(A falta de saludo este espacio queda en blanco.)

TODO LE PERTENCE A LOS CREADORES DE LOS PINGUINOS DE MADAGASCAR.


-Genial esto es simplemente genial- decía Mar con enojo mientras saltaba de a lado a lado

Habían logrado deshacerse del auto loco, y salir del laberinto, pero ahora estaban atrapados en una cueva.

Como sucedió esto, ellos caminaron por el sendero ,pero se dieron cuenta que en vez de salir, se perdían más y más, al final no encontraron ninguna salida, solo un túnel que no tenía ningún fin ,cuando decidieron regresar Rico estuvo jugando con algunas dinamitas, lo que provoco la explosión de la entrada dejándolos atrapados adentro.

-Quieres tranquilizarte, estamos bien si- trato de calmarla Rico pero eso solo hizo que Mar se enojara más.

-Claro, tú con un ala doblada y yo con un chichón en la cabeza, seguro que estamos bien- le respondió con sarcasmo.

-Pero al menos el plan resulto

-Qué plan?- según Mar ningún plan resulto excepto perderse en medio de la nada, literalmente.

-El de salir de ese laberinto

-Sí y ahora estamos atrapados aquí-Mar seguía quejándose.

-Si tendremos que echar culpables

-Culpo a Kowalsky- respondieron los dos, cuando termine esto el científico tendrá muchos problemas con todos.

-Derribare esto con dinamita- decidió Rico después de un momento regurgitando la dinamita, y encendiéndolas pero de inmediato fue detenido por Mar que apago la dinamito y movió la cabeza negativamente

-Espera, estas rocas yo las conozco eran utilizadas para explotar cosas, son extra inflamables,-al ver la cara de Rico supo que no habia entendido nadita- si hay fuego dentro de aquí, acabaremos siendo pingüinos rostizados

-Como sabes todo eso- el sabia solo técnicas de combate, nunca se preocupó por aprender algo que no sea referente a utilizar la fuerza bruta.

-Digamos que fue la única clase que preste atención- se justificó Mar y se dio cuenta que metió la pata, literalmente, ya que se cayó a un hueco y si no fuera por Rico , que la jalo inmediatamente a l suelo firme, se habría perdido en un abismo.

-Me vas a contar sobre tu pasado-le recordó Rico después del susto y Mar maldijo internamente, tenía la esperanza que se le olvidara-me lo prometiste

-Pero el principio no será agradable

-La mayoría de pasados no lo es, pero te conté el mío, es lo justo.

MAR POV

De acuerdo, tenía que contarle mi pasado , no es que sea tan terrible pero de verdad que no me gustaba contarle mis recuerdos a un extraño que acabo de conocer hace 5 meses más o menos.

-Y vas a empezar- mes apuro y estuve tentada en lanzarle una piedra.

-De acuerdo, pero no repitas esta conversación con nadie-le advertí a lo que él solo asintió ,más le vale que cumpla su promesa

INICIO DEL FLASHBACK

-Son mi familia- les recrimine, técnicamente esto no se definiría como familia pero estaba usando todos los recursos que tenía, era lo bastante mayor como para saber que tenía pocas probabilidades de sobrevivir si me iba en invierno, al parecer ellos no tenían la misma idea

-Ya estas lo suficientemente grande para cuidarte por ti sola- se podría decir que era mi padre, si ese pingüino del cual no recuerdo ni el nombre porque ni siquiera me cuidaba el único vínculo que tenía con ellos era el del ADN y el de compartir el mismo techo.

-Y este lugar no es lo bastante grande como para alimentar mas bocas- le dio la razón mi madre, que se le va a hacer si tu familia biológica no te quiere y prefiere dejarte en el hielo en invierno.

-Pero...-trate de disuadirles, me pensaba marchar tan pronto como las tormentas de nieve terminaran, sé que tenía que aprender a sobrevivir de alguna manera pero en invierno era prácticamente imposible, aun no habia mudado de plumas y sabia lo elemental para sobrevivir

-Es suficiente tienes que buscar un sitio donde vivir- ordeno mi padre si voy a dejar de llamarlo así

-Los odio lo sabían- le dije pero en mi interior solo sentía pena y enojo, terrible es que tu familia te abandone pero ya no queda nada que pueda hacer solo pensar en como voy a sobrevivir

-El sentimiento es mutuo-me respondieron cuando agarre algunos pescados y me marche de "casa" si se lo puede llamar así, espero que la suerte me acompañe

Me dedique a caminar y caminar, busque un lugar para dormir pero solo encontré un cueva en la que apenas cavia ,el lugar de pesca quedaba muy lejos así que salía con las primeras luces del alba y regresaba cuando estas terminaban, era mucho tiempo a fuera

La comida empezó a escasear, y tuve que buscar otro lugar para vivir, vague por semanas, casi ni recordaba el camino "casa" si se lo puede llamar así, dormía a la intemperie y comía lo que encontraba.

Un día, mientras buscaba alimento ,no me di cuenta que llegue al territorio de las focas leopardos, pescaba tranquilamente cuando una enorme foca leopardo, casi me devora, creo que jamos corrí como cuando lo hice en esa ocasión.

Me subí a lo más alto de los hielos flotantes, las focas son bastante tontas así que no me descubrieron, pero el hielo allí no era mu solido así que me caí directo al agua, no tengo gran experiencia como nadadora, las focas enseguida me rodearon, allí aprendí a pelear pero eran demasiadas, una me boto hacia el hielo, haciendo que yo aterrizara de cara entre la nieve que cortaba como cuchillo y me desmayara

Me desperté en medio de las sombras no podía ver nada todo era totalmente negro, pero a mi alrededor se escuchaba que muchos pingüinos se movían

-Despertó-se alegró una voz fina que se encontraba a lado mío probablemente pertenecía a otra pingüina, al no poder ver me sentí un poco inquieta.

-Qué bueno que estés bien- dijo otra voz más grave, mientras movía un objeto en la habitación.

-Quienes son-pregunte y trate de pararme, pero estaba a obscuras y si me movía me podía golpear.

-Mi nombre es Alexa, él es Gabriel -me informo la voz fina- te traje aquí

-Gracias-estoy segura que me rescataron de las focas leopardos- pero en donde estoy

-En el hospital-respondió Gabriel, si no me equivoco.

-Existirá un hospital

-Pues claro nunca has estado aquí- hablo alguien más, una enfermera ,creo.

-Que hacia una pequeña como tu buscando comida sola-me pregunto Alexa

-He estado sola desde hace tres meses- no quería dar pena pero esta obscuridad me hacía recordar los momentos que pase en casa, aterrador

-Y tus padres

-No me quisieron tener en casa así que aquí me tiene

-Pobrecilla- dijo con lastima Alexa pero yo solo quería cambiar de tema

-Porque no puedo ver nada- listo la pregunta estaba hecha

-Cuando te encontramos estabas a punto de convertirte en comida para foca, por suerte llegamos a tiempo. Pero habías sufrido varias cortaduras alrededor de rus ojos y tuvieron que operarte. La operación salió bien pero tendrás que usar esos parches por tres semanas más o menos - me informo Gabriel ,bien, al menos no tendré que estar ciega por el resto de mi vida

-Cómo voy a poder sobrevivir allá afuera si no puedo ver nada- pensé pero creo que lo dije en voz alta porque enseguida sentí una aleta que me tocaba fraternalmente la espalda, Alexa,

-Si tú quisieras podrías quedarte con nosotros

-No, sería una carga

-Claro que no serias ninguna carga, siempre hemos querido tener a alguien aquí cuidar

-Jovencita no está en discusión nosotros somos responsables de ti, ,así que ahora estas bajo nuestra tutela- me ordeno Gabriel.

-Gracias pero no- no quería depender de nadie, pero ahora estando temporalmente ciega creo que sería buena idea

-Por favor acepta nuestra ayuda

-De acuerdo pero apenas sienta que soy una carga me voy-les respondí sin querer ser grosera.

-Alexa como se te ocurre traerla aquí- se escuchó una voz de una chica, que entro de golpe en la habitación y le recrimino a Alexa

-Más respeto, Sally- le contesto a la defensiva mi salvadora.

-Lo siento capitana- capitana ,ok eso se escuchó extraño.

-Es mi decisión haberla traído aquí- le informo Alexa suavizando un poco el tono de su voz.

-Pero y Gabriel - según lo que escuche ,es probable que Gabriel sea su esposo, creo.

-Él está de acuerdo.

-Bien fue muy noble de tu parte.

-Cómo te llamas- me pregunto Alexa después de un momento, cuando la otra chica se marchara.

-Soy Mar – le respondí ,técnicamente nunca tuve un nombre pero Mar me gustaba.

Desde ese momento me quede a vivir con ellos, de poco a poco aprendí a adaptarme al nuevo entorno, al. Cariño de mi familia, y hasta de mi temporal ceguera

FIN DEL FLASHBACK

-Tu historia es de luces y colores- me dijo divertido Rico yo solo lo mire mal.

-Estar ciega no es nada divertido, pero aprendí y asombrosamente gane grandes cosas al no poder ver- a pesar de todo no me arrepiento de terminar por un mes ciega, gracias a eso conocí a las personas más importantes de mi vida, como los extraño.

-Como- me pregunto Rico, creo que no entendía como puede ser bueno estar sin el poder de la vista, tampoco es tan bonito.

-El cariño, además de poder desarrollar mis sentidos al máximo y también aprendí a tocar una guitarra - entre otras cosa aprendí mucho de mi ceguera temporal y de verdad no me arrepiento.

-¿Cómo tus sentidos?- yo y mi gran pico, tenía que contarle sobre ese detallito.

-Veras ,ocúltate yo te encontrare con los ojos cerrados- le explique, técnicamente habia dejado de practicar y no sabía si aún tenía esa facultad.

-No te lo creo- incrédulo- pero por si acaso toma- me entrego una bufanda, insisto de dónde saca tantas cosas de su estómago.

Rápidamente ,amarre la bufanda, alrededor de mis ojos y enseguida empezó a golpear el suelo, algo que aprendí a hacer cuando estaba ciega era a sentir las vibraciones de los objetos que me rodeaban, nunca necesite la ayuda de nadie ,bueno los primeros días fueron unas excepción, solo rompía cosas y aún tengo una lista larga de pagar.

Todos quedaban asombrados al descubrir que con los ojos cerrados podría descubrir a personas, o también el gran sentido de audición que poseía, cosas que se aprende ,bien a lo que iba.

Golpee el suelo varias veces, se encontraba montones de rocas, no producían tantas vibraciones como alguien vivo así que fue fácil encontrar a Rico ,en serio que el necesita unas clases de como esconderse.

-Estas detrás de unas rocas, al fondo de la cueva- le avise y me saque la bufanda, de verdad que no soporto la oscuridad.

-Aquí es fácil, me lo demuestras afuera- incrédulo.

-De acuerdo- acepte, después de todo ,primero teníamos que salir de ese lugar.

-Y vas a terminar de contarme, quiero saber cómo te uniste al equipo

-Como escuchaste Alexa era capitana, Gabriel era doctor, de hecho fue el que me ayudo en la operación, las cosas empezaron a cambian- si y cambiaron para mal.

INICIO DEL FLASHBACK

-No quiero ir- seguía repitiendo, como si fuera una niña.

Habían pasado cuatro meses desde que me uní a una verdadera familia, Alexa y Gabriel me adoptaron como una hija ,y me cuidaron como si lo fuera, me encariñe bastante con ellos y los consideraba mis verdaderos padres, ambos eran demasiado buenos conmigo.

Alexa era cariñosa pero a la vez estricta, al ser capitán de un grupo usualmente no pasaba mucho tiempo en casa, pero sabía dividir sus tiempos libres en el trabajo y la casa, claro que yo le ayudaba en cada cosa que podía.

Gabriel él era un magnifico padre y muy sobreprotector, al ser doctor estaba revisando continuamente mis ojos para saber si no tenían problemas secundarios.

Mis padres habían decidido inscribirme al cuartel para convertirme en soldado y tal vez lograr un puesto más alto como el de mi madre, yo nunca estuve de acuerdo con esa decisión ,estaba bien así como era, no necesitaba entrenamiento ,pero al ver la mirada de orgullos de mis dos padres acepte, no sé en qué estaba pensando.

-Vamos no es tan malo- me animo mi padre.

-Ni con esos ojos de pingüino indefenso me vas a convencer, jovencita- me respondió con firmeza mi madre mientras yo hacia los ojitos que me salvaban cuando estaba en problemas.

-De acuerdo-acepte después ce todo no puede ser tan malo, y darle el gusto a mis padres era más importante.

Me encamine al cuartel no quedaba lejos de casa,300 metros exagerando por lo que no tarde en llegar ,de inmediato seguí las indicaciones del guarida que al ver mi inscripción me indico el lugar en donde recibiré clases, en la puerta me esperaba el instructor un pingüino gordito y alto, con un pico doblado ,lo salude y de inmediato me hizo pasar al salón.

-Les presento a la nueva recluta, Mar iniciara su entrenamiento ahora, espero que la hagan sentir como en casa.

-Iniciaremos con la clase de historia

Este iba a ser un día muy aburridos y todos me miraban como si hubiera llegado de la luna, primer día de clases siendo la nueva, no es nada normal.

Cuando pude salir de esa aburrida clase quería conocer los alrededores del cuartel pero choque con otra pingüina que venía caminando sostenido un libro

-Puedes ver hacia dónde vas- le dije malhumorada.

-Disculpa- me dijo la chica mientras se agachaba a recoger sus libros, se ve estaba muy triste y me sentí mal por ser tan brusca con ella.

-No discúlpame a mí- de verdad que solo a mí se me ocurría molestar a las personas que no me hacen nada, me agache a recoger los demás libros- es obvio que tuviste un mal día

-Gracias por ayudarme- me agradeció mientras recogía sus libros y me sonreía.

-De nada- de repente sentí que alguien me estaba viendo, un buen momento para practicar mis habilidades, sip dos pingüinos me estaban espiando detrás de un pilar, les reclame - quieren dejar de seguirme

-Que hay nerd Astrid- se burlaron ,Peter y Cristian ,creo que son sus nombres.

-Déjala en paz- no soportaba ver a la gente que se burle de alguien sin motivo alguno y solo por creerse el más popular.

-Huy la pequeña se enojó- me respondió Peter, tenía ganas de lanzarle algo pero me contuve- , tú eres solo un cabo

-Y ustedes también ella es sargento por ley deben respetarla- por los libros que tenía, observe que es alguien de un grado superior y mis padres me habían enseñado a respetar a los superiores.

-Déjame aclararte algo pequeña aquí nosotros mandamos- Peter se estaba ganado una paliza.

-Pues déjame que te diga que aquí manda el comandante no tu

-Yo soy su sobrino- genial los típicos chicos que siempre se meten con los demás solo porque tiene parientes en grados superiores, hash

-Pobre comandante con un sobrino de esa calaña yo sí que tengo pena por el

-Escucha enana- me dijo Cristian, yo que pensé que no sabía hablar.

-No el que me va a escuchar eres tú, no tienes derecho a insultar a nadie me oíste- eso lo dije en dirección a Peter que me seguía viendo con una sonrisita estúpida.

-La adoptada tiene que poder de mando- oh genial, se enteraron que soy adoptada, ahora sí que lo voy a matar.

-Salvado por la campana pero la próxima ves te vas enterar quien soy- le dije una vez que se marcharon tan poroto como el ensordecedor sonido del timbre anuncio el regreso al aula, espero salir pronto de allí.

-Gracias por defenderme soy Astrid- se presentó la pingüina al ver que los brabucones se marcharon. Mientras estiraba una lauta.

-Mar- le respondí mientras estiraba una aleta y le estrechaba la suya

-Astrid vámonos o llegaremos tarde- se escuchó una voz de otra pingüina un poco más alta y de ojos verdes que se acercó y me miró fijamente- quien es

-Ella es Mar una novata- gracias por lo que me toca ,pensé con sarcasmo.

-Hola soy la teniente Xiu- me saludo.

-Teniente- le respondí ,aunque me parecía muy joven como para estar en tan importante rango.

-Adiós tengo que regresar a clases- se despidieron ambas chicas y se alejaron hacia la zona de entrenamiento.

-Hasta más tarde- me despedí ,estaba segura que las iba a volver a ver.

Me dirigí con pasos alegres a mi aula, la conversación con aquellas chicas me habían levantado mucho el ánimo a pesar del mal sabor de pico por los odiosos de Peter y Cristian, ese descanso no habia salido tan mal después de todo, enfrascada en mis pensamientos no me di cuenta que ya estaba en la puerta del aula, algo me decía que no sería bonito entrar.

-Qué demonios- gruñí cuando al abrir la puerta una lluvia de bolas de papel me cayó encima, me las iban a pagar ,quien quiera que me haiga hecho esa estúpida broma.

-A la adoptada no le gusta que insulten a nadie- dijo una voz odiosa, Peter, justo a quien quería pegarle.

-Peter quieres dejarme tranquila- una advertencia basta para alguien inteligente, me dirigí de inmediato a mi puesto, eso iba a ser sencillo ,teníamos las últimas horas en la zona de entrenamiento, y prefería estar al aire libre que aburrirme en esta aula de cuatro paredes.

-Buenos días muchachos, es un día glorioso, hoy empezaremos con el manejo de armas-anuncio el instructor entrando un momento después y asustándonos, se veía que estaba muy feliz, eso es bueno cuando te toca un instructor que es feliz una vez al año-por desgracia estas son de plástico pero podrán partir su puntería, salgan

Todos empezaron a correr como si fuera estampida, yo solo suspire y los seguí tomando un arco y flecha que era lo único que sobraba de todas las armas, los demás habían agarrado las mejores.

La zona de entrenamiento era una cancha totalmente ancha sin una pizca de nieve ya que estaba tapada, alrededor habia una pista donde observe a los capitanes realizar su entrenamiento, en el centro se encontraba el clásico tiro al blanco, esto iba a ser divertido.

De inmediato estire la cuerda del arco y agarre una flecha, esa arma era mi favorita, mi madre la tenía como una pieza de colección pero cuando ni estaba yo la tomaba y practicaba en mi habitación ,por eso habia demasiados hoyos en la pared, en fin ,estaba lista para disparar cuando alguien empujo el arco y lo desvió del camino causando que la flecha disparar en el suelo y no en el tiro.

-Huy fallaste, mira como se hace- ese era Peter, habia escogido una pistola con dardo que espero que sean falsos, apunto pero fue a dar más allá de la meta.

-Si claro fue un gran tiro- replique con sarcasmo mientras me alejaba de le y volvía apuntar al blanco, esta vez le atine y en el centro, la practica sirve.

-Muy bien Mar- me felicito el instructor que me miraba mientras asentía con la cabeza.

-Gracias señor- dije con modestia.

-Porque no pruebas más lejos, veo un gran don en ti- como ordeno, di cinco pasos para atrás, todos me estaban observando y Peter me miraba con una expresión de burla, era obvio que quería que fracasar mas no lo hice, volvía a darle al blanco y estaba muy feliz por ello.

-Maravilloso tienes una gran puntería, alumnos deberían ser como ella, así tendríamos a soldados y no a un montón de flojos- me alabo el instructor y yo me sonroje hasta que escuche la reprimenda- está de acuerdo Peter

Lo mire con una expresión de burla, el resto del día hicimos prácticas de resistencia y de puntería, algo sencillo, ese día no estuvo tan mal después de todo, tenía que abrir el pico tan pronto, porque después de las clases me metí en problemas.

Estaba caminado tranquilamente, por los pasillos del cuartel cuando de repente me jalaron hacia la parte menos iluminada, supe quiénes eran Peter y Cristina, par de tontos.

-Escucha adoptada aquí los que sobresalen somos nosotros- dijo a modo de orden Peter, seguro que estaba furioso y avergonzando por la reprimenda del instructor en las horas de entrenamiento,

-Sobresalir en ser los más tontos del salón – les respondí mientras me soltaba de sus aletas.

-Ya me cansaste- me dijo Peter, que bueno a mí también, de inmediato lo patee haciendo que se cayera estrepitosamente.

-Que está pasando aquí- se escuchó una voz enojada, la instructora de los sargentos, estaba en problemas

-No puedo creer que golpeara a su compañero, primer día de instrucción y ya tenemos problemas- me recrimino a mí.

-El empezó- me excuse.

-No yo solo quería mostrarle la escuela cuando ella me pateo yo solo trataba de ser un buen compañero- Peter hizo su típica cara de pingüino que no rompe un plato, tramposo.

-Le creo en cuanto a usted va a tener que limpiar el patio principal durante tres días y lo quiero ver nítido completamente- me ordeno la instructora iba reclamarle pero decidí que eso lo haría peor, además las ordenes estaban hechas y no quería decepcionar a mis padres con problemas en el primer día de entrenamiento.

-Ves yo mando aquí- se vanaglorio Peter, una vez que se fue la instructora, mientras pasaba a lado mío y me lanzaba una de sus miraditas "yomecreomucho"

-Lo voy a- ahora que todo estaba desierto y tenía a lado una piedra, sería un buen momento para practicar mi puntería y que mejor blanco que Peter.

-No lo hagas- me dijo una voz mientras me sujetaba la aleta, me vire y vi Xiu, la teniente que habia conocido en el descanso, otra vez en problemas.

-Teniente- le salude mientras bajaba la roca, deseando que no me ordene otro castigo, bastante con un limpiar un patio que era más grande que la cancha de entrenamiento.

-Llámame Xiu gracias por rescatar a mi amiga de ese problema- ah me venía a agradecer, menos mal.

-De nada pero Peter tiene un problema conmigo y me las va a pagar

-Si yo también tengo a otro sobrino del comandante en mi clase- dijo molesta Xiu.

-Y yo también- dijo otra voz, Astrid que caminaba hacia nosotras con sus típicos libros en la aleta

-Hola Astrid

-Tu castigo- me preguntaron ambas al mismo tiempo.

-Limpiar tres días el patio principal- dije con desanimo mientras me dirigía a la bodega por unas palas y escobas, suerte que el patio es con techo, que feo seria tratar de quitar la nieve.

-Te ayudamos- me ofrecieron

-Muchas gracias – terminamos más rápido de lo que creía, gracias a la ayuda de mis dos nuevas amigas.

Desde ese momento nos hicimos inseparables, estuvimos juntas desde entonces, Xiu y yo defendíamos a Astrid de los brabucones, pobrecita siempre era el blanco de burlas pero eso cambio cunado yo me uní al equipo.

Como proyecto final, nos sortearon un equipo formado por los recién graduados capitanes y tenientes y ahora también nosotros, sargentos, deseaba con todo mi corazón que el equipo al que me asignaran estuviera por Astrid y Xiu, hicimos una pequeña trampa de la no voy a hablar porque fue obra de Xiu, al final termine en el equipo de mis mejores amigas.

En cuanto al dolor de cabeza, llamado Peter, aunque no lo crean, término declarándome su amor, cosa por supuesto no voy a contarle a Rico, no le hice el menor caso.

Nos asignaron un sector al sur, yo no tenía ganas de ascender pero mis amigas si, así que siguieron asistiendo al instituto, mientras yo me quedaba a ayudar a mi madre, que estaba orgullosa de hubiera terminado mi preparación y me persuadía a que recibiera mi ascenso

Nos cambiaron de sector al norte, por un problema personal, por lo que las chicas ya no siguieron estudiando, el cuartel principal nos llamó y nos asignó ir a New York, en el camino encontramos a Jazmín y este es el final.

FIN DEL FLASHBACK

-Luces algo triste por viajar acá- opino Rico y si estaba muy triste

-Claro que estoy triste extraño a mi familia- bien al menos no era completamente mentira.

-Pero al final tu historia tuvo un final feliz

-Si tú lo dices- pero después dije en voz baja- aunque el final todavía no está escrito- al ver la cara de Rico supe que hable demasiado, decidí distraerlo-debemos salir de aquí

Ideamos un plan, Rico tenía una señal de ayuda, a la que disparamos por un agujero en el techo, que recién nos dimos cuenta que existía, y nos sentamos a esperar a ver si alguien venia

-Están bien- llamaron dos voces Cabo y Jazmín, ahora sí que estamos salvados.

-Es un gusto verlos ayúdennos a subir- les grito Rico mientras regurgitaba una cuerda y se la lanzaba a Cabo, que de inmediato la amarró en un árbol

-Sujétense- ordeno Jazmín, mientras ambos pingüinos empezaron a jalar la cuerda, nosotros agarramos la punta y empezamos a escalar con gran esfuerzo la pared de la cueva, al final llegamos arriba y solté un suspiro de alivio.

-Gracias por sacarnos de ahí- les agradecimos los dos.

-De nada pero encontraron las piezas que faltan

-Sip- le respondí a Jazmín mientras golpeaba a Rico y el botaba el motor del auto.

-Guao me gustaría decir lo mismo pero no tuvimos oportunidad

-Tranquilo seguro que Rico tiene lo necesario- y ese cumplido porque fue, me pregunte a mí misma, pero por suerte los demás no se dieron cuenta.

-Claro tortolos- se burló Rico, y yo empecé a reír por las caras de pregunta de los más jóvenes.

-Vámonos.

-Hacia donde- como si el destino esperara esa pregunta, un enorme rayo de luz, salió detrás de los árboles y apunto al cielo, estoy segura que eran Kowalsky y Astrid.

-Esperemos llegar a tiempo- dijo Rico mientras todos los demás empezamos a correr, esperando que sean buenas noticias.


Y termine, más rápido de lo que creía, como les pareció

Noticia: Probablemente no subiré más capítulos en una semana, hay posibilidades que si lo haga pero los exámenes finales tienen a mi cabeza completamente estresada y no creo tener tiempo para subir un capitulo más, pero NO VOY A ABANDONAR LA HISTORIA, solo tengo más en serio mis estudios o la que se me arma con mi madre.

Estaré en una semana con otro capítulo o posiblemente mañana, vacaciones sorpresa, si sobrevivo a los exámenes seguiré escribiendo.

Bonito y gorditos, bonitos y gorditos.