Si. Retraso execivo. Lo se, lo siento, estoy haciendo de esto un habito pero intentare ser mas puntual lo prometo. Ultimamente he tenido algunos problemas personales y no he estado con un animo precisamente creativo, mis musas me han dejado espacio por decirlo asi pero ya estan de vuelta. Pasando a temas mas agradables la histora tiene 73 reviews wow no tengo palabras para agradeceroslo si llegan a 100 al final de la primera parte de la historia ( para lo q queda unos 2 o 3 capitulos mas o menos) me dara un infarto d la emocion.
En el otro cap hubo una cosa que al parecer causo un poco de confución, en ninguna parte del libro se especifica claramente el momento de nacimiento de ninguno de los personajes (exepto Edwad claro 1901) por lo que me he tomado la libertad de organizarlos a mi gusto, porque mi fic es basicamente una historia que ha surgido de mi imaginacion por lo que es en parte muy subjetiva, en el capitulo anterior menciono a Edward como un vampiro mientras Alice sigue siendo una niña humana por lo que obviamente es mayor que ella pero repito que esto es en MI historia y no tengo ni idea de si esta de acuerdo con la obra maestra de Stephenie Meyer. En mi mente Carlisle, Edward y Jasper son los Cullen de mas edad siempre me lo he imaginado asi, después vienen Esme, Rosalie, Emmett y por ultimo Alice, la hermana pequeña, la menor de los Cullen y asi es como la retrato en el fic. Con esta primera aclaracion hecha paso a una segunda, en este capitulo han pasado 4 años (Alice esta apunto d cumplir 13) y justo al principio Andrew reflexiona sobre los cambios de Alice asi que los dialogos que estan en cursiva son flashbacks y los dialogos normales son conversaciones en el presente, espero que no sea mucho lio y que lo disfruteis como siempre aunque puede que encontreis a cierto personaje por el que todas habeis estado preguntando y al que no teneis mucho aprecio...

NA: Este es el vestido que Tanya le ha regalado a Alice puede que no corresponda a la epoca pero es precioso webzoom./crittercity/NEW MISC/LegacyArtVF004Favole.jpg


Los años pasaron como días ante los dulces ojos de Andrew que congelado en un estado de juventud y belleza eterna estudiaba maravillado a la cambiante Alice. Su pequeño duende se estiro y redondeo dejando atrás las formas simples de la niñez dando paso a una bella señorita de sonrisa traviesa que comenzaba a despertar un fuerte interés en el sector masculino y cierto vampiro celoso no era la excepción.
Sus pensamientos hacia ella seguían llenos de un amor dulce y tierno pero había algunos momentos cuando la observaba que aparecían nuevos pensamientos ya no tan inocentes de los que no se sentía precisamente orgulloso. Aquella mañana sin ir mas lejos Alice le había mirado fijamente en el desayuno mientras se comía una fresa y el tiempo pareció detenerse cuando una pequeña gota de jugo resbalo lentamente por su labio inferior y su barbilla contrastando con su piel clara marcando un tentador camino rojo hacia su cuello que a él le había parecido de lo más sugerente hasta que relaciono la imagen. Su pequeña Mary clara y luminosa con los labios manchados de rojo como si fuera uno de ellos y acabara de alimentarse, por un brevísimo segundo la idea de ella como una hermosa vampira le fascino y al segundo siguiente se horrorizo por solo haberlo pensado

- En que piensas Andrew? – le había preguntado ella entonces

- En cosas en las que no debería pensar – contesto un poco brusco mientras limpiaba con un rápido e invisible gesto la gota de la discordia

Otro ejemplo de que algo había cambiado respecto a su forma de ver a la niña ya no tan niña había ocurrido unas pocas semanas antes en un día en que no conseguía encontrarla por ninguna parte. Recorrió Wonderland de arriba abajo buscándola sin éxito hasta que ya al borde de la histeria la encontró leyendo a la sombra de un árbol en un rincón escondido del jardín bastante cerca de la verja de la entrada. En medio de su alivio mientras la miraba reparo en lo corto que le quedaba aquel camisón de algodón que dejaba al descubierto sus largas y bien torneadas piernas producto de sus intensivas clases de danza y sus frecuentes carreras por la mansión, aquella suave piel pecaminosamente descubierta pedía ingenua e involuntariamente a gritos ser acariciada, tendría que tener unas palabras con madame Emily al respecto. Se acerco a ella más que dispuesto a reñirla aunque no tenía muy claro por qué razón

- Hola Andrew – dijo sin apartar la vista de su libro – te importaría sentarte a mi lado? Ahí parado impides que Cynthia me vea

- Cynthia? Tu hermana?

- Si, la misma, ella siempre ha sabido que seguía viva en alguna parte pero ayer descubrió donde estaba y ha venido a verme, hace algunos años antes de que mi padre me trajera aquí la hice prometer que vendría alguna vez

- Por qué no te acercas? Seguro que le encantara hablar contigo – contesto Andrew sentándose a su lado y buscando con su vista superior la figura que se escondía tras el muro de hiedras – Si quieres puedo pedirle que pase

- Me encantaría ir a hablar con ella pero si doy un solo paso en su dirección saldrá huyendo espantada que no haya creído que estaba muerta no significa que no crea que estoy totalmente loca por eso llevo aquí tantas horas sin moverme intento disfrutar lo mas que puedo de su lejana compañía sin asustarla pero creo que ya es suficiente por hoy

- Lo bueno si breve dos veces bueno

- Exactamente

Pensaba que aquel cambio tenía que ver con lo fuerte que se había hecho su esencia con los años, como una flor que había comenzado abrirse impregnando el aire con su perfume aun sutil pero mucho mas tentador que antes. Deliciosa en todos los sentidos pero soportable de momento, solo una vez se había permitido caer en la tentación de su mayor apetito: sus labios. Una noche vigilando su sueño oyó a Alice susurrar su nombre en sueños lo cual le extraño porque normalmente sus sueños pertenecían solo a Jasper, el rival que le inspiraba mas celos que todos los demás juntos, por lo que asumió que estaba despierta y acudió enseguida a su lado dejando que su aroma lo invadiera. Para cuando se dio cuenta de que estaba profundamente dormida ya era tarde, ahora no podía apartarse, estaba demasiado cerca como para ignorar aquel insistente llamado y nunca tendría una oportunidad mejor. Y cedió, cedió a un escaso segundo de victoria sobre su conciencia, un segundo que guardaba como la joya más hermosa entre sus recuerdos pero que en parte le llenaba de horror y culpa por haberla puesto en semejante peligro, había sido tan fácil besarla ¿cuánto mas fácil habría sido posar sus labios en su cuello y alimentarse a sus anchas? Prefería no pensar en ello. Debido a aquel pequeño incidente comenzó a ponerle límites al contacto físico que se permitía con la "niña" evitando situaciones que pudieran llevarle a un nuevo desliz pero Alice, siempre observadora y perspicaz, se dio cuenta enseguida y de ninguna manera pensaba permitirlo por lo que siempre que le era posible y con mucha discreción amañaba situaciones para que él no tuviese mas remedio que tocarla, como en aquel momento en que se levanto del suelo poniendo fin a la visita de Cynthia cuando fingió tropezarse con una de las raíces del árbol bajo cuya sombra había estado leyendo yendo a parar "accidentalmente" en los brazos de Andrew aunque tampoco es que él ofreciera mucha resistencia. Tampoco ayudaba la frecuente correspondencia que el objeto de su afecto compartía con su hermana mayor, la afición de Tanya por los hombres mortales no era ningún secreto por lo que no era la mejor influencia para una adolescente cuyas hormonas humanas empezaban a alterarse, la mujer la alentaba a disfrutar de la atención masculina incluso a provocarla deliberadamente para lo que le daba consejos e instrucciones muy precisas corroboradas por siglos de experiencia y nada parecía divertirla mas que saber quien seria el principal conejillo de indias de su aplicada alumna. Andrew ya no podía permitirse ningún gesto espontáneo de cariño que no fuese procesado e interpretado según las enseñanzas de su hermana, ni siquiera un simple ramo de flores por sus progresos en los estudios.

- Son preciosas pero según Tanya las flores son el primer paso para cortejar una dama ¿tienes intenciones de cortejarme Andrew?

- Ya estamos otra vez – contesto él con frustración y algo de nerviosismo – Mary ¿qué te he dicho respecto a lo que Tanya dice? Créeme mi hermana no es la persona adecuada de la que recibir esa clase de… información, si sigues sus pasos vas a terminar volviendo loco a tu futuro marido

- No te preocupes tanto por mi futuro marido Andrew, ya estoy casada recuerdas? – le dijo alzando su mano izquierda enseñándole el anillo de Tanya con una sonrisa coqueta que hubiera acelerado el pulso del chico de haberlo tenido

Ahora, rememorando aquella frase en su escondite en la buhardilla de la mansión, volvió a alterarse con la insinuación no muy sutil de Alice ¿podría acaso albergar la esperanza de que ella sintiese algo mas que fraterno hacia él? ¿Tanto así había crecido?

- Hola Andrew te estaba busc….Andrew… ¿Andrew?

El universo la había unido al infame de Jasper fuese quien fuera, él lo sabia cualquier esperanza de un amor correspondido era vana, su Mary jamás le vería de esa forma ni siquiera bajo la influencia de sus hormonas humanas. Que no daría Andrew por ser merecedor de tal honor pero había perdido la capacidad de ser amado junto con su mortalidad…

- Andrew ¿te encuentras bien? ¿por qué pones esa cara?

Casi le parecía estar oyendo su voz llena de preocupación como siempre que intuía que algo iba mal, por lo menos ella había decidido regalarle aquel pequeño trozo de su afecto él intentaría conformarse

- Andrew me estas asustando si no reaccionas voy a llamar a alguien

De hecho aquella voz parecía muy poco imaginaria y no era precisamente el calor del sol lo que sentía en el rostro, abrió los ojos para encontrarse con la cara de Alice a pocos centímetros de la suya lo cual le sobresalto haciéndolo retroceder intentado apartarse con lo que consiguió abrir un bonito agujero en la pared

- Ya has vuelto Andrew? – le pregunto ella sin apartarse

- Si Mary, espacio por favor

- Oh claro perdona

Se sentó en su sitio habitual frente a la única ventana abierta dejando que los rayos de sol iluminaran su pequeño cuerpo. La única secuela del ataque de Jane fue la alteración en su crecimiento, sus huesos no llegaron a desarrollarse del todo por lo que no tenía la estatura propia de su edad. Cada vez que Andrew lo recordaba la furia se traslucía claramente en sus ojos

- Realmente siento pena por ella – dijo Alice al captar las llamas en sus usualmente dulces ojos - sabias que cuando Aro la encontró ella y Alec estaban siendo quemados por "practicar brujería"? La sensación que produce su don proviene del recuerdo del fuego que tuvo que soportar antes de ser salvada, es lo que se siento cuando uno es quemado vivo…pobrecita debió pasar mucho miedo

- Yo mismo encendería una hoguera para la " pobrecita" Jane si tuviera la oportunidad y me sentaría a disfrutar del espectáculo – contesto Andrew casi ofendido por su alma compasiva

- No digas eso Andrew, tu no harías nunca tal cosa eres demasiado bueno

Otra vez el ángel de la compasión, incapaz de pensar mal de nadie, excepto de Diana claro. Jamás había conseguido superar su trauma infantil hacia la enfermera pelirroja, la llamaba la reina de corazones la carta más ruin de la baraja.

- Aunque no he venido aquí a hablar de eso simplemente me preguntaba si por casualidad sabes que día es mañana

- Claro Mary, no he olvidado que mañana es tu cumpleaños

- Lo se y no tienes nada que decirme al respecto?

Uff mierda, lo sabía, con todo el esfuerzo que había puesto en intentar ocultárselo…

- No que yo sepa – mintió – debería?

- Andrew se que sabes que se lo que va a suceder esta noche, he intentado ser paciente y esperar a que me lo contaras pero no pareces muy dispuesto así que he decidido tomar la iniciativa ¿a qué hora vamos a ir al baile?

- A ninguna si sigues gritándolo a los 4 vientos los mortales no tenéis muy buen oído pero no sois sordos

Con una sonrisa burlona en el rostro Alice examino con la mirada la desierta buhardilla haciéndole notar la ironía de sus palabras, no iba a conseguir distraerla tan fácilmente, quería detalles y los quería ahora

- Me supongo que fue ingenuo por mi parte pensar que podría sorprenderte – suspiro Andrew tendiéndole los brazos a modo de disculpa – El baile comienza a las 9 pero nosotros iremos a las 10 para no llamar la atención

- Ha sido un gesto muy dulce de tu parte Andrew gracias – contesto ella correspondiendo a su abrazo – me encantan los bailes pero no tengo nada que ponerme

- Tanya se ha encargado de eso, me ha hecho llegar una caja enorme con todo lo que necesitas considéralo su regalo

- No puedo ponerme eso Andrew tu ya lo has visto – dijo indignada ante semejante blasfemia

- No te preocupes Tanya me hizo prometer que no abriría la caja, tu serás la primera en sorprenderte con su contenido

Alice se paso el resto de la tarde encerrada en su habitación con la caja misteriosa destrozando los nervio de Andrew, solo le había permitido atarle las cintas del corsé con la puerta abierta lo justo para que entraran sus manos y no había vuelto a verla. Llevaba horas ahí metida y el vampiro estaba al borde de la paranoia ¿le habría apretado demasiado las cintas? ¿había comprometido el delicado balance de su respiración por su vergüenza a mirar una prenda interior femenina? Intentando desechar el nerviosismo de su mente volvió a su habitación para vestirse y esperar un par de horas mas a que el sol se ocultara del todo. Cuando Wonderland se sumió en la oscuridad y el silencio voló escaleras arriba consumiéndose en su propia ansiedad talvez llevarla a un baile oficial no había sido una buena idea pero cuando llego a la puerta de la habitación de Alice y esta salio por fin toda su preocupación desapareció dejando paso al asombro y la admiración. El vestido que Tanya le había regalado era de una pálida seda plateada bordada con perlas en intrincados diseños, el corte y el largo resaltaban su esbelta figura y el color resaltaba la claridad de su piel como si estuviera envuelta en luz de luna, su pelo ahora de un color castaño claro caía suelto sobre sus hombros desnudos, no parecía en absoluto una niña. Aquella visión celestial se quedo grabada a fuego en las retinas de Andrew, jamás en su larguísima e ilimitada existencia había visto algo mas hermoso o mas perfecto, tenia ante si la obra de arte mas exquisita de la naturaleza, un alma tan pura que irradiaba su belleza hacia el exterior.

- Pareces mayor con ese vestido – dijo con ligera tristeza ante esa evidente prueba de su humanidad – ya no eres mi pequeña Mary

- Andrew – contesto en tono serio tomando su frío rostro entre sus manos clavando sus ojos azul claro en los suyos – yo siempre seré tu pequeña Mary

- No tengo palabras lo suficientemente descriptivas para expresarte lo preciosa que estas, recibirás millones de cumplidos y llenaras a Tanya de orgullo

- Gracias – dijo Alice sonriendo ampliamente ignorando el tono de burla de la ultima frase

- Pero te falta un pequeño detalle – añadió Andrew tendiéndole una mascara veneciana blanca y dorada

- Mascaras?

- Mascaras - contesto poniéndose la suya

Y después de hacerle una elegante reverencia Andrew cogió a Alice en brazos para llevarla rápida e invisiblemente hacia el carruaje que los esperaba a las afueras de la ciudad. El baile era un evento privado que se celebraba en el ayuntamiento solo las mas altas esferas de la sociedad habían recibido invitación y la inexistente familia White era parte de ella.

- Señorita White – dijo un caballero a penas Andrew y ella entraron al salón - que placer volver a verla

El énfasis en la palabra placer provoco que Andrew tuviese que disfrazar un amenazador gruñido de un ataque de tos.

- Oh es usted muy amable señor… ¿Norrell quizá?

- Su humilde servidor querida señorita Elizabeth – afirmo el hombre con una reverencia

Para las buenas gentes de la pequeña ciudad de Biloxi Alice era Mary Elizabeth White, la sobrina de Andrew White que vivía en Denali con lady Tanya White y de cuando en cuando honraba a su "tío" con una visita

- Señor White ¿le importa si le robo a su bella sobrina?

La verdad es que si y mucho pensó Andrew

- Señor Norrell tendrá que disculparme pero este es mi primer baile en condiciones y seria una imperdonable falta de respeto por mi parte que no le concediese la primera pieza a mi querido tío y protector el señor White

- Faltaría mas es usted toda una dama señorita White espero gozar de su favor en otro momento durante la velada

- Por supuesto – contesto Alice tendiéndole una mano que el hombre beso galantemente antes de retirarse lo que provoco otro súbito ataque de tos

- Y bien "señor White" – dijo de nuevo volviéndose hacia Andrew con una sonrisa traviesa saboreando el triunfo de provocar los celos de una criatura tan perfecta - ¿no vas a pedirme que bailemos? Acabo de concederte el primer baile

Las ansias de matar el estúpido señor Norrell se diluyeron ante esa sonrisa y ofreciéndole su brazo llevo a su "sobrina" al centro de la pista de baile un tanto preocupado por la cercanía obligada que imponía un baile. Y bailaron no solo el primer baile sino el segundo, el tercero e incluso el cuarto disfrutando de su mutua compañía inmersos el uno en los profundos ojos del otro enmarcados por las mascaras, Andrew la retuvo hasta que no tuvo mas remedio que cederla al resto de sus enmascarados admiradores y contemplarla desde lejos maravillándose con ella. Estaba cerca de la mesa de las bebidas y había cogido una copa para disimular cuando sintió algo extraño, una presencia que se acercaba con excesivo sigilo, con demasiada gracia…

- Hermosa flor la tuya hermano – le sobresalto una voz grave a sus espaldas

Al volverse se encontró con un joven rubio de complexión liviana, no llevaba mascara pero por el traje se notaba que era un invitado no un sirviente. Nada en él llamaba especialmente la atención excepto talvez su palidez extrema, sus ojos oscuros como la brea y la ausencia de latido en su pecho

- Aunque no te recomiendo probarla ahora – continuo el desconocido – tiene un olor asombroso sin duda pero no es mas que un capullo en flor solo imagina el sabor y el placer de degustarla una vez florecida…umm… se me hace agua la boca si no fuera por ese pequeño detalle creo que la tomaría ahora mismo pero esperare y talvez vuelva dentro de unos años para ver si has seguido mi consejo espero que estés dispuesto a compartir…

- ¿Quien eres? – pregunto Andrew con tono hostil

- Mi nombre es James si es eso a lo que te refieres pero si has hecho la pregunta con la intención correcta te diré que soy un cazador, él cazador y no te conviene interponerte en mi camino mucho menos cuando ya he elegido mi presa

- Es una amenaza?

- Considéralo una advertencia y ahora si me disculpas debo retirarme, tengo un barco que coger, Europa, el viejo mundo, me espera, pero cuida de mi flor volveré a por ella

Y sin mas desapareció tan silenciosamente como había llegado dejando a Andrew en un estado de pánico irracional que casi le hizo perder el control, pero tenia que calmarse, tenia que recuperar el control sobre si mismo y sacar a Mary de ahí ahora mismo. Frustrado por tener que moverse a velocidad humana Andrew busco a Alice entre la multitud enmascarada con un ansiedad cada vez mayor ¿se la habría llevado aquel salvaje?¿ como había podido ser tan descuidado como para perderla de vista?¿donde estaba Mary?¿ donde estaba SU Mary? Cada célula de su pétreo cuerpo reacciono al brutal miedo a perderla, mataría a cada humano de la sala si era necesario para poder encontrarla ya le quedaba poco para caer cuando al fin la encontró rodeada de los insulsos humanos que pretendían cortejarla. Se acerco al grupo e intentando parecer calmado y mantener su fachado de aristócrata ingles disculpo a su "querida sobrina" ante los caballeros ya que tenía que retirarse porque la señorita volvía mañana sin mas dilación a Denali y no pensaba volver en una larga temporada…

A Alice no le paso desapercibida la ansiedad de Andrew y se apresuro a marcharse para saber que había ido mal pero no tuvo tiempo de decir ni una palabra ya que apenas cruzaron la puerta el joven la tomo entre sus brazos apretándola fuertemente contra su pecho y echo a correr veloz como el rayo sin preocuparse del carruaje que dejaba atrás, su única preocupación era ponerla a salvo lejos de aquel monstruo. Cuando su visión dejo de ser borrosa Alice se encontró en su habitación de Wonderland frente a la espalda de un Andrew que hiperventilaba apoyado en la pared intentando calmarse

- Andrew… Andrew ¿qué ha pasado?

- Lo siento Mary no quería arruinar tu gran noche – le dijo mientras se volvía hacia ella con una sonrisa con no llegaba a sus atormentados ojos – simplemente me asuste, creí por un segundo que te había perdido. Será mejor que te duermas si mañana pareces cansada Madame Emily sospechara, buenas noches Mary

Dicho esto se dirigió a la puerta con la firme intención de volver una vez estuviera dormida pero la voz de Alice le detuvo justo en el umbral

- Andrew?

- Que? – contesto un poco brusco

- Ya son mas de las doce ¿puedo reclamar mi regalo ahora?

- Claro, Mary – contesto de nuevo con voz mas suave – pide lo que quieras y serás complacida

- Mi único deseo es que aceptes mis disculpas

- Tus disculpas por qué?

- Por esto

Se acerco a él y usando los fuertes hombros de Andrew como apoyo Alice se puso de puntillas y por un breve instante acaricio los fríos labios del vampiro con un cálido beso

- Espero que la venda no haya caído de mis ojos demasiado tarde, mi corazón te pertenece – le susurro al oído antes de apartarse y cerrar la puerta – Buenas noches Andrew

Podía sentir el calor de su sonrojo incluso a través de la madera que los separaba, el pequeño gatito se había asustado jugando al tigre. Un sentimiento asombroso inundo el helado cuerpo de Andrew llenándolo de calor ante la revelación de Alice y por primera vez en siglos se atrevió a soñar con la felicidad futura, una felicidad duradera y eterna. Pero nadie debería saber mejor que Andrew que no hay emoción mas efímera que la felicidad.

A la mañana siguiente los aterrorizados gritos y sollozos de Alice llenaban el pasillo de pabellón de mujeres…

- ANDREW!! AYUDAME ANDREW!!ANDREW ANDREW