Dedicado a mi exceed favorito de twitter y buen amigo, FroschElExceed, para que sus relatos sigan siendo igual de magníficos :)


Hice caso al exceed negro y sin rechistar nos acurrucamos otra vez al lado del pequeño verdirosa, sin que este se diese cuenta de todo lo que había ocurrido durante la noche. Lily se había vuelto a colocar cerca del filo de la cama, aunque esta vez estaba aún más pegado al borde ya que el pequeño estaba durmiendo boca arriba con sus brazos y piernas estirados y solo él ocupaba casi toda la cama. Yo me encogí como pude y me acurre de cara a la pared he intenté dormir. Dijo intenté porque cuando cerré los ojos y procedí a intentar dormirme, el pequeño cambió de postura y quedo agarrado a mí de forma que mi trasero y su pelvis quedaron muy unidas, y eso, unido a que el pequeño me estaba agarrando con una de sus patas, hizo que Lily no dejase de reírse de mí, por lo que aprovecho y ocupó más sitio. Al final, tuve que dormir encogido de cara a la pared mientras el pequeño estaba agarrado a mí en una postura que parecía que iba a hacerme otra cosa.

Apenas pude pegar ojo, aunque tampoco tenía mucho sueño. Nos levantamos después de que amaneciese. Yo me desperté el segundo, y cuando lo hice, pude ver con el rabillo del ojo que Frosch aún seguía durmiendo abrazado a mí, así que me quede un poco más en esa postura. Se sentía muy a gusto el contacto con el cuerpo del pequeño, ya que me daba mucho calor, y estaba además muy suave.

-"Buenos días" – dijo Lily apareciendo por la puerta de la habitación.

-"Buenos días Lily" –le contesté aunque aún seguía en la cama.

-"¿Cuánto tiempo más vas a dejar que te agarre así?" – me dijo con tono burlón refiriéndose al pequeño

-"No lo sé, pero quiero levantarme ya" – le replique.

-"Yo te ayudo" – me dijo mientras se acercaba a la cama- "El truco está en no despertarle. Mira"

Lily extendió sus dos patas delanteras y las colocó debajo del cuerpo del pequeño y en un abrir y cerrar de ojos, lo sostuvo entre sus brazos.

-"¿Quieres cogerlo?" –me preguntó mientras me lo ofrecía como si fuese un bebé.

Visto así, durmiendo y tan acurrucadito, era muy adorable y kawaii, y, aunque no creía que podría con él en brazos, accedí.

Me reincorporé en la cama, de forma que acabe con mis piernas cruzadas y sentado en la cama, y con un gesto de mi mano le indiqué a Lily que me pusiese a Frosch encima. Este lo hizo y el pequeño quedó acurrucado encima de mí de forma que parecía que había estado durmiendo encima de mí toda la noche (aunque por la forma en que durmió no me extrañó en absoluto)

Comencé a acariciarle la carita y el pelaje de su cabeza por dentro del traje y Lily empezó a hacerle cosquillas en la planta de los pies. Cada vez que alguno hacia algo así el pequeño durmiendo se reía y pataleaba lo que hacía que nosotros siguiésemos más y más, hasta que abrió sus ojitos aún dormidos y se me quedó mirando con la boca entre abierta con una mirada de incredibilidad.

-"Buenos días Frosch" –dijo Lily, provocando que el pequeño dejase de mirarme para mirar a Lily.

-"Fro opina lo mismo" –contestó el pequeño, que rodó de la cama y acabó poniéndose en pie.

-"No sabía que eras tan ágil recién levantado" –le dije.

-"Frosch puede caminar durmiendo" –contestó-"y Frosch quiere saber porque Happy tenía a Frosch en brazos" –preguntó mientras ladeaba su rostro.

-"Es una historia muy larga" –le dije en tono burlón.

-"Frosch se aburre con las historias largas y Frosch también tiene mucha hambre" –dijo mientras salía corriendo de la habitación con sus brazos en alto en busca de un pescado.

Me levanté de la cama y tropecé y caí de bruces contra el suelo. Me recordó a cuando conocí a Wendy, la pequeña Dragon Slayer del Cielo y tropezó con la alfombra en Blue Pegasus…pues igual, solo que a mí se me enredaron las sabanas y me comí el suelo.

-"Aye..."- dije con un grito lastimero.

-"Levantate dormilón" – me dijo Lily mientras se reía de mí.

Fui al baño (que era fuera de la casa, ya que Natsu, al haber sido criado por un dragón, no quería tener uno en su casa), y tras eso, volví a la cocina, donde los dos estaban sentados y con un plato en la mesa.

-"Frosch quiere comer" – canturreaba el pequeño – "Frosch tiene hambre"

La verdad es que la cancioncilla era pegadiza de por sí. Les dije que se esperasen que mirase si había un pescado por allí y lo que vi fue algo muy triste…No había ningún pescado, solo uno y éramos tres exceeds los que teníamos hambre.

-"T-Tengo una mala noticia" – dije balbuceando mientras las lágrimas caían por mi cara –"S-Sólo hay un pescado" –dije echándome a llorar.

-"No hay ningún problema, lo repartimos e iremos a buscar más al mercado" – me dijo Lily.

-"Aye sir" – le contesté dejando de llorar.

Compartimos ese pescado entre los tres y yo me quedé con mucha hambre, y por la cara que tenían ellos, parecía que no era el único que pensaba lo mismo. Rebusqué por toda la casa, y fui reuniendo todo el dinero que pude, hasta que encontré una buena suma de dinero. Era el escondite de Natsu, pero con lo despistado que era, no echaría en falta un par de cientos de jewels.

-"Gehe" –dijo Lily pareciéndose a su dueño – "con esto tendremos pescado para muchos días"

-"Aye" –dije yo mientras el pequeño contestó con su típica y adorable frasecilla.

Metí todo el dinero en mi bolsa y me dispuse a ir al mercado yo solo, por lo que desplegué mis alas usando mi magia aera, cuando algo suave me agarró de una pata.

-"Frosch va contigo" – me dijo el pequeño con una cálida sonrisa.

-"¡Aye!" –volví a contestar mientras sonreía. La verdad es que prefería que viniese conmigo, ya que adoraba estar cerca de él.

-"Esta bien, vosotros id a comprar, yo mientras iré al bosque a por algo de leña y a… lo que sabes, Happy" – dijo haciendo mención a lo que le conté la vez anterior sobre el bosque. Uso su magia de transformación y se convirtió en el Lily que conocimos en Edoras y nos dijo, - "Iré a entrenar también un poco. Espero volver para la cena, si no, no me esperéis" –dijo mientras se alejaba de la casa.

Asentí con la cabeza y esperé a que el pequeño desplegase sus alitas, que eran más pequeñas que las mías y nos pusimos dirección a Magnolia, para empezar una misión complicada: la búsqueda de los pescados.