Capítulo 11: Sólo para ti

-Y... ¿Que es lo que traen ahí?-preguntó una curiosa Ansu al ver que las chicas unas bolsas consigo.

-Son solo unos obsequios para Ryoma y Kikumaru por ganarles a los de Jyousei Shounen.-explicó Tomoka-Por cierto Sakurano, creo que deberíamos ir y entregárselos.

-H...hai, hasta luego Ansu-se despidió Sakurano poniéndose de pié.

-Mmm, creo que iré a buscar a Momoshiro ¡Lo sorprenderé con mi presencia!- pensó la joven Ansu divertida mientras se ponía de pie.

Mientras, dos jovencitas caminaban dirigiéndose a las canchas de tenis: Una muy campante sosteniendo una bolsa de regalo. Esta era Tomoka que notó en seguida como su amiga Sakurano se aferraba a su bolsa con cara de preocupación.

-¿Estás bien Saku-chan?- preguntó Tomoka

-Es que... ¿Y si no le gusta?-dijo la ojirubí con un tono bajo y preocupado.

-¡No digas eso!, estoy segura de que le gustará-la animó la chica de dos coletas con su sonrisa.

-Gracias Tomo-chan pero...

-¡Mira, allá está Kikumaru!-le interrumpió Osakada muy emocionada al ver al pelirrojo devolver pelotas con sus acrobacias-¡Vamos, vamos!- Tomoka tomó a Sakurano de la mano y la llevó hacia donde se encontraba Kikumaru.

Rápidamente llegaron a las canchas y Tomoka se acercó al pelirrojo, aprovechando que ya había iniciado el descanso. En ese momento, en ese preciso momento, los únicos en la cancha eran Ryoma y Kikumaru (¡Uhh!)

-¡Hola Kikumaru!-saludó Tomoka con su acostumbrado ánimo

-Ah, ¡Hola Tomoka! ¿Qué me cuentas?- le dijo Kikumaru con una gran sonrisa

-Sólo pasé a felicitarte, ¡Que bueno que hayan ganado el torneo!... y te traje un obsequio-se apresuró a decir la chica, extendiendo la bolsa de regalo frente a Kikumaru, que estaba sorprendido ante esta bonito gesto

-¡Vaya... gracias Tomoka! Pero... no tenías que hacerlo-le dijo el pelirrojo un tanto halagado rascándose la nuca mientras su rostro empezaba a tornarse de un color carmesí.

-¡Anda, mira adentro!- insistió la chica

Kikumaru obedeció y miró adentro, paro encontrarse con un lindo muñequito igualito a él, y vestido con el uniforme del equipo de tenis. A él le había encantado el regalo, Tomoka eres tan dulce... pensó, ella había estado siendo muy amable con él desde hace un tiempo, incluso, pasaban parte de ese tiempo charlando juntos; a Kikumaru empezaba a gustarle estar con ella.

-Y... ¿Te gusta?- preguntó Tomoka

-¡Me encanta Tomoka, gracias!-dijo el pelirrojo, que inconcientemente le dio un fuerte abrazo a al chica, causando que ella se sonrojara. Kikumaru, al darse cuenta de lo que había hecho se separó inmediatamente de ella.

-Go...gomenasai- ¡Estaba rojito!; dirigió su mirada hacia otro lugar que no fuera el sorprendido y angelical rostro de Tomoka.

Hubo un minuto de silencio entre ambos... ahora no sabían que decirse luego de esa escena. Ninguno quería ver a los ojos del otro; luego de pasado un rato Tomoka se decidió a romper el silencio

-Emmm... Kikumaru yo...

-Con Eiji está bien- le cortó el neko con su sonrisa.

- Bueno...Eiji, respecto a lo de jugar tenis...me gustaría mucho aprender, pero necesito un entrenador (y como tú te ofreciste)... ¿Qué me dices?

Tomoka lo miró con una sonrisa convencedora de la que no se pudo escapar.

-¡Claro! No hay problema.

Acordaron verse un día de esos y escoger una raqueta para Tomoka.

Mientas, por otro lado...

-Eh... Ryoma-kun...- Habló una tímida muchacha al ya mencionado joven que se encontraba de espaldas.

-¿Ah?- Ryoma se dio vuelta para ver quien le llamaba. Y estaba ahí Ryousaki Sakurano-Ryousaki....-dijo Ryoma de forma indiferente, esa era su forma de disimular

Hubo un silencio, Sakurano bajó un poco la cabeza; pensando en que no debería estar haciendo eso.

-¿Qué hago? ¿Se la doy o no se la doy? ¿Lo hago sí o no?-Estos pensamientos adornaban la mente de Sakurano, mientras, Ryoma se mostraba desinteresado. Total, ella no sabía si dárselo o no, pero debía hacerlo porque si volvía con la bolsa Tomoka le arrancaría la cabeza.

-Bien, si no vas a decirme nada, me voy, no tengo tiempo que perder-le dijo su tono acostumbrado de voz mientras le daba la espalda y se iba.

-Entonces... eso quiere decir que eres... que para ti soy... ¿una pérdida de tiempo?-Sakurano sonó un tanto ofendida. A pesar de hablar algo bajito, Ryoma pudo escucharla.

-¡No! no es eso...

-Está bien Ryoma... entiendo- La chica lo soltó sin más decir. Entonces Ryoma vio a Sakurano mirando hacia abajo, con las manos temblándole extendidas en dirección a él sujetando una bolsa de regalo. Estaba toda sonrosada, y una lágrima corría por sus mejillas iluminando su rostro- Toma, lo hice para ti, ya no te molesto más-Sakurano soltó la bolsa en las manos de Ryoma, y salió corriendo del lugar dejando al chico sin entender. No sabía que Sakurano se ofendiera tan fácil, igual el no quería hacerle sentir mal. Pensó que no era su culpa, sino que ella había malinterpretado las cosas.

Casualmente, Oishi venía de camino, había observado todo y quiso acercarse a Ryoma, sabía por el rostro del chico que debía estar confundido.

-Ryoma, heriste sus sentimientos. Deberías ir y disculparte con ella.

Ryoma no dijo nada, solo salió de la cancha y se dirigió hacia la máquina de bebidas, él y su estúpido orgullo, compró una Ponta de cereza y se sentó en un banco a pensar en lo que había hecho. Entonces apareció su conciencia y se dispuso a hablar con él

-¿Por qué debería yo disculparme con ella?

-Porque la ofendiste

-Yo no hice nada, ella fue quien malinterpretó.

-Sólo un idiota hiere los sentimientos de la chica que le gusta ¡Insensible! ¿Donde está tu sentido común, en qué pensabas?

-¡Cállate! ¿Por qué apareciste en este preciso momento? No estoy en condiciones para mantener una batalla mental contigo ¡Y ella no me gusta!

-Claro, por eso no dejas de pensar en lo que hiciste, ¡Admítelo, te importa mucho! ¡Te gusta!

-¡Que no!

-¿Que no? Yo no como cuentos, a mí no me puedes mentir porque yo soy tú ¡Te gusta! ¡Te gusta!

-¡Arrgh!

-Por cierto... deja de gruñir que lo haces horrible

Ryoma se puso de pie. Ya no se sentía cómodo en ningún sitio Recordó la pequeña bolsa que Sakurano le había dado. Se sentó de nuevo, esta vez más calmado, le dio un sorbo a su Ponta y miró que adentro de la bolsa, había un muñequito igualito a él. Estaba muy bonito, y se veía muy bien hecho, incluso su gorrita era igual a la de él. En un extremo, tenía una pelotita de tenis muy pequeña, y en el otro, una raqueta que parecía sacada de un juego de muñecas, por su diminuto tamaño. Al lado de la toalla había una nota dirigida a él, escrita con la preciosa letra de Sakurano.

Querido Ryoma:

Felicidades por ganarle a los de Jyousei Shounen, ¡Me siento muy feliz por ti! Hice este muñequito como un obsequio para felicitarte. Espero que te guste, ¿Por favor acéptalo si?

Con amor Sakurano

Supongo que notaron el cambio, verdad? Bueno, es que Itzu-chan no podrá seguir escribiendo por problemas personales así que, yo La autora (Itzu es la coautora) continuare el fic desde ahora, espero que no sea un problema ^^U

Gracias por leer de todas formas!!