INMORTAL
CAPITULO 11
SENTIMIENTOS
Eran ya las 00:00 de la noche, aquellas aceras por las que la gente transitaba de día estaban ya casi vacías y desiertas, solo unos pocos vagabundos rondaban ya por las calles y callejones de Tokio 3, pero precisamente por uno de esos callejones caminaba una figura, una figura femenina, alta y de pelo rubio.
`` ¿No se como he llegado a esto? Probablemente haya sido por su culpa ´´ pensaba Ritsuko Akagi mientras andaba.
La mujer llevaba consigo una pequeña maleta, pero resultaba pesado cargarla teniendo en cuenta su contenido, sin embargo esa maleta no pesaba tanto como la cantidad de sentimientos confusos que la doctora guardaba en su interior. En primer lugar estaba lo que sentía por aquella muchacha de ojos rojos a la que en un principio odiaba.
`` Ese objeto vacío, esa cosa a quien yo creía sin emociones me ha abrazado como si se tratara de mi propia hija ¿es que acaso es capaz de sentir compasión por alguien?´´ se preguntaba a sí misma.
En segundo lugar estaban sus sentimientos hacia ella misma, los únicos que parecían estar más o menos claros.
``Empiezo a pensar que esta no soy yo, las cosas que hago, las cosas que digo, he pasado de ser una científica respetada incluso por mí a ser un simple peón en manos de él ´´
Y en tercer y último lugar estaba lo que sentía por él, por Gendo Ikari, el hombre al que había amado y al cual se había sometido durante todo ese tiempo, lo que mas confundida la tenía eran los sentimientos que ese hombre le provocaba, eran una mezcla de rabia, impotencia y amor, pero sobre todo amor, un amor tan enfermizo que le impedía reaccionar en su contra y oponerse a sus decisiones.
`` Obligarme a vivar con ella, la prueba, la interrupción del suministro, todo aquello por lo que me ha hecho pasar y todo lo que me ha hecho sufrir y aun así este sentimiento es tan fuerte que incluso soy capaz de arriesgarme solo por no causarle problemas ´´
Ritsuko caminaba lentamente mientras se planteaba lo que iba a hacer, sabía perfectamente a donde debía dirigirse, pero aun así resultaba peligroso para ella y para Nerv si alguien la descubría, el deposito de cadáveres de la ciudad era el lugar indicado, allí tendría que extraer el rojizo elemento de algún cadáver reciente.
`` Solo pensarlo me provoca arcadas ´´ pensó ella aligerando un poco el paso.
La noche se tornaba fría, no había parado de nevar y por un momento la mujer deseó no ser capaz de sentir el frío, cosa que hizo que a su cabeza viniera una imagen de la joven Ayanami.
`` Si ella hubiese salido a hacer esto podrían haberla descubierto con facilidad, entonces si que hubiésemos tenido un problema ´´
El callejón que estaba atravesando era mas largo de lo que hubiese cabido esperar, pero aun así era el camino mas corto para llegar al depósito. Ritsuko caminó unos centímetros mas antes de tropezarse con algo, seguramente se trataba de la pierna de un vagabundo y se levantó enseguida del suelo, pero cuando miró el bulto humano que estaba tirado descubrió algo aterrador.
`` Esta muerto ´´ pensó la doctora horrorizada cuando comprobó que el vagabundo ya no solo era un vagabundo, sino un cadáver.
El muerto tenía el cuello ensangrentado y presentaba dos heridas abiertas en forma de agujeros, escenario que la rubia inmediatamente relacionó con alguien, con Rei. El cadáver era fresco, y no parecía haber desaparecido ni una sola gota de sangre, simplemente se apreciaba como algo había abierto la herida y se había marchado.
`` No has podido aguantar insensata y encima alguien te habrá visto, porque tú nunca dejarías esto así, sin comer nada ´´.
La mujer no tuvo otra opción, sabía que Ayanami seguramente estaría vagando por ahí, hambrienta y dispuesta a todo, la única solución que tenía era encontrar a la chica y llevarle el alimento que se había dejado atrás, la sangre del cadáver. Ritsuko colocó la maleta en el suelo y sacó de ella una linterna, un cuchillo, un tubito de plástico y la bolsa para guardar la sangre, después encendió la linterna y con el cuchillo abrió un poco la herida del cuello de la victima, metió un extremo del tubito en la hendidura y el otro extremo en la bolsa, poco a poco la sangre fue saliendo y Akagi solo tenía que esperar.
``Tener que hacer esto solo por amor ´´ pensaba la rubia teñida mientras sujetaba el tubo.
De repente la doctora escuchó algo, unos pasos que se acercaban a ella, podía oír claramente la nieve siendo pisada y sintió que el miedo se apoderaba de ella, alguien iba a verla, iba a verla desangrando un cadáver.
-¡Señora ¿Qué demonios esta haciendo? –preguntó un hombre uniformado asqueado por lo que estaba viendo.
Ritsuko instintivamente hecho a correr, soltó el tubito y la sangre tiñó de rojo la blanca nieve mientras ella intentaba escapar.
-EH VEN, TENGO A LA SOSPECHOSA- le gritó el hombre a su compañero.
La rubia no paró de correr hasta que se tropezó casi al final del callejón con unos cubos de basura, la caída fue tan brusca que se fracturo un tobillo, imposibilitando de esta manera la continuación de la huida, mientras tanto los hombres que probablemente eran policías siguieron corriendo hacia donde ella había caído. La doctora lo tenía claro, si la apresaban tendría que contarlo todo y eso perjudicaría a Gendo y a Rei, así que optó por sacar una pistola que llevaba oculta en su cinturón y acto seguido se disparó en el pecho.
-Se ha disparado no me lo puedo creer- dijo uno de los policías mientras taponaba la herida de la mujer-llama a una ambulancia-.
Rei estaba acostada en su futón, el hambre la estaba consumiendo y para intentar acallar su apetito comenzó a encogerse para terminar colocada en posición fetal, el sonido de sus tripas la empezó a incomodar mas de lo debido y lo único que se le ocurrió para pararlo fue otro sonido, así que se levantó muy despacio y fue hasta la cocina, allí la doctora Akagi tenía una radio y ella la encendió.
`` Esto servirá ´´ pensaba la joven de ojos escarlata mientras escuchaba justo cuando comenzaron a pasar una noticia de última hora.
/Hace apenas unas horas han apresado a la sospechosa de haber cometido el asesinato y desangramiento de un hombre hace unas noches en la ciudad de Tokio 3, la mujer de entre 25 y 30 años fue arrestada por dos policías cuando cometía otro crimen de similares características, al verse acorralada la mujer se disparó en el pecho y ha sido trasladada de urgencia al hospital de Nerv, ya que se trata de una de sus empleadas/.
Ayanami quedó impactada por la noticia, una sensación de desasosiego que jamás había experimentado hizo acto de presencia, pero a pesar de todo su rostro no mostraba emoción alguna, y con esa misma cara salió de su apartamento con un objetivo muy claro. Las horas pasaban y la operación resultó ser más complicada de lo esperado, pero por suerte la bala se había alojado en un sitio de relativamente fácil acceso.
-Llévenla ya a la habitación y ocúpense de que no entre nadie-dijo el doctor a cargo del procedimiento quirúrgico.
Las enfermeras hicieron caso al medico e inmediatamente llevaron la camilla de la paciente catalogada como sospechosa de un doble crimen a su correspondiente habitación, una vez allí le pidieron a los policías que esperaban para hablar con ella que no entrasen en el cuarto hasta nuevo aviso, estos hicieron caso a regañadientes.
``Y aun sigo viva, no me lo puedo creer ´´ pensó Ritsuko mientras abría los ojos un poco aturdida por la anestesia.
Realmente le extrañaba seguir viva, pero lo que mas temía era lo que le podían hacer ahora que había sobrevivido, sabía perfectamente como se las gastaba su jefe y si su supervivencia ponía en peligro sus planes era capaz de todo con tal de hacerla callar para siempre, entonces entró en la habitación una enfermera.
-Vaya has despertado-comentó sorprendida la mujer-ahí fuera hay alguien que quiere hablar contigo-.
La doctora ahora relegada a una simple paciente no dijo nada, solo se quedó callada observando como la enfermera le daba indicaciones a un policía para que entrase en la habitación. Mientras todo esto ocurría, Ayanami había llegado ya a las puertas del hospital y se dispuso a entrar en la recepción, la recepcionista observó con asombro el porte seguro que mostraba la chica al andar a pesar de su corta edad.
-Hola ¿puedo ayudarte en algo?-preguntó la mujer
-estoy buscando una habitación-respondió Rei con voz monocorde
-ah vale ¿y que habitación estas buscando?-
-la de la mujer acusada de asesinato-contestó la peliazul sin mostrar emoción alguna
-¿e es tú madre?-
-no-
-¿eres familiar?-
-no-
-pues lo lamento, pero si no eres familiar hoy no puedo darte esa información, vuelve maña…-la recepcionista fue interrumpida por la repentina marcha de la joven.
Rei se alejo de la recepción y salió del hospital, entonces la mujer se dio cuenta de la vestimenta que llevaba la chica, iba únicamente vestida con una camisa blanca de manga larga y además estaba descalza, así que salió tras ella, pero a pesar de todos sus esfuerzos no logró encontrarla.
-Buenas noches-dijo el policía nada mas entrar en el cuarto
Ritsuko no comentó nada, únicamente calló.
-Si no quiere hablar esta en todo su derecho, aunque preferiría saber porque mató a esos hombres-dijo el hombre para después hacerse el silencio-de acuerdo no colabore si no lo desea, pero sepa que por ambos crímenes le puede caer una larga condena-
Ritsuko continuo callada como un muerto, algo que resultaba bastante irónico para el policía, pero al ver lo poco dispuesta que estaba la mujer a colaborar con él se rindió y salió de allí. Rei estaba bajo la fila de ventanas que correspondía al cuarto de la rubia, solo con agudizar un poco el oído pudo escuchar las palabras del poli y dedujo que allí estaba ella.
`` Tendré que hacerlo ´´ pensó la joven de ojos rojos.
Entonces la chica comenzó a trepar por la pared con una agilidad absolutamente sobrehumana, avanzaba verticalmente con gran maestría y sin perder el control de su cuerpo en ningún momento, finalmente llegó al marco de la ventana de su hasta el momento compañera de piso y su llegada fue observada por dicha mujer, luego abrió la ventana y entró en la habitación.
-Veo que el comandante no tardado mucho en enviarte- dijo Akagi levantándose mientras se oprimía el pecho-no tardes mucho, procura acabar cuanto antes-
Rei se acercó a ella con paciencia y sin ninguna prisa, observó el estado en el que se encontraba y la idea de hacerle daño rondó su cabeza, pero enseguida desapareció.
-no me ha enviado nadie, he venido por decisión mía-respondió la joven- mi intención no es herirla-
-¿y porque has venido?-
-porque usted ha estado ahí-contestó la chica-usted ha estado conmigo y siento que yo debo estar con usted-.
Las palabras de la muchacha dejaron a Ritsuko con la boca abierta, definitivamente Rei tenía sentimientos y ya no podía considerarla una cosa, tenía incluso más sentimientos y más escrúpulos que ese hombre al cual ella consideraba su amado.
-vine para ayudarla, no para matarla-dijo Ayanami mientras se agachaba un poco y pasaba un brazo por detrás del brazo de la mujer para acabar rodeando su espalda y así poder levantarla.
Rei levantó el cuerpo de la mujer con suma facilidad, Ritsuko se apoyó con los pies en el suelo y cojeando por culpa de su fractura ambas avanzaron hasta la ventana, luego ella y la muchacha apoyaron un pie en el marco y saltaron al vacio. La chica frenó su caída y la de la rubia al mismo tiempo, después sin dejar de cojear se marcharon corriendo mientras Rei escuchaba los gritos de las enfermeras.
FIN
Vaya por dios otro capítulo larguito, espero no aburríos mis queridos lectores con tantos capítulos eternos, pero espero que esto cambie pronto, porque creo que me estoy pasando un poquitín, pero bueno yo creo que de momento vale la pena ¿no? Me está quedando medianamente decente, aunque si no opináis lo mismo que yo podéis hacérmelo saber a través de vuestros reviews, chaito.
