¡Hola a todos y a todas! Espero que les esté gustando el fic, y bueno, no quiero ser muy exigente, creo que no lo he pedido, o si ha sido así, habrá sido un par de veces, pero es que no pensé que me fuese a comer tanto la cabeza. Sólo quiero pedirles un favor, (si no les importa, claro) y es que me gustaría que dejasen reviews, la verdad, es no estar recibiéndolos está haciéndome pensar que la historia no gusta y si eso es así, ruego que me lo digan y dejaré esta. Y luego intentaría volver con un nuevo proyecto. De verdad que no quiero ser pesada, pero ayuda mucho recibir sus reviews, ayuda, en serio. Después de esto, solo me queda decir que los personajes de Naruto no me pertenecen. ¡Espero que les guste el capítulo!
No quiero que ella sea mi hija
Había pasado un mes desde la visita de Tsunade, habían seguido buscando, pero esta vez se habían centrado más en buscar a Miyu Tanuma, cosa que les estaba costando bastante.
Neji se pasaba las horas fuera de casa, buscando por todos los lugares, los cuales pudieran tener algún tipo de relación con Miyu. Pero cada día que pasaba era una derrota, y eso, no le gustaba nada a Neji.
Por otra parte, Tenten, se las pasaba en casa buscando por el ordenador, buscaba el orfanato, a Miyu, cualquier cosa, pero encontrar algo que les diera un camino seguro para continuar.
Estaba débil, y lo sabía, se encontraba extraña, se mareaba con frecuencia desde hacía un par de semanas, tenía un retraso, y ya tenía ciertas especulaciones sobre lo que podría estar pasándole.
Se levantó del sillón dejando con sumo cuidado el ordenador en la mesa, se dirigió a la cocina, y vio un reflejo delante de ella. Se quedó quieta, sus piernas no le respondían, ¿qué pasaba ahora? No se sentía sola, es más sentía a alguien a su lado, pero no le daba miedo. Empezó a mirar a su alrededor intentando encontrar qué o quién había sido el causante de aquel reflejo, no vio nada, ni a nadie, seguía allí de pie, esperando a que aquel reflejo volviese a aparecer, pero nada, no volvió. Pensó que podría haber sido fruto de su imaginación, después de lo que estaba viviendo, quién no podría tener alucinaciones.
Una vez más tranquila volvió a retomar su camino hacia la cocina, pero un sonido hizo que se asustase otra vez, pero esta vez no se atrevía a mirar qué había sido ese ruido. Se giró poco a poco y miró hacia la entrada, que era desde allí dónde había aparecido aquel ruido. Se acercó poco a poco y vio en el suelo sus llaves tiradas en el suelo.
Tenten encarnó una ceja- ¿Cómo se han caído? Juraría que estaban bien en la mesa- Pensó
Se agachó para recogerlas y así dejarlas en la mesa, asegurándose de ponerlas en un sitio donde les fuese difícil caer.
Vio una especie de sobre en la mesa, ahora sí que estaba extrañada.
-Eso no estaba ahí- Se dijo así misma
Cogió el sobre para ver que era, una carta. Asintió. La miró por los dos lados y no vio nada extraño, un sobre con una hoja dentro. Se quedó pensando en si debía de abrirla, pero sentía que algo le decía que si, el qué, no lo sabía.
La abrió con sumo cuidado, no quería estropearla, no fuese a ser algo importante de Neji y por su culpa y sus ideas, hubiese abierto algo personal. Pensando eso, un fuego interno empezó a quemarla por dentro, ¿y si lo estaba haciendo mal?
Cogió el papel y miró a su alrededor, asegurándose de no haber nadie vigilándola. Se quedó petrificada cuando leyó lo que ponía el papel, un par de líneas, "Miyu Tanuma aún sigue viviendo en lo que aún queda vivo del orfanato. ¿Estás segura de lo que haces?"
Esas líneas se clavaron en sus retinas, leyó una y otra vez lo que estaba escrito. No sabía si eso era cierto o no, o simplemente era una broma, ¿pero de quién? Esa idea se la quitó de la cabeza, demasiado absurda, solo sabían lo que estaba pasando un par de personas, que ella supiese. No desconfiaba de Neji, en absoluto, no tenía el por qué hacerlo, pero no podía dejar de tener un poco de intriga por saber quién había escrito eso.
Unas imágenes pasaron por su cabeza como si de un rayo se tratase, "Sabes que te voy a ayudar incluso estando muerta, ¡no lo dudes!"
-Yuna...- Susurró.
Recordaba esas palabras, se las dijo en aquella fiesta, la última fiesta, no entendió el por qué se lo dijo, pero ahora, ahora empezaba a pensar que aquel ángel de quien le habló Dame Miller era Yuna. Negó, no lo creía, ella iba a volver, seguiría esperándola hasta el fin de sus días, ¡no lo dudaba!
Empezó a marearse, sentía que su cuerpo caía hacia atrás y que no se podía sujetar a ninguna cosa. Sintió el frío suelo golpearla fuertemente, ¿qué le pasaba?
Escuchó la puerta abrirse y escuchar a Neji gritar su típico "¡Hola!", pero sintió como su voz se apagó de repente al verla tirada en el suelo.
-¡Tenten! ¿Qué ha pasado?- Dijo agachándose a ella- ¿Estás bien?
-Si... Me he mareado y no he podido sujetarme
-Tenten, ya te mareas demasiado, tienes que llamar al médico
Los ojos de Tenten empezaron a vidriarse, se sentía tan mal, sólo quería ser madre, ese era el sueño de su vida, y ahora resultaba que ese sueño estaba lejos de cumplirse, de cumplirse como ella había soñado.
-Tenten, ¿qué pasa?- Le preguntó mientras la cogía por la barbilla y la obligaba a mirarle
-Neji...- Su voz pareció un suspiro, un suspiró que se desvaneció incluso antes de salir- Me mareo y llevo un retraso de dos semanas, creo que estoy...- Sus palabras se le atragantaron y no salieron. Por una vez en su vida, tenía miedo a la reacción de Neji.
Neji se quedó mirando el vacío, se maldecía una y otra vez, no tenía que haberse dejado llevar, tanto deseo y tanta pasión. Se levantó y salió de la casa sin decir nada, sin mirar atrás. Dejando a Tenten sentada en el suelo, maldiciéndose por lo que estaba pasando.
-¡POR MI CULPA!- Gritó mientras le pegaba un puñetazo al suelo, causándose dolor, pero no tan fuerte como el que tenía en su alma.
*****
Eran las nueve de la noche y ella seguía allí sentada, llorando, le había perdido, habían pasado cuatro horas y él no había vuelto. Miraba al vació y se tocó la barriga, no se sentía preparada para estar sola, no ahora, si iba a tener un bebé, y encima con su caso, tenía que acabarlo antes de que el bebé naciese.
Sintió la puerta abrirse de nuevo, se asustó, estaba esperando a Neji, pero no tenía confianza en que fuese él, estaba todo oscuro y no pudo ver del todo bien quién era. Estaba asustada, lo afirmaba.
-No sabía cómo se llama el aparato que utilizan las mujeres para averiguar si están embarazadas, así que me he vuelto loco buscándolo. Ahora, eso sí, las mujeres de las farmacias se lo han pasado bien con mi cultura- Neji sonrió- Ahora sé que se llama predictor.
Tenten rió- ¿Has pasado cuatro horas sin dar señales de vida, solo por irme a comprar un predictor?- Preguntó Tenten sonriente
Ese comentario hizo daño a Neji, aunque también le dolía el haberla dejado sola durante cuatro horas sin haberla llamado. Una culpa le embriagó, ella nunca hubiese hecho eso, simplemente porque sabría que iba a hacer daño, y simplemente, eso no le gustaba.
-Pensé que no ibas a volver...- Dijo Tenten mientras unas lágrimas empezaban a surgir de sus ojos.
-Tenten...- Susurró, si ahora se había dado cuenta, le había hecho daño y se sentía mucho más culpable que hacía unos veinte segundos.- Perdóname, lo he hecho mal, pero es que prefiero asegurarme antes de nada.
-Te entiendo...- Dijo mientras se secaba las lágrimas
-Anda ves, háztelo y dime que sale, ¿vale?- Preguntó mientras sacaba el paquete donde venía el predictor.
Tenten se fijó en la bolsa, había un libro, e extraño bastante, ¿iba a leer?
-Neji, ¿y ese libro?- Le preguntó mientras se fijaba que un pequeño sonrojo aparecía sobre sus mejillas. Sonrió
-No es nada- Dijo con su tono frío intentando apartar el tema y lo que ella había visto
-Empezamos con el tono frío, y encima te sonrojas, ¿qué es?- Volvió a preguntar, pero al saber que era en vano, se lanzó a la bolsa y cogió el libro.
Una carcajada hizo que una ola de calor embriagase a Neji y lo convirtiese en un gran horno humano.
-¡Neji! ¿No quería asegurarte antes de nada?- Decía mientras seguía riendo- "Cómo ser un buen padre"- Volvió a reír
-¿Te vas a hacer la prueba hoy o mañana?- Le preguntó enfadado
-Ahora- Dijo mientras cogía el paquete y se metía en el baño, no sin antes darle un beso en la mejilla a Neji- ¡Espérame!- Gritó ya dentro del baño
Neji seguía allí de pie, con una sonrisa tierna que sólo ella le sacaba, fingía, no quería demostrar que aquel embarazo no le estaba gustando nada, que quería que ese bebé no naciese, era esa niña y no la quería para nada, solo tendría que correr para encontrar la solución a todo este problema, pero, dónde estaba Miyu Tanuma.
Se dio cuenta que aún no había dejado las llaves, así que se giró hacia la mesa que había en la entrada y vio el sobre que antes había abierto Tenten, se extrañó, pero aún así lo abrió y leyó lo que ponía.
-Esto... ¿Quién se lo ha dado?- Se preguntó en voz alta
-He sido yo, Neji
Esa voz asustó a Neji, quién había sido, no, Tenten no, no había salido del baño aún, y esa voz, ¡dios! Recordaba esa voz, pero no a quien pertenecía. Se repitió una y otra vez hasta que encontró a la dueña de esa voz.
-¡Yuna!- Dijo en voz alta, asustando a Tenten que había vuelto al comedor.
-¿Pasa algo con Yuna?- Dijo con el predictor en la mano
Neji negó, no podía decirle nada, no quería que pensase que él pensaba que Yuna los estaba ayudando, pero, ¿porqué?
-¿Qué ha salido?- Preguntó Neji rogándose que fuese negativo
-Estoy embaraza, Neji- Dijo mirando el aparato que aún se encontraba en sus manos.
Neji sonrió, debía demostrarle que él estaba allí con ella, para lo bueno y para lo malo.
-Genial... genial...
Tenten le miró, lo sabía, lo había averiguado, él no quería a ese bebé, tenía miedo a que fuese la niña. Ver a Neji así le dolió, sintió como su corazón paró durante una milésima, y como sus ojos se llenaban de lágrimas, ¡dios! Ahora sí que veía su sueño lejos de alcanzar, ¡muy lejos!
Sintió unos brazos rodearla por el cuello, Neji, se había dado cuenta de lo estaba pensando, siempre le pasaba lo mismo, junto a él, ella se sentía desnuda, cualquier cosa que pensase él lo intuía o lo sabía y acababa por descubrirla. A veces no le importaba, pero otras veces deseaba no ser así.
-Es cierto que no lo quiero... Pero simplemente por miedo a que sea ella- Le susurró, haciendo que Tenten se estremeciese- Perdóname
Tenten se abrazó fuerte a él- Te entiendo...
Estuvieron abrazados un par de minutos, ella lloraba y él se aguantaba las ganas, no quería mostrarse débil, no ahora.
Ella no quería soltarse de sus fuertes brazos, se sentía tan protegida, como en el principio de todo, cuando le decía que él no creía que ella estuviese loca, cuando la abrazaba en el hospital, cuando estuvo con ella en el entierro de Kiba, de Souta, el recuerdo de esos entierros, que su corazón se parase en seco, cuánta más gente tendría que morir.
"Ella va detrás de toda esta historia y mata a quien sabe algo de ella" Esa frase deambuló por su mente, todo el rato, lo de Souta lo entendía, pero Kiba, no, él no murió por este tema, ¿o sí? Ahora estaba en duda.
-Neji...- Lo llamó con su voz apagada- ¿De qué murió Kiba?
Esa pregunta le extrañó- Según tengo entendido, lo mataron, cuando iba en busca de Yuna.
-¿Quién?- Esperó su respuesta, pero vio que no tenía ni idea de quién le había matado- Fue en busca de Yuna... ¿fue ella?
-Tenten... He visto la carta encima de la mesa, ¿quién te la ha dado?
No se acordaba de la carta, pero tampoco tenía una respuesta para esa pregunta, ¿qué le contestaría?
-Lo siento, Neji, no lo sé, la encontré- Dijo con la voz apagada
Esa respuesta dejó claro a Neji que había sido esa voz, Yuna, les estaba ayudando, quizás ella supiese llegar al final del todo, pero cómo contactar con ella.
Empezó a sentir más tranquilo, más seguro, les estaba ayudando, sentía que nunca les abandonaría. Su corazón empezó a latir rápidamente, de emoción, se había emocionado, le había venido un rayo de esperanza, quizás si acababan con todo eso antes del que el bebé naciese, el bebé no sería esa niña. Sonrió.
-¡Tenten! Debemos visitarla rápido, y acabar con todo esto, quizás si acabamos antes de que el bebé nazca, no sería esa niña.
Tenten sonrió, había pensado lo mismo que ella, estaban de acuerdo, y eso la alegró.
-¿Cuándo iremos?- Preguntó emocionada
-Busquemos mañana dónde se encuentra ese orfanato y vayamos.
Tenten se sorprendió, tanta prisa tenía por ir al orfanato, tanto lo deseaba. Tenten sonrió, ahora luchaban por acabar con todo ese tema, para poder ser padres de su hijo, no de Kokoro.
El timbre sonó, asustando a la pareja que aún se encontraba abrazados, se miraron el uno al otro, no esperaban visitas. Neji se adelantó para abrir la puerta, vio a un hombre que no conocía de nada, pero por su vestimenta pudo deducir que era un encargado de Tsunade.
-¿Es señor Hyuga Neji?- Preguntó el hombre de no más de treinta años de edad, pelo corto, castaño y piel blanca como la nieve- Siento molestarle, pero es que Tsunade me mandó a entregarle esto a la Señorita Usami Tenten- Dijo mientras le entregaba un paquete cerrado- Y bueno a usted Señor Hyuga, Tsunade me mandó a llamarle, dijo que era urgente, no diga nada, pero creo que es una misión- Acabó sonriente.
Esas últimas palabras fastidiaron a Neji- ¡Justo ahora!- Se dijo a sí mismo- Bien, voy para allá- Dijo Neji mientras se giraba hacia Tenten- Lo siento- Le dijo mientras la besaba
-No pasa nada, estaré bien
Neji salió de casa con apariencia enfadada- Te llamaré en cuanto sepa algo- Dijo cerrando la puerta.
-¡Hasta otra señorita Usami! ¡Un placer!- Acabó el chico
Tenten suspiró, ahora tendría que ir sola al orfanato. Sintió un pinchazo en la espalda, se giró para ver que era y vio un folio pegado en la pantalla del televisor, que con palabras grandes tenía escrito "¡Ni se te ocurra ir!"
******CONTINUARÁ*****
