Disclaimers: Los nombres de los personajes pertenecen a Rowling, no a mí.

Notas de la Autora: Es una adaptación del fanfiction del mismo nombre, al ser adaptación, la personalidad de los personajes no corresponderá a las que Rowling les ha dado.

Notas de la Autora: Es la segunda parte/Temporada de Midnight. Intentaré que sea entendible para que no sea necesario leer Midnight.

Undécimo capítulo, espero que sea de su agrado. Y perdón la tardanza.


Capítulo 11: Ten Miedo de lo Que Soy.

—Hay más gente que puede vernos.

—Bueno, como se ensañan en algunas pocas…

Tienes razón en eso –sonrió –pero al final de cuentas, también pueden vernos, o escucharnos, eso es lo que importa, sólo lo hacemos por diversión, este lado es un poco incómodo, no se puede hacer mucho.

— ¿Y qué culpa tenemos nosotros? –cuestionó observándolo seria.

Ninguna, pero sólo es diversión, no tenemos permitido dañar a inocentes.

—Yo no soy ninguna inocente ¿cierto? ¿Estoy fichada o algo así? –sonrió.

Tampoco podemos decirles todo, lo siento, son las reglas, y créeme que de este lado las reglas son más estrictas que de tu lado.

La pelirroja se quedó pensativa con lo que Orión le había dicho, caminaba tomada de la mano de Draco, todos los observaron, en el hospital sabían que ellos habían tenido una relación, que habían terminado y que no se llevaron muy bien después de la ruptura, se enteraron que él salía con Astoria, y ahora era más que obvio que los miraban confundidos y extrañados ¿todo había cambiado tanto en una sola noche?

—Me alegra que lleguen temprano –murmuró Arthur al verlos.

—Hola –saludó Ginny frunciendo el ceño.

—Lo siento cariño, pero he estado tan ocupado el día de hoy.

— ¿Por qué? –investigó extrañada.

—Por el accidente –murmuró Draco y se alejó de ellos.

— ¿Accidente? –averiguó la chica, observó a Draco confundida y después a su padre.

—Hubo un accidente anoche, cerca de las 3 de la mañana, murieron 15 personas y unas más están heridas.

— ¿Salió en las noticias? –Curioseó confundida.

—Aun no, están esperando el reporte, para no alarmar a la población

— ¿Cómo lo supo? –cuestionó Ginevra.

—Tal vez prestó atención en la entrada –le sonrió –iré a hacer la resonancia.

—Claro –se sentó.

[O]

Levantó el rostro de la revista que estaba leyendo, sabía que su padre iba a tomarse la revisión de Draco con sumo cuidado, si con los pacientes normales hacía un buen trabajo, con Draco lo haría mejor, así que por eso no se preocupó al tener media hora de espera.

Se puso de pie y siguió a la chica que había pasado un poco apresurada, no la vio muy bien, pero creyó que se trataba de Pansy, subió hasta el techo del hospital.

—No pensarás en suicidarte ¿no es así? –bromeó Ginny.

¿Qué te hace pensar que estoy del todo muerta? –giró hasta ella.

—Bien, pensaba que podíamos arreglar nuestras diferencias ¿sabes? Tenías razón, volví con él.

¿Y por qué razones volviste con él? –Investigó — ¿Por qué lo amas o porque te dio lástima?

—Yo jamás he sentido lástima por él –se encogió de hombros la pelirroja –si hubiese sentido lástima, jamás me hubiese comportado con él como lo hice.

O tal vez es la razón por la que volviste con él ¿no?

—Recuerdo que dijiste que a él lo espiabas –sonrió la chica viva.

No los observé mientras lo hacían ayer, si eso te deja tranquila.

— ¿Estás enamorada de él? –inquirió observándola de una forma seria.

Desde que lo vi –admitió.

—Bueno…

¡No estoy muerta! –gritó molesta.

—De acuerdo, pero tomando en cuenta que flotas, atraviesas muros y él no puede verte, me hace pensar que lo estás.

Me adherí a él –susurró.

— ¿Te adheriste a él? –averiguó confundida Ginny.

Se refiere a que cuando vio a Draco, la atracción que sintió por él la unió de alguna manera –murmuró Orión a sus espaldas.

¡No soy como Blaise! –gruñó Pansy.

Sé que no eres como Blaise Pansy, pasé mucho tiempo con él, estaba envenenado por la venganza, tú no.

—No entiendo nada ¿saben? –se burló.

Fue hace un año –explicó Pansy –estoy internada en este hospital en coma, tu padre me atiende.

— ¿Mi padre? –frunció el ceño incrédula la mujer.

La casa donde actualmente vive Draco, era la casa en donde yo y otras tres personas vivíamos, si es que se le puede llamar vivir a eso, estábamos secuestradas, algo así como la trata de blancas, los huesos que encontraron ahí, es de algunas mujeres que estuvieron antes que nosotras, hubo un accidente y terminé en coma.

— ¿Cómo conociste a Draco? –Ginny se sentó para que si le decía una sorpresa no cayera.

Lo vi llegar un día al hospital a visitar a tu padre –se cruzó de brazos –me pareció el chico más guapo que jamás había visto en el hospital en todo el tiempo que tenía rondando los pasillos y sin proponérmelo pasó, cuando él se fue del hospital, me desvanecí y aparecí junto a él, estaba en el baño de tu casa y se miraba atentamente, recitaba que tenía que soportar un poco más.

— ¿Soportar qué? –curioseó.

Verte, que tenía que dejarte ser feliz así no lo fuera él, que no podía arruinar tu felicidad, a donde quiera que él se movía, aunque no quisiera, me halaba hasta él, me adherí a él.

—Pero dijiste que estabas buscando a alguien ¿a quién?

No puedo decirte –murmuró.

No puedes decirle eso tampoco –expresó Orión.

Tienes que cuidarlo Ginny –la observó y luego a Orión –Tienes que tener miedo a lo que es, a lo que se está convirtiendo.

Pansy –el tono de Orión fue severo y después la chica desapareció.

—Dime a que se refería Orión –comentó preocupada — ¿Qué es lo que está pasando con Draco? –su corazón comenzó a latir con fuerza que comenzaba a dolerle el pecho.

No puedo decirte Ginevra –bajó el rostro –Las reglas son las reglas.

—Pero tú si sabes que le ocurre ¿cierto?

He estado protegiendo a mi hermano desde que no pude cruzar, antes y aun ahora que está un poco más complicado.

— ¿Por qué está complicado? –Orión suspiró.

Hay cargos de este lado Ginny, cuando eres tú el que decide no cruzar, se te da un encargo, él mío es vigilar que los otros como Pansy no violen las reglas.

—Pero Pansy dijo que estaba buscando a alguien.

Ella está a cargo de Draco porque se adhirió a él –la tranquilizó.

—Pero dijo que tenía que cuidarnos a los dos –recordó.

Tienes que cuidar a la persona a la cual te adheriste –la miró –pero tienes que velar por la seguridad de quien ese alguien quiera proteger más que a su propia vida, por eso Pansy tiene que protegerte a ti, porque mantenerte a ti a salvo, está manteniendo la vida de Draco a salvo.

—Estuvo a punto de morir, Orión –le recordó.

No puedo decirte más, pero Pansy ya lo hizo, ten cuidado con él.

— ¿Estás diciendo que tu hermano es peligroso para mí? –se puso de pie furiosa.

No, tienes que cuidarlo a él, tener cuidado con él en el término que puede ocurrirle alguna cosa, se está volviendo algo que puede influir en el balance para perjudicarlo.

— ¿Por qué? –inquirió.

—Por qué ¿qué?

La chica pelirroja volteo asustada, Draco la miraba completamente confundido.

— ¿Terminaron de revisarte? –indagó con una sonrisa.

—Sí, creo que si ¿Qué haces aquí arriba y sola?

—No estaba sola –caminó hasta él y lo besó.

—Es cierto, es un hospital, el mejor lugar para amigos imaginarios ¿no?

—Algo de eso –se burló ella –hablaba con Orión y era complicado hacer eso abajo, todos me verían como si estuviera loca.

—Deberías ir entonces a la iglesia –le indicó al oído –todos gozan de hablar solos y a nadie parece importarles que hablen a la nada.

—En la iglesia hablan con Dios –se rió la pelirroja.

—Ellos hablan al aire, tú al menos hablaras a un fantasma –se alejó –Es mejor que nos vayamos.

—Claro.

Bajaron y se dirigieron a la casa de Draco, todo estaba tranquilo, como siempre, pero Ginny estaba preocupada por todo, por la plática con Orión y Pansy, por las cosas raras que veía en la casa de Draco. Algo no estaba bien en esa casa.