 3 ¡Estas fuera!

Yuuri jadeo sosteniéndose de sus rodillas con el sudor resbalando desde su frente. Estaba cansado y había sido vencido. Era un asco para batear, siempre fallando, cayéndose por la fuerza emitida, pero lo peor no era eso, era que veía borroso.

Muy borroso.

—Oye Yuuri ¿Estas bien?

Yuko y los demás lo rodearon dándole ánimos. Lo habían puesto como el bateador ya que lanzar la pelota se le daba mal, y tampoco era el que recibía porque la pelota siempre llegaba y golpeaba su rostro, así de malo era Yuuri Katsuki en los deportes, o por lo menos en ese.

—S-Sí, hagámoslo de nuevo.

Todos le sonrieron a cambio y se posicionaron. Levantó la mirada respirando profundo ante el fuerte sol y Yuko sonrió asintiendo

— ¿Listo?

Asintió con lentitud apretando el bate y se lamió los labios justo cuando la castaña posiciono sus pies en la tierra y lanzó la pelota. Yuuri la vio llegar como un cohete, y cerrando fuertemente sus luceros cobrizos, movió su bate escuchando un fuerte chasquido.

Abrió los ojos ilusionado, pero solo duro unos segundos antes de que la pelota golpeara su rostro justo en la frente.

— ¡Yu-Yuuri!

Se sobo la cabeza mientras que una fuerte carcajada brotaba de la boca de Takeshi. Abrió los ojos ligeramente y descubrió que Phichit guardaba una sonrisita entre sus labios, mientras que Yuko le estiraba una mano.

— Perdóname, lance la pelota muy fuerte

—O él es muy idiota

Takeshi río con más estruendo y la morena se acercó furiosa, seguidamente le jaló una oreja y Phichit le extendió la mano para levantarse.

—Me preocupas Yuuri ¿Pasa algo malo?

Quiso negar de inmediato, pero desvió la mirada cuando el letrero de bienvenida que tenía colgado Viktor en una esquina de la casa atrajo su atención. Miró sus dedos dudoso y luego levantó la mirada entrecerrando los ojos, después los relajo, e hizo lo mismo 5 veces hasta caer en cuenta.

—No veo de lejos…

—Déjame entender…

Viktor se sentó en la cama de frazadas blancas y agarró a Yuuri posicionándolo en su regazo, a la vez que el pequeño se quitaba sus medias deportivas

— ¿Yuuri necesita anteojos? ¡Pero si no es un oso de anteojos!

Mila se golpeó la frente ante el mal chiste del albino y puso las manos a cada lado de su cadera golpeado el suelo con sus pezuñas.

—Eso no tiene nada que ver Viktor, Yuuri no puede ver de lejos, sufre de miopía.

El rostro de preocupación del conejo la hizo suspirar, se veía como un corderito degollado

— No es nada grave, solo no puedo ver cosas que están a una distancia muy larga.

—Per-Pero ¿Y por qué? ¿Hizo algo para que le pasara eso? ¿Se puede quitar?

Yuuri escuchaba atentamente pegándose al pecho del conejo. ¿Anteojos? ¿Que se sentiría tenerlos puestos? ¿Se vería bien con ellos?

—Lo más probable es que unos de sus padres utilizará gafas. Dime Yuuri ¿Tu mamá o papá tenían anteojos?

No respondió con rapidez y solo se limitó a recordar. A mamá nunca la había visto utilizando eso…pero a papá… papá sí. Asintió para el alivio de la pelirroja y carraspeo rascándose la nariz.

—Ahí está. Le heredaron el problema

Viktor se preocupó un poco, y eso pareció inquietar al pequeño porque se removió en su sitio y se pegó más al pecho del albino buscando protección.

—En-Entonces…¿Tendré que usar gafas?

No estaba seguro de lo que pasaba, así que quería confirmar si en verdad iba a suceder. Era muy repentino a pesar de que hace algún tiempo había comenzado a ver así. Al principio le pareció raro, pero para no preocupar a Viktor, no le había dicho nada.

—Se lo que piensas Yuuri, ¿No quieres usar anteojos cierto?

A veces pensaba que Mila era adivina. Le sorprendía la manera en la que coincidía con las cosas. O bueno, era eso o que era muy ingenuo.

Antes de contestar a la pregunta, volteo a ver a Viktor el cual movía sus orejas cómicamente escuchando los sonidos del exterior. El albino le devolvió la mirada y sonrió cálidamente brindándole la confianza de siempre. Viktor decía que era muy lindo, que sus ojos cobrizos eran hermosos, pero si usaba las gafas ¿Ya no lo serían?

—Ño.

Hizo un puchero propio de su edad negándose rotundamente y Mila lo miró sorprendida, luego Yuuri se acurruco en el torso del conejo y alzó sus brazos enredándose en su cuello.

—No quiero.

Sin embargo Viktor lo miro y noto que estaba triste.

Por culpa de él.

—Mila ¿Nos disculpas un momento?

Se quedó estático cuando la pelirroja se fue mientras que detallaba cada reacción de Nikiforov. El albino lo agarró en brazos y lo sentó en la cama mirándolo fijamente.

— ¿Por qué no quieres usar gafas Yuuri? Es para que veas mejor

Su rostro de preocupación le trasmitía tristeza. Viktor se veía así por su culpa, pero no quería decirle la verdadera razón, porque de seguro para consolarlo sólo le diría que no importaba, que lo querría así…pero es que… era imposible.

—Yuuri…

—Ya dije que ño.

Se cruzo de brazos inflando los mofletes y se dio media vuelta ante el ceño fruncido del conejo

—Yuuri~

—Nop.

Viktor suspiro y lo tomo en brazos picándole el estómago para que dijera algo, pero a pesar de que al moreno le hiciera cosquillas y a ratos se riera, ni una palabra salió de su boca.

El oji-azul lo observo por un momento, e igual de infantil inflo las mejillas frunciendo aún más el entrecejo. Después soltó al moreno, y lo dejó en el suelo encaminándose a otra parte.

— ¿Vitya?

Alcanzó a ver su rostro enojado y trago saliva arrepentido totalmente.

— ¡A-Ah! ¡No te vayas!

Se levantó y corrió hasta él chocando con su alto cuerpo. Le abrazó las piernas y levanto el rostro con lágrimas en los ojos.

— L-Lo siento…

Sabiendo que rompería a llorar, su corazón se arrugo como un papel cuando lo vio así.

Resoplo, acuclillándose a su altura, y lo tomo debajo de sus axilas antes de alzarlo y apretarlo a su pecho.

—Aw, no puedo enojarme contigo.

Con los labios fruncidos y la barbilla arrugada, se limpió las lágrimas con la manga de su camisa y miro la sonrisa pintada en los labios del albino como el sol al aparecer por entre el poniente.

—Pero ¿Me contaras? Estoy preocupado Yuuri, si no te los pones puede que tu vista no mejore, es más, puede empeorar

La probabilidad de quedar ciego asusto a Yuuri, no ver los hoyuelos que siempre aparecían en el rostro de Viktor al sonreír, lo hizo entristecer más.

—Por eso debes usarlos, si no quien sabe que pueda pasar.

Bajo la mirada por un breve momento hasta que saco el valor y elevo sus ojos encontrando los siempre índigos de Viktor. Sus pestañas tupidas pestañaron con lentitud y de la impresión, acuno su rostro embobado por sus facciones inigualablemente lindas.

Sus manitos antes no abarcaban las mejillas de Viktor, pero ahora podía tomarlas por completo.

—Y-Yo…

Avergonzado se enfocó en la sonrisa que tenía entre sus manos y después sintió dos par de palmas calientes posarse en ellas mientras que apretaban entre las suyas, sus mejillas ruborizadas.

—Yo tengo miedo de que pienses que soy feo…

— ¿Qué?

Se acercó más para oírlo. No creía lo que escuchaba

—T-T-Tengo miedo de que pienses que soy feo…

Chillo desviando la mirada mientras que su voz desaparecía gradualmente. Viktor se quedó anonado viéndolo y después rompió en risas agudas con las mejillas rojas

—¡A-Ah! ¡N-N-No te rías…!

Le golpeó suavemente el pecho con sus manos y el albino lo acercó más hacia si riéndose gravemente. Con ganas de llorar frunció el ceño e hizo un puchero delatando lo furioso que estaba mientras que Viktor se limpiaba algunas lágrimas que tenía en los ojos.

— ¡V-Vitya!

—Ya ya…Oh dios Yuuri ¿Cómo has podido creer en eso?

Ladeo la cabeza sin entender la pregunta, pero en el fondo se sintió realmente avergonzado.

—¿Q-Qué dices?

Viktor lo miro comprensivo, con un rostro risueño y tierno que hacia palpitar su pequeño corazón.

—No me importa nada de eso Yuuri. Si tienes o no gafas, si eres flaco o gordo, ¡Si eres un lindo oso o no!

Beso cada oreja del moreno y él, enternecido, ronroneo gustosamente sintiendo los suaves labios del conejo cerca de sus sienes.

— Yo te amo Yuuri, y por eso tu apariencia no importa, cada pequeñísima parte tuya la quiero, esta, y está por ejemplo

Plantó un beso en su nariz y su frente escuchando el terso tintineo que venía de la garganta del azabache

—Tal vez con tus gafas no pueda ver tus hermosos ojos, pero hará que mis ganas por quitártelas sean mucho más fuertes.

Por suerte o mala, la mente inocente del moreno no entendió la última referencia, no obstante, eso no detuvo que se riera como un tonto algo embelesado

— ¿En…serio?

Asintió frenéticamente ocurriéndosele una idea para convencerlo. Yuuri debía aprender que no le importaba su apariencia, que lo que amaba era esa bolita de sentimientos que tenía en su corazón y lo hacían sumamente bondadoso y tierno.

—Es como conmigo ¿Cuándo me corte el pelo, pensaste que me veía feo?

La pregunta fue para Yuuri, una aberración que nunca debía de haberse dicho. ¿Viktor feo? ¡Nunca, nunca en su vida!

— ¡No! ¡Tú siempre serás hermoso!

El arrebol nació de las mejillas de Viktor, pero eso no evitó que ensanchara más su sonrisa.

—Y cuando me lo corte ¿Me dejaste de querer?

Yuuri exhalo aire sin creerse la pregunta y negó frenéticamente mientras que Viktor suspiraba

—Ves, no dejare de quererte solo porque cambies algo de ti

Acercó su naricita y la frotó contra el moreno cariñosamente, mientras que hacía reír al pequeño.

—No te preocupes, nada dañara el sentimiento que tengo hacia ti.

Se abrazaron mutuamente, y Yuuri se escondió en su hombro mucho más tranquilo. Ya tenía una idea de cómo quería sus anteojos.

Viktor acuno las manos que le cubrían los ojos , preguntándose por enésima vez si podía ver.

— ¡Yuuri, Yuuri! ¿Ya puedo ver?

Rio emocionado mientras que el pequeño chillaba eufórico. Acuclillado, el moreno detrás suyo cubría su rostro riéndose cerca de sus orejas que deleitándose ante el trinar de esa suave voz, sentía un cosquilleo en su pecho.

—Voy a destaparte los ojos, pero no los abras hasta que yo lo diga ¿Esta bien?

Asintió decidido a cumplir su mandato pero el osito apretando sus parpados hizo un pequeño puchero

— Sin trampas~

Siseo mientras que el albino divertido, apretaba sus manos rodeándolo de una cálida sensación.

—Listo, ahí voy

Cuando sintió que ya no le cubrían los ojos, los cerró con fuerza escuchando como los pasos de Yuuri se acercaban a él….pero la tentación le hizo entreabrir un poco los párpados…

No obstante, el pelinegro desconfiado y mirándolo atentamente, lo señalo con un dedo acusatoriamente

— ¡Vitya~!

—Ya ya, lo siento.

Sonrió cerrando esta vez los ojos y para que Yuuri estuviese tranquilo, se cubrió los mismos escuchando los suaves pasos del moreno.

—Listo, ya puedes ver.

Estaba emocionado, y no lo podía negar para nada. Yuuri se preparaba para mostrarle sus nuevos anteojos y se comportaba tremendamente tierno, como si le estuviera preparando una ceremonia, que hasta velo tenía, aunque en este caso era una frazada blanca.

Cuando por fin sus luceros se desnudaron, se le dilataron rápidamente ante la imagen del pequeño Yuuri con sus anteojos de marco azul. Sonriente y ruborizado hasta el cuello, tenía los ojos cerrados mientras que sus gafas, cayéndose graciosamente por su nariz en ocasiones, se pegaban a su flequillo que caía en su frente adorablemente.

— ¿T-Te gusta…?

No pudo terminar de formular la pregunta cuando ya estaba entre los brazos del conejo siendo apretujada, la colita de Viktor moviéndose rápidamente de regocijo.

— ¡Aww! ¡Te queda perfecto, perfecto!

Se frotó contra su mejilla y la colita de Yuuri se movió igual o más que la del albino disfrutando de los mimos que sin dudar, hacían latir su corazón.

— Sobre todo que sean azules, es un color muy bonito.

Yuuri recordó algo y sonrió mas deslumbrantemente dejando ciego a Nikiforov.

— ¡Como los ojos de Vitya! — Chillo alegre— Escogí el azul porque los ojos de Vitya son celestes, como el cielo ¡Como el mar!

Se colgó de su cuello ante la mirada anonada del conejo y ladeo la cabeza

— Cada que las vea, me recordaran a Vitya y sus hermosos ojos.

Respiro profundo, con la piel erizada y el rostro rojo, mientras que el niño sin saber que había ocasionado, lo abrazaba por el cuello cerrando brevemente sus luceros por la felicidad que sentía inundada en su pecho.


Respondiendo Reviews

Deysi-zg501: A ti por comentar nena, muchas gracias, espero verte de nuevo, bye~


Muchas gracias por leer :3 Espero les haya gustado a todos, nos vemos el siguiente domingo~

¿Merezco un review? ¡Me encantaría saber qué te pareció! owo

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