If Life 11: Excalibur Séptimo Movimiento ~ Sacrificio.

Kokabiel se mantuvo estático ante la visión que tenía enfrente, aunque su rostro se mantenía sereno cada célula en su ser gritaba de completa alegría, había logrado hacer lo que en sus más bizarros e inenarrables sueños esperaba; lograr hacer que Gabriel se volviera un ángel caído. Parte de su mente, la más racional gritaba que se preparara para lo peor, pero la parte irracional donde se alojaba su instinto combativo le pedía que se lanzara contra de la serafín para iniciar una cruenta batalla, pero decidió darle tiempo a su inesperado invitado para que colocara al maltrecho sekiryuutei en un lugar seguro.

No te preocupes por mí, querida hermana – Kokabiel se sentaba en uno de los escombros mas grandes que había – no me moveré de mi sitio se tanto de preocupa.

Gabriel no apartaba la mirada de su hermano caído, dentro de su alma podía sentir como la corrupción empezaba a surtir efecto en ella, pero de alguna forma parecía mantener el control suficiente para no empezar con las hostilidades, en el cielo se manejaban bastantes teoría sobre lo que les pasaba durante la "caída en desgracia", pero vivirlo en carne propia era algo bastante diferente, su corazón, sus sentidos e inclusive sus pensamientos estaban hecho un completo caos, inclusive el tacto la piel de aquel cuerpo juvenil que cargaba entre sus brazos era una proeza en sí misma, su cuerpo estaba ardiendo en deseos de profanar al joven indefenso y dejarse llevar por el éxtasis y la pasión de consumar un acto completamente inmoral.

¿Por qué no lo intentas Gabriel? – Kokabiel se atrevió a hablarle en un tono divertido – Te aseguro que el chico entre tus brazos es completamente virgen como tú – la antigua serafín enrojecía ente tan atrevido comentario – si quieres también yo podía participar, las mujeres pueden disfrutar por muchos medios

¡Guárdate tus enfermos comentarios Kokabiel! – Gabriel mostraba un sinuoso sonrojo en sus mejillas – No estás en posición de bromear ante mi

Ya, ya… anda ve y déjalo a cuidado de su ama – el Cadre señalo a la pareja de demonios que se encontraba al pie del edificio – esperare a tu regreso.

Gabriel asentía ante la sugerencia de su futuro oponente, alzo nuevamente el vuelo para bajar suavemente al suelo, cuando llegó se encontró con dos sorprendidas Ravel y Akeno, quienes temerosas y un poco desconfiadas se acercaron a ella; con sumo cuidado deposito el cuerpo en el suelo y lo coloco bajo de un árbol, Ravel fue la primera en llegar y ver el estado de su amado Peón, la chica intentaba no quebrarse ante el maltrecho cuerpo de Issei, la magulladuras y cortes provocados por los golpes recibidos por Kokabiel eran de los más pronunciados, la herida en el abdomen aunque no muy profunda sangraba copiosamente, la pequeña Bishop empezó a darle un tratamiento de emergencia para tratar de mitigar el daño, pero solamente algo al nivel del Twilight Healing sería suficiente para restaurar su salud completamente.

Issei-sempai, oh… - la voz de Ravel sonaba bastante triste mientras una llama cálida emanaba de sus manos – Akeno-san… - la rubia volvió su mirada hacia su Reina provisional

Akeno por su parte evitaba mirar a Issei, su mente estaba en conflicto debido a la revelación por parte de Kokabiel acerca de su origen, era algo que ella misma había ocultado del resto del grupo de Rias, aunque la pelirroja conocía la verdad a los demás se los había ocultado completamente. Ahora Issei lo sabía de antemano y desconocía que reacción esperar del castaño, intuía que guardaba cierto rencor por culpa de los eventos relacionados con el incidente en que vio envuelto él y Asia Argento, todo por culpa del ángel caído Raynare; siendo ella un hibrido esperaría un trato frio y áspero.

Ak… Ake… ¡Akeno-san! – la angustiada voz de Ravel saco de sus pensamientos a la joven pelinegra – ve a buscar a Asia-san… por favor, no puedo curarlo completamente – Akeno miro a los ojos a la rubia, asintiendo en silencio intento retirarse pero la presencia de Gabriel se lo impidió

No te preocupes, estoy de su lado – intuyendo los pensamientos de la pelinegra Gabriel se apresuró a hablar – ve y busca a la usuaria del Twilight Healing – la miko del relámpago asintió al ver una sonrisa amable provenir de la salvadora de Issei - ¡Yo me encargare ahora de Kokabiel!

A pesar de sus heridas, Akeno comenzó a correr en dirección al gimnasio no sin antes dar una última mirada a donde estaban Ravel e Issei, la joven Phenex continuaba con el tratamiento mientras que el inconsciente chico continuaba respirando con dificultad, Gabriel por su parte emprendió su camino para encontrarse nuevamente con Kokabiel quien estaba impaciente por iniciar nuevamente una pelea a muerte. Cuando finalmente arribo al techo, los pensamientos de Gabriel se calmaron súbitamente, ya que tenía su objetivo completamente claro, aplastar por completo a su enemigo.

¿Ya terminaste? – el "ángel de las estrellas" se mostraba ansioso – Porque yo muero de ganas por matarte

¡Guárdate tus palabras, Kokabiel! – la voz de Gabriel mostraba bastante ira contenida - ¡PREPÁRATE!

Ante esa declaración el ambiente se volvió completamente frío, Gabriel mostraba una mirada completamente diferente, Kokabiel recordaba la apariencia desenfadada y amable que usualmente tenía la serafín frente a él e inclusive la mirada de valor y entereza que usaba durante la "Gran Guerra", ahora estaba una mirada llena de instinto asesino y no le desagradaba para nada.

Sin decir nada ambos combatientes se lanzaron con rapidez a enfrentarse, tanto Gabriel y Kokabiel cruzaron sus puños uno contra el otro, muchos esperarían que la diferencia entre los cuerpos de ambos marcarían un diferencia, pero innegablemente no sucedería, un sonoro estruendo sacudió al cielo, la potencia de aquel golpe resonaba a la lejanía, la presión de aquel choque hizo sacudir el edificio completamente. Tras el primer encuentro ambos se separaron creando una distancia, Kokabiel agito su mano la cual por primera vez sentía como se adormecía, acción que imito Gabriel de su lado, una sonrisa de satisfacción adorno el rostro del Cadre de Grigori, instantáneamente hizo aparecer un gran número de lanzas de luz suspendidas en el aire y como si un espejo se tratase Gabriel realizo la misma acción.

Ravel se tomó un momento para elevar su vista hacia donde estaban los dos ángeles caídos, sus ojos se llenaron de asombro y terror al ver el número de lanzas que estaban sobre ambos combatientes, con una orden silenciosa aquellas armas salieron disparadas en busca de dañar al contrario, un sonido similar al vidrio romperse era el que se escuchaba como el resultado del choque entre las lanzas.

Misma velocidad, misma potencia y misma resistencia; era lo que ambos ángeles demostraban con ese caótico espectáculo bélico, en un instante el cielo fue plagado nuevamente de lanzas luz todas dispuestas nuevamente a repetir la acción, la mente de la joven demonio llegó a una sola conclusión; las dos personas que estaba enfrentándose eran de un nivel completamente diferente al de ella o cualquiera de sus allegados más cercanos.

¡Vaya, jamás imagine lograr hacer esto, Gabriel! – el ángel caído admiraba con gozo el caos que se estaba generando - ¡ESTO ES JODIDAMENTE DIVERTIDO!

¡¿DIVERTIDO?! – Gabriel respondía con bastante enojo - ¡DE DONDE SACAS ESA IDEA! ¡NO COMPRENDES LO QUE ESTAS PROVOCANDO! – la rubia imprimía más fuerza a sus lanzas - ¡MILLONES PUEDEN MORIR SI ESTALLA UNA GUERRA! ¡¿Y TU SOLO TE DIVIERTES?!

¡Oh, vamos Gabriel! – el Cadre respondía a la feroz lluvia de lanzas de luz que se acercaban hacia él - ¡NO SABES CUANTO TIEMPO ESPERÉ POR ALGO COMO ESTO!

Kokabiel invocó dos espadas de luz entre sus manos, sin dejar de lanzar sus ataques se adentró temerariamente entre la lluvia de proyectiles que chocaban entre sí; Gabriel fue tomada por sorpresa ante aquel inesperado movimiento, usando sus propias espadas de energía recibió el embate de su oponente, la fuerza que imprimía el Cadre fue suficiente para arrastrar el cuerpo de Gabriel fuera del techo, pero no se detuvo allí, continuaba imprimiendo fuerza suficiente para que la antigua serafín se viera obligada a levantar el vuelo separándose de su atacante. Kokabiel miraba sonriente el cómo Gabriel realizaba las acciones que él deseaba, con una sonrisa arrogante se apresuró a golpear con su arma el torso de su enemigo.

La rubia seguía con detenimiento el ataque de su hermano, y se preparó para defenderse perfectamente, ambas armas se encontraron fieramente, a pesar de la fuerza imprimida por el Cadre fue incapaz de mover ni un centímetro de su lugar a la "mujer más fuerte del cielo"; por su parte Gabriel ataco con su brazo libre a Kokabiel, quien si fue alejado por la enorme diferencia de fuerzas.

¡SUFICIENTE KOKABIEL! – la rubia miraba con furia en sus ojos - ¡MIRA LA DIFERENCIA QUE HAY ENTRE NOSOTROS!

¡LO SE HERMANA! – el mencionado se mostraba eufórico - ¡NO ME CABE LA MENOR DUDA QUE ESTA ES UNA VERDADERA PELEA!

Sorprendida por la hipocresía en las palabras de su antiguo hermano, Gabriel se lanzó nuevamente al encuentro con él, Kokabiel recibió un fuerte golpe por parte del arma de luz de su hermana pero esta vez no se movió de su lugar, sorprendiendo enormemente a su atacante; sin darle tiempo de reponerse de la sorpresa, comenzó una serie de combinaciones de golpes y estocadas, las cuales Gabriel lograba defenderse magistralmente, ambos empezaron un frenético vals aéreo. Acercándose, girando y alejándose a un ritmo rápido y frenético; de tanto en tanto las espadas de ambos se rompían en pedazos, descartándolas en el acto y reemplazándolas instantáneamente.

El intercambio de golpes fue frenético entre ambos angeles, pero no termino allí, las lanzas nuevamente salieron disparadas por parte de ambos bandos, llenado el cielo hasta donde se podía apreciar, destellos de los choques eran perceptibles a simple vista, haciendo enmudecer a aquellos testigos de aquel encuentro, por suerte la barrera de Elaine había soportado lo suficiente para poder ocultar el despliegue de poder de los contendientes, el problema era que no tenían mucho tiempo antes de que colapsara.

Lo que parecía ser una batalla fácil para Gabriel se estaba tornando bastante complicada, a pesar de la increíble superioridad de la serafín caída, Kokabiel lograba retenerla con su ferocidad y su frenéticos ataques.

Empezaba a sentir temor por este hombre, Kokabiel por otra parte continuaba con sus ataques sin cuartel hasta que la rubia frente a él intentaba alejarse a una distancia prudente; una sonrisa depredadora adorno su rostro, invocó sus lanzas detrás de Gabriel e intento una emboscada; el instinto de la rubia le alerto del cobarde ataque, usando sus armas repelió la lluvia de lanzas con facilidad, pero una nueva llego por arriba de ella, moviéndose con rapidez logro esquivarla.

La situación se repitió varias veces y en cada una Gabriel se vio obligada a replegarse, entonces su mente comenzaba a presentir que algo iba mal.

Parece que por fin te empezaste a dar cuenta – Kokabiel interrumpió su ataque para conversar - ¿No sientes algo extraño en tu cuerpo?

¿A qué te refieres? – la rubia empezaba a notar que el aire le empezaba a faltar - ¿Qué me has hecho? ¡RESPONDEME!

Yo absolutamente nada – por primera vez en todo el enfrentamiento Kokabiel mostraba sinceridad en sus palabras – Es el castigo por caer, mi dulce hermana – Kokabiel se acercó instantáneamente para acariciar el rostro sorprendido de Gabriel – Primero fueron tus pensamientos y tu cuerpo, la corrupción de tu esencia se manifiesta de esa manera y después viene lo mejor – tomando con fuerza el cuello de la rubia – tus poderes van siendo sellados lentamente hasta dejarte completamente débil.

Con un movimiento rápido lanzo el cuerpo de Gabriel contra el suelo, la caída fue tremenda y estrepitosa provocando un enorme daño en el lugar donde impactó el cuerpo de la joven mujer, una enorme columna de polvo y escombros se levantó en respuesta al feroz ataque, Gabriel intentaba levantarse se donde se encontraba, sentía como su cuerpo le pesaba enormemente.

Con dificultad logro recuperarse lo suficiente para encarar a Kokabiel, el angel miraba desde el cielo la ahora frágil figura de su contrincante, con lentitud descendió hasta colocarse al mismo nivel que la mujer, Gabriel haciendo un amago de fuerza invoco su espada de luz, lanzandose con la intención de dañar a su oponente, Kokabiel sonreía con autosuficiencia y orgullo hacia el valiente esfuerzo de la serafín.

Justo antes que el arma le alcanzase, tomo el antebrazo de Gabriel y le propino un potente rodillazo en el pecho; sorprendida por el ataque la rubia pudo sentir como crujía el metal de su armadura y sus pulmones sacaban el aire que contenían dentro de ellos, viéndose privada del vital oxigeno la serafín escupio un poco de sangre por la boca, el cadre aun conservaba el rostro sonriente mientras que soltaba del brazo a Gabriel.

La rubia dio varios paso hacia atrás, fragmentos de su armadura caian al suelo, revelando parte de la piel magullada por el golpe; Kokabiel proyecto su antebrazo hacia el cuello de Gabriel, el rostro de la chica denotaba el dolor por tan cruento castigo mientras era arrastrada por la velocidad que imprimio en aquella embestida, terminándola estrellando contra el tronco de un árbol.

El daño acumulado hizo que la orgullosa serafín se arrodillara y finalmente cayó al suelo completamente abatida; su cabello rubio se mostraba desparramado por la sucia tierra y la sangre empezaba a teñirlo de carmesí.

Es tan patético verte así, Gabriel – Kokabiel colocaba su pie en la cabeza de su oponente - ¿Dime que se siente arrastrarte por el sucia tierra?

Gabriel intentaba por todos los medios incorporarse sin éxito alguno a punto de darse por vencida fue tomada de su cabellera por Kokabiel, quien la levanto junto con él para mostrar su apariencia al cielo.

¡¿ESTAS OBSERVANDO TODO ESTO MICHAEL?! – el ángel caído mostraba el cuerpo de Gabriel hacia el vasto cielo - ¡¿DISFRUTAS VER HUMILLADA A TU HERMANA?!


Todos los ángeles ahogaron un grito de angustia y tristeza al mirar el estado de la que fuese la "mujer más bella en el cielo", algunos de ellos se permitieron el llorar ante la escena, otros simplemente desviaron la mirada dolidos; a pesar de que Gabriel había caído por voluntad propia para tratar de subsanar el daño hecho por las acciones de Kokabiel, eso no evitaba que sintieran simpatía por tan noble sacrificio.

En la sala del trono, el arcángel Michael apretaba sus puños en señal de frustración no solo por el estado de Gabriel sino también por la idiota decisión de no hacer nada por temor. Ver a alguien pagar por tus errores no era nada agradable, Uriel y Raphael no hacían mas que guardar silencio y arrepentirse de sus acciones.

Esa misma imagen era vista en el inframundo, el silencio reinaba en la oficina donde se encontraba reunidos tres de los cuatro Maous que gobernaba sobre todos los demonios, Sirzechs y Adjuka estaba serenos ante los recientes hechos, pero quien mostraba sus emociones era Serafall Leviatán, separándose lentamente de su lugar se encamino hacia donde estaba la proyección.

Ninguno de los presentes en ese lugar se atrevía a detener su avanzar, cuando estuvo lo suficientemente cerca alzo su mano para tocar la imagen de Gabriel frente a ella, Adjuka advirtió un pequeño temblor en los hombros de la pelinegra algo que no paso tampoco desapercibido para Sirzechs, una vez que su mano alcanzo su objetivo se mantuvo quieto por unos instantes hasta que se dio media vuelta para mirar a sus similares.

Tanto Sirzechs Lucifer como Adjuka Belcebú acallaron un grito de sorpresa al mirar el rostro de Serafall, un rio de lágrimas corría por las mejillas de la joven Maou, algo que ninguno de los dos demonios había visto en mucho tiempo desde el final de la guerra civil donde ellos combatieron hombro con hombro. Sin decir palabra alguna ellos entendieron el mensaje que quería darles suspirando cansadamente Sirzechs utilizo un hechizo de comunicación.

Azazel, soy yo – el Lucifer Carmesí suspiro cansadamente ante lo que iba hacer – Tengo un favor que pedirte…

Azazel se mostraba bastante serio por los recientes eventos, su sorpresa fue mayor al observar a Gabriel como un ángel caído, se lamentó mucho el que esa noble ángel cometiera ese acto y de antemano sabía que tendría un resultado completamente funesto, apretando los puños miraba el combate con indignación pero debido al cese al fuego prácticamente no podía mover un solo dedo, pero su molestia se dirigió completamente hacia el líder de los ángeles por su apatía.

Fue cuando aquel hechizo de comunicación apareció y la voz de Sirzechs sonó del otro lado.

Tardaste mucho – Azazel no pudo ocultar su molestia – ¿que necesitas… Maou Lucifer?

¿Puedes mandar refuerzos a Kuoh? – la voz cansada de Sirzechs sonaba por toda la habitación – Tienes permiso para actuar libremente

Tengo a alguien cerca – el gobernador general contestaba en el mismo tono de voz – lo enviare enseguida.

Gracias, Azazel – un cierto tono de alivio aparecia en las palabras del joven Maou – tendremos que aclarar muchas cosas después

Tenlo por seguro – el líder de Grigori contestaba y al acto el hechizo termino – Esto ya es un verdadero problema.

Suspirando de manera derrotada, saco de entre su saco un teléfono celular, odiaba tener que realizar aquella llamada, no porque detestara a la persona al que le iba a pedir ayuda sino porque tal vez haría más daño que bien en toda la situación, el tono de marcado sonó un par de veces antes de que se estableciera la conexión entre líneas.

Vali, soy Azazel; necesito un favor – el gobernador general cerraba sus ojos esperando una respuesta

Me imagino que esperas que detenga al estúpido de Kokabiel – contestaba una voz juvenil al otro lado de la línea

Acertaste completamente – Azazel sonreía un poco divertido – ¿qué dices lo harás?

De hecho estoy presenciando el espectáculo de primera mano – aquella voz estaba llena de arrogancia sorprendiendo por completo al líder de Grigori – no me parecería correcto arruinarlo, así que no lo haré

¡Espera Vali…! - la llamada se cortó de improviso mientras que Azazel se mostraba bastante desconcertado – ese idiota

Se levantó de su asiento y comenzó a caminar lentamente hacia la salida más cercana de donde estaba, sinceramente no quería hacer acto de presencia pero debido a la falta de animosidad de su subordinado, tendría que tomar acción personalmente.


Después de haber acabado con el grupo que estuvo persiguiéndola hace unos instantes, Shidou Irina tenía un terrible presentimiento que golpeaba en la parte trasera de su mente; aunado con los extraños temblores que recientemente se manifestaban en los terrenos de la academia de Kuoh hacían que aquel presentimiento se acrecentara más con cada segundo que pasaba, imprimiendo más fuerza en sus piernas acelero su paso de regreso hacia donde estaba Freed Sellzen y Valper Galilei, con toda la intención de ajustar cuentas con el Exorcista Renegado para por fin terminar con su venganza y continuar con su vida.

No tardó mucho en llegar a su destino, de pronto unos extraños sonidos pudieron ser apreciados por los excelentes oídos que tenía ahora que era un demonio reencarnado, entonces una terrible verdad golpeo en su mente; por culpa de los eventos que ocurrían fuera de aquel edificio se había olvidado por completo del ritual que Valper había comenzado para re forjar a Excalibur con los fragmentos que tenían en su poder, irrumpió precipitadamente en la habitación y cuando lo hizo la más funesta y horrible escena apareció ante sus ojos.

Frente a ella se encontraba una masa amorfa de carne, suspendida en el aire por una fuerza desconocida, la vista de la joven demonio recorrió cada centímetro de aquella atrocidad salida de alguna película de terror, peor fue la sorpresa al identificar partes de extremidades humanas salir de aquella "cosa"; entonces presto más atención a los sonidos que emitían desde el interior descubriendo que eran las voces de aquellas chicas que habían servido como sacrificios para aquel horrible ritual.

Despego su vista para encontrar al artífice de aquella abominación, encontrando al arzobispo de la masacre en completa concentración pronunciando palabras que eran ininteligibles para ella a pesar de tener la habilidad "lenguaje"; sin saber en concreto que eran las palabras que emitía de la boca de aquel viejo, desenvaino su espada e inmediatamente se preparó para terminar con la vida del arzobispo.

¿Sabes que matarlo no servirá de nada? - la voz de Freed llego a los oídos de Irina – Una vez que se iniciado un ritual no debe detenerse por ningún medio, sino habría consecuencias graves – el hombre se mostraba inusitadamente serio; algo inesperado en su personalidad.

¿Por qué debería hacerte caso? – el tono de voz de la castaña era de lo más amenazador – al menos vengare lo que les hizo a aquellas chicas

Dime una cosa… no estas cansada ya de todo eso de la venganza – Freed se movió del lugar donde se encontraba – mira lo que ha hecho por ti, fracasaste en matarme la primera vez por usar una droga que te asesino y ahora se perdieron cinco vidas porque dudaste un instante al escucharme – el hombre se acercó lo suficiente para encarar la mirada de Irina – y sabes que estoy comprando tiempo al conversar contigo y ¿sabes porque? – la chica apretó el agarre de Excalibur – porque deseas en el fondo justificar tus acciones para engañarte a ti misma – Irina dio un paso atrás sorprendida – sabes que el culpable no soy yo, pero tampoco soy la victima; fue la estúpida iglesia quien nos orilló a esta vida… temerosa de perder todo el poder que tiene sobre la humanidad – Freed vislumbraba un extraño caso de lucidez – mira el fruto de la iglesia, re forjo a Excalibur en siete nuevas espadas, cada una con un poder diferente, observa a ese hombre de Dios haciendo exactamente lo mismo, pero ahora con un sacrificio de por medio y si lo logra ellos vendrán a reclamarla como suya, ¿sabes cómo obtuvimos la capacidad de usar los fragmentos? – Irina trataba de acallar las palabras de Freed pero sus labios se movieron a la par que los de él – "El proyecto de la espada sagrada" en donde se sacrificaron vidas para que tú y yo recibiéramos la bendición de la luz, puede que tu hayas recibido la versión mejorada, pero aun así la bases fueron hechas por la sangre y vidas de nuestros "sempais"

Callate… cállate… por tu culpa… Sara… Sara – Irina tapaba sus oídos tratando de negar la verdad – ella era inocente

No lo era… y lo sabes – Freed se volvió para mirar la masa que palpitaba en medio del círculo mágico – ni siquiera ellas eran inocentes en todo esto, todos somos partes de un juego enfermo de aquellos que están mirando ahora y no hacen nada por evitarlo, dime una sola cosa… ¿cuándo me mates que harás con tu vida? – el peli plateado miro directamente a los sorprendidos ojos de Irina – trataras de vivir felizmente después de esto, a sabiendas que tus errores costaron vidas humanas, cada vez que revuelques con tu amante en su cama, cada alimento que comas, cada risa que des, cada respiración… tuvieron un precio muy alto – el hombre sonrió al ver como la anteriormente desafiante chica se quebraba con sus palabras – eres débil, más débil que esa perra de Asia Argento, más débil que el inútil del Sekiryuutei…

Con esas últimas palabras aquella masa mal forme de carne exploto en mil pedazos, toda la habitación fue bañada en sangre y carne dándole una apariencia funesta y horripilante, inclusive Valper estaba cubierto de pies a cabeza con restos de los cuerpos que alguna vez fueron humanos, pero aun así no pudo evitar mostrar su gozo y reír a todo pulmón ante su éxito.

Irina ignoraba al arzobispo gracias a las palabras de aquel hombre quien era su peor enemigo, muy en el fondo para todo su pesar estaba en lo correcto, que derecho tenia ella de culpar a Freed de todas y cada una de las desgracias de su vida, que derecho tenia de disfrutar de su vida actual y futura a sabiendas de que por culpa de ella varias personas ya habían muerto; soltó su espada y esta misma interrumpió la risa de Valper, quien fijo su atención en la ahora indefensa Irina.

Vaya Freed… no has perdido tu toque en acabar con tus palabras a tus víctimas – el hombre sonreía ante la habilidad de su compañero – que te parece si terminas su sufrimiento con tu "nueva espada"

Cállate… viejo gordo – el peli plateado contesto en un tono molesto sin apartar la mirada de Irina –

Freed... ¡Mirala es perfecta! – el anciano estaba eufórico por el resultado obtenido – ¡Esos tontos de la iglesia! No comprendían me enorme ingenio... Pero por fin puedo restregarles en el rostro que no estaba equivocado – el hombre miraba al techo con orgullo - ¡HE LOGRADO LO QUE NINGÚN HOMBRE A PODIDO, JAJAJAJA! ¡LA MÁXIMA CREACIÓN DE DIOS, SUPERADA POR UN SIMPLE MORTAL! – Valper alzó sus manos para mostrarte a su compañero su creación - ¡EXCALIBUR DAEMONIS! ¡LA PRIMER Y ÚNICA ESPADA SACRO-DEMONÍACA!

Freed miró con curiosidad la espada que estaba tras de Valper Galilei, la hoja del arma, la guarda y la empuñadura eran de un completo negro, carente de cualquier adorno o detalle extraordinario, lo que llamaba la atención era el aura que despedía el arma a su alrededor, un fuego negro que emanaba y engullía la luz alrededor de ella, sorprendido el peli plateado miró como él era atraído hacia aquel nefasto instrumento, pero de alguna extraña manera no se movió de su lugar, la espada cobro vida propia lanzando un agónico lamento que inundo los pasillos del edificio de clubes académicos.

Valper se sorprendió ante el extraño fenómeno que le ocurría a su creación, el filo de Excalibur apunto directamente hacia su creador, el hombre tenía una mezcla de terror y fascinación en el rostro, el arma se movió por si sola hasta colocarse frente a frente a Valper Galilei; Irina levanto su mirada para observar como el arma por si misma encaraba a aquel que la había traído a la existencia, el sudor recorría el regordete rostro del arzobispo y con lentitud perdía todo color en su piel.

¡FREED CON UN CARAJO AYUDAME…! – aquel hombre ya era presa del pánico que sentía al verse amenazado por su propia creación - ¡NO ENTIENDO QUE PASA!

Tal vez, yo si lo entienda – el mencionado miraba con cierta gracia a su compañero – lo siento viejo Valper, fue un gusto conocerte

Al decir aquella frase, la Excalibur intento cortar la cabeza del aquel regordete hombre que sorprendentemente mostro cierta agilidad a la hora de esquivarla, dando inicio a un bizarro juego del gato y el ratón a la vista de aquellos dos espectadores quienes mudos de la sorpresa contemplaron como aquella espada continuaba con sus arremetidas hacia el arzobispo de la masacre, los primeros intentos fueron un completo fracaso, pero con el paso del tiempo el arma empezaba a herir el cuerpo del anciano, primero un pierna lo que hizo que el hombre dejara de huir y después prosiguió a tortúralo con lentitud, cada extremidad fue siendo cercenada con un extraño sadismo por parte del arma, como si por ella misma disfrutara el hecho de ver a su presa en completa agonía, los gritos de dolor del hombre eran acallados por las extrañas risas que emergían del aquella espada.

Freed e Irina vieron como Valper se arrastraba por el sanguinolento piso ya carente de toda cordura, hasta que la espada por fin decidió terminar con su sufrimiento, se clavó en el torso del hombre perforando su corazón, muchos pensarían que allí terminaría tal espectáculo, pero el arma repitió la acción varias veces más, el sonido de carne y los huesos siendo cortados hicieron una extraña oda a la masacre, en la mente de Freed todo esto era una ironía muy divertida ante el final del "arzobispo de la masacre".

Cuando la espada se sintió satisfecha por su venganza, simplemente se quedó estática en el aire aun emitiendo su aura amenazadora, fue entonces cuando Freed se movió de su lugar hasta donde el arma se encontraba suspendida, sin mostrar ningún temor tomo la empuñadura del arma, nuevamente el arma soltó un quejido de dolor al verse siendo tocada por aquel hombre, el fuego negro comenzó a envolver el brazo del exorcista con bastante rapidez y una especies de marcar rojos emergieron sobre la pálida piel del hombre.

Su ojo izquierdo comenzó a cambia de coloración, la esclera ennegreció por completo y la pupila enrojeció, dándole una apariencia amenazadora a aquel enfermo hombre, Irina estaba absorta mirando aquella extraña transformación de la que era presa Freed Sellzen, sin ningún ánimo de moverse contempló como el hombre se acercaba a hacia donde ella estaba y con una sonrisa en el rostro se prestó para hablar.

Valper era un verdadero genio – el renegado miro con satisfacción su nueva arma – una espada que te brinda una pseudo reencarnación a demonio y también mantiene el elemento sagrado – agito el arma varias veces probando su forma - ¿Entonces los eruditos tenían razón los demonios originalmente era ángeles… irónico no crees? – el hombre estaba de frente a Irina levantando su arma para por fin terminar lo de aquella noche – es una lástima que seas toda una crédula… esperaba algo más de ti pequeña perra.

La amenaza de muerte que provenía de Freed era inminente, Excalibur Daemonis bajo rápidamente para reclamar la vida de la castaña pero una extraña sonrisa apareció en el rostro de la misma, haciendo gala de su reflejos se movió de su lugar esquivando el certero ataque, se apoyó en sus manos y dio medio giro en el aire tomando su arma en el acto.

Sabes Freed… lo demonios somos expertos en el engaño – la castaña hablo con cierta suficiencia – tienes razón en tus palabras, tal vez mis manos están manchadas con la sangre de aquellas chicas que a causa de mis errores han muerto – la Excalibur Mimic se mostró amenazante hacia su oponente – pero es por eso que viviré para expiarlos

¡ERES UNA PERRA HIPOCRITA! – el hombre sonreía ante las palabras de su oponente - ¡POR ESO ME GUSTAS PENDEJA!

Gracias por el halago, ¡MALDITO CABRON! – Irina se lanzó para atacar directamente al exorcista frente a ella.

Ambas espadas chocaron entre sí, la diferencia de poder entre ambas armas era de lo más notoria; en cada aspecto Daemonis era superior a Mimic, pero la diferencia lo marcaría la pericia de cada contendiente, Irina hizo uso de la flexibilidad natural que su cuerpo ofrecía para poder evitar cada golpe que Freed daba con intención de cortarla, mientras que el hombre usaba su mayor experiencia para contra atacar a las arremetidas de la demonio.

El combate escalo en brutalidad, aquella sala rápidamente recibió el daño que ambos imprimían en contra del otro, el piso, techo y paredes tenían las marcas de las heridas que ninguno de los dos aceptaban a recibir, borrones eran lo único que se alcanzaba a percibir de aquellas hojas las cuales chocan de tanto en tanto. Irina mantenía la mirada fija en Freed estudiando cualquier posible abertura que pudiese tener y explotarla al máximo, fue entonces cuando una extraña visión hizo acto de presencia, una figura fantasmal emergió por detrás de la espalda del Exorcista, Irina mantuvo su concentración pero no ignoro a la figura, claramente era femenina a pesar de que su facciones no eran del todo perceptibles podía notar la angustia en el rostro de la aparición.

Freed arremetió con más fuerza, tratando de sacar de su guardia a la chica; Irina lentamente comenzaba a entender los límites de Freed, si tuviera que compararlo con la escala de poder de las "Evil Piece's" claramente era un peón, aliviada sabía que las capacidades del peón radicaban en su versatilidad de utilizar la promoción para ganar incrementos en el poder, lo que no sabía era que tantas habilidades poseía el peli plateado; así que ideo un plan para terminar de lleno con este conflicto.

Freed, ¿Por qué combates en esta pelea? – Irina calmadamente pregunto a su oponente mientras que este se detuvo sorprendido – Mi motivación era la venganza por lo que le paso a mi amiga Sara… ¿pero a ti que te mueve? – la castaña observaba con atención las facciones del peli plateado – No es un deseo de vengarte de la iglesia por lo que sufriste mientras te entrenaban, ni tampoco es por el ideal de Kokabiel para crear una nueva guerra

Pfff…. Vaya que tienes agallas para preguntar – el mencionado se detuvo en seco por la extraña conversación- Tienes razón no hay un propósito concreto, simplemente lo hago por que no se hacer otra cosa

Ya veo… le has perdido el sentido a la vida – Irina bajo su arma un poco mientras que Freed ahora estaba sorprendido – peleas de esta manera porque deseas encontrar un propósito

¡QUE CARAJOS DICES… ACASO NO ENTIENDES LO QUE DIGO! – Freed se mostraba molesto ante las palabras de la castaña - ¡PORQUE PUTAS MADRES NECESITO UN PROPOSITO PARA VIVIR!

Freed, inclusive los asesinos psicópatas tienen una motivación para matar – Irina miraba con lastima a los ojos del renegado – estas completamente vacío

Freed se mostró furioso ante lo que su oponente decía, llevado por la ira arremetió con más fuerza en los golpes, los cuales eran contenidos con facilidad por la caballero de Ravel; la castaña mantuvo el ritmo leyendo con más facilidad los patrones que mostraba su enemigo, el exorcista había caído presa de su propio juego, le tomó un poco de tiempo el reconocer que el exorcista renegado se valía de la inestabilidad mental de sus víctimas en la hora de combatir contra de ellos, porque ella no podía usar eso en su contra y le estaba funcionado de las mil maravillas.

Aunque paradójicamente también se arrepentía de ello, el hombre había abandonado cualquier estrategia y solo atacaba agitando su arma sin razón alguna; Irina comenzó a alejarse de Freed, y fue cuando notó como la extraña aura que emanaba de la espada comenzaba a envolver al renegado exorcista.

Sí que es irónico… Freed estas siendo controlado por tu propia arma – Irina miraba con lastima el resultado de su plan – una cosa que nos enseñan cuando usamos los fragmentos es que nunca perdamos el control

Freed soltó un gutural rugido de su garganta, señal de que en su mente había perdido toda razón alguna y vestigio de cordura, a lo que Irina agito la cabeza negándose a la rotunda verdad, esta batalla estaba por terminar; el hombre se lanzó hacia el frente ignorando la expresión el rostro de la chica, levanto su arma con toda la intención de partir en dos el cuerpo de su oponente, con una fuerza inhumana golpeo hacia la nada levantando escombros en el lugar, Irina había hecho gala de la velocidad de la clase "Knight" al moverse con facilidad de los torpes ataques del ahora "primitivo" Freed.

La batalla prosiguió de la misma manera por uno tiempo prolongado, mostrando el mismo resultado en cada embate; Irina no mostraba expresión alguna en su rostro al ver como aquel que odiaba con toda su alma había sido reducido a algo menor a un ser humano, era tan solo una bestia que atacaba por mero instinto.

Por eso te dije que estabas vacío – la chica hablo en voz baja mientras continuaba esquivando los ataques – no te preocupes pronto terminare con esto.

Irina movió su espada una nueva vez, Mimic respondió a los deseos de su ama cambio de nuevo su forma, sonrió al recordar la escena que vivió con Xenovia, quien iba a imaginar que lo que había nacido como un juego ahora iba a ser ejecutado como un verdadero ataque, cientos de hilos se formaron de repente de la hoja de Excalibur Mimic; de pronto el espacio que había entre ella y Freed se había llenado por completo de delgadas líneas que eran visibles por la discreta iluminación de la habitación, si el exorcista renegado hubiese estado cuerdo no se habría lanzado directamente, pero era algo que ya no poseía gracias a su espada sacro-demoniaca.

Pronto el hombre se vio imposibilitado de seguir moviéndose con libertad al verse atrapado por la espada de su oponente, Irina estaba de pie frente él, el flequillo de su pelo ocultaba muy bien sus ojos pero se podía notar que su cuerpo temblaba.

Mírate allí, tan solo una bestia sin razón – la voz de Irina mostraba cierta tristeza - ¡PATETICO REALMENTE… PATETICO! – la chica se acercó a uno de los hilos y lo tomo con su mano desnuda - ¡REALMENTE TE DESPRECIO MALDITO DESGRACIADO… PERO ERES TAN PATETICO QUE HASTA SIENTO LASTIMA POR TI! – comenzó a tirar del hilo con fuerza, lastimando su mano en el proceso - ¡MATARTE ASI NO ME CAUSARA NINGUN PLACER!

Al tirar del hilo el resto envolvió con fuerza el cuerpo de Freed Sellzen, cortando su piel y carne en el proceso, un bestial quejido fue lo único que salió de su garganta, ni una súplica, ni un insulto; solamente sonidos propios del alguien carente de razón, cuando los hilos terminaron con el cuerpo del peli plateado, esto regresaron a su forma original haciendo caer el cuerpo de sostenían completamente en el piso, para sorpresa de Irina continuaba respirando, entonces fue cuando Excalibur Daemonis abandono el agarre de su dueño y levito en silencio mientras la joven demonio se acercaba con lentitud hacia el lugar donde se encontraba el arma.

En verdad eres un peligro… ¿qué pensaba Valper al crearte? – la castaña miraba con precaución a la inerte arma – o tal vez Freed no era el hombre destinado a poseerte… pero sé una cosa, debo destruirte por el bien de todos

Con cierta duda Irina levanto su espada con la esperanza de ser capaz de destruir a Daemonis, nuevamente la figura fantasmal apareció frente a ella en un intento de proteger el arma.

No sé qué pretendes… pero debo de destruirla – Irina hablo con la aparición esperando que la entendiera, esta a su vez movió lo que parecía ser su boca intentando comunicarse - ¿I… s… s… e…i? ¿entonces tú? – la castaña bajo su arma mientras un amarga sensación recorría su cuerpo – Maldición que fue lo que hice, Issei lo siento tanto – Irina levanto su mirada arrepentida por descubrir una terrible verdad, bajo su mirada para encarar a la aparición – Lle…va…me… con… Issei…

Irina no entendía lo que pretendía aquel espíritu frente a ella, por un lado conocía los efectos de aquella espada y no deseaba que su amigo de la infancia pasara por lo mismo que Freed, pero por otro lado aquella presencia era un conocido del Sekiryuutei, con pesar hizo lo más ilógico y se llevó el arma con ella, envolviéndola con su propio fragmento esperando que este contuviera a Daemonis hasta encontrarse con Issei.


A los ojos de Elaine estaba ocurriendo uno de los peores escenarios que pudiese haber imaginado en su mente, Durandal la espada sagrada de Roland se estaba blandiendo en contra de Caliburn la espada que eligió a King Arthur como rey de todos los britanos, un enfrentamiento que en su punto de vista era propio de una fantasía; el problema era que estaba presenciándolo en primera fila.

Para sorpresa de la joven ama de llaves, Xenovia estaba conteniendo perfectamente los embates de Arthur; quien empezaba a mostrar signos de cansancio en su rostro, la precisión en los ataques del rubio ya no eran los mismo que antes, y ciertamente la peli azul tenía la mejor mano en todo el encuentro, gracias a las propiedades de su "Evil Piece´s" tenía ya una mayor resistencia en su cuerpo y una fuerza incomparable, un poco más ganaría la batalla.

Sabes, podríamos parar… ya me estoy cansando y me están empezando a doler los brazos – una suave voz salió de la boca de Arthur – ¿Por favor señorita?

De pronto Xenovia se cayó de frente ante la sorpresa de escuchar la voz de su oponente por primera vez desde que se habían conocido, la portadora de Durandal levanto su rostro confundido mientras miraba como el joven frente a ella se sentaba en el piso bastante agitado.

Que… fue… - la peli azul trataba de articular palabras, pero le era imposible –

¿Arthur-sama? – Elaine se acercó con precaución mientras el joven volvía su mirada para observarla mejor - ¡ARTHUR-SAMA!

La joven ama de llaves se arrojó efusiva al cuello del joven heredero de la casa Pendragon, mientras que este sonrió escuetamente ante la muestra de afecto de la mujer que amaba, todo eso ocurría frente a una confundida Xenovia.

Elaine, es bueno verte – comentaba casualmente el rubio mientras la mujer continuaba abrazándole – Perdona por preocuparte

No hay ningún inconveniente Arthur-sama – Elaine sonreía ampliamente al ver que su joven amo había recuperado la razón – ¿en que momento fue que se recuperó?

Hace unos instantes, sentí como el poder de Ruler se desvaneció – Arthur acaricio el cabello de Elaine mientras esta se sonrojaba levemente – tal vez la destruyeron… no lo sé, lo que importa es…

Es que está de nuevo con nosotros – la mujer se apresuró a hablar mientras hundía su rostro en el pecho de Arthur – LeFay-sama se pondrá feliz

¿LeFay se encuentra aquí? – Arthur estaba sorprendido ante aquella revelación

Si Arthur-sama, nos vino a buscar a los dos – Elaine se alejó un poco del joven – estaba bastante preocupada, tanto que le pidió ayuda a unos demonios, por suerte son buenas personas.

Ya veo, tendremos que darles una buena compensación – el rubio asintió ante las palabras de Elaine - ¿Por cierto que le ocurre a tu amiga?

¿Eh? – la joven ama de llaves ladeo la cabeza confundida

Cuando Elaine volvió su mirada para observar a Xenovia la encontró hecha un ovillo a lado de Durandal, cierta aura sombría estaba emanando de su cuerpo y sus ojos parecían haber perdido su brillo, con lentitud se acercó a la peli azul preocupada, entonces noto como enorme ríos de lágrimas recorrían libremente mientras dibujaba círculos en la tierra con su dedo.

Devuélvanmelo… - la voz de Xenovia sonó bastante triste - ¡DEVUELVANME LA CONCLUSION EPICA DE MI PELEA! – la chica grito a todo lo alto mientras que Arthur y Elaine miraban con vergüenza ajena la escena.

Tras ese extraño comportamiento que presento Xenovia, el trio se encontraba corriendo en dirección hacia donde estaban Kokabiel y el grupo de Issei, hacia unos instantes los temblores habían cesado lo cual extrañó al trio, Elaine se había tomado la molestia de explicar la situación a Arthur creyendo que desconocía lo que pasaba a su alrededor, pero el amablemente y con cierto pesar le dio a entender que estaba consciente pero que no tenía control sobre su cuerpo, en su carrera se encontraron con Irina quien llevaba a cuestas la nueva espada sagrada.

Arthur pudo sentir el extraño aura que provenía del arma, en un instante preparo a Caliburn con el propósito de terminar con la existencia de lo que consideraba una aberración.

Créeme que lo intente – Irina miraba con cierto pesar las intenciones del joven rubio – pero al parecer una conocida de Issei forma parte de esta arma

Entiendo, ¿cómo pudo ese hombre realizar tal vil acto? – Arthur se detuvo ante las palabras de Irina – tal parece que los verdaderos demonios son otros.

Tienes algo de razón en ello – castaña asintió ante las palabras de Arthur – hay muchas cosas de las que estuve equivocada todo este tiempo, me alegro de saber la verdad

Shidou-san – Elaine percibió un deje de tristeza en las palabras de la joven demonio – espero que por fin tenga paz en su vida – Irina sonrió levemente ante lo que dijo la joven ama de llaves

Yo también espero eso – la castaña poso la mirada en su compañera torre quien mostraba un extraño patrón de comportamiento - ¿Qué le ocurre a Xeno-chan?

Créame que es mejor ignorarla un rato – se apresuró a contestar Arthur – ni nosotros somos capaces de entenderlo

Ok… no preguntare más – Irina prosiguió con su carrera seguida por el resto del grupo.


Cuando Asia Argento vio entrar a su compañera Akeno supo rápidamente que algo iba mal en todo esto, la joven ex monja había terminado hacía mucho tiempo el tratamiento para curar a Saji, el joven peón de Sona se mostraba un poco molesto consigo mismo al verse superado por el Cadre de Grigori, a lo que Ruruko acallo externando que tuvo suerte de no ser la primera víctima de esta situación; LeFay se mantuvo callada todo el tiempo en lo que el grupo de demonios conversaban, aún estaba preocupada por la situación de su hermano y su novia no sabía si separarse o continuar en el gimnasio al lado de los jóvenes demonios reencarnados.

La presencia de Akeno significaba que requirian de las habilidades de su sacred gear, con esa idea en mente la joven rubia se apresuró a tratar de ayudar a la joven princesa del relámpago pero fue detenida en el acto por la misma Akeno.

Asia, lo lamento… pero no soy yo la que requiere tratamiento – la pelinegra hablo con cierta preocupación en su voz – se trata de Issei, debemos apresurarnos

¿Issei-san está herido? – la joven rubia estaba consternada mientras Akeno asentía ligeramente – ¡Entonces debemos irnos!

Esperen yo voy con ustedes – LeFay hablo de improviso tomando de sorpresa al par de demonios – puedo ser de utilidad

Sería mejor que te quedaras con Saji y Ruruko… Kokabiel – Akeno intento evitar que la joven maga se involucrara en la batalla – Kokabiel no es un oponente fácil.

Sé que los temblores que hemos sentido son a causa de aquel ángel – LeFay contestaba con bastante seguridad – no importa si estoy aquí o allá fuera, si al final él gana

Akeno mostro una mirada llena de conflicto interno, por un lado la pequeña maga tenía razón en sus palabras y no le importaba arriesgar su vida con tal de poder hacer algo en toda esta situación, Asia suavemente tomo la mano de la pelinegra mostrando la misma seguridad que LeFay ponía en sus palabras, la joven miko soltó un suspiro sintiéndose completamente derrotada.

De acuerdo ven con nosotras – LeFay sonrió al ver que Akeno aceptaba su ayuda – ¿Genshirou-san, Niimura-san… vienen con nosotros?

Lamentablemente no deseo ir – Saji hablo con bastante pesar – le tengo algo de miedo a ese tipo, me quedare a proteger al resto de los alumnos junto con Ruruko

Entiendo, no te sientas mal por el miedo que le tienes – Akeno sonrió amablemente ante la sinceridad del peón de Sona – yo también estoy aterrada

Genshirou comprendió el significado de aquellas palabras que la joven sacerdotisa le dirigió, Akeno había presenciado de primera mano el enorme poder del ángel caído, sin decir ninguna palabra más vio como Akeno se tele transportaba junto con Asia y LeFay para ayudar a Issei, al verse a solas con Ruruko, la pequeña peón tomo la mano de su compañero, admitir que tienes miedo también puede ser considerado genial.

Como si el destino jugara a favor de todos los involucrados, llegaron mismo tiempo al lugar donde se encontraba el cuerpo inconsciente de Issei, una mezcla de sorpresa e indignación adorno el rostro de todos los que se encontraba allí. La escena de ver a Kokabiel humillando a Gabriel fue tal que no necesitaron pensarlo dos veces para comprender lo que necesitaban hacer.

Akeno, Asia y LeFay se dirigieron hacia donde estaba Issei para curar sus heridas; Arthur, Irina, Xenovia y Elaine se lanzaron rápidamente para ayudar a la indefensa Gabriel, Irina dejo a Excalibur Daemonis en el suelo, la espada se mantuvo inerte sin mostrar ningún signo de reaccionar.


Kokabiel continuaba absorto esperando alguna respuesta por parte del actual líder de los ángeles, muy dentro sabía que Michael no movería un solo dedo por ayudar a su hermana; mucho menos en su estado actual, soltando un suspiro de fastidio soltó el cuerpo maltrecho de aquella orgullosa serafín, Gabriel respiraba con mucha dificultad señal de que estaba completamente herida como para proseguir con el combate.

¿Te arrepientes por haber tomado esta decisión? – el Cadre de Grigori ni siquiera se dignó en mirar a su oponente – Da lástima ver cómo estas… hermana.

Je, je, je… ni en un momento me arrepiento de lo que hice – la indefensa serafín hablo con bastante orgullo – al menos intente hacer algo.

Admiro tu valor, te dare una muerte honrosa – Kokabiel invoco una espada de luz en su mano – anda querida Gabriel reúnete con nuestro Padre donde quiera que este.

El arma de Kokabiel bajo con rapidez buscando la vida de Gabriel, la serafín no mostro vacilación en su rostro y cerrando sus ojos serenamente espero su final, un sonoro "clank" llego a sus oídos; con cierta curiosidad y sorpresa se atrevio a levantar su mirada, frente a ella se encontraba Xenovia quien había detenido el golpe que hubiese acabado con la vida de la serafín, no pudo ocultar su alegría al ver a la hija de Griselda portegerla con valentía.

¿Puede moverse, Gabriel-sama? – una segunda voz llamo la atención de la serafín asintiendo levemente, pudo ver que se trataba de Irina – que bueno, la llevare a un lugar seguro

Gra…cias – la rubia apenas pudo articular aquella palabra debido a la sorpresa de mirar a los recién llegados

No se preocupe, pronto terminaremos con esto – la castaña trato de darle animos a la serafín

Kokabiel sonreía con sorna al escuchar aquellas palabras, en un instante aparecieron varias lanzas de luz que apuntaron hacia donde estaban las dos mujeres, a pesar de ser contenido por Xenovia, el angel caído no dejaría escapar a su presa por ningún motivo; para sorpresa del mismo aquellas lanzas fueron destruidas por un ataque de Caliburn y Rhongomyniad combinado, fue entonces cuando solto una fuerte risotada.

¡INCREIBLE, VERDADERAMENTE INCREIBLE! – Kokabiel pateo con fuerza el abdomen de Xenovia alejándola de él - ¡ EL HEREDERO DE LA CASA PENDRAGON, UNA MUJER QUE PORTA UNA LANZA SAGRADA, UNA USUARIA DE DURANDAL Y POR ULTIMO EXCALIBUR MIMIC! – el ángel caído no pudo evitar sentirse aún más feliz - ¡PENSE QUE LO DE GABRIEL FUE SUERTE, PERO ESTO LO SUPERA TODO, NO LO VEN, POR ESTO ES LO QUE HE VIVIDO, HUMANOS, ANGELES Y DEMONIOS… POR FIN UN DIGNO COMBATE!

Kokabiel, tu plan no funcionará – Arthur empuño su espada desafiantemente – los humanos no podemos ser manipulados a tu antojo, ¿no lo has notado todavía? – Kokabiel fijo su mirada en el joven rubio – lo que deseamos todos es la paz… no una guerra sin sentido.

No te preocupes, joven Pendragon – el Cadre sonreía ante aquellas palabras – solo necesitan un simple empujón para que todo se ponga en marcha, me pregunto qué pasará cuando haga esto –

Con bastante sadismo el angel caído lanzo la espada que tenía en sus manos hacia donde se encontraba el grupo de Ravel, su objetivo era claro, acortando la distancia con una velocidad pasmosa, aquella arma busco terminar con la vida de una persona inocente; Arthur y Elaine sintieron un frio recorrer su cuerpo cuando vieron que aquella víctima se trataba de LeFay, la pequeña maga fue tomada por sorpresa cuando la espada se topó con una barrera mágica.

Milagrosamente Akeno había logrado levantar una barrera lo suficientemente fuerte como para detener el ataque del Cadre, pero debido a sus heridas le costaba algo de trabajo mantenerla firme, Ravel se levantó de su lugar y se colocó al lado de la morena, edificando también una barrera para proteger aquel lugar.

¡Asia-san, por favor, cure a Issei-sempai! – Ravel le daba la espalda a su bishop – ¡nos encargaremos de protegerlos!

¡Si… Ravel-chan! – la ex monja rápidamente comenzó a tratar la heridas de Issei – Issei-san, pronto estarás bien

LeFay-chan, ¿puedes ayudarnos levantando también una barrera? – la joven Phenex llamo la atención de la maga – entre más sean mejor

¡Claro que si Ravel-sama! – la maga comenzó a levantar su propia barrera para protegerse de cualquier ataque

Kokabiel miraba con cierta sorpresa como el grupo rezagado se unia para protegerse de sus ataques, era un escenario que esperaba de antemano, pero le servia también al menos sus nuevos oponentes no recibirían apoyo de momento.

No entiendo que esperan al intentar ayudar al Sekiryuutei, aún está a años de ser un buen oponente – Kokabiel ahora invocaba una espada en cada mano – no importa en lo absoluto, ¡VENGAN TODOS SI GUSTAN, MUESTRENME SU PODER Y DETERMINACION! ¡PARA QUE CUANDO LOS APLASTE NO TENGAN NINGUN REMORDIMIENTO!

¡Preparate entonces Kokabiel! – Arthur alzo la voz mientras Xenovia y Elaine asentían al unísono

Gabriel se detuvo de golpe llamando la atención de la castaña que le ayudaba, la serafín estaba pensativa ante lo que unos jóvenes intentaban deseperadamente, ¿Por qué ninguno de los líderes se movía? Esa era la duda que albergaba en su corazón, ninguno de ellos se conmovían ante esa muestra de valentía, todos ellos no estaban en mejores condiciones que ella, pero aun así tenían el coraje para avanzar ante el enorme muro que representaba Kokabiel.

Irina-san, déjeme aquí – Gabriel hablo con bastante determinación en su voz – vaya con sus aliados y traten de detenerle

Pero… Gabriel-sama – la castaña dudaba en dejar a la serafín – ¿segura de lo que me pide?

Yo también apuesto al Sekiryuutei – la serafin sonrio abiertamente – estoy segura de que…

Antes de que pudiera terminar la frase, el grito aterrorizado de Asia llamo la atención de todos los presentes; Ravel, Akeno y LeFay se encontraban en el suelo debido al shock provocado que dejo la destrucción de sus barreras, los ojos de Irina miraron con sorpresa como Excalibur Daemonis se clavaba lentamente en el pecho de su mejor amigo. Intento acercarse a él pero una lluvia de lanzas de luz se lo impideron, un sonriente Kokabiel miraba altivamente ese giro en los eventos.

Tanto Gabriel que gracias a la ira que sintió en ese momento, junto con Irina se lanzaron al encuentro con el Cadre, quien ya había empezado un cruento combate con el resto de sus oponentes.


Sumido en una oscuridad interminable, un lugar donde el tiempo no pasaba de la misma manera que en la realidad, flotando en la nada, se encontraba Hyodou Issei, por un instante pudo sentir la calidez que provenía de Twilight Healing pero esta se desvaneció de pronto, no sentía ánimos de continuar, de nada serviría intentar enfrentarse a ese monstruo que era Kokabiel, pronto sintió que no se encontraba solo en ese lugar.

"Ya no continúes luchando… simplemente no puedes derrotar a Kokabiel-sama"

Issei escuchaba aquella voz femenina que reconocía de algún recuerdo que intentaba guardar en lo más profundo de su mente, no porque simplemente lo odiase, sino porque era la prueba de su propia debilidad.

"Simplemente ríndete y… permanece aquí a mi lado"

Delgados brazos rodearon su cuello, podía sentir la embriagante calidez que de ellos emanaba, el suave aroma que despedían le era horriblemente familiar, demasiado que no importase si pasaban cientos o miles de años; siempre lo recordaría.

"Es tan fácil dejarlo todo atrás… Muy dentro de ti lo sabes"

El tono sensual con el que hablaba, la suave sensación que podía sentir en su espalda, tiempo atrás hubiese matado por aquella simple cercanía con el sexo opuesto; pero ahora no estaba muy seguro de apreciarlo de la misma manera, no podía negar que esa presencia familiar era muy importante, el detonante de toda la aventura que había vivido hasta ahora, las personas que conoció, las alegrías que vivió, las lágrimas que había derramado a fueron causa de ella.

"Solo tienes que morir por mi"

Tan simple decirlo, difícil el hacerlo; porque simplemente no hacerle caso, él era más débil que Koneko, más lento que Kiba, su control mágico era peor que el de Asia… y ni compararse con Akeno; por eso Rias lo desecho, lo intercambio como realmente lo percibía en verdad.

"Solo tienes que morir por mi"

¿Qué pasara cuando Ravel se dé cuenta de lo inútil que es?, ¿Qué pasara cuando ella tome la misma decisión que Rias?, ¿Qué pasara cuando se dé cuenta que lo han dejado atrás?

"Solo tienes que morir por mi"

Odiaría al mundo, a los demonios, a los ángeles… a toda criatura viviente en el mundo, simplemente para destruirlo todo sin dejar vestigio alguno en el mundo.

"Simplemente dejado atrás en la soledad"

"Solo tienes que morir por mi"

"Simplemente dejado atrás en la tristeza"

"Solo tienes que morir por mi"

"Simplemente dejado atrás en el dolor"

"Solo tienes que morir por mi"

"Vaya que si en realidad eres patético" - una segunda voz llamo su atención, el joven Sekiryuutei levanto su mirada expectante a su interlocutor – "Solamente te apalean un poco y estas queriendo volverte un emo sin remedio"

El castaño se sorprendió de encontrar a quien le había hablado, frente a él estaba Kiryuu Aika, el joven no pudo evitar tener un vibrante sonrojo en su rostro, su compañera se encontraba completamente desnuda, llevado por su instinto no pudo evitar recorrer con la mirada el hermoso cuerpo que ella poseía; claro no estaba exageradamente desarrollada como Akeno o Rias, no tenía un rostro inocente como el de Ravel o Asia, pero su piel, sus pechos, su cadera… cada aspecto de ella se encontraba dentro del estándar de una joven delgada con un poco de ejercicio ocasional.

"Te gusta lo que vez… Issei" – la chica sonreía arrogante ante el evidente comportamiento del joven – "De momento no tengo problema que me admires"

¿Qué haces aquí Aika? – el castaño logró articular palabras en su confundida mente.

"Es algo que yo misma no se… Issei" –se arrodillo frente al chico para mirarle fijamente – "Solamente no soporte ver lo patético que eres" – son sus manos tomo el rostro de Issei – "¿Recuerdas la primera vez que nos vimos?" – el castaño negó con la cabeza – "Fue en la ceremonia de ingreso, en ese entonces yo era una chica bastante mediocre" – Aika sonreía melancólicamente – "vivía solo para cumplir las expectativas de mis padres, no había nada más para mí que ser alabada por ellos y mis logros académicos" – la castaña continuo hablando más para sí misma que para Issei – "la misma rutina todos los días, el mismo desayuno, el mismo almuerzo… era tan patético que simplemente me asfixie" – la chica guardo un poco de silencio antes de continuar – "tú me salvaste Issei… aunque no lo creas"

¿Cómo hice eso Aika? – Issei miro interrogante ante aquella declaración – No recuerdo haberte ayudado

"Claro que no tonto" – sonriendo levemente ante lo lento que podía ser aquel que era su compañero – "Un día después de haber reprobado un examen mensual, sentí que mi propósito en la vida se había esfumado… yo que vivía de las expectativas de mis padres, había fracasado" – una pequeña lagrima se asomó por sus ojos – "había decidido arrojarme del techo de la escuela por no poder soportarlo… cuando estuve por hacerlo te vi"

Varias imágenes invadieron la mente de Issei, pudo verse a sí mismo siendo perseguido por el club de voleibol, era extraño verse a sí mismo, pero recordaba ese día con claridad, fue la primera vez que espiaba junto a sus amigos, a partir de allí varias imágenes se repetían con el mismo evento; podía verse raro pero todas esas eran las persecuciones que había tenido en el primer año de preparatoria.

¿Pero estas son las persecuciones que me hicieron todos los clubes que me descubrían? – una enorme gota de sudor recorrió la sien del Sekiryuutei – desde la primera hasta la última… Aika desde entonces tu… - la aludida coloco su dedo índice en los labios de Issei para callar sus palabras

"Eres un pervertido sin remedio, te gustan las tetas enormes, creo que van desde copa "D" hasta la "G", te gusta los libros de fotografías sugerentes en traje de baño" – Aika sonreía ante el increíble sonrojo de Issei – "Pero también no te gusta lastimar a nadie, a pesar que hacer las cosas a regañadientes nunca abandonas tu palabra o tu deber… te gusta la música rock, las películas de acción y eres un otaku sin remedio, tu mayor tesoro es un viejo manga autografiado por su autor" – Issei estaba apenado por las palabras de la chica frente a él – "lo que yo vi ese día no fue el que te persiguieran, ni el día siguiente… ni el siguiente, lo que vi fue a alguien quien disfrutaba ser realmente como es…"

Aika… yo – Issei no sabía que decir o hacer al ver que Aika lloraba libremente

"Issei… lo siento" – la castaña mantuvo su mirada fija en los ojos de Issei – "por continuar siendo patética, por no poder decirte "Gracias" , por no poder decirte lo que me importabas, lo que sentía por ti, mi verdaderos sentimientos que me guarde celosamente para mi…"

No entiendo… Aika – Issei abrazo el cuerpo de la chica, sintiendo como este temblaba furiosamente –

"Algo me hicieron… ya no soy humana" – Aika se aferraba al cuerpo de Issei como medio de escape – "conmigo había otras más… pero ya no están… simplemente han desaparecido… siento como yo también lo hago… Issei esta vez no podrás salvarme"

Un terrible escalofrió envolvió el cuerpo del Sekiryuutei al escuchar las palabras de Kiryuu Aika, algo que nuevamente sentía desde que vio el cuerpo inerte de Asia Argento, la impotencia, la desesperación y la tristeza, Aika lentamente se separó de Issei respiro hondamente mientras se calmaba un poco, con los ojos cerrados se acercó lentamente hasta depositar un escueto beso en los labios de Issei, un simple gesto que conllevaba mucho significado en sí mismo.

"Issei… yo te amo" – Aika se había separado para decir esas palabras – "no sé si volveremos a vernos otra vez… al menos quería decirte esto" – el castaño se había quedado mudo ente la declaración de su compañera de clases – "sé que ahora estas en un mundo diferente, tal vez de alguna forma formare parte de él, no importa si eres débil, lento y que tu magia apeste… mientras seas tú mismo, no tienes de que preocuparte… Issei ahora úsame, no me importa si lo haces por el bien común o por tu propio egoísmo… solamente úsame"

Lo que siguió después fue algo que Hyodou Issei no olvidaría por el resto de su vida, el cuerpo de Aika se quemó en un brillante fuego dorado, hermoso y a la vez triste; el corazón de Issei podía sentir una inmensa soledad pero también albergaba la esperanza de un sentimiento que todo ser ambiciona al igual que el amor… el perdón.

Con algo de duda acerco su mano al fuego, pero tomo el valor necesario para hacerlo, aquella llama no le quemó en absoluto, al contrario pudo sentir como una parte de él "sanaba", la otra presencia que era testigo mudo de aquella escena, tenía el mismo sentimiento dentro de sí mismo, Ddraig comprendió algo muy importante, Dios murió por un propósito en especial, y frente a él estaba aquella respuesta.

El espíritu humano era algo que valía la pena en el mundo, y frente a aquel dragón milenario ocurría el primer milagro de ese espíritu.

La llama adquiría forma en la mano de Issei, una hermosa espada, cuya hoja era perfecta y simétrica con grabados perfectos en el canal de la misma.

קורא לזיכוי

Su guarda era dorada con líneas simétricas que iban desde el centro hacia los lados, en el centro estaba el escudo que la identificaba como una espada sagrada, la empuñadura era marrón y el pomo de esta una enorme piedra de ámbar.

Ddraig… ¿sabes lo que dice la hoja de la espada? – Issei preguntaba al dragón que habitaba en el Boosted Gear – porque yo no lo entiendo.

"La llama de la absolución" – contestaba solemnemente Ddraig ante la figura de un Issei completamente serio – lo que tienes en tu mano es un Fragmento de Excalibur

Aika, perdóname a mí por ser un idiota sin remedio – Issei miro con ternura a la espada en sus manos – por haber perdido el rumbo en un momento crucial, y también por no haberme dado cuenta de lo importante que era para ti – sonriente los ojos de Issei cobraron el brillo que había perdido – pero te prometo una cosa… voy a honrar esta espada con todo mi corazón.


Todos miraron con estupefacción como Issei se reponía y retiraba aquella funesta arma de su pecho, Asia y Ravel no podían ocultar su alegría pero tampoco el asombro de lo que el joven tenía en sus manos, en un principio se preocuparon al ver como aquella arma era consumida por las llamas, pero al ver lo que salió de ellas y al mismo tiempo que el hombre que amaban se ponía de pie, hacía que recuperaran la esperanza dentro de esa pesadilla.

Kokabiel se había dado cuenta de aquel extraño brillo que presencio hace unos instantes, a pesar de los esfuerzos combinados de Irina, Xenovia, Arthur, Gabriel y Elaine; solamente habían logrado contenerlo un poco y aun así no era mucho lo que había logrado, molesto preparo una enorme lanza de luz con la cual se dispuso a terminar con la existencia de aquellos que se encontraban heridos.

Tomados por sorpresa, LeFay intento colocar un escudo para poder defenderse pero la potencia de aquel ataque estaba muy por encima de las habilidades de la maga.

Fue entonces que el recién recuperado Issei realizo lo impensable, agito la nueva espada contra la lanza de luz desviándola de su curso y devolviéndola a su dueño quien la esquivo de último segundo.

¡EXCALIBUR ABSOLUTION, PRESTAME TU PODER! – Issei grito por todo lo alto - ¡DDRAIG DE SER NECESARIO CONSUME TODO MI CUERPO PERO… PERMITEME USARLO UNA VEZ MAS!

[No te preocupes esta vez] - el dragón comprendía los sentimientos de su portador– ¡[SERA UN PLACER HACERLO COMPAÑERO]!

"!BALANCE BREAKER!"


Nota del autor:

* Por fin pude actualizar, gracias a Dios... (el autor siente como su vida se esfuma de su cuerpo), este fue un capitulo verdaderamente complicado, la razon fue muy simple, no quedaba como realmente quería, por eso demoro bastante en su realizacion, tanto que varias partes fueron escritas por separado y de manera distinta, hasta encontrar una que me agradara perfectamente.

* Tambien me tome tiempo para leer varios fics muy buenos y de momento tengo que dar mis opinones respectivamente.

* Por cierto por fin vi el ova de High school DxD Born, me gusto el protagonismo de Ravel, gracias por ese pequeño regalo del cielo.

* Gracias a todos los que apoyan a esta historia... y como siempre espero que siga siendo de su agrado.

Preview:

Por fin el telon cae, el alba se acerca y la noche termina... Un dragon suelta un amargo rugido, con la esperanza de ser escuchado... Excalibur Finale ~ Por aquellos que guardaron la esperanza.