Nota de la Autora: Debido a la espera os doy un capítulo un poco más largo ¡Que lo disfrutéis!

Capítulo 10:

"Cara a Cara"

Cuando terminaron su última canción, Jota les pidió que no se movieran del escenario e invito al resto de grupos a subir. Usagi se había quedado tiesa como un palo, y blanca cual fantasma. Luna se había percatado en el momento de que algo le pasaba a su prima, y cuando siguió su mirada se topó con sus tíos.

- Joder- Exclamó a la vez que cogía una de las cartas del menú de bebidas e intentaba esconderse detrás del cartón.- ¿Qué te ocurre?- Preguntó Shiro por el extraño comportamiento de su amiga.- No mires a la puerta pero están mis tíos ahí. Es decir ¡los padres de Usagi!- Aclaró rápidamente y Shiro no pudo evitar buscarlos de reojo. A estas alturas, la gran mayoría de persona cercanas a Usagi estaban al tanto de su problema.

- ¡Bueno esto no ha terminado aún!- Dijo Jota cuando el último grupo subió al escenario. Todos se colocaron en el mismo orden por el que habían salido; 1. Los Trogloditas, 2. Fire World, 3. Animales Salvajes, 4. The Canary, 5. Black Moon, 6. Las Últimas Cucarachas.

- Como ya sabéis, ahora pasaré por cada grupo y vosotros tendréis que votar. ¡Quién consiga más dedos verdes será el ganador!- Explicó enseñando ambos dedos de goma eva.- ¡Hagamos una prueba! ¿A quién le gusta la hamburguesa estrella del AntiNatural?- Y la mayoría levantó el dedo verde.- ¡Bieen! Le informaré a nuestro Cheff... ¿Y el camarero de la barra?- La gente comenzó a reírse pero hubieron algunos dedos verdes que se atrevieron a subir.- Uouu ¡Yuui está noche triunfas!- Hicieron una par de pruebas más riéndole las gracias a Jota y este pasó a lo importante.

Fue pasando por cada grupo pero el público parecía tener bastante claro cuales eran sus favoritos; Los Trogloditas, Black Moon y Las Últimas Cucarachas.- ¡Esto está muy reñido!- Inquirió tras pedir a los otros grupos que bajaran del escenario.- Está bien chicos, la cosa está entre vosotros tres. Vamos a ayudar al público a decidirse con una pequeña prueba ¿Aceptáis el reto?- Todos asintieron sin pensárselo entre los aplausos y halagos de la gente que los observaba.

Sin embargo, para Usagi estaba siendo un puro infierno. Su madre la estaba atravesando con la mirada y tenía miedo de que en cualquier momento decidiera subir al escenario y llevársela arrastras.

- ¡Ryo dame la bolsa de los retos!- Gritó Jota y al instante su empleado le dio una bolsa de tela negra.- Hay varios papeles aquí dentro con distintos retos. A continuación, una mano inocente sacará al azar cualquier papepilo y deberéis hacer el reto que haya escrito en él. ¿Lo habéis entendido?- Un sonoro sí de los tres grupos le respondieron. Después se acercó a una chica del público y le ofreció que hiciera de mano inocente. Cuando sacó el papel, la muchacha leyó en voz alta; Solo de Guitarra.

- ¡Solo de Guitarra!- Volvió a decir Jota. Rubeus sonrío como si le hubiera tocado la lotería mientras que Usagi seguía sin estar lo suficientemente concentrada para saber qué era lo que estaba diciendo su jefe.- Está bien, debéis elegir a un representante del grupo para que haga una improvisación rápida con la guitarra. Y luego el público volverá a votaros. Os daré cinco minutos para que lo penséis bien.

- ¡Estamos jodidos!- Exclamó Shingo. Habían hecho un corro entre ellos para que nadie les pudiera oír.- Es como si el maldito hubiera hecho un trato con el diablo.- Se quejó Haruka que no podría creerse la suerte que estaba teniendo Rubeus.- Dejad, de quejaros. Tenemos poco tiempo para decidir quien hará esa improvisación de guitarra.- Les reprendió Artemis mirando su reloj de muñeca con nerviosismo.- Artemis tiene razón ¡Concentraros! Y eso también va por ti Usagi ¿Te encuentras bien? -Intervino Mamoru. Pues se había percatado de que algo no estaba bien con ella en los últimos minutos.- Sí... es que... nada luego os lo digo- Dijo desechando la idea de informarles sobre la presencia de sus padres. Pues quizás eso podría empeorar las cosas aún más.

- ¿Un solo de guitarra has dicho?- Repitió Usagi saliendo de su ensimismamiento.- Sí, baja de la luna ¡te necesitamos!- Rogó Haruka que ya había pensado en ella como mejor candidata para el reto.- Rubeus nos va a machacar.- Se lamentó Shingo.- Al contrario, conocéis a Rubeus y su manera de tocar. Pero él a mi no. Y eso será nuestro factor sorpresa.- Animó Usagi tramando un plan en su cabeza.

- ¡Bien chicos! ¡El tiempo se ha terminado! Que den un paso al frente los representantes con sus guitarras, por favor.- Indicó Jota. Como cabía de esperar, Rubeus era el representante de Black Moon, Usagi de Las Últimas Cucarachas, y en Los Trogloditas; un chico corpulento, de cabello marrón y largo hasta media altura de la espalda, que se refería así mismo como "Mamut". En correlación al animal prehistórico.

Tocarían en el orden en el que estaban así que Usagi sería la última. Mamut hizo una improvisación buena pero demasiado floja para estar jugándose la clasificación final. En cuanto le tocó el turno a Rubeus, este lo superó con creces y con una facilidad arrolladora.

- ¡Eso ha sido brutal!- Vitoreó Jota cuando acabó el rapado. A la gente también le había gustado mucho por lo que tuvo que esperar un rato para poder seguir hablando.- ¡Ya solo nos queda una más! ¡Adelante Usagi! ¡Cuando quieras!- Anunció dándole la señal para empezar.

Usagi miró a su grupo y les sonrió con confianza. Ellos le devolvieron el gesto, pues probablemente estaban más nerviosos que ella. Se giró de nuevo cara al público y cerró los ojos por una milésima de segundo. Donde tomó aire y alejó todos los pensamientos que la pudieran distraer. Olvidándose de la presencia de sus padres, de la mirada de odio de Beryl, de la traición de Motoki... de todo. Y comenzó a tocar.

Dio el inicio con la base de apertura de Thunderstruck, canción del grupo AC/DC. Una de sus favoritas. Después fue variando y dejándose llevar por las notas que le venían a la cabeza. Se movía por el escenario como poseída por la música. La gente se alzó de sus asientos aplaudiendo al compás, lo que provocó que Usagi se viniera más arriba.

Se colocó al lado de Mamut y unió de repente su creación con la improvisación del primero. Como diciendo "¿Él solo sabe hacer esto?". Luego se acercó a Rubeus con toda su chulería he hizo lo mismo. Por último volvió a su sitio y terminó con su propia improvisación. La gente estaba como loca.

Jota, que solía esperar un rato a que se calmasen para continuar, tuvo que intervenir al final para silenciarlos.- ¡Creo que acabas de enamorar a tu público jovencita!- Vociferó su jefe impresionado por la habilidad de Usagi. Ahora mismo no había persona que no tuviera la boca abierta tras oírla.- Creo que lo que acabamos de presenciar ha sido magia, ¡en serio! ¿Cómo has podido recordar con tanta exactitud las improvisaciones de tus rivales y unirla con la tuya? ¡¿Cómo?!- Preguntó Jota anonadado, pues el resto también se estaban haciendo esa pregunta.

- Tengo memoria eidética.- Contestó con timidez.- ¿Nos puedes explicar qué es?.- Interrogó de nuevo.- eh... bueno pues quiere decir que una persona puede recordar cualquier cosa que haya visto u oído, incluso aunque lo haya percibido una sola vez y de forma fugaz. En mi caso, se desarrolló más en mi memoria auditiva.- Explicó poniéndose colorada por momentos. Prefería hacer veinte improvisaciones más antes que volver ha hablar por el micro.

- Bueno todos nos hemos quedado impresionados, pero ahora ha llegado el momento de la verdad. ¡Descubramos si al público le ha gustado tanto como parece!- Fue hacia Mamut, pero antes de poder proseguir con las votaciones, este le quitó el micro.- Me gustaría decir algo antes; Aquí estamos para tocar de verdad, nos pidieron una improvisación y mi rival Rubeus y yo lo hemos hecho. Pero esa muchacha solo nos ha imitado y ha añadido algunas variaciones. ¡Creo que debería ser eliminada!- Protestó el melenas. Pues no le había sentado nada bien las bromas de Usagi con la guitarra cuando les imitó.

Le pasó el micro a Rubeus antes de que Jota lo reclamase.- Estoy de acuerdo con Mamut. ¡Hemos venido a jugar limpio! Y para mí ella tampoco ha superado el reto. Pues una imitación no es una improvisación. Pensad en ello a la hora de votar.- Los murmullos en la sala se acentuaron con las palabras de los músicos. Creando la duda y la certidumbre de si Usagi era un genio o una simple imitadora con poca imaginación.

- Usagi... ¿Te gustaría defenderte de las palabras de tus rivales?- Cuestionó su jefe nada más recuperar su micro.- Creo... que mis rivales tienen miedo. Solo quieren perjudicar mi actuación y no están siendo justos.- Declaró con la cabeza bien alta. No podía mirar a su grupo pero esperaba que ellos también lo vieran así.

- Basta de hablar entonces, ¡demos paso a las votaciones!- El público aplaudió y esperó ansioso a las siguientes palabras de Jota. - ¡Levantad esos dedos! ¡¿Votaciones para los Trogloditas?!- Muchos dedos rojos se alzaron y pocos verdes. Pues su improvisación había quedado totalmente opacada por la de Rubeus y Usagi.- ¡Vaya! Esto no pinta bien para vosotros Trogloditas...- Mencionó Jota y pasó a Rubeus.- Vamos con el segundo grupo... ¡¿Cuáles son vuestras votaciones para Black Moon?!- Los dedos verdes se dispararon inundando la sala. Apenas se podían ver unos pocos rojos. Entre ellos destacaban el de Luna y Shiro que los agitaban como si así se fueran a multiplicar las votaciones negativas.

- ¡Ffiiiuuu!- Silbó Jota a ver aquella marea esmeralda.- ¡¿Y qué hay para Las Últimas Cucarachas?!- A primera vista parecía que tenían el mismo número de dedos verdes que Black Moon.- ¡Oh! ¡Oh! ¡Parece que tenemos un empate!- Observó Jota. Mientras Mamut y su grupo se bajaron del escenario maldiciendo y protestando.- ¡No es justo!.- Farfullaban molestos por el resultado. Ya que pensaban que Usagi debería haber sido eliminada. - ¡Lo siento chicos pero el público ha hablado!- Les dijo Jota y se colocó entre ambos grupos finalistas.

- Lo has hecho muy bien- Susurró Artemis cuando les permitieron acercarse a su compañera de equipo -¡Bravo Usagi!- Felicitó Haruka maravillado.- ¡ha sido increíble!- Halagó Shingo que había tenido pocas esperanzas en ella.- eh... Sea cual sea el resultado, nosotros ya nos sentimos ganadores- Animó Mamoru guiñándole un ojo con complicidad. Para Usagi sus palabras eran muy importantes. Significaba que al menos no les había fallado.

- ¡Ahora cambiaremos un poquito las cosas para desempatar esto! ¿De acuerdo chicos?- Narró el presentador mirando a los concursantes y después al público.- En vez de votaros con un dedo verde u otro rojo. Solo habrán dedos verdes. Con la condición de que únicamente podrán votar a uno de vosotros. Por ejemplo, si yo voto a "Black Moon" luego no podré votar a "Las Últimas Cucarachas".- Terminó de explicar más a las personas que estaban sentadas que a los que estaban en el escenario.- ¿Lo habéis entendido?- Volvió a preguntar para cerciorarse y sus clientes gritaron "Sí" casi al unísono.

- Empecemos con vosotros chicos, que lleváis siendo los últimos toda la noche...- Dijo acercándose al grupo de Mamoru.- ¡Votaciones para Las Últimas Cucarachas!- Casi la mitad de la sala levantaron sus dedos verdes. - ¡Uoou! ¡Felicidades! ¡Veamos que pasa con Black Moon... esperad... ¡Peter!-Llamó a su portero al ver algo extraño en el público.- ¡baja a esos dos locos de la mesa nueve por favor!.- Rogó Jota. Pues Luna y Shiro habían llegado a subirse a la mesa con sus dedos verdes. ¡Esos dos eran empleados suyos! Bueno, una ya no ¡Y menos mal!. Cogió aire y reanudó el concurso cuando todo estuvo en orden.- ¿Por dónde íbamos? ¡Ah! ¡Sí! ¡¿Votaciones para Black Moon?!

No era una victoria clara. Pues apenas le superaban en dedos verdes a "Las últimas Cucarachas". Sin embargo, habían ganado.- ¡Ya tenemos ganador! ¡Blaaack Mooon!

Aunque no le iban a dar el placer a Rubeus mostrando su desilusión, tampoco podían ponerse a dar gritos de alegría. Había sido una derrota agridulce. Pues estuvieron cerca de la victoria por muy poco. Al abandonar el escenario, su rival Rubeus se despidió de ellos agitando descaradamente la mano, como diciéndoles "hasta nunca".

-¡A qué voy y le meto!- Juró Haruka debido al comportamiento del líder de Black Moon.- No merece la pena Haruka.- Aconsejó Artemis. Iban en dirección de la mesa de Luna y Shiro cuando Ikuko agarró del brazo a Usagi.- ¡Mamá!- Gritó sorprendida. Con todo el follón, casi se había olvidado de sus padres.- ¡te vienes conmigo ahora mismo jovencita!- Usagi trató de resistirse y buscó desesperada la ayuda de Luna. Los chicos no entendían a qué venía la actitud de esa mujer. Solo Mamoru sabía en el lío que estaba Usagi.- ¡Mamá suéltame! ¡Estás no son formas!- Se quejó mientras la arrastraba a la salida.

Usagi dejó de resistirse cuando se dio cuenta de que la gente no paraba de mirarlas. No quería dar pie al número de su madre así que decidió que lo mejor sería solucionar las cosas fuera del local.

-L-L-L-

Como estaban en pleno verano no hacía calor en la calle, a pesar de que eran las once y media de la noche.- ¡Ya está bien mamá!- Gritó Usagi zafándose de su agarre.- ¿Ya está bien? ¡¿Qué ya está bien?! ¡Eso digo yo! Llevas dos meses fuera de casa Usagi Tsukino. ¿Tú sabes lo que nos has hecho sufrir a tu padre y a mí?- Soltó Ikuko a todo pulmón. Estaba fuera de sí.

Por un momento Usagi sintió una punzada de culpabilidad. Pero rápidamente la sofocó. No iba a permitirle que siguiera manipulándola emocionalmente.- ¡Ja! ¿Sufrir qué mamá? ¿Qué tus planes no salgan como tú quieres? ¿Qué no vaya a casarme con el hombre que tú quieres? ¿Qué no vaya a trabajar en la granja y vivir para siempre en RocaValles? ¡Dime! ¡Dime cual de esas cosas no te deja dormir! ¡Porque el único que realmente se ha preocupado por mi bienestar hasta ahora ha sido papá!- Le acusó verazmente. Sacando toda la frustración que llevaba por dentro.

- ¡¿Cómo te atreves ha hablarle así a tu propia madre?! ¡Yo que te lo he dado todo! ¡Que siempre he querido lo mejor para ti! ¿Ahora le muerdes la mano a quien te da comer?- Inquirió escandalizada por su comportamiento.- Y estaré eternamente agradecida por todo eso mamá. ¡Pero ya soy mayor! Debes dejar que haga mi propia vida.- Pidió Usagi enfurecida. Mientras que Kenji se interponía entre las dos fieras para mediar en la discusión.- chicas... creo que deberíamos hablar de esto mañana. Si seguís así podríais terminar diciendo algo de lo que luego os arrepintáis.-Aconsejó sabiamente.- Te libras porque tu padre tiene razón Usagi. Nos quedan muchas horas de coche para volver, así que lo mejor será hablar de esto mañana. Cuando estemos en casa.- Dijo su madre más calmadamente.

-Creo que no lo entendéis...-Contestó Usagi dando un paso para atrás. Alejándose un poco de ellos.- No pienso volver.- Confesó con firmeza sin dejar de mirar a ambos a los ojos.- Y no lo hará.- Dijo Luna apareciendo con el resto de sus amigos. Su prima se acercó hasta ponerse a su lado mientras los demás decidieron esperar a una distancia prudente de la discusión.- ¡Ah! Sabía que tú la estabas ocultando- Señaló Ikuko con una sonrisa triunfante.- Ya verás cuando hable con tu padre. Se te va a terminar el chollo rapidito. - Amenazó a su sobrina que ni se inmuto.- Mi padre también lo sabe. Él la apoya al 100%.- Reveló Luna dejando sin palabras a su tía. Pero Usagi sabía que era mentira. Esperaba que no le llamase en ese instante para verificarlo.

- Pues si él quiere tener una hija descarriada ¡Allá él!. Pero Usagi es mi hija y hará lo que yo diga.- Impuso con autoridad agarrándole de malas manera el brazo a Usagi para obligarle a andar.- ¡No! ¡No! ¡Y No!- Negó forcejeando con su madre.- ¡Se acabó Ikuko para allá! ¡Esto está yendo demasiado lejos!- Ordenó Kenji separándolas a ambas.- ¡Kenji! Ya le hemos consentido bastante. ¡No podemos dejarla aquí! ¡O se convertirá en una mujer cualquiera! ¡En una mujer indecente! ¡A saber que cosas ha hecho ya!- Protestó intentando hacer entrar en razón a su marido.

- ¡Ikuko! ¿Pero te estás escuchando? ¿Dudando de la decencia de nuestra hija? Confío plenamente en Usagi para que sepa tomar sus propias decisiones.- Usagi estaba a punto de echarse a llorar al oír a Kenji. Un remolino de emociones se anidaban en ella.- ¿Pero no te das cuenta de que no sabe tomarlas? Se va de la granja de la noche a la mañana, trabaja como una pobre camarera sin estudios ¿y ahora está en un grupo de música? ¿Cómo no quieres que dude de su decencia?- Argumentó enfrentándose a su marido. Después se giró a Usagi y la miró de arriba a bajo. Como si fuera la primera vez que se diera cuenta de su indumentaria.

- Yo no he criado a una furcia barata. ¡Y mírate! ¡¿Todo lo que hemos invertido en ti para que acabes así?! ¡Me niego!- Dijo a voces con la determinación de llevarse a Usagi al pueblo esa misma noche.- ¡Nuestra hija no es ninguna furcia!- Bramó irritado por las sandeces que decía su mujer.- Ikuko...- Empezó a decirle en un tono más conciliador-... yo tampoco quiero que la niña sea una camarera para toda su vida ¡Como si nunca hubiera ido a la Universidad! ¡Con lo lista que es! -Exclamó indignado.

Pues Kenji adoraba a su hija, pero no quería que desperdiciara su talento y su vida en cosas que no le llevarían a nada provechoso.- O luego está lo de la música... En fin, pienso que nuestra Usagi puede llegar a aspirar mucho más y conseguir todo lo que se proponga.- Aclaró rápidamente mirando a su primogénita con puro orgullo paternal.- Pero esta no es la manera de hacerla volver. ¡Solo vas a conseguir alejarla más de nosotros!. - No obstante su esposa no lo veía así. Si dejaban a Usagi más tiempo fuera de casa... ¡No quería ni pensarlo! Por eso la llevaría devuelta a la granja aunque fuese arrastras.

Por un lado, Usagi escuchaba estupefacta los comentarios de sus padres. Odiaba ser su tema de discusión. Pues desde bien pequeña ambos se habían enfrentado por trivialidades que tenían que ver con su hija. Por eso Usagi llegó un momento en que dejó de luchar, y acató las órdenes de Ikuko. De esta manera su padre no tenía que salir a defenderla. Y sobre todo, no habían problemas.

Mientras que, por otro lado, el resto de sus amigos miraban atónitos la discusión.- ¿Deberíamos intervenir?- Le preguntó Artemis a Mamoru.- No, es un asunto familiar. Si queréis ir yéndoos a la discoteca y ahora os alcanzamos.- Ofreció viendo que la intensidad de la pelea se iba haciendo cada vez más grande.- Está bien, se lo diré a los chicos pero yo me quedo con vosotros.- Concordó Artemis. Pues no quería dejar solo a su amigo. Ni perderse una oportunidad de acercamiento con Luna.

Luna le cogió de la mano disimuladamente a su prima para darle valor. No debía dejarse empequeñecer de nuevo. Esta vez no había vuelta atrás. Usagi no agacharía la cabeza ante su madre- ¡Basta! ¡Ahora escuchadme bien!- Sus padres la miraron sorprendidos. Era la primera vez que oían a Usagi hablar con tanta autoridad.- Primero quiero informaros de que las personas que trabajan conmigo tienen sus estudios. Algunos están por vocación y otros por necesidad, pero ninguno es un analfabeto como acabáis de suponer. De hecho os recuerdo que estamos en un país donde, aunque seas ingeniero espacial, puedes terminar trabajando perfectamente en un MacDonals. Así que eso de "trabajar como una camarera sin estudios" me parece una falta de respeto y una gran estupidez.

Ikuko fue a interrumpirla otra vez pero Usagi levanto la mano pidiendo que se callara hasta que terminase de hablar.- Y segundo; Aún no sé a que quiero dedicarme realmente el resto de mi vida por eso me fui de la granja. Porque mamá, ya tenías mi futuro planificado al milímetro, a tu gusto y sin contar con mi opinión. Y yo quiero un futuro que sea mío. ¡He callado y tragado por mucho tiempo pero ya no voy a aguantar nada más! Te guste o No. ¡No tienes ningún poder sobre mí!.- Su madre resoplaba colérica. Era igual que un toro bravo, y Usagi era quien debía torearla.

- ¿Que yo tengo un futuro planificado para ti? ¿De dónde has sacado semejante idea?- Cuestionó aparentando hacer como si no supiera de lo que hablaba Usagi.- ¡Ah No! ¡Ahora no te hagas la loca! Porque te oí a ti y a Motoki la noche que llegué al pueblo. En la cocina. Fuisteis a por unas bebidas y escuché todo de casualidad. ¿Cómo era? ¡Ah sí! Master a distancia, Trabajo en la granja, y me casó con Motoki al año siguiente.- Enumeró mientras veía la cara de estupefacción de su padre. Quien no sabía lo que había estado tramando su mujer.

-¿Por eso te fuiste? ¿Por una conversación que escuchaste a escondidas? ¡Podrías haber hablado conmigo primero! ¿No crees?- Inquirió dolida.- Ambas sabemos que te hubiera dado igual mi opinión. Te hubieras emperrado en hacerme elegir lo que tú querías ¡Por Dios si tuve que matricularme en secreto en la universidad para poder irme de RocaValles!- Grito exasperada Usagi. Solo quería irse de allí de una vez por todas. La gente del bar estaría a punto de salir y serían testigos de la bochornosa pelea. Y es lo último que quería.

- Solo miro lo que creo que sería mejor para mi hija ¿Tan malo es eso como para huir del pueblo? ¡De tu casa y de tu familia!.- Dijo haciéndose de nuevo la víctima. Usagi estaba harta de sus juegos emocionales.- ¡Mentira! - Escupió arrastrando la palabra.- ¡Si fuera así al menos me preguntarías lo que quiero en vez de decidirlo todo por mí¡ ¡Y huí! ¡Sí! Huí pero no del pueblo, ni de casa, ni de mi familia. ¡Huí de ti! ¡Porque no quiero convertirme en algo que no soy! ¡No quiero convertirme en ti!- Entonces el eco de una sonora bofetada se escuchó por toda la calle. Ikuko encolerizada había pegado a su hija al oír sus últimas palabras.

Todos los presentes se quedaron sin habla, pero sobretodo ambas estaban en estado de shock. Habían discutido miles de veces pero nunca tan fuerte, nunca habían llegado a las manos. Y esa noche Ikuko había cruzado un línea muy peligrosa que rompía algo importante entre una madre y una hija.

-L-L-L-

Podría decirse que toda la juventud de Madrid estaba en la nueva discoteca "Love Love". El lugar era tan grande que parecía imposible que se llenara. Primero estaba la terraza, donde habían hasta cuatro barras con sus respectivos bármanes. Varios sofás, una pista de baile y un Dj. Luego estaba la nave, que era la zona interna del local. Esta no parecía tener fin. Habían gogos en las tarimas, una extensa barra y en lo alto de la discoteca el Dj estaba rodeado de altavoces y luces.

"Las Últimas cucarachas", Luna, shiro y Usagi junto a Makoto y Ami, quienes se habían unido a ellos, bailaban sin descanso dentro de la nave. Sin embargo, Usagi no podía salir de su estado de shock. Ni si quiera recordaba como había llegado hasta allí después de la bofetada.

Todo se había vuelto en una imagen borrosa en su cabeza de su padre llevándose a Ikuko y pidiendo a Luna que cuidase de ella. Después se subieron a un taxi los cuatro y se vieron con los demás en la discoteca. Incluso tenía la sensación de que alguien le había estado agarrando la mano.

Cuando empezó a volver en sí misma decidió salir a tomar el aire. Luna no quería dejarla sola en ningún momento, pero se lo estaba pasando muy bien bailando con aquel chico de cabellos plateados. Artemis recordaba que se llamaba. Así que, cuando vio a Mamoru seguir a su prima, optó por pasarle la protección de Usagi por unos minutos de la noche.

- ¿Cómo te encuentras?- Le preguntó Mamoru cuando se sentaron en uno de los sofás de la terraza.- Dolida, sorprendida, frustrada, extraña... es como si hubiera colocado todas mis emociones dentro de una triturado y ahora estuviesen mezcladas. Sin saber diferenciar cuál es cuál.- Suspiró mirando distraída a algún punto en el aire.

-Es normal. Está siendo una noche de locos.- Mamoru pasó su mano por la espalda de Usagi y le dio un pequeño apretón para animarla.- Gracias por todo Mamoru. A penas nos conocemos pero me siento muy a gusto a tu lado... ¿eso es raro?- Cuestionó Usagi arrugando la nariz.- Quizás... pero si te consuela, yo me siento igual contigo. A lo mejor nos conocimos en alguna de nuestras vidas pasadas. ¡Quien sabe!- Teorizó regalando una de sus mejores sonrisa. No sabía por qué, pero únicamente quería hacer sentir bien de nuevo a Usagi.

- ¿Y tú con Beryl? ¿Cómo te has sentido al volver a verla?- Cuestionó Usagi, pues no quería ser una desconsiderada. A pesar de la discusión con sus padres, sabía que su amigo también había pasado una mala noche entre lo de Rubeus y su ex.- No puedo decir que no haya sentido nada al verla. Al fin y al cabo hemos estado juntos casi seis años...- Se sinceró con ella. Pues todavía no había hablado de ese tema con nadie. Ni con su mejor amigo Artemis.

-... pero me he dado cuenta de una cosa.- Puntualizó de repente.- ¿De qué cosa?- Usagi estaba atenta a sus palabras. Pues en el fondo deseaba que le dijese; "ya la he olvidado por completo".- Que me había acostumbrado a Beryl. No sé si la quería de verdad. La quise, de eso estoy seguro. Pero ahora creo que lo que teníamos en los últimos años era un profundo cariño. Así que tampoco puedo culparla por haber terminado en los brazos de otro... ella simplemente se dio cuenta antes que yo.

Sin embargo, Usagi no estaba de acuerdo. Beryl podría haber hecho las cosas mejor. Sin tener que hacer daño de esa manera a Mamoru.- Lo siento, pero no. Si Beryl se dio cuenta debió hablarlo contigo para solucionarlo. Y si ya lo daba todo por perdido, haber cortado primero vuestra relación. Pero no engañarte con uno de tus amigos. Eso es rastrero Mamoru. Así que no la defiendas.- Discrepó con convencimiento. Beryl lo había hecho mal en todos los sentidos y no iba a permitir que ahora él la excusase.

- Y cuando pienso que no puedes sorprenderme más. Que no puedes ser tan buena. Vas y me sorprendes Usagi Tsukino.- Exclamó Mamoru sin dejar de mirarla como cuando un ciego ve por primera vez el sol.- ¡Que exagerado! Cualquiera con dos dedos de frente te diría lo mismo ¡estoy segura!- Dijo ella sintiéndose cohibida por su reacción. ¿Qué clase de chica era Beryl para que Mamoru terminara justificando su infidelidad?- Créeme, entre los chicos no solemos hablar mucho de estas cosas.- Aclaró Mamoru sonriendo de lado al recordar a su grupo tan particular de amigos.- Bueno, pues estáis de suerte entonces... ¡ahora me tenéis a mí! Cobró por la consulta cosas dulces. Pueden ser; tartas, helados, bombones, chuches... en especial el chocolate es de mis favoritos.- Aseguró Usagi poniéndose seria.

- ¿entonces por esta consulta que te doy?- Inquirió Mamoru con una mirada pícara.- mmm... ¡Por ser la primera te la regalo!.- Bromeó mientras ambos reían.- Soy un hombre de honor, no puedo permitirlo.- Entonces Mamoru agarró a Usagi con delicadeza del cuello y se acercó deliberadamente a su boca. Cuando rozó sus labios, ella no puso ninguna resistencia. Tal vez, lo deseaba aún más que él.

Fue un beso largo y pronunciado. Cálido y tierno. Para ambos como una descarga eléctrica llena de placer, llena de emociones que hacían aumentar los latidos de su corazón desbocadamente.- Toma esto como pago.- Susurró con la respiración entre cortada, todavía a milímetros de su boca.

Continuará ...

.x.

.x.

.x.

-Comentarios De la Autora-

¡Hola amigos-as "Frikilectores"! ¿Que tal os ha parecido el Capitulo 10? Más intenso que el resto ¿eeh?

¡Pues ahora es tiempo de que lo comentemos!

Los problemas parecen que empiezan a acumularse para Usagi, ¡pero no es lo único que ha empezado! ¡Mamoru se ha lanzado y la ha besado! Un beso que les traerá más de un quebradero de cabeza. También han terminado perdiendo el concurso ¿Pero está todo perdido? ¿O hay una pequeña posibilidad de audicionar para SailorMusic? ¡Lo veremos en el siguiente capítulo!

¡Saludos desde el otro lado de la pantalla!

¡SI TE HA GUSTADO Y QUIERES MÁS... NO TE VAYAS SIN DEJAR TU COMENTARIO!

Y ya sabéis:

*También podéis visitar mi blog donde he comenzado mi primera novela online titulada "El Poder de Kinich" en:

soymissstory . blogspot . com . es (Va todo seguido)

¡HASTA EL PRÓXIMO CAPÍTULO!