¡Hola! Por fin hemos llegado al final de esta historia.
Notita curiosa: La idea original de esta historia fue un Oneshot que solo tenía como protagonistas a Alibaba, Sinbad y Jafar. Alibaba era el consejero de ambos hombres quienes comenzaban a tener problemas en su relación y él les hace recapacitar de la idea de separarse. La historia culminaba con la pareja reconciliada y feliz y revelándose que Alibaba y Sinbad habían tenido una relación en su vida pasada.
La historia tenía su encanto y como ven las ideas principales han sido las mismas. Fue una serie de muchos pensamientos que me hicieron decidirme en convertirla en esta historia que ya conocen.
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Capítulo 11. Un cálido amor
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Toda la semana se la había pasado durmiendo en el sillón que se encontraba en el cuarto de Jafar, en las noches tenía que compartirlo con su padre, por lo cual a la larga se hacía algo pesado para los dos y por lo mismo no podían descansar adecuadamente, si al caso en la noche dormían una horas, él se daba cuenta de lo fatigado que resultaba eso para su padre, por esa razón le había dicho que al menos en las mañanas se fuera a descansar a la casa y durmiera unas horas, su padre regresaba al hospital alrededor de las 6 de la tarde. Y de esa manera los dos seguían cuidando a Jafar.
Durante toda esa semana él no se había despegado de Jafar, si bien el peliblanco ya se veía un poco más tranquilo y ya comía sus alimentos, Alibaba temía que si le dejaban solo, pudiese volver a tener malos pensamientos que lo volverían a hundir, por esa razón no se alejaba de él, más que a veces solo para salir del hospital y comprar algo de comer.
Sin duda esa semana había sido absolutamente cansada para padre e hijo. Aun así no se arrepentían y nunca lo habían visto como una obligación. Rashid estaba bastante enojado con el actuar de Sinbad y había querido irle a buscar varias veces, sin embargo Alibaba había podido detenerlo, le había tenido que decir algunas cosas sobre lo que había pasado entre él y Sinbad (como que lo había ido a besar y luego cuando lo fue a buscar a su casa para preguntarle que pensaba hacer con Jafar) eso obviamente no puso muy contento a su padre, pero al menos había comprendido que el pelimorado solamente se presentaría en el hospital hasta que pusiera en orden sus ideas.
La higiene personal fue otro problema un poco molesto, después de todo, en toda esa semana el no había regresado a su casa, pero por suerte su padre le había dicho que había unos baños públicos no muy lejos del hospital, por lo que su padre solo se encargaba de llevarle un cambio de ropa.
Pero con todas y esas acciones el cuerpo del rubio se había fatigado excesivamente, realmente se sentía un poco orgulloso de haber aguantado una semana entera sin haber podido dormir absolutamente nada.
Sin embargo aún existía otro factor que le había provocado mucho estrés mental. Ese había sido la última conversación que había tenido con Kouen, no podía creer la forma tan horrible en que le había dicho las cosas la última vez. Tuvo toda la semana para pensar con calma todo lo que había dicho, y eso solo lo hizo sentir peor. Incluso si ya aceptaba que el verdaderamente se estaba enamorando del pelirrojo, era obvio que con las cosas que le había dicho, el mayor ya no quisiera saber nada de él.
A pesar de que le había dicho al chico de la trenza que ya estaba dispuesto a entregarse completamente a Kouen, en realidad el como lo haría o si Kouen todavía quería aceptarlo eran un tema completamente diferente.
Se había equivocado y eso le pesaba mucho.
Por esa razón, cuando lo vio parado afuera del hospital no pudo evitar sentir un cálido sentimiento y una enorme felicidad. Debía disculparse con él, debía dejarle bien en claro lo que sentía y lo que estaba dispuesto a hacer para tener una nueva oportunidad con él. ¿Se lo merecía? Probablemente no, pero estaba dispuesto a luchar porque ocurriera.
Sin embargo justo cuando estaba dispuesto a dar el primer paso… sintió por fin como su cuerpo le cobraba factura por toda una semana sin suficientes horas de dormir, suficiente alimento y muchísimo estrés mental.
Se desmayó.
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Poco a poco iba recuperando su conciencia, sentía algo suave y blando debajo de su cuerpo, también algo cálido que lo cubría. Estaba… ¿en una cama?
Comenzó a abrir sus ojos lentamente tratando de identificar el lugar en donde estaba, vio un techo que no se le hizo para nada familiar, el decorado alrededor tampoco le dio pista de nada. Todo de alguna manera parecía muy elegante, pero a la vez también era sencillo.
Noto que todo el cuarto estaba oscuro, por lo que primero pensó que era de noche, sin embargo cuando observo con más cuidado se dio cuenta que en realidad las cortinas estaban cerradas.
Era extraño, realmente no reconocía el lugar en donde estaba.
No había estado haciendo nada raro ¿o sí?
Cuando se sentó sobre la cama se dio cuenta que tenía puesta una suave pijama, una que definitivamente no era de él ya que le quedaba un poco holgada. Comenzó a sentirse un poco nervioso y trato de recordar lo último que había hecho.
Recordaba que Sinbad había llegado al hospital, recordaba que había salido del hospital, y recordaba haber visto a Kouen enfrente del hospital, de ahí en adelante ya no recordaba nada.
-Hasta que despiertas, por un momento pensé que tendría que sacarte a patadas de mi cama.
Esa voz lo sobresalto y vio que acababa de entrar a la habitación Kouen Ren.
-Ko… ¿Kouen? –dijo un poco confundido.
-Por supuesto ¿Quién más?
El pelirrojo se acercó hasta la cama y se sentó en ella mientras inspeccionaba a Alibaba. El rubio seguía confundido, por lo que brinco un poco cuando sintió la mano del mayor sobre su rostro.
-Tu rostro se ve mucho mejor, sin duda 26 horas de sueño te hicieron bien, pero creo que todavía necesitas descansar un poco más.
…
-¿Qué? ¡¿26 horas?!
Por fin Alibaba regresaba a sus cinco sentidos. ¿Cómo había podido dormir tanto tiempo?
-Eso no es posible, si llevo tanto tiempo de seguro mi Papá se preocupara y ni siquiera sé dónde estoy, ¿Cómo se supone que llegue aquí? ¿No estaba en el hospital? Se suponía que tenía que regresar a cuidar a Jafar-san y….
No pudo continuar porque Kouen había puesto su mano sobre la boca del rubio para que no siguiera hablando.
-Dios, eres muy estresante – decía con un poco de fastidio – Tu padre sabe que estas aquí, le llame inmediatamente después de que te traje, estas en mi casa, tu cuerpo sufrió un colapso por tanto agotamiento acumulado por lo que, por ahora no estás en condiciones de ir a cuidar a nadie más, aparte estoy seguro que Sinbad ya no dejara solo a su novio ni un momento, por lo que tu harías bien en dejar de estresarte por eso.
Alibaba escucho cada una de las palabras que le había dicho el mayor, después de las respuestas suspiro aliviado.
-¿Mi padre realmente dijo que no había problema? – dijo un poco desconfiado.
-Claro que no me lo dijo a mí, quien se encargó de convencerlo fue Kougyoku, ella le dijo que habías llegado a la casa para descansar ya que no querías volver a tu casa porque se encontraba muy sola. Tu padre dijo que no había problema, ya que él tenía que arreglar unas cosas pendientes de su empresa y no podía regresar a su casa. Sin duda confía en mi hermana.
-Oh ya veo
El rubio se sentía apenado, Kouen lo había visto en un estado muy lamentable y encima le había ocasionado problemas al cuidar de él. Agacho la mirada con tristeza
-Lo siento.
-No te preocupes, no es como si cuidar a un adolescente me causara gran problema.
-Lo siento.
Kouen se irrito un poco
-Ya te dije que no es-
-Lo siento.
Esta vez la disculpa de Alibaba fue acompañada por lágrimas, Kouen se detuvo al verlo, se dio cuenta de la razón por la que estaba pidiendo disculpas.
-Lo siento
El chico no dejaba de repetirlo mientras su llanto se hacía más fuerte. El pelirrojo no se movió de su lugar, solo lo observaba.
-Si te refieres a lo que me dijiste por teléfono, si, definitivamente me debes una disculpa, y en realidad deberías de estar muy avergonzado por tu acción.
La voz de Kouen sonaba seria, era obvio que no lo perdonaría así como así, Alibaba se había dado cuenta que había herido seriamente el orgullo del pelirrojo cuando lo rechazo de esa forma tan cobarde, lo peor fue que termino haciendo justamente lo que no quería hacer y lo que Kouha le había pedido también que no hiciera.
-Sé que la manera en que te dije las cosas fue cobarde, y no solamente eso, te lastime, pero si no lo hacía de esa manera… si yo te decía esas cosas de frente, yo simplemente me iba a arrepentir.
El pelirrojo apretó su puño con furia.
-¿Qué te ibas a arrepentir? – Dijo con enojo - ¿Qué demonios se supone que significa eso? Si querías mandarme al diablo lo mínimo que pudiste hacer es decirme las cosas de frente, no necesito de tu lastima ni de tu consideración. ¿Realmente creíste que me pondría a rogarte? ¡Tengo más orgullo que eso! – Se levantó de la cama y dio unos pasos hacia atrás muy enojado - ¡mis sentimientos hacia ti son sinceros, pero tampoco soy un gusano que se arrastra por cariño! ¡Si querías terminar conmigo porque querías conquistar a otro simplemente me lo hubieras dicho!
-¡No es eso! – grito desesperado el rubio.
-¿entonces qué es?
-¡Es que yo no he hecho nada para merecerte!
Kouen se quedó callado mientras observaba confundido al menor.
-No he hecho nada… - siguió llorando mientras apretaba las sabanas que lo cubrían – desde hace algunos años me convencí a mí mismo de que estaba enamorado de Sinbad, forcé en mi un amor que no era más que una ilusión y no solo eso, me hice dependiente de esa creencia, pero entonces llegaste tú, y me trataste como si fuera alguien realmente valioso para ti, todo el tiempo que pasaba contigo era divertido, me gustaba hablar contigo, salir, y entonces me di cuenta que ya estaba enamorado de ti, sin embargo una parte de mí se sentía como si estuviera traicionando mis sentimientos con Sinbad, y al mismo tiempo al pensar en Sinbad me daba cuenta que estaba traicionando tus sentimientos, por eso decidí que debía terminar correctamente mis sentimientos con Sinbad, aceptando que nunca hubo tales y solo de esa forma por fin podría entregarme en cuerpo y alma a ti.
-Incluso si dices eso, lo único que querías era no afrontar las cosas de frente, si así era como en verdad te sentías debiste de habérmelo dicho. ¿Sabes que es lo que realmente me molesta de todo esto? Que no tienes confianza en mí. Sé que eso no era lo único que te preocupaba- Alibaba se tensó un poco – pero durante todo el tiempo que habíamos estado juntos quería hacerte sentir que en mi había alguien en quien podías confiar. Para mí era obvio que no olvidarías tu amor por Sinbad de un momento para otro, pero por eso me esforzaba, quería hacerte conocer lo que era el verdadero amor, yo también soy un primerizo en estos temas, el amor nunca me ha interesado, pero pensé que contigo valía la pena intentarlo.
Esas palabras hicieron que Alibaba se diera cuenta en la forma en que había lastimado a Kouen, era por eso que decía que no se había ganado el amor del pelirrojo, porque el mayor había hecho muchas cosas por él y el no había podido retribuirle nada, al contrario la había lastimado.
-Lo que te hice fue horrible – dijo un poco más calmado el rubio – y eso no lo puedo cambiar, si tú ya no sientes nada por mí, está bien… no, no está bien – las lágrimas volvieron a cubrir su rostro – pero tienes toda la razón del mundo al dejar de quererme, por eso esta vez estoy dispuesto a luchar para volver a ganar aunque sea un poco de ese cariño de vuelta.
El pelirrojo se sorprendió por sus palabras. Y más se sorprendió al notar que Alibaba alzaba su mirada decidido, aun caían lágrimas de sus ojos, pero también había un pequeño sonrojo en sus mejillas.
-No merezco estar a tu lado Kouen, pero aun así… esta vez seré yo quien te diga estas palabras: ¡Hare que te enamores de mí!
Sería un camino largo y difícil, estaba seguro de eso, para empezar el que tan solo Kouen lo rechazara en ese mismo momento sería un duro golpe para él, pero aun así no se rendiría.
El pelirrojo volteo su rostro un poco molesto. Mientras recordaba la conversación que había tenido con Sinbad.
-Es por esto que te digo que eres un idiota – se acercó rápidamente a él y recargo uno de sus brazos y una rodilla sobre la cama – No puedes notar que mis sentimientos hacia ti no han disminuido ni un poco.
Dicho eso, lo beso, Alibaba se sorprendió por el gesto, sin embargo ahora con lágrimas de felicidad bajando por su rostro comenzó a corresponder el beso.
Kouen había metido la lengua en la boca del chico mientras lentamente lo iba recostando.
Cuando había conocido al muchacho le había parecido alguien interesante, aun recordaba el primer pensamiento que había tenido hacia el "Frágil", mientras más lo conocía, se había dado cuenta que aun con esa fragilidad ese chico guardaba dentro una gran fortaleza, no supo exactamente como, pero el chico poco a poco lo había comenzado a cautivar, no mentía con lo que le había dicho a Alibaba aquella vez que se le declaro. Realmente quería ir lento con él, quería que entre los dos se creara un lazo cada vez más fuerte, para que de esa manera para los dos resultara natural estar juntos, sin embargo había perdido el control cuando se daba cuenta de la forma en que el chico sufría por un amor no correspondido. Aun así tampoco había querido presionarlo, todo lo que el quería era atesorarlo, cuidarlo y hacerle saber que contaba con él para cualquier problema.
Por eso le había lastimado mucho la forma en que Alibaba le había llamado la semana pasada, ya que él se había dado cuenta que al rubio le preocupaba algo más que sus sentimientos por Sinbad, y lo peor era que lo que sea que fuera a hacer, lo quería hacer solo. Probablemente para no involucrarlo porque no era seguro que las cosas terminaran bien.
Cuando hablo con Sinbad, se dio cuenta que los miedos del pelimorado con su novio, eran los mismos que el sentía, tenía miedo porque se sentía impotente de no poder ayudar a la persona que más quería.
En realidad cuando llevo a Alibaba a su casa, ya tenía bien decidido algo: No permitiría que Alibaba volviera a alejarse de él, incluso si el chico se negaba a volver a aceptar sus sentimientos, el tomaría el control de la situación y lo inundaría de sus sentimientos hasta que por fin cayera en sus redes.
Debía admitir que no esperaba que Alibaba llegara hacer una confesión como la que había hecho, pero al menos ya era una preocupación menos. Talvez había sido un poco malo con el menor por reclamarle y hacerlo llorar.
Pero era su castigo por haberlo excluido de sus problemas.
De ahora en adelante las cosas ya no serían así, él se encargaría de eso. Sin embargo, algo le decía que el verdadero problema que había tenido que enfrentar solo Alibaba, el chico no se lo diría, o al menos no en un futuro próximo, pero no importaba, esperaría, después de todo, tenían toda una vida juntos por delante.
Cuando lo dejo de besar, se alzó un poco sobre el cuerpo de Alibaba y noto que el chico estaba completamente rojo, se rio un poco y se acercó nuevamente a él para besar cada centímetro de su rostro, cosa que hizo que Alibaba se avergonzara aún más.
-Por ahora lo mejor será que descansemos – dijo Kouen al tiempo que se acomodaba bien en la cama y abrazaba a Alibaba. – cuando despiertes comeremos algo.
El menor aun sonrojado se abrazó a él y pronuncio un leve "si".
De esa forma los dos volvieron a dormir.
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Los días siguientes Alibaba se la paso en la casa de los Ren, cuando despertó por completo noto que ya no estaba Kouen a su lado, pero se sorprendió de encontrar en frente de el a una muy llorosa Kougyoku.
-Ali-Ali-¡Alibaba-chan!
Su amiga se lanzó directo a sus brazos mientras lloraba con más fuerza, como si fuera una niña pequeña, lo regañaba por no haber contactado con ella y por no haberle contado nada de lo que pasaba.
-No te lo perdonare – seguía la chica mientras seguía llorando.
-Perdón Kougyoku, fue egoísta – le acaricio suavemente la cabeza.
-¿entonces que paso? – dijo la chica seriamente
-¿? Bueno, es una larga historia, pero toda la semana estuve en el hospital cuidado de Jafar y…
-¡Eso ya lo sé! – se acercó más al rostro de Alibaba – tu Papá ya me conto todo eso, lo que quiero saber es ¿Ya diste el siguiente paso con mi hermano?
-¿Qué?
-Sí, Alibaba ¿Por fin tu cuerpo comprendió la pasión del amor de mi hermano?
-¿mi cuer…
El rostro de Alibaba se pintó rápidamente en un rojo brillante.
-¡Kougyoku eres una pervertida! – le grito mientras la aventaba fuera de la cama.
-¡Mohh! ¿Entonces no lo han hecho? – Dijo un poco decepcionada – pero cuando entre en la mañana a traerles el desayuno vi que los dos estaban muy abrazaditos, por lo que pensé que por fin Kouen ya te había hecho el-
-¡Dios Kougyoku cállate!
Alibaba no podía con la vergüenza, ¿Cómo podía su amiga hablar de "eso" como si hablara del clima?
-Supongo que mi hermano te atesora más de lo que parece ¿verdad?
Su amiga se sentó en la cama y lo observo con una alegre sonrisa. El rubio recordó la conversación que habían tenido antes y sonrió con dulzura.
-Sí, parece que así es.
-Jejeje, bueno, mejor arréglate, tienes que tomar un baño y comer algo, y solo por si te lo preguntabas, mi hermano esta abajo despidiéndose de nuestra tía.
-¿su tía Gyokuen?
-Sí, parece que se ha dado cuenta que nuestra vida ya es demasiado caótica sin ella, por lo que ha decidido que volverá a su hogar, de hecho nos dijo que iba a casarse.
-¿Qué? ¿Eso quiere decir que Hakuryuu y la señorita Hakuei también se van?
-ja, claro que no – dijo su amiga de forma orgullosa – ellos se quedaran aquí, después de todo, somos familia y mi tía no les pone mucha atención, por lo que ellos serán nuestros nuevos hermanos – termino muy feliz la chica.
-Ya veo, me alegra por ellos – sonrió
-Por ahora arréglate, ya que supongo que después de comer querrás ir a ver a Jafar ¿cierto?
Alibaba lo pensó por un momento, si, era cierto que quería, pero no sabía si sería inoportuno hacerlo sabiendo que Sinbad estaba en ese lugar, no quería que el pelimorado pensara que no confiaba en él, pero quería saber si la decisión de Jafar había cambiado.
Después de cambiarse bajo al comedor en donde se encontraban todos los hermanos Ren y sus primos, estos platicaban animadamente, sin embargo cuando lo vieron bajar todos quedaron en absoluto silencio pero lo miraban de forma muy insistente. Se puso un poco nervioso por sus miradas por lo que Kougyoku se adelante unos pasos a él.
-Mi hermano dijo la verdad, no hicieron nada – anuncio la chica al resto de su familia, muy decepcionada.
Ante esa respuesta Kouha y Hakuei pusieron una cara de decepción, mientras que Koumei y Hakuryuu suspiraron aliviados.
-Debo aplaudir tu autocontrol hermano, sinceramente como dormiste todo el tiempo con él, realmente dude que no hubiese pasado nada – dijo Koumei retomando nuevamente sus alimentos.
-¿Qué diablos? ¿Crees que soy un animal en celo o algo así? – reclamo el mayor.
-¡Hermano, te hizo sufrir una semana! Lo mínimo que te debía era una increíble noche de pasión. – remarco sin vergüenza Kouha.
-Claro que no primo Kouha, Kouen probablemente se dio cuenta que debido al cansancio acumulado de ambos, no lograrían terminar debido a que los dos se dormirían sin darse cuenta. – dijo elocuentemente Hakuei.
-¡¿Pero que dicen?! ¡Alibaba-san, ese tipo de cosas no pueden hacerse antes de tener al menos un año de relación! – Gritaba muy avergonzado Hakuryuu.
Antes sus palabras, Alibaba comprendió entonces porque el cuestionamiento de su amiga al despertar. ¡Durante ese tiempo ellos solo se preguntaban si ya había perdido su virginidad! En ese momento sentía su cara completamente roja de la vergüenza.
¡¿Qué rayos pasaba con esa familia?!
-mi hermana y Hakuryuu estaban muy preocupados por ti cuando te traje, incluso Kouha aunque no quiera admitirlo, es raro ver a alguien tan vivo y alegre de esa forma – le dijo Kouen tratando de quitarle un poco de vergüenza.
-¡Cla-claro que yo no estaba preocupado! ¡Me altere porque Kougyoku y Hakuryuu se pusieron a llorar como nenas! – dijo un molesto pelirosa mientras volteaba su rostro indignado, pero se podía apreciar un ligero sonrojo en su rostro.
Esta vez fue el turno de Alibaba se reír divertido, mientras se sentaba en la mesa a lado de Kouen para también empezar a comer.
-¡Yo no llore! – dijo ahora Hakuryuu.
-Claro que lo hiciste hermano, incluso le reclamaste a nuestro primo el que lo haya traído a la casa en vez de dejarlo en el hospital – respondió su hermana.
Ante esas palabras Alibaba analizo lo dicho.
-Eso es cierto Kouen, ¿Por qué me trajiste a tu casa si viste que me había desmayado?
Pregunto con intriga el rubio.
-¡Ja!, un hospital no necesitaba perder tiempo y recursos con un niño agotado – se burló el mayor.
-¿Y cómo sabias que era eso? ¿Qué tal si realmente me había desmayado por otra razón que pudo haber sido mortal?
-Ja, claro que no, eres demasiado idiota para eso.
-¿¡Que se supone que significa eso?!
Mientras los dos seguían discutiendo, todos los demás integrantes de la mesa, reían y seguían comiendo, mientras se alegraban de que su hermano Kouen por fin parecía haberse recuperado de la horrible semana anterior.
Koumei por su lado se alegraba de que el problema entre su hermano y Alibaba ya parecía haberse arreglado. Ahora, según podía notar, parecía que Alibaba rápidamente se volvería en otro miembro más de su familia.
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Cuando Alibaba llego al hospital acompañado de Kouen, le alegro ver que el semblante de Jafar se veía mucho más alegre y el de Sinbad se veía completamente mejorado.
-Buenas tardes Jafar, Sinbad – Saludo el joven a ambos adultos.
-Buenas tardes Alibaba-kun, me alegra ver que ya te ves mucho mejor y más descansado – le respondió Jafar – me había estado preocupando porque en toda la semana no te habías despegado de mí y parecías descuidarte.
-¡Claro que no!
-¿y el desmayo? – dijo Kouen con burla
-¡¿Te desmayaste?!
Tanto Jafar como Sinbad gritaron preocupados ante las palabras del pelirrojo.
-¡No! Bueno… si, un poco- rio avergonzado.
-¡entonces no deberías de estar aquí Alibaba, debes irte a descansar!, debo de hablar seriamente con Rashid ¿Cómo es posible que no esté al pendiente de su hijo? Aunque conociéndolo, es probable que no se haya cuidado el mismo, ¡Pero aun así no debe de descuidarte de esa manera! ¡Y tu Alibaba! ahora que lo pienso bien, en toda esta semana tampoco fuiste a la escuela ¿cierto? ¡No deberías estar aquí perdiendo el tiempo, deberías de ponerte al corriente con tus tareas y trabajos!
Todos se quedaron callados por la forma de reaccionar de Jafar, parecía una madre regañando a su hijo. Sinbad rio divertido mientras que Alibaba se avergonzaba un poco, pero de repente tuvo un extraño dejavu, parecía como si ese tipo de actitud de Jafar hacia él ya lo había visto en otro momento. No pudo identificar cuando fue que vio eso, pero le causaba un sentimiento agradable, como si fuera lo normal entre ellos.
-El quería venir a verte – respondió Kouen.
Esas palabras enternecieron al peliblanco quien miro con ternura a Alibaba.
-Gracias Alibaba, en realidad yo también quería verte, hay algo importante que debes saber.
Cuando dijo eso, Sinbad tomo su mano y también miro al chico.
-¿Pasa algo?
-Hemos hablado con el doctor que trata a Jafar, en cuanto Jafar dio su aprobación para la operación, el medico dijo que había un especialista en Inglaterra que había tenido una gran taza de éxito con pacientes en el mismo estado de Jafar, ambos lo hablamos y decidimos ir a Inglaterra para que sea operado.
-¿pero es seguro para ti Jafar-san? – pregunto preocupado el rubio.
-Por ahora estoy estable y Sinbad arreglara todo para que sea transportado con todo lo necesario para disminuir los riesgos.
-pero el que haya una mayor probabilidad de éxito no asegura el mismo ¿cierto? – cuestiono el pelirrojo.
-¡Kouen!
-No, está bien – hablo Sinbad, el doctor nos advirtió también sobre eso, aun así hemos decidido arriesgarnos, sin importar el resultado no queremos rendirnos por ahora.
Alibaba observo conmovido a la pareja en frente de él y no pudo evitar desearles el mayor de los éxitos.
-Muchas gracias por contarme esto Jafar-san – tomo sus manos – pero Sinbad – le apunto con su dedo - ¡deberás tenerme informado sobre cualquier cosa que pase con Jafar! ¡Promételo!
El mayor acaricio su cabello con dulzura.
-Te lo prometo Alibaba.
Con una sonrisa sellaron esa promesa.
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El día que se despidió a Sinbad y Jafar al aeropuerto fue acompañado por su padre y nuevamente por Kouen.
Se sorprendió al ver que Jafar realmente cumplió su palabra y regañaba a su padre haciéndole ver lo irresponsable que era al cuidado de su hijo. Alibaba realmente nunca lo había sentido de esa manera, después de todo, sabia de las grandes ocupaciones que tenía su padre, pero al ver lo peligroso que se veía Jafar, decidió mejor que su padre soportara el regaño.
Pero más le sorprendió ver que Kouen y Sinbad se despedían como si fueran buenos amigos.
-El día que regresemos volvamos a tomarnos una copa – dijo el pelimorado mientras estrechaba la mano del otro.
-cuando eso pase te mostrare lo que es embriagarse en verdad – respondió el pelirrojo
-Jajajaja, lo dudo señor Kouen, estoy seguro que nadie me gana en tolerancia al alcohol
-Ya lo veremos
Los dos siguieron estrechando sus manos con una sonrisa en su rostro, pero Alibaba pudo ver que ambos irradiaban una curiosa aura de rivalidad, y lo que veía atrás de ellos ¿acaso eran rayos?
-¡Sin! – Jalo su oreja Jafar – no seas grosero, ya despídete de Alibaba-kun.
Kouen se alejó unos pasos para darles su espacio, Jafar hizo lo mismo.
-…
-…
-Alibaba/Sinbad – dijeron los dos al mismo tiempo.
-… jajajajaja- rio el pelimorado – creo que… yo no te he pedido perdón por lo que hice el ultimo día que nos vimos. – dijo con preocupación.
-Eso ya quedo en el pasado – le tranquilizo Alibaba
-Pero... sé que estoy siendo muy egoísta, pero tú en verdad eres alguien muy importante para mí, y realmente no quisiera que nuestra amistad se viera afectada por esto.
Alibaba se sintió extraño al escuchar esas palabras, por alguna razón sentía que tenía unas inmensas ganas de llorar, pero al mismo tiempo sintió una extraña paz. Sonrió.
-Tu también eres importante para mi Sinbad, eso nunca va a cambiar, por eso, debes de cuidar mucho de Jafar y los dos deben de regresar para que podamos seguir pasando tiempo juntos.
El mayor sonrió y lo abrazo.
-Gracias Alibaba. Cuídate… - se separó de el - y trata de domesticar a Kouen, no parece una mala persona realmente – termino con burla.
Kouen le lanzo una mirada asesina y Alibaba lo detuvo antes de que se lanzara al pelimorado, quien ya estaba huyendo con Jafar.
Se quedaron hasta el momento en que el avión partió y dejo de estar fuera del alcance de sus ojos.
-Adiós Sinbad
…
Salieron del aeropuerto, Alibaba iba con su Kouen y su padre iba unos pasos adelante de ellos.
-¿Realmente estas bien con esto?
Le pregunto en voz baja el mayor al rubio.
-¿Qué?
-Ellos podrían incluso no regresar y eso significaría que nunca lo volverías a ver.
No era necesario decir nombres para saber a quién se refería. Alibaba abrió la boca, pero luego la cerro, y en su lugar apareció una sonrisa burlona.
-¿estas celoso?
-¿celoso? Solo no quiero estarte consolando cuando te des cuenta que lo esperaste inútilmente.
La sonrisa de Alibaba se suavizo y se acercó lentamente a Kouen hasta quedar su brazo rozando con el del mayor.
-Kouen, fuiste tú quien me demostró que esta vida no se trata de esperar. Cuando esperamos no hacemos nada, pero cuando buscamos hacemos cosas que nos hacen superarnos y por esa razón lo que encontramos es mucho más valioso y lo atesoramos más.
Kouen sonrió por la respuesta y aprovechando la cercanía que tenía el menor con él, tomo su mano y se alegró al ver el adorable sonrojo que cubrió las mejillas del chico.
-Qué bueno que lo entiendas, porque lo que encontré definitivamente no lo dejare ir.
Alibaba se dijo mentalmente que tampoco lo haría.
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FIN
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Aun me falta mucho para que mis historias sean realmente buenas, de hecho en esta historia me di cuenta de lo particularmente difícil que es mantener el estilo narrativo por varios capítulos. En serio que mis respetos a los que lo hacen, me he leído fanfics de 30 o 50 capítulos que simplemente son de lo mejor, y me sorprende como con cada capítulo van desarrollando los puntos importantes de su historia, sin embargo con esta historia realmente tuve problemas al hacerlo, por eso el fanfic solo tiene 11 capítulos. Se que el de "Un pequeño mundo para ti" también tiene varios capítulos, pero ese fue estructurado de forma diferente. No se pueden comparar las 32 paginas del primero con las 174 paginas de esta historia.
No dire mas, chequen una sorpresita que les deje en el siguiente capítulo.
