Jasper POV

La misma noche que había tomado la decisión de alejarme de Alice ya me estaba arrepintiendo. No podía dejarla por más que lo intentara, de hecho a las 5:30 de la mañana ya estaba en su cuarto, observándola mientras dormía y pronunciaba con cariño mi nombre. Me acerqué a ella con cuidado de no despertarla y acaricié su frágil mejilla con la esperanza de que no se despabilara de su profunda paz y armonía.

-¿por qué me es tan difícil separarme de ti?-murmuré en apenas un susurro a la vez que me arrodillaba para quedar a su altura y poder mirarla desde un mejor ángulo-, ¿por qué no puedo vivir sin ti si he vivido solo prácticamente toda mi existencia? No te quiero perder Ali, pero sé que si no te dejo libre y no me alejo de ti terminaré matándote y con eso me mataría a mí mismo también.

La verdad no me importaba vivir o morir, en estos momentos yo daba igual, lo único que importaba era Alice y que ella no muriera por mi maldita culpa. No podía permitir que mi instinto asesino ganara además de que ella se merecía la oportunidad de tener una vida normal, si bien existía James estaba seguro que cuando nos deshiciéramos de él, la chica en consecuencia podría tener una vida normal. También sabía que yo nunca formaría parte de su futuro por la simple y poderosa razón de que cualquier tipo de acercamiento podría ponerla en riesgo y porque no quería convertirla en vampiro, no quería que ella fuera un monstruo como yo, no se merecía vivir una existencia marcada por la sangre y por la constante tentación de querer matar a un ser humano.

No podía dejar de mirarla, si bien los vampiros poseemos una belleza que es abrumadora e increíble para los ojos humanos, para mí Alice era perfecta tal y como era. Su rostro era tierno, de rasgos finos y tenía las facciones de un ángel, ella era mi ángel que me salvó de años de soledad y le dio un motivo a mi existencia. Se veía tan tierna y dulce con su fino rostro poseído por la paz del sueño. Sin lugar a dudas extrañaría estos momentos junto a ella, al igual que los de euforia y alegría que ocupaban un lugar importante en mis días junto a ella. Extrañaría todo de ella: su sonrisa prácticamente perfecta, sus ojos que iluminaban hasta la habitación más oscura, su risa tintineante y musical. Estaba seguro de que me costaría vivir sin su risa y sin su cara siempre sonriente y cariñosa.

-Jasper-sentí la voz de Rosalie a mi espalda y su tono severo se veía delatado por sus emociones marcadas por el enojo-¿qué demonios haces aquí?, ¿no se suponía que te ibas a alejar de ella?

-No puedo Rose-susurré poniéndome de pie mientras sentía como la tristeza crecía en mi interior-, no puedo alejarme de ella, la amo demasiado, no puedo vivir sin ella y no sé qué hacer.

-Escúchame bien-dijo ella mirándome con decisión y determinación a la vez que mis emociones de desolación se expandían por la habitación-, tú sí puedes vivir sin ella, tienes que intentarlo. Si tanto la amas entonces pruébalo porque tienes que saber que si no lo haces la terminaras matando. Ahora vete, no quiero que cuando ella se despierte se haga ilusiones y te vea aquí.

Tomé aire innecesariamente y salí de ese cuarto en la que tantas veces compartí secretos, penas y alegrías con la niña que ahora se encontraba dormida y ajena a las cosas que iban a suceder.

Mientras bajaba las escaleras podía sentir las miradas y emociones de reprobación de parte del resto de mi familia, aunque no lo dijeran yo sabía que ellos reprobaban mi decisión y la intromisión de Rosalie. No sabía que pensar ni que hacer, por un lado quería volver al cuarto de Alice y quedarme junto a ella hasta verla despertar nuevamente con su luz y alegría por la vida pero sabía que tenía que hacer lo correcto y abandonar un sentimiento que tal vez fuera una simple confusión adolescente de parte de ella. Me dolía dejarla porque tenía la certeza de que ella sentía lo mismo que yo pero era demasiado peligroso estar juntos.

Decidí ir al lago que estaba cerca de la casa para apartarme de las emociones ajenas y de todo lo que me abrumaba y no me permitía pensar bien. Permanecí en el lago varias horas hasta que me vi interrumpido por la presencia de Alice, mi pequeño ángel ya no tenía el cabello largo hasta mitad de la espalda si no que se había hecho un nuevo corte rebelde y en puntas. Se veía preciosa pero por supuesto no iba a decirle nada. Hablamos por un rato breve en el que con todo el dolor de mi alma, le dije que ya no quería ser su amigo y tomé el camino de regreso hacia la casa.

Mientras caminaba completamente apenado y arrepentido por lo que había hecho comencé a sentir la inmensa tristeza de Alice como si fuese mía, además del horrible sonido de su llanto y sus sollozos que me hacían sentirme más monstruoso de lo que ya era. Me giré para ver en su dirección y la vi abrazada a sus rodillas llorando con fuerza. Quería ir hacia donde estaba ella, abrazarla a la vez que limpiaba con mis dedos y besaba el rastro frio y doloroso de sus lágrimas. Quería mirarla a sus negros ojos que tanto me gustaban y verme nuevamente reflejado en ellos, quería besar sus labios y que después me sonriera con adoración como siempre lo hacía.

Me acerqué a ella sintiendo sus abrumadoras emociones, traté de enviarle olas de calma pero solo conseguía ponerla un poco más nerviosa que antes por el simple hecho de saber que yo estaba ahí. Me senté para abrazarla con el cuidado de no tentar mi más que mediocre autocontrol y ella comenzó a llorar acurrucada en mi pecho como si estuviera asustada.

-¿Por qué no me quieres?-sollozó mientras lloraba con amargura-, yo pensé que me querías y que sentías lo mismo que yo cuando me miraste a los ojos ayer en mi cumpleaños ¿por qué me haces esto Jasper?, ¿Por qué quieres romper mi corazón y nuestra amistad?

-No es que no te quiera, sabes que te quiero-respondí aguantando mi respiración ya que su aroma me llegaba de lleno y ya me estaba incomodando- Eres la razón de mi existencia y me duele verte llorar Alice.

-Entonces ¿por qué quieres alejarte de mí?-me preguntó con sus ojitos llenos de curiosidad y lágrimas brillantes-¿qué te hice para que todo esto pasara?

-me enamoraste Ali-respondí sin pensar y ganándome una mirada sorprendida y un remanso de felicidad de parte de mi pequeño ángel-, sé que puede sonar raro pero pese a que soy un monstruo y anhelo beber tu sangre te quiero y, ayer por un momento pensé que tú también me querías.

Pude ver como la sangre se acumulaba bajo la tenue capa de piel de sus mejillas, formando un adorable sonrojo que se me antojó de lo más tierno y una quemazón en mi garganta que ardía por el deseo de probar su tan deliciosa sangre. Alice me miraba con sus ojos negros llenos de expectación y una hermosa sonrisa en su pálido rostro pese a que aún habían restos de las lágrimas de hace un momento atrás.

-Yo también te quiero- me susurró ella provocando que una parte de mí se estremeciera por sus palabras y las emociones de amor y cariño que las corroboraban.

No sé porque lo hice pero tal vez me deje llevar por las emociones que ambos sentíamos y, sin mucho pensarlo me acerqué con cuidado a ella y eliminé nuestra distancia a través de un breve y tierno beso. No podría describir muy bien lo que sentí en esos momentos, pero besar sus labios con un suave e inocente roce era la mejor sensación del mundo.

Sin embargo, solo eso bastó para que la sed en mi garganta se intensificara y tuviera que obligarme a separarme de ella para buscar un poco de aire fresco y lograr calmar un poco la sed que amenazaba con terminar con mi autocontrol y la vida de Alice.

-Jasper-me llamó ella visiblemente preocupada-¿estás bien?

-Sí-mentí descaradamente a la vez que aspiraba una gran bocanada de aire-, vete a casa yo te alcanzo en un rato.

Alice me sonrió y luego se fue tan feliz que me parecía increíble, sabía que si Edward leía la mente de ella podría tener problemas con Rosalie, sin embargo, en esos momentos no me importaba lo que mi rubia hermana pensara, es más estaba dispuesto a enfrentarme a ella ya cansado de que quisiera dominar mi existencia y mis decisiones supuestamente por el bienestar de Alice.

Partí a cazar algo antes de volver a enfrentarme con la esencia de Alice y luego volví a la casa, apenas entré en ella sentí la ira de Rosalie, el arrepentimiento de Edward, el apoyo de Emmett, la comprensión de Carlisle y el amor incondicional de Esme

-¡¿Cómo te atreves?!-me gruñó Rose después de pegarme una cachetada y mirarme como si quisiera matarme-¡te dije que te alejaras de ella! Tú mismo dijiste que lo harías y ahora ¿qué? ¡Viene Alice campante pensando en que la besaste! Te arrepentirás de esto Jasper.

-Basta Rose-dije tratando de calmarla sin muchos resultados-yo no me voy a alejar de ella solo porque tú pienses que es lo correcto. Además te recuerdo que la decisión no es tuya, es de Alice y mía, no puedes inmiscuirte en problemas que no te pertenecen.

-La terminaras matando-me gruñó con fuerza-, eres igual o peor que James porque le juras que la quieres y que la amaras para siempre cuando lo único que amas de ella es su sangre. Ni siquiera podrás convertirla porque cuando lo intentes la mataras al instante.

-No quiero convertirla-respondí mirando a la enfurecida rubia a los ojos-, sé que no podría hacerlo nunca así que no te preocupes por eso. Alice seguirá siendo humana tal vez hasta que se muera en muchos años más.

Pude percibir el tic de ira en Rose antes de que se lanzara en mi contra para atacarme de manera fiera y peligrosa. Por supuesto que traté de defender me sin hacerle daño además de que en pocos minutos Edward y Emmett trataban de controlarla un poco.

-¡Ya basta Rosalie!-dijo Carlisle cuando la vio un poco más tranquila-, no querrás despertar a Alice y que te vea atacando a Jasper, además él tiene razón. La decisión no es tuya, solo Alice y Jasper pueden decidir qué pasará de aquí en adelante.

Me sentí un poco más tranquilo al escuchar las palabras de mi padre adoptivo, sabía que Rose no me perdonaría esto en mucho tiempo, tal vez pasarían siglos hasta que ella volviera a tratarme con amabilidad, pero no me importaba. Solo me importaba saber que no volvería a alejarme de Alice, no sería capaz de pensarlo después de todo lo que había pasado el día de hoy.

Subí por las escaleras a un paso lento y calmado para volver al cuarto de Alice y velar sus sueños como todas las noches ya que desde ahora, estaba seguro que no podría separarme nunca de su lado.

Holaa c: gracias por leer xd. Si quieren dejar un review son mas que bienvenidos *-* y espero que estén bien y poder actualizar pronto.

Reviews n.n

-mary: hola c: bueno al parecer recapacitó y son algo más que amigos. Gracias por leer y espero que estes bien *-*

-cathy: Hola c: al parecer si la quiere pero tiene miedo de lastimarla :3333 *-* Esperemos que ahora que los dos saben lo que sienten puedan estar juntos c: