K: krum
Era el día de San Valentín por la tarde. Ya todos habían acabado de sus clases, y Draco Malfoy entró por el cuadro a la torre de Premios Anuales.
Lo primero que se encontró fue a una Granger sonrojada sentada en el sillón leyendo lo que parecía ser una carta.
-¿Leyendo cartas de San Valentín, Granger?
La chica alzó la cabeza un momento para contestar un simple "ajá" y después volvió a su carta.
Ese hecho enfureció a Draco. Primero, porque le prestaba más atención a una carta que a él. Segundo, que le prestaba más atención a una carta de un chico que a él.
-Granger. -ella hizo un ruidito, como para instarle a continuar.- Hermione.
La chica alzó una ceja.
-¿De quién es la carta?
-¿Qué te importa, Malfoy?
El rubio entrecerró los ojos.
-¿Cómo que qué me importa? Dímelo. ¿De quién es? ¿Por qué te hace tanta ilusión?
La cara de Malfoy se estaba volviendo roja, Hermione no sabía si de vergüenza o enfado. Se acercó a la chica y le quitó la carta de las manos. Al leer de quién era, sus ojos se abrieron desmesuradamente.
-¿Krum? ¿Sigues escribiéndote con ese neandertal?
-¿Ahora me tienes que decir tú con quién tengo o no que hablar?
-"Hermione, te escribo para desearte un feliz San Valentín. Tú sabes que eres una chica especial, y no me extrañaría que, en mi ausencia, alguien haya conseguido enamorarte propiamente. Aunque sigamos con nuestras vidas, tú siempre sabrás que, en mi corazón, hay un huequito especial para tí". ¿Es enserio, Granger? ¿Todo esto es enserio? Dios, si sigo leyendo voy a caer enfermo. Menudas cursiladas de mierda dice el imbécil este.
Hermione se acercó a él hecha una furia y le intentó arrebatar la carta de las manos.
-¡Malfoy te he dicho que me la des! ¡Si no te conociera, pensaría que estas celoso!
Draco sonrió de lado, y emitió una pequeña risita.
-Granger. No tengo motivos de estar celoso del bruto ese. Primero, yo no te escribiría cartas en San Valentín, porque te lo diría viendo tu cara y tus reacciones, mirando a tus preciosos ojos miel. Incluso si no estamos cerca el uno del otro, haría lo posible por ir a verte. Yo no te diría que tienes un pedazo en mi corazón. Te diría que sin tí, mi corazón no tendría esa pequeña motivación para seguir bombeando sangre. Y, por cada cursilada que él te dice por carta, yo te besaría. Para así transmitirte todo lo que siento sin necesidad de hablar. Y, teniendo en cuenta que ese tonto ha dicho muchas cursiladas, me voy a tomar la libertad de besarte cuanto quiera.
Aprovechando la boca abierta que se le había quedado a Hermione, Draco atrapó y mordió su labio inferior y comenzó a besarla. A besarla justo como él dijo, transmitiéndole sin palabras todo lo que sentía por ella. De repente, ella se separó un poco de él.
-¿Con eso qué quieres que entienda? ¿Qué me quieres? Porque Malfoy, no me gustaría que después de estos meses tan raros que ha habido entre tú y yo me ilusionaras con algo más que puede que tú no sientas pero yo sí y…
-Hey, más despacio. –depositó un beso en su frente- No quiero decirte que te quiero, porque siento que quererte es muy poco para lo que siento por ti.
-Me alegra oír eso, Draco Malfoy. Porque me estoy enamorando de ti.
Hermione se dejó llevar por lo que el muchacho le hacía sentir y le besó apasionadamente.
A la mañana siguiente, aparte de ropa en el suelo, una hoja de papel yacía arrugada.
Nota de la autora: Se me ha hecho una eternidad desde la última vez que actualicé y eso que fue hace menos de una semana. Pido disculpas porque siempre actualizo diariamente o cada dos días y me siento mal conmigo misma por no haber actualizado, pero estuve de viaje y no me llevé el ordenador.
Espero que os haya gustado este capítulo, a mí personalmente es uno de los que más me gustan.
Ya vamos casi a la mitad del abecedario, tengo todas las letras pensadas y solo me quedan algunas por terminar de escribir.
Espero vuestros reviews con la sugerencia de la letra L
Besos y nos leemos!
