Don't take your love away

Ya eran las 20:00 cuando Belle anunció que la cena estaba lista. Todos nos sentamos y comenzamos a servirnos. Se entabló una conversación agradable y animada, Belle nos hablaba su trabajo en un despacho de arquitectura y que los negocios estaban yendo muy bien y que su socia era una persona divertida.

Después de un rato, estaba en el jardín sentada en un banco mirando algunos emails que Molly me había mandado. Las cosas en Storybrooke estaban transcurriendo bien, cosa que era extraña. Entonces recibí un mensaje de Emma preguntándome si de todas maneras había ido tras ella a Nueva York.

«Sí, estamos aquí»-Regina

Respondí secamente, todavía estaba triste por la conversación que habíamos tenido por la mañana. La entiendo, está siendo todo muy complicado para ella, pero, ¿acaso no entiende ella que para mí también lo es? Me pasé tres años esperando que despertara, mi vida personal estuvo completamente parada porque no conseguía seguir adelante. Mi móvil vibró de nuevo. Era un mensaje de Emma.

«¿Podemos vernos? Tenemos que hablar»-Emma

«¿Dónde estás?»-Regina

«Te paso la dirección»-Emma

Anoté la dirección y fui a arreglarme, me puse una ropa sencilla, pero elegante. Dije que iba a salir y quería estar sola, cogí uno de los coches de Belle y me encaminé al lugar marcado con Emma.


Estacioné el coche en frente del café, en el centro de Nueva York, y bajé. El lugar no estaba con mucha gente. Cuando entré, fue fácil localizar a Emma, ella se levantó y me dio una tímida sonrisa que hizo que mi corazón se acelerara.

«Hola, Regina» dijo avergonzada

«Hola, ¿cómo estás?» pregunté sentándome y ella hizo lo mismo

«No lo sé» respondió mirándome «Quería disculparme por cómo te hablé esta mañana, no era mi intención»

«Te entiendo Emma» comenté con los ojos fijos en los de ella «Estás confusa, y necesitas espacio»

«Regina…»

«Y yo te voy a dar ese espacio» la interrumpí dándome cuenta de la sorpresa en sus ojos «Eso es»

«¿Eso es?» preguntó ella sorprendida «Regina, ¿qué estás diciendo?»

«Emma, ¿no querías un tiempo sola? Pues, eso, te estoy dando ese tiempo»

«¡Regina, por favor!» ella agarró mi mano, ¡cómo echaba de menos ese toque! «No sé qué hacer»

«¿Emma?» una voz femenina sonó tras de mí, una pelirroja miraba a mi esposa con una enorme sonrisa en los labios «No sabía que frecuentabas ese café»

«Laura, hola» dijo Emma apretando mi mano «Esta es mi esposa»

«¿Regina, verdad? Emma me habló de usted» dijo la pelirroja, y en ese momento me dieron ganas de pegarle en su cara, ¿cómo se han conocido? «Soy Laura»

«Hola, ¿cómo se han conocido?» pregunté fusilándola con la mirada

«En Central Park, he sido la guía de Emma» respondió mirando a mi mujer «¿La invitación de mañana aún sigue en pie?»

«Realmente no, pasaré el día con mi esposa» respondió Emma mirándome

«Oh, qué pena, si cambias de idea, solo llámame»

«Claro» puse los ojos en blanco mientras la pelirroja se retiraba «¡Puedo explicarlo!»

«¿Explicar qué? ¿Qué solo estas un día sola en Nueva York y ya conoces a una mujer bastante avispada que además no respeta el hecho de que estés casada?» pregunté irritada

«Solo me enseñó algunos sitios de Nueva York, nada más» respondió Emma poniendo carita de bebé «Laura también me quiere ayudar»

«¿Ayudar? ¿En serio?»

«¿Por qué no te lo crees?»

«Porque conozco a ese tipo de mujer, Emma» respondí mirándola fijamente

«Es buena y divertida, Regina» cogí mis cosas y salí del café, Emma vino tras de mí, gritando mi nombre «¡Regina!»

«¿Qué, Emma?» pregunté irritada «¿Por qué no te vas con tu nueva amiguita?»

«¡Regina, para con eso!» Emma exclamó acercándose a mí, pero yo la separé

«Mary y David están preocupados por ti, creo que merecen un poco de consideración» dije abriendo la puerta del coche «Diviértete por Nueva York, Emma»


Las primeras lágrimas resbalaron por mi rostro, no sabía qué hacer. Regina estaba enfadada conmigo y eso me estaba doliendo tanto, regresé al café para coger mi bolso cuando vi a Laura caminando hacia mí.

«Emma, ¿qué ha pasado?» preguntó preocupada

«Nada, Laura» respondí preparándome para salir cuando ella me lo impidió «¿Qué?»

«Estás llorando, ¿peleaste con tu esposa?»

«Solo fue una discusión» respondí forzando una sonrisa «Necesito resolver una cosa»

«¿Quieres que te lleve?» se ofreció

«No es necesario, gracias»

Dejé el café, cogí un taxi, en cuanto entré tecleé el número de Ruby que nada más descolar me dio una bronca. Algunos minutos después, me dio la dirección de donde estaban y se la di al chofer.


El taxi paró en frente de la enorme mansión, toqué al timbre y esperé algunos segundos hasta que un hombre mayor vino a abrir. En cuanto entré, fui recibida por un apretado abrazo de Mary que vino acompañado de una bronca, también me abrazó David y después Ruby.

«¿Dónde está Regina?» disparé a preguntar en cuanto terminé de hablar con ellos

«Hace un tiempo que salió» respondió Ruby

«Emma, ¿por qué has hecho esto?» preguntó Mary agarrando mi mano

«Necesitaba estar sola, chicos, está siendo muy complicado para mí» respondí bajando la cabeza, cuando escuché la voz de Belle

«¿Emma?»

«Hola, Belle» dije dirigiéndome a ella

«¡Qué sorpresa verte aquí! ¿Te acordaste del camino?» preguntó sentándose al lado de Ruby

«Ruby me pasó la dirección» respondí mirando el reloj

«¿Dónde te estás quedando?» preguntó David curioso

«En un hotel, ¿por qué?»

«Si quieres, tengo cuartos libres» sugirió Belle

«Vale, pero no» sonreí

Las horas fueron pasando y ninguna señal de Regina, ya estaba empezando a preocuparme. Miré el reloj y ya eran las 01:55 de la madrugada. Mary, Ruby y David se habían ido a dormir, solo quedamos Belle y yo viendo en el salón una película antigua.

«¿No crees que deberías llamarla de nuevo?» pregunté nerviosa

«Emma, calma, ¿ok? Es adulta y sabe cuidarse sola» comentó Belle sin retirar su atención de la película

«No consigo estar tranquila, esta ciudad es una locura» comenté tecleando una vez más el número de Regina «Solo me calmaré cuando esté aquí»

«¿La amas?» preguntó Belle mirándome

«Todo lo que sé es que siento algo fuerte por ella que no sé explicar» respondí tirando lejos el móvil «Cuando me desperté del coma lo único que parecía real y verdadero era ella. Cuando nos besamos algunos días atrás, una explosión de sentimientos se produjo en mi interior dejándome todavía más confusa»

«Recobres o no la memoria, ella no dejará nunca de amarte» miré a la morena con lágrimas en los ojos «Su mayor miedo es perderte, que comiences una nueva vida desde cero y que encuentres a alguien mejor que ella»

«Hoy he conocido a alguien…» confesé limpiando mis lágrimas «Ella dice que está dispuesta a enseñarme un nuevo mundo de nuevas oportunidades. Acepté porque la propuesta era bastante tentadora, pero cuando he visto esta noche a Regina…todo cambió»

«¿Cambió cómo?» preguntó con curiosidad

«Es a ella a quien quiero, es con ella con quien quiero conocer ese nuevo mundo»

El móvil de Belle comenzó a sonar, atendió rápidamente la llamada y por sus facciones algo había pasado.

«Emma, necesito que vengas conmigo» me dijo seria

«¿Qué ha pasado, Belle?» pregunté nerviosa

«Regina se chocó con mi coche, está en comisaria» mi mandíbula cayó al suelo «Y para completar, estaba borracha»