The Well of the Madness

Nuestro gran tormento en la vida proviene de que estamos solos y todos nuestros actos y esfuerzos tienden a huir de esa soledad.

Guy de Maupassant

CAPITULO 10: Huida

Cuando Bella abrió los ojos, el chico todavía estaba allí con la cabeza metida entre sus manos. En sus primeras sesiones de electroshock pasaba mucho tiempo intentando acordarse de lo que había sucedido; al fin y al cabo, éste era precisamente el efecto terapéutico que se proponía aquel tratamiento: provocar una amnesia parcial de forma que el enfermo olvidase el problema que lo afligía y permitir que se tranquilizara.

Sin embargo, a medida que los electroshocks se le aplicaban con mayor frecuencia, sus efectos ya no duraban tanto tiempo; pronto identificó a el chico.

—Por favor despierta. Por favor despierta y háblame o comenzare a pensar que solo lo imagine. — murmuraba Edward mientras sus cabeza aun no salía de su escondite.

—Claro que no lo imaginaste. No creo que tengas tanta imaginación.

La mirada del chico se poso en esos ojos achocolatados de esa mujer que le estaba haciendo perder la cabeza. Una sonrisa ladina se extendió por su rostro y Bella supo que esa era su favorita.

—Hablaste de las visiones del paraíso mientras dormías — comento el, mientras pasaba una mano por sus cabellos.

—¿Visiones del paraíso?

—Si, visiones del paraíso.

Bella lo miró. Quería contarle todo.

En aquel momento, sin embargo, la enfermera entró con una jeringa en la mano.

—Tengo que ponérsela ahora —le dijo a Edward—. Órdenes del doctor Cullen.

—Ya me aplicaron una hoy; no voy a dejarme poner otra —reclamó el—. Tampoco me interesa irme de aquí. No voy a obedecer ninguna orden, ninguna regla, nada que me quieran obligar a hacer.

La enfermera parecía acostumbrada a este tipo de reacciones.

—Entonces, sintiéndolo mucho, tendremos que dormirlo.

—Tengo que hablar contigo —le dijo Bella—. Deja que te ponga la inyección.

Edward levantó la manga del suéter, que Jasper le había dado, y la enfermera se la aplicó.

—Buen chico —comentó—. ¿Por qué no salen de esta enfermería lúgubre y van a pasear un poco por allí afuera?

—Estás avergonzado por lo que pasó anoche —dijo Bella mientras caminaban por el jardín.

—Lo estuve. Ahora estoy orgulloso. Quiero saber acerca de las visiones del Paraíso, porque estuve muy cerca de una de ellas.

—Tengo que mirar más lejos, detrás de los edificios de Villete —dijo ella.

—Hazlo.

Bella miró hacia atrás, no a las paredes de las enfermerías o al jardín donde los internos caminaban en silencio, sino a un lugar a unos kilómetros de Seattle.

Era su cumpleaños numero dieciocho y sus padres la habían ido a buscar al aeropuerto. Ella vivía ahora en un pequeño departamento en Jacksonville ya que dentro de muy poco comenzaría la universidad. Y los campus nunca fueron de su agrado.

La universidad de artes de Jacksonville prometía tener todo lo que Bella había soñado en una universidad. El enorme parque, el sol todo los días; a diferencia de su pueblo natal, Forks, donde el sol es un milagro que ocurre solo una vez al año; y mas que todo eso, arte. Estudiaría arte y algún día se convertiría en una famosa artista, o por lo menos eso es con lo que ella había soñado.

Ese día sus padres la habían convencido de volver a Forks ya que querían pasar su cumpleaños los tres juntos. Su familia era pequeña y lo mejor era tenerse los unos a los otros. Nunca le alcanzaría la vida para agradecer el apoyo que sus padres le habían dado de seguir con su sueño de llegar a ser artista.

Una terrible tormenta se extendía por todo Forks ese día, aunque eso no era ninguna novedad. Apenas bajo del avión sus padres corrieron a abrazarla, sobre todo su madre, Renee, que no la soltó de su abrazo hasta que llegaron al auto. Su padre, Charlie, no era del tipo de persona que demostraba sus sentimientos. Pero ella no necesitaba que dijera nada. Ella sabía, por el brillo en sus ojos, que estaba contento de volver a verla.

La patrulla del gran jefe de policía Swan estaba en el estacionamiento y esa se sintió un criminal sentada detrás de vidrio que separa a los pasajeros de delante de los de atrás. Pero estaba acostumbrada. Aunque siempre la había avergonzado un poco llegar a las fiestas en la patrulla de policías. Ahora estaba resignada. Charlie disfrutaba de su trabajo y sus juegos de Póker cuando no había mucho que hacer. Y eso era suficiente.

Su madre no había parado de interrogarla con preguntas desde que había bajado de ese bendito avión. Que si tenia novio; que si era lindo; que si era popular, atlético o solo un chico normal; incluso le había preguntado si estaba tomando precauciones con el chico lo que hizo que Charlie apretara las manos sobre el volante y refunfuñara algo que Bella no llego a escuchar. De todos modos el sonrojo no tardo en aparecer en su rostro.

Bella le conto de cómo Jacob y ella habían comenzado relación aunque seguían siendo los mismos tontos amigos de siempre que hacían pasteles de barro de pequeños. Charlie pareció más calmado. Jacob era el hijo de su mejor amigo, Billy Black, y Bella estaba segura que confiaba en el chico y no lo mataría mientras dormía o algo por el estilo. Aunque sabia que el chico no se salvaría de un discurso de cómo tratar a la hija del jefe Swan, de eso estaba segura.

Bella contemplo como su madre parecía satisfecha, por fin, de las respuestas a todas sus preguntas y volvía a girar su cabeza hacia al frente. Charlie y Renee compartieron una significativa mirada mientras seguro pensaban en lo crecida que estaba su pequeña o algo por estilo.

Hasta que luego algo pasó. Bella no supo exactamente como pero el coche patrullo pareció salirse del camino en cuanto Charlie intento esquivar lo que parecía un alce y se estrellaba contra uno de lo arboles al costado de la ruta. Bella se libero de la parte trasera y pensó en pedir ayuda mientras les rogaba a sus padres que aguantaran y que todo estuviera bien.

Tomo la radio y llamo a la estación de policía. Para cuando estos llegaron descubrieron a los padres de Bella muertos. El choque había sido fatal y se habían incrustado contra el árbol con mucha fuerza debido al resbalón provocado por el agua de lluvia. Quisieron hacerle unas preguntas a la chica pero Bella no hablo. Ni ese día, ni el próximo, ni el próximo.

Billy y Jacob Black habían llegado al otro día del accidente encontrandose con una Bella que era alimentada por intravenosa en el hospital general de Forks ya que no podían lograr que probara bocado. Intentaron hablar con ella, pero como con todos, ella no pronuncio palabra. Los médicos recomendaron al hombre una internación en Villete. Y el dijo que no era su tutor y no podía hacerse cargo de algo como eso.

Su tío, Aro, hermano de su madre se había convertido en su nuevo tutor y había llenado todos los papeles necesarios para la internación de Bella en Villete. Con la herencia de Renee y Charlie, pago todos los tratamientos que hacían falta para la enfermedad de Bella. La cual había sido diagnosticada como un tipo raro de esquizofrenia.

Luego de ese día cuando su tío vio como la llevaban en una ambulancia y le aseguraba que la internaba porque seria lo mejor para ella con una sonrisa falsa en su rostro, Bella jamás lo había vuelto a ver. Lo que para ella era mejor así. Recibió una carta de Jacob unos días después y se sintió feliz por primera vez desde el accidente ya que al parecer el chico había encontrado a su otra mitad. Ella sabia que era mejor así. Y se sintió feliz por el.

En Villete se había encontrado con Esme, quien era interna hacer unos 6 meses. Ella se intereso particularmente por Bella. El instinto maternal de la mujer había permanecido intacto pese a la perdida de su hijo. Y Bella era una hermosa chica, joven y talentosa. Ella le hablaba y hacia lo posible para que Bella se alimentara por sus propios medios, para que saliera al baño de sol por la mañana o simplemente para que no se alterara así podría zafarse de los horribles tratamientos de electroshocks.

El día que Esme había sido por fin dada de alta Bella lloro y pateo y grito. Pero no hablo. Unos días mas tarde había sido llamada para hablar con la nueva consejera. Pero nada le importaba ya. No dormía, no comía y daba problemas a las enfermeras. Camino con desgano hacia la sala y cuando la puerta se abrió y vio a Esme allí corrió hacia ella y la abrazo. La abrazo como hubiera querido hacerlo con su madre si estuviera allí en ese momento.

Y finalmente le hablo. Le pidió perdón y fue la primer persona a quien le conto su historia. Esme prometió no decir nada a Carlisle, quien ahora seria su marido, ya que estaban a punto de casarse. Bella se alegro y desde ese entonces fue la única persona con quien hablo. Ni siquiera con Alice o Rosalie o Jasper o su "hermano oso" Emmett había hablado alguna vez.

Hasta que llego ese chico. Ese suicida que logro lo que pequeña duende llevaba cinco años intentando lograr. Sabía que no estaba bien. Que se estaba involucrando demasiado con el y que no le quedaba mucho tiempo aquí. Pero quien puede luchar contra algo como eso. Era una atracción irrefrenable. Y Bella se había cansado de luchar contra ella.

Cuando Bella acabó de contar su historia ya era el mediodía y los dos tenían frío.

—Vamos a entrar —dijo ella—. Ya están sirviendo el almuerzo.

—Cuando era pequeño, siempre que iba a visitar a mi abuela me quedaba contemplando un cuadro que tenía en la pared de su sala. Era una mujer, Nuestra Señora, como dicen los católicos, encima del mundo, con las manos abiertas hacia la Tierra, desde donde descendían rayos.

»Lo que más me intrigaba de ese cuadro es que aquella señora estaba pisando una serpiente viva. Entonces pregunté a mi abuela: « ¿No tiene miedo de la serpiente? ¿No piensa que le va a morder el pie y matarla con su veneno? »

»Mi abuela me dijo: «La serpiente trajo el Bien y el Mal a la Tierra, como dice la Biblia. Y ella controla el Bien y el Mal con su amor »

—¿Y eso qué tiene que ver con mi historia?

—Cuando te conocí hace una semana, habría sido muy pronto para decir «te amo». Como seguramente no pasaré de esta noche, será también demasiado tarde para decirlo. Pero la gran locura del hombre y de la mujer es exactamente ésta: el amor.

»Tú me has contado una historia de amor. Creo que, sinceramente, tus padres querían lo mejor para ti y fue este amor lo que casi destruyó tu vida. Si la Señora, en el cuadro de mi abuela, estaba pisando a la serpiente, eso significaba que ese amor tenía dos caras.

—Entiendo lo que dices —comentó Bella—. Yo provoqué el electroshock porque tú me dejaste confusa. No sé lo que siento; el amor ya me desquició una vez.

—No tengas miedo. Hoy yo había pedido al doctor Cullen que me permitiera salir de aquí y escoger el lugar donde pudiera cerrar los ojos para siempre. Sin embargo, cuando te vi reducida por los enfermeros entendí cuál era la imagen que quería estar contemplando cuando partiese de este mundo: a ti. Y decidí no irme.

»Mientras estabas durmiendo por el efecto del electroshock yo tuve otro ataque, y pensé que había llegado mi hora. Contemplé tu rostro, intenté adivinar tu historia y me preparé para morir feliz. Pero la muerte no vino, mi corazón aguantó una vez más, quizás porque soy joven.

Ella bajó la cabeza.

—No te avergüences de ser amada. No estoy pidiendo nada, sólo que me dejes quererte y tocar el piano una noche más, si es que aún tengo fuerzas para eso.

Bella se calló y permaneció en silencio durante un tiempo prolongado; Edward pensó que tal vez hubiera retornado a su mundo para no volver demasiado pronto.

Finalmente, la joven miró a las montañas que surgían tras los muros de Villete y dijo:

—Si quieres salir, yo te conduciré allá afuera. Dame sólo el tiempo que precise para recoger los abrigos y algún dinero, y en seguida nos iremos los dos.

—No durará mucho, Bella. Tú lo sabes.

Bella no respondió. Entró y volvió rápidamente con los abrigos.

—Durará una eternidad, Edward. Más que todos los días y noches iguales que pasé aquí, intentando siempre olvidar las visiones del Paraíso. Casi las olvidé, pero parece que están volviendo.

»¡Vámonos! Los locos hacen locuras.

Aquel mediodía, cuando se reunieron para almorzar, los internos encontraron que faltaban seis personas.

Jasper, que todos sabían que había sido liberado después de un largo tratamiento; Rosalie y Emmett, que debían de haber ido al cine, como acostumbraban a hacer con frecuencia; Alice, que quizás este en su cuarto triste por el alta de Jasper; Bella, que quizás no estuviera aún recuperada del electroshock, y, al pensar en eso, todos los internos sintieron miedo y comenzaron a comer en silencio.

Finalmente, faltaba el chico de los ojos verdes y los cabellos castaños cobrizos. Aquel que todos sabían que no sobreviviría al fin de semana.

Nadie hablaba con franqueza de la muerte en Villete. Pero las ausencias se notaban, aunque todos procurasen comportarse como si nada hubiera pasado.

Un rumor empezó a correr de mesa en mesa. Algunos lloraron, porque el estaba lleno de vida y ahora debía de estar en un pequeño depósito ubicado en la parte posterior del sanatorio. Sólo los más valientes se atrevían a pasar por allí, y aún así lo hacían durante el día, con la luz iluminándolo todo. Había tres mesas de mármol y generalmente una de ellas estaba siempre con un nuevo cuerpo, cubierto por una sábana.

Todos sabían que ese dia Edward se encontraba allí. Los que estaban realmente insanos pronto olvidaron que durante aquella semana el sanatorio había tenido un huésped más, que a veces perturbaba el sueño de todo el mundo con el piano.

Algunos pocos, mientras circulaba la noticia, sintieron cierta tristeza, principalmente las enfermeras que habían estado con Edward durante sus noches; pero los funcionarios habían sido entrenados para no crear vínculos afectivos fuertes con los enfermos, ya que unos salían, otros morían y la gran mayoría iba empeorando cada vez más. La tristeza de ellos duró un poco más, pero pronto también pasó.

La gran mayoría de los internos, sin embargo, cuando se enteraron de la noticia, fingieron espanto y tristeza, pero se sintieron aliviados. Porque, una vez más, el ángel exterminador había pasado por Villete y ellos se habían salvado.


CAPITULO 10: Hola! Espero que les guste el capitulo! Ya nos nos quedan muchos capitulo mas. Tres capítulos mas quizás. Probablemente suba uno o dos mas hoy y el ultimo mañana o quizás si llego suba todo hoy… aun no lo se.

Quiero agradecer primero a todos los que me han apoyado a seguir esta historia! Ya sea dejando un review, o agregando la historia a sus favoritas o alertas. Es imposible explicar lo que sentía cada vez que veía un mensajito de alguno de ustedes!!

Se que soy muy insistente con eso de los agradecimientos pero no saben lo bien que me hace saber que esto que a mi tanto me apasiona hacer a otras personas les gusta! Quizás porque esta es la primer historia que termino y ya me estoy poniendo emotiva jejej… Sea lo que sea de verdad gracias…

??????: Nunca digas nunca!! Yo entre a esta página como una lectora más e incluso alguna vez llegue a pensar ¿Por qué yo no puedo ser como estas personas? Y sabes que? Luego descubrí que si yo quería llegar a ser como esas personas tenia que imponérmelo como un objetivo… y lo hice y aquí me tienes. Obviamente hay personas aquí muchísimo mas talentosas que yo pero el hecho de que lo que yo escriba pueda llegarle a por lo menos una persona para mi es suficiente! Porque entonces todo el esfuerzo valió la pena! (estoy poniéndome demasiado filosófica, creo! jejej) Si alguna vez te animas a publicar algo házmelo saber! Me encantaría ser parte de eso!... Besitos y gracias por leer y comentar!