Capítulo 10
Confianza Mutua
La tensión en el ambiente se intensificaba a cada segundo. Orochimaru estaba más que dispuesto a disparar, y Temari no sabía si ejercer algún movimiento para huir o morir por las manos de ese lunático. Ni idea cuál de las opciones era peor. De todos modos, si escapaba, estaba claro que recibiría un tiro. El hombre apretó el gatillo y ella no tuvo más opción que disponerse a recibir el impacto; sin embargo, seguía con vida. Por alguna extraña razón, no había muerto.
-Oh, veo que se le acabaron las balas. Es una pena; pero un alivio al mismo tiempo. En fin, supongo que tendré que recargar por si acaso algún idiota vuelve a meterse en mi camino.-Los orbes verdes de la rubia se llenaron de lágrimas.
-¿Por qué tienes que ser tan despiadado? ¿Acaso tu corazón solo está lleno de sentimientos negativos? ¿No conoces el amor o algo parecido por lo menos?-Aquellas preguntas inmutaron a Orochimaru por un par de segundos; sin embargo, logró recuperar la compostura.
-¿Quién necesita amor si puedo tener todo el dinero del mundo?
-¿Arruinando las vidas de los demás? ¿No te cansa lastimar a otros solo por tu avaricia?
-No, para nada. De hecho, es divertido. Será mejor que dejemos la charla a un lado, tienes mucho trabajo que hacer de ahora en más.-Agarró el rostro de la chica entre sus manos.-Y si te atreves a desobedecerme de nuevo, no me lo pensaré tanto para quitarte la vida. Aquí en Sunagakure hay una gran cantidad de mujeres bellas y que darían lo que fuera por tener dinero. Deberías estar agradecida de que tienes una oportunidad tan magnífica como esta.
-Ni que estuviera loca. Detesto estar aquí y no encontrar por dónde escapar de ti; pero sé que pronto alguien me encontrará y seré libre.
-Si te refieres a Sasori, que ya debe estar en el otro lado, o a los imbéciles que te encontraron la otra noche, y que es probable que uno de ellos ya haya muerto, déjame decirte que estás muy equivocada. Como te lo dije antes, huir de mí es inútil, a menos que yo te lo permita, lo que no va a pasar.
-Estoy segura de que todos ellos están bien. No son tan idiotas como crees. Encontrarán la manera de llegar hasta aquí y acabar contigo. No eres nadie para subestimar a mis amigos, y mucho menos a mi familia.
-Si te soy franco, me sorprende tu seguridad y determinación de que volverás a tener una vida normal, de verdad, me parece increíble; pero tarde o temprano toda esa esperanza y fe que les tienes, se irá por la borda, así de simple.-Temari frunció el ceño.
-Es obvio que dentro de tu pasado, hay algo que te convirtió en el monstruo que eres el día de hoy. Nadie se vuelve una persona de esta calaña sin haber sufrido antes.
-¿Y qué más da si es así? Eso no es de tu incumbencia. Esta conversación no tiene ningún sentido. Tobi, llévala a su habitación de inmediato.
-Hai, lord Orochimaru.-El guardia se puso a la chica en el hombro-¿Está seguro que se siente bien? ¿No quiere que le sirva una taza de café o agua?
-Estoy bien, no te preocupes. Solo necesito descansar. Ha sido un viaje muy largo.
-Cualquier cosa que necesite, no dude en avisarme, ¿de acuerdo?
-Entendido. Ya déjala en su cuarto. Tiene una cita programada en una hora y debe estar lista para recibirla.
-Entendido.-El hombre se retiró y dejó a Temari en la que sería su nueva recámara de ahora en adelante.
-Ya escuchó a lord Orochimaru, señorita Sabaku No. Prepárese para su cita, a menos que quiera que intenten herirla de nuevo.
-¿Y qué pasa si lo intenta de nuevo? No soy ninguna princesa que necesite ser rescatada por un príncipe. Puedo defenderme por mi cuenta.
-Eso es muy seguro señorita; sin embargo, es mejor que se mantenga alerta y obedezca las órdenes, o de lo contrario, las cosas podrían salirse de control. Y no queremos más bajas, ya Kabuto fue otra víctima.
-No te preocupes por mí, ¿sí? Estaré bien. En estas situaciones, es mejor pensar en ti que en los demás, o la situación puede ser peor.
-Agradezco su comprensión señorita Sabaku No. Se siente bien el tener alguien con quien hablar, hace que no me sienta tan solo.
-¿Acaso aquí no tienes amigos? ¿Ni siquiera los otros ayudantes de Orochimaru?
-No, nadie. Hay días en los que es difícil estar aquí; pero no hay otra alternativa, solo aprender a sobrevivir y sobrellevar las pérdidas.
-Cuando encuentre la manera de salir de aquí, te prometo que también te ayudaré. Eres una buena persona después de todo Tobi.
-No tiene por qué molestarse señorita Sabaku No. Escapar de aquí es como cometer suicidio. Ya sea que encuentre una salida, para huir y ser libre, él al final lo terminará descubriendo, siempre lo hace. Es su especialidad. No hay nadie que pueda detenerlo.
-¿Acaso ya lo has intentado antes?
-No; pero he visto a otros hacerlo y presenciado sus horribles y dolorosas muertes, así como la de Sasori.
-Yo no creo que él haya muerto tan fácil. Sasori no es tonto, y sabe perfectamente a qué abstenerse. Además, puedo sentir que él y mi hermano siguen con vida, eso es lo que me impulsa a no rendirme.
-Ya veo. Usted sí que tiene una gran convicción señorita Sabaku No.
-¿Quieres dejar de llamarme así? Es incómodo. No hay ningún problema con que me llames Temari.
-Pero a lord Orochimaru no le gustará mucho la idea señorita.-La Sabaku No sonrió divertida.
-No te preocupes por él ahora. Dime señorita cuando esté cerca. Las veces que estemos a solas me puedes llamar por mi nombre.
-Arigato, señorita…-Carraspeó y se corrigió.-Gomen, Temari.
-Así está mucho mejor.
…
Al fin, Kankuro había sido dado de alta y todos estaban dispuestos a lo que fuera por rescatar a Temari. Él, Gaara, Sasori, Ino, Tenten, Naruto y Shikamaru se hallaban en el comedor de los Sabaku No planeando el modo de recuperarla.
-Bueno, de momento ya sabemos dónde está. La pregunta es, ¿cómo descubriremos su ubicación precisa una vez que lleguemos?
-Pues no tenemos otra opción más que preguntar si de casualidad la habrán visto por ahí o algo.
-No será así de fácil Ino. Los guardias por lo general, suelen amenazar a los ciudadanos del lugar en el que están para que no den ni una pizca de información con respecto a ellos. Tendremos que hallar otro modo.
-¿Y qué sugieres? No podemos quedarnos toda la vida buscándola sin llegar a nada. Algo tenemos que hacer.
-Por eso ya lo decidí. Gaara, Kankuro, Sasori y yo iremos a Sunagakure a buscar a Temari.-La Yamanaka se levantó indignada.
-¡¿Solo irán ustedes cuatro?! Perdona que te lo diga de este modo Shikamaru; pero, ¿¡qué carajos se supone que haremos los demás!? ¡¿Esperar una señal de vida?! ¡Ninguno piensa quedarse de brazos cruzados así nada más! ¡Es de la vida de Temari de la que estamos hablando, no la de cualquier persona!
-Eso ya lo sabemos. Tranquilízate.
-¡De verdad que me irrita tu paciencia Gaara! ¡Es como si no te importara lo que le puede pasar a tu hermana!
-Ino, ya relájate.
-¡No me voy a relajar Naruto! ¡Es que es increíble que él actúe tan despreocupadamente siendo su familia! ¡A veces creo que no la quiere! ¡Es más, parece que es verdad!
-Ino, por favor basta. No sigas.
-¡No te metas Kankuro! ¡No pareces su hermano en ningún sentido! ¡¿Alguna vez has pensado en alguien que no sea en ti mismo?! ¡Porque se nota que eres un egoísta y bueno para nada! ¡La vida de Temari está en peligro y nos haces ver que para ti da igual!
-¡Ya cierra el pico maldita sea!-El pelirrojo se alteró a más no poder y se le notaba la vena hinchada de la rabia. Ino se quedó sorprendida-¡No digas cosas que no sabes! ¡No tienes ni idea de cómo soy en verdad, y creo que jamás podrás llegar a descubrirlo! ¡Mi hermana me importa más que mi propia vida! ¡Y haré lo que sea por salvarla! ¡Actúo de este modo porque si no conservamos la calma, no hallaremos ninguna solución al problema!-Relajó su respiración hasta que volvió a su neutralidad de siempre.
-Por eso te dijimos que te callaras. Gaara puede ser alguien frío y tranquilo por mucho tiempo, y es obvio que está dotado de paciencia; pero si dices tantas cosas que no son verdad sobre él, y seguidas más encima, se va a enojar y conocerás su lado más oculto.
-Kankuro tiene razón.
-Sumimasen Gaara, en serio que no quise ofenderte. Es que estoy tan preocupada por Temari que perdí el control de mis emociones.
-Tranquila, está bien, te entiendo. Todos sentimos miedo de no poder salvarla, o por lo menos encontrarla. Yo también me disculpo por haberte gritado de esa manera. No fue lo correcto.
-Bueno, ya que todo el pleito se solucionó, haremos lo que ya planteé. Naruto, Tenten, Ino, ustedes deben quedarse aquí y estar pendientes de cuando los llamemos.
-¿Por qué no podemos ir nosotros también a ayudar?
-Entre menos seamos, mejor. Así Orochimaru no nos podrá encontrar tan fácil. Entiendo que quieren hacer más que esto; pero no podemos arriesgarnos.
-De acuerdo. Nos quedaremos aquí.
-Agradezco que lo comprendan. Como sea, es hora de que compremos los tiquetes para ir hasta allá.
-No es necesario. Yo ya lo hice.-Sasori puso los cuatro papeles sobre la mesa.-Ahí están.
-¿A qué horas lo hiciste?
-Orochimaru los compró para mí y otros guardias, que al final fueron asesinados por él ya que no cumplieron con sus mandatos y tomaron la decisión de revelarse. Me los quedé y le hice creer que había quemado los de los otros. Sabía que algún día me serían de utilidad.
-Para tener cara de imbécil, eres muy inteligente.
-Ya sé que no te agrado Kankuro, no tienes que decírmelo tan seguido.
-¿Qué más da? Será mejor irnos de una vez.
-¿Estás seguro de que puedes ir así? Tu herida sigue sanando. No puedes arriesgarte de ese modo.
-Shikamaru confía en mí, Tenten. Por eso es que iré. Además, estoy hecho de acero, así que estaré bien.
-No te preocupes mujer, nosotros lo cuidaremos en el camino.-Todos salieron de la casa y los grupos se dividieron. Los cuatro hombres fueron al aeropuerto, pasaron los tiquetes y subieron al avión. A los dos rivales en el amor les tocó sentarse juntos, lo cual no les generó mucha emoción.
-¿Por qué tengo que sentarme con este?-Preguntaron al unísono señalándose con el pulgar.-Oye, no me robes las frases.-Y otra. Esta vez, se encararon con los ceños bien fruncidos.-Esa es mi línea.-Se les estaba saltando la piedra.
-Esos fueron los tiquetes que les tocaron a ustedes. Así que, compórtense como hombres y ni se les ocurra perder el uso de la razón, por favor.-Ambos rechistaron y se cruzaron de brazos.
-Como sea.-Gaara frunció el ceño y se mostró enojado.
-Sin reclamos ni quejas, ¿queda claro?-Aquella mirada les generó un escalofrío que recorrió toda su columna vertebral. Tragaron saliva.
-Hai.-Tomaron asiento y permanecieron callados por mucho tiempo sin mirarse siquiera. No podían tolerar al otro; pero solo tendrían que estar al lado por unas horas. Debía de ser fácil, ¿cierto? El Yagami, cruzado de brazos, suspiró con pesadez y soltó una pequeña risita.
-¿Qué te hace tanta gracia?-Shikamaru enarcó una ceja.
-De todas las cosas que no hubiese pensado en hacer, está es la más curiosa. Tener que unir fuerzas contigo Nara. Pensé que seríamos enemigos por el resto de la vida.-El pelinegro sonrío de lado.
-Seguimos siendo enemigos, nada de nuestra relación ha cambiado baka. La única razón por la que de momento somos aliados, es porque tenemos un mismo objetivo, y ese es salvar a Temari de las manos de Orochimaru.
-Tienes razón. Después de mucho tiempo, coincidimos en algo.-Un silencio incómodo se formó entre ambos por unos minutos, y Sasori decidió volver a soltar la lengua.-Hay algo que me gustaría pedirte.-El Nara lo miró con duda.
-¿De qué se trata?-Preguntó con seriedad. El pelirrojo relajó los brazos y apretó los puños con fuerza.
-Cuando salvemos a Temari, quiero que la protejas y la trates bien. Hazla feliz sin importar lo duras que sean las circunstancias. Si llegas a lastimarla de nuevo, te juro por lo que más quieras, que te mato.-Se le veía en el rostro que intentaba contener las lágrimas de impotencia al tiempo que fruncía el ceño. Shikamaru sonrío ladinamente.
-No te preocupes, esta vez no me equivocaré con ella. Voy a darlo todo de mí para todos los días hacerla feliz, y las únicas lágrimas que verás en sus ojos serán de alegría.
-Ojalá que sea así, porque no me fío mucho de ti; pero sé que eres el único con el cual ella encontrará la verdadera felicidad. Han sido amigos desde una edad muy temprana.
-¿Y eso cómo lo sabes?
-¿Cómo crees que lo sé? Era de lo único que Temari hablaba cuando éramos novios. Aunque lo negara una y mil veces, le ha sido muy inútil superarte. Puede que estuviera conmigo; pero su corazón siempre estuvo contigo a pesar de todo. Lo único en lo que pensaba era en ti y lo lindo que sería permanecer a tu lado por la eternidad.
-¿En serio ella hablaba de mí todo el tiempo? Yo creí que me odiaba desde lo más profundo de su alma, puesto que fui un imbécil y le hice la vida imposible en muchos aspectos.
-Sí, siempre se le salían cosas sobre ti y le brillaban los ojos de la emoción; aunque dijera tus miles y miles de defectos. Ella solo se cuadró conmigo con el objetivo de olvidarte.
-Ya veo. ¿Quién lo diría? Talvez si le hubiera dicho que sí ese día en el que se me declaró, nada de esto habría pasado.
-Créeme, habría pasado de todos modos, la única diferencia es que tú serías su pareja ahora.
-Supongo que tengo que darte las gracias después de todo.-Aquel comentario dejó perplejo al Yagami. No entendía por qué razón le estaba agradeciendo.
-¿A qué te refieres?-El vago agachó la cabeza y una sonrisa ladina se posó en sus labios, lo que hizo que el otro quedara más confundido que antes.
-Estuviste al lado de Temari en los momentos más difíciles, la escuchaste, le diste tu apoyo y nunca la dejaste sola. Fuiste un gran novio para ella; aunque tus sentimientos no fuesen correspondidos. Diste todo de ti para hacerla feliz todo el tiempo. De verdad que estoy agradecido de que la hubieses cuidado tanto. No eres una mala persona después de todo.
-Es cierto que fui su confidente por un buen tiempo; pero, ¿cómo puedes darme las gracias por ello? Por mi culpa es que ella está en peligro ahora. Talvez si yo no me hubiera metido en su camino, todo esto sería diferente y la tendrías a tu lado, a salvo.
-Obviamente lo que le hiciste estuvo mal y el haberla involucrado en tremenda situación fue una locura; pero ella no te odia por eso. Te aseguro que le es muy difícil despreciar a los demás a pesar de las miles de faltas que hayan cometido. Su corazón es muy puro y le cuesta albergar rencor.
-Sí que la conoces de toda la vida. Eso explica el gran vínculo que tienen.
-Sí, es muy difícil olvidar el día que la conocí; asustada y solitaria. Sin saber cómo actuar.
-Lo sé. Ella me contó esa historia. De no ser por ti, quién sabe si habría superado la muerte de sus padres. Es una mujer muy fuerte al haber pasado por tanto dolor y al tiempo cuidar como una madre a sus dos hermanos.
-Así es, por eso es que la amamos tanto.-Dijo Kankuro, quien estaba con su hermano en la silla del frente. De repente, le dio un pastelazo en la cara al Yagami y sonrío maliciosamente. El chico se quitó lo que más pudo el dulce del rostro.
-¿Qué carajos…? ¿En serio era necesario que hicieras eso?
-Pues claro. Este viaje se está tornando muy aburrido. Además, a Gaara y a mí no nos gustó mucho ese postre, así que qué mejor idea que te lo comas tú.
-Por lo menos podrías haber preguntado si quería o no en lugar de habérmelo lanzado a la cara.
-Así no habría tenido gracia, y es divertido arruinarte la vida, ¿qué puedo decir?-Sasori soltó un bufido.
-Me prepararon una trampa en la escuela, haciendo que pintura azul me cayera encima; mientras estuve con Temari, tuve que aguantar frío todas las veces que ella me invitó a comer a su casa, y ahora tengo pastel de…-lo saboreó antes de continuar con su reclamo-durazno en mi cara.
-No te quejes tanto. Agradece que los días que tuviste que ir a nuestra casa te dimos comida, porque de lo contrario, Temari nos habría matado. Ella sabía desde un principio que nunca te dejaríamos entrar, por eso es que no nos regañó. No importaba las veces que nos pidiera que te diéramos una oportunidad, ninguno de los dos iba a ceder.
-De verdad que no creo que se les puedan ocurrir más ideas para hacerme perder la cabeza y tratarme como un muñeco.-El castaño se río dejando al Yagami perplejo.
-Por favor, ¿piensas que no tenemos más ases en la manga? Te equivocas. Algo más se nos ocurrirá, o bueno, a Gaara.-Eso lo dejó más estupefacto que antes.
-¿Cómo que a Gaara? ¿Acaso él es bueno para ese tipo de cosas?
-Detrás de esa mirada fría, hay un estratega increíblemente bueno para estos trucos. Cuando algo no le agrada para nada, sabe perfectamente cómo desquitarse. De hecho, de él fue la idea de la pintura y esto del pastel.
-¿Y lo de hacerme pasar frío?
-Eso sí fue decisión de los dos. Es que ninguno te soporta. Todavía nos seguimos preguntando por qué no eligió un mejor partido para olvidar a Nara.-Aquel comentario hizo que el pelirrojo frunciera el ceño.
-¿Qué estás tratando de decir con eso?
-¿Necesitas que te lo diga en palabras más concretas? Muy bien, por primera vez en la vida cederé a algo que quieres.-Se aclaró la garganta y suspiró.-Eres feo, idiota, estás más delgado que el espagueti, sin una sola pizca de músculo y eres débil. Básicamente, te consideramos un bueno para nada.-Shikamaru no pudo contener por mucho más tiempo y dejó salir la carcajada.
-Se nota que no te quieren para nada Yagami. De hecho, no me sorprende. Han tratado de deshacerse de ti muchas veces.
-¿Y crees que de ti no intentamos deshacernos? Que al final entendimos que nuestra hermana está perdidamente enamorada de ti y no podíamos hacer nada para alejarte es muy diferente. Por ello, no tuvimos más opción que aceptarte y dejarte entrar.-Los ojos de Sasori se abrieron como platos.
-¿Cómo lo lograste Nara? Dime tu secreto.-El vago lo miró con confusión.
-No existe ningún secreto. Lo único que tuve que hacer para tocar el piso de esa casa fue soportar el frío por casi un año entero, hasta que se rindieron conmigo.
-Yo ya he soportado mucho frío, y aun así no he sido capaz de entrar ni una sola vez. Traté de ser amable con estos dos, y las cosas permanecieron igual.
-Pues claro que nunca ibas a entrar. No tienes la perseverancia suficiente para lograrlo. Shikamaru, a pesar de lo mucho que intentamos alejarlo, no lo conseguimos, ya que él jamás se rindió. Nos tomó como un reto, y lo superó, así de fácil son las cosas. Incluso se dio cuenta de todas las bromas y trampas que intentamos hacerle, por eso es que al final nos rendimos con él. Puede que tenga la cara de un estúpido; pero posee una mente estratega fuera de lo común.
-Entiendo. Debió ser duro para ustedes asimilar que Temari y yo fuimos novios.
-No tanto para mí, porque sabía que iba a tener un nuevo juguete para divertirme por un tiempo, utilizando los planes de mi hermano. Para Gaara sí fue muy difícil, a tal punto que casi se vuelve loco. No le entraba en la cabeza que alguien como tú fuese la pareja de Temari.
-Y para mí también fue muy duro aceptar que ella ya tenía a otro, a pesar de que sabía que nunca podría amarte, porque su mirada no se iluminaba al verte, y su sonrisa era muy fingida al estar contigo.
-Sí, hasta yo pude notar eso.-La azafata cruzó por ahí y se quedó sorprendida al ver a Sasori cubierto de pastel.
-Señor, ¿está usted bien? ¿Necesita que le ayude a limpiarse?-El Yagami se sintió abochornado. La escena no podía ser más humillante para el pelirrojo y muy reconfortante para los otros tres.
-Por favor señorita, ayúdelo. Es que no es bueno para utilizar los cubiertos, por eso terminó así, lleno de pastel por toda la cara. Téngale un poco de compasión.
-¿Acaso sufre de alguna enfermedad?-La mujer se veía preocupada, lo que le generaba más diversión a la escena.
-Sus movimientos, por lo general, suelen ser muy involuntarios. A pesar de que toma varias medicinas para ello, no es que le surtan mucho efecto.
-Me duele mucho escuchar eso. Venga señor, le ayudaré a que se limpie la cara. Por favor sígame.-Le tomó la mano y se lo llevó. Gaara tenía una sonrisa maliciosa posada en sus labios y Shikamaru y Kankuro se echaron a reír como un par de locos.
-No pensé que de verdad se lo fuera a creer.
-Yo sí que menos; pero fue genial.
-¿Eso de los movimientos involuntarios te lo inventaste en ese momento?
-No, también fue parte del plan de Gaara. Todo estaba bien calculado. Como siempre, él tiene las mejores ideas para humillar a los demás.
-Sí que es bueno para este tipo de cosas.
-En definitiva.-El Sabaku No volvió a acomodarse en su silla. Pasados los minutos, Sasori volvió a su asiento con una expresión de ira en el rostro.
-¿Y bien? ¿Qué se sintió que alguien más tuviera que limpiarte?-Preguntó el Nara sin poder contener la risa.
-Es increíble por lo que me hicieron pasar. Eso sí que es no tener compasión de nada.
-Pero valió la pena cada segundo.-Por fin, el avión aterrizó y todos los pasajeros se bajaron.
-Pensé que jamás llegaríamos. Fue un viaje muy largo; pero todo sea por salvar a nuestra hermana.
-Aunque, no fue tan aburrido del todo. Pudimos disfrutar una vez más del sufrimiento de Yagami, lo que nos hizo olvidar por un tiempo que estamos en una situación crítica.-Dijo Gaara sonriendo con malicia.
-Tú sí que eres un sujeto bastante cruel cuando te lo propones.
-Que mi poca expresión de emociones no te confunda baka. Aquel que lastima a mi familia y le genera más problemas de los que ya tiene, no sobrevive a mi ira, así de simple.
-Puedo darme cuenta de eso.
-Como sea, dejemos esa conversación para después. No podemos perder más tiempo.
-¿Y en dónde carajos se supone que debemos buscar estratega? No sabemos su ubicación como para decir que podemos seguir cierto camino.
-Lo sé; pero por ello no nos rendiremos. Una señal aparecerá y nos mostrará la dirección correcta. Temari no es tonta, y sabrá darnos el punto exacto en el que se encuentra.
-Bueno, yo creo que sí existe un lugar preciso. Las zonas más ocultas de toda la ciudad. Siempre es en ese tipo de lugares donde Orochimaru se esconde. Da igual si se ve en buen o mal estado, si no permite que lo arresten, permanece ahí. Tendremos que meternos en aquellos pasadizos más remotos para hallar su paradero.
-Entiendo. Muy bien, es hora de buscar.
…
Temari estaba sentada en una silla atada de pies y manos sin poder moverse. Orochimaru caminaba de un lado al otro con la mirada pensativa y un tanto enojada.
-Así que otra vez rechazaste a un cliente.-El de largos cabellos suspiró.-De verdad que no sé qué voy a hacer contigo. Te estoy ofreciendo una buena ganancia y ni aun así eres capaz de cooperar.
-No importa la cantidad de dinero que me ofrezcas, nunca cederé ante ti y no pienso darle mi virginidad a cualquier anciano que quiera una noche conmigo. Jamás.
-Sí que eres irritante. Por favor, en estos tiempos ya nadie cree en la primera vez después del matrimonio. Aprovecha esta oportunidad y gana experiencia para el día en que tengas a tu hombre.
-Tú sí que eres repugnante. Mi cuerpo le pertenece a una sola persona, y el día que llegue el momento, se lo daré con gusto.
-¿Quién? ¿El cabeza de piña? Vamos mujer, hay mejores partidos que ese. Créeme que Sasori es una muy buena opción; un chico muy habilidoso en lo que consta de estos temas. Qué pena que haya fallecido en mis manos, porque era un gran empleado para mí. ¿Quién lo manda a desobedecerme? Y todo por salvar a una chica que nunca lo vio como un hombre.-Agarró el rostro de la chica y sonrió con malicia. Temari corrió la cara para quitarse esa sucia mano de encima.
-Sasori no ha muerto aún, junto con Shikamaru y mis amigos vendrán a buscarme y me sacarán de aquí. Tenlo por seguro.-Se comenzó a reír como un demente, y su semblante cambió a uno más serio de un momento a otro.
-¿Cómo estás tan segura de que una cosa así pasará? Mis planes son infalibles y perfectos. Primero, ese pelirrojo ya le dijo adiós a este mundo desde el día que lo apuñalé, y tus demás cercanos jamás podrán encontrar este lugar. Además, no creo ni siquiera que sepan que estamos en Sunagakure.
-No te confíes. Es obvio que todo plan tiene su falla. No eres un dios ni nada parecido como para poder decir que todo lo que haces está hecho a la perfección.-Orochimaru frunció el ceño y le puso un cuchillo en el cuello a la Sabaku No. Ella se mantuvo firme.
-De verdad que tu actitud de chica valiente me saca de quicio. Hay días en los que no te soporto.
-Entonces mátame si eso es lo que quieres, no creas que por mantenerme atada y sin posibilidades de defenderme me vas a generar miedo. No soy como crees.
-Matarte sería un desperdicio de mucho dinero. Tu sola presencia me ha dado millones porque muchos quieren una noche contigo. Tu cuerpo es uno de los mejores negocios que he tenido.
-Oye, ¿te importaría dejarla en paz? No tiene caso que sigas con esto. Te ves como un cobarde.-Sus ojos ámbar cambiaron de blanco y se enfocaron en la madre de Sasori.
-Cierto, olvidaba que seguías aquí. Bueno, ya que tu hijo ha muerto, no existe razón por la cual no pueda deshacerme de ti tampoco.-Sin que nadie fuera capaz de verlo, le enterró el cuchillo en el abdomen a la mujer. Ella se sorprendió por el impacto y vio en los ojos de su agresor una ira acumulada. Cayó al suelo y lentamente se fue desangrando.
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Hasta aquí el capítulo. Espero que les haya gustado. Las cosas se ponen cada vez más tensas, y Orochimaru cada vez está más demente. Sé que me estoy pasando un poco; pero bueno, se han visto peores.
Díganme en los comentarios cómo creen que va a continuar la historia. Me gustaría saber qué tanta imaginación cargan en sus cerebros.
-Shika: ¿Por cuánto tiempo Temari va a seguir secuestrada? ¿No crees que estás alargando un poco las cosas?
-Yo: ¿Acaso quieres que me quede sin historia?
-Shika: Pues no; pero ya está bueno, ¿no te parece?
-Yo: Talvez. Ya veré cuándo será mejor que las cosas cambien y sean mejores.
-Shika: En serio que no te entiendo. (Se rasca la nuca).
-Yo: Ninguna mujer en este mundo pide que la entiendan, solo que la amen. Haz eso con Temari de ahora en adelante, ¿de acuerdo? (Sonríe de lado).
-Shika: De acuerdo.
-Ambos: Gracias por leer y nos vemos en el próximo capítulo.
