Hola de nuevo como siempre con otro nuevo capítulo. Espero que os guste y muchísimas gracias por los reviews.

Los personajes pertenecen a la gran Meyer y la historia a Noelit.

Bella no pudo pegar un ojo en toda la noche buscando excusas para el comportamiento de su recién estrenado marido. Si tenía mil razones para estar cansado pero no tenía ni una sola que justificara el haberla tratado así. Tal vez en el fondo a él no le agradaba la idea de casarse por obligación aunque diga todo lo contrario… o tal vez era por el bebé.

Nunca lo mencionaba y si ella lo hacia cambiaba de tema rápidamente. ¿Qué vida le esperaba ahora si Edward se seguía comportando como la noche anterior? No podría soportar una mirada más como la de ayer, la hizo volver a sentirse como un estorbo a su lado y su corazón había estado sangrando toda la noche porque ni siquiera la abrazó, se fue al otro extremo de la cama como si estuviera evitando cualquier contacto con ella.

Se paró de la cama para intentar no pensar más en todo lo que pudiera salir mal y se metió a la ducha. Dejo que el agua le recorriera todo el cuerpo y se llevara sus preocupaciones, no sería pesimista, no tenían ni veinticuatro horas casados y ya ella pronosticaba un desastre. Debía ser la sensibilidad del embarazo porque de solo pensar en la forma fría en que la trató anoche hacía que se le aguaran los ojos. No estaba acostumbrada a ser tratada así, no por él, no por nadie. O al menos nunca le había dolido así.

Estiró la mano buscando el acondicionador pero las puertas de la ducha se abrieron en ese mismo momento. "Edward…" él estaba completamente desnudo y sin decir una palabra se metió a la ducha con ella aunque al parecer no tenía intención de bañarse. "¿No estas…" la boca de Edward se aplastó contra la suya y renunció a cualquier intento de conversación con él cuando sus manos apretaron su cintura para pegarla su cuerpo mojado de él que empezaba a empaparse de agua por igual.

Le encantaban sus caricias, la forma en que moldeaba sus pechos y su trasero, como gemía cuando apretaba su miembro excitado entre sus manos pero había algo extraño en él. Todo su cuerpo se comunicaba con ella pero sin una sola palabra. Tal vez esto era una disculpa por su comportamiento la noche anterior y se le hacía más fácil decirlo con el cuerpo que con palabras, solo la tocaba justo donde ella lo necesitaba. "Por favor" suplicó contra la pared pero él no le hacia caso, seguía jugando con sus dedos dentro de ella matándola poco a poco con la deliciosa tortura. "Edward" él solo se inclinó a mordisquear su pezón sin decir absolutamente nada, lo único que escuchaba de su parte eran gemidos roncos. Bella estaba a punto de explotar en mil pedazos y él estaba empeñado en atormentarla. "No puedo más". El juego aun no terminaba, Edward besó cada centímetro de piel desde sus pechos hasta el medio de sus piernas y una vez ahí las separó y empezó a lamer su esencia dejando que su lengua siguiera con la tortura. "Mmmmm" apretó los ojos y los puños sobre los hombros de Edward con fuerza, estaba tan cerca… pero necesitaba más, más fuerza, tenerlo más cerca, más profundo. Ya no sentía las piernas y temía caerse en cualquier momento.

Edward al fin se levantó y cargándola para rodear su cintura con las piernas de Bella, la penetró lentamente para después marcar el ritmo que ella suplicaba entre gemidos. Así era justo como la quería tener, suplicándole mientras él estaba hundido en sus entrañas, demostrarle que ahora él pondría las reglas y las cosas serían como él quisiera y cuando él quisiera. No más charlas estúpidas. No mas salidas incomodas. No más engaños. De ahora en adelante las cosas serían a su manera.

Cuando Bella al fin llegó al orgasmo salió de su cuerpo y la ayudó a ponerse de pie para derramarse sobre su vientre. Luego salió de la ducha sin decir una sola palabra, según él, no había nada que decir.

Bella fue entendiendo su juego poco a poco. Mas que una compañera para Edward era como una puta cara que lo esperaba al final del día, era alguien que lo aguardaba en la cama todas las noches para hacerle el amor sin hacer muchas preguntas. Trataba de convencerse así misma de que él estaba así porque el cambio en su vida había sido demasiado grande, que pronto las cosas cambiarían y serían como antes.

"¿Aun no ha llegado mi esposa?". Bella lo había llamado para avisarle que iba a salir hacer unas compras y en muy mal tono le dijo que haga lo que le diera la gana y que no lo llamara al trabajo para esas boberias. Él llegó a la casa a las ocho, relativamente temprano comparado con sus horas habituales de llegada y Bella no estaba en la casa. Angela, el ama de llaves, le informó que Bellahabía salido a eso de las cinco y no dijo donde iba. Él se encerró en su despacho y a las diez salió a preguntar de nuevo por Bella.

"Acaba de llegar señor, iba a buscarlo para decirle"

"Gracias. ¿Dónde esta?"

"Entró al cuarto del bebé, vino con muchas bolsas" dijo entusiasmada "Seguro le compró más cosas a la criatura"

"Genial…" puso los ojos en blanco y se apresuró a la habitación a medio preparar que ocuparía su hijo.

"¿Te parecen horas de llegar?"

"Lo siento, me entretuve" respondió y siguió ordenando medias de bebé en el armario "Mira que cosa tan linda compre" sonrió mostrándole un par de mediecitas con forma de garras de osito.

"¿Bella… vas a tener un hijo o un muñeco?" respondió con evidente irritabilidad quitándole las mediecitas de las manos "¿Para que compras tanta porquería? Se irá a la universidad y todavía tendrá cosas de bebe sin usar de tanta mierda que cargas a diario"

"Puede que a ti no te importe" lo enfrentó quitándole las medias de las manos "Pero yo si quiero disfrutar a mi hijo, no sé si me pase como a mi madre así que tengo que aprovecharlo todo lo que pueda"

"¿Cómo a tu madre?" encarnó una ceja mirándola intrigado.

"Murió por consecuencias del parto cuando yo tenía solo un mes"

"No digas esas estupideces que no te va a pasar nada"

"¿Cómo lo sabes si ni siquiera me acompañas al medico o te interesas por lo que me dice" y era la verdad. Ya tenía tres meses de embarazo y Edward siempre tenía una excusa para no ir al ginecólogo con ella y muy rara vez se tomaba la molestia de preguntarle como le fue.

"¿Algo anda mal?" por un momento Bella pensó ver una sombra de preocupación en sus ojos, la tomó del brazo y la apretó para que no se fuera sin responderle.

"¿Acaso te importa?" se soltó bruscamente y salió de la habitación.

Nada andaba mal con el bebe, de hecho el medico la había felicitado por todos los cuidados que llevaba. Él le había dicho que tal vez su cuerpo no estuviese completamente preparado para llevar un embarazo sin problemas y ella decidió hacer todo lo que estaba en sus manos para asegurarse de que a su bebé no le pasaría nada, desde el momento que supo que estaba embarazada un sentimiento de protección se apoderó de ella y se había jurado cuidar a su bebé como era debido. La que estaba mal era ella. Estaba triste y no sabía como salir de este desastre que había creado. Después de la corta luna de miel ella había intentado acoplarse a este nuevo Edward con el que tendría que vivir, tratar de entenderlo y complacerlo, no quejarse, entender que su padre lo hacía trabajar más de la cuenta y explicarle que lo hace porque algún día él tendrá que encargarse de la empresa, hacerse la que no le importaban sus salidas del fin de semana a las que ella no podía ir… pero ya no más. Ya no seguiría aguantando una humillación más de él, no se lo merecía.

"No me dejes hablando solo Bella" se dio la vuelta al escucharlo entrar en su habitación tras esas palabras.

"No le pasa nada, el bebé esta perfectamente" dijo secándose las lágrimas.
"Lo que me faltaba! Ahora estabas llorando"

"¿Necesito tu permiso para hacerlo?"

"Lo que necesitas es dejar de comportarte como una niña malcriada"

"Al parecer lo olvidaste pero una niña malcriada era exactamente lo que era cuando me conociste y me llevaste a la cama y en ese entonces no le veías ningún problema, no entiendo por qué se lo ves ahora" ya no se molestaba en secar sus lágrimas y las dejaba caer libremente por su cara. Intentó retroceder cuando él se acercó con los ojos llenos de enojo y la sujetó por el brazo.

"La que olvida las cosas aquí eres tú! Estas embarazada y lamentablemente estas casada conmigo, lo de niña lo dejaste atrás hace mucho tiempo cuando me abriste las piernas. Así que deja las estupideces y empieza a comportarte como una mujer"

"Me estas lastimando" dijo intentando zafarse. No se refería al dolor en su brazo sino a las heridas que le estaba causando por dentro. Él la soltó y le dio la espalda, no quiso ser tan brusco pero estaba convencido de que era necesario que ella entendiera que las cosas jamás serían como eran antes de una vez por todas.

"Bella" la llamó pero ella salió corriendo de la habitación a encerrarse en la del bebé. Ahora entendía que el problema no era el trabajo o su embarazo. El problema era ella… ella no le importaba, no la quería como ella lo quería a él.

Espero vuestros reviewssss decirme si os gusta xDDDD. Besossssssssss.