Capítulo 11: ¡Una Rival!

La historia original es de DoubleBoxEven, el titulo original es Beyond Friendship


Konata casi se desmayó cuando quitó el termómetro de la boca de Kagami. En la pantalla digital en sus recién vendadas manos se leía 39.44. Esto fue justo después de que Konata la había sacado de la fría bañera, y la acostó en la cama con un trapo húmedo y frío en su frente. No estaba realmente segura qué hacer. Yu-chan se enfermaba todo el tiempo, claro, pero nunca así.

En momentos como este siempre iba hacia el lugar que la confortaba. El internet. Se fue a su computadora, volteo a ver a Kagami quien se había desmayado en su cama después de ser acostada. Esperó con impaciencia para que se cargara del modo de espera, y en cuanto lo hizo pulsó furiosamente el acceso directo del navegador abriendo varias ventanas accidentalmente, y causando aún más lag.

Konata cerró dos ventanas extras del navegador, e inmediatamente empezó a investigar los síntomas de Kagami. Esta era una de las veces que esperaba desesperadamente que su maestra estuviera en línea, pero no hubo suerte. Konata encontró muchas cosas diciendo que hiciera lo que ya había hecho, y esperar unas horas para ver si baja la fiebre, pero Konata no estaba segura si podría sobrevivir un par horas bajo este tipo de estrés.

Desde que se había despertado, sus emociones habían pasado por tantos extremos que sentía como si estuviera a punto de colapsar. Konata aún tenía el corazón roto, y ahora que sabía que Kagami únicamente había actuado así debido a su fiebre, se sentía aun peor porque Konata era tan tonta para pensar que Kagami podría realmente corresponderla.

La noche anterior Kagami se lo había dejado claro, Kagami no aprobaba la personalidad de Konata, y ya que sabía que no iba a ganar a su amiga con la apariencia, era más o menos el final de su sueño de estar con Kagami. Por no mencionar su dolor de cabeza por los golpes que Kagami le había dado, y sus costillas quemaban cada que se agachaba, o se inclinaba. Aun así, nada de eso importaba ahora mismo. Si Konata estaba herida, está bien, pero Kagami era su mejor amiga, al igual que la niña de la que estaba enamorada, y no había manera de que permitiera que la fiebre empeorara.

Konata dejó el internet con disgusto, y re-humedeció el trapo en la cabeza de Kagami. Después de pensar un poco, fue a buscar un ventilador eléctrico del cuarto de su papá, esperando que no le importara que había entrado sin permiso. Ella lo puso a soplar a la cara de Kagami desde una gran pila de manga. Kagami no se movió, pero Konata pensó que podía ver un poco de color rojo irse de la cara de Kagami, aunque podría ser fácilmente una desesperada ilusión.

Si la fiebre persistía, iba a llamar al 1-1-9, y hacerles enviar una ambulancia. Konata realmente esperaba que bajara sin embargo. No quería que nadie alejara a Kagami de ella ahora mismo. Konata se sentó y miró fijamente la cara de Kagami esperando que el tiempo pasara. Quiso jugar un videojuego o algo para pasar el tiempo, pero no quiso perturbar a Kagami con ningún ruido. Por lo menos los ventiladores hacen un ruido neutro que hace fácil descansar.

Una par de veces en la siguiente hora Kagami empezó a temblar, y a tensarse, pero cada vez Kona se acercaba y empezaba a acariciar el pelo de la niña hasta que se tranquilizaba. Casi una hora había pasado desde que había dejado a Kagami en la cama, y Konata decidió verificar su temperatura de nuevo. La nueva lectura era 38.94. Todavía alta, pero era mejor que antes. Aun así Konata no se relajó. Intentó pensar en otra cosa más que pudiera hacer para bajar la temperatura de su amiga, pero no encontró nada.

Konata no quería alejarse de Kagami, pero decidió que debía limpiar el vaso en la cocina, y quizá eso ayudaría a matar el tiempo. Konata se dirigió al piso inferior, y sacó una escoba y un recogedor, barriendo a los fragmentos del vaso, y regresó entonces con una esponja húmeda para limpiar su sangre que había dejado en el suelo.

Los cortes no eran muy malos, pero aún le ardían bastante. Ella re-jalo las vendas para mantenerlas firmes, y entonces decidió dirigirse hacia arriba, e inspeccionar a Kagami de nuevo antes de limpiar el baño. Konata llevo su silla de la computadora al lado de la cama donde estaba Kagami. Se sentía cada vez más tensa de nuevo al recordar lo sucedido en el baño.

Kagami se veía asustada. Le había pedido a Konata que la ayudara, y Konata no había sabido qué hacer. Su amiga estaba llorando en agonía y miedo, y todo lo que Konata podía hacer era sostenerla cerca mientras su amor lloraba sobre su hombro. Konata había susurrado cosas intentando consolar a Kagami, había hecho callar los ruidos, e intentó hacer que la otra niña se relajara, y lentamente había funcionado.

Kagami se había relajado, y recostado en la tina, estremeciéndose. Se sentó ahí durante algún tiempo, y casi gritaba cada que Konata la soltaba por un segundo. Kagami realmente había necesitado alguien para confortarla justo entonces. Konata supuso que confortaba a Kagami solo porque era la única cerca. Estaba bastante segura que Tsukasa, o Miyuki hubieran podido confortarla mejor, pero Konata hizo lo mejor que pudo.

Cuando la niña más grande se había refrescado bastante empezó a hablar con claridad, le había dicho a Konata que estaba asustada. Le había pedido a Konata que no la dejara. Entonces la fiebre regresó por un momento, y le pidió a Konata que la dejara salir de la tina. Konata gritó cuando obligó a Kagami que se quedara, y Kagami lloró, preguntándole a Konata, "¿Por qué me estás haciendo esto?"

Finalmente después de lo que pareció una eternidad Kagami se había tranquilizado. Konata había ayudado a la niña más alta a salir de la tina, y ahora Kagami apenas podía mantenerse de pie. Konata tuvo que ayudar a Kagami a ponerse sus shorts, no se molestaron con la ropa interior de Kagami, y su camisa todavía estaba ensangrentada por el anterior agarre de Konata. Así que Konata había ayudado a Kagami a meterse a la cama justo así.

Konata sintió un rubor extendiéndose por su cara cuando pensó en la figura casi desnuda de Kagami bajo las mantas delante de ella, pero rápidamente lo olvido ya que había cosas más importantes a mano. Cosas como porque no había notado antes la fiebre. Kagami había apretado su cara contra la de Konata otras veces, pero Konata no había notado el calor que se había apoderado de su cuerpo cuando Kagami la abrazo.

Konata no había podido pensar claramente mientras Kagami era tan cariñosa con ella. Había estado tan envuelta en su felicidad que había olvidado la salud de su amiga, todos lo que le había estado preocupando era el próximo abrazo de Kagami.

Konata casi se cayó del taburete cuando su celular sonó de repente. Corrió alrededor, intentando encontrarlo antes de que despertara a Kagami. Lo encontró detrás del monitor de su computadora por alguna razón. Contestó para oír a Matsuri la hermana mayor de Kagami en la línea. Pensó que era raro que Matsuri le llamara ya que nunca le había dado su número a la niña más grande. Konata reconoció que la llamada venia del teléfono de la casa Hiragi, así que quizá Tsukasa se lo había dado.

Matsuri era tan contundente como lo usual cuando dijo a Konata tan pronto como contesto, "Hey, déjame hablar con Kagami"

Konata pauso un momento antes de decir, "No puedo, está durmiendo-"

Matsuri la cortó, diciendo ruidosamente, con un tono de molestia que Konata reconoció al instante como de Kagami, "¡Bien, despiértala! Esto es importante. Tsukasa necesita hablar con ella"

Konata miro a Kagami, y se sintió cada vez más enojada con la niña en la línea, y dijo, "No me importa quién necesita hablar con ella. Kagami tiene fiebre, y necesita descansar justo ahora. ¡No voy a despertarla a menos que sea muy malditamente importante!

Matsuri estuvo callada al otro lado por un momento antes de suspirar, y decir, "¿En serio? ¿Ella también está enferma? ¿Cuál es su temperatura ahora mismo"?

Konata dijo, "Espera, estaba a punto de checar de nuevo cuando llamaste"

Konata suspiró con alivio cuando el termómetro se ajustaba a la nueva temperatura de Kagami. No estaba bien aún, pero estaba bajando definitivamente. Le dijo a Matsuri, "38.33 ahora mismo. Ha bajado, bueno. Todavía, es muy alto"

Matsuri suspiró una vez más, haciendo que Konata notara otra similitud entre ella y su hermana menor Kagami. Entonces Matsuri dijo, "Jeez. Este aún más alto que Tsukasa. Sera mejor que la estés cuidando bien, te golpearé si algo le pasa a Kagami sólo porque eres demasiado perezosa para ponerle un trapo húmedo o algo"

Esa declaración hizo a Konata enfadarse, pero lo dejo pasar ya que estaba preguntando ahora, "Hey. ¿Tsukasa también está enferma? ¿Está bien?

Matsuri contestó, "Su fiebre es bastante alta, pero va a estar bien mientras descanse. Como hace una hora apenas empezó a delirar, y exigiendo hablar con Kagami. Kagami siempre está ahí cuando ella enferma, por lo que cuando su fiebre empeoró probablemente sólo se asustó, y quiso cerca a Kagami".

Konata casi se rio, lo que estaba segura que haría a Matsuri, e incluso a Kagami enfadar si estuviera despierta. No podía evitar pensar en la telepatía entre gemelas. Quizá ellas la tenían después de todo. Su enfermedad cronometrada, y la preocupación de Tsukasa parecía un poco demasiada coincidencia.

Hubo unos momentos de silencio dónde ambas muchachas que nunca interactuaban mucho estaban intentando pensar en algo, cuando Matsuri rompió el silencio, diciendo, "Bien, supongo que debería ir por Kagami entonces. Sería bueno para ella volver a casa ahora mismo"

Konata casi entro en pánico por esta sugerencia, no quería que nadie la alejara de Kagami justo ahora. Ella iba a cuidar de Kagami, tenía que asegurarse de que Kagami mejorara, y por eso dijo en la bocina mucho más ruidosamente de lo que pretendía, "¡No!, ¡no puedes!

Matsuri al parecer captó el tono de Konata porque parecía fastidiada cuándo respondió, "¿Por qué no? No creas que no oí ese tono. Kagami me ha dicho sobre ti, si estás haciendo algo raro-"

Konata interrumpió su frase, "No, no es nada así. Kagami dijo que quería quedarse conmigo, eso es todo"

El silencio la saludó por unos segundo antes de que Matsuri dijera, "¿Enserio dijo eso?

Konata contestó, "Sí"

Hubo otro incomodo silencio, y Konata se alegró por eso. Necesitaba concentrarse para que su nerviosismo por mentir a Matsuri no se notara. Después de unos momentos de oír a Matsuri decir algo a alguien más regresó a la línea, y dijo, " Bien, está bien. Aun voy a ir sin embargo, y llevándole ropa nueva ya que no llevo bastante para quedarse otro día dijo mamá"

El estómago de Konata se apretó. ¿Matsuri iba ir? No quería a esa niña ni a nadie cerca de Kagami justo ahora. Konata no era particularmente cercana a Matsuri, pero sabía que la niña más vieja siempre hacia enfadar a Kagami, y se metía con ella. Era una cosa cuando Konata lo hacía, pero era incómodo para Kona verlo de Matsuri.

Aun así, Konata no tenía ninguna ropa que le quedara a Kagami, por lo que dijo, "Bien. Eso está bien, ¿ya sabes cómo llegar aquí?"

Matsuri contestó positivamente, y entonces colgó sin decir adiós, dejando a Konata preocuparse por Kagami en el entretanto. Konata tenía un dolor de cabeza ahora. Un problema más parecía estar acumulándose después de otro. Se sentó al lado de Kagami durante unos minutos, deseando que su amiga de pelo lavanda simplemente se despertara, y le gritara, o sonriera, o algo para dejarle saber a Konata que estaba bien.

Konata decidió que era tiempo de limpiar el baño ahora. Ella fue, y secó el agua del suelo, y vacío la tina ya que no lo hizo cuando ella y Kagami habían dejado el cuarto. Todavía podía ver un poco de su sangre mezclarse con el agua cuando la vacío. Después solo regreso, y miró a Kagami un poco más, mientras escuchaba la lluvia.

Kagami empezó a moverse incómodamente, y Konata se preocupó, pero cuando Konata sostuvo su mano y empezó a acariciar el pelo de Kagami, la niña más alta se tranquilizó, y volvió a descansar. Konata estaba un poco feliz, por lo menos no iba a tener que llamar una ambulancia. No sabía lo bien que se habría mantenido al ver a Kagami en un lugar así, conectada a todas esas máquinas.

Konata saltó cuando Kagami habló, sorprendiéndola, ella dijo, "¿Konata? ¿Qué pasó?

Konata sentía mucha emoción regresando, pero contuvo el temblor en su voz cuando dijo, "Estas enferma Kagami. No te preocupes por nada, y sólo descansa"

Kagami cerró sus ojos por un momento, sin molestarse por quitar su mano de la de Konata, o detener a la niña peli azul de acariciar su cabello. Abrió sus ojos de nuevo, y miró a Konata, diciendo, "No te ves muy bien. ¿Estas segura que no deberías estar en la cama?"

Konata respondió burlonamente, "Bien, si estoy mal, supongo que podría entrar a la cama contigo. ¿Te haría sentir mejor Kagamiiin?"

Kagami no se ruborizó o enfadó por eso, solo sonrió a Konata, y dijo, " Gracias. Realmente necesitaba esto"

Konata se sintió mucho mejor ahora que Kagami estaba despierta y hablando. Era casi suficiente para hacerle olvidar sus preocupaciones, y sólo fastidiaba a Kagami como siempre hacia. Aun así, se detuvo, no quería que la fiebre de Kagami regresara no importa cuánto ella podría disfrutar las reacciones de la otra niña.

Estuvieron calladas durante un tiempo, hasta que Kagami dijo, "Estoy empezando a odiar esta lluvia"

Konata contestó, " Sí, yo también. En otro momento, yo podría hacernos un picnic, y podríamos comer en el parque"

Konata miraba a su amiga que estaba ruborizándose por alguna razón, cuando Kagami dijo, "Sí. Eso parece bien. Realmente podría ir ahora mismo por algunos dulces. ¿No tienes algunos?

Konata se animó, ahora esto era algo en que definitivamente podría ayudar a Kagami. Konata fue a su computadora, y abrió un cajón, entonces saco una bolsa con algunos dulces. Le explicó a Kagami, "Guardo éstos para ayudar a mantener mi nivel de energía cuando estoy toda la noche"

Kagami sonrió a su amiga, y dijo, "Claro. Como sea gracias. ¿Te importa si tengo aquéllas galletas de panda?"

Konata abrió la bolsa, y sacó una pequeña bolsita de papel plateado, y entonces se acercó a Kagami, y se los entregó. Kagami recogió la bolsita, e intentó agarrarla, y quitarle el papel, pero estaba demasiado débil. Konata al ver a su amiga esforzándose, tomo las manos de Kagami, y le ayudó a abrir la bolsa.

Kagami se recostó en la gran almohada en la cama de Kona, y empezó a comer las galletas de panda, todavía ruborizándose. Kagami apenas podía concentrarse en algo ya que estaba muy débil, por lo que se sobresaltó cuando Konata puso su mano en la frente de Kagami. Kagami hizo una mueca de dolor, y dijo, "Hey, ¿qué estás haciendo?"

Konata dijo a Kagami en un tono tranquilizante, "Está bien, simplemente estoy viendo que tan caliente estas".

Kagami sentía la mano áspera de Konata en su frente, y se confortó hasta que recordó, las manos de Konata no eran ásperas. Eran lisas, y delgadas, y tenía esa pequeña vena azul visible en su dedo medio. Konata bromeaba a menudo que la había desarrollado por estar constantemente ganando juegos difíciles donde tenía problemas.

Kagami levantó su mano izquierda, y tomó la mano de Konata, examinando las vendas que cubrían la lesión. Kagami sabía que probablemente las vendas lo hacían ver mucho peor de lo que era, pero no podía evitar sentirse terrible.

Konata parecía leer los pensamientos de su amiga, y dijo, "Está bien, no duele en absoluto"

Kagami dijo calladamente, "Te hice esto, ¿no Kona?"

Konata no podía evitar pensar cuanto amaba cuando Kagami le decía Kona. Aun así, contestó, "No, Kagamin. Acabo de cortarme mientras estaba rebanando las cebollas para la sopa de Miso esta mañana, no es nada grave.

Kagami respondió, "Estas mintiendo"

Konata no estaba segura qué pensar de la depresiva Kagami. No tuvo mucho tiempo para pensar sin embargo ya que Kagami dijo, "Lo recuerdo. Quizá no todo, y lo que recuerdo está confuso, pero recuerdo hiriéndote Kona. Lo siento mucho"

Kagami solo podía recordar estar enojada en el piso inferior, y dolor, tenía un par de recuerdos borrosos de golpear a Konata, pero su primer recuerdo claro no vino hasta que Konata estuviera sosteniéndola en el baño, asegurándose que estuviera bien, y dando su mejor esfuerzo para confortar a la asustada niña.

Kagami empezó a llorar de nuevo, y Konata estaba angustiada de que su fiebre empezara a subir de nuevo. Así que se acercó, y tomó los antebrazos de Kagami bajo las mantas, y acerco a su amiga, abrazándola a pesar del contacto con los pechos desnudos de Kagami que se sentían como si estuviera ardiendo dentro de su cuerpo.

Kagami lloró en el hombro de Konata, no era la primera vez ese día, mientras Konata dijo confortándola, "Está bien Kagamin, fue solo un mal sueño. Era tu fiebre que te hacia ver cosas"

Kagami quería creer que había sido solo un sueño de fiebre como Konata dijo, pero sabía que la niña más pequeña estaba mintiendo. Si hubiera sido un sueño, ¿cómo Konata habría sabido sobre la sopa de Miso, y por qué ella estaba recostada desnuda, y aun mojada?

Kagami estaba feliz que Konata estuviera allí sin embargo, y abrazó a su amigo tan fuerte como pudo, sin molestarse en ser avergonzada por su desnudez. Se sostuvo en Konata durante diez minutos, incluso después de que dejo de llorar, sólo porque necesitaba la seguridad de la otra niña justo ahora. Las dos fueron sobresaltadas cuando un golpe vino de la puerta del piso inferior.

Konata dijo a Kagami "Debe ser Matsuri"

Kagami preguntó, "¿Matsuri?, ¿qué está haciendo ella aquí?"

Konata dijo cuándo dejo ir inconscientemente a Kagami, "Vino a traerte un poco de ropa, ya que dije que querías quedarte aquí"

Kagami apenas cabeceó, y permitió a Konata ir. No le gustaba estar sola, especialmente ahora mismo, cuando estaba toda débil, pero sabía que Konata regresaría pronto. Saber eso la hacía feliz.

Konata bajo los escalones, sin ninguna prisa en particular, pero lo hizo bastante rápido, y abrió la puerta cuando Matsuri estaba preparándose para golpear de nuevo. Matsuri tenía dos mudas de ropa en las mismas bolsas impermeables que Kagami usaba cuando tomaba su ropa de alguna parte. Estaba sosteniendo su paraguas sobre ella, e intentando torpemente extender su mano para golpear sin mojarse cuando Konata abrió la puerta.

Matsuri entro sin pedir permiso. Luego se detuvo en la entrada para para preguntarle a Konata dónde estaba Kagami. Konata dijo que estaba descansando en su causando que Matsuri le diera una mirada rara y dijo, "¿Tu cama huh? Recuerda lo que dije por teléfono, si averiguo que has herido a Kagami, no saldrás fácil"

Matsuri realmente estaba haciendo enojar a Konata, y respondió, "¡Yo nunca le haría algo malo a Kagamin! ¡Eres tu quien me preocupa! ¡Si vas a hacer algo que la moleste, puedes irte ahora mismo! ¡No te tengo miedo!

Matsuri se rio a esto, y le mostro a Konata una mueca amenazante, y dijo, "¿Kagamin, eh? ¿Así le dices de cariño? Aun así, una enana como tú no puede entenderlo, pero Kagami es realmente muy sensible. Si sus sentimientos se hieren por ti, nadie podrá salvarte de mí castigo"

Con eso Matsuri se alejó de Konata, y le dijo alegremente, "Okay, gracias por decirme donde esta Kagami. También, por favor no vengas hasta que termine. Tenemos algunos asuntos familiares privados de que hablar"

Cuando Matsuri se alejó, Konata cedió, y dejo a sus piernas temblar. Pudo haber actuado valiente, pero Matsuri la había asustado como el infierno. No quería saber nada sobre cómo podría ser el castigo de Matsuri si alguna vez hiriera a Kagami. Esa niña de pelo castaño parecía peligrosa cuando algo involucraba a sus hermanas. Aun así, Konata pensó que podía entender. Si ella supiera que alguien había intentado herir a Yukata, ella querría hacerlos sufrir, así que quizá era la misma cosa.

Kagami miraba cuando Matsuri entró al cuarto, y simplemente se detuvo, mirando fijamente a su hermana más joven. Kagami le preguntó a su hermana mayor débilmente, "¿Qué?"

Matsuri señaló, y Kagami lentamente siguió la línea del dedo de Matsuri hasta los propios pechos desnudos de Kagami que eran expuestos ya que su manta sólo llegaba a su estómago. Kagami se ruborizó, e inmediatamente se cubrió. Matsuri solo dijo fuertemente, "Yo sabía que algo estaba pasando, espera a que le ponga las manos encima a esa enana"

Kagami le dijo a Matsuri, "No, espera, no es lo que piensas. Mi ropa esta todo húmeda de cuando ella me bañó más temprano. No pusimos mi camisa porque sería más fácil para mí refrescarme así"

Matsuri levantó una ceja a su hermana más joven, decidiendo no hacer un comentario sobre Kagami admitiendo que se habían bañado juntas, o más bien, Konata había bañado a Kagami. Por alguna razón, Matsuri se había imaginado siempre a Kagami siendo la dominante, pero supuso que las cosas cambiaban cuando nadie estaba viendo.

La hermana mayor se acercó a la más joven, y sintió su frente. No se sentía mucho más caliente que Tsukasa más temprano, y su madre había dicho que Tsukasa estaría bien con descanso. Supuso que Kagami sería igual, y por lo visto en la planta baja, Konata cuidaría de Kagami con pasión.

Aun así, había algunas cosas que necesitaban ser abordadas. Fue sólo un pequeño shock para Matsuri saber que Konata y Kagami estaban juntas, Kagami siempre hablaba sobre su pequeña amiga peli azul. Saber que Kagami estaba involucrada con una niña era difícil de imaginar. Aun así le preguntó a Kagami, "Hey, ¿estás segura que quieres quedarte aquí? Manejé hasta aquí en el automóvil de Papá en caso de que quieras venir a casa"

Kagami contestó casi inmediatamente, " No, quiero quedarme aquí con Kona si puedo. Por otra parte ella estará sola con esta tormenta hasta que su papá vuelva mañana".

Matsuri suspiró de nuevo, pensando, "¿Kona, eh? ¿Así que Kagami le dio también un nombre de cariño?

Matsuri asintió a su hermana, y dijo, "De acuerdo, pero recuerda, puedes llamar, y vendremos por ti si quieres. También-", Matsuri empezó a sonreír de repente con esa sonrisa que siempre tenía cuándo estaba a punto de fastidiar a Kagami por algo, "¿Qué está pasando entre tú y Konata? Venga, puedes decirme"

Kagami se encontraba poniéndose roja, y tartamudeando, "N-nada, no sé de qué estás hablando.

Matsuri empujó aún más diciendo, "Oh, venga. Es tan obvio que un niño puede verlo, ¿usted chicas realmente no creen que están escondiendo lo que hacen? Ella está fuera angustiada por ti, más de lo que cualquiera estaría por 'sólo un amigo', entonces yo entro aquí, y te veo desnuda en su cama, y hablando sobre que ella te baño"

Kagami ahora estaba escarlata oscuro, y podía empezar a sentir golpes de calor regresando a su cara. Matsuri dijo entonces, "Oh bien. Supongo que solo estaba imaginando cosas"

Kagami suspiró con alivio sintiendo el calor yéndose de su cara, y entonces Matsuri parecía seria por un momento, y le preguntó calladamente a Kagami, "Así que, supongo que nada está pasando entre ustedes dos, ¿puedo hacer mi movimiento entonces?

Kagami tartamudeó, abrumada por temor a esa frase, "¿Qué?, ¿de qué estás hablando?

Matsuri sonrió a Kagami, y dijo, "Esa Kona. ¿Es bastante linda huh? Siempre me gusto lo corto, animado, y ese pelo azul suyo, apuesto que sería increíble pasar mis manos a través de él"

Kagami no podía creer lo que estaba oyendo, era Matsuri confesándole sus sentimientos por Konata, no podía ser. Matsuri continuó sin embargo, ignorando la dolida mirada en la cara de su hermana menor joven, diciendo, " Sí, he estado viéndola por un tiempo. Apuesto que es del tipo rudo que intenta dominar pero solo es toda amorosa, y disfruta cuando viene alguien que pueda dominarla. Me pregunto si puedo tentarla. Ella parece bastante defensiva contigo"

Kagami podía sentir ahora el enojo creciendo en ella, pero la vena de molestia no estaba ahí, solo estaba enojada, y se encontraba defendiendo a Konata, diciéndole a Matsuri, "¡No! ¡Ella no es así! ¡Konata es dulce! ¡Ella no podría dominar un malvavisco, mucho menos una persona, no sabes lo que estás diciendo Matsuri!"

La débil voz de Kagami hizo su enojo parecer infantil, no había nada que pudiera hacer sobre su hermana mayor en ese estado. El calor estaba volviendo a su cuerpo, y otra vez fue difícil para Kagami pensar claramente, cuando Matsuri dijo, " Bien, te traje un poco de ropa. Disfruta de tu pequeña pijamada con tu amiga, pero creo que voy a bajar ahí, y acercarme a ella, y darle un gran y largo beso"

El enojo de Kagami era ahora insoportable mientras trataba gritar, pero falló miserablemente, terminando en un gemido que solo Matsuri podía oír, "¡Sera mejor que no lo hagas Matsuri! ¡Kona es mía! ¡Aléjate de ella!

Entonces Kagami sintió los brazos de su hermana mayor alrededor de ella.

Konata estaba nerviosa abajo en la entrada, Kagami y Matsuri habían estado ahí un rato, y ella no podía oír nada de lo que decían. No le gustaba no saber qué estaba pasando con Kagami, y sentía como que daría lo que sea por tener un súper oído, o visión de rayos X, o algo que le diera alguna pista sobre lo qué estaba pasando allí.

Pronto Matsuri salió del cuarto. Parecía diferente que cuando había entrado, y Konata se preguntó sobre qué habría pasado para haberla cambiado. Konata también notó que cuando Matsuri la vio, puso su habitual arrogante y burlona actitud, y bajo como si fuera dueña del lugar.

Matsuri se detuvo delante de Konata, y miró fijamente los ojos de la niña más pequeña antes de acercarla, y abrazarla fuertemente. Konata no supo qué hacer a esta acción. Había tenido una réplica para casi cualquier comentario sarcástico que la otra niña pudiera hacer, pero fue completamente sorprendida por esto. Matsuri empujó a Konata contra la pared cerca de dónde el impermeable de Kagami estaba colgando, y Konata casi tropezó encima de sus zapatos cuando Matsuri empezó a besarla en la frente. Matsuri arrastró sus pequeños besos a lo largo de la cara de Konata, bajo su mejilla, y se detuvo sobre los labios de Konata. El cuerpo de Konata estaba ardiendo ahora, y no podía pensar en nada excepto las similitudes entre Matsuri y Kagami.

Matsuri bajó el rostro, y besó el cuello de Konata mientras empezaba a acariciar el pelo de la niña más pequeña, y Konata gimió cuando Matsuri acaricio su pequeño pecho. Konata no podía pensar, estaba en la felicidad, y la agonía al mismo tiempo. Las piernas de Konata temblaron, y clamó cuando perdió la fuerza para estar de pie. El contacto se rompió cuando Konata se derrumbó sobre sus rodillas, y se recargo contra la pared respirando pesadamente.

Matsuri también se arrodilló, y puso dos dedos bajo la barbilla de Konata, levantando la cara de la niña más pequeña para hacerla ver los ojos de Matsuri. Matsuri susurró, "Vamos Kona, sabes que lo quieres, solo dilo, y yo puedo hacerte sentir mejor de lo que nunca imaginaste. Soy sin duda, mucho más experimentada que mi hermana menor"

Matsuri movió su cara más cerca haciendo que Konata pensara una vez más que iba a ser besada en los labios, pero Matsuri solo susurró, "Dilo"

Konata no podía pensar en nada por el calor, no tenía el control de su mente o su cuerpo. No podía detenerse de no hacer algo. Matsuri acerco más su cara, y Konata se resistió tan duro como pudo, sólo teniendo un pequeño temblor. Todo sobre lo que podía pensar era Kagami, Kagami estaba pasando por su mente hasta el punto dónde pensaba que estaba viendo a Kagami inclinándose para besarla.

Konata frunció sus labios, preparándolos para la niña que amaba, pero Matsuri sólo susurró, "Dilo"

"No", la contestación de Konata era apenas un susurro, pero le dio fuerza. Sus pensamientos empezaron a regresar a ella, y dijo, "No contigo. ¡Yo no te quiero! ¡No te quiero en absoluto! ¡Aléjate de mí!

Matsuri inmediatamente retrocedió, y rompió el contacto con Konata, sonriendo alegremente a la niña más pequeña quien todavía sentía el cuerpo como si se estuviera asando. Matsuri simplemente dijo, "Bien. Si hubieras dicho alguna otra cosa, yo te habría golpeado. Tenía que asegurarme que te dedicarías a Kagami antes de dejarla aquí contigo. Tengo que cuidar de hermana pequeña. Como sea, nos vemos"

Con eso Matsuri salió de la puerta, cerrándola detrás de ella como si nada fuera de lo normal hubiera pasado, y dejó a una estupefacta Konata preguntándose que acababa de pasar. Konata estaba esperando ahora nunca tener una lucha con Matsuri, esa chica estaba obviamente loca.

Konata tembló cuando su puerta se abrió de nuevo, y Matsuri dijo agradablemente, "Oh, yo no le diría nada a Kagami sobre esto si fuera tú, ella es del tipo que nos mataría a ambas"

Con eso Matsuri se fue, dejando una Konata sombría, tropezándose débilmente con los escalones para ver a Kagami. Cuando llegó, encontró a Kagami relajándose en la cama aparentemente en una confusión similar, dejando a Konata preguntándose qué tipo de loca era la hermana mayor de Kagami. Ella pensó, "Estas niñas Hiragi me van a matar un día"

Kagami era vagamente consciente de que Konata entró al cuarto, pero no podía concentrarse en el presente mientras seguía recordando lo que había pasado hace solo unos minutos.

Matsuri se acercó a su hermana menor, y la besó dulcemente en la frente. Envolvió a Kagami en un fuerte abrazo, y Kagami casi podía sentir el amor viniendo del cuerpo de la otra niña como un río. Ella supo en ese momento que todo estaría bien. Miro a su hermana mayor, e intentó decir algo que no podía recordar, pero se detuvo porque la niña de pelo castaño puso un dedo sobre sus labios, y dijo, "Está bien Kagami. Te acepto, no importa que. Nunca juzgaré tu amor, solo necesitas asegurarte que es real"

Kagami estaba cansada, pero se repetía esos momentos una y otra vez mientras lentamente se desvaneció su conciencia.


Notas del autor: Bien, lo siento por dejar caer la bomba sobre ustedes en este último capítulo, pero era una importante parte necesaria para mi continuación de la historia de la forma que yo quiero. También si alguien siente que debo cambiar la categoría a M, lo haré inmediatamente, solo envíenme un MP, o en un comentario.

Se que hay un par de cosas que quiero tratar en este capítulo, pero por alguna razón lo único en que puedo pensar ahora mismo es el 1-1-9, si no estoy equivocado es la línea de emergencia en Japón, como la versión japonesa del 9-1-1 en E.U.


Notas del traductor: Creo que paso un mes del capitulo pasado a este, fue culpa de los exámenes, pero ya esta el capitulo 11 y ya espero tardar menos en los siguientes capítulos. Gracias por seguir leyendo y bueno son casi 167 000 palabras en la versión original y yo llevo casi 47 000 osea una cuarta parte.