Hola como estan?!, mi viaje parece haberse aplazado, asi que me he pasado las noches escribiendo, espero que les guste.
Estos capitulos han sido narrados por Michelle.
Nos quedamos en:
-puedo dormir en tu sofá, creo que me sentiré mas cómoda aquí.- dije con una triste sonrisa.
-Oh… esta bien…- repaso mi expresión- te traeré frazadas-tras eso subió de nuevo.
Trate de respirar profundamente. Después de todo, Robert había entrado rápido a mi corazón, podría hacer lo mismo a la inversa. El ritmo de mi respiración se fue aminorando segundo a segundo tranquilizándome hasta quedarme completamente dormida.
11.Soy...
El brillo del sol me picaba los ojos, así que decidí levantarme, debería de ser temprano por que no escuchaba ruido alguno. Me recordó a la música que oía en mis clases de violín, mi violín… Me senté, sentí una frazada sobre mi, seguramente Bella debió arroparme cuando me quede dormida; acerque mi maletín. Al abrirlo vi en perfecto estado mí violín, hacía tiempo que no lo tocaba. Pase mis dedos por las cuerdas nostálgicamente, recodando los días en los que Elizabeth y yo pasábamos las tardes tocando al unísono. Cuanto la extrañaba a ella y a Danielle, por ellos había conocido a Robert.
Un vacio en el estómago me recordó nuestra última platica, tendría que recordar no volver a mencionar su nombre, si es que seguía en pie mi idea de borrarlo.
-Buenos días- me sorprendió Bella.
-ah!, si buenos… días, como dormiste?- pregunte despistadamente.
-creo que eso debería de preguntártelo yo a ti, tu fuiste la que dormiste en el sofá- dijo sonriendo.
-oh… yo bien… solo veía algunas cosas- dije cerrando mi maletín.
-es ese tu violín?- se acero a mi sin quitarle la vista.
- si… hace mucho que no lo toco, es un clásico, Elizabeth me lo regalo hace años- dije mostrándoselo.
-Es hermoso, he de admitir que no se nada de violines, pero me imagino que lo es- sus ojos paseaban curiosos por mi violín.
-si… eso creo- le seguí sonriendo.
-Bueno… ¿Qué quieres desayunar?- me preguntó caminando hacia la cocina.
-verás…. Podría… mejor tomar una ducha… no tengo apetito- acerque mis lentes para apreciar su desición.
-Oh… esta bien, vamos te enseñare donde queda el baño- tomo de mi mano y agarre rápido mi maleta.
Subimos las escaleras lentamente. Fue la primera vez que subí al segundo piso, las escaleras no eran tan angostas, acababan con un cuarto a la derecha y un pasillo a la izquierda, en medio parecía ser el baño ya que se asomaban por la puerta abierta y al finalizar el pasillo, estaba otro cuarto.
-Es este…- me abrió la puerta.
-gracias Bella, me apresuraré para ir por las compras- dije calurosamente.
-ah… no te preocupes esta bien- bajo seguramente a desayunar.
Cerré la puerta del baño antes de abrir mi maleta, no sé como es que tuvo tiempo él de hacer esta maleta, no creo que haya habido tiempo para empacar mi ropa, mucho menos mi ropa interior, me ruborice al encontrar tres prendas interiores en uno de los compartimientos, me pregunto como es que supo donde estaba cada cosa. Mi piel se erizo, era mejor no averiguarlo, mas si me hacia pensar en él. Saque una polo rosa junto con mi sudadera gris y una playera de manga larga color verde, Cuando abrí la llave del agua, caía fría por mi cuerpo, me sentía plena, como si el baño fuera una recarga de energías. Me atreví a usar los productos personales de Bella, en ausencia de los míos, llevándome un gran cargo de conciencia; la verdad era que yo no traía mis cosas, debía comprarlas pronto. Salí de la ducha y rápido me cambie. Seque mí cabello y me puse mis lentes.
Bajando las escaleras con mi maleta, encontré a Bella doblando la cobija con la que dormí.
-em… Bella, gracias por la frazada- dije apenada.
-de nada- dijo al devolver la frazada al sofá.
-Ya has desayunado?- asintió ella- bien!, vamos de compras, que desgraciadamente me he tomado al delicadeza de usar tu shampoo…- huí tomando mis llaves y acercándome a la puerta.
-jajajja, no importa, pero espera, iré por las llaves del volvo- corrió a la cocina.
- no, espera, manejo yo, quiero saber donde quedan los lugares- le dije mostrando las llaves de mi corsa negro.
-Oh… supongo… que él lo trajo- le vi parar sorprendida y regresar a la puerta.
-si… vamos, que tengo licencia, no te preocupes- dije tomando de su mano.
-Michelle, los oficiales no siempre le dan la licencia a personas calificadas eh!...- se burlo, cerrando la puerta de su casa con seguro.
El cielo estaba cubierto por nubes grises, parecía que comenzaría a llover en cualquier momento. Me fui al lado del conductor y abrí las puertas-pues… creo que en algunos momentos averiguaras si estoy o no calificada- reí por lo bajo al ver su cara de susto, en verdad me había creído.
-ehm… vamos- sonrió indecisa entrando al corsa.
Llegamos en menos de 10 minutos, todo en Forks estaba seguido, bueno quitando las distancias, pero como eran pocos los establecimientos, todo podría decirse que estaba seguido.
-bueno, podría asegurar que tu no eres de esas personas que le paga a los oficiales de transito para pasar- sonrió pícaramente.
-jhajahjahj, creo que no, tuve que aprenderme los nombres del motor para pasar Bella, fue todo un show- dije al entrar al supermercado.
- y solo querías la licencia?- dijo sorprendida.
-se supone…- rodé los ojos.
-jajajjajajaj- reímos juntas- Si quieres nos vemos aquí en 10 minutos, son pocas las cosas que necesito y tu podrías ir a "investigar" el lugar- se acercó a los carritos.
-no, te acompaño- le seguí.
La sección de verduras fue una experiencia reveladora, a Bella no le apetecían del todo, tomaba una que otra y la dejaba en el carrito, yo solo tome una bolsa de uvas. Cuando llegamos a los lácteos y tome 4 litros de leche ella me sonrió, al parecer también le gustaba la leche. – eres algún tipo de becerro o que?- pregunto cuando pasamos por una caja de cereal.
-bueeeno… eso solía decir mi Papá también, supongo que en cierta parte eres prima de una oveja- sus ojos casi salían de sus orbitas- bueno.. es que… Papá solía decirme oveja, por mi cabello y por la forma en la que tomaba leche, deberías ver mi cabello cuando trato de "enchinarlo"… bueno a decir verdad, podrías verlo cuando me levanto- reí, Bella ya me había visto recién levantada.
-jhajahjahjah, supongo, esa analogía me agrada- se sonrojo por alguna razón para mi desconocida, tendría que preguntarle después.
Pasamos cerca de unas mecedoras de madera y tuve el desliz de correr a sentarme a una de ellas- mira Bella!, que tal? Para nuestros años de vejez- reí eufóricamente, ya nos imaginaba a las dos en aquellas mecedoras, gritando al no poder oírnos y tomando algún tipo de limonada.
-emg… si claro- la vi pasar drásticamente de un color amarillento a blanco. Camino rápido a la sección de comida para perros.- temes al tiempo Bella?- agarre un frasco con pelotas para no mostrar todo mi interés en su respuesta.
-si… bueno, podría decirse, ¿Y es que no todos lo hacemos?- sonrío suplicante.
-supongo, por diferentes razones…- mire sus asustados ojos unos segundos.- pero tu sabes… la mayoría son las mismas- deje el producto en el estante.
-si, vayamos por las demás cosas- se llevo rápido el carrito hacía los demás estantes.
Me dio algo de risa lo poco que escondía sus sentimientos Bella, era tan clara. Sabía que para futuro, sería fácil saber como se sentiría.
Cuando acabamos de comprar la comida, fuimos al área de tocador. Me sorprendió encontrar mi usual marca de Shampoo, aunque estaban todos los productos, supongo que no es muy conocido, ni aquí ni haya, pero tampoco yo era tan especial que digamos a la hora de escoger mis equipos personales. Llevé mas cosas al carrito y caminamos por un área de ropa y recordé mi escasa variedad de la misma.- Bella, creo que debo comprar algo de ropa… no tengo mucha de cual escoger, otro día vendré, tal vez y Alice me quiera acompañar- sonreí, la idea de pasar tiempo con aquella persona me tenía emocionada aunque a veces las compras me ponían exhausta.
-esta bien- sonrió y llevamos el carrito para pagar- pero ten cuidado, no estas completamente enterada de cómo serán esas horas- volvió tal vez a recordar sus momentos Alice'compras, lo que me dio tiempo para adelantarme y alcanzar a pagar la cuenta, no dejaría que además de que Bella me aceptará en su casa, tuviera que pagar ella las cuentas. Saque el efectivo que tenía en los bolsillos. Despues de todo usar los anchos y vacios compartimientos de tu violín servían como alcancía, durante todos esos años, era buen escondite.
-hey! Michelle!, que haces ahí!- escuche molesta a Bella por atrás, para gloria divina todos los productos habían pasado y yo ya había entregado el dinero.
-ehm… pagó?- dije nerviosa guardando el cambio.
Me entrecerró los ojos como aquella vez en la cocina, de verdad cambiaba de temperamento fácil.- me tocará a mí a la próxima, estas avisada- sentenció.
-oh… si, esta bien- dije riendo al ver el peligro de su furia desvanecerse.
Caminamos al auto con las bolsas en silencio. Abrí la cajuela metiendo las bolsas.
-Bella, cuando vuelven los Cullen de aquel viaje?- pregunté sin querer cerrando la cajuela.
-eh… creo que el Lunes… si, creo que mañana- entramos al coche.
-Oh… que bien, mañana les veré- sonreí, Si aquella era la familia de Bella y todos eran tan divertidos como los hacía ver cuando hablaba de ellos, estaba segura que todos me agradarían.
Me sonrió de vuelta y viajamos de regreso en silencio.
Al llegar y bajar la despensa, subí el pequeño escalón para la casa y caí con las bolsas sobre mí.- mmpff!, todo bien!- me levanté- es que… me desequilibre… je!- me sonroje rápidamente, no había nada con lo que caerme, podría culpar a mis tennis, ya que estaban medio húmedos. Pero algo de mí le dio la culpa a lo débil que me sentía, las cosas se me hacían mas pesadas de lo normal.
-suele pasar- dijo Bella cuando entramos y guardamos las cosas.
- he de suponer que te pasa seguido?- pregunté forzando la puerta del refrigerador para meter las uvas al congelador.
- acaso has metido las uvas al congelador?- pregunto sorprendida.
-es que… me gustan congeladas, si no te agradan digo puedo separar una parte…- jale la aquella puerta de nuevo con todas mis fuerzas.
-ah… no, no suelo comer uvas en realidad, solo me pareció extraño- dijo acabando de guardar las cosas.
- je-je - me había definido, "extraño" era la palabra mas usual en mi forma de ser- deberías probarlas- camine al sofá. Podría ser tal vez por el momento mi lugar preferido, ya que sería multiusos para mí. Me senté dejando el maletín de mi violín en mis piernas. Lo abrí, era completamente igual al día que me lo había entregado Elizabeth. Ese día recuerdo haberme dormido de madrugada, tocando cada pieza que apenas estaba aprendiendo.
-algún día…- sonrió entrando a la sala- podrías…- apunto al violín y se sentó frente a mi.
-claro, solo que… solo llevo pocos años en esto- nerviosa tomé mi violín.
-esta bien, no tampoco soy muy buen público- se acomodo.
Me quite la sudadera y posicione el violín en mi hombro, parándome de frente a ella. Trate de recordar alguna partitura, pero solo recordé a Chopin, aunque la pieza era en piano, meses atrás la había encontrado adaptada para violín. Comencé recordando los elegantes recitales de mis clases, me deje llevar por el sonido y cerré mis ojos, dejando el exterior completamente. Por unos segundos me imagine a lado del piano de Elizabeth y en la repisa tocando, a Danielle platicando con ella y Robert entraba como todas las tardes en aquel salón y me miraba solemnemente. Mi cuerpo se mecía lentamente y por unos segundos sentí el roce de mis lágrimas en mis manos. Sin enterarme habría comenzado a llorar dejándome llevar por las notas.
Abrí mis ojos lentamente y observe a Bella frente a mí con sus ojos cerrados, sonreí por dentro y gire mi vista aun tocando por la sala. Me conmociono encontrar a dos personas mas en la sala, tanto, que hice un sonido chillón.
Estos muchachos, eran tan pálidos como Elizabeth , Danielle y Robert, tenían ojeras marcadas bajo los ojos, se les parecían tanto. Sentí mi cuerpo temblar, estos personajes me habían tomado desprevenida, me gire de nuevo con Bella, había abierto los ojos para ver la causa de mi silencio. Su cara mostraba alegría y sus ojos brillaban como nunca.
-EDWARD!!- corrió al muchacho con pantalón de vestir y camisa tinto, su cabello era de un color cobrizo y el que estaba a su lado tenía un jean y una camisa color azul marino, su cabello era color negro y lacio.
-Bella...- se estrecharon mutuamente. Me dedique a sonreír, era lo único que podía hacer, no les conocía. Guarde mi violín y acomode mi maletín.
-Te extrañe como no tienes un idea, me alegra que estés bien- la cara de "Edward" era perfecta, al igual de la de aquel muchacho, parecían sacados de una revista o algo por el estilo.
Me sentía fuera de lugar, mi prima estaba con su novio y hace días que no se veían y yo junto con aquel muchacho estábamos de cuartetos mal vistos.
-Yo también- dijo Bella dándole un apasionado beso, que solo logro apenarme mas por estar en aquella habitación, era mejor voltear a la ventana, si… la ventana, me pregunto que auto traerán. Me fui acercando lentamente a la ventana.
-ejem…- escuche, a el muchacho de jeans, estaba intentando llamar la atención de la pareja. Edward y Bella se separaron lentamente, creí que se desmayarían con la trayectoria de aquel beso, había durado algo de tiempo.
-Perdonen mis modales… Bella, el es Thomas un viejo amigo de la familia- su voz sonaba tan aterciopelada. Me pregunto si los demás Cullen serían como el.
Bella parecía despistada y quien no después de aquel beso.-gusto conocerte al fin Thomas- dijo sonrojada. El rostro de Thomas era sereno, no mostraba sentimiento alguno, bueno si se ve a la pareja a lado suyo, estoy segura que se le vería así a cualquiera.
-y….- se me quedo viendo unos segundos Edward, seguido por Thomas y después por la despistada de mi prima.
-ah… me llamo Ann Michelle Swan Conell - dije nerviosa, sin esperar, se acercó a mí.
- me alegra conocerte Michelle, mi familia te manda saludos- dijo con una mueca de sonrisa el novio de mi prima, tendiéndome su mano. La estreche rápidamente y por inercia mi mano se sostuvo en el aire esperando el momento en la que Thomas y yo fuéramos presentados
- Thomas Scott- arrugó un poco la nariz, sus ojos me llamaron la atención, los de ambos eran de un mismo ocre que desgraciadamente me traían algún tipo de nostalgia por mis amigos recordándomelos vagamente. Pero los de Thomas al verme se tornaron negros, lo cual me hizo alejarme pocos centímetros de el.
-a… es un.. un gusto conocerlos- dije temblando. Mi cuerpo me estaba traicionando y por alguna razón mi corazón comenzó a tamboritear rápidamente.
-Te escuchamos tocar, lo haces muy bien Michelle- dijo Edward cordialmente. Tomó la mano de Bella y se sentaron frente a mí.
-eh… gracias, yo…- mi mirada seguía en los ojos de Thomas y le sentí acercárseme lentamente, giré mi mirada nerviosa con Edward y Bella- Bella-me-ha-dicho-que-tocas-muy-bien-me-gustaría-oírte-algún-día – atropelle mis palabras nerviosa.
Scott se sentó grácilmente a mi lado. No recuerdo la última vez que me había sentido así, Scott me ponía nerviosa. Muy nerviosa, no solía comportarme así, Scott parecía tener algún tipo de poder fantasioso en mi, que me hacía quedar un poco mas torpe en mi habla y movimientos de lo normal.
Escuché la risa de Edward, después de aquella llamada creo que sería fácil diferenciarla.- cuando vayas a casa, espero toquemos juntos algún día- dijo alegre.
Por unos segundos, juraría que Thomas estaba a unos cuantos centímetros de mi rostro, pero al voltear a verlo lo vi del otro lado del sofá- si… a mi también me gustaría…- ¿Cómo?… pero si el… Sentí como si un detonador comenzará en mi cabeza, cada segundo me iba crispando más y sentía sudar frío mi cuerpo.
-Edward y los demás, han venido solos?- pregunto Bella. Su cara estaba recostada en el hombro de Edward y sus manos permanecían intactas una sobre la otra. La paz que reflejaban me tranquilizo un poco, pero aun sentía mi cuerpo sudar frío y mi corazón aun seguía acelerado por la cercanía de Scott.
-llegarán pronto, nosotros hemos venido en el auto de Scott, ellos fueron a dejar las cosas del camping a casa- dijo sonriendo. Por algunos segundos veía la nariz de Edward perderse entre el cabello de Bella. Parecían complementarse mutuamente, los ojos de Bella brillaban y desplegaba una alegría enorme, Edward parecía la pieza que le faltaba a Bella.
Cierto… el viaje fue por que salieron de camping...- y ¿Qué tal el camping?-
- tendrías que ver a Edward perseguir…- un gruñido no dejo terminar a Scott, no pude ver bien de donde había provenido.
-¿Perseguir?, ¿Perseguir qué?- pregunte, no me imagino a Edward persiguiendo algo, a menos que lo terminen persiguiendo una manada de lobos o que a Edward le guste perseguir ardillas, aunque no creo que se ese tipo de personas… no…no creo. Bella abrió sus ojos completamente en sorpresa y rió nerviosa- no creo que Edward sea del tipo de personas que persiguen animales, no me lo imagino persiguiendo una ardilla- dije entre risas. Scott me siguió, mientras Edward y Bella se miraban.
-bueno…. Verás, cualquier cosa para entretenernos, pero te aseguro que ardillas no, mas bien podría decirse que a Emmett cuando comienza a molestar- sonrió Edward.
-supongo… - era entonces que Emmett era el mas chico y molesto?...
- ¿Cuantos años tienes Ann?- pregunto algo indiferente Scott mirando fijamente a Edward.
- 17- dije sería. Scott me parecía del tipo de personas frías y calculadoras de las películas, con un aire misterioso que usualmente los personajes solo se crean a si mismos, para aparentar en los demás puro y mero interés.
-Entonces, supongo que entrarás pronto a la universidad verdad?- pregunto Edward.
-si… eso creo- No estoy segura como lo haré, aunque creo que la cuenta que me había hecho Papá era para pagar mi universidad, si… tendría que arreglar los tramites y con eso de que me creen muerta… estará algo complicado…Pase la mirada por toda la habitación, seguía sintiéndome incomoda, Bella y su novio seguramente necesitaban tiempo a solas y aunque Scott me ponía nerviosa, debía hacer algo para darles tiempo.
-Scott… ya comiste?- pregunte lo mas dulce que pude, con el tipo de personas como Scott, debías tratarlas diferentes.
El asintió con la cabeza. Parecía quererse guardar las palabras para el mismo.
-ohm… quisieras…- dejarlos un tiempo a solas, mi corazón comenzó a palpitar velozmente y sentí caliente mi cara- acompañarme a comprar algo para comer?- dije temblando. Así no era yo, en algún otro momento no me habría atrevido si quiera a hablarle. Note que Scott miro rápidamente a Edward y el asintió.
-Lo siento, tal vez Alice y los demás te quieran acompañar- se acomodo en el sofá sin si quiera voltear a verme.
-Oh… si, seguro, perdona por preguntar. Entonces iré sola, nos veremos Edward, Bella, vendré en poco.- agarre mi cabello con una peineta y me estire un poco para tomar el maletín con mi violín. La gente puede ser verdaderamente arrogante cuando le place, verdad Scott… Lo mire unos segundos al pasar frente a el, bufó y volteo su cara al otro lado, acaso huelo mal? O es que así es como naturalmente se comporta?...
Edward comenzó a reír de la nada.- gusto en conocerte Michelle- dijo.
-igual… nos vemos - dije seca caminando a la puerta. La arrogancia de "Thommy Scott" me había subido un poco el humor.
- en pronto comenzará a llover, cuida tus llantas Michelle- escuche a Bella.
-ah… si, gracias- abrí la puerta y me encontré con cuatro personas en la entrada. Frente a todos estaba una pequeña persona con el cabello negro y lacio con sus puntas por todos lados, tenía una hermosa sonrisa en los labios y tras ella estaba un muchacho rubio y alto, seguramente Jasper, de lado estaría entonces Emmett y Rosalie. Quería decir entonces que la pequeña frente a mi era Alice.-eh… Hola, yo… Ann Michelle Swan Conell- dije zombie levantando mi mano. Todos estaban dotados de una si quiera innombrable belleza y Rosalie parecía modelo de pasarela- soy.. soy…- dije temblando, me sentía tan poca cosa alrededor de aquellos hermosos rostros.
-la prima de Bella!!- dijo gritando y saltando hacía mi Alice.
-si…. – escuche reír a Scott, que le parece tan gracioso?... le mire unos segundos y regrese con los demás Cullen abriéndoles la puerta.
-yo soy Alice Cullen y el- apunto a Edward – y ellos- apunto a los detrás suyo- son mis hermanos… a… y el…- busco con la mirada seguramente a Scott- es adoptado- dijo sonriente.
Por alguna razón estallé en risas al escucharla- jajajajaj- había escuchado que todos en realidad eran adoptados, pero esto era como decir que Scott era el extraño de la familia.
Los demás Cullen pasaron a sala- Jasper- sonrió él al pasar frente a mi.
Emmett paso por último a la sala- ella es mi esposa Rosalie Hale y yo soy Emmett Cullen- me abrazo fuertemente después de sonreír. Ahora comenzaba a pensar que Elizabeth, Danielle, Robert y ellos pertenecían a un mismo club y se reunían cada fin de semana en los dichosos campings.
-uh…- mis pies flotaban en el aire y mi maletín junto con ellos- yo… yo… me alegra conocerlos- mi vista comenzó a nublarse. Sentía que el mundo me jalaba en dirección al piso.
- saludos también para ti Mich- me movió de un lado al otro, dios! Ahora estoy completamente segura que Emmett no es el mas chico, bajameee!!. Escuche a todos reír por detrás, estoy segura que sería esta una divertida escena, pero Emmett comenzaba a asfixiarme.
-Em… Emmmeeett!, podrías…- me faltaba aire para seguir respirando, tenía gran fuerza.
-Emmett suéltala!- chillo Alice.
Al escucharla el fortachón de Emmett me soltó y caí al piso de sentón- gracias…- dije apenas a un audible sonido.
Emmett se fue apenado a lado de su esposa Rosalie. No recordaba la parte en la que Bella me había nombrado su matrimonio, pero lo deje pasar y trate de pararme lentamente, el suelo se me movía rápido y parecía estar temblando.
-Bueno… creo..- suspire y moví mi cabeza tratando de sintonizarme- necesitan hablar unos… momentos a solas… yo iré a… a haya- dije caminando a la puerta aun abierta. Cerré la puerta tras de mí sin esperar su despedida. Cada paso que daba me pesaba mas el cuerpo, todo se movía tan rápido, Emmett de verdad es fuerte…. Creo que no podré manejar.
Sentí mi cuerpo mas y mas pesado, me gire para volver a entrar, seguramente estaba apunto de desmayarme, pero no alcance ni dar otro paso mas y caí desmayada. Solo recuerdo haber visto una silueta al marco de la puerta y tras esto caer inconsciente en el piso.
¿Qué les parecio?
Si algun tipo de duda les viene, dejenlo en el review.
Por lo pronto:
La relacion entre Robert y Michelle es algo complicada, como ya podrán ver, pero aclarando, Michelle y él tienen una pequeña historia y desde los inicios de su amistad, Michelle había hecho todo para quedar bien con Robert, por que él le veía algun tipo de defecto y ella tratada de cambiarlo. Como, si tenía algunos (segun Robert) kilos demas, ella adelgazo para el, o sea que esta dispuesta y cambio para él.
En cuanto a lo de que Robert no esta dispuesto a esperar mas, es por que el es mayor que Michelle por tres años, por tal recibe otro tipo de intereses, ( no a lo que piensen) y tomando en cuenta que a la Madre de Michelle no le agradaba Robert y tenía cierto pleito con su hermano, la relacion no se había podido llevar a cabo.
Bueno eso es todo, ya estoy con el adelanto del siguiente capitulo.
Muchas gracias a todos aquellos que pasan a leer, mas a los que me dejan review.
Afiliadas:
1-Michesica
2.Bruja Say Say
3.Yurii Cullen (gracias por tus reviews)
Bises a todos
(V)ichesica
I s2 EdAnMaCu !!
