Anteriormente…
El impacto hizo retroceder a Kuroko con fuerza hacia el suelo, y antes de poder percatarse de la situación, se golpeó en la región posterior de su cabeza, perdiendo el conocimiento en pocos segundos
Capítulo 11
Guerra
"Mmh…" El adolescente murmuró mientras abría los párpados, todavía desorientado. Sin embargo, la realidad le golpeó cuando sintió un dolor punzante en la parte posterior de su cabeza, recordando la escena al instante
Se trasladó a una posición sentada tan rápido como su condición le permitió, comprobando que se encontraba de vuelta en su habitación una vez más. No había llegado a reconocer la persona con la que había colisionado en los pasillos ya que perdió la consciencia casi al instante, pero esperaba que no se tratase de Akashi o Kise, si se enterasen de un nuevo intento de huída, quién sabe lo que podría llegar a ocurrirle
Absorto en sus preocupaciones, Kuroko no se había dado cuenta de que no estaba solo "Ah… Ya estás despierto…"
El adolescente se sobresaltó, volviéndose bruscamente hacia la voz desconocida. Un hombre de gran estatura se encontraba sentado en uno de los sillones próximos a la cama, comiendo algo parecido a un gran bollo de carne. Sus cabellos morados hacían juego con su Kimono grisáceo detallado en color lavanda, aunque el diseño no era demasiado complejo "¿Quién-… ¡Uhg!" La cuestión de Kuroko fue interrumpida cuando el dolor se intensificó, probablemente por su movimiento brusco
El hombre llevó el resto de su bollo de carne a la boca, tragándolo antes de levantarse del sillón "Kuro-chin debe descansar… El golpe ha sido fuerte…" Comentó con un tono perezoso mientras avanzaba hacia la cama, llevando una mano al hombro de Kuroko para empujarlo hacia la almohada con suavidad
El adolescente no protestó y simplemente permaneció acostado, pero todavía se sentía intranquilo en presencia de un desconocido "Huum… ¿Cuál es tu nombre?" Cuestionó cautelosamente
El hombre de cabellos morados no pareció molesto por su pregunta "Soy Atsushi Murasakibara" Respondió sin rodeos, manteniendo la misma actitud letárgica
Atsushi Murasakibara, el dios de la guerra… "A-Ah… Es un placer conocerle, Murasakibara-san" Comentó con cierto nerviosismo, después de todo, el dios de la guerra era uno de los más temidos, aunque no parecía amenazador en absoluto…
"No me gustan las formalidades…" Se quejó con un puchero infantil, completamente inapropiado para un dios de su calibre
Kuroko no pudo evitar parpadear en desconcierto "Entonces… ¿Cómo debería llamarte?..." Cuestionó, pero la única respuesta que recibió a cambio fue un encogimiento de hombros por parte del hombre "Humm… ¿Está bien Murasakibara-kun?"
El nuevo honorífico provocó una serena sonrisa en el rostro del dios pelimorado "Me gusta…" Comentó casualmente, con su característica voz indolente
En los aposentos de Akashi
"¡No puedes hacer esto!" Momoi alzó la voz hacia el dios pelirrojo "¡Sabes muy bien cómo van a tratar a Kuroko-kun!"
Akashi no se inmutó por la tonalidad de la diosa de cabellos rosados. Su mano se alzó lentamente, posicionando una ficha de Shogi sobre el tablero tras una observación paciente "Necesitas conocer tu lugar, Satsuki" El emperador comentó con voz calmada pero amenazante, poniéndose en pie con movimientos tranquilos, pero todavía sin volver su mirada hacia la diosa "Mis órdenes son absolutas, y tú las has desobedecido una vez. Considérate afortunada de no haber recibido un castigo" Su voz se volvió agravada con cada palabra pronunciada. Finalmente, Akashi se volvió hacia Momoi, mostrando su rostro tranquilo, pero no por ello menos regio y severo que de costumbre "Tetsuya no es un humano normal, incluso tú has podido percatarte de ello, ¿Me equivoco?"
Momoi frunció el ceño ligeramente, sabiendo que las palabras del dios eran correctas, pero se limitó simplemente a asentir
Ante el gesto de la diosa, Akashi continuó "Tetsuya fue elegido como sacrificio, solo yo puedo decidir su destino... Me pertenece" Declaró con severidad, desafiándola indirectamente a cuestionar sus palabras "Solo cuando su voluntad sea destruida, podré apoderarme de ella. No permitiré la desobediencia bajo ningún concepto"
El descontento era evidente en los rasgos de la diosa. Se vio obligada a morderse el labio inferior para evitar realizar ningún comentario o queja sobre el tema, por su propio bien "Espero que seas consciente de lo que estás haciendo" Fue lo único que pronunció antes de dirigirse a la puerta de salida, cerrándola a sus espaldas con brusquedad
...
En la oscuridad solitaria de la habitación, Akashi mostró una sonrisa retorcida, ampliando los ojos en una expresión sádica y desquiciada "Por supuesto que soy consciente… Yo soy absoluto" Musitó para sí mismo, exhalando una risa oscura que solo pudo ser escuchada por sus propios oídos
"¡Ahh!... Estaba delicioso" Kuroko exhaló junto a un suspiro, dejando los palillos junto al plato de comida, ahora completamente vacío
Su halago pareció satisfacer al pelimorado, no en muchas ocasiones alguien alababa su cocina "Kuro-chin es agradable…" El dios comentó casualmente, con un pequeño atisbo de emoción que desvirtuó su tono de voz perezoso de costumbre
El adolescente no pudo evitar sonreír, Murasakibara no parecía un dios con intenciones ocultas como los que había encontrado hasta ahora, exceptuando a Momoi. Sus palabras nunca tenían trasfondo y su actitud era sincera y directa, algo que Kuroko agradecía en gran medida "Desconocía que Murasakibara-kun fuese un gran cocinero" Dijo amablemente, dejando el plato y los cubiertos en una mesilla próxima a la cama. Solo Momoi se había preocupado por él desde que había llegado a ese lugar, nadie más se molestó por su alimentación o por ninguna de sus necesidades como humano, en realidad
"Los sirvientes se encargan de cocinar, pero a veces me gusta hacerlo por mí mismo…" Explicó, recuperando su tono lento e indolente, aunque todavía con una notoria sonrisa dibujada en su rostro "Nee… Por cierto, ¿A dónde iba Kuro-chin con tanta prisa?..."
Todo su cuerpo se tensó al escuchar esa pregunta. La realidad le golpeó una vez más cuando recordó que había intentado huir por segunda vez... ¿Qué ocurriría si Akashi se enterase?... ¿Y si ya lo sabía?... Estaba seguro de que le esperaba un castigo peor que el anterior…
¿Qué iba a hacer ahora?...
Cada vez las actualizaciones son más tardías, soy consciente de ello... Pero no siempre tengo tiempo para escribir, y cuando lo tengo, no suelo tener la inspiración necesaria...
