Disclaimer: La historia le pertenece a xxlostdreamerx, yo solo traduzco, y todos los personajes que reconozcan son d JK Rowling…
---- Escape Mortal ----
Alex se estremeció cuando uno de los mortífagos nuevos accidentalmente canceló el encantamiento de levitación, que causó que cayera como un muñeco de trapo. La estúpida cuerda no lo dejaba moverse en lo absoluto. Lo único que podía mover, sin embargo, era el brazo con la varita. Alex se mordió el labio al tiempo que su espalda hacía contacto con el suelo. Maldición, el cuerpo todavía le dolía por los efectos secundarios de esos malditos cruciatus.
Si el hombre no se viera tan incompetente, Alex juraría que lo había hecho a propósito.
Le lanzó una mirada oscura al hombre, y el mortífago la regresó. Después de un momento de mirarse, el mortífago se dio la vuelta y movió la varita de forma extraña y levantó a Alex del suelo.
'Mortífago estúpido.'
Alex entrecerró los ojos al estudiar a los mortífagos de su alrededor. A su izquierda había dos mortífagos – Malfoy y Nott – y a su derecha estaban Snape y el incompetente que lo había dejado caer. Obviamente, Alex decidió, sería más fácil escapar por el lado derecho. Aunque no sabía porque, Snape ya lo había ayudado una vez y tal vez lo haría otra vez. Sin mencionar, que el otro mortífago era tan incompetente que no podía ser llamado una amenaza.
La verdadera pregunta era: ¿Dónde estaba el resto? Originalmente había trece mortífagos; sin embargo, ahora solo había cuatro.
Sus labios se fruncieron. Sería difícil escapar a menos que supiera donde estaban sus enemigos. Alex torció la cabeza un poco esperando ver algunos mortífagos.
Y vio nada.
Era extraño…demasiado extraño. ¿Acaso se habían ido a responder el llamado de su padre para evitar un castigo, o estaban escondidos entre los árboles esperando a que tratara de escapar y torturarlo un poco más? Alex suspiró mentalmente. Esto no le gustaba, su plan de escape tenía muchos agujeros…simplemente era demasiado arriesgado.
Sin embargo, sus ojos brillaron.
'Hey, solo se vive una vez.'
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Los labios de Severus Snape se curvaron con asco al ver a su compañero, Alden Parkinson, fallar en su encantamiento de levitación. Era sorprendente lo ineptos que eran estos nuevos reclutas. Maldición, parecía que el Señor Oscuro aceptaba a quien fuera estos días. Y bien, al estar del lado de la Luz, no sabía si verlo como bueno o malo. Una cosa era que la Luz podía derrotar a estos tontos con facilidad, otra, era que el tenía que pasar todo el día con estos idiotas.
Era asqueroso.
Hablando de asco, ¿Por qué el estúpido niño no había escapado ya? Después de todo, le había enseñado al niño lo que debía hacer, y el muchacho ya debió haber escapado. Snape se mordió el labio para detener las maldiciones que anhelaban salir por su boca. Maldición, ¿que el tonto no entendía que mientras más cerca estuvieran de la fortaleza, más difícil sería escapar?
Había guardias por todos lados y algunos mortífagos escondidos en el bosque. Snape frunció el ceño, podía dar al niño por muerto. Seguro, tenía que admitir que el niño tenía talento; sin embargo, no tenía oportunidad contra todo un batallón de mortífagos.
Pero si el niño debía irse…sería mejor que lo hiciera ahora.
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Ale acarició s varita por un momento, y silenciosamente murmuró un encantamiento para suavizar la cuerda. Lo suficiente para que se pudiera mover un poco más, pero no tanto para que los mortífagos no se dieran cuenta de nada. Sus ojos dorados exploraron el suelo a su alrededor, los mortífagos seguían hablando de él como si fuera un sacrificio humano. Los cuatro hombres no se dieron cuenta de nada.
Ahora era cuando debía actuar. Alex cerró los ojos y se concentró en alcanzar el núcleo de su magia. Era una masa de líquido de pura energía, Alex se acercó tentativamente y tocó uno de los tentáculos. La respiración de Alex se dificultó cuando algo de magia pasó del tentáculo a su cuerpo. Sintió mucho poder, energía, y extrañamente… ¿miedo?
Su padre ya le había advertido sobre los peligros de usar el núcleo de su magia. Era tan peligrosa como era poderosa. De acuerdo con Voldemort, el núcleo estaba vivo y tenía mente propia, hasta cierto punto. No le gustaba ser controlada, y por eso era extremadamente peligrosa.
Sin embargo, necesitaba el poder. Había demasiados mortífagos… demasiado peligro.
Y por eso, Alex hizo la cosa que incluso su padre, Voldemort, temía hacer. Sostuvo el tentáculo de magia con más fuerza y le dio un tirón para sacarle más magia. Y en ese momento, vaya que recibió magia – una ola de energía furiosa comenzó a ahogarlo. Alex cerró los ojos y esperó a que el dolor bajara.
No lo hizo.
Tomó todo el control de Alex no comenzar a gritar. Maldición, dolía mucho. Y sin embargo, aún sostenía el tentáculo que le pasaba energía. No podía rendirse ahora…no podía. Su núcleo estaba enojado, quería venganza y por eso, Alex estaba sufriendo.
'Por favor… lo siento…' pensó Alex, cuando sintió otra ola de dolor. 'Basta…por favor, prometo que la próxima vez no trataré de robar…'
La magia se detuvo un instante, confundida por lo que Alex estaba diciendo.
'Este es tu poder, y siento tomarlo sin tu permiso,' pensó Alex tratando de disculparse. 'Pero, lo necesito ahora…sino, tendré problemas.'
El núcleo dejó de forcejear por un momento mientras consideraba la condición del niño. El niño, su hogar, no robaba su magia para volverse más poderoso, sino para poder sobrevivir.
Alex sintió la aceptación del núcleo un segundo antes de sentir otra ola de magia. Parpadeó sorprendido. Esta vez, no le dolió. La magia se sentía en paz…y lo calmaba y energizaba. Estuvo así unos minutos, absorbiendo la magia, antes de darse cuenta de que el tiempo se le estaba acabando.
Alex abrió los ojos y sonrió.
'Es hora del show.'
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Nott fulminó al niño con la mirada. ¡Podía jurar que el niño se había quedado dormido! ¡El niño era un prisionero, maldita sea! ¿Por qué demonios el niño estaba más relajado que el resto de los mortífagos? Una pequeña vena apareció en su frente y sus dedos se agitaron como queriendo maldecir y torturar al muchacho.
De pronto, los ojos del niño se abrieron.
Nott vio a Malfoy retroceder por el shock. El rubio tenía una mirada de horror en el rostro y sus ojos grises miraban al niño. Nott frunció el ceño. Siguió la mirada de Malfoy y se quedó boquiabierto.
El niño, los ojos del sangre sucia estaban brillando en la oscuridad – como los de un predador. Nott sintió que se le levantaba el pelo de la nuca. Tomó todo su control no salir corriendo. Se estremeció cuando los ojos cambiaron de dorado a esmeralda; sin embargo, al verlo otra vez, los ojos habían regresado a la normalidad.
"¿Por qué nos detenemos?" preguntó Parkinson tontamente, rascándose la mejilla.
Malfoy sonrió burlonamente. "Idiota," escupió, mientras fulminada a Parkinson con la mirada. Sus labios se curvaron con asco al ver que Parkinson no dejaba de rascarse. "Basta, Parkinson," dijo. "Eres un sangre limpia, no un perro callejero."
"Pero…"
"Cállate," gruñó Nott apuntando su varita hacia Parkinson. "Y tu también, Malfoy," agregó al ver la sonrisa de Malfoy. El hombre moreno ignoró las miradas fulminantes de ambos hombres y se volvió. Sin embargo, Nott se detuvo y frunció el ceño al tiempo de oler el aire.
'Humo.'
El poder de Alex comenzó a quemar la cuerda que lo tenía preso. Podía ver su poder – de color azul real – pelear contra la cuerda que lo sostenía. Era bastante…interesante…a decir verdad. Nunca antes había visto magia de esta forma…tan cruda y hermosa. Y aún así, dolía.
Actuando por instinto, Alex absorbió un poco más de magia. El efecto fue instantáneo.
¡BOOM!
Los mortífagos lo esquivaron como uno solo. Humo, polvo y escombros llenaban el campo, y algunos de los árboles aún se agitaban por la explosión mágica. En ese momento, Alex decidió hacer su jugada.
"¡Acteico Pleothum!" murmuró Alex mientras movía su varita de manera circular y hacia abajo. Una espesa corriente de mucosidad verde se disparó de su varita y se esparció por el bosque. Todo lo que la mucosidad tocaba se convertía en más mucosidad…hasta que todo dentro de un radio de 35 metros estaba cubierto con ella. Alex se sonrió, 'Dios, como amaba este encantamiento.' Cuando su padre se lo había enseñado, no estaba seguro de querer aprender el encantamiento de ácido. El encantamiento era muy difícil de conjurar y solo unos cuantos podían hacerlo, ya que requería una tremenda cantidad de poder y control. Además, el encantamiento también podía ser mortal si era conjurado correctamente; sin embargo, en contra estaba que también podía afectar al mago que lo conjuró a menos que dicho mago se protegiera…
Alex sostuve la varita frente a sus ojos y murmuró, "Enthuy," y un vapor dorado salió de su varita y lo cubrió. En unos segundos, el vapor comenzó a fusionarse con su aura. La sonrisa de Alex creció cuando entró en la mucosidad y no sintió nada. Gracias al cielo, había logrado hacer el encantamiento correctamente; sin embargo, si no lo hubiera hecho…bueno, digamos que sus pies se estarían quemando al igual que los de los mortífagos.
"¡Maldito seas!" maldijo Nott, tratando de levitarse a si mismo solo para volver a caer. El hombre con cabello oscuro dejo salir algunas maldiciones antes de volverse hacia el niño de los ojos dorados. Sus ojos se entrecerraron cuando malinterpretó la sonrisa de Alex como una sonrisa burlona. Olvidando el dolor que sentía en los pies, Nott le lanzó una maldición a Alex antes de gruñir, "Pagarás por esto…" maldijo con un brillo demente en los ojos. "Haré que lamentes haber nacido."
Alex esquivó la maldición. Sin desperdiciar un segundo más, Alex transfiguró una roca en una alfombra mágica y se subió. Se castigó mentalmente por ser tan tonto como para quedarse. El encantamiento ácido no evitaba que sus víctimas se movieran, pero hacia el movimiento muy doloroso. Le dio un golpecito a la alfombra para que empezara a volar. Alex volteó la cabeza y tragó saliva al ver la mirada demente de Nott. Por lo visto, el encantamiento no iba a detener la venganza de Nott.
"¡AVADA KEDAVRA!" gritaron dos voces que Alex reconoció como las de Nott y Malfoy.
En ese momento, dos rayos de luz se dirigieron hacia Alex a una velocidad impresionante. Por primera vez en su vida, Alex podía admitir que tenía miedo. Su cuerpo aún le dolía y no podría esquivar las maldiciones… Ni siquiera con la ayuda de su núcleo… Cerró los ojos, resignado. Escuchó otra maldición asesina en la distancia. Le había llegado la hora… no había forma de que pudiera sobrevivir…
"Accio Alex…" silbó una voz serpentina, y Alex fue jalado por una fuerza invisible, fuera del alcance de las maldiciones para caer en unos brazos fríos. Alex dejó escapar un gemido cuando sus huesos rotos chocaron contra lo que parecía ser un tórax de piedra. Forcejeó ligeramente y trató de escapar; sin embargo, el hombre no lo dejaba ir.
"Mocoso…"
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