¿One of the guys?

Capítulo 11

"La verdad frente a mis ojos"

Disclaimer: Los personajes de Card Captor Sakura no me pertenecen, solo los tomé prestados para crear esta historia.

Antes de irme al campamento de verano me aseguré de que Tomoyo cuidara bien de mi hermano. Me había enterado un poco después del festival que Yukito permanecería en la ciudad ya que antes de que acabara el campamento su padre iba a volver y viajarían juntos a Shangai unos días. Le pregunté a Yue por qué él no iría pero solo se limitó a mirar al horizonte y no decir nada más. Realmente comenzaba a sentir tanta pena por el chico que quería envolverlo en una mantita y llevarlo a casa para que nada más le sucediera.

-Iré a visitarlo cada tarde si es necesario – me dijo la chica con un tono burlón antes de subirme al camión que me llevaría a las cabañas donde sería la aventura. De pronto todo mi entusiasmo se había convertido en ansiedad.

-Confío en ti – me subí al autobús y ocupé el asiento junto a Yamazaki.

-¿Qué hacía Daidouji aquí? – preguntó Shaoran asomándose a nuestros asientos desde atrás.

-Tenía que regresarle algo que me prestó el otro día – reí un poco para restarle importancia. Yue estaba a mi izquierda y me miró como si supiera exactamente lo que ella hacía allí. ¿Yukito le habría contado algo? Bueno de todas formas seguramente él entendía que no estaba bien hacer tu objetivo a los hermanos de los demás.

-Será increíble, el verano pasado vi a un oso de cuatro metros de alto pescar una trucha en el río – ¡diablos! Un oso tan grande debía ser intimidador.

-¿No tuviste miedo? – Yamazaki negó con la cabeza.

-No, estaba bastante lejos como para ser visto y es bien sabido que los osos no atacan si no te mueves – anoté mentalmente el consejo que acababa de recibir. No me fuera a encontrar un oso y mi primer instinto fuera salir corriendo del lugar. Escuché a Eriol reír detrás de nosotros, miraba a Li que también escuchaba atento los consejos de Yamazaki. De pronto me dio la sensación de que quizá la historia no era tan verídica.

-No deberías engañarla así – me sorprendió que Tsukishiro estuviera tratando de desmentir al pelinegro normalmente solo ponía los ojos en blanco y expresaba su exasperación con un gruñido, a veces ni siquiera eso, simplemente ignoraba todo lo que el chico dijera – deberías sentarte a mi lado, te va a contar mentiras todo el camino.

Takashi comenzó a reír, ¿era todo mentira? Si no hubiera estado sentada seguramente me habría ido de espaldas de la decepción ¿cuándo aprendería a diferenciar cuando hablaba enserio y cuando no?

-Creo que eso haré – no me hacía muy feliz ser engañada todo el camino pero cuando estaba por levantarme Li volvió a aparecer para empujarme por los hombros y hacer que permaneciera en mi lugar.

-Es peligroso levantarse mientras el camión esta en movimiento – lo dijo tan serio que hasta consideré abrocharme el cinturón. Deseché la idea cuando escuché a Eriol reír de nuevo ¿todos estaban decididos a tomarme el pelo durante el viaje? Di un largo suspiro, quizá era su deporte favorito. Que Dios me ayudara si me había convertido en el blanco de sus bromas…un momento ¿a eso se refería Hiragizawa con algo que haría más divertido el campamento?

El resto del camino el chico que nos cuidaba nos hizo cantar algunas canciones para calentar la voz, lástima que Yuki no estaba con nosotros después de todo él era el vocalista de nuestra querida banda. Cantamos como si quisiéramos que nuestros pulmones explotaran bueno al menos yo y Yamazaki lo hicimos, Yue no parecía muy entusiasmado con la tarea y no podía observar a los otros dos ya que estaban detrás.

En cierto momento saqué todos los dulces que había llevado conmigo, un viaje no era un viaje sin gusanos de goma y chocolates, todos concordaron en que llevar a una chica al viaje había sido la mejor idea ya que siempre cargábamos con cosas así. No hace falta decir que comí menos de la mitad de los dulces.

Al llegar estaba tan entumida que salté de la plataforma y me estiré como si llevara diez días durmiendo en lugar de solo unas horas viajando. El lugar era bonito, había varias cabañas esparcidas entre los árboles, incluso había un escenario en la mitad del bosque con los pinos y las flores como adorno natural.

-Bien chicos tomen sus cosas y divídanse en grupos. Chicas a la derecha, chicos a la izquierda – me sentí un poco triste ya que me iba a separar de las personas que conocía en aquel lugar. Busqué mi maleta entre la pila que habían hecho a un lado del camión y me dirigí a la maldita parte derecha del lugar, algunas chicas cuchicheaban cosas sobre algunos chicos que ya eran regulares en el lugar.

-Pensé que Hiragizawa no vendría este año, me alegra que haya decidido asistir ¿no es un sueño?

-Como un príncipe – ambas chicas hablaban tan fuerte que me fue imposible ignorarlas. ¿Un príncipe? Sabía que él tenía modales de ensueño y un carisma que podía hacerte creer que el cielo era morado pero llamarlo príncipe me parecía bastante cursi.

Puse los ojos en blanco sin querer y las chicas me miraron como si acabara de apuñalar a una de ellas. Oh genial, mi primer día y al parecer ya me estaba buscando problemas. Una de ellas comenzó a andar hacia donde yo estaba, se movía como lo haría una serpiente, lenta y cadenciosamente.

-¿Tienes algo que decirnos? – me preguntó mientras hacía que su pecho se hinchara como el de un pavorreal. Su acompañante no tardó mucho en llegar a su lado y adoptar la misma pose defensiva.

-No, no tengo nada que decir – me colgué la mochila al hombro y estaba por irme cuando la otra decidió abrir su bocota.

-¿Crees que eres mejor que nosotras porque llegaste con ellos? – Sí, en cierto modo eso me volvía mejor, al menos si llamaba a uno de ellos príncipe podía decir que había experimentado todos sus encantos de primera mano, pero mi tiempo siendo acosada en Seijo me había enseñado que mantener mi perfil bajo era lo mejor que podía hacer por lo que solo agaché la mirada y me concentré en analizar la tierra bajo mis pies – ¿eres muda o algo así?

-Quizá solo es sorda – la chica se acercó aún más y repitió la pregunta casi gritando en mi oído. Tenía tantas ganas de empujarla que casi lo hice.

-Chicas no deberían estar molestando a nadie el primer día

Mi salvadora tenía el cabello castaño, los ojos miel y la sonrisa más pura que jamás había visto.

-Mi nombre es Rika Sasaki - me dijo mientras parecía destilar miel por los poros. Las chicas que me habían estado molestando farfullaron algo, seguramente no muy cortés, y se fueron con sus maletas al hombro.

-Soy Sakura Kinomoto - me incliné ligeramente, me inspiraba cierto respeto el hecho de que pudiera deshacerse de las abusadoras con tanta facilidad.

-Eres amiga de los cinco chicos por allá - señaló al otro lado del campamento donde Eriol y los demás se gastaban bromas mientras caminaban hacia la cabaña que les había sido asignada - no me extraña que esas chicas te estuvieran molestado. Cada año buscan problemas con quien sea que parece un poco cercana a ellos.

-¿Cada año? - su respuesta me dejó con la vaga sensación de que debía indagar más en esa afirmación pero tan pronto como el profesor se acercó a informarnos que habíamos sido asignadas como compañeras de cabaña mi mente se olvidó del asunto. Las cabañas no eran muy grandes solo había tres camas, una en cada pared, una puerta que seguramente conducía al baño y una mesita central en donde seguramente esperaban que cupieran todos nuestros enceres femeninos (imposible).

Nuestra otra compañera lucía un poco menos dulce, lucía dos coletas trenzadas como si fueran su mayor orgullo y parecía lista para patear traseros en el momento en el que se le presentara la oportunidad.

-Mi nombre es Chiharu Mihara - me miró de arriba abajo y luego soltó un largo suspiro. Algo reluctante me presenté de nuevo - con que Sakura Kinomoto, escoge bien amiga.

¿Escoger? ¿El taller al que quería asistir? Ya había decidido asistir al de composición aunque compartíamos varias actividades con los integrantes de los demás talleres.

Ese primer día no hicimos mucho, me encontré con Yamazaki en el taller de composición donde formamos nuestro duo dinámico para componer una canción breve, yo no era muy buena cantando pero por el bien de nuestro equipo canté mientras mi compañero se encargaba de ponerle un poco de música con el piano.

-Tocas muy bien el piano y la batería - le dije en cuanto regresamos a nuestros lugares.

-¿Te gustaría aprender? - no estaba muy segura de tener la coordinación necesaria para lograrlo pero si la pregunta era si quería...

-Me encantaría - quizá soné más entusiasmada de lo que debía. Mis mejillas se tornaron carmesí al notar que varias de las personas a nuestro alrededor nos miraban con curiosidad.

-Después de esto tenemos un poco de tiempo libre, podría enseñarte algunas cosas - asentí aún un poco cohibida, había pensado ir con los demás a explorar el bosque pero ya que se me presentaba la oportunidad de aprender no la podía desperdiciar.

Tal como lo había prometido cuando todos se fueron pedimos permiso al profesor para sentarnos al piano.

-Esto es un piano de cola pero es muy similar a un teclado, si aprendes a tocar uno no tendrás ningún problema con el otro - jamás me había puesto a pensar en lo serio que se ponía el moreno cuando hablaba de cosas relacionadas con la música. Si lo pensaba detenidamente cuando componíamos jamás había escuchado que mencionara una de sus historias disparatadas.

Me enseñó las notas, para qué servían las malditas teclas negras y al final intentó que tocara un poco.

-No sé si pueda, apenas estoy asimilando las notas - tomó mi mano y la puso sobre una de las teclas.

-Yo sé que puedes - luego de eso comenzó a tocar al otro lado del piano, comencé a mover mis dedos imitando sus movimientos, para mi sorpresa sonábamos bastante bien, un poco más animada comencé a repetir una y otra vez la misma secuencia.

Al final nuestras manos chocaron, la música se detuvo y entonces el chico posó su mano sobre la mía haciendo que el piano emitiera una nota extrañamente larga.

-Sakura... ¿te gusta componer música conmigo?

-Claro que sí, nunca me había divertido tanto - era la verdad, nunca se me había ocurrido componer hasta que lo había visto hacerlo con la devoción que lo hacía.

-Entonces... - en ese momento Eriol apareció en la puerta del salón. Miró nuestras manos aún enlazadas sobre el teclado y una pequeña sonrisa ladina apareció en sus labios.

-¿Están practicando piano? Yo podría enseñarte pequeña Sakura - se sentó a mi lado de tal forma que quedé en el centro del banco entre ambos chicos. Eriol tomó mi mano libre y depositó un pequeño beso en ella, sentí la mano de Yamazaki apretar mi otra mano ¿qué diablos estaba pasando?

Quería salir corriendo del lugar pero ya que ni siquiera me era posible moverme opté por la segunda mejor opción que era sonreír y tratar de calmar un poco el ambiente.

-Vamos chicos, si sujetan así mis manos no voy a aprender nada - dejé de sentir el calor de su piel contra la mía, al fin podía respirar tranquila. ¿A esto se refería Tomoyo con "porque son chicos"? Había tenido muchos amigos hombres pero ninguno tenía esta clase de comportamiento tan errático. ¿Así eran las amistades en Tomoeda? ¿Qué clase de pueblo endemoniado era este?

Al final ambos querían enseñarme a tocar el piano pero dado que mi atención no podía dividirse tan fácilmente mi cerebro no captó nada. Aprendí lo básico, lo demás fueron pequeñas peleas entre ambos chicos mientras se disputaban sobre qué canción querían enseñarme.

La hora de la comida me salvó de la pesadilla de estar en medio de aquello, al llegar al comedor nos reunimos con Yue y Li que nos miraban como si acabáramos de descender de una nave espacial, Rika se acercó a nuestra mesa y se sentó junto a mí, se lo agradecí infinitamente dada la tensión que se podía sentir en el ambiente. La comida no era muy esplendida, un poco de sopa y una barra de cereal como postre pero bueno tendría que conformarme. Rika me habló sobre sus experiencias anteriores en el campamento y lo mucho que iba a disfrutar las actividades nocturnas del primer día.

En efecto, por la noche se encendieron varias hogueras grandes alrededor de las cuales acudieron a sentarse los participantes, fui en busca de mis amigos, como era de esperarse ya estaban instalados en una de estas tratando de asar bombones sin mucho éxito.

-Vaya esto es más complicado de lo que pensé - se quejó Yamazaki mientras retiraba del fuego una plasta negruzca. A veces echaba en falta a Yuki para rellenar los silencios con su plática casual y su sonrisa cálida. Ese tren de pensamiento solo me llevó a pensar en Toya y en su posible cambio de sexualidad, ¿y si él era gay desde el principio? pero mi hermano había tenido varias novias en el instituto ¿era eso posible?

Estaba tan confundida que ni siquiera noté que Rika se había sentado a mi lado. Fue hasta que me moví y casi choco con ella que lo noté, tenía un aura muy parecida a la de Yukito, eso me consolaba un poco aunque el estar con ella de alguna forma me aislaba de los demás. Como si entre los chicos y yo se formara una pequeña barrera cuando había otra chica rondando, una barrera que les impedía hacer las cosas que normalmente hacían...lo cual si lo pensaba detenidamente no era tan malo.

-Bien, hoy comenzaremos con un pequeño ejercicio de canto ¿quién se atreve a intentarlo? - automáticamente todas las miradas fueron a parar hasta mí. ¿Yo? ¿Cantar? ¿acaso querían comenzar su estancia quedándose sordos? - vamos Kinomoto, todos parecen apoyar tu candidatura al reto.

Aún algo estupefacta me levanté de mi asiento y, aunque estaba temblando de pies a cabeza, me preparé para cantar lo que sea que debía cantar. El profesor comenzó a rasgar las cuerdas de su guitarra, era una canción muy conocida así que empecé a cantar con la voz temblorosa que todos ya conocían.

-Bien ahora todos - los demás comenzaron a cantar poco a poco, me costaba distinguir las voces de cada uno, siempre había sentido curiosidad por saber como eran las voces de mis otros compañeros de banda. Agucé el oído aunque esto hizo que mi voz desafinara aún más. La voz de Yamazaki era bastante normal, no tenía matices ni sentimiento, la de Eriol era bastante melódica casi como escucharlo tocar el piano, la de Li también tenía un gran matiz aunque un poco más tosco y Yue...bueno al parecer no compartía de modo alguno el talento de su hermano y se rehusaba a abrir la boca. Lo miré y le dediqué una pequeña sonrisa cuando nuestras miradas se encontraron, me pareció que su semblante se suavizó un poco pero no por eso comenzó a cantar.

Los siguientes días se podrían resumir como yo tratando de componer una canción y los chicos haciendo cosas raras como siempre, mi única tabla de salvación, lo que me ataba un poco a la cordura era Rika que me recordaba que existía una vida más allá de ellos que de momento parecían haberse convertido en mi mundo.

Para la presentación final debíamos hacer una presentación en equipo, formar una pequeña banda como proyecto "escolar" y todo habría sido perfecto de no ser porque...nos faltaba alguien que cantara. Propuse que cantara Eriol pero él se negó diciendo que jamás en su vida se atrevería a cantar sobre un escenario a menos que la reina de Inglaterra se lo pidiera.

-Li...- lo miré con ojos de cachorrito pero él solo dijo que no era su papel y debía concentrarse en la guitarra. Por votación unánime fui elegida como la vocalista.

Estaba segura de que me derretiría en el escenario o algo parecido en cuanto lo pisara.

Los ensayos no eran precisamente mi parte favorita del día sobre todo porque mis clases de canto eran inexistentes, solo me paraba ahí frente al micrófono e intentaba dejar salir mi voz lo mejor que podía. Era muy frustrante.

Tanto que un día antes de la presentación me fue imposible dormir. Di mil y un vueltas en la cama pero era como tratar de dormir sobre una enorme roca caliente, desolada decidí salir a caminar. Sentir la arena bajo mis pies me hizo sentir un poco más relajada, hasta el sonido de las olas parecía calmar mi ansiedad. Divisé una figura a lo lejos, sentado casi a la orilla del mar Shaoran miraba las olas.

-¿Qué haces aquí tan tarde?

Estaba por sentarme a su lado cuando recordé lo sucedido durante el festival escolar, no habíamos hablado mucho de ello después de que sucediera así que lo había relegado a un rincón distante de mi mente, de pronto me arrepentía de haberme acercado con tanta confianza a hablar.

-Estoy pensando – me senté a unos cuantos pasos de él, a una distancia a la que podía escucharlo pero si estiraba mi brazo no era capaz de tocarlo. Solo dijo eso y luego el oleaje fue lo único que interrumpió mis pensamientos por un rato. Recosté mi cabeza en mis rodillas resignada a ahogarme en mis preocupaciones – ¿aún estás enojada por lo que sucedió en el festival?

-No estoy enojada ¿qué te hace pensar eso? – me miró y luego miró el gran espacio entre nosotros. Bien, quizá no había sido tan discreta respecto a mi incomodidad – bien, puede que esté un poco enojada.

-Lo siento, no estaba pensando claramente ese día

-No importa, estoy segura de que estabas preocupado por mí – continúo mirando las olas un rato, cuando volvió a hablar su voz se había vuelto más ronca.

-¿Querías besarlo? – mis mejillas se tornaron carmesí ante la pregunta. Ni siquiera estaba segura de que esas fueran las intenciones de Yue pero si se trataba de mí ¿habría detestado el contacto si eso hubiera pasado? Cerré mis ojos e intenté imaginar al chico haciendo algo parecido, recordé la noche en que habíamos conversado en el patio cuando él estaba levemente intoxicado por el alcohol y se había puesto más parlanchín que nunca. Mi cara comenzó a arder en cuanto una imagen un poco borrosa llegó a mi subconsciente, cuando abrí los ojos Li estaba a mi lado, tan cerca que casi podía sentir su calor corporal.

-No lo sé. No creo que Yue intentara hacer eso – escogí la salida fácil.

-Y si yo lo hiciera ¿me odiarías? – era cierto que sentía cierta inquietud cuando estaba cerca de él pero no estaba muy segura de poder clasificar eso como atracción o interés. No me dio mucho tiempo de pensar, el castaño se inclinó hacia mí y acercó su rostro al mío hasta que nuestras respiraciones se mezclaron y nuestras narices chocaron, luego sus labios se posaron sobre los míos y un húmedo beso me fue regalado mientras las olas rompían en el horizonte.

No sé cuánto duró pero en ningún momento intenté rechazarlo a pesar de que algo en el fondo de mi conciencia me decía que quizá no debía aceptarlo tan fácilmente, Shaoran había sido el primero en oponerse a que entrara en el grupo ¿por qué ahora parecía interesarse en mí? ¿por qué había sido tan amable conmigo después? Lo estimaba ya que gracias a él mis calificaciones habían sido excelentes pero ¿eso podía clasificarse como amor?

Cuando nos separamos lo miré estupefacta, él solo me sonrió un poco y se levantó.

-Será mejor que vuelvas a tu cabaña. Si algún profesor nos ve aquí podría regañarnos – me ofreció su mano para ayudarme a levantar. El mundo daba vueltas a mi alrededor como si acabara de subir a una montaña rusa y mi cerebro parecía papilla para bebé por lo que la tomé sin pensarlo mucho. Antes de irse depositó un pequeño beso en mi mejilla.

Regresé a la cabaña todavía con esa sensación de mareo, me acosté en la cama e intenté dormir pero después de eso me resultó imposible.

-Sakura ¿Dónde estabas? – Rika que se había levantado al baño se sentó en mi cama, no pude disimular mi sonrojo y mucho menos el hecho de que algo había sucedido durante mi ausencia. Me debatí por un momento entre contárselo o no, ya que Tomoyo no estaba conmigo tendría que confiar en que ella era la persona indicada para dejar mi alma descansar.

-Fui a dar un paseo por la playa

-¿Sucedió algo ahí? – asentí una y otra vez, tan solo con recordarlo mi cara se puso tan roja que seguro pensó me había dado fiebre.

-Li estaba ahí y…y… luego

-¿Te besó? – la miré sorprendida ¿Cómo lo sabía? La vi morder su labio inferior.

-Estás perdida – escuché a Chiharu decir desde su cama – están haciendo tanto ruido que no se puede dormir aquí – se levantó de la cama y encendió una linterna. Se sentó en el suelo enfrente de mí e iluminó su cara de la misma manera que cuando se cuenta una historia de terror durante una fogata.

-No le digas nada Chiharu puede que esta vez no sea así – la chica no parecía muy contenta así que ignoró a Rika y prosiguió con su discurso.

-Esos idiotas siempre han hecho eso – la miré confundida ¿eso? – cuando una chica nueva llega al pueblo son los primeros en abalanzarse sobre ella. Ya perdí la cuenta de a cuantas chicas han metido en su retorcido juego. Me gustaría que alguien jugara con ellos como ellos lo hacen con los demás.

Miré a Sasaki en busca de consolación ¿qué clase de juego era ese? ¿Yo era parte de él sin saberlo? Ella suspiró y me miró profundamente apenada.

-Ellos harán lo que sea para que te enamores de uno de ellos, es como una pequeña competencia para ver quien lo logra primero. El año ante pasado Chiharu fue el objetivo.

-Terminé cayendo ante Yamazaki y aunque estuvimos juntos durante medio año al final me terminó confesando la verdadera razón por la que había empezado a acercarse a mí. Cuando llegué a Tomoeda fue como…entrar a un harem con toda la atención que me prestaban pero era demasiado bueno para ser verdad ¿no?

-Pero ¿Qué gana el que lo logra? – no podía decir que mi corazón no dolía, me había encariñado tanto con ellos que pensar que me estaban usando me hacía sentir un hueco en el pecho.

-Nadie lo sabe, han sido amigos por tanto tiempo que quizá ni siquiera ganan nada. Solo están aburridos – Chiharu sonaba enojada, seguramente le había dolido mucho más que a mi descubrir la verdad ya que ella estaba tan enamorada del chico.

-¿Por qué nadie me había dicho nada?

-Todas las chicas en Seijo prometieron no decir nada, incluso se hacen apuestas sobre quién será el ganador. Apuesto a que se te hizo raro que pudieras acercarte a ellos sin ser molestada.

-Bueno…hubo un tiempo en que sí que me molestaban – ambas se miraron entre sí.

-¿Puede que en algún momento consideraran dejarla fuera del juego?

Así que Eriol se refería a esto cuando dijo que el campamento de verano sería más divertido y aquella vez que los escuché hablando mientras bebíamos… entonces ¿Toya también estaba siendo parte de esto?

-¿Siempre participan todos?

-No, a veces solo son dos. Cuando me tocó a mí solo participaron Eriol ,Yamazaki y Yuki.

-Al parecer contigo están jugando cuatro – sentí un poco de alivio al saber que al menos las intenciones de Yuki con mi hermano no eran impulsadas por este retorcido concurso.

-¿Por qué harían algo así? – recordé esos días en que había pensado lo horrible que sería descubrir que un amigo tuyo te estaba usando, me sentía como una tonta por creer que ellos eran completamente sinceros conmigo. Al menos ahora todas esas cosas que habían sucedido antes tenían más sentido.

-Supongo que es divertido engañar a la gente, sobre todo con la personalidad retorcida de Eriol ¿Cuántas chicas lleva ya? ¿Cinco?

-Pensé que se quedaría con Tomoyo, ella me caía bien – la cara de Rika lucía tristeza en su más puro estado.

-¡Tomoyo? – jamás me había cruzado por la cabeza que ella misma había sido parte de todo esto.

-A decir verdad – Chiharu jugaba nerviosamente con una de sus trenzas – ella me contó que tú eras el próximo objetivo, ella misma le dijo a las demás chicas que lo eras. Por eso ellos no tuvieron otra opción más que comenzar con todo – mi corazón se partió en dos al oírla decir eso ¿ni siquiera podía confiar en ella? Mis ojos se llenaron de lágrimas aunque hice todo lo posible por mantenerlas dentro – pero no lo hizo con mala intención, necesitamos tu ayuda.

Sasaki lucia tan confundida como yo. De pronto Mihara me estaba tratando como si yo fuera el quinto elemento o algo parecido, cerré los ojos en un intento por regresar las lágrimas al lugar del que habían venido, cuando los abrí procuré que una pequeña costra recubriera mi corazón en un intento por mantenerlo unido.

-¿Qué necesitan de mí?

-Venganza – fue la única palabra que abandonó sus labios. La amable chica a mi lado la miró de arriba abajo y luego dejó escapar un largo suspiro de exasperación, quizá pensaba lo que yo, que no tenía caso vengarse a través de otras personas, ¿qué caso tenía que yo las ayudara si ellas mismas no habían hecho nada? ¿qué les hacía pensar que yo estaba dispuesta a hacerles cosas malas a los chicos en lugar de solo deslindarme de todo y huir? – a nosotras nadie nos dijo nada hasta que ya era muy tarde, por eso tú que lo sabes puedes llevar a cabo nuestra venganza. Te lo ruego Sakura, no es solo por mí y por ella, es por todas las chicas que han sufrido lo mismo.

-¿Cuántas chicas ha habido?

-No lo sé, quizá diez o veinte. A decir verdad no he conocido a nadie que sepa exactamente cuándo comenzó todo esto.

-¿Y qué tendría que hacer si acepto? – Sasaki a mi lado seguía muda como una estatua, podía sentir como desaprobaba todo esto simplemente por la postura rígida que había adoptado desde que salió el tema de la venganza.

-Bueno, se supone que uno de ellos debe ganar pero ¿Qué pasaría si al final descubren que todos ganaron? ¡Sería estupendo! Alguien jugó con ellos mientras ellos intentaban jugar con esa persona y tú tienes a cuatro a tu disposición ¡es una oportunidad estupenda!

Me revolví incómoda en mi lugar ¿estaba sugiriendo que me volviera una…? Era simplemente imposible que yo sedujera a cuatro chicos y peor aún que aceptara los avances de todos como si se tratara del cuerpo de alguien más.

-No puedo hacerlo – Rika a mi lado pareció recobrar la fe en la humanidad en ese momento.

-Sakura tiene razón, ¿qué pasaría si los demás se dan cuenta de que todos van ganando?

-Esa es la mejor parte – agregó la chica con una sonrisa confiada – no se permite presumir los avances delante de los demás antes de que decidan que es hora de revelar los resultados. Me pareció muy raro que Yamazaki y yo siempre nos viéramos a solas y delante de los demás actuáramos como siempre pero al parecer así es como funciona.

Mordí mi labio, en verdad era una buena oportunidad para darles a probar un poco de su propia medicina, pero se equivocaban de chica si creían que yo podía realizar semejante hazaña además de que en el fondo de mi corazón aún les guardaba un poco de cariño por ser las personas que me habían salvado de mi inadaptación a Tomoeda.

-No puedo hacerlo – volví a repetir y me metí en las cobijas hasta que sentí que ambas se retiraron a sus propias camas.

Al día siguiente tenía unas ojeras dignas de un oso panda adulto, apenas podía recordar la letra de la canción durante el ensayo, me resultaba bastante difícil fingir que no sabía nada sobre su pequeño concurso. Era toda sonrisas y amabilidad igual que siempre.

-Muy bien, creo que estamos listos para nuestra presentación - como siempre Eriol era el que organizaba todo ¿sería también el inventor de su retorcido juego? - podemos ir a dar un paseo antes del gran evento.

Aun algo ausente asentí y los seguí hacia el bosque, sin darme cuenta me fui retrasando hasta que podía ver sus espaldas a unos metros de distancia. Vaya...que difícil era mantener la jovialidad cuando todo lo que quería era preguntarles la razón por la que hacían algo así, di un largo suspiro y dejé caer mis hombros.

-¿Estás bien? - la voz de Li me tomó tan por sorpresa que casi me trepo a un árbol como si fuera un mono araña.

-Estoy bien - seguí caminando a paso caracol sin levantar la cara, no tenía muchos ánimos para hacer nada. Lo sentí acercarse aún más a mí y luego el calor de su mano envolviendo la mía, no dijo nada más simplemente caminamos tomados de la mano mientras los demás peleaban por algo unos pasos delante de nosotros.

Visitamos el lago, apenas llegamos la mano de Li abandonó la mía, fue un gesto tan sutil que, de no haber estado buscando señales de que todo lo que me habían dicho era cierto, quizá lo hubiera pasado por alto.

Todos comenzaron a quitarse la camisa y los pantalones, estaba tan estupefacta que estoy segura de que mi mandíbula se destrabó en algún momento. Ellos...ellos ¿se iban a meter en ropa interior al agua?

Cubrí mis ojos con mis manos pero al final...¿quién no querría ver a los cuatro chicos más populares de la escuela con el torso descubierto? Por el espacio entre mis dedos admiré el perfecto torso de Eriol, parecía tan suave y perfecto que casi quise correr y pasar mis dedos sobre lo que parecía una cascada de leche. Shaoran...bueno que puedo decir si aún con la camisa se podía adivinar perfectamente su amplia espalda y ligeramente torneados brazos. Esperen ¿Yue? o genial él no se había quitado la camisa, solo miraba con desaprobación lo que sucedía a su alrededor mientras los demás se hacían bolita y saltaban al agua. No me dio tiempo de echar un vistazo a Yamazaki ¡diablos! me había tardado mucho admirando a los otros dos.

-¿No vas a entrar? - me acerqué al chico de cabello plateado en cuanto los demás entraron al agua. De todos me parecía el más inofensivo.

-No me gusta mucho mojarme

-Cierto podrías enfermar - su mirada se tornó triste, me mordí la lengua por decir eso - ¿vamos a sentarnos por allá?

Crucé mis piernas debajo de mi cuerpo, él no se lo pensó dos veces y puso su cabeza en mi regazo tal como lo había hecho en la fiesta. Contrario a los demás me parecía que él no estaba dispuesto a ocultar nada, simplemente quería que alguien lo protegiera y se preocupara por él, pasé mi mano lentamente por su cabello, era agradable sentir la brisa soplar entre las hojas de los árboles.

Ojalá hubiera podido conservar esa paz por el resto de la tarde, mi celular vibró en mi bolsa, perezosamente lo saqué y vi que se trataba de un mensaje de Tomoyo ¿tendría noticias sobre mi hermano? Lo abrí enseguida.

Lo que vi en la pantalla hizo que comenzara a sudar a pesar de que el clima era perfecto.

"Sé lo que hiciste el verano pasado. Ayúdanos"

La frase cliché de una película de terror hizo que me dieran escalofríos, ¿ella lo sabía? Nadie más lo sabía ¿por qué?

Notas de rainy:

Hooooola mis queridas/os lectoras/es! Sí ya sé que desaparecí un milenio pero en compensación les he traido este capítulo extra largo en el que al fin develamos lo que yo pienso que algunos ya esperaban. Primero que nada quiero aclarar que no, no creo en el instalove y es por eso que un harem en el que todos se enamoran de la chica apenas verla se me hace más absurdo de lo que ya es.

En fin que en esta historia estamos tratando de darle una explicación lógica a esto ¿creen que Sakura acepte la propuesta de las chicas? Sí, sé que las chicas en esta historia están bastante locas pero bueno son adolescentes ¿qué se podía esperar? También ¿qué creen que haya sucedido el verano pasado para que Sakura sude frío de solo pensar en ellos? Hagan sus apuestas!

Bien…no tengo mucho más que decir así que me despido agradeciendo infinitamente a las personas que dejaron un hermoso comentario y/o agregaron la historia a una de sus listas :D Gracias a ustedes saqué tiempo de donde no hay para seguir.

Espero sigan disfrutando esta pequeña historia y como siempre…Nos leemos!