Hola de nuevo, disculpen la tardanza, pero aquí está el capítulo 11, me encantan todas sus respuestas, de verdad muchas gracias! :D

Ojala este capítulo también les guste, espero actualizar lo más pronto posible, quizás antes siguiente jueves.

De nuevo gracias, les mando un gran abrazo, hasta la siguiente actualización!

Declaración: los personajes no son míos pertenecen a Susan Collings

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Despierto con una sensación de paz que hace mucho no sentía, de hecho creo que he soñado, soñar…

No recuerdo cuando fue la última vez que soñé, para mi dormir bien se limitaba a no soñar o que mis pesadillas no fueran monstruosas. No recuerdo muy bien lo que soñé pero me ha dejado una sensación de alegría. Me muevo lentamente y vuelvo de lleno a la realidad, lo primero al abrir los ojos es peeta, parece un querubín, sus mejillas rosadas, su boca entreabierta y algunos mechones dorados que caen en su rostro.

Acerco mis manos y le quito el cabello de la cara, siento un sentimiento de plenitud que me llena, de repente es como si en el mundo no existiera otra cosa. El comienza a abrir sus ojos, tan azules y amables como siempre y un susurro adormilado sale de su boca acompañado de una sonrisa.

-hola.

-hola.

Siento como me rodea con sus brazos y me pega a él yo también lo abrazo y sonrió.

-katniss, recuerda que hoy tendremos una visita- lo dice con un tono burlón que simula las palabras de Paylor.

Sonrió pero no digo nada, quisiera levantarme pero no es lo más conveniente estando en paños menores así que me envuelvo en la sabana y me siento en la cama, así que se me ocurre un brillante comentario para que peeta lo haga

-sería bueno prepáranos pronto antes de que el entrometido de Haymitch venga

Peeta se incorpora rápidamente.

-tienes razón, tomare un baño ¿me acompañas?

Lo miro insegura mientras me tiende su mano, no entiendo porque aún siguen apenándome estas cosas.

-no… yo… yo haré lo demás

Peeta sonríe ante mi titubeo y antes de pararse me da un beso en la frente

-está bien katniss

Se levanta sin pudor alguno así que me volteo a otro lado, después que entra al baño me levanto aun con la sabana y busco mi ropa.

Al abrir el armario veo solo la horrible ropa capitolina que consiste en faldas y vestidos, busco mi ropa con desesperación y no puedo evitar pensar en cinna, en todo este tiempo no quise pensar en el solo por no querer sufrir, la última escena que recuerda mi mente de él es la sangrienta golpiza que le dan antes de que entre en la arena, siento que mi pecho se encoje, yo quería creer que vivía aun después de eso pero tiempo después me dijeron que había muerto en los interrogatorios sin decir una palabra, me desplomo pensando eso, todo este tiempo tenia aun así una esperanza de que pudiera seguir vivo pero ahora al abrir el armario y ver toda esa ropa que no va conmigo mi esperanza muere, sé que no debo derrumbarme, pero no puedo evitar llorar, mientras lo hago, recuerdo su último mensaje, el que me dejo en el boceto del uniforme del sinsajo:

"Recuerda, chica en llamas, que sigo apostando por ti."

No, no puedo derrumbarme cuando tantos lucharon por un cambio, seria defraudarlos a sí que como puedo me levanto y seco mis lágrimas, cinna sigue vivo me repito mientras elijo el atuendo menos feo.

Termino eligiendo un vestido de color gris de entre toda la gama de color chillantes, es un tanto corto, pero cómodo, tiene unas extrañas flores por todo el cuello en forma de V de diferentes tonos de gris. Para los zapatos simplemente escojo los menos altos que terminan siendo una especie de zapatilla negra con plataforma pero sin tacón que para mi sorpresa resultan cómodos.

Salgo de la habitación y me dirijo al balcón, me gusta como se ve la ciudad por la mañana, cierro los ojos y respiro profundamente, creo que me siento viva…

Peeta se acerca a mi lado y noto que trae un sencillo pantalón de lona unas botas tipo militar y una camisa azul marino, en ese momento quisiera poder tener la misma ropa que el…

-te ves hermosa

-tu tampoco estas nada mal

Sonríe tímidamente y baja la mirada, después toma mi mano

-debemos de salir antes de que nuestro querido Haymitch toque la puerta

No puedo evitar reírme e imaginar al viejo Haymitch con la oreja pegada a la puerta esperando el momento más incómodo para tocar.

-sí, aunque no me sorprendería verlo al abrir la puerta- lo digo en voz alta como si Haymitch pudiera escucharme

Después me levanto sin soltar la mano de peeta y nos dirigimos a la puerta

Antes de salir peeta se detiene en seco

-katniss, creo que hay algo que tenemos que hablar

Lo miro confundida

-claro peeta ¿Qué sucede?

-no sé si te han dicho de donde vienen los bebes pero…

Aún no termina de decirlo y el mundo me viene a los pies, por estúpido que parezca es de lo que menos me habría preocupado, tampoco tendría porque ya hay métodos cien por ciento eficaces que solo con una toma te protegen por 6 mese… de no ser que no he tomado las debidas precauciones.

Me siento aturdida pensando, lo primero que me viene a la mente son los juegos del hambre, los niños son candidatos desde los 12. No, no… ya no hay juegos del hambre, ya no pueden…

Pero, que estúpida, aun así también si hubiese la posibilidad puedo terminar con el problema fácilmente, solo necesito una simple inyección y asunto resuelto, si, no debo de preocuparme, trato de volver a la realidad como puedo, peeta está diciéndome una y otra vez si me encuentro bien mientras toma mi rostro

-sí, estoy bien- solo alcanzo a decir eso

-katniss, solo necesitamos una prueba para saberlo

-sea como sea, también ya tengo la solución

Peeta me mira extrañado

-¿de qué hablas?

-si es así, solo necesito una inyección y listo- esto lo digo como si lo dijese solo para mi

-¿qué? ¿y no te has preguntado lo que yo quiero?

-¿de qué hablas?

-katniss yo no quiero presionarte, pero si las cosas ya están hechas porque no mejor enfrentarlo juntos

-pero yo no quiero eso, no lo quiero peeta

Peeta baja la cabeza, en verdad parece muy triste, aprieta la mandíbula y con una voz fría solo responde

-será como tú quieras katniss, pero que quede claro, esa es decisión solo tuya porque eso no es lo que yo quiero.

Acto seguido, abre la puerta y al ver sus ojos sin brillo me estremezco

-pero, aun no sabemos si estoy o no

-eso no importa, ya tienes la solución de todas formas ¿no?- lo dice con un tono tan frio que me hiela el alma

Antes de responder cualquier cosa alguien interrumpe…

-¿la solución de qué?

Peeta y yo miramos a la pequeña niña que viene acompañada de Paylor

Hago un esfuerzo por hacer de lado la situación tan tensa y me acerco a la pequeña me inclino hacia ella y le acaricio el cabello

-la solución para decidir que va a dibujar hoy

A la pequeña Delian le brillan los ojos y mira a peeta fascinada, después va hasta el

-¿qué vas a dibujar hoy?

-¿qué te gustaría que dibujara?

Veo como se suaviza su rostro mientras habla con la pequeña aunque su mirada es profundamente triste

Delian lo piensa un poco después con un salto dice

-dibuja algo que te haga feliz

Peeta intenta sonreír y agrega

-¿Qué es lo que te hace feliz a ti?

Delian no lo piensa mucho

-estar con Paylor y que ustedes estén juntos

Mi estómago se encoge, y quiero abrazar a peeta con todas mis fuerzas, pero no entiendo porque tendría que disculparme, sin embargo, siento la necesidad de hacerlo, pero solo me quedo tensa

Peeta sonríe y le acaricia el cabello

-ya verás te hare un bonito dibujo entonces

Antes de que la situación se vuelva más incómoda Paylor interviene

-la mesa está servida, la visita ya está aquí desde ayer pero creí conveniente que descansaran. Por favor, síganme

Mientras camino busco la mano de peeta y a pesar de que él también me toma de la mano, lo siento distante.

Ahora pienso de lleno quien puede ser la visita, quien…

Por un lado quiero saberlo, pero por otro no, no me siento preparada para ver a nadie que haya estado en esa rebelión, además no hay muchas personas en mi lista de posibles invitados…

A medida que nos acercamos ciento como peeta se va tensando y yo misma también, mi corazón se acelera, no quiero entrar, me digo a mi misma pero ya es tarde cuando lo acepto estamos frente a las puertas del inmenso comedor

La puerta se abre y peeta aprieta mi mano, de verdad agradezco su gesto, es tranquilizador.

Al abrirla una silueta se acerca a nosotros, la reconozco enseguida…

-tanto tiempo sin verte chica en llamas

Sonrió

-lo mismo digo señorita árbol

Ciento un golpes cariñoso en el hombro, es Johanna Mason. De verdad me da mucho gusto verla, se ve mejor que la última vez, más saludable. Quiero preguntarle muchas cosas pero ella toma la iniciativa

-¿ya no estás loca?

Le devuelvo el golpe y sonrió

-lo mismo te digo masón

Antes de que le pregunte cualquier cosa ella comienza su historia

-desde que todo termino y volví a mi distrito las cosas han sido mejores ¿sabes? Al principio no lo creía pero así es, he ido a los distritos uno , dos y tres, hasta he visto a tu primo en el dos, tiene un puesto importante, a veces me pregunta por ti.

Creo que siento como se me detiene el corazón, peeta no parece reaccionar…

Gale, hace cuanto sin saber de él y tampoco es que me importara saberlo, su solo nombre me recuerda a prim, sé que no puedo culparlo de lo que paso, pero aun así no puedo evitar pensar que las cosas serían diferentes si él no hubiera hecho las bombas.

-me da gusto por el- digo sin ganas

-veo que siguen juntos, ya me lo imaginaba.

Después se dirige hacia peeta y lo mira fijamente, sé que ellos tienen algo en común, pues los dos fueron torturados por el capitolio, sé que en eso ellos dos se entienden mutuamente así que cuando sus ojos se cruzan se dicen mil palabras, después Johanna sonríe

-¿sigue con su problema a cerca de los desnudos?

Peeta intenta sonreír y actuar natural

-estamos trabajando en eso

Johanna se ríe, pero Paylor nos recuerda que el desayuno aguarda a si que nos dirigimos todos al comedor y tomamos asiento, no es un comedor gigantesco lo que hace que todos nos sintamos más cómodos. El tiempo paso volando y ni si quiera me di cuenta que ya había llegado la tarde, había tanto de que hablar, de Finnick, Annie, mi madre…

Paso el tiempo tan rápido que casi me olvido de mi situación, lo que me lo recordaba era ver a peeta y su mirada triste, con cierto tono de reproche, pero aun así mi decisión no iba a cambiar.

-ustedes dos se ven algo tensos, deberíamos dar una vuelta

Peeta y yo nos miramos yo le sonrió y el hace lo mismo aunque su sonrisa no llega a sus ojos y se ve falsa

-claro, es una excelente idea, también servirá para que conozcas la mansión- dice Paylor con una voz neutral

Peeta no dice nada pero los dos seguimos a Johanna que va delante de nosotros

-qué hay de interesante aquí tortolos

-esto parece un laberinto ¿no te parece suficiente diversión?

-nop, buscaba algo con más… no lo sé, adrenalina por ejemplo

-entonces estas en el lugar equivocado Mason-digo con un tono desenfadado

-entonces tendremos que hacerlo divertido ¿no crees?

Peeta se ve muy incómodo a si lo miro mientras él me dice que tiene algunas cosas que hacer.

-estaré en la habitación, nos vemos después Johanna me da gusto saber que estas bien.

Después de esto se alejó, yo lo mire hasta que desaparición, mientras estaba distraída la voz de Johanna me trajo de vuelta

-hay ahora podremos hablar cosas importantes sinsajo

-no me digas a si

-¿prefieres que te diga katnip?

De nuevo me quedo sin palabras, ahora sé que hay algo importante que tiene que decirme, quizás peeta y ella se comunican mejor de lo que esperaba, aun así no sé qué decir y espero a que ella hable

-sabes, siempre quise aprender a usar el arco ¿me das lecciones gratis?

-claro, siempre y cuando me enseñas a degollar con el hacha

-porque no, ya le pedí todo a Paylor la mandona, lo tiene todo en un lugar más cómodo, vamos

La sigo y al parecer ella conoce mejor este lugar que yo, nos dirigimos a una especie de patio hay todo para practicar tiro con arco y también un par de hachas, creo que soy muy predecible…

-Johanna ¿Qué sabes de Gale?

-de verdad te interesa, yo debería preguntarte que sientes por peeta. Ya no estamos frente a las cámaras, ya no hay nada que fingir kat, así que si están juntos ahora no creo que sea mera casualidad.

No me atrevo a responderle y no sé porque le pregunte de Gale, pero antes de decir algo ella continua.

-dime katniss, si te dijera algo sobre Gale ¿cambiaría tu relación o lo que sea que tengas con peeta?

-no

-eso me alegra, ese rubio me cae bien. Bueno hace poco estuve en el distrito dos y me lo tope, platicamos un rato y en todo ese tiempo me pregunto por ti, lástima que no supiera de ti, bueno solo que estás loca, pero eso todo mundo lo sabe. Me dijo sobre su vida y todo lo que ha pasado, él sabe que estas con peeta y está feliz por ello, de vez en cuanto también habla con tu madre, ella no sabe a cerca de las bombas ¿te interesa saber mas?

Lo pienso un poco pero al final mi respuesta es simplemente, no…

-sabía que dirías eso. Como se agarra esta cosa.

Toma el arco entre sus manos y me acerco para decirle como, debo aceptar que no es nada hábil para esto pero lo intenta.

-katniss ¿Qué sientes por peeta?

Mientras me lo pregunta dispara una flecha que sale patéticamente disparada directo al suelo, después la escucha maldecir un par de veces y tomar otra, va mejorando.

-¿te importa saberlo?

-pregunte por algo ¿no?

Lo pienso bastante aunque yo misma se la respuesta, no entiendo porque me cuesta tanto decirlo, de nuevo Johanna me interrumpe

-sabes, no importa lo que digas, no solo con las palabras se sabe la verdad. Como lo miras y la forma en que tomas su mano… no debes temer a eso, tú eres la chica en llamas

Desvió la mirada y ella se ríe, después va por un hacha y la pone en mis manos.

-para usarla necesitas coordinar su peso, acostúmbrate a él, pues el mango es lo más liviano, esto hace que cuando la avientes gire y también que los cortes caigan en el mismo lugar.

-se lo que es un hacha.

-pero yo soy la experta- sonríe y después sigue-ustedes dos han pasado por mucho, todos tienen siempre una segunda oportunidad pero está en ti aprovecharla, sé que las cosas entre ustedes están un poco tensas, aunque no me interesa saber porque, lo más posible es que sea por una de tus niñerías…

Después de todo Johanna es una buena amiga, agresiva, un tanto desequilibrada pero buena amiga

-gracias chica árbol

Ella se ríe y me dice

-Tu habitación esta derecho por el segundo pasillo, subiendo las escaleras y después vuelta a la izquierda.

Como demonios lo sabe y aun más como sabe llegar…

-ahora si no vas a practicar con el hacha déjame seguir con este artilugio, quizás pueda practicar puntería contigo

Me da la espalda y entiendo que quiere que tome mi segunda oportunidad, después de todo, tiene razón la decisión es mía.

-te veo mañana-le digo mientras aprendo las coordenadas de la habitación

-claro, pasare por ti a medio día, te gustara dar una vuelta por el capitolio y comprarte ropa que sea más tú, no esa funda de almohada que llevas puesta

-bueno todo es mejor que usar corteza de árbol

Da una larga carcajada

-no estés tan segura, no creo que sea lo más genial que tu ropa arda en llamas

Ahora soy yo la que ríe, pero sigo caminando

-¡recuerda sigue el musgo, donde hay musgo hay civilización!

Levanto mi mano en señal que he entendido la broma y sigo.

Después de casi 10 minutos de caminar por la inmensa mansión llego a la habitación, cuando voy a tocar, alguien abre la puerta, es peeta que sigue con esa mirada tan triste

-¿puedo pasar?

-no tienes por qué preguntarlo-después se pone junto a la puerta y espera que entre

-¿estas molesto?

-¿y de verdad importa?

-peeta, no entiendo porque te pones así

Peeta baja la mirada y se sienta en la sala

-no estoy molesto, estoy desilusionado, es una decisión de dos que estas tomando sola ¿Cómo se supone que debo sentirme?

-no es que no te tome en cuenta, pero yo no quiero eso, he tenido muchas pérdidas, no quiero tener miedo por alguien más, no quiero tener hijos peeta

Peeta me mira y su mirada es de paciencia y comprensión

-yo perdí a toda mi familia katniss y no por eso temo querer a alguien más por miedo a perderlo

Después se levanta y se dirige a la mesa del comedor, hay unas pequeñas cajitas, me acerco a él y las veo, una es de una prueba de embarazo, solo se pone el dedo índice en el lector y en un minuto te marca el resultado, la otra es la inyección, un escalofrió me recorre cuando veo a peeta, su mirada parece vacía. Entonces me armo de valor

-peeta, que es lo que tú quieres

-de verdad importa, lo que quiera ¿cambiaría en algo esto?

-sí.

Peeta me mira y después se acerca

-katniss, tu eres mi familia, todo lo que sea de ti, lo quiero, un bebe, uno que sea de los dos es una bendición para mí, porque es una parte de los dos, es una extensión mia, me duele que no lo quieras

Sus palabras me provocan ternura, sin embargo no cambian mi decisión, no lo quiero, una serie de pensamientos macabros se aglomeran en mi mente, pero no tengo el valor de responderle nada

-aun así katniss respeto tu decisión y apoyo lo que quieras hacer, pero no me excluyas de eso, no hagas como si yo no importara y pudieras decidir esto sola.

Tiene razón, pero entonces tendremos que tener una charla muy larga…

-está bien peeta, pero primero hay que confirmar.

Tomo la prueba y la saco de la caja, enciendo el botón rojo y el escáner comienza a funcionar, antes de presionar el dedo vuelvo a mirar a peeta

-¿juntos?

Peeta sonríe y acaricia mi cabello

-juntos.