Hola... por fin tengo listo este capitulo, la verdad es que lo acabo de terminar, así que me dije "Ya esta listo, vamos a subirlo" espero que le guste el giro que tomo la historia. Disfruten
AVERTENCIA:
La personalidad de los personajes serán Ooc si no les gusta, ¿Qué esperan para salir de la página? no están obligados a leer algo que no les gusta.
La historia Tendrá mucho Romance y Humor. Se tocarán muchos temas sobre celebridades que quizás conozcan, así que si escuchan el nombre de un actor o cantante reconocido no se preocupen es muy importante para el Drama. Ah y pues claro que tendrá su parte erótica y sensual entre los protagonista.
Esta historia es una adaptación, por lo tanto ninguno de los personajes me pertenecen. Sin más que decir, espero y disfruten la lectura.
11. LOVE NEVER FELT SO GOOD
La cena era en el restaurante Chino El rodillo Feliz, donde los homenajeados reunieron a veinte amigos y, entre risas y buen humor, cenaron y se divirtieron. Pero a Hinata se le amargó un poco la velada cuando recibió un mensaje de su jefe del Hard Rock diciéndole que le había cambiado el turno de tarde que tenía al día siguiente por el de la mañana, por lo que tendría que madrugar. Aun así, decidió seguir de fiesta.
Sobre las once, se dirigieron hacia el Flashback, un local muy de moda. Allí trabajaba un amigo de Shino y los recibieron con champán para brindar por su aniversario. Después los pasaron a una zona reservada, donde se divirtieron de lo lindo. Bailaron, rieron y bebieron tantos cócteles como se les antojó. Sobre la una de la madrugada, todos excepto Hinata estaban algo perjudicados y ella, al ver a sus amigos besándose en los sofás, salió del reservado y fue hasta la pista general para bailar.
Durante un buen rato bailó, a pesar de lo mucho que le dolían los pies. Estar sin pareja tenía dos vertientes. La buena era que era libre de ir a donde quisiera y cuando quisiera sin dar explicaciones, y la mala que cuando todos los emparejados se besaban, ella sujetaba la vela, como era el caso. Cuando le venció la sed, fue a la barra general y pidió una cerveza.
En el momento en que el camarero se la sirvió, ella, sedienta, la cogió, pensó en Azuma y Kurenai y, levantando el vaso, dijo:
—Esta va por vosotros. —Y, de un trago, se la bebió—. Ponme otra, por favor.
El camarero hizo lo que le pedía, pero cuando Hinata fue a coger la cerveza una mano la sujetó.
—¿No crees que deberías beber más lentamente?
Al volverse, no dio crédito a lo que veía. Ante ella estaba el guaperas morenazo de los ojos profundos al que se encontraba en todos lados.
—¡Otra vez! —Murmuró—. Pero ¿Es que llevo un GPS para que siempre me encuentres? —Al ver que sonreía, Hinata añadió—. El mundo está lleno de casualidades, pero joder, tú...
—De bonitas casualidades —La cortó el, matizando.
Hinata suspiro y, Cambio el peso de pie.
—Sasuke, ¿Verdad? —Pregunto señalándolo.
—Sin duda el alcohol te hace recordar. —Se mofó, Sorprendido de que esa vez recordara su nombre.
Esa apreciación la hizo reír con amargura.
—Ahora no estoy trabajando, por lo que no te debo ningún respeto. —Replicó y, mirándolo de frente añadió—: así que, ¡Vete a la mierda, listillo!
—Wepaaaaa... ¿Por qué te pones así? —Murmuró con sorna, esa salida de tono por parte de ella le chocó.
—Porque me da la gana, ¿Entendido?
—Disculpa si has creído que.. —Dijo Sasuke levantando las manos.
—Si algo odio en esta vida es a los listillos graciosetes como tú —Siseó molesta—. Te crees guapo, triunfador y piensas que todas las que te miremos caeremos rendidas a tus pies babeando, ¿verdad? Pues mira, no. Los guaperas como tú a mi no me impresionan. ¡Hace años me puse la vacuna antiguaperas!
"Ay, Diosito.. Estoy pasada de tragos.. ¿como es que salen todas esas palabras de mi boca? Pensó Hinata, pero ya a esa altura no se disculparía, así que hizo un ademán para marcharse, pero para su sorpresa, Sasuke la detuvo.
—Oye... Oye...
—Quita las zarpas de mi brazo, listillo —Lo cortó ella—. Y no lo volveré a repetir, porque yo no amenazo, yo actuó.
Sasuke retiró la mano del brazo de aquella fiera; sin embargo, cuando la joven se dispuso a marcharse, se interpuso en su camino.
—¿Qué te ocurre? —Preguntó, levantando una ceja, pero ella no contestó y él insistió—: Me has mandado a la mierda, me has llamado graciosetes, guaperas y listillo; explícame qué he dicho o hecho para que estés tan enfadada conmigo.
—Me enfado así contigo porque estoy cansada de ver tu carita de ricachón allá a donde voy. —Replicó, al mirarlo a los ojos y ver su desconcierto—: Y ahora, si a su majestad no le importa, me gustaría volver con mi grupo de amigos.
Sin moverse de su sitio. Sasuke señalo hacia el reservado, donde se veían unas parejitas bailando acaramelados.
—Que yo sepa, era la única en tu grupo que no tiene pareja. —Comentó.
Nada más decirlo. Sasuke se arrepintió. Eso era dar a entender que había estado mirándola. Algo que era cierto. Cuando había entrado con su amigo Naruto al local y había visto aquel pelo de colores, supo que era ella y no había podido quitarle los ojos de encima.
—Ohhhh, ¡Qué observador!
—Lo soy.
—¿Y tú? ¿Con quién estás tú? —Siseó Hinata dando un paso atrás, cada instante más molesta por su tranquilidad.
Sasuke no se movió, paseó su mirada por el cuerpo de ella, Era inresistiblemente hermosa y sexy.
—Contigo, si tú quieres. —Respondió sin parpadear.
Al oírlo, Hinata abrió los ojos asombrada. No entender lo que se proponía con lo que había dicho y con su mirada era de tonta de remate y ella ya no lo era. Esa proposición tan suculenta había que pensarla, porque aquel adonis de cuerpo apolíneo, como decía Kiba, representaba un sueño para cualquiera.
Inconscientemente sonrió. ¿Debería darse el gusto o, por el contrario, debería huir de él?
Sus ojos recorrieron su cuerpo duro y fibroso, mientras sus fosas nasales se inundaban del olor de su colonia. Sin lugar a dudas se machacaba en el gimnasio, o tenía la suerte atroz de poseer aquella increíble percha. Suspiro con deleite y, sin madurar más la idea para no recapacitar, se acercó a él, su puso de puntillas, le dio un rápido beso en los labios.
—Tíos como tú me sobran —Mintió con chulería.
Boquiabierto por su respuesta, Sasuke fue a decir algo cuando sonaron los primeros acordes de una canción y ella, pasando de él, comenzó a mover los hombros guasona y se puso a cantar.
Baby, love never felt so good
And I´d die if ever could.
Not like you hold me, hold me.
Al ver que él la miraba desconcertado, sonrió. Estaba segura de que pocas mujeres le habían dado calabazas a un tipo como ese.
—Lo tuyo, desde luego, no es cantar —Lo oyó que decía.
—Y lo tuyo no es ligar —Se mofó ella, marchándose hacia la pista, divertida.
Incrédulo ante su desfachatez, la siguió con la mirada y la observó bailar la canción de Los Increíbles Jackson Timberlake. Cantar no sabía, pero bailar, desde luego se le daba muy bien.
Alterada por cómo aquel tipo tan impresionante la miraba, Hinata cerró los ojos sonrojada y se dejó llevar por la música.
Baby, everytime I love you, it´s in and out of my life, in out, baby.
Tell me, if you really love me, it´s in and out my life driving me crazy.
So baby, yes, love never felt so good.
Aquella canción hablaba de amor, algo en lo que Hinata había dejado de pensar desde hacía tiempo. A través de las pestallas, miró con disimulo al hombre que la observaba y que en ese instante hablaba con un rubio que debía de ser un amigo. Sin duda, aquel tipo podía ser irresistible y adictivo como la canción que estaba bailando. Era tentador, seductor, apetecible y también excitante. Sintió cómo su cuerpo se encendía como una estufa al imaginar lo que podía ocurrir si se encontraba con él a solas y en la intimidad. Era la primera vez que le sucedía eso con un hombre que apenas y conocía, por lo general sus relaciones eran para relajarse y renovarse, su vida había cambiado después de tantos golpes y el placer era algo que la tranquilizaba, pero jamás un hombre la hizo sentirse viva, y de repente conoce a ese tipo y la pone como una adolescente con las hormonas descontroladas.
Tras hablar con Naruto, Sasuke seguía mirándola, desconcertado. Estaba claro que ella disfrutaba con aquella canción. Solo había que ver cómo la bailaba. Le encantó cómo arrugaba los morritos al hacerlo, y sus movimientos sensuales lo estaban poniendo cardíaco.
De pronto, aquella chica de pelo multicolor lo atraía más que cualquiera otra que hubiera en el local y, dispuesto a hacer que cambiara de idea sobre él, esperó a que terminara la canción y cuando la vio salir de la pista de baile, se le acercó y dijo, interponiéndose en su camino.
—Me gustaría invit...
—Mira, guapo —Lo cortó ella—, te estás equivocando conmigo y quiero que sepas que los tíos con las tres "N" no contáis para mí.
—¿Y cuáles son esa tres "N" ? —Preguntó Sasuke, incapaz de no sonreír a pesar de las calabazas.
Divertida al ver su sonrisa de guasa, Hinata se acercó para que la oyera bien.
—No eres Chris Hemsworth, no me vuelves loca y no quiero nada serio contigo.
Sasuke asintió.
—Soy alto como Chris, aunque él es rubio y yo soy pelinegro. —replicó, sin darse por vencido.
—Cierto —Se mofó ella—. Eso no te lo voy a negar.
Sasuke estaba cada instante más intrigado por su desparpajo.
—Vale, comprendo esas tres "N" , pero déjame matizar una cosa. —Insistió Sasuke sin dejar que se moviera un mílimetro—. Tú tampoco eres Angelina Jolie, no me vuelves loco y tampoco quiero nada serio contigo.
—¿ Te gusta Angelina? —Sasuke asintió y ella dijo—: No me extraña, es un bombón de tía. Ya me gustaría a mía parecerme a ella.
Ambos rieron.
—Escucha, solo he pensado que, como personas adultas que somos, podíamos pasar un rato divertido. Nada más. —Añadió él.
Hinata sonrió.
—¡No sabes tú ná! —Se burló, acercándose a él.
Dicho esto, lo rodeó y se alejó de él sin dejar de sonreír. Nunca se había imaginado que un tipo como ese se pudiera fijar en ella.
Una vez llegó al reservado, semiescondida, lo observó a través de una cortina y vio que se iba a la barra y pedía algo de beber. Con la respiración entrecortada, recordó que había pensado en ese tipo mientras estaba en la bañera con el patito y suspiró. ¡Si él supiera lo que había imaginado! Estuvo varios minutos pensando sobre cómo proceder, hasta que decidió no pensar. El deseo le pudo y, saliendo del reservado, fue derecha hasta él.
—Ni tu casa ni la mía, vamos a un hotel. —Dijo sonrojada. Después de todo algunas cosas en ella no cambiarían, decir ese tipo de cosas la harían sonrojar, a pesar de todo.
Fascinado, incrédulo y sorprendido por una proposición tan directa, Sasuke asintió sin decir nada. Hinata sonrió y, arrugando la nariz con un gesto que a él le resultó irresistible.
—Espérame aquí. —Pidió ella—. Voy a avisar a mis amigos para que no se preocupen por mí.
Mientras se alejaba, Hinata notó que la cara le ardía. Por suerte el local estaba oscuro y Sasuke no podía ver el apuro que estaba pasando.
¿Se había vuelto loca? Desde cuando ella iba aceptando propuestas sexuales.
Al entrar de nuevo en el reservado, se dirigió hacia Kiba y Shino, que hablaban sentados en un sofá.
—¡Ay, Diosito! Acabo de cometer la locura del siglo con un tío que tiene los ojos como una noche sin estrellas —Sus amigos la miraron sin entender y añadió, cogiendo su bolso—: Me voy.
—¿Te vas? ¿Locura? ¿Sin estrellas? ¿Qué ocurre?
—He ligado con un tipo que está increíblemente bueno. —Respondió y, sin ganas de andarse con rodeos o mentiras, añadió—. Decidme algún hotel cercano, limpio y barato.
Shino y Kiba se miraron patidifusos y, levantándose, Kiba intento hacerla razonar.
—Vamos a ver, Cachorra, está claro que necesitas sexo, pero eso no quiere decir que tengas que abalanzarte sobre el primer tipo que veas.
—Bueno... No es la primera vez que lo veo. —Replicó Hinata.
—¿Ah, no?
—No.
—¡No me digas que por fin te vas a dar una oportunidad con Gaara! ¿Dónde está ese guaperas?
—Nooooooo... Gaara no es.
—¿Y quién es, si se puede saber? —Preguntó Kiba asombrado.
—Se sales del reservado, lo verás. Moreno. Unos ojos negro profundo. Alto. Cañón por los cuatros costados. Camisa blanca y pantalón vaquero.
—Uissss, qué salseo, cachorra —Se mofó Shino, mirándola.
Kiba salió a verlo.
—¡Ay, Diosito! —Gritó al volver.
—Eso también lo he dicho yo.
—¿Es él? —Insistió Kiba.
—Sí.
—¿Sasuke Uchiha?
Hinata asintió con cara de circunstancias.
—Estarás de coña, ¿Verdad? —Murmuró incrédulo, ella negó con la cabeza y Kiba volvió a ir a mirar, ante la cara de alucine de su marido—. Por el amor de Dios, de la virgen, de las estrellas y de todos los santos mundiales —Exclamó al regresar—. ¡Es cierto! ¡Es él!
—Te lo he dicho —Contestó Hinata acalorada—. No tengo por qué mentirte. Pero ¿En qué lío me he metido, yo no soy así?
—¿Lío? —Rió Kiba—. Ah, no... lío ninguno. Te lo vas a pasar fenomenal y te va a quitar las telarañas del potorro en un pispás. Por cierto, a la vuelta de la esquina, donde hemos aparcado el coche, esta el hotel... el Hotel... —Y mirando a Shino, preguntó—: ¿Cómo se llama el hotelito?
—Paradise. Hotel Paradise.
—¡Exacto! ¡Paradise! Está muy bien, es limpio y no es caro. Shino a llama tu amigo que trabaja allí y diles que Hinata va para allá y que le hagan buen precio.
—Kiba, por Diossssss, ¡Eso es un picadero! —Protestó Hinata.
—Es justo lo que necesitas, cachorra, ¡Hazme caso y ve!
Shino, asombrado por todo aquello, mientras ellos dos hablaban fue a mirar al ligue de Hinata.
—Ese tal Sasuke del que habláis. —Preguntó nervioso cuando regreso— ¿Es el pibonazo alto, moreno, con más clase y elegancia que... que...? Estarás depilada, ¿Verdad, Hinata?
Hinata asintió sonrojada, Shino ya estaba pasado de tragos, normalmente no era de muchas palabras y para que alla dicho todo aquello era porque ya estaba medio borracho.
—¿Qué estoy haciendo? —Preguntó nerviosa, se tapó la cara y murmuró—: ¿Me he vuelto loca?
—No nena. —Respondió Kiba, mientras Shino hablaba por teléfono—. Loca estarías si lo rechazaras. Anda, ¡ve y disfruta de tu noche!
—Serán solo unas horas. Entro a trabajar a las siete. —Gruño Hinata, recordando la llamada de su jefe.
—Pues disfruta las horas y mañana, cuando termines de trabajar, te vas a dormir directamente. En cuanto salgamos de aquí, nosotros iremos a tu casa para que Chiyo se pueda ir.
—Os voy a jorobar vuestra noche de aniversario —Replicó ella.
Kiba y Shino se miraron.
—Eso no importa siempre y cuando tú le saques provechó; ¿Lo harás?
Sin poder evitarlo, Hinata sonrió y asintió con la cabeza.
—Prometo sacarle provecho a la noche.
Encantados, los dos la acompañaron hasta la salida del reservado. Tras despedirse de ellos, Hinata se acercó a Sasuke y, lo cogió de la mano con decisión.
—Vamos. —Dijo.
Él se dejó guiar mientras veía sonreír a los amigos de la chica y decirle adiós con la mano. Una vez fuera del local, Sasuke fue a sacar las llaves de su coche.
—Guárdate las llaves, el hotel está a la vuelta de la esquina. Divertido, se las guardó y, sin decir nada, caminó a su lado. Por lo que veía, tenía prisa.
Al doblar la esquina, Hinata vio el hotel Paradise.
—Es ahí. —Señalo.
Sasuke lo miró. No estaba mal, era un tres estrellas, pero no tenía nada que ver con los hotelazos a los que iba él.
—Si me lo permites, puedo llevarte a un sitio mejor. —Le propuso.
—No quiero ir a un sitio mejor. —Dijo Hinata soltándose de su mano, y mirándolo añadió—: ¡Quiero ir a ese!
Tras contemplarla unos instantes, la acercó a él de un tirón.
—De acuerdo, mandona. —Murmuró posando los labios sobre los de ella. —, ¡Iremos a ese hotel!
Y entonces hizo lo que llevaba un buen rato deseando hacer, la besó. Introdujo la lengua en su boca y la tomó con gusto y deleite, mientras Hinata lo besaba a él encantada. Cuando se separaron, sin soltarle la mano, Sasuke tiró de ella. Ahora el que tenía prisa era él.
AL entrar en el hotel, un chico los miró y preguntó:
—¿Eres Hinata? —Ella asintió y, entregándole una tarjeta, el hombre dijo—: Habitación 326. Tercera planta. Serán cientos diez dólares, ¡Precio especial! Y lo podéis pagas cuando os vayáis mañana.
Sasuke no salía de su asombro. ¿Ya sabían que iban a ir? ¿Y solo ciento diez dólares?
Pero sin decir nada, cogió la tarjeta turquesa que el chico les entregaba y se dirigió hacia donde estaba el ascensor. Cuando se cerró la puerta, Hinata se lanzó a sus brazos. Lo deseaba y lo beso con auténtica pasión.
—Divirtámonos sin pensar en nada más, ¿De acuerdo? —Murmuró Hinata sobre sus labios.
Al abrirse las puertas del ascensor de nuevo, y sin parar de besarse, Sasuke encontró la habitación. entraron entre tropezones.
—Muy bien, chica de las tres "N" , ¡Pasémoslo bien! —Dijo él.
Sus manos se dirigieron a los grandes pechos de ella, que tocó por encima de la camisa plateada y, cuando ya no resistió más, se la sacó por la cabeza. Luego le quitó el sujetador, con delicadeza le acarició los senos, los apretó, los pellizcó, eran tan suaves y blandos, no pudo más y se introdujo un pezón en la boca.
Hinata, arrinconada contra la pared y cautivada por lo que le hacía, bajó la mano hacia la entrepierna de él. Al tocar la dureza, jadeó, pero sin detenerse le desabrochó el botón, le bajó la cremallera y le metió la mano en el interior del calzoncillo.
"Oh, Dios, Está mejor provisto de le había imaginado" , pensó, al tenerlo en las manos.
El placer que ambos se daban era perfecto, real y delirante y en ese instante Hinata apago la luz. Sasuke sonrió y tomó su boca, y le mordisqueó los labios con suavidad. Finalmente, sus lenguas se entrelazaron hasta ser solo una. Cogiéndola en brazos, la llevó hasta la cama. La luz de la mesilla estaba encendida.
—Apágala. —Pidió Hinata.
—¿Por qué?
—Apaga la luz. —Insistió, sin querer reconocer que no se sentía orgullosa de su cuerpo.
Sin preguntar más, Sasuke lo hizo. Solo la del cuarto de baño iluminaba tenuemente la estancia. Mirándola a los ojos, se quitó la camisa, que dejó caer al suelo, y después el pantalón.
Hinata jadeó al ver el tatuaje que tenía en el hombre y que le bajaba por el brazo, y volvió a jadear cuando él se quitó el calzoncillo. Aquello era impresionante.
Sin hablar, Sasuke acercó las manos al botón del pantalón de ella y se lo desabrochó. Sin apartar la mirada de sus ojos, se lo quitó y, tras él, las bragas. Estaban totalmente desnudos, y Hinata se puso una mano en el vientre para tapar la cicatriz de su cesárea.
—Tienes preservativos, ¿Verdad? —Preguntó ella.
Sasuke asintió. Cogió su pantalón, sacó la cartera y, tras dejar tres preservativos sobre la cama, murmuró:
—¿Me lo pones tú o me lo pongo yo?
Atacada de los nervios por la marejada de sensaciones que él le hacía sentir con su sola presencia.
—Póntelo tú. —Respondió.
Sin perder un segundo, Sasuke rasgó el envoltorio de uno y, tras colocárselo, Hinata, en un acto de valentía y soltura a causa de su tremenda excitación, sonrió sonrojada y abrió sus piernas despacio, invitándolo a poseerla. Le hizo una seña con el dedo para que se acercara a su boca, Sasuke ni tonto ni perezoso obedeció.
—En este instante te quiero todo para mí. Absolutamente todo. —Murmuró Hinata rosando sus labios.
—Mmmmm, me gusta saberlo —Respondió él sonriente.
De un tirón, la levantó de la cama y la puso frente a él. Sin tacones le llegaba a la barbilla y, mirándola a los ojos, le dio un azotito en el trasero.
—Esto por no reconocerme la primera vez que nos reencontramos.
Hinata sonrió.
—No eres tan especial, Sasuke.
Sasuke le dio otro azote, molesto.
¿Cómo era tan descarada?
En otras circunstancia y con otro hombre, Hinata lo habría mandado a hacer puñetas, pero su gesto serio y el observar cómo la miraba le gustó. La excitó. Una desconocida y desbordante locura se apoderó de su cuerpo. Ese hombre la excitaba como ningún otro.
—Si me vuelves a dar otro azote, lo vas a lamentar. —Susurró sensualmente.
A Sasuke le gustó esa provocación y pasó las manos por su trasero.
—No me tientes o tendré que ponerte el trasero rojo. —Murmuró apretándole el trasero y, mirándola a los ojos añadió sensualmente—. Muy rojo.
Dominada por la lujuria que sentía en ese momento, se puso de puntillas y, agarrándole la cabeza, lo beso. Deseaba hacerlo. Saborear su boca, sus labios, su saliva. Lo deseaba entero como a ningún hombre había deseado antes en su vida, y no se percató de cómo se le erizaba a él el vello del cuerpo en respuesta a su gesto.
Incrédulo, Sasuke se dejó besar. Sentir la pasión de ella y su dulce boca profundizando en la de él le encantaba. Adoró su respiración, cómo se apretaba contra su cuerpo, sus leves gemidos de placer, sus temblores cuando la acariciaba, sus hermosos sonrojos, y principalmente esos ojos perlas que lo hechizaban, cuando aquel fogoso beso acabó, se sintió como si algo se le fuera arrebatado de su interior.
—Besas muy bien, chica arco iris. —Murmuró con voz ronca.
Hinata sonrió, arrugando la nariz, un gesto que a Sasuke se le antojaba precioso.
—Ahora enséñame qué sabes hacer tú, además de ponerme el culo rojo—ordenó ella.
Sonrió encantado.
Él sabía hacer muchas muchas cosas. La tumbó sobre la cama y comenzó a besarle con mimo cada rincón del cuerpo, con una pasión indescifrable que a Hinata le hizo perder totalmende la cordura.
—Eres peli-azul —Lo ojó decir.
Al abrir los ojos, lo vio entre sus piernas; sin dejar de mirarla, sacó la lengua y le rozó el clítoris con ella, y Hinata jadeó mientras se arqueaba. Lo que le hacía con la lengua la enloqueció. Tenía la piel suave y la manera como se restregaba contra ella era abrumadora. Pura locura. Sus gemidos resonaban en la habitación y entonces Sasuke le abrió con maestría los labios de la vagina utilizando los dedos al tiempo que su lengua húmeda y caliente la chupaba una y otra vez y sus grandes manos le sujetaban los muslos para que no cerrara las piernas.
Estar en esa postura era abrumadora para ella, y vergonzosa, pero le gustaba lo que le hacía y se entregó a ello. Se arqueó de placer para hacerle saber cuánto le gustaba, y cuando él se dispuso a retirarla, se quejó para que continuara.
Sasuke sonrió y, mordiéndole el clítoris con cuidado, estiró de él.
Durante varios minutos, Hinata dejó que tomara la iniciativa en todo y se dedicó simplemente a disfrutar, mientras él se ocupaba de proporcionarle aquel deleite. Tras varios gritos de placer, a cuál más descriptivo. Sasuke volvió a reptar por su cuerpo. Sus ojos se encontraron y, sin decir nada, la besó, le penetró la boca con su lengua y ella sin dudarlo la aceptó. Sintió el sabor de su propio sexo a través del beso.
—¿Estás preparada para mí?
—¿Y tú para mí? —Respondió.
Sin apartar los ojos de ella, guió su duro pene con la mano, hundiéndose en ella totalmente, disfrutando al sentirla arquear la espalda por el placer.
—Eres ardiente, retadora y cálida, muy cálida. —Susurró.
Hinata no pudo responder. Le faltaba el aire, estaba completamente en un mar de sensaciones. Sasuke la observó con una morbosa sonrisa, siguió hundiendo su gran erección dentro de ella.
—Eso es, chica arco iris... Sí... sí... déjame llegar hasta el fondo de ti.
Hinata jadeó sonrojada por lo que él le decía y hacía. Una parte de la Hinata tímida y pudorosa del pasado aún estaba en ella, y escuchar algo así y saber que estaba con un hombre que apenas conocía, le era tan irreal.
—¿Te gusta lo que sientes?
Hinata se mordió el labio, aquello era colosal. Sasuke detuvo sus embestida y la observó
—Respondeme, ¿Te gusta lo que sientes?
Hinata entre abrió los ojos, el placer era abrumador, con timidez asintió con la cabeza. Aquel hombre la estaba dominando sin darse cuenta. Haciéndola volver a ser en algunas parte como su antigua yo.
—¿Quieres más?
—Sa-Sasuke... —Protestó sonrojada tanto por el placer cómo por las cosas que preguntaba.
Aquella imagen, lo desarmó, Sasuke sintió un fuego en su interior y el bombardeó acelerado de su corazón. Sin darse cuenta de que aquella mujer iba a ser su perdición. Excitado se levantó de la cama sin salirse de ella, se la llevó hasta una mesa que había en la habitación y, tras tumbarla encima, le acarició el hinchado clítoris.
—Eso es... así... entrégate a mí.
Extasiada y totalmente absorbida por aquel hombre, Hinata se arqueó sobre la mesa y gimió maravillada. Sin preguntar, Sasuke le subió las piernas a sus hombros y, con decisión, comenzó a penetrarla una y otra y otra vez a un ritmo infernal, mientras ella gemía y se retorcía de placer.
—Eso... es.. vuélveme loco con tus gemidos.
Su voz, su mirada y sus penetraciones le estaban haciendo perder la razón, mientras disfrutaba de aquel sexo espectacular, del sexo genuino. De repente, un orgasmo increíble se apoderó de todo su cuerpo, haciéndola temblar sobre la mesa y gritar extasiada.
Sasuke sonrió satisfecho. Ahora le tocaba a él. Le bajó las piernas, se las colocó alrededor de la cintura y, agarrándola de las caderas, comenzó a hundirse en ella sin descanso una y otra vez, en busca de su propio placer. Sus ojos se encontraron y Hinata no dejó de mirarlo ni un segundo mientras él la seguía embistiendo a un ritmo enloquecedor. Hechizada por aquellos ojos negros se acerco y lo beso, saboreando aquel encuentro al máximo, y pocos segundos después, un gruñido varonil salió de su boca y, tras un último empellón que hizo gritar a Hinata, él también llegó al deseado clímax.
Al terminar, Sasuke la cogió en brazos y se desplazó con ella hasta la cama. Una vez allí, se sentó con Hinata encima y encendió la luz para ver su rostro sudoroso y sonrojado. Durante varios minutos se miraron sin hablar, mientras sus respiraciones se calmaban, hasta que Sasuke descubrió el tatuaje que ella llevaba en el hombro.
—"Hasta el infinito y más allá" , bonita frase. ¿Qué significa?
—Es un lema familiar —Contestó Hinata, mirándose el hombro.
—Pues me gusta.
Ella sonrió.
—Mi padre se lo tatuó por la gente que quería y yo lo hice también. Él decía que...
—¿Decía?
—Murió. —Respondió Hinata asintiendo.
—Lo siento... siento haberte preguntado por ello. No sabía que...
—No pasa nada —Sonrió ella apenada, sin entrar en más detalles.
Al ver su tristeza, con la intención de cambiar de tema, le dio un suave azotito en el trasero que la hizo reír.
—¿Qué tal? —Preguntó él en un susurro.
—Bien. —Contestó Hinata.
Pero Sasuke, deseoso de oír algo mejor, le retiró un mechón rosa de la frente.
—Pero ¿Bien de normal, bien de increíble o bien porque soy todo un animal?
—Mira el Rey León —Se mofó ella.
Él soltó una carcajada.
—¿Qué pretendes que te diga, fanfarrón? —Espetó divertida.
Él soltó otra carcajada, encantado de estar allí con ella.
—Chica arco iris, me gusta cómo besas y te lo he dicho. ¿No crees que yo merezco que e digas si te ha gustado hacer el amor conmigo?
Hinata acercó la boca a la de él.
—Por supuesto que te lo diré, —Murmuró— Pero ¡Cuando lo hagas!
A partir de ese instante, repitieron varias veces, siempre con luz tenue y, aunque eso le llamó la atención, Sasuke no preguntó. Se limitó a disfrutar del momento hasta que cayeron rendidos en la cama y, tras un cómodo silencio, se durmieron.
Un sonido apenas audible despertó a Hinata. Era el despertador de su móvil, con la voz de sus hijos diciéndole "Mami, despierta".
Las voces iban subiendo de volumen poco a poco, y ella cogió el móvil y lo apagó rápidamente. Con él en la mano, se estiró, y al hacerlo sus brazos dieron contra algo. Al mirar vio a Sasuke y recordó todo.
Durante unos instantes contempló al hombre que dormía a su lado. Era increíblemente atractivo y sexy. Su rostro rozaba la perfección y su cuerpo... ¡Guau!, su cuerpo era pura fibra y acero. Recordar la intimidad que habían compartido la hizo ruborizarse y sonrió, consciente de que lo que había hecho con él superaba mil veces lo imaginado con el patito de diablillo.
Al cabo de unos segundos en los que tomó el control de sus reacciones y en especial de sus pensamientos más locos, se levantó con cuidado. No quería despertarlo.
Silenciosa, fue al cuarto de baño, cerró la puerta, y se miró al espejo.
—No lo niegues, Hinata. ¡Lo has pasado muy bien!
Tras una ducha rápida, recogió su ropa esparcida por la habitación y se vistió sin quitarle ojo al hombre que dormía plácidamente a pierna suelta; cuando acabo, buscó el bolso. Lo encontró tirado en un lado del cuarto, sacó su cartera y contó cincuenta y cinco dólares. La mitad de lo que costaba la habitación. Miró el dinero y suspiró. Aquello era un gasto imprevisto, pero había merecido la pena.
Tras encontrar papel, sobre y bolígrafo, divertida, escribió algo con rapidez. Metió el dinero y la nota en el sobre, escribió el nombre de él y lo dejó sobre la almohada. Luego volvió a Sasuke, que seguía durmiendo.
—Ha sido un placer, Sasuke Uchiha. —Murmuró.
Abrió con cuidado la puerta de la habitación y, sin despertarlo, se fue a trabajar.
Notas finales del capitulo;
Sasuke ya se vengo por no reconocerlo jajajaa... después de todo es un "Vengador" XD las cosas ya están calientes entre los dos.
Estoy tratando de que esta Hinata tenga algunas similitudes con la autentica Hinata que todos conocemos, claro que solo un poco.
¿Y que les pareció? ¿Les gusto el lemón? ¿Fue muy apresurado? o ¿Esta bien así?, diganme que piensan por favor.
*************************PREGUNTAS PARA LAS CHICAS:************************************
Si estuvieran en el lugar de Hinata y Sasuke les preguntará;
_¿Bien de normal, bien de increíble o bien porque soy todo un animal?
¿Cuál sería su respuesta?
**************************PREGUNTA PARA LOS CHICOS:***********************************
¿Leen Historias SasuHina? o.O
Dejen su REVIEWS...
