CAPITULO 11

(Pov Jannike)

Cuando llegamos a la casa de mi marido y desde ahora mi casa me di cuenta de que era muy grande, allí también usaban electricidad, me estaba adaptando poco a poco a esa tecnología que hoy en día lo envolvía todo.

Mi marido hizo un gesto a dos de los sirvientes que enseguida tomaron mis maletas y mi abrigo.

En esta época del año hacía un poco de frío.

Me froté los brazos, llevaba un vestido de tirantes, largo hasta los pies.

-Señor...- susurré-.

Mi marido se giró, y me miró con sus ojos claros, hizo que me sonrojase y miré mis pies.

-¿Si?-.

-¿Donde están sus aposentos?-.

-Están arriba, la tercera puerta a la derecha-.

Asentí y esperé a que me dijese algo más pero no lo hizo.

-Tengo trabajo, espérame allí-.

Asentí de nuevo y subí las escaleras, al abrir la habitación vi que era grande, de muebles antiguos y oscuros, dosel de telas blancas y sábanas burdeos.

Me quité el vestido y lo dejé sobre una esquina de la cama.

Me metí en la cama y esperé a que llegase el momento de mi noche de bodas.

Nunca había estado a solas con un hombre pero mi madre me dijo que él debía tomar la iniciativa y que iba a doler un poco...

Respiré hondo y cerré los ojos, no quería que doliese pero esta era la única manera.

(Pov Stefano)

Cuando acabé de solucionar el asunto que tenía entre manos Hakon me llamó.

-¿Si?- dije-.

-Soy Hakon-.

-Ajam-.

-¿Que tal está mi prima?-.

-Muy bien... esperándome-.

-Intenta ser... delicado ¿vale? es una buena chica-.

-No lo pongo en duda, no te preocupes no es con la primera virgen que estoy-.

-Vale vale DI-.

-¿DI?-.

-Demasiada Información-.

-Buenas noches- le dije-.

-Buenas noches-.

Colgué el teléfono y me encaminé hacia mi habitación terminando mi cuarta copa de whisky... llegó la hora de sellar el pacto de matrimonio. Intentaría ser suave.