Fic hecho por diversion.


Continua Capitulo XI, en la Roca Hirviendo


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-¿Por qué esta parte de la isla esta abandonada? – Preguntaba Sokka

-No estoy seguro, parece que le puerto no ha crecido mucho desde que vine hace mucho; lo mas importante por ahora es infiltrarnos dentro de la prisión y descubrir si hay prisioneros de guerra.

-Será mejor seguir, si aprovechamos la noche podremos entrar con mayor facilidad.

-Tienes razón Toph, pero debemos ser cuidadosos, todo aquí es nuestro enemigo.

-¿Cómo esa piedra?, Sokka.

-Bien, tal vez exagere, pero no es en broma Zuko – El príncipe solo mostró una sonrisa de maldad.

-Por ahora bastara con llegar al puerto, será mejor que dejemos nuestras cosas aquí – Zuko tenia razón, lo mejor era prevenirse y dejar todo, donde se encontraban, ocultaron sus pertenencias bajo una pila de rocas y siguieron su camino rumbo al puerto.

No tardaron en llegar al puerto, el lugar estaba siempre en movimiento, pero debían ser cuidadosos, pronto notaron un puesto de vigilancia en la entrada del lugar, había solo un guardia, cosa simple.

Estaban ocultos detrás de un desnivel que les permitía ver con claridad la entrada.

-¿Qué ves? – Preguntaba Zuko

-Un puesto de avanzada, no muchos guardias, solo uno – Respondía Sokka

-No creo que se preocupen por la seguridad – Mencionaba Toph.

-Es extraño, esperaría que fueran más, por lo menos unos cuatro, algo debe tener a la mayoría ocupados.

-Pienso igual, pero será cosa fácil vencer a un solo guardia.

-Espera Sokka, no te precipites.

-Déjamelo a mi - Sokka se escabullo entre las rocas y se acerco sigilosamente al guardia, a lo lejos Zuko y Toph podían ver que Sokka salto encima de el desde atrás y lo tiro al suelo, después vieron a Sokka ponerse de pie y decirles con señas que todo estaba bien.

-No te lo dije.

-Si, tenías razón Sokka.

Después Sokka se vistió utilizando el uniforme del guardia al que había dejado inconciente.

-Listo, solo necesitaremos dos uniformes mas.

-¡Ustedes vuelvan a sus puestos!

-¡Si señor!

¿Qué es eso?

-Los guardias regresan, tenemos que sacar a este de aquí, ayúdame Sokka.

Zuko y Sokka levantaron y ocultaron el cuerpo inconciente de aquel hombre detrás de unas rocas.

-Ya viene, tu y Toph tienen que ocultarse, yo me encargare de todo.

-¿Dónde se supone que nos escondamos?

-Yo que se Toph, tu solo escóndete, tu también Zuko, recuerden que solo yo traigo puesto el uniforme.

Al ver que los guardias estaban a la vuelta, Sokka abrió la puerta de un pequeño cobertizo donde guardaban las armas y metió ahí dentro a Zuko y Toph.

-¡¿Qué haces?! – Grito Toph

-Solo serán unos minutos.

La puerta se cerro de golpe y dejo todo en oscuridad, como Sokka los había metido a la fuerza y debido que el lugar no era muy grande, ya que solo permitía que una persona entrara adecuadamente, siempre y cuando no estuviera lleno de armas.

-Esta me las paga.

-Toph, muévete, me estas lastimando.

-Perdón, pero por si no te has dado cuenta estamos encerrados en un lugar tan pequeño que con esfuerzo entra una persona.

-Quita tu codo de mi cara, quieres.

-Solo si quitas tú, rodilla de mi espalda.

Comenzaron a forcejar para acomodarse de la mejor forma posible, con cada intento quedaban peor.

De pronto con un movimiento ambos rostros quedaron frente a frente, cara a cara se quedaron mirando fijamente y no pudieron evitar sonrojarse, solo intentaron agachar la cabeza para ocultarlo.

Zuko noto esos impactantes ojos verde y llenos de ternura que lo hipnotizaban; Toph podía ver esos ojo dorados y estilizados que le ruborizaban la piel, eran tan penetrantes y profundos.

-¿Yo? – ambos hablaron al mismo tiempo y se detuvieron al instante.

-Zuko

-Toph

Ambos nombres sonaron al igual y volvieron a detenerse una vez mas.

-Zuko

-Si

-Creo que nunca te agradecí de verdad por haberme devuelto la vista, siento que te debo muchas cosas.

-No es necesario.

-Pero si no lo hago me seguiré sintiendo culpable por estropear tu oportunidad de olvidarte de esa cicatriz.

-De acuerdo, acepto tus disculpas.

-No solo son palabras.

-Entonces ¿que mas?

-Esto – Toph se acerco a Zuko y sentía que todo olvidaba y estaba por hacer algo descabellado, se acerco cada vez mas lento y sus labios se aproximaron a los de Zuko, este solo cerro los ojos.

De golpe la puerta del cobertizo se abrió y dejo caer a Zuko y Toph, estropeando el momento claro esta, Zuko cayó al suelo junto con Toph y algunas armas encima de ellos.

-Bien, todo esta seguro, será mejor continuar – Dijo Sokka con entusiasmo.

-¡Sokka! – Gritaron Zuko y Toph

-¿Qué?

-Nada, mejor olvídalo – Zuko se sentó en el suelo y recobro el sentido, por que solo unos instantes antes estaba punto de besar a Toph, fijo su mirada sobre Toph que estaba a su lado sentada, ella levanto la vista y vio como lo miraba, ambos se sonrojaron y giraron la cabeza para evitar verse.

-Bien, ¿y que paso con los guardias?

-Problema resuelto, no son tan fuertes como parecen.

-Te ayudo Roku ¿verdad?

-Siempre tienes que arruinar todo, Zuko y si me ayudo Roku.

-Ja, ja, ja, ja, es tan divertido que no puedas ocuparte algo como eso y tengas que recurrir a la ayuda.

-Siiii, pero recuerda que yo soy un maestro agua, tierra, fuego o lo que sea.

-Tranquilo, se entiende que unas personas sean menos fuertes que otras.

Sokka se molesto pero ya no podía hacer nada.

-Tomen, póngase esos uniformes para poder seguir.

Zuko se termino de vestir y estaba listo solo que aun no traía puesto su casco, por otra parte Toph también había terminada pero en su caso no era que no quería ponerse el casco, era que su peinado se lo impedía.

-Toph, sabes que tienes que ponerte el casco para ocultar tu rostro, ¿verdad?

-Si, pero resulta que no puedo, Sokka.

-¿Por que no deshaces de ese peinado y solo te haces una cola de caballo? – Sugería Zuko

-Bien, bien, es solo que siempre lo traigo así por que me molesta para entrenar y pelear.

Toph soltó una serie de curdas que ataban su cabello, de pronto su largos cabellos se hicieron notar, se veía totalmente distinta de esa forma, su largo cabello llegaba a la mitad de su espalda, ato rápidamente todo ese cabello en una sola cola y se puso el casco en la cabeza.

-Bien, parece que ya esta.

-Será mejor apresurarnos, no tardaran en volver aquí otros guardias.

Ocultaron los cuerpos de los noqueados guardias junto con el primero al que ocultaron y esperaron que no despertaran hasta después de unas cuantas horas.

-Roku, no puedes seguir con nosotros, vuelve a donde jamos nuestras cosas y espéranos ahí, volveremos lo mas pronto posible – Zuko solo le pido ese pequeño favor asu dragón.

Entraron al puerto y notaron una serie de barcos de la nación que llegaban con prisioneros y otros con provisiones; el puerto ocupaba una cuarta parte del anillo de isla desde el lado sur al este y parte del oeste, solo la parte norte carecía de vigilancia.

-¿Y que se supone que debemos buscar?

-No lo se, una forma de entrar a la prisión.

-Dijiste que estuviste aquí antes, deberías saber.

-Eso fue hace tres años.

-Oh, tal vez ¡debiste haberlo mencionado antes!

-Espera, mira, vez esa torre.

-Si

-Si mal no recuerdo creo que es la torre que utilizan para llevar a los prisioneros.

-¿Seguro?

-Acaso, vez otra alternativa.

-No

-Eso supuse.

-Entonces la idea es subir a la torre, entrar en la prisión, descubrir si hay prisioneros de guerra y escapar con ellos en caso de que los hubiera – Menciono Toph.

-Básicamente – Respondió Zuko.

Siguieron el camino y pronto llegaron a la torre que conecta a la isla con la prisión, subieron en una de las góndolas, ya no había marcha atrás, ahora solo debían encontrar los prisioneros de guerra, o eso esperaban, por que no estaban del todo seguros, tal vez ni siquiera los hubiera en la prisión.

Al ver desde la torre con detenimiento la prisión notaron lo grande e imponente que esta, estaba hecha en su totalidad de acero, los muros principales le daban su forma de hexágono, en medio una plaza, en el centro de esta una torre que poseía cuatro puentes que conectaban a otras torres colocadas de norte a sur y este a oeste.

La góndola llego la torre sur y desde ahí descendieron a la plaza, entraron dentro donde se hallaban los prisioneros, pero ya habían pasado unas horas y estaba agotados por no haber dormido durante toda la noche, debían pasar unos días mas para encontrar a quien buscaban, en especial Sokka que quería encontrar a como fuera a su padre.

-Estas bien Sokka – Dijo Zuko al ver a Sokka con la mirada fija en las puestas de las prisiones.

-Si, si, lo estoy, pero no puedo evitar sentirme culpable, yo hice que todo esto ocurriera, que la invasión halla fallado, que tenga que venir aquí, que ustedes me ayudaran…

-Cálmate, que la invasión fallara no es tu culpa y si aceptamos venir es por que no pensábamos dejarte hacer esta locura tu solo – Dijo Toph

-Será mejor descansar.

-Supongo que tienes razón Zuko.

-Siempre la tengo.

Se retiraron a dormir, Todos compartirían la misma habitación; Sokka dormía en la litera de arriba, Toph debajo de el y Zuko en una cama aparte a lado de Toph, según Sokka, le cuesta dormir en lugares extraños, pero fue el primero en quedarse dormido.

Zuko y Toph aun estaban despiertos, Zuko miraba fijamente por una ventana en el techo el cielo lleno de estrellas que resplandecían, Toph no podía evitar ver a Zuko.

-¿Crees que podamos encontrar a alguien aquí?

-No lo se, pero lo mejor será investigar, solo espero que el viaje no allá sido en vano.

-Zuko.

-Si.

-Lo que paso en el cobertizo, fue solo un momento verdad.

Zuko solo mostró una sonrisa en el rostro – Todo lo que ha ocurrido entre nosotros, nadie lo sabe, pero no por que no deberían, sino por que no lo entenderían.

-¿Eso crees?

-Estoy seguro, Toph yo te he prometido muchas cosas y hete he entregado muchas mas, pero siempre ten en mente que te entiendo y comprendo, que nunca estarás sola mientras yo pueda evitarlo.

-Me alegra oírlo

-Toph…

-Dime – Los ojos de Toph comenzaron a cerrarse poco a poco, trataba de mantenerse despierta, mas ya no podía, quería dormir.

-Quiero decirte que yo te… - Zuko noto que Toph ya estaba dormida – Mejor te lo digo cuando estés despierta.

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Ya había amanecido, todos despertaron y se prepararon para el día que se avecinaba, ya habían salido de la habitación, caminaban por el pasillo cuando una alarma sonó en el lugar unos guardias pasaron y los llamaron para avisarles que había un enfrentamiento en la plaza central.

-¡Ustedes, rápido, hay una lucha en la plaza!

Zuko, Sokka y Toph siguieron a los demás guardias hacia la plaza al llegar encontraron a varias personas alrededor de otros dos.

-Parece que sigues sin seguir las reglas, Khan.

-Yo no he roto ninguna regla.

-Así, veamos – El guardia ataco al prisionero con una bola de fuego, este la desvío y regreso con mayor impulso, el guardia la deshizo.

-Ves, rompiste una regla, sabes que hacer fuego control esta prohibido.

-Maldito.

-Tranquilo, un joven como tu no debería referirse de esa forma a sus mayores, en especial cuando esa persona ¡soy yo!

El guardia se acerco a Khan y lo golpeo con fuerza en el estomago dejándolo tirado en el suelo, Khan se levanto y ataco al guardia con una patada de fuego cuando este estaba de espaldas, otros guardias intervinieron y detuvieron el ataque.

-Vaya, vaya, atacando por la espalda, esperaba un poco de dignidad de tu parte, pero parece que no se puede espera algo mejor de un mocoso de 16 años, ladrón y asesino

-Yo nunca asesine a nadie.

-Entonces por que estas aquí, no me digas eres inocente, pero que error hemos cometido contigo, ¿no es gracioso?

El guardia se lo pregunto a Zuko, Toph y Sokka que se encontraban mirando la escena, el guardia levanto la visera para ver mejor a quien preguntaba.

-Si, que gracioso – Respondió Zuko

-Baste cómico yo diría – Complemento Sokka

-Bastante – Dijo al final Toph.

Los guardias encadenaron a Khan y se lo llevaron

-Tu ayúdame – El guardia señalo a Sokka, Zuko lo empujo para que fuera, Sokka se marcho junto a los Degas guardias con el prisionero encadenado.

Zuko y Toph se quedaron ahí, y decidieron investigar sobre los prisioneros, para ver si ahí se encontraba el padre de Sokka.

Habían pasado unas cuantas horas y ya casi era el medio día, Sokka se encontraba en la torre este de la prisión, en un balcón desde el que se veía toda la plaza con lo reclusos.

-Hola compañero.

-¡Zuko, Toph!

-¿Descubriste algo? – Pregunto Zuko

-No, aun nada.

-Nosotros también investigamos, parece que no hay prisioneros de guerra en al prisión.

-Acéptalo Sokka, tu padre no esta aquí, tal vez debamos buscar en otra

-No, no, no, ¡no!, pasamos por muchos problemas como para equivocarnos, el debería estar aquí – Sokka golpeo con fuerza la pared de acero.

-Lo siento Sokka, hicimos lo que pudimos, sabíamos las consecuencias de que tu padre no estuviera aquí – Zuko trataba de tranquilizar al joven guerrero

-Trato de entenderlo, pero es tan difícil, yo quería liberarlo, quería que entendiera que aun puede confiar en mí – Sokka no dejaba de culparse a si mismo por todo lo que ocurría.

De momento la alarma de emergencia sonó y se llamo a los guardias para que fueran a la plaza central, al parecer más problemas.

Todos tuvieron que bajar, al llegar vieron a una chica peleando contra un guardia por no haberlo saludado como se debía.

-Siempre causando problemas.

-No hay regla que diga que tenga que mostrarte respeto.

-Ahora la hay

-Zuko, ¿Qué pasa? – Sokka intentaba abrirse paso entre la multitud, Zuko estaba adelante y detrás de el Toph, solo faltaba que Sokka llegara.

-Otra pelea.

-¿Entre quien? – Sokka miro a la prisionera y solo se quedo asombrado – Suki... – fue las única palabra que salio de su boca.


Aqui esta la continuación, espero les alla gustado.

Dejen sus cometarios para saber sus opiniones, malas y buenas.

Hasta mi proximo capitulo.