N/A: DISCLAIMER: ¡Rurouni Kenshin no es mío ni ninguno de sus personajes!

N/T: Ni Kenshin ni esta historia son míos, con el permiso de su autora Blueicequeen estoy traduciendo este fic.

º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º Cambio de escena

N/A: Hey chicos, lo siento mucho… hay un pequeño error que he fallado en darme cuenta hasta ahora. En el capítulo 9, Obihiro sigue refiriéndose a la guerra en progreso… y es después de la guerra. Ellos están reconstruyendo su comunidad, Saito Hajime también estuvo de servicio durante la guerra.

Siento mucho el error.

Bueno, disfruten el siguiente capítulo.

Gracias a todos los que dejaron sus reviews

Capítulo 11

Illusion le sonrió a la joven geisha que lo estaba atendiendo, era innegablemente hermosa, no era un misterio para él porque Black estaba teniendo una aventura con ella. Sin embargo, Black era muy tonto en ese sentido, Illusion había pasado solo una noche con ella y al estar desesperada por dinero, no le importaba hacer lo que sea para conseguir un buen billete. Illusion se rió con ese pensamiento, al menos lo hacía con estilo; para el medio día de mañana, Black no estaría vivo. Satisfecho con su trabajo Illusion se dirigió hacia la casa de Ice.

Ice o mejor conocido por todos como Keiji Sachihoko trabajaba legalmente como pescador, su esposa Keiko es una simple pero gentil mujer quien apenas tiene idea en lo que su marido está involucrado con la yakuza. Keiji había tenido un perfil muy bajo asegurándose de no ir en contra de la ley para que sus actividades nocturnas se mantuvieran virtualmente desconocidas. Muy malo para el… Illusion había descubierto sobre su familia, por lo tanto muy malo para Keiji su matrimonio era por amor y no había sido arreglado.

Ice estaba sorprendido de ver a Illusion a fuera de su hogar cuando regreso del trabajo. Al ver al joven hombre, Ice rápidamente informó a su esposa que tenía un urgente que atender y que llegaría tarde para la cena. Dirigiéndose hacia el bosque, se adentró más antes de detenerse y girarse para enfrentar a Illusion que había ido a verlo.

-¿Por qué has venido a mi hogar? ¿Cómo encontraste información sobre mí?- Ice preguntó con un tono crispado en su voz sintiendo una sensación de acecho muy cerca. Era de común conocimiento que la identidad de los tres luchadores permaneciera en secreto para cada uno de ellos. Es por eso que usaban máscaras cuando se conocieron, el único que sabía sus identidades era Arashi, su maestro. Viendo que Illusion había descubierto sobre él lo invadió el terror sabiendo que estaba en peligro.

- No importa como lo sé- Illusion dijo quedamente, su plan hasta el momento funcionaba a la perfección. Sin Black, tenía solo un problema para alcanzar su meta.- Veo que estimas mucho a tu familia Ice ¿Keiko está embarazada de nuevo?-

Los ojos de Ice se endurecieron.- ¿Qué es lo que quieres?-

-Quiero liderar la banda, quiero hacerla la más temida por todas las demás bandas yakuza. Es patético y lamentable la forma en la que nuestro anterior líder Obihiro ha creado esta organización ¿Para preocuparse por el pobre? Jajaj ¡Que idiota!-

-¿En dónde entro yo?- Ice preguntó cautelosamente.

- Quiero que tú y tus hombres distraigan a Battousai cuando yo lo diga, hasta entonces debes permanecer con el perfil bajo. Después de trabajo puedes hacer lo que quieras inclusive estar bajo mi servicio. Si quieres cotorrearle al maestro hazlo. Solo si descubro que tus acciones frustran mis planes… ¿Tu amas a tu esposa verdad?-

Ice se dio cuenta lo que Illusion tenía en mente. Apretó sus dientes con furia.- No te atrevas a poner un solo dedo sobre mi familia Illusion. No sé quién diablos eres pero lo juro, te mataré si llegas a herirlos. Dime ¿qué te hace pensar que no te mataré?-

Illusion rió. - ¿Qué tan seguro estás de que cuando viniste aquí ella estará viva? Oh cielos ¿sabes en donde está tu hija? Linda cosita, sería una lástima si algo le sucediera.- Ice palideció considerablemente ¡Su pequeña princesa! Cayendo al suelo derrotado, aceptó débilmente asistir a Illusion. El hombre más joven sonrió.

- Te la regresaré a la brevedad ya que has decidido cooperar, no la lastimaré. Bueno, entonces te veré pronto. Solo ve preparándote Ice, cualquier falla de tu parte te costará mucho-.

Con esa clara advertencia, Illusion se marchó felizmente. Oh sí, todo estaba saliendo de acuerdo a sus planes. Ahora, visitaría a su Kumiko, seguramente lo deberá estar extrañando ya que no le ha estado prestando nada de atención en los últimos días.

Illusion sonrió, deberá recordar agradecerle a Kumiko por encontrar las verdaderas identidades de Black y de Ice; ha sido de gran ayuda. Pero primero, la sonrisa de Illusion se ensanchó, le echaría un ojo a su pequeño juguete, se preguntaba como lo estaría pasando Kaoru. Será mejor que disfrute sus últimos días, después de esto Kamiya Kaoru dejaría de existir.

Y el dominaría a todos "Los Dragones Blancos".

-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º

Saito fumó su cigarrillo lentamente, la pequeña habitación estaba cubierta con el humo que exhalaba. Delante de él estaba sentado un joven hombre que se veía algo cansado y agotado, también observaba enojado a Saito por la condición de la habitación.

Saito frunció el ceño después de haber oído su reporte, su mente trabajaba a toda prisa, procesando la información que acababa de recibir. Después de que su padre había muerto y le había pasado el mando mientras que Japón se reconstruía de nuevo, Saito había estado relativamente inquieto. Su búsqueda por Kaoru había terminado inesperadamente cuando encontró a Battousai; si no hubiese encontrado a Genzai-sensei y a Shuichi no habría sabido que ella era la heredera perdida que su padre ocultó.

Honestamente, su padre podría haberle dicho dónde buscar, pero el viejo había muerto diciendo solo un nombre… Kamiya. Nunca había conocido a Kamiya Koshijiro así que había asumido que su padre estaba murmurando tonterías; nunca había relacionado la idea de Koshijiro también como un Kamiya… el Kamiya que su padre había mencionado.

Los ojos dorados de Saito se endurecieron ante el recuerdo de su padre, las circunstancias de su repentina muerte lo hicieron darse cuenta de que otras fuerzas más que la naturaleza habían tomado parte en ello. En ningún momento sospecho de nadie más que Arashi Sawamura, la espina en su costilla ¿Cómo lo había hecho el viejo detrás de la espalda de Saito? Debía haber tenido a alguien ayudándolo a deshacerse de su padre.

Y como cosa del destino, Saito tomó el lugar de su padre como uno de sus líderes; cuidando sus huellas se encargó de investigar y descubrir que la mayoría de los miembros de la yakuza todavía creían que los herederos de Kamiya debían liderarlos; por eso Arashi lidera la oposición para derrocar a Saito y ganar el control total. Sin embargo, al último minuto, Saito dejó entrever que la heredera de Kamiya Obihiro todavía vivía y aunque no la había encontrado, su padre se lo había dicho. Pensó que eso detendría a los miembros de provocar una rebelión. Suspiró, solo una parte de su plan había funcionado; nunca había pensado que Tanuki fuera la heredera hasta que sucedió el ataque. Aparentemente, Arashi lo había descubierto primero y había enviado a su gente a aniquilarla. Lentamente.

Afortunadamente, logró sacarle información al viejo doctor que era el médico de cabecera de la familia de Koshijiro y Shuichi se lo había confirmado.

Saito quería tirarse al piso, rodar y reír a todo pulmón. Battousai estaba dejando que sus emociones dominaran su mente al no presentir quién es en verdad Shuichi. Él es un tonto. Su amor por Tanuki lo ha cegado junto con los idiotas que están con el. Por suerte, la chica era lo bastante sensata como para ir en su ayuda, cualquier otro oficial hubiese cortado su cabeza por la valiosa información que poseía.

Sacudiendo de su cabeza todos esos pensamientos se concentró en la nueva información recibida; otro Kamiya estaba vivito y coleando. Uno también muy poderoso, sus habilidades con la espada eran realmente fascinantes. Saito sonrió con satisfacción, si Battousai supiera quién es el otro Kamiya enloquecería, pero pensándolo bien, Kaoru y su hermano si tenían parecido. No eran idénticos, pero habían heredado los rasgos de su padre.

- Entonces ¿aceptas?-

Saito observó al hombre más joven. Él asintió.

- Supongo que dejaré en tus manos para que le informes. Eres el único que lo encontró después de todo-. Dijo Saito exhalando el humo, su compañero arrugó la nariz en desagrado.

-Lo haré, aunque será la próxima vez que nos veamos. Deja que se airé el lugar, es demasiado sofocante-.

- Hmmm-.

-Saito-san, dejaré que cuides de Kaoru-. Dijo el joven poniéndose de pie para partir.- Es una mujer muy importante a pesar de haber encontrado a su hermano-.

- Lo sé-.

Su compañero se puso de pie y se fue, mientras que Saito permaneció sentado. Su mente evaluaba todo lo que sabía, Arashi Sawamura era definitivamente un problema y Saito no pensaba en acorralarlo de manera legal y debía haber algún modo para que nadie sospeche de él…

º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º

Kaoru caminaba lentamente hacia el dojo, el día había empezado bastante bien. Las aves estaban cantando, el cielo estaba brillante y el clima no estaba demasiado caluroso. Era un día perfecto para dar un paseo y Kaoru había dejado la clínica para dirigirse nuevamente a su hogar.

Desafortunadamente, un día perfecto no significaba que no podía cambiar.

Estaba consciente de que la observaban y más cuando escuchaba a la gente murmurar a sus espaldas y ver a varias mujeres mirándola con el ceño fruncido. Trató de pensar que era lo que había hecho mal pero nada vino a su mente, finalmente dejo que la cosa pasara como si fuera el último rumor que se expandía, así que lo ignoró.

'¿Rumores?' murmuró para ella misma, un pensamiento le vino a la mente y su rostro se encendió con un rojo brillante. '¡El incidente en la oficina de Saito!' ¡Como lo pudo haber olvidado! Oh cielos, ¿Qué pensará Tokio de ella? La preocupación la sobrepasó mientras que daba pasos cada vez más lentos. Rogaba que su nueva amiga entendiera y por lo que ella sabía Tokio no le guardaba rencor a nadie. Pero ese incidente rodeaba a Saito y ella muy especial en cuanto a su esposo…

- ¡Mou! ¿Por qué hay tantos problemas?- Sintiéndose frustrada y enojada, Kaoru se detuvo en la orilla del río para aclarar sus pensamientos, pero estos volaban hacia la única persona en su mente.

'¿Cómo puedo confiar que no me dejará de nuevo?' Se preguntaba dándose cuenta demasiado tarde que ese lugar era donde Kenshin le había dicho adiós antes de irse a luchar contra Shishio.

...Flash Back…

Kaoru había terminado de practicar su kata, se sentía bien sostener su Shinnai después de haber sido forzada a descansar debido a la fuerte fiebre que había tenido. Se sentía fresca y rejuvenecida después de haberlo sudado todo.

Satisfecha, Kaoru decidió tomarse un descanso y meditar por un rato, sin embargo, no pudo sacar de sus pensamientos a sus tres amigos varones. Desde que Megumi se fue para Aizu y ningún imbécil anduvo tras Kenshin, sus amigos parecían algo…aburridos. Kaoru se negaba a usar la palabra distantes y aunque lo estaban, ella nunca se dio cuenta y fue más notorio después de su recuperación. Kenshin le había dicho que estaba imaginando cosas debido a la fiebre.

La fiebre, en sí misma, era un misterio ¿Cómo pudo enfermarse así de repente? No podía recordar ningún evento de esos días ¡nada! Debió haber estado realmente muy enferma.

Los chicos…. Kenshin estaba tan tranquilo en esos días. Era la misma actitud que tuvo antes de marcharse a enfrentar a Shishio. Tan quieto… tan distante. El miedo enseguida se apoderó de Kaoru ¿se iría? ¿Sano y Yahiko lo sabían y se lo estaban ocultando? Tratando de respirar normalmente, se puso de pie y fue a buscar a Kenshin. Aliviada de verlo lavar la ropa, rápidamente corrió a su lado.

-¡Kenshin!-

Su rurouni se dio vuelta para observarla con una mirada lejana en sus ojos. Kaoru carraspeó levemente, pero fue lo suficientemente alto como para que él la oyera.

- ¿Hay algo que necesite Kaoru-dono?- Su voz sonaba más profunda que lo usual con la alegría de su voz ausente.

-Kenshin- Kaoru preguntó mirando profundamente en sus ojos- ¿vas a abandonarme?-

Él levanto la mirada sorprendido, obviamente no esperaba esa pregunta. Dejando caer su flequillo para cubrir sus ojos para de ese modo cubrir con éxito sus emociones respondió con otra pregunta- ¿Por qué le pregunta a Sessha sobre esto tan repentinamente, Kaoru-dono?-

Se sintió tonta al estar parada allí y repentinamente lanzar esa pregunta que era un tema algo sensible para ella, pero tenía que hacerlo.- Kenshin, pareces tan distante, es como si estuvieras por marcharte…-Se ahogó era incapaz de terminar la oración, sus manos permanecían apretadas fuertemente.

'A enfrentarme a Shishio' Pensó Kenshin en su mente. Odiando el dolor en sus ojos y sabiendo que él era la causa de ello, tomó su mano atrayéndola más cerca de el. Una pequeña sonrisa se dibujó en su atractivo rostro. Sin embargo, Kaoru sintió que la sonrisa no le llegó a los ojos. Entonces deshaciéndose de esos pensamientos imaginativos, se sonrojó antes su cercanía.

-¿Kenshin…?-

- Nunca la dejaré Kaoru-dono. Este es mi hogar-.

Pensó que su miedo desaparecería, pero permaneció insistente en algún profundo lugar de su corazón. Sabía que algo pasaría pero no sabía que, dándole a Kenshin lo que esperaba fuera una sonrisa feliz, asintió y estaba a punto de irse pero sintió la necesidad de preguntarle otra pregunta.

-¿Kenshin…?-

-¿ah?-

- ¿Significo algo para ti?-

Kaoru sintió la necesidad de golpear su cabeza contra algo duro por hacer de ese un momento incómodo entre ellos. Dando por olvidada la pregunta le hizo señas con una mano para que no le hiciera caso y que lo olvidara, pero Kenshin mantuvo sus ojos en ella,

-Kaoru-dono, me ha dado un hogar y por eso… estoy eternamente agradecido-.

Luego hizo lo inesperado.

Kenshin atrajo su mano hacia sus labios y la besó suavemente. Sonrió ante el tono carmín de su rostro al verla girarse e irse apresuradamente. La tristeza llenó sus ojos al ver la pila de ropa sin interés en lavarla.

Fue cuando estaba lavando que Kaoru pensó que era extraño que ninguna de la ropa de Kenshin o de Yahiko estuviera colgada ahí.

Al acercarse la noche, Kaoru no entendía el sentimiento de terror en la boca del estómago, trató de actuar como si nada estuviese mal, pero se dio cuenta de que todo estaba mal.

Sano de la nada dijo que se iba.

- ¡Nani! ¿Naze Sanosuke? ¿Por qué quieres marcharte?- Kaoru preguntó demasiado impactada por las noticias. Sano miró hacia otro lado.

- Es solo… Kitsune no está por los alrededores y las cosas están algo tranquilas, ya sabes. Es aburrido. Quiero ver el mundo Jou-chan. No puedes atrapar a un chico en un solo lugar, espero que se quede. Ne, quiero ir a donde mi corazón este-.

Escuchó con la boca abierta a su explicación, sabía que tenía razón. Pero esperaba que se fuera después de varios días.

-Entonces te irás la semana que viene ¿verdad?- Preguntó con esperanza en cada palabra.

Sano negó con su cabeza.- Mañana en realidad. Partiré mañana-.

Kaoru pensó que se desvanecería, dejó sus palillos y se excusó rápidamente. No pudo ver el dolor en los ojos de Sano al verla retirarse del lugar.

Esa noche Kaoru se prometió que no lloraría. Ella solo casi tuvo éxito en no saber que más dolor llegaría.

Al otro día, Kaoru entrenaba con Yahiko como usualmente lo hacía, sin embargo, había algo raro en el. Seguía cometiendo errores y la estaba irritando demasiado, finalmente habiendo tenido demasiado con su actitud, lo castigó ordenándole hacer quinientos golpes. Yahiko se negó.

- ¡Soy tu sensei, me escucharás Yahiko!-

-¡Deja de ordenarme busu! ¡Eres una vieja arpía y lo sabes, estoy harto y cansado de tu estúpido Kamiya Kasshin Ryu! No es ni la mitad de bueno que el Hiten Mitsurugi Ryu de Kenshin y siempre sigues con las mismas viejas cosas-.

La ira de Kaoru sacó lo peor de ella.- ¡NADIE y me refiero a NADIE insulta el estilo de mi familia!- Le gritó. Sano acababa de entrar con una bolsa sobre su espalda. Mirándolo, Kaoru vio a Yahiko decidirse.

- El Kamiya Kasshin Ryu no es ni la mitad de poderoso que el Hiten Mitsurugi Ryu ¿Cómo se supone que me voy a proteger con un bokken? Vamos busu, tu otou-san lo creo solo como una forma de ejercitarse más que de protección. Es tan obvio. Prefiero aprender algo más rudo que esto-.

- Será mejor que te detengas ahora que puedes Yahiko-CHAN. Si dices una palabra más ¡JAMÁS te entrenaré de nuevo!- Kaoru se sentía tan furiosa que podría…. Podría…

-¡Perfecto! Renuncio, y ya no quiero estar aquí-. Aventó su espada de madera y se marchó. Kaoru se quedó ahí petrificada. Esperaba que Sano dijera algo pero se mantuvo en silencio mientras que Yahiko juntaba apresuradamente sus cosas en un saco que cargaría en su espalda.

- Yahiko ¿no crees que te estás apresurando?- Dijo Kaoru con la voz temblorosa e impactada por todas las repentinas circunstancias de su vida. Ellos se estaban yendo.

- Iie, tal vez esto es lo mejor. También quiero ver el mundo y estoy aburrido de estar aquí. Ja ne-.

- Anoo… Jou-chan, te veré por ahí. No te preocupes, tendré vigilado al mocoso-. Comentó Sanosuke rascándose detrás de la cabeza nerviosamente.

Los observó partir, demasiado consternada como para decir una palabra. Demasiado débil para moverse, se deslizó sobre la pared mirando ida al tranquilo dojo.

Un pensamiento repentino apareció en su mente.

Kenshin.

¿Dónde está? ¿Por qué no detuvo a Yahiko?

Se dirigió apresuradamente hacia la casa llamándolo. No respondió. El miedo nuevamente la acechaba. Corrió hacia su habitación y abrió el shoji.

Vacío.

No estaba Kenshin.

No estaba la sakabatou.

No había ropa.

Solo una carta.

Sabía lo que era. Sabía su contenido, pero la tomó, la abrió y la leyó. Lloró cayendo al frío piso de madera, lloró con todo su corazón.

Sus sollozos le hicieron temblar el cuerpo. Pena, dolor, traición llenaban su corazón.

Y lloró.

Kaoru-dono:

Para cuando reciba esta carta me habré ido. Humildemente y profundamente me disculpo por marcharme pero no pude encontrar otra alternativa para mantenerla segura. Dije que me quedaría y lo estoy haciendo en su corazón.

La verdad es que amo a una sola mujer, Kaoru-dono. Una mujer cuyo nombre le es familiar. Tomoe. Solo la amo a ella y no puedo olvidarla. He decidido vagar otra vez para buscar perdón.

Solo soy un vagabundo, Kaoru-dono. Puede buscar a alguien mucho mejor que yo. Gracias por todo y siento ser la causa de sus lágrimas. Perdóneme y estaré esperando noticias de su matrimonio con un respetable caballero.

Sayonara.

Con cariño, Kenshin.

Kaoru lloró hasta que no le quedaron más lágrimas, se acostó en donde estaba sin importar el mundo exterior.

Fin Flash back…

Kaoru observó tristemente al río fluir, sabía porque se sentía tan enojada con los tres hombres con los que una vez vivió. Ellos la habían abandonado. Estaba triste y la habían dejado, pero eso no era lo que la molestaba tanto. Siempre fue la forma en la que se fueron. Parecía que ellos querían que estuviera enojada con ellos, cada palabra, cada oración fue como un cuchillo apuñalándole el corazón. Con Sano ella había prácticamente entendido su deseo de explorar el mundo. Pero Yahiko… el hecho de que su estudiante dijera semejantes palabras acerca del estilo de su familia la hacía dudar de ofrecerle entrenarlo otra vez. Había mucho de por medio… se sintió incompetente especialmente cuando comparó su estilo con el de Kenshin. Y eso le dolió… y mucho. Kenshin… Kaoru sintió ganas de reír y llorar al mismo tiempo. Tan fácil… realmente espera que le crea tan fácilmente. Especialmente cuando la comparó con Tomoe.

Solo amo a Tomoe.

Pensó que se quedaría cuando besó su mano, pensó que había llegado a amarla ¿No era que una acción hablaba más que mil palabras? Aunque no era tan difícil de descifrar una vez que las palabras tomaron sentido en su mente.

Me dio un hogar y por eso estoy eternamente agradecido.

Una casera, una propietaria ¿no era así como él la veía? ¿Qué hizo que cambiara de opinión sin siquiera dudar de su amor por ella?

¿Shuichi?

Cayendo en cuenta de las cosas Kaoru se sintió débil y cayó sobre sus rodillas. Se sentó lentamente con sus ojos abiertos al descubrir las intenciones de Kenshin.

A ellos no les gustaba Shuichi, querían que se alejara de él y que mejor manera de lograrlo que hacer que Kenshin admitiera su amor por ella.

Kaoru se sintió mal del estómago al descubrir toda la cosa…. Sus lágrimas se acumulaban en sus ojos pero se negaba a llorar. Hecha un ovillo en la orilla del río trató de calmarse.

No estaba en la clínica. Kenshin se sorprendió cuando Genzai-sensei le dijo que Kaoru había decidido irse a casa. Kenshin solo pudo agradecerle antes de ir a buscarla, revisó por todos lados y no encontró rastro de Kaoru. Rehusándose a darse por vencido, caminó cerca del río y casi lloró de alivio cuando dio con la linda kenjutsu shihandai hecha un ovillo a la orilla del río. Al acercarse cayó en cuenta de que algo andaba mal por la tensión de su cuerpo.

-¿Kaoru-dono?- La llamó Kenshin despacio, decidiendo usar el honorífico como medida segura. Ella lo miró sintiéndose confundida y perpleja.

-¿Qué sucede? ¿Por qué regresaste?-

Él la miró más de cerca y suspiró sabiendo de antemano que su respuesta era muy importante para ella. Por eso decidió elegir sus palabras con sumo cuidado.

-Pensé que te lo había dicho Kaoru-dono, te amo, por eso regresé-.

- Iie, estás mintiendo-. Kenshin sintió el miedo crecer en su interior. No le creía, lo podía deducir al ver su postura y por el sonido de su voz. Aun estando con él, ella no estaba relajada.

-¿Por qué dices que estoy mintiendo Kaoru? Aun si no lo admití antes...- Pero ella lo interrumpió.

- Al menos te das cuenta de que nunca antes lo admitiste. Kenshin, las palabras 'te amo' son algo que TÚ simplemente no dirías. Pero ahora… lo dices como si siempre hubiese estado en tu vocabulario. Dime Kenshin ¿Por qué regresaste?-

Pudo sentirlo en cada pregunta, su dolor, su tormento y eso, lo destruía por dentro.

-Aishiteru Kaoru…. Es por eso-.

Ella rió suavemente, amargamente.- Intentemos de esta manera entonces-. Se giró para mirarlo directo a los ojos.- ¿Por qué te marchaste después de que me habías prometido quedarte conmigo? ¿Por qué te fuiste así?-

Kenshin miró hacia otro lado incapaz de responder ¿Qué diría? ¿Qué era un idiota? ¿Qué fue por ella? Se concentró en la corriente del agua.- Porque te amo-.

Ella suspiró.- ¿Sabes cómo me sentí después de que todos se marcharan así? ¿Sabes cuan doloroso fue?-

-¿Sabes cómo me hubiese sentido si algo te hubiese sucedido? ¿Sabes que tan doloroso fue dejarte cuando te amaba tanto?- Kenshin también le preguntó para forzarla a enfrentarlo.

-¿Entonces por qué me dejaste? ¿POR QUÉ? ¿Por qué ninguno se detuvo? Ninguno escribió como para saber cómo lo estaba manejando ¿Qué hubieses hecho si hubiera decidido acabar con mi vida Kenshin? ¿Qué si moría?- Le preguntó sorprendentemente con su voz bajo control.

-Nunca cometerías suicidio Kaoru, te conozco. Nunca harías eso-.

- ¿Me conoces tan bien Kenshin? ¿Realmente me conoces y sabes que es lo mejor para mí?-

Quedó en silencio, incapaz de responder. Kenshin sabía la verdad, no la conocía. Después de un año con ella, solo conocía las circunstancias que rodeaban la muerte de su padre, su ocupación y su asociación secreta con Saito. Él no conocía Kaoru.

- ¿Por favor Kenshin, por qué te marchaste?-

Tal vez ella deba saber la verdad.

- ¿Recuerdas cuando te enfermaste Kaoru?- se giró para mirarlo y asintió. De nuevo observando el río se concentró en su voz.

-Estábamos tan relajados, no había más ataques, no había más enemigos demandando batallas. Estaba tan relajado… pensé… yo pensé que había obtenido una nueva oportunidad para vivir de nuevo…contigo. Sé que no puedes creerme ahora, pero confía en mí. No estoy mintiendo. Te amo… siempre lo he hecho desde que me abriste tu corazón. De verdad Kaoru, estaba planeando pedirte que te casaras conmigo.

Ninguno de nosotros supimos cómo pasó, en un momento estabas corriendo tras Yahiko y al siguiente te habías desvanecido. Estábamos muy preocupados, Megumi no estaba allí. La única persona que estaba allí era Genzai-sensei pero estaba ayudando a una mujer en labor de parto. Inmediatamente me di cuenta de que habías sido envenenada, pero no sabíamos que hacer. Así que tratamos de bajarte la fiebre mientras Sano esperaba por el doctor.

En el medio de todo eso un hombre vino. Apareció cuando yo estaba fuera consiguiendo unas hierbas para crear el antídoto, Yahiko estaba cuidando de ti. Pero el hombre atacó a Yahiko para llegar a ti, el peleó bien, pero Yahiko no era contrincante. Yahiko tuvo que observar cómo te secuestraban y se sintió desesperado. Cuando regresé me lo contó todo-.

Ni una sola vez Kaoru se dio vuelta para comentar, permaneció en silencio escuchando más su tono que a la historia. Había mucho dolor, su voz estaba atada con dolor y miedo tanto que prácticamente podía sentir lo mismo, e inmediatamente recordó las palabras de Yahiko.

No quería… con ese lunático y Kenshin preocupado. Teníamos que encontrar una manera para huir…

- Pude lograr alcanzarte a tiempo, él había dejado una nota en donde encontrarte. Fue un combate bastante difícil porque te estaba usando como escudo, apenas podía pelear pensando que te podría herir en el proceso y cuando finalmente lo pude derrotar, tú estabas muy enferma. Afortunadamente, Genzai-sensei llegó y pudo sacar el veneno de tu cuerpo.

Ese día, Kaoru, estuviste en peligro de muerte y yo no pude hacer nada. Al igual que Tomoe, no pude hacer nada por ella, y terminó asesinada por mi espada. Yahiko estuvo muy preocupado, no podía soportar mirarte a la cara. Desde que aparecimos en tu vida, siempre hemos causado estragos, por eso decidimos irnos. Yahiko pensó que si nos marchábamos en una muy…. Diferente manera estarías muy furiosa como para querer perdonarnos, en ese entonces parecía una buena idea, por eso… por eso es que nos fuimos-.

¿Entendería?

-¿Desde cuando eres mi padre Kenshin?-

-¿Oro?-

-¡No me pongas esa expresión inocente, cuando no lo eres en absoluto! ¿Desde cuando eres mi padre? ¡Todos me abandonaron! ¿Cómo pudieron tomar una decisión que me concernía a mí sin siquiera decirme? ¡Me dejaron en la completa oscuridad!- Kaoru le gritó furiosa al baka-rurouni que estaba sentado y desconcertado delante de ella.

- ¡Fue por tu propio bien! ¡No quiero que termines igual que Tomoe!-

- ¡Kenshin NO soy Tomoe!-

Kenshin se sentó aturdido, miró su rojo rostro jadeando para respirar; sus ojos azules estaban de un color oscuro por la rabia que podía igualar perfectamente a los de Battousai.

- Kaoru-dono…-

-Puedo tomar mis propias decisiones, Kenshin ¡Ya no soy una niña, no estoy hecha de cristal! Me pides que confíe en ti pero ¿Por qué no tienes esa misma fe en mí? ¿No crees en mis decisiones?-

- Si esa decisión te matara, entonces sí, no creo en tu decisión Kaoru-.

- ¿Cómo que Kenshin?-

-¿Cómo amarme? ¿Cuántas veces has salido herida por mi culpa? ¡Desde el principio! ¿Udo Jine? ¿Enishi? ¿O ya lo habías olvidado?-

-Si quiero amarte sin pensar en las consecuencias, tengo el derecho. No tienes de elegir mi futuro por mí, especialmente desde que tu decisión fue la que me mató, tal vez no físicamente pero sí emocionalmente. Aún si encontrara en mí perdonarte, no creo que pueda confiar en que no me abandonarás-.

-Kaoru…-

- Deberíamos dirigirnos a casa Kenshin, estoy cansada-.

Se puso de pie para partir y él la siguió. Mientras que el sol se ocultaba hermosamente detrás de ellos, Kenshin se preguntaba que les esperaba en adelante. Observando a la hermosa mujer dirigirse a casa con su cuerpo recto y su barbilla en alto se preguntaba si alguna vez volvería a abrazarla.

Se preguntaba si podría haber una oportunidad de que su corazón lo perdonara.

Kenshin sintió ganas de golpear su cabeza con la shinai de Kaoru, la mujer que lo había aceptado y se negaba a mirar a su pasado… no podía creer que la había herido tanto. Fue un estúpido.

Estaban esperándola en el dojo, nadie la cuestionó cuando fue a tomarse un baño, así que esperaron que Kenshin les relatara lo que había sucedido. Él les comentó que le había mencionado a Kaoru sobre esa noche.

-¿Le dijiste a Jou-chan? ¿Qué dijo?- Preguntó Sanosuke deseando saber su respuesta.

-Estamos hablando de Kaoru… ella dijo, que no debimos tomar decisiones por ella, no está feliz por ello-.

- Lo hicimos por su pobre trasero ¿todavía está enojada por eso?- Exclamó Yahiko incapaz de comprender a su ex-maestra.

-Ajá, pero no la culpo. Tal vez… aunque nos hayamos marchado… no debimos haber hecho eso. Fue un plan cruel aunque sonaba como un buen plan en aquel entonces-.

- Jou-chan debería entender de que tuvimos las mejores intenciones. Digo… me hubiera quedado aquí y obtener comida gratis y comer en Tae, pero decidí irme al diablo por ella, debería al menos apreciarlo-.

- Pero lo que ella dijo también es verdad-.

Todos se giraron para ver a Megumi.

- Meg…-

- Lo sé, lo sé… sueno como si estuviera de su lado, pero realmente después de conocerte Sano y de estar con ustedes, siempre estuve convencida de lo que Kenshin dijo era para mejor, pero… cuando conocimos a Shuichi, de algún modo sentí que Tanuki estaba más segura con él a su alrededor. Tal vez deberíamos dejar que tome sus propias decisiones, creo que ya la hemos controlado lo suficiente-.

- Arigato, Megumi-chan-.

Ahora todos se dieron vuelta para enfrentar a Kaoru que venía entrando en ese momento.

- No tan rápido busu-.

- Silencio Yahiko-chan. Megumi, estoy feliz de que pienses que puedo tomar mis propias decisiones, no como estos baka que piensan que soy incapaz de eso-.

- Kaoru, a veces tu decisión termina por herirte-. Dijo Kenshin desesperado.

- Al menos son mías y viviré con su porvenir, no necesito que me cuides-. Kenshin podía sentir como se empezaba a enfadar ¡La mujer a la que amaba no podía entender lo mucho que se preocupaba por ella!

- Dime Kaoru, si eres tan buena tomando decisiones, ¿Por qué decidiste ser una espía para Saito dándole información sobre los hombres que van en contra de nuestro gobierno?-

-¿Cómo….cómo supiste eso?- Kaoru preguntó realmente impresionada de saber que su secreto era sabido por ellos.

-Como lo sé es mi asunto. Me pides que confíe en ti pero tomas una decisión tan peligrosa ¿Cómo esperas que confíe en ti?-

-¿Está bien para ti enfrentarte a Shishio y a Amakusa, pero está mal para mí que ayude a Saito para que ayude a nuestro gobierno? Está bien que arriesgues tu vida por otros ¿pero está mal que yo haga lo mismo? ¿Cómo justificas eso Kenshin? ¡No tienes derecho de detenerme, es el trabajo de mi padre!-

-¡No es su deseo verte muerta!-. Gritó Kenshin ignorando el miedo en los ojos de sus amigos, nadie se atrevía a interrumpir la discusión tan apasionada que tenían ambos defendiendo sus derechos. No se atrevieron. Ni siquiera Aoshi que estaba observando a Kaoru desde un nuevo ángulo.

-¿Qué es lo que sabes de mi padre más de lo que te he dicho? Él me hizo saber en dónde tenía toda la información sobre esta gente, si no continúo con su trabajo, muchos sufrirán y morirán. El me enseñó a cerca de la espada que protege, nunca tuvo que ser una espada visible. Ayudando a Saito a alejar a estos hombres ¡estoy ayudando a proteger!-

Kenshin cerró sus ojos cansinamente, no había forma de ganarle.-Eres demasiado terca-.

- Igual que tú-.

-¿Es tan buena tu decisión Kaoru?-

-¿Ahora qué Kenshin?-

-Si te dijera una verdad ¿serías capaz de actuar en consecuencia?- Kaoru lo miró con cautela.

-¿Qué verdad?-

-Tadaima-.

-¡Okaerinasai Shuichi!-

Shuichi sonrió y entró, justo cuando Kaoru estaba dirigiéndose hacia él, Sanosuke puso una mano en alto y la detuvo. Al instante Aoshi se puso de pie y se acercó a ella, lo mismo hicieron Kenshin y Yahiko.

-¿Qué sucede, estoy interrumpiendo algo?- Preguntó Shuichi observándolos, había algo extraño. Kaoru también miró extrañada.

-Bueno, Jou-chan, dijiste que podías tomar tus propias decisiones-. Dijo Sano.

- Nos dijiste que confiáramos en ti Kaoru-. Continuó Yahiko.

-Entonces Kaoru ¿dinos cuál es tu decisión con respecto a Haname?ó Kenshin mirándolo de cerca.

-¿Qué está sucediendo?- Kaoru pregunto claramente confundida.

-Minna, no creo que esto sea una buena idea-. Megumi irrumpió preocupada de que Kaoru no pudiera controlarse con las noticias.

-Iie, Megumi-san, tal vez no tengamos otra mejor oportunidad, Kaoru-san. Por pedido de Himura, investigué a Shuichi Haname y lo que encontré es esto. Shuichi Haname está muerto. Este hombre es un fraude, te mintió-.

Continuará….

:.

¡Hola!

Gomen x1000

Lamento muchísimo la demora, sé que fue mucho tiempo el que tuve sin publicar pero realmente me fue imposible continuar con la traducción….----- UNIVERSIDAD= IMPOSIBLE TIEMPO LIBRE… T-T

La universidad me demandó mucho este último tiempo además los exámenes parciales y todo eso me complicó todo.

Espero y trataré de terminar con esta última parte lo más pronto posible…. Pero no se preocupen, no abandonaré el fic por nada del mundo… solo pido paciencia ¿Por favor?

Bien agradecimientos muy especiales a: enishi-senpai, monika-uchiha, kirei-bell, nickita021, kirei-bell, Carmen, kaory1, Diosa Luna…..

Mil gracias por sus comentarios!

Como siempre no he podido responder reviews… de verdad que eso me pone mal por que se que se toman su tiempo para comentar la historia…. Pero bueno, no lo hago porque no tengo ganas sino porque JURO que no me alcanza el tiempo…. Pero me voy a dar un tiempito en responder todos los que me lleguen (Jajaj sin presiones)

Bueno, no las/os molesto más espero que hayan disfrutado del capi!....

Besos y nos leemos pronto!

Sele!

Kaory1: Me encantan tus comentarios... soy argentina y trato de hacer la traducción lo más neutra que puedo. Por eso te pido que me marcaras los errores que encuentres así puedo corregirlos porque no me doy cuenta T-T .... Muchas gracias por comentar!