CAPITULO 11
CUANDO LA PIEL SEDUCE…
Si quiero…-dijo ella mientras el rubio se acercaba y la besaba con la pasión contenida…dios era como probar la gloria para un simple mortal en su caso el…
Lo cierto es que con Penélope la situación había sido simplemente coincidencia y necesidad de descarga sexual…pero Candice era otro caso.
Los besos subieron de tono y el la tomo en brazos ligera como una pluma y su sabor era casi tan embriagante como el mismo vino blanco…dios las burbujas de placer invadían todo su cuerpo musculoso…
Las caricias de esas pequeñas manos le podrían hacer estallar de placer en tiempo record.
Literalmente corrió escaleras hacia arriba con ella en sus brazos…la cama era pequeña comparada con lo que recorrería por besar cada parte infinita de su preciado cuerpo…
Al abrir la puerta Candice supo que perdería la noción del tiempo y sin duda alguna las cosas no serían las mismas…dolerían aún más…
Ambos se miraron como queriendo descubrir dentro de sus ojos aquellos tormentos que no les dejaban avanzar…frente a frente como desconocidos…pero con las emociones como remolinos…
Dios siempre tan piadoso en muchos momentos pero ahora no se encontraba ahí…solo estaba la razón presente y esa estaba perdida…
El rubio avanzo con sus manos a los cálidos hombros de Candice deslizando como toque de seda sobre la piel el saco que la rubia traía puesto…este cayó al suelo mientras las miradas eran muchas y cargadas de muchas más palabras placenteras.
La rubia con sus manos temblorosas se acercaron hacia el amplio pecho del rubio y con todo el tiempo del mundo saco cada botón del ojillo de la camisa.
El aire entre ellos no existía porque simplemente se evaporaba del calor que sus cuerpos cercanos emanaban…
Candice tuvo que tragar saliva en seco sintiendo como su garganta dolía del calor que sentía expanderle hasta su entrepierna…dios era un adonis un pecho amplio cubierto de una fina capa de vello rizado y dorado como el sol…
Le miro a los ojos y vio ese deseo de sentir sus labios sobre el…
Albert deslizo con calma el ligero vestido de gaza que ella traía puesto y que adorno con belleza el suave brassier color champagne.
Él se acercó y Candice sintió que el mismo sol era quien la derretía ante esa cercanía…sus manos se fueron detrás de su espalda y bajaron el cierre que los separaban de la suave piel color marfil que lo dividía entre la tierra y el cielo…
La rubia estaba a la expectativa mientras sintió como el pecho de él se topaba con sus senos haciéndola gemir de placer…
Se miraron nuevamente y ella tuvo que tomar de su ardiente deseo la convicción de llevar sus manos hacia el pantalón del rubio quien abrió los labios apeteciblemente tomando aire…
Albert sentía que su corazón latía de prisa mientras que las pequeñas manos le desabrochaban el fajo…después el botón y sintió que la respiración se le cortaba del deseo y la expectativa…
Su pantalón cayo y él se lanzó sobre Candice acostándose en la cama…dios…era como una tortura, sus cálidos labios derribaron con besos su boca dulce por el vino que le corria por las venas y le hacia armarse aun mas de valor…
Valor llamado deseo…necesidad de sentirse mujer…sentirse amada…sentirse única y especial para un hombre…
Albert se deshizo de los pantalones, los zapatos y calcetines…de pronto estaba desnudo sobre ella…la rubia sintió el enorme bulto…dios…sería una gran noche.
Las manos de él recorrieron con suavidad por sus piernas y deslizaron con facilidad como mantequilla sobre plan esa preciosa tanga…después se ocuparon de mostrar la blancura de sus pechos y sus cimas rosadas.
La miro sin descaro…-perfecta…-dijo cálidamente a su oído que ahora era rojo por las palabras…
Sintió sus manos ásperas del trabajo duro sobre su piel de seda…era un calor que jamás había sentido…los besos ya no le eran suficientes cuando su bajo vientre exigía algo más.
El miro en ella su deseo y su mano recorrió sus pechos con suavidad quedando entre los tersos muslos…ella gimió de placer cuando sus dedos encontraron el punto inerte…desprevenido…grácil…suave…y dulce…-eres dulce como tu nombre mi amor…-dijo el mientras sus labios tomaban como crio uno de sus senos…
La boca de ella se abrió ante la agitación por la caricia caliente y envolvente…la lengua del rubio hacia maravillas y su mano se removía con más velocidad…sintió que pronto alcanzaría el cielo…pero…
Albert paro justo a tiempo para atrapar su boca y besarla hasta que ella sintió que la razón no existía solo el placer de ser mujer de él.
Sus besos tomaron el cuello blanco y sus manos sus suaves nalgas mientras él se restregaba perfectamente erecto sobre la suave entrada de ella.
Dios era glorioso y casi imposible de creer que aquel tempano de hielo llamado Albert ahora fuera como mantequilla liquida sobre esa mujer…
Lentamente recorrió el suave cuerpo…sus labios se posaron delicadamente en uno de los rosados pezones mientras lamia lentamente y el suave aire de su respiración le erizaba a Candice la piel…
Le miro bajar a través de besos, chupetes a donde hacía mucho no sentía…y gimió fuertemente su nombre…-diosss….al…al…alberttt….ttt…ahhh…
Eran las dulces palabras de ella sobre sus oídos sordos de tanto placer…hundió su lengua sobre ese sabroso sabor y ese aroma caliente…
Era como beber aguamiel de ella…sintió como las nalgas de la rubia se apretaban fuertemente mientras el removía mas su lengua sobre el clítoris y una de sus manos toco su redondo seno…
Candice no hilaba ninguna idea…en ese momento era solo de el…solo para el…sus manos tocaron la cabeza del rubio y se aprisionaron del cabello rubio de el…cuando la cima estuvo cerca…
Su orgasmo la hizo revivir…revivir a la mujer muerta en ella…su piel se erizo al límite…hasta dolía el placer tan intenso que sentía…fluyo como nunca antes…como nunca creyó poder hacerlo…se entregó por completo a ese hombre.
Perfecto desconocido sin promesa alguna previamente…pero que ahora mismo la hacía sentir que cada poro de su cuerpo respiraba aire caliente y ese olor que hacia tanto tiempo no pensó volver a inhalar…
El rubio sonrió mientras sus manos subían por su cuerpo tembloroso…hacia cuanto no tenía un orgasmo como ese…se sintió de pronto muy importante y supo que eso no pararía ahí…él quería más…
Se acercó a ella que aún tenía la piel sensible…sintió como se erizo cuando se deslizo dentro de su tierna piel intima…fue como una caricia de terciopelo…
Sublime…-fue la palabra que describía lo que de verdad sentía en ese momento no sería suficiente con esa noche…seguro estaba de que no se cansaría de ella.
Se movió suavemente…entrando despacio con una húmeda y cálida bienvenida…la miro con esos preciosos ojos y la beso…ahora conocía cada parte de ella.
Sus manos recorrieron su silueta…tomando sus caderas firmemente mientras se movía con más velocidad…su clítoris hinchado de placer rozaba la base de su miembro erecto…ocasionando en ella gemidos suaves que escuchaba y guardaba en su memoria para siempre…
Probo sus labios una vez más y sintió como era un completo prisionero…ella gimió…gimió con antes…más fuerte…más duro…más caliente que nunca…
Le hizo estallar dentro de ella…se dejó envolver en su apretado cielo…gimió su nombre mientras cerraba los ojos y la besaba.
El sol hacia acto de presencia sobre la cama donde ella estaba desnuda…estiro los brazos y se sintió adolorida…dios parecía que esa sensación jamás la viviría nuevamente.
Abrió los ojos y estaba sola…miro el buro de la cama y sobre ella una rosa y una nota…
He pasado la mejor de las noches en tus brazos…creo que esto se volverá vicio y no quiero renunciar a ello…considéralo…Albert.
La rubia abrió los ojos y se espantó de lo que había sucedió…pero la verdad es que había pasado una noche inolvidable en sus brazos fuertes…su aroma masculino…sus besos…
Sentía que la piel se encendía de solo pensar en eso…sonrió de lado y se levantó desnuda para ir al baño para darse una ducha bien merecida para recuperar un poco la calidez de sus huesos.
Albert miraba la calle en el amplio despacho y pensaba en ella…si alguien le hubiera dicho que alguna vez una pequeña mujer le haría sentir eso…simplemente jamás lo habría creído.
Y la verdad es que no quería que solo fuera una noche…a pesar de lo que ella dijera y de lo que ella pensara…había entrado en su cama y no era capaz de dejarle salir más.
Que es lo que te pasa…pareces como ido…-dijo Emily sonriente.
Nada…-dijo el mientras comenzaban a charlar de negocios, pero la verdad es que su mente estaba en otro mundo en una piel en un recuerdo en un beso…
Candice miraba el amplio jardín y su desayuno se le había ido en solo suspiros pensando en el pasado y en el presente…la verdad es que tenía que decirle a Albert lo que pasaba con su vida porque él era muy bueno.
Necesita algo más señorita…-dijo el hombre al que ni recordaba cómo llamar.
No…gracias…-contesto ella mientras se decidió por desayunar al fin y más tarde le marcaria a Tom para charlar sobre el nuevo negocio que le habia ofrecido Albert.
Tim estaba rascándose la cabeza la verdad es que pocas veces su hermano le sacaba de quicio casi siempre era al revés y debía de reconocer que esa posición que le tocaba jugar a William la verdad es que pesaba y mucho.
Que tienes hijo…-dijo la abuela Elroy.
Pues mi hermano que dice que no le comprara más a Penélope por que le comprara al rancho Destiny la pastura y demás complementos para el ganado.
Pero que no se supone que solo ellos lo producen en menor escala…además Penélope es nuestra proveedora desde siempre…-ambos se miraron y supieron la respuesta.
Creo que será mejor que revise bien las bodegas para ver si alcanzamos a cubrir todo el mes…aun no es seguro pero cuando a Albert se le mete una idea en la cabeza no hay quien se la quite…-dijo Tim con razón.
Pues la verdad es que creo que no será tan fácil…-dijo la abuela pues una mujer despechada en ocasiones es el peor enemigo.
Que pasa Tom…-pregunto Annie mientras el moreno se sentía como sorprendido.
Creo que debemos comprar maquinaria…-dijo el mientras pensaba en el antiguo proveedor que siempre le hacía referencia a cambiar la vieja empacadora de paja que tenían.
Algo me comento Candice de producir más paja…-dijo Annie con cara de no comprender ni una sola palabra.
Si…resulta que William está interesado en que nosotros le vendamos paja y suplementos para su ganado…la verdad es que es mucho más de lo que nosotros producimos para la venta al público en general y para el consumo del rancho es por eso que tengo que buscar nueva maquinaria y es todo un reto.
Pero no es imposible si contamos con la materia prima verdad…lo que aquí faltaría tal vez sería más personal, maquinaria…tal vez un mejor proveedor de suplementos…-dijo Annie sorprendiendo a Tom, Josué y a ella misma.
Eso es lo que necesitamos…-contesto el moreno mientras se miraban los tres y ponían manos a la obra.
Si papa…claro que será posible…bien…si…hasta luego…-sin más Candice colgó el teléfono, la verdad es que en ocasiones se preguntaba por qué sus padres no confiaban más en ella…tal vez un poquito de libertad no sería malo.
La rubia cerró los ojos y respiro hondo…sintió unas manos firmes sobre sus hombros…y su pulso de pronto se aceleró…- Que tal estuvo tu día…-dijo una voz aterciopelada que le hizo sudar en frio.
Candice solo sonrio…-bien y tu que tal…
Con muchos pendientes te parece si salimos a comer creo que tengo mucha hambre…-dijo el mientras se colocaba frente a la rubia…
La verdad es que no podía negar que era simplemente otro hombre…alejado completamente de su habitual ropa de cowboy…
Te sientes mal…-le pregunto mientras miraba en ella el sonrojo en sus mejillas.
No…es que es raro…-dijo ella mientras se ponía de pie…
Porque tuvimos una noche magnifica juntos…-le cuestiono el rubio mientras ella no sabía que contestar sintió la mano recorrerle su mejilla.
Yo no sé qué sentir…que decirte Albert, tu no me conoces y tengo algo que tal vez no…-el rubio puso un dedo sobre sus labios color cereza.
Shhhh!...olvídalo tengo mucho tiempo para conocerte y no por que anoche termináramos haciendo el amor para mí no significo nada...la verdad es que comprendo tu situación Candice pero yo estoy interesado en ti…perdóname si te ofendo con mis palabras pero suelo ser franco y directo siempre…-dijo el rubio mientras ella sentía que las piernas le temblaban por la seguridad que el tenia.
La rubia se mordió los labios con nerviosismo mientras él se acercaba…-vamos es tan malo que no quieres darme una oportunidad…-
Ella le miro y sonrió…estaba casi segura que las cosas serían mejore y si…le interesaba mucho…-solo quiero que confíes en mí y te diré lo que pasa va…-
Si…lo confiare en ti Candice así como tú en mi verdad…-dijo el mientras alzaba una de sus cejas, parecía que ambos tenían secretos fuertes bajo la manga.
Está bien…-le contesto la rubia con mucho miedo mientras se acercaba a ella y le besaba con algo que no identificaba.
Que se te antoja comer…-pregunto el mientras le tomaba de las manos.
No lo sé…tu recomienda algo…-dijo ella mientras salían de la casa del rubio.
Llegaron a un restaurante…pidieron a la carta y esperaron a que los atendieran…-hable con Tom para ver la compra de la maquinaria nueva y poder ofrecerte el servicio.
Me parece una buena noticia…-contesto el mientras le miraba con mucha atención, la verdad es que era una mujer muy hermosa.
Cuántos años tienes Candice…-le pregunto el rubio…algo tan básico que le hizo sonrojarse…ni ella sabía ese dato.
Tengo 25 años…-dijo ella mientras sonreía.
Yo tengo 33 años…-dijo el rubio sonriente mientras el mesero se acercaba con el pedido…pollo marinado…
Qué pena me da…-dijo ella sonriente…mientras comenzaban a comer.
Muy rico…-dijo ella sonriente…
Lo se…-contesto el rubio…-tu también tienes una carrera universitaria…-le cuestiono el.
Si…administración de empresas, lo cierto es que ejercí muy poco tiempo pero creo que lo tengo en la sangre mi padre y mis dos hermanos mayores estudiaron lo mismo…solo Tony es abogado pero la verdad es que le va muy bien…-dijo ella sonriente.
La única mujer…-dijo el mientras ella se sonrojaba por el comentario…-y la más hermosa.
La comida transcurrió sin pena ni gloria, regresaron a casa y la ropa les estorbo por toda la noche…no era algo que se suscitara de manera obligada…era natural…como beber agua…como comer…como dormir…como amar…
No se cansaba de besar su piel…de pasar sus manos por la suavidad de su cuerpo…de respirar la piel sudorosa…el dulce sabor de sus labios…era como una ángel caído del cielo para su propio placer.
La miraba recostaba en su pecho y su mano acariciando su cabello sedoso…-Albert…que pasara cuando regresemos…-dijo ella con temor.
Lo que tu decidas haremos Candice…no quiero presionarte…-dijo el dándole apoyo.
Quiero que me des tiempo para arreglar algunos problemas que tengo y poder estar juntos…-contesto ella con temor ante una negativa pero lo cierto es que ella no quería convertirse en la amante del rubio…no era su estilo.
Entonces te convertirías oficialmente en mi novia…-Candice le miro con sorpresa…
Novia…-dijo ella una palabra que tenía mucho tiempo sin escuchar.
Si…te dije que a mí no me interesa solo un fin de semana…quiero algo serio contigo Candy…-contesto el mientras ambos se sentía como temerosos pero impacientes.
Quisiera que nos tratáramos más…-respondió ella.
La verdad es que eso debemos hacer, sé que no fue tal vez lo más correcto dejarnos llevar por la pasión pero me interesas…quiero que lo comprendas…no quiero decir algo que te asuste…-dijo el mientras las palabras disfrazadas salían a relucir…
Candice se recostó en su pecho y cerró los ojos esperaba poder corresponderle a ese hombre que ahora mismo la estaba atendiendo como a una reyna…ahora mismo estaba viviendo el mejor fin de semana de toda su vida.
Los días se pasaron rápido y las maletas estaban listas para partir…lo cierto es que ninguno deseaba hacerlo pero las responsabilidades eran muchas…un rancho por manejar, se acercaban nuevas oportunidades de trabajo y los tiempos duros de esas tierras áridas estaban por llegar.
Clarence cualquier cosa sabe dónde localizarme…gracias…-dijo el rubio mientras se despedía de el con un apretón de mano.
Candice se acercó al señor…-muchas gracias por todas las atenciones…-
Ha sido un placer señorita Candice espero verle nuevamente…-ambos se despidieron con un apretón de mano mientras sonreían, el rubio la guió a la camioneta con su mano en su breve cintura.
Clarence les miro partir y miro al cielo pidiéndole a dios que les diera una oportunidad.
La rubia estaba callada y tensa porque no sabía cómo manejar esa situación…era el derecho a decidir su vida lo que más le preocupaba y sobre todo el…
Ese hombre que ahora estaba abriendo una brecha que tanto tiempo había sellado…-que te sucede te sientes mal…-dijo el rubio que lucía ahora más guapo con sus jeans ajustados y su camisa a cuadros.
No…es que no sé cómo manejaremos esto Albert tengo miedo de lastimarte…-dijo ella con temor.
Confió en ti…no pasara nada…además quedamos en eso…-dijo el mientras se acercaba y le besaba los labios…eso sin querer le daba valor.
Mira manejaremos todo esto de manera tranquila…confía en mi…-dijo el mientras le tomaba la mano y tomaba la carretera rumbo a Texas…
Holaaaa….que tal con el capítulo era lógico yo no lo dejaría escapar mis estimadas lectoras…Gatita y Candyfan yo me quede también en suspenso…así como ustedes esperando como acomodar la historia :) hasta calor me dio...jajaja...te imaginas un tipo con todo lo que siempre uno deseo haciendole el amor...dios...me desmayo...
Sayuri y Marystar…ya verán más sorpresas que poco a poco acomodaran a todos los involucrados y hasta yo misma me sacare de onda esperen muchos cambios...me ha encantado Amy como a ti…espero actualizar el día de mañana ya que la luna de miel se acabe…veremos reacciones…saludos y que descansen…
