. - Beyond the limit - .

XI. Sleepwalker & whispering fingertips

Media noche.

El detective intentaba dormir en la cama de la infancia, pero por más que lo intentara no lograba conciliar el sueño. Finalmente derrotado se levanta para ir a la cocina que se encontraba en el piso de abajo, pero al salir del pasillo se encuentra con el japonés, que volvía algo molesto.

- ¿Light-kun?

- Al parecer tendremos que hacernos cargo de algo más – responde Light cansado.

- ¿Qué ocurre?

- Misa ya sabe que estoy en Inglaterra. Sucede que ella también está aquí filmando una película.

- ¿Está aquí también?

- Quiere verme – el universitario lo mira a los ojos. Por un momento, con gran tristeza notan cada uno lo diferentes que estaban sus miradas de cuando se enamoraron, pero demostrando su autocontrol no revelan ni el más mínimo gesto.

- Supongo que podríamos quedar en algo. Ya veremos que hacer en la mañana, por ahora ve a dormir, Light-kun.

- ¿Tú no vas a dormir?

- Tengo algo de hambre.

- Igual yo. ¿Te importa si voy contigo?

- Depende de ti, Light-kun. La cocina más cercana está abajo.

Ambos bajan las gradas lentamente y se adentran en lo que era una cocina amplia, limpia, y extremadamente blanca. L se dirige al refrigerador y saca una bolsa de leche. Se la alcanza a Light para que éste la calentara mientras él buscaba la azucarera.

Luego de un rato ya los dos se hallaban tomando un vaso de leche caliente para relajarse un poco.

- Ryuuzaki… - llama el japonés mirando a su taza.

- ¿Si?

- ¿No crees que…? Bueno, ¿te diste cuenta que…? – L continuaba viéndolo a la expectativa – Estamos más alejados, ¿verdad?

- ¿alejados?

- Sí. Ya no… ya no es como antes.

- … - el detective se quedó sin palabras. No esperaba que Light le dijera algo así.

- Me refiero… ya ni siquiera dormimos juntos. Ya no hacemos nada juntos, siempre estamos distanciados. ¿Por qué? ¿Es por lo que me estás ocultando?

- Light-kun…

- Dime Ryuuzaki, ¿qué ocurre? ¿Qué nos está pasando?

- … - L observa al japonés con más detenimiento, sabía que Wedy estaba observando, pero eso no le impedía hacer sus propias observaciones, y lo que observaba le inquietaba. Ahí estaba, justo a su lado, un Light tan humano como el de antes. Un Light que no era Kira.

Con lentitud se le acerca, y para sorpresa del universitario, lo besa delicadamente. Una vez más, no logra apartarse del detective, y no porque éste le sujetara, sino porque no quería. Comienza a besarlo más intensamente, nuevamente preguntándose como había dejado pasar el tiempo sin siquiera haberlo besado ni una vez.

Después de un momento ambos se separan mirándose a los ojos.

- ¿Aún me quieres, Light-kun? – pregunta L sin quitarle los ojos de encima.

- Claro que aún te quiero, Ryuuzaki – responde el universitario devolviéndole la mirada. Entonces otro silencio.

El detective aprovecha para levantarse y dirigirse de vuelta a su dormitorio.

- Yo también aún te quiero, Light-kun – dice antes de retirarse.

Light se queda sentado donde estaba. No podía entender lo que le había pasado. Había tenido la oportunidad de decirle al detective que ya no lo amaba en lo absoluto, a pesar de ser mentira, así al menos conseguiría apartarlo un poco del camino entre él y su utopía. Pero no, en lugar de eso simplemente había respondido con la verdad, lo cuál perjudicaría más tanto a él como al detective.

"Tonto. Me dejé llevar de nuevo." Pensaba el japonés sin dejar de ver su reflejo en su taza "Este lugar tiene la misma esencia de L. Sabía que lo afectaría a él, pero no a mí. ¿Cómo puede afectarme a mí? ¡Siendo Kira!" golpea la mesa con autocontrol "No puedo creerlo, pero en este momento yo, quiero dejarlo todo para seguir con él, con L, ni enemigo. Quiero renunciar a mi utopía y vivir la oportunidad que él me ha brindado, ser egoísta. ¿Será el mismo egoísmo que L sintió al pedirme que viviera? ¡¿Qué me está pasando?!"

Wedy observaba todo desde otra habitación. Le parecía extraño que su sospechoso estuviera golpeando la mesa y maldiciendo en voz baja, aunque luego todo tendría sentido, una vez que siguiera vigilando.

L ya estaba en su habitación, se habría metido ya en su cama, pero se le había ocurrido hacer un pequeño experimento. Antes de salir había cogido una manzana con cuidado de no ser visto por Light. Una vez ya solo en su dormitorio, acomodó la manzana entre los rieles de las cortinas y la pared, de manera que las cortinas pudieran seguir siendo abriéndose y cerrándose como de costumbre, pero escondiendo la manzana de los ojos humanos.

"Los shinigami solo comen manzanas"

Mientras tanto, a dos pisos abajo del detective, Nate tampoco lograba conciliar el sueño. Hace unas horas había sufrido una pequeña baja, pero ya estaba bien. Había ido a cenar sin decirle nada al rubio, pero éste lucía algo distraído, por lo que ni siquiera notó que estaba un poco más pálido de lo normal.

Ya era lógico. Había guiado a Matt hasta Inglaterra, por lo que pronto se iría.

Le había mentido.

El rubio también se encontraba en su cama. Estaba molesto, porque Matt había vuelto a llamar diciendo que no volvería al orfanato, que lo olvidara. ¿Qué haría ahora? ¿Se quedaría en el orfanato hasta nuevo aviso? Sabía que era joven como para vivir solo, pero aún así no podía resignarse a quedarse en el orfanato todo el tiempo que ellos lo necesitaran. Su meta siempre había sido ocupar el puesto de L, pero ya se había hecho la idea de que L viviría para siempre, así que no había más remedio. Por otra parte, Near también estaba allí, en realidad él también competía por el puesto de L, tal como el sistema de la Wammy's House lo ordenaba, pero él también sabía que L estaría mucho tiempo más en su puesto, ¿planeaba quedarse en orfanato hasta su retiro?

Ésas eran las dos causas más fuertes que lo ataban al orfanato. L y N.

Se volteo en su cama para contemplar un crucifijo que tenía colgado en su pared. Su religión era fuerte, su fe era fuerte. Sabía que todo pasaría de acuerdo al plan que la humanidad tenía trazada por su creador, aún así se sentía tan libre como para trazar su propio destino, y crear su propia vida.

Y eso, era justamente lo que haría.

Takada seguía con Broke. Habían hablado desde después de la cena, pero aún así las preguntas abundaban de parte de la futura reportera. Broke había accedido a responderle todo lo que estuviera a su alcance acerca del proyecto que le había prometido a cambia de la historia de la Wammy's House. Era uno de los casos más recientes de L, en los que revelaba cierta conspiración por parte del gobierno americano. Takada había quedado admirada, pero sumamente ansiosa por saber los detalles.

Ya eran más de la media noche, y ambas continuaban en el despacho de la administración.

- Bueno, creo que eso es todo lo que necesitas saber – señaló Broke ya exhausta.

- Sí. Muchas gracias, Broke-san.

- Déjalo en Broke. ¿Sabes donde está tu habitación?

- Justo a lado de la de Ryuuga, en el quinto piso. Tengo buena memoria – sonríe Takada.

- Genial. En ese caso, que descanses…

- Antes de retirarnos, Broke… ¿podría preguntar algo más?

- Pero si ya lo has preguntado todo.

- Me refiero al orfanato.

- Me temo que tenemos un acuerdo, Takada-.san. Ya cumplí mi parte, ahora es su turno de cumplir la suya.

- Entiendo. Muchas gracias igualmente – la reportera se marcha y Broke finalmente sale de su oficina cansada. Entra a su cuarto y sin decir más se recuesta en la cama cayendo instantáneamente en un profundo sueño. Sin embargo, tan pronto se perdió de vista, Takada dio media vuelta y regresó al despacho. Había dejado caer la goma de borrar para evitar que la puerta se cerrara aprovechando que Broke estaba tan cansada e impaciente como para notarlo. Comienza a revisar los cajones del escritorio y la computadora, pero éstos estaban cerrados con llave o bajo contraseña. Para no perder tiempo comienza a revisar los libros que habían en las repisan empotradas, notando los diferentes temas como ciencia, investigación, psicología y paternidad.

Entendía el porqué estaban ahí los últimos dos, pero ciencia e investigación le parecía algo extraño para esa sección del orfanato. ¿Por qué mezclar varios temas?

Toma algunos apuntes y nuevamente va hasta la computadora. Le sería imposible averiguar la contraseña, y sería aún peor si se activaba algo si fallaba. Era muy arriesgado, así que pese a ser su única noche en aquella oficina, se retira habiendo examinado los papeles arriba del escritorio.

Al llegar a su habitación se encuentra con Light, quién subía las gradas con desgano.

- Takada-san, ¿Qué haces levantada a éstas horas? – le pregunta extrañado el japonés.

- Estaba terminando mi entrevista con la señorita Broke – responde sonriente.

- ¿Quieres decir que ya terminaron toda la entrevista?

- Así parece.

"Maldición, no le ha tomado ni un día" piensa Light.

- ¿Podría hablar contigo en privado, Takada-san?

- C-claro, Light-kun – ambos se adentran al cuarto de Takada, cerrando la puerta por dentro - ¿Qué ocurre?

- Dijiste que estabas a favor de Kira, ¿verdad? – recuerda Light buscando su equipaje con la mirada.

- S-sí. ¿A qué viene eso ahora?

- ¿Qué harías si te dijera que hay una forma de ayudar a Kira?

- ¿Ayudar a Kira? Pero Light-kun, ella ya ha…

- ¿Qué harías?

- Bueno, francamente le ayudaría. A como estaban las cosas en el pasado fácilmente pudo evadir a la policía por más tiempo que cualquier otro criminal, sería irresistible ayudarle.

- En ese caso, ¿te convertirías en su cómplice?

- ¿Cómplice? ¿De que estás hablando…?

- ¿Lo harías?

- … Sí. Claro que sí. Kira sólo buscaba un mundo perfecto.

- En ese caso, ¿aceptarías ayudarlo si te dijera que no ha muerto?

- ¿Kira no está muerta?

- Deja de referírtele como mujer. Kira no era la mujer que atraparon.

- ¿No era esa dueña del parque acuático?

- No. Fue una farsa.

- Pero si ya no ha seguido actuando hasta ahora.

- Eso se debe a otro motivo – el universitario se sienta en la cama junto con ella. Takada estaba profundamente sorprendida.

- Light-kun, ¿es cierto lo que me estás diciendo?

- ¿Porqué habría de jugar con algo así?

- No sé que decir…

- Dí que sí. Acepta trabajar con Kira.

- ¿Conoces a Kira? – pregunta la admirada futura reportera sin importarle la cercanía que guardaba con el japonés.

- ¿Aceptarías?

- … - ella se gira a pensarlo un poco, pero se vuelve a mirarlo una vez más, estudiando su encantadora expresión, y sucumbiendo ante su atractivo – Sí. Aceptaría sin dudarlo.

- En ese caso – el japonés se pone de pie sonriendo – Sé mi compañera.

En ese momento L se revolvía en su cama. Sentía que las sábanas lo asfixiaban y que el calor lo sofocaba. Torturantes recuerdos le venían al estar en esa cama.

A pesar de estar durmiendo, solo eran pesadillas lo que soñaba.

El universitario entra a la habitación con cuidado de no despertarlo. Observa que se había destapado hasta la cintura y se acerca para abrigarlo.

Le preocupaba. El detective temblaba con ligereza y transpiraba con ferocidad. De pronto abre los ojos justo cuando Light se acercaba y por un momento se asusta de verlo tan cerca.

- ¿Light – kun? – pregunta recuperando la vista en aquella oscuridad.

- Ryuuzaki, ¿qué ocurre? – el japonés lo miraba preocupado. L se sienta en su cama con una mano en la cabeza.

- He tenido un mal sueño. Producto de mi infancia en este cuarto – entonces se pone uno de los dedos en su boca, mirando al techo - ¿podría dormir contigo, Light-kun?

- Claro que puedes. ¿Estamos juntos, o no?

Ambos se levantan y se acomodan en la cama del cuarto anexo. Era bastante amplia para los dos. Luego de un rato, el silencio continuaba dominante, a pesar que ninguno se había dormido.

- ¿Y qué haremos mañana, Ryuuzaki? – pregunta Light acabando con el silencio.

- Obviamente nos iremos. No podemos permanecer aquí tanto tiempo – responde L.

- ¿Ya mañana? Lo de Misa no me importa mucho, pero tenía la esperanza de que mostraras el lugar primero.

- No se permiten visitas de civiles.

- ¿Ni siquiera bajo el cuidado del gran L?

- No es mi orfanato. Es de Broke. Si ella lo autoriza, no veo porque no.

- … Ella me odia.

- ¿Broke? Desde luego que no.

- Claro que sí. ¿Ella está enamorada de ti, sabes?

- Lo sé – el universitario se sienta sobresaltado.

- ¿Lo sabes?

- Claro que lo sé, Light-kun. ¿No me habrás subestimado de nuevo, cierto?

- P-pero, cuando estábamos… en tu departamento… todas las veces que…

- Realmente no pensarás que no me había dado cuenta. Además, Broke y yo ya estuvimos juntos una vez.

- ¡¿Qué?! – ahora el japonés no daba crédito a sus oídos.

- Tranquilízate. Fue hace mucho tiempo, cuando todavía éramos unos niños. Los dos asistimos a este orfanato, aunque yo me haya ido antes.

- Entonces, ¿tú y Broke…?

- Era un experimento. Lo veíamos siempre en algunas películas, y debo admitir que despertó mi curiosidad. Justamente ella se ofreció para el experimento que tenía planeado, así que estuvimos juntos por un tiempo.

- … - Light no salía de su sorpresa.

- Como ya dije, no significó nada para mí. La única afectada fue ella, que desarrolló esos sentimientos hacía mí, aunque creo que ya lo había hecho antes…

- ¡¿Por qué rayos no me dijiste eso?!

- Light-kun, baja la voz…

- No me digas que baje la voz – seguía el aludido aún en voz alta - ¡¿En qué rayos estabas pensando?!

- No es tan malo, Light-kun. ¿Cómo crees que pasé mi adolescencia sin no me hubiera acercado a nadie? Era curiosidad ya calmada, por lo que no me volví a interesar en ningún proyecto de ese tipo antes.

- Aún así no puedo creerlo…

- No puedo culparte. No lo esperabas. Pero aún así no creas que existe verdaderamente algo entre Broke y yo. Es está en el pasado…

- Me niego a seguir hablando – Light se levanta molesto y se entra al baño cerrando la puerta de golpe. El detective suspira en la cama sabiendo que no debería haberlo mencionado ahora, pero tenía que admitirlo, se sentía increíblemente mejor, como si por un breve momento hubieran regresado a los viejos tiempos.

Se levantó pacientemente de la cama, y se dirigió hasta la puerta del baño.

- 12 por ciento – anuncia para que Light lo escuchara.

- ¿12 por ciento qué? – se escucha desde adentro.

- Mi atracción en ese entonces era de un 12 por ciento, a lo mucho.

- ¿Calculaste eso?

- Ya te dije que era un experimento.

Al cabo de unos minutos, Light sale todavía molesto.

- Y… ¿Cuánto te calculas para mí? – pregunta algo nervioso.

- No podría responderte eso.

- ¿Por qué no?

- Porque lo nuestro no es un experimento. Es difícil saber cuánto sentimos si ni siquiera estamos seguros de lo que sentimos. Es la naturaleza humana.

Ambos se miran por un momento, y entonces Light se acerca a besarlo. Después de un rato ya se encontraban de vuelta en la cama.

Las manos del japonés pasaban por la espalda del paliducho, mientras que éste se encontraba en su encima comenzando a besar su cuello.

La noche era todavía joven para ellos.

A la mañana siguiente, ambos se encontraban durmiendo profundamente en la cama. Justo entonces Near se levantaba, y se dirige a despertar al rubio casi automáticamente, como solía hacer casi todos los días. Pero al acercarse escucha la voz de Mello antes de tocar la puerta.

- No diré nada hasta que sea seguro – decía la voz del mayor desde el interior – Y te prometo tener cuidado para que no me pillen. ¿Qué dices? ¿Nos vemos esta tarde? – El fantasmita no podía creerlo, ni mucho menos moverse de donde estaba – Tranquilo, no pienso decirle nada a Near todavía. Tenme más confianza – reprendía desinteresado el rubio – De acuerdo, nos veremos en la tarde entonces, Matt…


Notas de la autora: Si! lo acabé más rápido, verdad? XD Es que bueno, leer tan lindos comentarios realmente inspira, y el saber su opinión acerca del final y de todo el fic en general me incentivan mucho. Escribí la mitad del capi esa misma tarde en que los leí, y el resto ahora, que tengo tiempo libre, si! Ahora me pondré al día con las respuestas a los anónimos del capitulos anterior, lamento que recién la lean, pero aún así, por adelante y a todos: Gracias!

Sip, este capi empezó de una forma diferente a como terminó, bueno, casi. Iba a poner un Lemon, pero no pude! perdon a aquellos que lo esperaban, pero es que no pude! T - T Se los dejo a su propia imaginación, jeje.

Y pues, ya estoy tomando nota de los votos acerca del final del fic, y he decidido abrir este capi más para aquellos que no alcanzaron o que simplemente no lo hicieron. Final feliz, triste, trágico o dramático? decidan! hasta la votación va más o menos pareja. Recuerden que todos sus comentarios son bienvenidos, así como sugerencias, sospechas, ideas, saludos, etc. No se olviden de darle click al go de abajito para dejar uno. Repito que incluso los que no tienen cuenta en fanfiction pueden comentar.

Bien, creo que eso es todo. Desenme suerte y buen augurio!

Sin más que decir:

Es un placer entretenerlos.