Friend Zone.
XI: Primera Impresión. (I)
Palabras: 1.050
Una muy jovencita Hinata no despegaba la vista de las rejas que daban a la calle concurrida, muchas personas pasaban y todas parecían llevar prisa, pero ninguna era la que ella estaba esperando.
¿Habría pasado algo?
Kö jamás había tardado tanto. En realidad, él nunca había tardado nada; apenas ella salía del salón donde cursaba cuarto grado, podía verlo asomarse por una entre las bonitas barras de metal llamándola por su nombre.
La idea de quedarse sola en el colegio era un temor oculto que estaba ganando terreno en su mente. Se removió incomoda en el sitio donde permanecía sentada: ese era el terror más grande para un niño de ocho años.
—Oh, Dios... —Hinata casi salta al escuchar una voz a su lado, pero se relajó al ver que no era a ella a quien se dirigía. Era una niña rubia de lindos ojos azules, una mochila de la Barbie (con quien curiosamente tenía mucho parecido), que miraba soñadoramente hacía un punto desconocido. Hinata pensó que era muy linda y se ruborizó levemente cuando los ojos azulados se centraron en ella. Inclinó el rostro tímidamente—¿No te parece que Sasuke-kun es muy lindo?
Los ojos perlados se abrieron con sorpresa.
¿Le estaba hablando a ella? Por lo general, no muchas personas le dirigían la palabra –en realidad, ella estaba usualmente sola-, y menos de esa manera tan… ¿Natural? ¿Sorpresiva? ¿Despreocupada? No sabía cómo catalogarlo ni lo que se suponía tenía que responder. —¿S-Sasuke-kun?
—¿No lo conoces? —el rostro de la rubia se contrajo, y su voz sonó como si fuera algo imperdonable no saber sobre el dichoso Sasuke-kun—Míralo, míralo… —la vio inclinarse un poco antes de susurrarle—: es el niño guapo que viene por allí. A las tres en punto.
Hinata giró la cabeza justamente en esa dirección, encontrándose con dos niños caminando hacia ellas. Bueno, en realidad, caminaban hacía la salida, pero tenían que pasar frente a ellas para lograr su objetivo.
Eran tan opuestos como el día y la noche. Su atención se centró especialmente en el niño bajito que parecía el más alborotador. Su cabello es como el oro, pensó, y las sonrisas zorrunas que daba cada dos por tres, junto con esos gestos exagerados le hicieron sentir una sensación agradable, aunque no tuviera ni idea de qué estaría diciendo. ¿Qué serían esas marcas tan curiosas en sus mejillas? ¿Era ese Sasuke-kun? ¿Por qué jamás lo había visto antes?
El otro tenía el cabello oscuro como el cielo nocturno, al igual que sus ojos. Caminaba con los manos en los bolsillos del pantalón escolar y parecía estar fastidiado por la conversación del que, ella adivinó, respondía al nombre de Sasuke. Hinata pensó rápidamente que era un amargado… ¿Quién sería ese?
—¡Aw, Sasuke-kun camina de forma tan cool! —exclamó la primera fangirl que Hinata conocía en la vida, y eso la hizo desviar la mirada de nuevo hacía el chico rubio. ¿Sasuke-kun caminaba de manera cool? Ella era una niña pequeña, además de tímida y solitaria, no tenía mucha idea de lo que era cool o no, pero…
Bueno, sí, podría decirse que era cool. Al menos le agradaba la forma en que andaba alzando sus rodillas bruscamente, con ambas manos sobre su nuca… Parecía tranquilo y libre, completamente feliz… Y el reflejo de la luz del atardecer hacía que el cabello rubio brillara de manera extraña. Se veía lindo.
En verdad, Sasuke-kun era lindo.
Quizá tan lindo como su primo Neji… Ah, se corrigió mentalmente, a Neji no le gusta que le digan lindo… él es… ¿Cómo era? Ah, sí, "guapo".
El otro, su acompañante azabache, parecía verdaderamente estoico. En los minutos que llevaba observándolo no había movido un solo musculo de la cara…
Aquellos dos contrastaban drásticamente.
De repente, cuando ellos dos pasaban frente a ellas, a unos siete metros de distancia, los ojos azules del niño rubio se clavaron en los suyos, grandes y perlados. Ella rehuyó la mirada tímidamente, encontrando las tabletas del suelo mucho más interesantes. Cuando reunió el valor miró a la chica sentada a su lado, quien murmuraba cosas sin sentido y parecía emocionada. —Asdf… ¿Viste eso? ¡Estoy segura que Sasuke-kun me miró!
Los niños ya habían desaparecido.
—M-me gusta… su cabello… —pronunció en un susurro, chocando sus índices suavemente en una extraña manía que tenía desde siempre—Es…
—¡A mí me gusta todo de Sasuke-kun! —chilló la rubia, pero le sonrió. Hinata se sentía extrañamente bien a su lado. Le intimidaba un poco, pero también le divertía y era agradable—Pero tienes razón, su cabello es uno de sus más grandes atractivos —asintió sabiamente.
—S-Sí… Bueno… —una sonrisa humilde se posó en sus labios—el cabello rubio… es lindo.
La niña le dedicó la más genuina mirada de confusión, luego de incredulidad. —¿A quién demonios estabas mirando? —preguntó exaltada—¡Sasuke-kun tiene el cabello negro, negro!
¿Negro?
Abrió los ojos.
¿El chico de cabellos negros y gesto malhumorado era el tal Sasuke-kun? No pudo evitar sentirse algo, algo decepcionada, lo más decepcionada que puede estar una niña de casi nueve años al descubrir que el único niño de su edad que le ha parecido agradable no es Sasuke-kun… O sea nada.
Pero si entonces el azabache era Sasuke-kun… ¿Quién era el niño rubio?
—P-pero… ¿Y... el otro niño? —cuestionó con voz suave, sintiéndose apenada por haber estado en un error todo el rato.
—¿El otro? —ella preguntó, frunciendo el ceño como si tratara de recordar. Hinata no podía creer que hubiera pasado tan desapercibido para ella—¡Oh, Dios, hablas de Naruto! ¡Guac, guac!
Naruto.
Esa fue la primera vez que escuchó ese nombre.
—¡Hinata-sama!
Sonrió aliviada al ver los ojos preocupados idénticos a los suyos llamarla desde afuera, se despidió de la niña rubia con una inclinación suave de cabeza y corrió hacía él.
Sólo fue cuando estaban en el auto y mientras Kö se disculpaba por haber tardado, explicándole que fue gracias a una llanta desinflada, que Hinata recordó que no había preguntado el nombre de la bonita niña.
Bueno, pronto sabría que se llamaba Ino. En cambio, pasarían dos años para que ella viera nuevamente a Naruto… y eso no la angustiaba mínimamente en ese momento.
Hinata no tenía idea del papel que el chico animado y rubio jugaría en su vida.
¿Quién hubiera podido adivinarlo?
No sé si se habrán dado cuenta, pero estoy tratando de subir un capítulo diario al menos por estos últimos días de vacaciones ._.
Con respecto al capítulo, espero que no quieran matarme xD´D Lo escrito escrito está. Hemos visto a una Hinata de ocho años mucho más tímida a la actual, mucho más solitaria y mucho más quebradiza. Sinceramente creo que la actual es algo más fuerte, mucho diría yo. Y sí, éste es el primer recuerdo que ella tiene de Naruto... Aunque ella no lo olvida ese día, porque además de todo ella entabló una conversación "normal" con una niña, ella en realidad (la Hinata de ocho años) no le da mucha importancia a él. Le da curiosidad, es todo, es un tipo raro y agradable, pero no es como si desde ese día hubiese quedado flechada- Es muy chiquita :3 Y no lo conoce los suficiente.
Sólo quería empezar este arco con la primera impresión que ella tuvo de él, el primer, primer, momento que lo vio :3 Es lindo. Si hay Primera Impresión (I), significa que continua. El siguiente será desde la perspectiva de Naruto y creo que les va a gustar... Es el primer capítulo que hago sobre él y estoy emocionada . Aunque será corto. Y claro, narrado bajo la mirada del Narutico de ocho años. :3
¿Les gustó? En fin, tengo otra duda. : ¿Les gusta que respponda sus rewievss por Inbox? A veces creo que soy una molestia... u.u ¿O preferirían que los respondiera junto a las notas de autor?
Personalmente no me gusta porque ocuparía mucho espacio y crea falsas expextativas -además mis notas de por si son largas u.u- pero si ustedes quieren...
¡Nos vemos!
