Hola mis hermosos y sexys lectores, espero que la hayan pasado lindo en… estas 24 horas (¿? XD Bueno, continuamos con este capi, pero para aclarar, este es para conocer un poco más acerca del pasado de Kate, quise convertir el caso de frozen (película de Disney) a uno realístico
My Death Note
Chapter 11
¿Y si vamos al parque?
-¿Lucy?- le llamaba una pequeña castaña de ojos dorados.
La pequeña subió a la cama de su hermana mayor y se situó encima de ella.
-Lucy despierta.- dijo ella moviéndola.
-Mmmmm ¿Qué quieres, Kate?- dijo su hermana mayor entre dormida y despierta. Ella tenía el cabello de un color dorado y ojos marrones.
-No puedo dormir…- dijo dramáticamente.- Así que tenemos que jugar.- dijo estirando sus brazos.
-Bien pues, ve a jugar tu sola.- dijo su hermana botándola de su cama.
La niñita cayó sentada. Pensó unos instantes y volvió a subir a la cama de su hermana de 10 años.
-¿Lucy? ¿Y si vamos al parque?- le dijo esperando una respuesta de parte de su hermana.
Su hermana mayor abrió los ojos con una sonrisa traviesa.
-¡Ven, ven vamos!- dijo la hermanita menor de 8 años jalando a su hermana hasta la puerta.
-Shhhhh.- le callaba la mayor.- No me convence ir a estas horas.- dijo indecisa.
-Solo es el parque… ¡Vamos a jugar!- dijo la pequeña risueña.
-Bien.- dijo Lucy abriendo lentamente la puerta para no despertar a sus padres.
Salieron de la casa sin más. La pequeña le fascinaba todo. Para ella se veía mejor todo de noche que de día. En ese concepto su hermana era su opuesto, a Lucy le encantaba el sol, la primavera, la playa… Pero de noche no podía negar la vista. Caminaron casi corriendo al parque, las dos soltaban risitas. Cuando llegaron, La pequeña comenzó a corretear por el pasto risueña y emocionada.
-¡Esto es increíble!- gritó la niñita.- Ven vamos a escalar ese árbol.
-Te vas a matar tontita, no se ve nada… mejor volvamos.- dijo insegura la hermana mayor.
-¿Estás loca? ¡Esto es genial! Yo escalaré ese árbol, tú espérame abajo.- dijo la pequeña energética y comenzando a escalarlo como una monito.
La pequeña no era torpe en estas cosas, era muy hábil, tanto que su hermana le fastidiaba con que la habían adoptado de una familia de monos. Era innegable que para su escasa edad, fuera así de hábil. Siguió trepando.
-Shhhhh Kate.- le llamó su hermana.- Escuche algo.- dijo asustada.
-Solo son tus nervios Lucy.- dijo chistosa la castaña.
-No enserio, te juro que escuche algo… volvamos a casa ¿sí?- dijo la hermana mayor asustada.
La hermana menor se quedó helada. Parecía que había visto un fantasma. No podía creer lo que veía.
-Lucy.- dijo ella en susurros.- ¡LUCY! ¡DETRÁS DE TI!- gritó rajándose la garganta.
La chica de cabellos dorados volteó para encontrase un chico ya adulto de unos treinta y tantos. El chico parecía que estaba ebrio o drogado. Su mano estaba sangrando. Horrorizada Lucy retrocedió, si fuera por ella escalaría ese árbol poniéndose a salvo con su hermana. Pero ella no tenía ni la menor idea de cómo escalar. El chico comenzó a avanzar hacia Lucy. Ella retrocedió hasta que quedó acorralada entre él y el árbol.
-Tu…- dijo tambaleante.- morirás conmigo.- dijo el chico soltando unas lágrimas.- Estoy solo.- dijo.
-Tranquilo, por favor váyase.- dijo tratando de sonar firme Lucy, pero la verdad es que estaba a punto de llorar del miedo.
-¡No me digas que hacer!- gritó el chico.
Lucy se encogió asustada. No sabía qué hacer. Su hermana también estaba asustada, pero no por ella, por Lucy que estaba en peligro ahora.
-Mi sangre… te envenenará y conmigo morirás.- dijo él extendiendo su brazo hasta ella y poniendo visible su mano.
-No por favor.- dijo Lucy retrocediendo y apartando su rostro de su mano.- ¡NO!- gritó haciéndola a un lado para que no la toque y en un momento trató de huir, pero con el otro brazo no ensangrentado el chico la agarró muy bruscamente y la aprisionó con un solo brazo.
-¡Morirás conmigo!- le gritó poniendo su mano en su boca, así sentenciándola.
La soltó entre carcajadas y se fue corriendo tambaleante. Lucy miraba horrorizada sus manos llenas de sangre después de tocarse la cara, ella le tenía pavor a la sangre. Se cayó desmayada en el gras.
-¡Lucy!- gritó su hermanita menor bajando del árbol de un salto.
Corrió hasta su hermana, evitó tocar la sangre por miedo a "infectarse" de algo que no conocía. La hermanita comenzó a llorar.
-¡MAMÁ PAPÁ!- grito entre llantos.- ¡ALGUIEN AYUDENOS! ¡AYUDA!
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Sus padres habían llegado a la escena, después de no notar a sus hijas en sus camas y escuchar gritos en la calle, dieron con el lugar dónde estaban. Lucy muy atormentada les explicó de la situación. Los padres temían lo peor. Llevaron a su hija al doctor, esperando equivocarse… pero uno no puede escapar de su muerte.
Allí estaba Kate, en la sala de espera con sus padres, no entendía bien lo que sucedía, pero sabía que era malo. Temblaba al recordar las escenas. Debió hacerle caso a su hermana de volver, ahora por su culpa… no sabía que vendría ser de ella. Un doctor caminó directamente a ellos. Ella supo por su mirada que las noticias no eran buenas. Solo podía escuchar su corazón palpitar con fuerza.
-Señores, lo lamente.- dijo.- Aquel señor que la embarró de sangre… tenía sida… y su hija también lo tiene, lo lamento.- dijo el señor mirando al suelo.
Los padres comenzaron a llorar. Katherine no tenía ni idea de que era eso, pero sabía que no era nada bueno.
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Las cosas de su hermana se fueron a otro cuarto, por seguridad suya la separaron de su hermana para que no le contagie dicha enfermedad. Lo último que Kate vio de su hermana era una mirada de tristeza, antes de encerrase en su habitación completamente sola y desolada. Días pasaron, no se podía comunicar con ella. Sus padres le dijeron que era por seguridad. Pero a Kate no le importaba. Todos los días le tocaba la puerta y comenzaba.
-¿Lucy? ¿Y si vamos al parque?- silencio.- Venga vamos a jugar.- nada.- Ya no te puedo ver jamás, hermana sal, parece que no estás… solíamos ser amigas, ya no más… no entiendo o que pasó...- dijo confundida la pequeña jugando con sus muñecas.- ¿Y si vamos al parque? O lo que sea me da igual…
-Vete Kate.- dijo secamente su hermana.
-Ya me voy…- dijo triste la castaña.
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-¿Lucy? ¿Y si vamos al parque?- dijo una castaña de ya 12 años.- En nuestra bici hay que pasear.- le propuso.- Tu compañía hace falta aquí, con los cuadros ya empecé a conversar.- dijo metafóricamente.- Es algo aburrido… ver las hora decir tic tac…- dijo mientras chasqueaba la lengua imitando el reloj.
Lo que no sabía era que adentro de esa habitación que nunca entraba su hermana estaba más débil, y estaba muriendo todos los días un poco por proteger a su hermana de ella. Y también… la enfermedad avanzaba destrozando su interior poco a poco
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Pasaron unos años, Kate se había acostumbrado a la ausencia de su hermana y a los llantos del nuevo bebé de la casa. Su hermano menor Danny. Ya era más madura y entendía la situación que corría su hermana. Pero no podía evitar extrañarla. Sentía que era su culpa que ella esté enferma, si no hubiera insistido en ir al parque o si hubieran regresado cuando su hermana le dijo... no estarían así. La culpa la comía viva y todas las noches, sin ser escuchada lloraba por el dolor de su hermana. Pero, en un día lluvioso… la tragedia más grande para la familia sucedió.
No fue doloroso, solo dejó de respirar. Murió dormida en uno de sus más profundos sueños, perdida en la soledad de estos. Kate de ya 15 años asistió al funeral de negro junto a sus padres. No lloró durante el entierro. Esperó hasta volver a casa. Caminó hasta la habitación de su hermana que habían cerrado para evitar memorias y recuerdos.
-¿Lucy?- llamó a la puerta desesperanzada.- Se que estás allí dentro… Todos te extrañan aquí… Me han dicho que sea fuerte y de mí trate no llorar… Tú eras lo que tengo, solo escúchame… ya no se qué hacer…- dijo totalmente destrozada por dentro.- ¿Y si vamos al parque?- dijo esto último soltando las primeras lágrimas y rompiéndose a llorar en la puerta de su hermana fallecida.
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Ahora Kate estaba en su habitación recordando a su hermana en su cumpleaños sin dejar de mirar aquel collar que antes era de ella. Era un relicario y una cajita de música. En un lado estaba la foto de su familia, incluyendo a Danny, y por el otro rodabas una ruedita y observabas las piezas crear música angelical. La canción era la nana que su hermana mayor le cantaba cuando eran pequeñas. Una lágrima rodó por la mejilla de Kate.
-Nunca te olvidaré, Lucy.- dijo en un susurro.
Me puse feeling ;-; espero que este capi les haya gustado :3 bueno hasta más tarde o hasta mañana :D
