Capítulo 11: Detrás del velo
Los próximos tres meses pasaron en un suspiro. Después de que el ministro Fudge y Umbridge intentaron detener al profesor Dumbledore por crear un ejército privado, aunque en realidad era sólo un club de defensa de los estudiantes fundado y dirigido por Harry Potter, sin ninguna conexión real con Dumbledore en lo absoluto, las cosas habían ido cuesta abajo dentro de la Orden. Con Dumbledore en la clandestinidad, Hogwarts bajo el control del Ministerio y Harry quien traicionó la confianza de Snape a tal grado que interrumpió sus lecciones de Oclumancia, con los Dementores y todos esos Mortífagos en libertad actuando bajo las ordenes de Voldemort, sin duda la Orden del Fénix había visto días mejores.
Marian había estado trabajando durante semanas en un proyecto que pensaba que podría ser útil para la guerra que se avecinaba, estaba manipulando equipos de espionaje Muggle, particularmente 'insectos electrónicos' lo suficientemente pequeños para ser plantado en una persona. Su objetivo era hacer que funcionaran bajo fuertes campos mágicos y una vez resuelto esto, lanzaría unos hechizos para dar mayor duración de las baterías y para que fuera invisible y quizás añadir algunas que otras sus funciones.
Ella no había asistido a reuniones de la Orden desde el comienzo de abril y ahora era el final del mes. Ya era una práctica común el de no reunir a todos juntos en un mismo lugar, a menos que fuera información que todos debieran escuchar. Al parecer, los informes del Profesor Snape ya no iban a ser escuchados por la orden. Esto complació a Marian, a pesar de que desesperadamente quería saber cómo estaba y qué estaba haciendo, siempre le había molestado que él diera tanta información, incluso para miembros indignos de confianza de la Orden, parecía como un riesgo innecesario que tomaba, Con el tiempo el Señor Oscuro podía saber exactamente, que tantas verdades estaba diciendo al otro lado.
Marian se sonrojó al pensar en volver a verlo en la última reunión. Había sido como un fiasco, no había visto al profesor Snape desde su visita a Hogwarts en febrero y estaba muy emocionada ante la idea de encontrarse con él de nuevo. Así que esa noche se había puesto hermosas ropas de un azul primavera inteligentemente cubierto con un material diáfano y le dio un toque especial a su peinado y alrededor de su cuello usaba un collar cruzado de madre perla que había recogido en una de sus aventura en la Tierra Santa.
Se había sentado en silencio por meses, durante las reuniones de la orden, veía y escuchaba, descubriendo así la dinámica del grupo. No podía dejar de notar la enemistad entre Severus Snape y Sirius Black, parecían ser aún más cruel que nunca. Marian también observó que la opinión general estaba firmemente del lado de Sirius, que no era de extrañar teniendo en cuenta que esa era su casa y que él era guapo, carismático y que tenía una vendetta contra Snape, este lo odiaba ferozmente. Nadie estaba del lado del austero Maestro de Pociones, debido a su sarcasmo, irritabilidad y aires formales, la mayoría de los miembros de la Orden les disgustaba Snape, pero no se atrevían a mostrar su evidente falta de respeto. Había unos pocos que eran más vocales como Sirius y ojo loco, que constantemente cuestionaban la lealtad de Snape y lo ponían en tela de juicio y hacían comentarios groseros e insinuaciones despectivas.
Le indignaba que Severus hiciera el trabajo más estresante, peligroso y útil para la Orden y aún así estas personas por las cuales él arriesgaba su vida para reunir información, hacían caso omiso de él. La falta de respeto era variada, desde el venenoso Sirius, al desconfiado y rencoroso Moody y Tonks con su insolencia y la burla de los gemelos Weasley (los gemelos eran miembros con pleno derecho, ahora que ya no asistían a Hogwarts). Marian sintió que incluso Dumbledore no hacía nada para que Snape no se sintiera menos solo, actuando a veces por encima de ellos todo el tiempo y otras por debajo de Severus, por el control que ejercía sobre él, sabía que lo podía hacer retroceder con cualquier argumento. La creciente indignación que sentía hizo mella y particularmente en esta reunión en la que finalmente pensó que ya había tenido suficiente.
Dumbledore había llamado a todos, algo había ocurrido y nadie decía lo que era y no pudo descifrar que era, ojo loco fue comisionado para presidir la reunión en su lugar y la Profesora McGonagall para informar sobre la situación en Hogwarts. Cuando Snape entró escaneó la habitación y sus ojos se detuvieron en Marian, sólo por un momento no más del necesario. Ella le sonrió brillantemente hacia él, con el rostro ruborizado y sus ojos parecieron ablandarse por una fracción de segundo antes de que se diera la vuelta.
Finalmente, fue su turno de hablar y dijo acerca de cómo el Señor Oscuro había parecido muy contento por algo sucedido últimamente, pero nadie sabía qué era y que le había dado a Lucius Malfoy una misión secreta que iba a tener lugar en algún momento de las próximas semanas. Bellatrix Lestrange estaba sentada a la diestra del Señor Oscuro y que desconfiaba abiertamente de Snape. Sospechaba que su influencia sobre el Señor Oscuro era la culpable de dejarlo en total oscuridad en cuanto a la misión que viene. Después de que terminó de hablar, Moody le hizo una pregunta completamente ajena al caso "¿Es cierto que has interrumpido las lecciones de Oclumancia a Potter?"
Un atisbo de hostilidad pasó por la cara de Snape y le respondió con indiferencia "Sí,… pero eso es un asunto privado entre Dumbledore, Potter y yo".
"Oh…No sé nada de eso, Snape….Me parece que como padrino de Harry, deberías incluirme en ese grupo" dijo Sirius burlonamente.
"Aprobaste las lecciones, pero nunca preguntaste cuántas habrían…de hecho, sólo te pedí tu permiso por cortesía… ya que no eres el tutor legal de Potter…" dijo Snape despectivamente, Marian se dio cuenta de que estaba tratando de ser profesional, pero los demás eran implacables, era como una jauría de perros que saltaban sobre un zorro.
"Claro, Snape….Claro, pero Dumbledore no está exactamente en su lugar en Hogwarts últimamente en estos días" se burló de Moody.
Snape se quedó inmóvil y respondió con voz suave y mortal "¿Y qué me quieres decir con eso?"
Sirius se rió y agregó "Lo que quiere decir es que no hay nadie en Hogwarts para jalarte la correa. Así son las cosas,… le distes a Harry las lecciones suficientes para abrir su mente a tu-ya-sabes-quién y después las interrumpes con la endeble excusa de que Harry te había faltado al respeto,…cuando todo el mundo en esta sala sabe que fue al revés."
Marian no podía soportarlo más "…¡Esto es una vergüenza!" estalló, casi temblando de furia "¿Cómo se atreven a hablarle a él de esa manera?"
Todo el mundo la miraba en estado de shock, pero el que parecía más sorprendido era Severus Snape, quien recuperó rápidamente su equilibrio y dijo contrariado "Gracias, Sra. Oliver… pero soy perfectamente capaz de defenderme".
"¡Por supuesto que eres capaz, más que capaz!…Esa lengua inteligente de usted es capaz de hacer cosas grandes y terribles, Profesor Snape" él parpadeó ante esto y uno de los gemelos se rió, Marian continuó "¡Usted no necesita mi defensa, pero se lo merece!...vive una vida de constante estrés y constante peligro, con lo que nos da de información debería de merecerse el respeto y el apoyo de todos nosotros."
Se volvió hacia el grupo y se quedó mirando fijamente a un hosco Sirius y luego a un irritado Moody. "Se merece que lo traten mejor... Lo que tenemos del uno contra el otro, vamos a tener que dejarlo mientras estemos en la Sede….tenemos cosas más importantes en que concentrarnos y estoy harta de insultos y comentarios sarcásticos dirigidas a nuestro agente doble…. ¡Él nos protege de la mala información que nos alimenta el enemigo, tenemos que protegerlo a él también ¡".
Unas pocas personas parecían como si quisieran hacer comentarios, pero después de que la profesora McGonagall dijera "Muy cierto Srta. Oliver" ya nadie tenía más nada que decir sobre el asunto. El resto de la reunión pasó sin incidentes, pero Marian podía sentir el resentimiento de algunos dirigidos hacia ella. Se dio cuenta de que no les gustaba ser reprimidos por alguien que era considerada sólo un miembro marginal, que nunca había contribuido a la causa de una manera significativa. Para lo mucho que le importaba a Marian, podían pensar lo que quisieran de ella, siempre y cuando dejaran de abusar de Severus a sus oídos.
Marian se levantó de su asiento y empujó su silla por debajo de la mesa, y una brisa agitaba su pelo y oyó la sedosa voz de Severus murmurando al lado de su oído "…Supongo que sabes que eres una entrometida".
Se volvió majestuosamente y le lanzó una mirada calculadora, era incapaz de discernir si la emoción que sentía era ira o alguna otra cosa. Decidió que él estaba fingiendo que estaba picado y le respondió suavemente "Eso es correcto….Pero para algunos hombres eso les resulta muy atractivo."
"Tienen que estar loco…" ronroneó él, pero sus ojos oscuros desmentían sus palabras mientras se embriagaba en su rostro y figura.
"Me parece que a la mayoría de los hombres les gusta…" respondió ella maliciosamente y entonces le miró a los ojos y murmuró "…y ciertamente tú eres uno de ellos"
Con un bufido que podría haber sido entre divertido o irritado, murmuró "debo serlo…" y con una última mirada fugaz se dio la media vuelta y se deslizó fuera de la reunión ya retrasado para supervisar una detención. Marian fue a la cocina para hablar con Tonks, pero pasaron varios minutos antes de que su ritmo cardíaco volviera a la normalidad.
En las semanas siguientes después de la reunión de la Orden en donde Marian había saltado a la defensa de Severus, su ausencia le provocó un ensordecedor dolor en su interior que parecía que no se iba y se volvió aún más insoportable después de recibir un paquete un día, la cual contenía una cantidad impresionante de la perfectamente elaborada poción Multijugos y sin ninguna nota. Pero no lo necesitaba, sabía de quién era y el hecho de que todavía estaba pensando en ella y que pasaba su tiempo libre haciendo cosas increíblemente valiosas solo para complacerla, eso la consoló y le hizo sentir hacer el trabajo aún más apasionado,…planificando estrategias para mantenerlo a salvo.
Con la información obtenida en la Madriguera de parte de Arthur y de las visitas frecuentes de Tonks, tenía solo lo básico de lo mal que estaba el Ministerio. Fudge sospechaba que todo el mundo estaba del lado de Dumbledore en contra de él y conspiraba para socavar su autoridad, al parecer la situación en Hogwarts se había vuelto insoportable, se dió cuenta después de que tuvo que pasar horas consolando a Molly sobre la forma en que los gemelos se habían emancipado y volado al Callejón Diagon en busca de fortuna.
Había desapariciones y avistamientos de Dementores, pero todo estaba sin mayor novedad en el frente Mortífago. Y se sorprendió al ser llamada a una reunión de emergencia de la Orden al medio día y en Hogwarts, en lugar de Grimmauld Place, Marian se apareció a las puertas del castillo con una sensación de hundimiento.
Un gran grupo estaba esparcido alrededor de la oficina de Dumbledore, parecía haberse ampliado para la ocasión, Tonks le detalló a Marian en susurros. Al parecer, Voldemort había puesto una trampa para Harry, plantando una falsa visión en su mente y atraerlo a él y a sus amigos hacia el Departamento de Misterios, donde lo esperaban los Mortífagos acechando a Harry a recuperar una profecía para él. Pero Snape había avisado a la Orden y varios miembros habían llegado a luchar, -Marian se preguntaba por qué no había sido llamada.-
Tú-ya-sabes-quien se había presentado y luchó contra Dumbledore, al parecer no pudo recuperar la profecía y ahora el mundo mágico sabía que él estaba de vuelta, parecía como si hubiera ganado la batalla. Ninguno de los chicos había muerto y varios mortífagos fueron capturado, pero hubo un incidente -Sirius cayó dentro del Velo- Y cuando dijo esto Tonks comenzó a llorar.
"Espera un minuto, ¿De qué estás hablando?" Marian le preguntó confundida.
"Hay una Cámara de la Muerte en el Departamento de Misterios, con un antiguo arco de piedra arriba de una tarima el centro de la recámara. Podíamos oír susurros salir a través de eso… pero todo el mundo estaba luchando allí y Bellatrix lanzó una maldición a Sirius y este perdió el equilibrio y cayó hacia atrás a través del velo….Dicen que nadie vuelve después,…que es la puerta de la muerte, si pasas vivo inmediatamente te unes a las filas de los muertos " lloró aún más Tonks.
Marian tenía una expresión sombría y dijo "¡Tonks, tengo que ir al Departamento de Misterios!, ¡Ahora!".
"¿De qué estás hablando? ¡El cuerpo de Sirius no está allí….se ha ido Marian!" exclamó y Remus se materializó de la nada, con una mirada gris, se inclinó como si hubiera envejecido diez años y puso su brazo alrededor de su hombro en un apoyo silencioso.
"Tonks… ¡Escúchame, Sirius no ha muerto todavía! El arco no es lo que piensas que es, Todavía hay oportunidad de salvarlo… ¡Me tienes que llevar a la Cámara de la Muerte! - Voy a Desilusionarme yo misma, Es mejor que no me vean-. Remus, informa a Dumbledore a donde he ido " dijo Marian apurada.
"Tal vez puedas decirme personalmente, querida" dijo una voz suave detrás de ella y la habitación de repente se quedó inmóvil.
"¡Profesor Dumbledore!... Si Sirius Black estaba vivo cuando él pasó a través del Velo, entonces él está vivo aún" Marian habló con certeza, echando un vistazo alrededor de la habitación, pero no encontró a Severus.
"¿De veras?" Preguntó con curiosidad "¿Cómo lo sabes?"
"Tengo un amigo en Alemania de una muy antigua familia sangre pura y su biblioteca contenía textos antiguos con la imagen del arco que Tonks describió. Y debajo de la imagen, cuenta la historia de cómo un muy cruel y poderoso señor sajón, Contrató al más inteligente hechicero de su época para desarrollar dos arcos, que iban a ser utilizados para dar muerte a sus enemigos. La idea era tener los dos 'velos' creado en diferentes lugares. Uno era movible -la que tienen en el Departamento de Misterios- y el otro que se encuentra en un lugar fijo dentro de una fortaleza mágica impenetrable construido a su alrededor…Este era un lugar sin salidas, una prisión diseñada para drenar la magia de un mago hasta que se hiciera tan débil que su espíritu salía de su cuerpo y se convertía en un fantasma, un ser que nunca dejaría su celda eterna…. Esos son los susurros que escucharon a través del Velo -son las voces de los muertos- y debe haber un buen número de ellos por ahora. Ninguna magia se puede utilizar en el interior de esta fortaleza y nadie tiene la fuerza suficiente para lograr huir… Los que van allí se estancan allí" Marian relató crudamente.
"¿Qué pasa con la puerta? ¿No se puede pasar de nuevo a través de ella y salir en el Departamento de Misterios?" Remus preguntó con un brillo de esperanza.
"No…Cada puerta tiene una función, hay una entrada y hay una salida, Nada ha salido de la puerta en el Departamento de Misterios ¿verdad? … creo que solo pueden entrar ahí y seguir el camino definido. El mago encargado lo utilizaba para forzar a los ejércitos enemigos capturados a marchar adelante, Incluso dejó que los magos mantuvieran sus varitas y ellos pensaban que estaban simplemente siendo reasentados, sin pensar en ese horrible destino que les esperaba en el otro lado del arco" murmuró.
"Así que, básicamente, me estás diciendo que mi mejor amigo no murió al instante, sino que se está muriendo en una malvada y desperdiciada y lenta muerte si a eso te refieres y que sus doce años en Azkaban fueron poco y que aparte después de su muerte seguirá siendo un prisionero eterno…" dijo Remus enojado, con voz quebrada por la angustia.
"Si lo dejamos allí por mucho más tiempo, entonces eso es exactamente lo que va a suceder….Pero mientras haya vida, hay esperanza….tengo un plan, después de todo, es momento de que haga algo para la Orden" dijo Marian, tratando de animarlos, pero temerosa de que sentía que su plan sólo tenía una probabilidad del cincuenta por ciento de éxito.
"Hay que salvar a este pobre muchacho, si podemos….Cuéntanos lo que deseas hacer," dijo Dumbledore solemnemente.
"Quiero tomar un traslador y entrar al velo tras él", dijo Marian ante el asombro de los demás.
Una bruja alta de cabello castaño rojizo, se burlaba de ella y le dijo "…Si él tiene tan poco tiempo como usted dice, entonces no hay manera de conseguir un traslador a tiempo….El Ministerio es un caos ahora mismo, además, si ese lugar es a prueba de magia ¿no se descarta que sirva un traslador de todos modos?...Usted acabará siendo atrapada como él. "
"En lo que respecta al traslador, que es una de mis especialidades puedo crearlo sin licencia y en menos de cinco minutos. …Siempre supe que esa habilidad fuese útil un día... ese lugar drena el poder de las brujas y de los magos, fue diseñada para atacar la 'magia humana', por ello una varita no sirve para nada allí, porque las varitas simplemente canalizan la energía que sale del mago, en cambio un traslador utiliza un tipo diferente de magia, no posee vida, es un cambio de magia, una magia inerte. No tiene potencial para convertirse en más poderoso o ser otra cosa diferente para lo cual fue creado. Es un objeto mágico, una vez que el hechizo se activa en el traslador, posee magia en sí misma, completamente independiente de la de la bruja o mago que la lleva. Esto es sólo mi teoría, tal vez la cámara bloquea toda la magia y en ese caso, el velo se cobrará dos víctimas en lugar de uno. Pero creo en mi corazonada lo suficiente como para poner en juego mi vida en ello.
"Me parece inconcebible para mí que el mago más hábil de su tiempo, encargado de crear cosas tan diabólicas para un hombre tan traicionero y malvado, ¿No dejaría una puerta trasera en caso de que se encontrara dando un paseo unidireccional a través de su propia invención? Todo el mundo sabe que, incluso en la magia hay pocas certezas. Muchos de los hechizos y pociones más mortales se pueden deshacer o darle la vuelta. Es por eso que hay notables excepciones como son los 'imperdonables' -o- 'irrompibles' aunque la mayoría de los 'Imperdonables' no son permanentes " terminó Marian, recibiendo miradas atónitas de muchos de los miembros que habían pensado en ella como la joven e inútil ayudante de cocina de las reuniones de la Orden.
Los ojos de Remus quemaban con una esperanza desesperada y dijo "Déjenme pasar".
"¡No!" Marian interrumpió bruscamente "Voy a arriesgar mi propia vida en esta teoría, prefiero dañarme antes de sacrificar a alguien… Hay riesgos incalculables involucrados, Incluso si el traslador funciona, no se sabe qué tan grande es el espacio, es probable que sea muy oscuro, así son por lo general los lugares que absorben la energía mágica, sin luz mágica o muggle, eso es lo que se espera de ahí."
"Y cualquiera que pasa a través de ese velo sale por el otro lado mucho más débil que cuando entró y se pondrá cada vez más débil. Puede que no pase mucho tiempo antes de que sean incapaces de pararse o gatear. Y además ese lugar está lleno de fantasmas hostiles, encerrados en el odio y la locura durante tantos siglos. Ellos podrían fácilmente distraer a uno, digamos imitando la voz de Sirius y liderarnos en una búsqueda inútil hasta que la debilidad sea demasiada. Incluso podrían arrebatarnos el traslador…"
"No-No voy a permitir que hagas esto, Remus, Harry te necesita le serás él padre sustituto, si Sirius no vuelve….No lo puedes defraudar…. Tienes que quedarte aquí y hacer tu deber…" le dijo con severidad y luego se volvió hacia Dumbledore y le dijo " Por favor, no tenemos tiempo que perder, voy a hacer un traslador y luego voy a necesitar la ayuda de uno de estos Aurores para entrar en el Ministerio".
"Dalo por hecho,.. ¡Tonks, Kingsley!, lleven a Marian al Punto de Aparición y guíenla a la Cámara de la Muerte, tan importante es la vida de Sirius como para todos nosotros,…muchos acontecimientos han tenido lugar en el día de hoy, que debe ser tratado de inmediato. El curso de la guerra ha cambiado drásticamente en una tarde y pido que el resto de ustedes permanezcan aquí para la reunión. ..Querida, que tengas éxito en tu misión."
Marian giró sobre sus talones, seguido por los aurores, y ya con la manija de la puerta en manos, Remus le gritó en voz alta, en un último esfuerzo para inducirla a cambiar de lugar con él "¿Y qué crees que Severus tendrá que decir acerca de esto?"
La habitación se acalló inmediatamente, todo el mundo estaba anonadado con la implicación de sus palabras. Marian sintió una punzada ante la mención de su nombre, pero desvió hábilmente su insinuación al responder "Ahora Remus,…creo que lo subestimas. Él y Sirius no se llevan bien, pero tengo serias dudas de que deseara un final así para él " y luego salió de la habitación, Marian sabía muy bien que eso no era lo que Remus estaba dando a entender del todo.
Estaba a diez minutos a pie de las puertas de Hogwarts y al parecer era el lugar más cercano para aparecerse. La Red Flu en el Ministerio estaba cerrada, después de que los Aurores capturaran los mortífagos en el edificio. Marian estaba furiosa por el retraso. Cada momento que pasaba hacía su tarea más difícil y tendría menos probabilidades de éxito. Ella misma se Desilusionó y se apareció al lado de Tonks y se sorprendió al ver el atrio del Ministerio. Al parecer, la batalla no sólo fue en la cámara de la Muerte. Tonks estaba constantemente tropezando con escombros dejados en su interior, lo que puso a Marian muy nerviosa, El lugar estaba repleto de Aurores y reporteros. Ciertamente no quería ser interceptada antes de llegar a su objetivo.
Varios tramos de escaleras y pasillos más tarde, finalmente llegaron a su destino. Marian levantó el encanto desilusionador y contempló con profunda admiración la gran cámara abovedada, vacía, excepto por el estrado en el centro, coronado por un arco de piedra que irradiaba magia antigua y siniestra. Parecía que la llamaban y se estremeció de horror ante su belleza y sencillez, lo que efectivamente ocultaba su verdadera naturaleza. Tonks y Kingsley arrastraban los pies a su alrededor con nerviosismo. Ahora que ya no estaban esquivando hechizos de un grupo de mortífagos, la recámara estaba quieta y en silencio, se sentían muy incómodos ante la presencia misteriosa del velo.
Marian sacó un bolígrafo muggle de su bolsillo y se quedó mirándola concentrada durante un par de minutos, luego lo envolvió cautelosamente con un doblez de tela de su vestido y lo puso en su bolsillo, sin tocarlo, diseñó el traslador para activarse con el toque de su piel y si todo salía como estaba previsto, la llevaría a ella y a Sirius directamente a las puertas de Hogwarts.
Marian miró a los dos y sonrió un poco vacilante. Tonks de repente se abalanzó sobre ella, la envolvió en un fuerte abrazo y rompió a llorar. "¡Tonks, basta! Voy a estar bien…Voy a ir a buscar a tu primo, debemos llegar al punto de aparición de Hogwarts en cualquier momento... Pero si no lo logramos, hazme un favor y le dices a Dumbledore que envíe una bomba muggle a través del Velo….prefiero no estar atrapada como una fantasma en una prisión oscura con un montón de fantasmas locos por toda la eternidad…" se rió Marian con voz temblorosa.
"Así será…" dijo con un resoplido, y así con un guiño cariñoso a cada uno de ellos, Marian subió los escalones de la tarima, con la cabeza en alto y dio un paso a través del Velo. Era la cosa más difícil que había hecho en toda su vida. Al acercarse al velo, Marian nunca se había sentido tan sola, pero pensó en Severus y su vida en constante peligro y se armó de valor, lo suficiente para recorrer el vacío.
Sólo que no era el vacío, Estaba lleno... de presencias fantasmales, a pesar de que nunca había percibido paradójicamente un lugar sin más vida que esta. Había un olor en el aire que a ella no le gustaba e inmediatamente se sintió débil y parecía más difícil de respirar. El lugar estaba lleno de una oscuridad sobrenatural y en el momento en que surgió del otro lado del velo, instintivamente se dejó caer de manos y rodillas para tratar de recuperar su equilibrio.
Buscó en todas direcciones y no sentía nada más que aire y frío suelo de piedra. Después de unos momentos de atención auditiva, le pareció oír un ruido de pasos que se subían, más y más rápido, pero se dio cuenta de que era sólo el tamborileo de su propio latido del corazón. Sintió miedo pero ella sabía qué debía esperar más o menos, así que se calmó y comenzó a andar a tientas hacia adelante, muy desconfiada, después de todo esto podría ser peor, no había leído en ningún lado que no lo fuera Y así arrastrándose en línea recta, Marian gritó "Sirius!… ¡Sirius Black!"
Si ella había pensado que el silencio era terrible, no podía compararse con lo que sucedió después. De repente, el aire a su alrededor parecía llenarse de voces fuertes, voces sobre-naturales que la llamaban en varios idiomas. Marian pronto se dio cuenta de que eran los espíritus que no podían verla, pero sabía que podían sentirla, de repente le dieron un fuerte tirón del cabello "¡Sirius!...¡Contéstame, maldita sea!" -gritaba ella.
Y de pronto sucedió algo que fue aún más aterrador de hecho.
"¡Aquí estoy!..." "¡No, yo estoy aquí!..." "¡Ven a buscarme!..." "¡Ayúdame!..." "¡Por aquí!..." voces llamándola por todas partes, algunos sonaban muy lejanas. Pero la parte más aterradora fue que todas parecían misteriosamente como la de Sirius Black. Centrándose en una voz delante de ella, que continuamente la llamaba "…¡Ayúdame! ¡Ven por mí, sácame de aquí!..." se arrastró hacia adelante, como si estuviera gateando a través de la melaza. Le llevó un tremendo esfuerzo seguir adelante y no era sólo porque Marian no estaba acostumbrada al ejercicio, sino que se sentía frágil a cada minuto. Después de arrastrarse durante bastante tiempo, finalmente llegó a una pared y luego la voz que había estado siguiendo cambió repentinamente. Ahora no sonaba como Sirius, tenía un acento de los bajos fondos y con una malicia inconfundible "…Tienes mucho tiempo para encontrarlo…. ¡Todo el tiempo del mundo!"
La preocupación de Marian estaba creciendo, se había desviado de su curso tan fácilmente y estaba bastante segura que de dondequiera que estaba había terminado en ninguna parte cerca de Sirius. Le preocupaba que muchas de las voces fueran en inglés. Quizás en algún momento, en su ignorancia, el Ministerio había usado el velo para administrar la pena de muerte a los delincuentes. Además, unas manos invisibles se aferraron a ella, tirándole del cabello, de los brazos y los pies, disminuyendo su paso, haciéndole zancadilla. Marian tuvo que arrastrarse con una mano cuidando el bolsillo que contenía el traslador. No podía correr el riesgo de que uno de ellos lo pescara y esto hizo que fuera mucho más lenta.
Se sentía un poco mejor ahora que había encontrado por fin una pared, y decidió sentir su camino a lo largo de ella, al menos era una especie de guía. Marian pensó que Sirius estaba probablemente apoyado contra esa pared en algún lugar demasiado débil para responder y decidió simplemente a tientas a lo largo de ella hasta que tocó algo. Después de todo, ella no sentía a los fantasmas, a menos que se acercaran a ella. Pero Marian tenía un pensamiento muy desagradable. Se le ocurrió que tal vez podría tropezar con los cadáveres pertenecientes a los fantasmas. Después de todo, esta gente había venido a morirse y a pudrirse, No había ningún lugar adonde ir y por eso se habían quedado aquí -en cuerpo y espíritu -
Marian pensó sin duda que no había fosas al lado de la pared, así que se decidió a ponerse de pie, pero fue una desagradable sorpresa cuando se dio cuenta de que ya no tenía fuerzas. Sus brazos estaban temblando por el esfuerzo. Su cuerpo se sacudió con tanta fuerza que apenas podía sostenerse. Los fantasmas se agolpeaban a su alrededor y ella ya no podía oír nada tras esos clamores horribles. "Sirius…" gritó inútilmente una y otra vez en la oscuridad, hasta que su lengua se sentía extrañamente pesada e inútil, su voz se apagaba apenas en un susurro.
Ella no sabe cómo ocurrió, pero de repente se encontró demasiada agotada para pensar y se dejó caer sobre su espalda. Marian llegó arrastrándose lejos de esas manos frías que se agolpaban en su rostro, su brazo parecía no querer obedecer, se sentían como si estuvieran hechas de plomo inflamado y torpe. Y de repente un fantasma era más insistente que el resto, su nariz fría se mantenía hurgando en su mejilla. Quería darle una bofetada, pero sólo logró lanzar su brazo hacia un lado, donde tocó una pata delantera cálida y peluda. Y de pronto, las esperanzas se encendieron en su interior, dándole un momento de claridad y envolvió su mano alrededor de esa pierna y con la otra mano en el bolsillo, activando el traslador.
-Aparte de Marian que pertenece a d1x1lady, ¡gracias por dejarme traducir tu historia!, todos los personajes del mundo de Harry Potter pertenecen a J.k Rowlings.
-Gracias por leerme, espero que sigan disfrutando de la historia.
