POV Edward.
¿Estas bien? – pero que pregunta tan estúpida hice, me abofetee mentalmente.
¿Edward? – sus ojos estaban extremadamente rojos y ni que se diga de su nariz.
¿Qué te paso? – no me gustaba para nada la apariencia que tenia bella.
¿Qué haces aquí? – me respondió con otra pregunta.
No has respondido a mi pregunta – estaba ahí sentada indefensa, con sus ojos hinchados tenia unas inmensas ganas de abrazarla y no soltarla hasta que este tranquila y deje de temblar.
¿Cuál fue? – con el tono de voz que utilizo me dieron ganas de sonreírle, solo por el hecho de que me respondió como una niña chiquita.
¿Qué fue lo que te puso así? – sin titubear me fui acercando más a ella para poder sentarme a su lado.
Me entro una pequeña pelusa en el ojo – rodee los ojos, no sabia como mentir y para confirmar mis sospechas giro su vista para evitar la mía.
¿No confías en mí? – Sé que era una pregunta tonta, pero yo quería que ella confiara en mi, que me contara que era lo que le estaba pasando – Sé que apenas nos estamos conociendo – ella seguía sin mirarme, y si lo hacia solo era de reojo– ¿Qué tienes ahí? – por un momento recordé lo que me había dicho Jasper, que ella mantenía un pedazo de papel aferrado en sus puños, temía que si seguía así solo se haría daño, se me quedo viendo para después fijar su vista en el pedazo de papel aun envuelto entre sus puños.
Nada – se apresuró a decirme tratando de esconder ese papel, pero no fue tan rápida ya que lo tome entre mis manos ignorando su mirada fulminante que me echaba.
¿Qué es esto? – sabia que era de mala educación leer algo que no me pertenecía pero quería saber que era lo que la había puesto así.
Dámelo – me exigió pero yo no le hice caso, es más hasta me levante de ese lugar solo para ver que era lo que le había alterado, por un instante trato de arrebatármelo pero le fue imposible porque ya no me alcanzaba.
La noticia de la semana.
¿Quién iba a decirlo que Isabella Swan es lesbiana?, bueno como verán antes se escuchaban los rumores de que ella había salido con Mike, pues este difundió que la había besado pero era solo porque él le estaba haciendo un favor solo para que no le dijeran nada. Después se decía que estaba saliendo a escondidas con el guapísimo Edward Cullen, pero eso no fue así.
Isabella Swan es lesbiana, no lo había dicho y no lo aceptara porque es una cobarde.
¿Quién te lo dio? – ahora él que apretaba el papel era yo, como era posible que hicieran algo así, ¿Por qué le tienen que hacer daño de esta manera?, ella me miraba con miedo reflejado en sus ojos, yo no le iba hacer daño, era lo que menos quería.
No lo sé, estaba en mi casillero – creía saber quien fue la culpable de esto, el rumor se esparció por culpa de Tanya, pero ahora tenia que saber quien fue la que lo coloco ahí.
¿Cómo estas? – me arrepentí del tono de mi voz que salió cuando termine de leer ese estúpido papel.
Estoy bien – fue lo único que me respondió y se giro nuevamente.
Lo siento – se sobresalto al escuchar mi voz, pero era lo que era más conveniente decirle.
¿Por qué me estas diciendo eso? – por un momento se giro y pude notar que por obviedad no sabia que era lo que le decía y menos porque.
Por mi culpa estas pasando esto – era el momento de decirle porque, solo esperaba que no se enfadara conmigo, simplemente no tenia la intención de hacerle daño menos así.
¿Qué dijiste? – sus labios estaban formando una perfecta "O", debido a la incredulidad.
Que esto no estaría pasando si Tanya no nos hubiera visto – pude notar como es que sus ojos se estaban agrandando un poco más, y eso que solo era un poco de la verdad.
Yo… - estaba más pálida de lo normal y eso no era bueno– no sé que decirte – se veía tan tierna al ver como se sonrojaba y se sorprendía al mismo momento.
No tienes nada que decir –me acerque un poco más a ella, tomando asiento a su lado pero sin llegar a incomodarla– no es tu culpa, pero te prometo que voy a hacer todo lo que este en mi alcance para que nada malo te pase – no solo era palabras, esto era una promesa que a como diera lugar iba a cumplir, ella no se merecía lo que le estaba pasando, todo esto es por culpa de una psicópata.
¿Estas diciendo que Tanya hizo todo esto porque esta celosa? – me sorprendió ver la sonrisa que tenia en el rostro.
Si – pase una mano detrás de mi nuca – creo que si – no sabía porque aun mantenía esa sonrisa extraña en su rostro – ¿Te sientes bien? – no me quedo de otra más que preguntarle.
Lo estoy – pareció perpleja a mi pregunta – creo que es hora de irnos.
¿A dónde? – estaba tan distraído que no sabia porque me estaba diciendo eso.
A nuestras casas – rodo los ojos – ¿A dónde más? – me sonrió.
Vaya que si cambias de humor tan rápido – su sonrisa se ensancho y yo le correspondí a esa sonrisa que me brindaba.
Pues ya vez – se levanto de su lugar mientras que yo la seguía con la mirada – ¿Te vas a quedar ahí? – me dijo con un tono burlón.
Vamos – me levante de mi lugar para comenzar a seguirla, no la iba a perder de vista, parece que su cambio de humor fue tan drástico pero no me voy a arriesgar a que le vuelva a cambiar por alguna de esas arpías que la lleguen a insultar – ¿Quieres que te lleve a tu casa? – se detuvo por un momento y me miro interrogante.
No, gracias he traído mi auto – me sonrió para volver a caminar – pero de todas maneras, agradezco tu atención.
Comencé a caminar detrás de ella cuando era necesario, y a su lado cada que encontrábamos a alguien que se le quedaba viendo feo, no sabia si era por el rumor que se andaba corriendo o porque estaba a mi lado, lo único que yo quería era ya no ocasionarle problemas pero no me podía separar de ella, ya no tenia las fuerzas necesarias para hacerlo, su vista estaba fija al frente en ningún momento bajo su cabeza, y eso era bueno seguía siendo fuerte por fuera pero por dentro sabia que eso no era así.
Nos vemos Edward – se despidió de mí y se subió a su auto, también quise despedirme pero mis palabras se me quedaron atoradas después de ver como me sonreía.
POV Bella.
Flashback.
¿Estas bien? –me quede paralizada en mi lugar al escuchar su voz.
¿Edward? – poco a poco levante la vista, no sin antes limpiarme las lagrimas que seguían saliendo, claro que se daría cuanta que estaba llorando más que nada porque de seguro mis ojos estaban rojos así como mi nariz.
¿Qué te paso? – frunció el ceño.
¿Qué haces aquí? – le respondí con otra pregunta.
No has respondido a mi pregunta – de verdad hoy no era mi día, de todas las personas que me podía haber encontrado en la biblioteca tenia que ser Edward, bueno de menos podría soportar a Emmett, tras haberlo dejado en el bosque, pero no porque Edward sea molesto sino que era por la vergüenza nuevamente que tenia que pasar al ver que de nuevo estaba llorando frente a él.
¿Cuál fue? – estaba tratando de ganarme tiempo para responderle.
¿Qué fue lo que te puso así? – se estaba acercando cada vez más a mi lado.
Me entro una pequeña pelusa en el ojo – gire mi vista para que no viera que le estaba mintiendo, pero él con delicadeza hizo girar poniendo uno de sus dedos en mi barbilla.
¿No confías en mí? – ¿Qué clase de pregunta es esa? – Sé que apenas nos estamos conociendo – su cercanía era tan abrumadora que no me permitía pensar con claridad – ¿Qué tienes ahí? – fije mi vista en donde él la tenia y me di cuenta que él también estaba interesado en ese maldito papel.
Nada – trate de esconderlo pero me fue imposible, ya que él me lo quito demasiado fácil.
¿Qué es esto? – tomo el papel entre sus largos dedos y comenzó a leerlo.
Dámelo – estábamos peleando como unos niños chiquitos, se levanto de donde estaba y comenzó a leerlo, de nada servía que tratara de quitárselo, su fuerza era demasiado para la mía y ni que se diga de su estatura, solo me cansaría y no lograría nada.
¿Quién te lo dio? – me gire para ver su rostro estaba serio, inescrutable, por un momento me dio miedo pero después me tranquilice sabia que él no me iba hacer daño.
No lo sé, estaba en mi casillero – gire mi rostro y lo enfoque en un punto muerto.
¿Cómo estas? – su pregunta me saco de mis pensamientos.
Estoy bien – le respondí sin mirarlo.
Lo siento – esas palabras me sorprendieron.
¿Por qué me estas diciendo eso? – así como estaba de intrigada me gire para ver su rostro.
Por mi culpa estas pasando esto – ¿Qué había dicho?, eso no puedo ser verdad.
¿Qué dijiste? – mi voz mostraba incredulidad.
Que esto no estaría pasando si Tanya no nos hubiera visto – mis ojos mostraba la sorpresa que estaba presentando en este momento, por más que quería decir algo no podía, la lengua se me trabo.
Yo… - la voz regreso por un momento a mi – no sé que decirte.
No tienes nada que decir – se sentó de nuevo en donde estaba anteriormente – no es tu culpa, pero te prometo que voy a hacer todo lo que este en mi alcance para que nada malo te pase – me perdí en esas hermosas esmeraldas que tanto me hechizaban.
¿Estas diciendo que Tanya hizo todo esto porque esta celosa? – no era el momento de sonreír pero lamentablemente así me encontraba en estos momentos.
Si – paso una de sus manos detrás su nuca – creo que si – a mi no me molestaba en lo más mínimo, ahora entiendo porque se le ocurrió decir eso de mi, me cree que soy capaz de hacer que Edward se fije en mi, una parte de mi esperaba que eso fuera verdad, de hecho creo que todo de mi esperaba eso– ¿Te sientes bien? – su pregunta hizo que dejara mis pensamientos de un lado para poder responderle.
Lo estoy –parpadee un poco– creo que es hora de irnos – ya que no había entrado en esas ultimas horas no tenia nada que hacer aquí, a las chicas les avisare después cuando ya este en mi casa para que no se les ocurra detenerme.
¿A dónde? – su pregunta ocasiono que me diera un poco de risa, pensaba que la única distraída era yo pero me di cuenta que no fue así.
A nuestras casas – rodee los ojos ante lo evidente – ¿A dónde más? – esta vez no contuve mi sonrisa.
Vaya que si cambias de humor tan rápido – no me lo estaba diciendo a modo de reproche así que le sonreí un poco más.
Pues ya vez – me levante de mi lugar para comenzar a irme para mi casa – ¿Te vas a quedar ahí? – me gire a ver porque no se había levantado de su lugar.
Vamos –se levanto de donde estaba para comenzar a caminar conmigo para así poder irnos a nuestras respectivas casas– ¿Quieres que te lleve a tu casa? – su propuesta me sorprendió a tal grado de detener mi andar para poder observar si me lo estaba diciendo enserio, quería decirle que si pero no podía.
No, gracias he traído mi auto – le sonreí para volver a caminar – pero de todas maneras, agradezco tu atención – espero no arrepentirme de lo que le había dicho, pero es que no podía ¿Quién iba a llevar mi auto después?
Edward se quedo callado, por un momento pensé que ya se había ido pero no fue así, se ponía a mi lado cuando lo requería o eso era lo que yo pensaba, varias de las chicas me mandaban dagas con sus ojos y eso me hacia sonreír un poco más, ellas deseaban que él estuviera de su lado escoltándolas como un caballero pero no sería así, al menos no cuando él lo estuviera haciendo a mi lado, llegamos al aparcamiento y era el momento para poder despedirme de Edward, así que me gire para poder hacerlo correctamente.
Nos vemos Edward – estaba tentada a darle un beso en la mejilla pero quizás eso ya era sobrepasar los límites, le sonreí y me subí a mi auto sin esperar a que me respondiera mientras que por el espejo retrovisor podía apreciar que me sonreía de vuelta.
Fin del flashback.
Bella – la voz desesperada de Alice hizo que dejara aun lado mis pensamientos – bella – me gire para ver de donde provenía su voz y la encontré corriendo hacia donde estaba yo – Bella ¿Cómo estas? – frunció el ceño.
Estoy bien – lo cierto es que me había olvidado avisarles nada, puesto que ayer me quede bien dormida después de tantas emociones, mi vida ha estado ajetreada últimamente .
¿Por qué diablos desapareciste ayer? – si, como era de esperarse la furia que tenia contenida salió a luz, no le gustaba quedarse con la incógnita de que era lo que estaba pasando.
No era necesario – deposite la carta en el contenedor esperando a que Alice hiciera lo mismo que yo.
¿Es que pensabas dejarnos atrás? – Alice deposito su carta y subió un poco la voz – ¿En que estas pensando al hacernos esto? – vaya que Alice si estaba demasiado enojada, más de lo que yo creía.
Cálmate – estaba tratando de que bajara la voz, pero solo conseguí que la subiera un poco más.
¿Cómo me pides que me calme cuando has desaparecido así como si nada? – Sus ojos estaba hechos una furia – ¿Crees que estábamos tranquilas al ver como te comportabas ayer? – sus ojos estaban más cristalinos, ya sabia que era lo que venia a continuación.
Ya Alice – suspire y la abrace, se puso tensa un poco y después me abrazo soltando una que otra lagrima, no me gustaba verla así era muy sentimental y para mi propia salud era mejor que la calmara sino yo también comenzaría a llorar.
No sabes la mortificación que tenia – estaba hablando entre suspiros.
Cálmate – pase mis manos por sus sedosos cabellos para poder tranquilizarla aunque sea solo un poco, pero fue inútil, seguía llorando como si nadie estuviera a su alrededor – si sigues llorando te vas hacer más vieja en un lapso muy corto – solo así fue que dejo de llorar.
¿Es enserio? – me pregunto preocupada.
Así es – ni yo lo sabia a ciencia cierta pero existían los rumores de que eso sucediera, y siendo Alice una fanática de esas cosas, con tal de evitar que le salieran arrugas estaba dispuesta a hacer todo lo que estuviera a su alcance.
Bella – deje de prestar atención a lo que estaba haciendo Alice para ver quien me estaba llamando – cariño – por supuesto esa voz solo le podía pertenecer a Rose – ¿Qué le pasa a Alice? – regrese la mirada en ella para ver que seguía llorando pero esta vez en silencio.
Lo de siempre – Alice levanto la mirada solo para fulminarme, yo solo le sonríe logrando que la furia en su mirada aumentara.
¿Cómo estas tú? – me pregunto con un tono maternal, que solo utilizaba cuando de verdad estaba preocupada.
Ahora estoy bien – le sonreí solo un poco, no quería que se siguieran preocupando por unos rumores, que estaba segura ya lo sabrían.
¿Se puede saber que fue lo que te sucedió ayer? – saque de mi mochila un pedazo de papel ya todo arrugado solo para mostrarles lo que fue que me puso así,
¿Qué es lo que estas buscando? – me pregunto Alice un poco más tranquila.
Un pedazo de papel – estaba busque y busque pero no encontraba nada, maldición, se me había olvidado que Edward no me lo regreso, ya no tiene caso que lo siga buscando total lo tiene o lo tenia él – lo siento chicas pero ese papel ya no esta en mis manos – suspire derrotada.
¿Qué tenia ese papel? – me preguntaron las dos de manera curiosa.
Mejor dicho que era lo que decía – me miraron intrigadas y yo estaba dispuesta a hacerla de emoción.
¿Nos dirás que decía? – Alice se cruzo de brazos, genial ella era la única que le molestaba esperar, en cambio Rose, ella si esperaba pacientemente a que les dijera de que iba todo esto, pero eso si con su ceño ligeramente fruncido.
Flashback.
La noticia de la semana.
¿Quién iba a decirlo que Isabella Swan es lesbiana?, bueno como verán antes se escuchaban los rumores de que ella había salido con Mike, pues este difundió que la había besado pero era solo porque él le estaba haciendo un favor solo para que no le dijeran nada. Después se decía que estaba saliendo a escondidas con el guapísimo Edward Cullen, pero eso no fue así.
Isabella Swan es lesbiana, no lo había dicho y no lo aceptara porque es una cobarde.
Fin del flashback.
¿Qué?, ¿Cómo?, ¿Cuándo?, ¿Por qué? – Alice si que estaba alterada, tanto o más de lo que estuve yo.
Pues así como lo oyes eso fue lo que decía en ese papel, sucedió ayer y no se exactamente porque me lo hayan mandado a mi – trate de responder sus preguntas – de todas maneras supongo que me iba a enterar, ya sabes como vuelan los rumores.
¿Pero porque no nos habíamos enterado antes nosotras? – lanzo la pregunta al aire.
No lo se, quizás porque no era tan necesario que lo supieran ustedes, solo yo sería la más afectada – me encogí de hombros.
¿Y donde quedo ese papel? – si que no se le escapaba nada a Alice.
No sé en donde quedo – no era necesario que ellas supieran quien fue la ultima persona que vio ese papel.
Eres una mentirosa – me dijo Rose con un tono de malicia.
Dinos en donde dejaste ese papel bella – ahora era Alice la que tenia una cara irresistible, lo digo porque no le he podido negar nada cuando pone su carita de chantaje.
Alice – tenía que resistirme.
Bella – imito mi voz.
Por favor – estaba casi implorando.
¿Me dirás? – vatio sus pestañas.
¿Tengo opción? – sus ojos se agrandaron y se iluminaron, sabia que estaba ganando.
No, no la tienes – me sonrió.
Esta bien – suspire derrotada – lo tiene o tenia Edward – lo dije en un susurro esperando que no escucharan.
¿Qué dijiste? – las gritaron sorprendidas y justo en ese momento todas las personas que estaban pasando a nuestro alrededor se giraron para ver que era lo que estaba pasando, típico de ellos, solo querían saber de que hablábamos.
POV Edward.
Impaciente, esa era la palabra correcta que me definía en este momento, he estado esperando toda la mañana para poder verla, pero no ha sido así por desgracia o fortuna no he tenido la suerte de poder topármela en los pasillos de esta escuela, estaba tan desesperado que hasta Jasper podía notar que algo no andaba bien en mi, solo me observaba y no decía nada claro que de vez en cuando fruncía el ceño al ver que no estaba prestando atención en nada de lo que estaba pasando.
Y luego bella dijo… - solo la mención de su nombre logro que saliera de mi ensoñación.
¿Qué dijiste? – me gire para verlo sonreír ante mi expresión.
No te digo – y comenzó a carcajearse – te he estado hable y hable pero no me hacías caso, me vi en la necesidad de hablar de ella y como lo supuse funciono – le fruncí el ceño.
Solo tenías que hablarme, no era necesario que la nombraras a ella – rodee los ojos.
Lo he hecho – se cruzo de brazos – te he hablado más de una vez pero no me hacías caso, así que como ya te dije me vi en la necesidad de hablar de ella para ver si me ponías atención – me estaba sonriendo descaradamente.
Bien – tenia razón, estaba perdido en mis pensamientos que no escuche nada de lo que él me estaba diciendo – ¿Qué es lo que pasa? – le pregunte al ver que continuaba callado.
¿Qué es lo que te tiene así? – frunció el ceño.
¿Así como? – necesitaba que fuera más explicito.
Has estado muy callado y pensativo, no vez nada de lo que esta pasando a tu alrededor y sinceramente me estas asustando no te había visto así – las cosas que me estaba diciendo Jasper si que me dejaban anonadado, no pensé que fuera tan evidente.
Veras – comenzaría a contarle a él puesto que necesitaba saber que era lo que él pensaba con respecto a eso – ayer cuando viste a bella molesta es porque habían esparcido un rumor sobre ella que era lesbiana – se lo estaba diciendo en susurros solo para que ni el maestro, ni nuestros compañeros lograran escucharlo.
¿Qué estas diciendo? – su rostro mostraba la evidente sorpresa ante lo que le estaba diciendo.
Así como lo oyes – me quede callado por un momento ya que el profesor se nos quedo viendo.
¿Quién fue la persona que esparció ese rumor? – Jasper si que se veía molesto, la razón es que no sabía porque estaba así.
Al principio pensé que había sido Tanya, incluso fui a preguntarle, no mejor dicho a reclamarme, pero me dijo que ella no había sido – sonreí amargamente.
¿Entonces quien fue? – Jasper me estaba observando detenidamente.
Tanya quien más – rodee los ojos.
Pero me has dicho que te dijo que ella no había sido – ahora si estaba confundido, suspire, tendría que explicárselo nuevamente.
Te dije que pensé que había sido ella, que le fui a reclamarle por lo que había hecho pero me dijo que no había sido ella, por un momento quise pensar que así era pero en ese momento llegaron Lauren y Jessica diciendo que el rumor ya estaba esparcido – mantenía apretado sus puños – y bueno ya no tubo más opción que admitirlo, a su manera pero así lo hizo.
¿Por qué hizo eso? – me pregunto con incredulidad.
Por celos, que más sino eso – fije mi vista al frente para no levantar sospechas.
Pero no andas con ella – me susurro de vuelta.
Ya lo sé, pero sabes como es ella, un día nos vio a bella y a mí en las mesas que estaban en la parte de atrás y se creo una película – me encogí de hombros.
Lo que pasa es que ella también vio que tu sentías algo por bella, quizás no sea un cariño pero si una atracción y como antes tú salías con ella y tu cambio fue tan repentino que pensó que quizás se debiera al hecho de que tú ya te habías fijado en alguien más – eso era lo más que había dicho Jasper en este día.
Si, quizás tengas razón pero eso no le daba el motivo de que ella dijera esas cosas, además no estaba segura de que fuera por ella mi cambio, ni yo mismo lo sé – esas ultimas palabras las susurre para que solo yo las pudiera escuchar, pero no fue así ya que Jasper también lo había escuchado me miro solo por unos segundos para después enfocar la vista en el pizarrón.
¿Y como esta ella? – me hablo después de que pasaron unos minutos.
Esta bien, eso fue lo que ella me dijo ayer que la encontré en la biblioteca, de hecho fue una suerte haberla encontrado ahí – me sonrió de lado – en cualquier caso no me quería mostrar el papel pero logre arrebatárselo de las manos y no me impidió que lo leyera, cuando todo eso termino le ofrecí que la llevaría a su casa pero me rechazo, diciendo que no podía puesto que traía su auto.
Así que ¿Qué se siente que te rechacen? – me dijo burlón.
No lo sé Jasper fue solo porque no sabia que llevaba su auto – era mentira pero eso no tenia porque saberlo él.
Sabes que ella trae su propio auto, no sé que le haces – se estaba riendo disimuladamente.
No sabia eso – yo mientras tanto seguía obstinado a darle la razón, si que se había sentido feo que me rechazara yo quería pasar más tiempo a su lado pero me era imposible.
Bueno pues ahora ya lo sabes – seguía riéndose, pero de repente se quedo callado abruptamente – pero si un día la quieres llevar en tu auto tienes que pasar por ella en la mañana así tu la puedes regresar a su casa sin que tengas miedo de que le pase algo.
Yo no tengo miedo – refute.
¿Estas seguro? – levanto una ceja.
Así es, pero basta de hacerme burla ¿Quieres? – me gire para que no pudiera ver el sonrojo en mi rostro.
Esta bien, solo porque creí ver que te estabas sonrojando, solo por eso te voy a dejar de molestar – ya no le preste atención a lo que el profesor estaba diciendo así que como solo faltaban cinco minutos me dedique a pensar nuevamente.
Es todo por hoy chicos – el profesor salió del aula, todos comenzaron a salir desesperados, yo no tenia urgencia, bueno si pero no como la de ellos.
¿Y que pasa con Marie? – su pregunta me sorprendió.
¿Qué hay con ella? – nos dirigimos a la cafetería para poder tomar nuestro desayuno.
Eso mismo quiero saber yo, no me gustaría que regresaras a lo que eras antes, ya sabes a lo que me refiero con eso ¿No? – sabia que era lo que me quería decir, pero no creo que este caso sea igual que los anteriores, no tenia excusa y sigo sin tenerla para lo que hice antes. No tener una relación seria con ninguna de las chicas de este instituto no era algo que les sorprendiera a los demás, todas las chicas estaban dispuestas a estar conmigo sin nada que me atara a ellas, eso antes me gustaba pero ahora ya no me agrada esa faceta de mi, todos saben como era o como creen que soy. Ahora me da pánico eso, si llegara a encontrar a Marie no me seria nada fácil convencerla de que he cambiado, y esto me pasa igual con bella, quizás solo piensen que jugare con ellas como lo he hecho con las otras chicas que han pasado por mi.
Sé que es lo que quieres decir, y créeme que es por eso que quizás mi subconsciente no ha querido – ambos nos reímos de mis ocurrencias, pero hablando enserio es por eso que quizás quiero cambiar.
Creo que ya es hora de que el gran Edward Cullen siente cabeza ¿No es así? – rodee los ojos ante sus palabras.
No lo sé quizás – estaba jugando pero él tenía razón en lo que me estaba diciendo.
¿Quién será la afortunada? – Me giño un ojo y yo por instinto me fije en la mesa de bella, ella me regreso la mirada y después se sonrojo, se giro y sus hombros decayeron – ¿Quizás sea bella? – sonreí como idiota.
¿La afortunada para que? – la voz de Emmett hizo que Jasper y yo nos sobresaltáramos al mismo tiempo logrando que él soltara una carcajada limpia ante nuestras caras de susto que pusimos al verlo.
Edward piensa en sentar cabeza – Emmett abrió los ojos como platos al escuchar las palabras que salían de los labios de Jasper.
¿Con quien? – Emmett estaba más entretenido en su desayuno, pero sabia que si estaba poniendo atención en lo que estábamos hablando.
No lo sé – mi mirada se volvió a posar en esa chica que con un solo sonrojo me provoca sonreír.
¿Esa chica? – No me había dado cuenta de que Emmett siguió la trayectoria de mi mirada – ayer me la encontré – dijo como si nada.
¿En donde? – levanto la vista de su plato para enfocarla en mi, era la primera vez que lo veía muy serio.
¿Te interesa? – me di cuenta como Jasper se estaba riendo disimuladamente.
Quizás, no puedo responderte con seguridad por que es algo que no yo mismo sé – regrese mi vista a esa mesa que ahora estaba concurrida por varias personas más.
Bueno me la encontré ayer escondida en el bosque – Emmett seguía comiendo restándole importancia a mi mirada curiosa.
¿Y que hacías en el bosque? – le pregunto Jasper.
Me estaba escondiendo de unas chicas que me estaban acosando – los tres nos reímos por lo que nos había dicho – y creí más conveniente esconderme ahí ya que casi nadie va, pero me equivoque, cuando la vi entrar pensé que era una de esas chicas que iban detrás de mi así que me adentre un poco más – centre mi atención en él – pero cuando vi que también se estaba escondiendo de alguien salí un poco para ver de quien se trataba y bueno como sabrás me encontré con ella y cuando sintió que alguien estaba detrás de ella se asusto – Emmett se empezó a reír.
Vaya eso no lo sabia – ni siquiera se me había pasado por la mente que se fuera a esconder al bosque.
Si caray, pero después ella grito e hizo que sus amigas regresaran a ver que fue lo que paso, incluso me pareció ver a Jasper ahí pero deseche esa idea – si supiera que Jasper si estaba ahí en ese momento y no era para buscarlo a él ya que no sabíamos que también se estaba escondiendo de alguien, sino para ir a ver que era lo que le estaba pasando a bella – me propuso la idea de que nos fuéramos a esconder a la biblioteca, no acepte porque ese lugar era muy concurrido por esas chicas.
¿Les gusta esta en la biblioteca? – le pregunto Jasper.
No que va – se estaba riendo – lo que pasa es que ahí se encuentran los baños de las chicas, y pues fue por eso que no me fui con ella, es todo.
¿Qué esta pasando ahí? – pregunto Jasper al ver la mesa demasiado concurrida de las chicas.
