CAPÍTULO 11
Hermione y Ginny se unieron al equipo de Harry y Charly y continuaron con la pelea aunque los otros tres se sincronizaban tan bien que estaban igualados. Arthur fue a ver como llevaban el trabajo pero en vez de regañarlos se unió al equipo de Fred, George y Ron haciendo bolas rápidamente y atacando sobre todo a Harry y a Charly para que los otros bombardearan sin piedad a las chicas y no dieran tiempo al otro equipo a defenderse.
Parecía que se entendieran por telepatía por lo bien que lo estaban haciendo. En un despiste de los chicos que se estaban cebando con sus hermanos, Hermione se escabulló por detrás y, pillando a Ron por sorpresa, le metió una bola de nieve por la espalda.
Ron comenzó a saltar y a chillar intentando que la nieve cayera, Hermione se doblaba de la risa y los demás pararon la pelea para ver qué pasaba justo cuando Ron conseguía sacar la nieve de dentro de su jersey, todos rieron al ver lo que había pasado.
Ron se giró hacia su novia y, vengativo, comenzó a hacerle cosquillas hasta que la chica no podía defenderse por la risa y aprovechó que se le había abierto un poco el abrigo para coger el jersey por el cuello y meterle una bola de nieve en el escote.
Los demás se reían a carcajadas mientras Hermione sacaba nieve con la mano de dentro de su ropa y pegaba saltitos, los gemelos incluso se habían tirado al suelo de la risa. Cuando Hermione acabó de sacar toda la nieve le lanzó a Ron una bola en toda la cara y así comenzó otra vez la pelea entre los dos grupos.
Al cabo de un rato, Molly salió a buscar a Arthur extrañada de que aún no hubiera vuelto a entrar a la casa y se encontró con que todavía no habían hecho nada y estaban enfrascados en una pelea de bolas de nieve, sin ni siquiera darse cuenta de que ella estaba allí.
-¿SE PUEDE SABER QUE ESTAIS HACIENDO? –Todos pegaron un bote asustados y se quedaron mirándola sin saber muy bien que decir.
-¡ARTHUR, DEBERÍAS DE ESTAR CONTROLANDOLOS Y NO JUGANDO CON ELLOS!
-Molly, mujer, es navidad. Sólo nos divertíamos un rato. No te pongas así –Molly lo miró dolida, y se dio la vuelta y se marchó hacia la casa.
Arthur dejó a Charly a cargo de la situación y corrió detrás de su mujer. La alcanzó en la cocina y cuando se acercó a ella quedó sorprendido al ver que tenía los ojos acuosos.
-Cariño, lo siento. No te pongas así.
-Es que siempre tengo que ser yo la mala. A mí también me gustaría estar jugando con mis hijos pero, en cambio, tengo que preparar las habitaciones y la comida; y esta noche tengo a más de diez personas a cenar y no puedo decir que no hay cena porque es navidad y he estado jugando. Nadie me ayuda, lo tengo que hacer todo sola.
-Ven aquí –Arthur la abrazó y le besó la frente –Tienes razón, somos unos idiotas. Pero no te preocupes que te vamos a ayudar y esta noche tendrás una cena magnífica y la casa perfectamente decorada. Tú encárgate de la comida que yo preparo las habitaciones.
Molly sonrió y le besó suavemente en los labios antes de volver a sus quehaceres.
Fuera, Charly organizaba los grupos de trabajo –Fred y Ginny conmigo a decorar los árboles, George y Harry a desgnomizar y Ron y Hermione os encargáis del cobertizo.
Todos entendieron las intenciones de Charly al montar los equipos. Tenía controlada a Ginny porque no estaba seguro de la relación que tenía con Harry, separaba a los gemelos para que no dieran problemas y dejaba a la parejita un rato solos porque sabía que no iban a tener mucho tiempo para estar juntos el resto del día.
-No nos parece justo –Fred y George lo miraban cruzados de brazos.
-Si no queréis hacer más cosas, no os quejéis –Se giraron para hacer las tareas mirando a Ron pícaramente hasta conseguir que se le enrojecieran las orejas, soltaron una carcajada y, conformes, se distribuyeron en equipos y se dirigieron a hacer lo que les habían asignado.
Ron y Hermione, al entrar al cobertizo, se quitaron los abrigos y los dejaron colgados de una vieja percha para que se secaran porque estaban empapados después de la pelea. Ron se frotaba las manos intentando entrar en calor mientras Hermione empezaba a ordenar colocando lo que tenía más a mano.
Se fijó en dos enchufes que estaban tirados en el suelo y se agachó a recogerlos para ponerlos en la caja con los demás sin darse cuenta que con este gesto dejaba una panorámica increíble de su culo, vista que Ron no desaprovechó quedándose embobado mirándola.
Hermione se giró y al ver a Ron comprendió lo que había pasado y se sonrojó levemente, iba a decir algo cuando Ron la miró y sonrió de lado. Conocía ese gesto, era el que siempre ponía cuando tenía ganas de liarse con ella.
-Ahora no, Ron. Tenemos que arreglar esto –Hermione se dio la vuelta para seguir ordenando.
-Hermione… Que mi hermano lo ha hecho aposta para que tengamos un ratito a solas –Ron se pegó a su espalda abrazándola por la cintura.
Hermione dudó pero cuando Ron empezó a besarla en el cuello se rindió y se dejó arrastrar por Ron; éste se apoyó en una mesa y colocó a Hermione entre sus piernas de espaldas a él, sin dejar de besarle el cuello y acariciarle la cintura. Hermione sacó la varita haciendo que Ron dejara de besarla y la mirara sorprendido como realizaba un par de hechizos no verbales.
-¿Qué has hecho? –Ron la miraba extrañado de que se pusiera a hacer magia cuando la estaba besando.
-He cerrado la puerta y hechizado los cristales para que no se nos pueda ver desde fuera. Así no podrán molestarnos –Ron soltó una carcajada y abrazó de nuevo a su chica pegándola a él.
-Eres increíble –Hermione sonrió e intentó girarse pero Ron no la dejó.
Se mordió el labio aceptando el juego y giró solamente la cabeza para que su chico pudiera besarla en la boca mientras que levantaba un brazo y lo acercaba a ella cogiéndolo por la nuca. Teniéndola en esa postura Ron no pudo resistirlo y colocó sus manos encima de sus pechos, moldeándolos y apretándolos firmemente, provocando suaves gemidos que se quedaban ahogados entre sus bocas.
Hermione levantó el otro brazo para abrazarle, dejándole así completa libertad de movimientos. El pelirrojo aprovechó el gesto e introdujo sus manos para abrirle el sujetador, aunque batalló un poco en conseguirlo pues no tenía costumbre de abrirlo estando detrás de ella.
Hermione reía contra su boca suavemente, divertida de ver que de la forma más fácil era cuando no podía abrirlo. Cuando lo consiguió pasó sus manos por sus costados hasta la parte delantera, por dentro de la ropa, y subió el sujetador liberando los pechos de su chica para mayor comodidad.
Hermione rompió el beso y apoyó la cabeza en su hombro soltando suaves suspiros de placer. Ron aprovechó para besar su cuello y para acariciar sus pezones endurecidos apretándolos suavemente para que su chica gimiera.
Viendo lo excitada y entregada que estaba la castaña, decidió aventurarse bajando suavemente su mano derecha, mientras con la otra seguía estimulando sus pechos, bajando por sus caderas hasta que llegó al borde de su falta y tocó la piel de sus muslos acariciándola suavemente.
Hermione se estremeció cuando notó las caricias de Ron subiendo lentamente por el interior del muslo y no pudo evitar gemir cuando llegó a su ropa interior. Si anoche pensó que estaba en el cielo, ahora era incomparable con ninguna sensación anterior. En estos instantes, amaba su falda y no pensaba ponerse pantalones nunca más.
Ron estaba excitadísimo acariciando la intimidad de su chica por encima de sólo una fina tela, ésta estaba mojada y la humedad llegaba hasta sus dedos, haciendo que el chico se endureciera todavía más.
Hermione seguía perdida en sus caricias moviendo sus caderas contra la mano del chico para que hubiera más fricción, nunca se había sentido tan excitada. Se recostó un poco más sobre Ron y notó que no era la única en ese estado cuando algo duro se apretó contra la parte baja de su espalda.
La curiosidad le pudo y saltándose las reglas de juego se giró antes de que Ron tuviera tiempo de protestar. Le besó apasionadamente y dirigió las manos hasta la cremallera del pantalón, abriéndolo y bajándolos un poco teniendo así mejor noción del grado de excitación del pelirrojo por el gran bulto que había en sus bóxers azul marino.
Puso la mano encima y frotó suavemente, teniendo como respuesta que su chico la besara de forma salvaje y metiera otra vez la mano por dentro de su falda para acariciar su mojada entrepierna. Estuvieron un rato besándose mientras se tocaban mutuamente.
Hermione pensó que ya que había llegado hasta aquí podría avanzar un poco más. Así que metió los dedos por dentro del elástico del bóxer y se separó para mirar a su chico sonrojada, mientras se mordía el labio.
Ron también se sonrojó al ver sus intenciones pero se acercó y la besó levemente concediéndole el permiso para hacerlo. Se incorporó un poco para ponérselo más fácil y la chica le bajó los calzoncillos hasta la mitad del muslo. Sonrió ligeramente cuando la castaña abrió los ojos sorprendida.
Hermione estaba extasiada; como había supuesto, la línea pelirroja que partía desde su ombligo llegaba hasta el vello del chico que era tan rojo como el resto de su pelo sólo que éste estaba rizado. Su mirada se fijó en la erección de Ron, tenía la piel blanca y estaba salpicada por algunas pecas, apuntaba hacia arriba, y Hermione se sorprendió a sí misma pensando si sería capaz de albergarla en su interior, se sonrojó de nuevo y alejó esos pensamientos para centrarse en el momento; entonces se dio cuenta de que llevaba un rato quieta analizándolo y le miró asustada.
Vio como Ron tenía las orejas completamente rojas pero le miraba sonriente esperando su reacción. La chica acarició levemente la línea pelirroja hasta llegar a sus rizos para juguetear un poco con ellos; después, dándose valor mentalmente, cerró la mano alrededor de la dureza de su chico.
Le llamó la atención la atención lo suave que era su piel y el tacto duro pero elástico que se sentía al apretarla ligeramente. Levantó la cara para mirarlo de nuevo y vio como Ron había cerrado los ojos y echado la cabeza hacia atrás mientras apretaba con sus manos el borde de la mesa. Hermione movió suavemente su mano cerrada alrededor de él y oyó a Ron gemir todavía con los ojos cerrados.
-¿Voy bien? –Ron asintió y Hermione intensificó la caricia haciendo que Ron gimiera nuevamente. La chica se movía de arriba abajo por toda su erección disfrutando de las caras de placer del pelirrojo.
Hermione paró el movimiento cuando Ron puso una de sus manos encima de la de ella pensando que había hecho algo mal. Pero el chico sólo la apretó contra él, para que ejerciera más presión y aumentó la velocidad del movimiento.
Hermione siguió sus indicaciones y Ron volvió a agarrarse a la mesa suspirando. La castaña observaba embelesada la cara del pelirrojo que le miraba con los ojos entrecerrados brillantes por el placer.
-Mione… voy a… para –La chica ignoró el pedido, le besó suavemente y salió de entre sus piernas, colocándose a su lado y aceleró el movimiento. Ron gimió fuertemente y dejó caer la cabeza hacia atrás mientras eyaculaba.
Hermione no podía apartar la mirada, extasiada. Era la primera vez que lo veía y le había llamado mucho la atención. Pasaba su mirada del charquito que se encontraba entre los pies de Ron a su dureza, la cual estaba brillante y goteaba.
Cuando Ron recuperó el aliento se asombró de que Hermione todavía lo tuviera agarrado. Le cogió la mano suavemente y se la apartó, sonriendo divertido cuando ella reaccionó, dándose cuenta de que no lo había soltado y se sonrojó avergonzada.
Hermione se fijó, en ese momento, es que tenía la mano manchada y frotó los dedos sobre ella, curiosa. Entonces fue Ron el que se sonrojó por haberla manchado. Cogió un trapo que había encima de la mesa y se lo pasó a Hermione para que se limpiara mientras él se abrochaba los pantalones.
Se terminaron de acomodar la ropa y Hermione utilizó un hechizo para limpiar el suelo. Ron se acercó a ella y la abrazó contra él, besándola en la frente.
-No tenías que llegar hasta el final.
-No tenía por qué, pero quería hacerlo –Hermione se puso de puntillas y le besó suavemente en los labios.
Mientras tanto, Harry y George acababan de lanzar a los últimos gnomos.
-¿Podríamos acercarnos al cobertizo? –George le miraba sonriendo, intentando convencerlo.
-¿Para qué? No creo que pintemos nada allí.
-Vamos, Harry. No seas aguafiestas. Sólo mirar que están haciendo –George hacía un puchero gracioso para que se riera.
-Te aseguró que, hagan lo que hagan, no tengo ningún interés en verlo.
-Bueno, pues no mires. Yo lo haré por los dos –George se dirigió con grandes zancadas hacia el cobertizo, seguido por un derrotado Harry.
Cuando llegaron, Harry se apoyó suspirando en la pared mientras George intentaba husmear por la ventana.
-Esta negro.
-¿Qué?
-El cristal, está negro. No puedo ver nada –Harry se rió entre dientes.
-Te recuerdo que es Hermione la que está dentro –George se veía entre sorprendido y mosqueado porque la castaña fuera más hábil que él.
-Sí, pero yo tengo más recursos –Sacó del bolsillo unas orejas extensibles e intentó colarlas por debajo de la puerta. Infructuosamente –No puedo creerlo. Le ha hecho un hechizo de imperturbabilidad a la puerta.
Harry no pudo contener la risa viendo el mohín de frustración que hacía el pelirrojo por no poder espiar a la parejita.
Justo en ese momento, se abrió la puerta del cobertizo y salieron Ron y Hermione con la ropa completamente colocada.
-¿Qué estabais haciendo ahí dentro? –Harry notó que a Ron se le sonrojaban levemente las orejas pero Hermione mantuvo el tipo y George no se dio cuenta de nada.
-Limpiar –Hermione se apartó y le mostró a George cómo el interior estaba sin una mota de polvo y completamente ordenado.
Harry y Ron los dejaron discutiendo mientras ellos terminaban de decorar el exterior.
-Y si sólo estabais limpiando, ¿por qué la ventana estaba negra?
-¿Qué está negra? ¿Tú estás seguro?
-Pues claro –George se acercó a la ventana y vio que estaba normal, pudiéndose ver el interior perfectamente. Se quedó anonadado, pero se recompuso rápidamente.
-¿Y el hechizo de imperturbabilidad de la puerta?
-¿Qué hechizo?
-El que había para que no pudiera meter las orejas extensibles.
-¿Estabas intentando espiarnos?
-Eso ahora no viene al caso. Contesta.
-No había ningún hechizo –Hermione lo miraba indignada con los brazos en jarras.
-¿Y, entonces, por qué no podía meterlas?
-No sé, a lo mejor no la sabes meter –George dudó, pero se recompuso enseguida y señaló a Harry que se acercaba con Ron después de haber terminado de decorar el cobertizo.
-Él está de testigo.
-Yo no vi nada, yo sólo estaba apoyado contra la pared –George le miró con la boca abierta.
-No sé, hermano, yo creo que deberías mirártelo. Tanto experimento que hacéis no puede ser bueno –George se giró y se fue hacia la casa cabizbajo, pensando si no habría sido todo imaginaciones suyas.
Los otros tres rieron. Ron cogió a Hermione por los hombros y la pegó contra él, dándole un beso en la mejilla.
-Eres genial –Hermione se sonrojó levemente y le devolvió la sonrisa, mientras se dirigían tranquilamente hacia la madriguera.
N. de A:
Gracias a natys, ru-em, Nimue-Tarrazo, gotica, Alemar107, anna, cristy weasley, dreamhp, Ginny, Alexa Jane Black, dark.angel.o.2615, Rosie Lovegood, Capuchina, Gelen, …90, isadora, Foaby y spelliarmusgirl por los fantásticos reviews que me habeis dejado.
Además, agradecer a natys, Alexa Jane Black, Capuchina, Foaby y spelliarmusgirl por haberme añadido a favoritos o a alertas. También a todos aquellos que lo han hecho con fuego rojo aunque os contestaré allí cuando suba el siguiente capítulo.
Ahora a contestar los anónimos: gotica (Siento que estuvieras esperando hasta tan tarde el capítulo anterior, quería haberlo subido por la tarde pero me fue imposible. Aunque intenté compensarlo subiéndolo lo más pronto que pude), Anna (Espero que este capítulo también te haya gustado), cristy weasley (Muchas gracias por decir que el fic te parece bueno, es una alegría oírlo. Me encanta Charly y quise poner cómo pienso que fue la relación entre ellos de niños), Ginny (Yo también me reí escribiendo a Ginny cayéndose, me encantan los Weasley e intentó poner como creo que serían las relaciones entre ellos. Y realmente creo que en algunos momentos Fred y George le tienen celos a Ron), Rosie Lovegood (Creo que es una lástima que no se viera nada de los Weasley de pequeños y me halaga que creas que la que yo me imagino es la mejor), Gelen (Me alegra de que te decicieras a dejarme un review. Gracias. Espero poner pronto algo más de Harry y Ginny. Al final acertaste y en este capítulo había hot), …90 (¿Te parece bien cómo a ignorado Hermione el pedido de Ron? Aunque no creo que Ron vuelva a tener miramientos con eso. Por cierto, vivimos cerca, a lo mejor alguna vez incluso nos hemos cruzado por la calle), Isadora (Gracias por el review, me alegra saber que te enganchó tanto que te lo leiste de golpe. Espero que no te desvelaras muchos y terminaras tu maqueta a tiempo) y Foaby (¡Volviste! Pensé que te habías hartado de esperarme y me habías abandonado. Me alegro de que te encanta le historia aunque a mí me odies por tardar en actualizar).
Vuelvo a agradecer a ru-em por los maravillosos mensajes que me envía para darme ánimos. Por cierto el de hoy me ha encantado y estoy segura de que no querías presionarme jeje. Y a Alemar que me aguanta todos los retos y tenemos unas conversaciones increíbles.
Y ahora llega el momento en el que vais a querer matarme. Lo siento, pero no tengo más capítulos escritos. Ahora mismo no estoy pasando por un buen momento personal (he cogido mi vida y le he pegado una patada) y no tengo ánimos para ponerme a escribir. Estoy haciendo un esfuerzo grande para hacerlo pero se me hace muy complicado. Quiero aclarar que no pienso dejar a mediar la historia (ni los retos de Fuego Rojo), sea como sea la terminaré. Voy a intentar subir el próximo capítulo lo antes que pueda (y no, ru-em, no me olvido de Fuego Rojo, el capítulo que te prometí es el primero en la lista), pero no sé cuando va a ser. Puede que en dos semanas lo tengáis pero prefiero avisar ahora a dejaros esperando si luego no puede ser. Os habeis quejado mucho de lo que tardo en actualizar y no quiero alargar todavía más ese tiempo. Prometo hacer todo lo posible para que el capítulo esta cuanto antes.
Muchas gracias por leer y espero veros pronto.
