Los Elementos de las Tinieblas:

Nightmare Moon se encontraba pensativa en su castillo oscuro, construido una vez más con la ciencia del genio Akihiko Kayaba; ella sólo tuvo que poner la magia para mezclar la realidad y el mundo virtual lo mejor posible. Bien podría haberlo hecho real por sí solo, pero tenía que estar preparada en caso su hermana, su otro yo; o bien los niñitos que encerró en Equestria como distracción vinieran y se atrevieran a hacer algo en contra de ella. El mayor problema era que sus poderes de GM sólo funcionaban con cosas virtuales y no cosas reales; y en caso se atrevieran a atacarla en su hogar oscuro, ahí sus poderes de GM funcionaban a la perfección y el entorno estaba completamente bajo su control.

—Una vez más he de felicitarte, Akihiko Kayaba, pues gracias a ti pronto podré reinar sobre toda Equestria. Ahora lo que me preocupa es quién se encargará de portar el Elemento de la Magia Oscura.

Akihiko Kayaba se encontraba trabajando en su consola de mando con la calma de siempre.

—Sí bueno, creí que ya tenías al candidato perfecto en caso la yegua que tenías en mente terminaba por hacer lo sensato y alejarse de ti — dijo él para la irritación de Nightmare Moon.

—A diferencia de la ridícula de Trixie, el Rey Sombra no es fácilmente manipulable — gruñó Nightmare Moon. — Es cierto que está mucho más calificado que ella para portar el Elemento de la Magia Oscura; pero su voluntad es fuerte y me traicionará en cuanto tenga la oportunidad.

—Aun así Asuna y Kirito te han dejado sin opciones — dijo tranquilamente Kayaba mientras seguía con lo suyo. — De cualquier manera, me preocupan un poco los sujetos que escogiste para portar el Engaño y la Traición. Si te fijas bien, las portadoras de Celestia están equilibradas, siendo dos ponis terrestres, dos pegasos y dos unicornios. De momento sólo veo unicornios en los seleccionados.

Nightmare Moon asintió.

—Desgraciadamente no tengo mucho de dónde escoger; pues ellos representan mejor que nadie Engaño y Traición. Además tienen algo pendiente con la portadora del Elemento de la Honestidad, Applejack Apple. Si puedo lograr que se unan a mí, únicamente necesitaré a quien represente la Rudeza y la Burla.

Kayaba siguió trabajando mientras Nightmare convocaba una especie de puerta hecha de magia oscura.

—Estaré en el Reino de los Sueños; los hermanos Flim y Flam se han dormido por fin. Por cierto, ¿sabes que los gemelos idénticos tienen una conexión misteriosa no? Pues bien, estos dos la tienen tan profunda que comparten el mismo sueño.

Kayaba levantó una ceja.

—¿En serio?

—Sí, pero bueno; más fácil así. De cualquier modo, Akihiko Kayaba, quiero que envíes alguno de los monstruos más poderosos de Aincrad hacia las cercanías del Imperio Cristal, lo suficientemente cerca de la población pero también alejado del centro. Necesito el Palacio de Candace para mí sola durante algunos minutos, así que necesito que Shining Armor y Candace estén lo suficientemente entretenidos. Esos dos son de los que están siempre al frente de la línea de batalla así que no será difícil.

—Como desees — dijo él mientras la oscura alicornio traspasaba la puerta al Reino de los Sueños.

Tras unos minutos de trabajar en silencio, Kayaba esbozó una sonrisa irónica.

—Esto se pondrá interesante, Kirito... me pregunto si estarás listo a la hora de la verdad.

...

En el salón del trono reinaba un incómodo silencio luego de las revelaciones de Trixie y los guerreros. Se sentía horrible tener que esperar a que el enemigo hiciera un movimiento; pero era algo a que los guerreros ya se habían acostumbrado. La que no estaba tan segura de sí misma como otras veces era la Princesa Celestia. Desde el descubrimiento de los Elementos de la Armonía, ella siempre estuvo en una posición de ventaja sobre sus enemigos; desgraciadamente el movimiento de Nightmare Moon la hizo dudar por primera vez en miles de años. ¿Qué quería con los Elementos? ¿Por qué tomarlos y devolverlos sin hacerles nada? Todo esto resultaba demasiado para ella; quería sentirse en ventaja igual que siempre pero no podía. Fue cuando una carta rodeada por un aura mágica de chispas rosa apareció ante ella.

—¡No! — Gritó Celestia leyendo.

—¿Qué pasa? — Preguntaron las demás saltando.

—Ya hizo su movimiento. Un monstruo muy poderoso ha aparecido en el Imperio Cristal. Candace y Shining Armor necesitan ayuda de inmediato antes que esa cosa entre a causar daños. Lo han mantenido al margen pero no sabemos por cuánto.

—¡Vamos de inmediato chicas! — Gritó Twilight muy decidida. — Nos tele-transportaré allá de inmediato, todas júntense.

—Gastarás demasiada energía — dijo Kirito. — Déjanos esto a Asuna y a mí. Nos llevaremos allá usando los Cristales de Salto. No nos quedan demasiados pero nos permitirá viajar ahí sin esforzarnos. Ustedes acérquense a nosotros.

—No pensarás dejarles encargarse del monstruo luego de la barbaridad que hicieron, ¿verdad Twilight? — Preguntó Fluttershy a la defensiva.

Twilight miró a su mentora y luego asintió.

—Lo haré Fluttershy, porque son buenas personas a pesar de todo. Además tanto en su realidad como en esta no son más que niños. Y si queremos detener a Nightmare Moon necesitaremos su ayuda.

—Pero ya hemos derrotado a Nightmare antes, y no necesitamos su ayuda — dijo Rarity. — Además tú misma lo dijiste Twilight, no son más que niños. Podrían lastimarse de veras; y el propio Discord aseguró que morirán de verdad si su avatar es eliminado en Equestria.

—Sí bueno, ustedes habrán enfrentado y derrotado a Nightmare Moon — dijo Trixie adelantándose. — Pero no a Kayaba, no como ellos cinco, incluyendo a la potrilla. Ellos ya han enfrentado y derrotado a ese sujeto en su propio juego y trampa mortal llamado Sword Art Online. ¿No es así, Kirito?

Kirito asintió.

—Pero no es el momento de hablar de nuestras antiguas batallas y victorias; tenemos que vencer a Nightmare Moon y lo que sea que nos envió Kayaba. Cada minuto que pasa estamos perdiendo tiempo valioso y no sabemos a qué nos enfrentamos.

—Trixie y Kirito tienen razón, Twilight Sparkle mi fiel estudiante — dijo Celestia adelantándose. — Confiamos en que podrán detener la amenaza convocada por Nightmare Moon y el señor Kayaba. Ahora vayan, y Spike, mándame una carta en caso requieran mi ayuda. Ahora ¡Vayan!

Todos asintieron y juntos buscaron en sus inventarios hasta que hallaron los cristales y los cuatro guerreros los levantaron y gritaron a la vez:
—¡Salto, Imperio Cristal!

Un aura mágica los rodeó haciéndolos desaparecer en el acto. En el salón del trono ambas Princesas se miraron y en silencio les desearon éxitos a los guerreros. Pasara lo que pasara, estarían listos.

...

Candace y Shining Armor estaban haciendo lo mejor contra la extraña criatura que había aparecido en sus dominios. Era una especie de minotauro gigantesco, pero sus cuernos eran de chivo en vez que un toro; además que tenía una larga cola reptiliana con la que barría a su armada con suma facilidad; armado con una poderosa espada con la que atacaba sin cesar a cuanto se moviera cerca de él. No importaba cuántos o cómo se acercaran, el demonio de los resplandecientes ojos azules rugía y atacaba cada vez más. Además, a pesar de ser un minotauro o parecido; parecía que no tenía más inteligencia que la necesaria para la batalla. Era demasiado poderoso.

El monstruo rugía y escupía una especie de fuego azul con el que barría el campo de batalla; habían perdido a muchos soldados, que a pesar de no estar muertos jamás volverían a servir en el ejército. Era demasiado para ambos y lo único que podían hacer era tratar de demorarlo.

Entonces un flash color azul apareció en la lejanía; haciendo aparecer a las Mane 6 y dos dragones (entre los que se encontraba Spike) junto con seis desconocidos, cuatro potros adolescentes, una niña y una unicornio adulta

—¡Shining Armor! — Gritó Twilight volando hacia su hermano. — ¿Qué demonios es esa cosa? ¿Cuánto llevan luchando?

Sin tiempo de saludar a su hermana, Shinig Armor hizo aparecer un escudo protector pare evitar que los feroces ataques del monstruo destruyeran a los recién llegados.

—Sólo hemos peleado por diez minutos, pero hemos perdido a un cuarto de nuestros soldados. Twilight... tienes que volver y traer refuerzos. ¡Rápido!

—Hermano, ¡no puedo dejarte!

—Hazlo Twilight, nosotros lo detendremos — aseguró Candace lanzando rayos de energía contra el monstruo, que los rechazó con el fuego que escupía.

Entre los adolescentes, un joven pegaso color azul marino con un abrigo negro miró al monstruo mientras un escalofrío lo recorría por todo el cuerpo.

—No... no esa cosa...

—¿La conoces? — Preguntó Applejack.

—Uno de los jefes de calabozo más poderosos de Sword Art Online, casi morimos enfrentando a esa cosa — dijo Asuna con un hilo de voz. — Kirito, ¿qué piensas hacer?

Los tres guerreros se posicionaron detrás de Kirito aún bajo el escudo de Shining Armor, mientras él rebuscaba entre su inventario una vieja espada que le ayudaría en la situación; cambio una de sus espadas por la otra y finalmente encaró al monstruo, aunque aún no salía del escudo.

—Bien, combinando mi habilidad de la doble espada con Elucidator y Dark Repulsor puedo mantener a esa cosa a raya; pero necesitaré apoyo. Ahora podemos volar, así que podré eludir sus ataques mucho más fácil; igual que tú Leafa. Seremos la primera línea de ataque.

—Bien — dijo la aludida.

—Asuna, Silica, ustedes atacarán desde la tierra; pero cuídense especialmente de su cola. Recuerden lo que les pasó a los de la Armada de la Liberación.

Ambas asintieron.

—Trixie, ¿sabes hechizos de curación?

—Es lo más básico de magia de unicornio — aseguró Trixie con una sonrisa.

—Bien, tú junto con Pina y Spike nos elevarán el HP; pero esperen a que llegue al amarillo. No podemos dejar que se agoten demasiado rápido. Y esperemos que funcione. ¡YA!

Los cuatro jóvenes salieron de la protección de Shining arremetiendo contra la bestia de los ojos azules, que seguía blandiendo su espada con ferocidad. Lanzó un ataque, que fue recibido por las espadas cruzadas de Kirito, protegiéndolo del imacto.

—¿Me recuerdas bestia? — Preguntó el Espadachín Negro mientras desviaba la espada del oponente con una espada y hundía la otra en él.

Unas cinco larguísimas barras verdes aparecieron sobre la cabeza de la bestia y la de hasta arriba comenzó a disminuir mientras Kirito comenzaba con su poderoso combo de espada doble. Entonces Leafa secundó el ataque manteniendo al monstruo ocupado tanto de frente como de espaldas; obligándolo a usar su cola contra la pegaso que lo eludía todo con habilidad envidiable.

Y entonces Asuna y Silica corrieron hasta el monstruo atacándolo por las piernas. Las barras de HP seguían disminuyendo mientras ellos luchaban con bravura.

—Bien, tal vez sea el momento de usar tu Mirada, Flutterhsy — dijo Rainbow Dash mientras observaba la pelea.

—No servirá — dijo la pequeña Yui. — Esa cosa es un NPC configurado como enemigo.

—¿A qué te refieres? — Preguntó Candace.

—A que no es real, es un ser cien por ciento virtual — dijo la pequeña. — Sólo está programado con la inteligencia suficiente para luchar; pero está confinado a un territorio determinado y nada pasará en cuanto ellos lo acaben.

—Por Celestia, ¿QUÉ NO VEN QUE A DIFERENCIA DE EN SU JUEGUITO AQUÍ SÍ PODRÁN MORIR? — Gritó Twilight lista para ir en su ayuda, pero fue retenida por la magia de Trixie.

—Sparkle, ellos no confían del todo en ustedes todavía; y por eso no les han contado todo, pero te puedo decir... que en su jueguito con Kayaba estaban también en peligro de muerte — dijo ella con seriedad. — Pregúntales los detalles luego, si es que desean dártelos pero no es nuevo para ellos estar en peligro de muerte por jugar un RPG.

Twiligh se quedó en una pieza escuchando a Trixie y luego miró hacia la batalla. ¿En verdad se enfrentaron a eso sabiendo que irían a morir? Shining Armor y Candace no entendían nada pero estaban seguros que todo se aclararía pronto; de momento lo importante era acabar con esa amenaza para sus súbditos en aquel instante.

Quedaba una última barra de HP; y como era siempre en los juegos RPG, el monstruo se puso más agresivo que nunca; mejorando su habilidad para la lucha. Mas la ventaja estaba en que era atacado desde todos los ángulos y al ser un monstruo terrestre y estar en campo abierto, no podía escalar nada para nivelarse ante los que peleaban desde el aire. El HP llegó al amarillo; sería cuestión de tiempo. Entonces Leafa dio un poderoso golpe final. El monstruo fue destruido en miles de fragmentos y apareció el famoso mensaje de:

FELICITACIONES

Los cuatro se dejaron caer. Gracias a su formación y a que el monstruo no podía atacar a los aéreos, apenas si su HP había disminuido; no llegó ni siquiera al amarillo.

—Eso fue interesante — dijo Shining Armor. — ¿Ahora alguien podría decirme desde el principio qué demonios está pasando aquí?

—Shine, hermano, lo haremos en cuanto ellos descansen. Por suerte esto no pasó a más... — dijo Twilight pero se volvió rápidamente hacia el castillo. — ¿Qué demonios es esta presencia? ¡No, creía que lo habíamos vencido!

Todos temblaron, la presencia de Sombra se sentía hasta ellos. Candace soltó un grito ahogado.

—No... estábamos tan ocupados luchando contra la criatura que... no nos dimos cuenta que...

—Sí bueno, nos engañaron; en vez de lamentarnos tenemos que ir allá — dijo Rainbow Dash acelerando en dirección al castillo.

Los demás lo imitaron. Sombra, ¿por qué Nightmare Moon lo querría a él? Y sí, era obvio quién trajo de vuelta al ser; la pregunta era por qué si ella no se arriesgaría a una lucha de poderes entre su propio bando. ¿Qué pasaba? Cuando llegaron ambas presencias oscuras llenaban la habitación. Candace y Twilight lideraron la expedición listas para proteger a sus amigos en caso pasara algo. Trixie sintió escalofríos, por primera vez se enfrentaría a Nightmare Moon en la vida real y no en el mundo de los sueños.

—¡Muéstrense! — Ordenó Twilight. — Sombra, Nightmare Moon, sé que están aquí. ¿Por qué se ocultan de nosotras, Princesas de Equestria?

Una irónica risa llenó el salón mientras las sombras se materializaban en una alicornio a quien ninguna de las Mane 6 creyó volver a ver en mucho tiempo. Y junto a ella, se encontraba el antiguo tirano del Imperio Cristal.

—¿Ocultarme yo, Twilight Sparkle? — Preguntó irónicamente Nightmare. — No, únicamente me cansé de esperarte a ti y a tu grupo de torpes. ¿Qué pasa, ni un saludito a la verdadera monarca de la noche?

Sombra fijó si mirada en Twilight, pero ella no retrocedió. Pronto todos se dieron cuenta que él portaba una especie de corona masculina, hecha de un metal color negro con una joya que resplandecía con un brillo siniestro.

—¿Qué es eso? — Preguntó Candace. — Puedo sentir un gran poder... como el de la corona de Twilight. ¿Qué es?

Nightmare Moon rio con demencia.

—Esto, mi buena Candace, es un Elemento de las Tinieblas, la Magia Oscura. El que Trixie hubiera portado de no haber sido por los entrometidos guerreros que traje. En fin, un error de cálculo; al igual que pensar que ustedes cuatro no se mostrarían para salvar al Imperio del Demonio de Ojos Azules. Se supone que nos daría tiempo de irnos, pero ya qué. Que Celestia se entere no arruina mis planes.

—¿Elemento de las Tinieblas? — Preguntó Trixie con un hilo de voz.

Los ojos de Nightmare Moon resplandecieron.

—Sí, bueno. Desde que halló los Elementos de la Armonía, Celestia ha tenido siempre la ventaja sobre sus enemigos, pues es la magia más poderosa conocida hasta ahora. Pues bien, digamos que gracias al genio Akihiko Kayaba he podido analizar exactamente cómo funcionan los Elementos de la Armonía y he creado los Elementos de las Tinieblas.

—Copias — dijo asustada Fluttershy.

—No, contrapartes. Si fueran copias la balanza seguiría del lado de mi hermana, pero ahora he igualado las cosas — dijo Nightmare como quien no quiere la cosa. — Pero ahora que los Elementos ya tienen otros Elementos con qué medirse, ahora la victoria será de quien sepa usar mejor los recursos que tiene.

Se hizo silencio. Sombra miró los aterrados ojos de sus oponentes y no pudo sino sonreír, pero seguía sin decir nada. Nightmare entonces miró a los guerreros.

—Y ustedes, la mayoría de mis errores ha sido porque no sé cómo demonios van a reaccionar; así que déjenme darles una advertencia. Imagino que todos menos Suguha Kirigaya estarán familiarizados con esto. ¡System Command; borrar la opción de Log-Out de los jugadores 001, 002, 003 y 004!

Ante los cuatro guerreros apareció la pantalla blanca en la cual la opción de salir fue eliminada por completo. Kirto apretó los dientes, ya se esperaba algo así pero no sabía cuándo tendría que lidiar con todo aquello. Entonces el cuerpo de Leafa se desplomó, inerte por completo. Nadie entendió, pero Nightmare no le dio importancia-

—Y al igual que cuando jugaron al Sword Art Online, si alguien trata de quitarles sus NerveGear, éste enviará una microonda que freirá sus cerebros. Recuerden que soy una GM y si lo deseo, puedo hacerlos morir en este instante. ¿Seguirán desafiando a Nightmare Moon?

Dicho esto, ella se desvaneció por completo junto con Sombra. Kirito miró a Leafa, quien seguía desmayada frente a ellos.

—¿Qué le pasó a ella? — Preguntó Rarity preocupada.

—El AtmuSphere es un casco más avanzado que el NerveGear — explicó Kirito. — Viene equipado con un mecanismo de seguridad que impide que el jugador se quede atrapado para siempre dentro del juego; lo crearon desde el incidente de Sword Art Online. De cualquier modo Sugu ha despertado en nuestro y será quien nos eche una mano como contacto entre ambas realidades.


Estamos por llegar al final, el cual será una gran batalla. La verdad incluí al demonio de los ojos azules porque es mi villano favorito de SAO. En fin espero les haya gustado y me dejen sus opiniones. Y sin más:

Chao; nos leemos!