hola ¡hola mis queridas seguidoras! Espero todas anden de lo mejor, acá tienen ustedes ¡otro capi de la historia!.

Este, el que bviene y el epílogo, muchas gracias por haber aceptado leer la exageración de un aspecto de la personalidad de diamante.

Thania: no se si lees este, pero por las dudas, actualizaré lo mas rápido que pueda, no prometo nada, pero algo te aseguro, no dejaré estos proyecttos inconclusos pues, así solo tenga una lectora que le guste mi trabajo, escribiré para ella, lo bueno es que, como fan de diamante, no estoy tan sola como creía.

¡déjenme saber su parecer!¡con un excelente REVIEW!.

Sailor moon, es propiedad de Naoko Takeuchi, yo solo, les regalo momentos de risa.

Candidato 11, Neflite.

Ah, conocía a Neflite y me caía bien, muy bien, demasiado bien para el gusto de algunos, éramos compañeros de juegos y el sujeto, era agradable, realmente de lo mejor, o por lo menos, lo era, hasta que mi princesa se cruzó en su camino o mas bien, el en el de ella.

Estábamos todos sentados en la fogata, en lo que habían llamado la hora de la poesía y habíamos recitado varios poemas preciosos, nos habíamos sentado en parejas, es decir: cada novio con su novia; los demás, que se sentaran como quisieran, el supervisor dijo:

-ha sido espectacular su poema joven Li, ahora, joven Sanjoin ¿tendría la bondad de declamar el suyo?. Preguntó, Neflite asintió en silencio, se levantó y se acercó a mi princesa ¡a mi princesa! Y con su estúpida voz, que mas bien parece una sierra dañada comenzó a declamar:

Oh hija de la luna, que afortunado sería quien de tus ojos de luz azulada fuera el dueño, oh hija de la luna, tu corazón como espejo de plata refleja el sentimiento del amor al mundo en el cielo, convirtiendo las chispas de tu querer en las estrellas, oh hija de la luna, quien pudiera adorar tus labios cuando engarzan dulces palabras de amor para tu amante, oh, hija de la luna, quien pudiera simplemente adorarte.

Todas las chicas dieron gritos de alegría y mi princesa, enrojeció de júvilo y gusto y yo ¿y yo? ¡me moría de celos! Puesto que: con su estúpido poema había hechado por tierra todo el majestuoso cúmulo de palabras que había hilvanado con amor, miré a mi princesa.

-eres muy galante Neflite. Dijo ella, el le sonrió y besó su mano, clavando sus ojos azules en los de ella.

-solo para vos princesa. Dijo, me dio mucha rabia ¡mucha pero mucha rabia! Al parecer, no fui el único, otra niña rubia que no conocía, de lazo rojo, estaba mas enojada que yo incluso, las declamaciones siguieron y me propuse ¡preparar mi venganza!.

Había decidido hacerlo ¡vengarme! Pero, no estaba recimiento el apoyo que me merecía –por última vez hermano, no le está coqueteando. Dijo mi mellizo malagradecido obstinado –desde luego que si ¡Zafiro! Abre los ojos. El suspiró.

-los tengo abiertos hermano y es evidente, que Neflite solo está utilizando a tu princesa para darle celos a la rubia del lazo rojo. Negué - ¡le gusta!. Exclamé.

- ¡por Nix y el manto negro de la noche!¡que no le gusta!¡con 20.000 demonios del infierno!. Exclamó mi bobo mellizo a su vez, lo miré.

-lo haré solo. Dije - ¡bien!¡porque tus celos han llegado demasiado lejos!. Exclamó una vez mas –Zafiro estúpido ¡hasta parece que tienes el síndrome pre menstrual como Rini!. Exclamé alejándome de el.

Como debía hacer algo y debía ser algo ingenioso, me decidí por lo sencillo y elegante para una buena broma, en el comedor, me puse a llenar todas las fuentes de comida de la mesa del poeta adulador, de bichos, cucarachas,arañas, moscas, chiripas, ñomi ¡delicioso para ese idiota! Y fue así, como encanté todo para que no se vieran y el almuerzo se desarrolló con total normalidad, mi princesa que se sentaba a mi lado, se levantó.

-voy a pedir la fuente de ensalada de huebvo. La miré ¡esa ensalada tenía gusanos! Sonreí.

-hermosa ¿Por qué no comes la de remolacha?. Pregunté –es que yo, quiero de la de huevo Díam. Me dijo, la detuve –vamos princesa, anda, solo la de remolacha. Ella negó, en el momento que dio el siguiente paso, cayó de platanazo en el suelo y resbaló por una línea de acéite, miré a la chica rubia del lazo rojo, reír de manera malvada, no me lo pensé y sin dilación tomé la sopera y corrí hacia el otro lado.

- ¡no ermano!. Gritó Zafiro, pero bañé a la niña rubia del lazo rojo de cabeza a pies con crema de espinaca, el comedor quedó en silencio y lo demás…fue historia, vi a el aprovechado pararse sobre la mesa y decir:

- ¡guerra de comida!. Y a continuación, todo se volvió un caos.

A la chica rubia, que resultó llamarse Mina, y a mi, nos castigaron limpiando todo el comedor, claro, tuvimos que hacerlo doble, porque lo que yo limpiaba, ella lo ensuciaba y viceversa, eso fue de lo peor, nos dijimos de todo, cuando salí, fui a la enfermería, mi princesa se había doblado el pie, pero nada serio.

-oh Díam. Me dijo –que mala suerte he tenido. Aseguró, vi a Neflite allí, por lo menos, se había comnido la sopa con cucarachas muhahahahahahahah, mi princesa me llamó la atención.

-Mina está enamorada de Neflite y pensó que yo se lo quería quitar, por eso me hizo el sendero de aceite. La miré mal –si ese idiota no se hubiera puesto a declamarte, no hubieras pasado por eso. Neflite bufó.

-practicaba para Mina idiota, se lo dije a Serena porque quería ver la reacción de Mina. Alcé las cejas - ¿y es que no te ha contestado?. Pregunté –si, lo ha hecho, pero no me había dado un si y estaba desesperado, hice la poesía y pensé en dedicársela en la fogata, pero la vi hablando con Yaten y decidí probar si ella me quería, y si. Asentí.

-tu novia es una celosa peligrosa. Dije con énfasis en la palabra "celosa peligrosa" escuché una risita detrás de mi.

-mira quien habla. Dijo el traidor de mi mellizo, me dediqué a ignorarlo y a abrazar a mi princesa.