Capítulo Anterior:
- Hermione, te amo, dime que si...- sus labios casi rozaban los de ella. La chica soltó un suspiro entrecortado. La respiración de Hermione era tan acelerada como su corazón. Ahí estaba al fin, sintiendo el calor del chico que tantos pensamientos le había robado después de tantos años. Podía mirar tan cerca sus ojos, tan cerca como nunca antes lo había hecho. La chica perdía terreno, y finalmemte sus sentidos cedieron.
- Te amo Ron...- y entonces sus labios vencieron la poca distancia que aún los separaba, y se fundieron en un beso apasionado.
Allá en lo alto, en la torre de Gryffindor, un chico de cabello negro alborotado y gafas redondas que observaba en silencio la escena, sintió al mismo tiempo que su corazón se rompía como un frágil cristal contra el suelo.
Capítulo XI
- ¿Harry, qué sucede?- preguntó Ginny al ver pasar a Harry hacia su habitación sin siquiera percatarse de que ella estaba ahí.
- Oh, hola Ginny, no es nada...- mintió él deteniéndose con sorpresa, pero reanudando su marcha casi al instante.
- ¿Estas bien Harry?-
- Nunca he estado mejor...- dijo él, y entró a su habitación.
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Ginny se quedó esperando en la sala común. Quería saber lo que había sucedido con Hermione. Según la reacción de Harry, todo parecía indicar que Hermione se había decidido por Ron. En eso pensaba, cuando la puerta del retrato se abrió, y entraron la chica y el pelirrojo tomados de la mano y sonrientes. Hermione soltó a Ron al percatarse de que Ginny los observaba.
- ¡Hola Ginny!- saludó al cercarse.
- Hola Hermione...-
- Bueno chicas, las dejo, me voy a dormir- dijo Ron, despidiéndose con un beso de Hermione.
Ginny esperó a que su hermano desapareciera para hablar.
- ¿Y bien?-
- ¿Qué puedo decirte?- contestó Hermione dejándose caer junto a ella en el sofá.
- Puedes comenzar diciéndome por qué rayos le hiciste caso a mi hermano, mientras que a Harry le rompiste el corazón...-
- ¿Preferías que le rompiera el corazón a Ron?-
- Hermione, es mi hermano y lo quiero, pero dudo que tenga corazón...-
- Ginny, tu sabes desde cuándo estaba esperando este día. Sabes cuánto tiempo he estado guardando lo que siento...-
- Lo sé Hermione, pero tampoco quiero que tus ilusiones sirvan solamente para satisfacer uno de sus caprichos...-
- Ginny, ni siquiera estás segura de lo que Harry siente por mi...-
- ¿De qué quería hablar contigo ésta tarde?-
- Dijo que solamente quería desearme suerte...-
- Y tu te creíste esa gran mentira...-
- Pues... no sabía que pensar-
- Apuesto a que él quería hablar contigo sobre lo que sentías por Ron, pero durante el desayuno cambió de opinión cuando nos escuchó hablar...-
- No es posible-
- Hermione, deja de negarlo-
- Ginny, no puedo controlar lo que siento. No puedo cambiar a Ron por Harry en un solo día. Las cosas no funcionan así-
- Bueno Hermione, espero de verdad que no hayas cometido un error. Espero que ésto no sea solo un fuego apasionado y fugaz que dure solo unos cuántos días-
- Estoy segura que no-
- ¿Y qué harás con Harry?- Ginny se levantó del sofá bostezando.
- Pues supongo que nada. Seguir siendo su amiga-
- Veremos como reacciona él-
- Ginny, ¿por qué no le dices lo que sientes por él? Quizá deberías arriesgarte y ver que pasa-
- ¿Estas loca Hermione?- dijo Ginny, casi gritando angustiada.
- Puede que estés malinterpretando las cosas, y que Harry en realidad te quiere a ti...-
Ginny se rió.
- Claro Hermione, lo que tú digas...-
- No te burles, nadie sabe lo que puede pasar en el futuro...-
- Es cierto, pero por lo pronto, tengo sueño-
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- Harry, ¿cómo estas?- preguntó Hermione cuando se encontró con él en clase de Transformaciones.
- Bien gracias, ¿y tú?- preguntó él sonriendo, pero con la mirada evasiva.
- Bien tambien...-
- Hola Harry- saludó Ron. Harry saludó con la cabeza.
- Hola hermosa- susurró Ron en el oído de Hermione salúdandola con un beso. La chica no pudo evitar un sonrojo cuando su mirada se cruzó con la de Harry, que había observado la escena completamente inmóvil.
Durante el resto de la clase, Harry estuvo muy distante, hablando únicamente cuando era necesario.
- Harry, ¿qué sucede?- preguntó ella cuando la clase terminó, y los tres salieron al pasillo.
- ¿Por qué? ¿Hice algo malo?- preguntó él.
- Pues no, pero...-
- Entonces no sucede nada... Los veo al rato- dijo él, y se dirigió al Gran Comedor.
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- Hola Harry- saludó Ginny mientras se sentaba junto a él.
Harry estaba tan sumido en sus pensamientos que ni siquiera pareció darse cuenta de que tenía compañía.
- Dije, Hola Harry...- dijo la chica inclinándose hacia él.
- Ah, ¡hola Ginny! ¿Cómo te va?-
- Creo que me va mejor que a ti...-
- ¿Por qué dices eso?-
- Por la cara que tienes-
- Tengo la cara de siempre-
- No, tienes cara de: me gusta Hermione, pero el idiota de Ron se adelantó...-
Harry casi se atragantó al escuchar estas palabras.
- ¿Qué estas diciendo?-
- Solo fue mi opinión sobre la cara que tienes...-
El chico no contestó nada y siguió comiendo.
- ¿Por qué no hablaste con ella?-
- ¿A qué te refieres?-
- Harry, deja de fingir. Sé perfectamente que te mueres por Hermione. Literalmente lo llevas escrito en la frente-
Harry soltó un suspiro de resignación. Quizás hablar con alguien sobre esto era una buena idea.
- No pude. Sencillamente no pude. Ella se veía tan feliz cuando te estaba contando sobre el fantástico Ron...- dijo él jugando con la cuchara. - Lo siento, no quise insultar a Ron...- añadió rápidamente al darse cuenta de que estaba hablando con su hermana.
- No importa. Ron es un descarado insensible que solo está jugando con Hermione...-
Harry la miró con sorpresa.
- ¿Es cierto eso?-
- Lo más seguro es que si. Hermione me contó sobre lo de Lavender. Ron cambia de opinión muy rápido, lo que siente por Hermione es solo un capricho que ya logró cumplir. Hablé con Hermione, pero ella no me hizo caso-
- Si eso es verdad, jamás podré perdonar a Ron...-
- Lo sé Harry, es mi hermano, pero admito que no tiene cerebro, y tampoco corazón...-
- Es mi mejor amigo... y ella es mi mejor amiga...- murmuró Harry, más para sí que para Ginny.
- Si, pero no hay nada que se pueda hacer, salvo esperar-
- Ella es perfecta, es lo que siempre había soñado. Si tan solo hubiese hablado con ella antes...-
- No te desanimes Harry, hay muchas chicas en Hogwarts, e incluso fuera de aquí-
- Si, eventualmente sé que se me pasará-
Ambos amigos se quedaron en silencio unos momentos.
- ¿No es ese Ron?- preguntó la pelirroja de pronto.
Harry miró hacia donde ella señalaba, y distinguió al chico pelirrojo hablando con una chica de Ravenclaw. Tenía una mano en la cintura y le sonreía coquetamente, mientras con la otra mano jugaba con el negro cabello de la joven, quien le sonreía con timidez...
