CAPITULO 8: la hora de la verdad parte 3
TITULO ORIGINAL:La hora de la verdad a llegado parte 3
SUB TÍTULO : un encuentro indeseable parte 3
habla Simón:
Era inevitable esta situación, pero en mi destino estaba lidiar con este problema desde que encontré esta maldita corona...no niego que al principio me arrepentí de haberla encontrado, quise deshacerme de ella, venderla; cualquier cosa con el fin de recuperar lo que perdí por ella, no hace falta explicaciones tan explicitas para dar entender lo que no volveré a tener en mi vida, solo basta con entender el significado detrás de mis palabras y el por que de mi reacción. Lo único que se es que no regresare a ese pasado para tener devuelta mis fines egoístas que solo se me escaparan de las manos otra ves...no dejare que tomen las riendas de mi vida como les plazca ,menos a una corona que contiene a un soberbio rey afanado a su pasado, cuidare de mis seres queridos tal como ellos lo hicieron conmigo, por ellos estoy aquí y ¡luchare por nuestra libertad!.
Aproximadamente en el mundo real seria como el tercer o cuarto día, el tiempo estaba en nuestra contra, era el momento de pensar en un plan; con la mente despejada y mis emociones controladas, idealice nuestra estrategia junto a la pequeña Marcy que sustento las partes huecas de mi alocada estrategia con complejo militar que por mas que trataba de sonar como un líder espontaneo , algo siempre terminaba por hacerme ver como un amateu que sueña por convertirse en un digno líder en busca por cumplir sus objetivos—Bien, entonces revisemos el plan una vez mas—sugerí
—Simón...—entrecerró los ojos Marcy, con el ceño notablemente fruncido, balanceándose sobre mi, apretando con sus pequeñas manos el cuello de mi camisa; con una sonrisa adorable pero temible que me hacia recordar cuando mi madre me regañaba por jugar con sus maquillajes para mis experimentos—¡Déjate de juegos y terminemos con esto de una buena ves!...por favor...—suplico, cambiando su duro semblante por uno lleno de tristeza.
—"Perdóname por lo que haré"—masculle
—¡¿Que?!, simón tu...—termine por noquearla antes que rezongara contra mi decisión, decisión que podría acostarme la vida mas no la suya, tenia en cuenta las consecuencias de mis actos pero como el único adulto responsable aquí, no la expondría ante el, menos que la utilizara como carnada para derrocarme y tomar el control de mi cuerpo; y sobretodo que cumpliera su vil propósito con el que fue convencido por la oscuridad que yace en su corazón helado.
—Lo siento Marcy, posiblemente no haya próxima vez...cuida de los demás por mi y no dejes que el camino de finn sea corrompido por el peligro que esta por venir...esto debe ser confuso para una niña y seguramente me odiaras por el resto de tu vida, sin embargo siempre les recordare con amor, velare por ustedes noche y día aun cuando no este con ustedes en los días malos, los protegeré sin importar que tenga que atravesar infinidad de puertas para hacerlo...—con cuidado la recosté en el sofá, creando una barrera de hielo para protegerla el tiempo que fuera necesario, antes de cerrarla por completo bese su frente, despidiéndome de ella de forma temporal por que no pensaba dejarme vencer por el rey de hielo tan fácil como decir que cierto aventurero no abandonaría sus sueños. La mire por ultima vez, asegurándome que se encontraba en perfectas condiciones, entrando finalmente al lugar donde seria el encuentro.
—Estaba esperándote esclavo mio—sonrió el viejo rey, mostrando cada uno de sus afilados dientes en mal estado que tenia
—Yo no soy esclavo de nadie Rey—devolví el gesto, sonriendo con superioridad—Por que yo me encargare de que pagues por el daño que has ocasionado en todos estos años a cada uno de los que has matado y con ello regresare al reino helado lo que tu mismo te has encargado de destruir.
—Te ves confiado Petrikov, tanto que olvidas un detalle, uno que dará fin a tu rebelión contra tu rey
—¿Cual?—pregunte, estando pendiente de cada uno de sus movimientos
—¡Que en cuestión de experiencia tu sales careciendo de ella!—ataco con unas ráfagas de hielo cortante
—"¡Maldición!"—pensé, protegiéndome rápidamente con barrera de hielo, al momento que mande un torbellino helado por debajo de sus pies logrando deshacer sus ataques, dándome la oportunidad de atacarle con dagas de hielo; una tras otra las arroje, no dejando que pensara con claridad un ataque contra mi o al menos eso pensé.
—¡Tks, eres mas listo de lo que pensé, pero no tanto para luchar contra ellos!—Exclamo con aires de victoria, señalando a mis pies con una de sus manos mientras la otra repelía las dagas de hielo que seguía lanzando.
Inconscientemente desvié mi mirada en aquella dirección, encontrando dos grandes y heladas manos de nieve que me atraparon como a una mosca antes de que mi cuerpo reaccionara, de alguna manera logre sacar mi cabeza a la superficie; recuperando el aliento lo suficiente para mantenerme consciente y desvanecer aquellos seres con la espada de hielo que los consumió al tacto, no entendía ni cuando ni donde pero había logrado crear este artefacto mágico que me ayudaría en esta batalla.
—No eres el único que es capaz de crear esa insignificante arma—alardeo el rey, creando una espada parecida a la mía
—Eso ya lo veremos—conteste arrogante en posición de ataque, tal como aprendí de mis maestros en Eslovaquia y otras partes del continente, no por nada viaje alrededor de estos, bueno ademas de mis investigaciones en busca de lo desconocido, mucho antes de conocer a Betty, mi ex novia.
Habla finn:
La situación parecía empeorar a cada momento, marcelin, fionna y yo estábamos en un aprieto, ese perro amarillo insistía en entrar junto a una persona mas que con solo escuchar su voz lograba hacer que mi corazón se estrujara y un sentimiento de rencor floreciera en mi ser, era como si tiempo atrás la conociera y aun guardara ese oscuro sentir en mi que era reprimido por asares del destino. No había abertura por la que el entrara, cerradura y el espacio que se encontraba entre el suelo y la puerta era cubierto por franelas y cuanta cosa encontramos en la habitación de Simón que a su vez evitaba que entraran como cualquier persona normal haría.
—"Están aquí puedo olerlo"
—"Debe estar confundido, no debemos interrumpirlos"—escuchaba salir de sus labios, todo detrás de la puerta que algunas veces era forzada por "Jake"; era desesperante en cierta manera, que sino fuera por fionna; saldría y lo molería a golpes aunque su rostro me recordase a mi perro, nadie absolutamente nadie entrara como si nada y armara un alboroto en la casa de mis padres.
—"Pues se esta tardando demasiado, mi hermanito podría salir lastimado", esa chupa sangre donde llegue hacerle algo-"
—"Tranquilo Jake, si apresuramos las cosas saldrá peor que el encuentro anterior"
—"¿Como puedes estar tan tranquila Dp?, si todo esto fue por tu culpa"
—"Lo se pero hay que confiar en ella"—para ser una "dulce princesa" es muy autoritaria eso no cabe duda, mire a Marcelin, preguntándole la mirada "¿que sabia de ellos?, y ¿por que me buscaban con tanta insistencia?, sino pertenecía a su mundo"; o eso quería hacerme creer ya que ella seguía con la terquedad de llevarme devuelta a su universo.
—"Si, claro"
—"Jake...aveces pienso que es tiempo de que madures aunque sea un poco y comprendas un poco mas la situación en la que finn esta"
—"Hmp"
—Hace mucho tiempo, para ser mas exactos antes de este accidente simón me dedico una canción
—¿Y eso que tiene que ver con tener que irme con ustedes al universo de Ooo?—cuestione
—¡Cállate y escucha finn!, se ve que aun siendo una nueva persona, te sigues comportando igual que en Ooo—suspiro, amarrándose el cabello en una coleta con una de sus pulseras. Como un buen finlandes guarde silencio y di la pauta de que continuara con su historia, a decir verdad me llego a interesar que incluso tome asiento junto a fionna.
—Ehhhhh...¿entonces finn no es de este mundo?
—No, el es-
—¡Lo sabia!—celebro fionna, abrazando a cake contra su pecho, pobre cake seguro no vivirá mucho tiempo con ella, menos si la abraza de esa manera casi asfixiante.
—"Un minuto de silencio por la muerte próxima de Cake"—tosí, quitándome el gorro en señal de respeto, cabizbajo, rezando por la gata de mi prima.
—¡Finn!
—BIEN, como les decía simón me dedico una canción que me gustaría que escucharan...puede que no signifique mucho para ustedes pero si así logras recordar un poco de tu pasado finn abre recuperado parte del viejo finn—sonrió nostálgica ante ello, abrazando su exótica y fascinante guitarra roja en forma de hacha que atrajo mi atención desde hace algunas horas.
—Marcelin a caso tu...
—Marceline
Solo somos tú y yo en los restos del mundo
Eso debe ser tan confuso para una niña...
El sonido de la guitarra se hizo escuchar acompañada de su melodiosa voz ...
—Y yo sé que me vas a necesitar aquí contigo
Pero, me estoy perdiendo y temo que me vallas a perder también...
Sentía un extraño nudo en la garganta, que no me dejaba hablar, era como si me indicara que siguiera escuchando esa triste melodía...
—Esta magia me mantiene vivo
Pero, me está volviendo loco
Y, necesito salvarte
Pero, ¿quién me va a salvar?
Por favor, perdóname por lo que sea que haga
Cuando no te recuerde.
Marceline
Puedo sentir cómo me escapaba
No puedo recordar lo que me hizo decir
pero recuerdo que te vi fruncir el ceño
Te juro que no era yo, era la corona.
—"Suena como si en ese universo Simon hubiera perdido la lucha contra la corona, un universo apocalíptico"—llegue a la idea, sin darme cuenta pequeños recuerdos llegaban a mi cabeza, de vivencias que al parecer eran de un pasado perdido que estaban dentro de mi subconsciente, mi cabeza latía y todo me daba vueltas, un recuerdo en especifico se repetía una y otra ves, tan rápido que me era imposible definir con claridad. Era como ser machacado por estos sin piedad alguna.
—Esta magia me mantiene vivo
Pero, me está volviendo loco
Y, necesito salvarte
Pero, ¿quién me va a salvar?
Por favor, perdóname por lo que sea que haga
Cuando no te recuerde.
Por favor, perdóname por lo que sea que haga
Cuando no te recuerde...
—¡Haz que pare!—grite al final de la canción, perdiendo el conocimiento delante de ellas, sentí como unos brazos alcanzaron a evitar mi caída; después de unos segundos todo se volvió completamente negro...
Habla Marcy:
—Simón...—fue lo primero que pronuncie al despertar, como de costumbre observe a mi alrededor encontrándome sola, encerrada en una pequeña fortaleza de hielo; no sentía frió alguno, algo me cubría, ¿pero que era?; fue ahí cuando reaccione, simón me había dejado encerrada en este lugar, otra vez el señor "perfección" fue a enfrentar los problemas por si solo, y sin mi ayuda, estoy tan indignada con el que desearía que alguien que no fuera el rey helado le pateara el trasero solo para enseñarle una lección; alguien como yo por ejemplo. Estaba tan molesta que hasta la chaqueta termino afectada por mis manos y dientes, que por lo menos consiguió calmarme un poco—¿Por que siempre me haces lo mismo?—pregunte a las mangas de la chaqueta de simón como si me fueran a responder por el y me contaran todos los secretos que ocultaba—¡¿Por que?!
—¿Por que sufres tanto por el Marcelin?
—¡¿Papá?!
(bueno amigos aqui termina el capitulo de este dia, se que he estado mucho ausente pero por la escuela y falta de inspiración no he podido escribir el capitulo u.u...gracias por estar conmigo en todo este tiempo , que tengan un buen dia, noche o madrugada)( el siguiente capitulo sera mas largo amigos n.n, se los aseguro)
