11. Final.
Siempre había odiado el final de su libro. Cuando la niña renuncia a sus sueños y al rey que la amaba por la seguridad de su hermano pequeño. Tal vez era debido a eso que siempre olvidaba esa parte.
—Dame al niño. A través de peligros desconocidos e incontables privaciones, he encontrado el camino hacia el castillo a través de la ciudad Goblin, para recuperar al niño que has robado. Porque mi voluntad es más fuerte que la tuya y mi reino tan poderoso. No tienes poder sobre mí.
Y con esas palabras la niña había ganado a su hermano, venciendo al rey que solo había hecho lo que ella había pedido y regreso a su reino. Así ella misma gano a su hermano dejando al rey Goblin en la oscuridad.
Le había tomado un tiempo entender que el Rey Goblin había dicho la verdad, había hecho lo que ella pidió, quería que tomara a su hermano y lo tomo, reordeno el tiempo, movió las estrellas, le dio sus sueños y al final ella lo había desterrado de su presencia.
