Ojalá se te acabe la mirada constante,

la palabra precisa, la sonrisa perfecta.

Ojalá pase algo que te borre de pronto:

una luz cegadora, un disparo de nieve.

Ojalá por lo menos que me lleve la muerte,

para no verte tanto, para no verte siempre

en todos los segundos, en todas las visiones.

Ojalá que no pueda tocarte ni en canciones…

Silvio Rodríguez. Ojalá

Capitulo 11

Rob

Estaba tan pálida, parecía una muñeca de papel…

Estaba tan nerviosa, se apretaba las manos para dejar de temblar…

Cuando escuchó mi pregunta, todo su cuerpo se contrajo, como si le doliera recordarlo. Pensé que iba a empezar a llorar, o iba a quedarse vacía, sin respuestas…

Dejé de mirarla, sabía que la intimidaba en ese momento, que necesitaba pensar, y distraídamente me puse a dibujar en la fina capa de polvo que cubría la mesa del jardín…No se por qué, me vino a la cabeza una puerta…¿Para salir...?, era extraño, pero por alguna razón, sentía que era una puerta para entrar…

Observó mis dedos deslizarse sobre los mosaicos y de pronto, como si le hubiese llegado fuerza de algún lugar desconocido, empezó a hablar…

Al hacerlo, su mirada no me evitaba; al contrario, parecía buscarme a pesar de que mis ojos destilaban rabia. Había en ella una necesidad desesperada de que la escuchara, de que entendiera cada una de sus palabras.

- Tú sabes que yo amo actuar-, dijo tratando de explicar, -…Que me entrego entera cada vez que estoy en un set, que me salgo de mí, que me pierdo en el personaje…-, bajó la vista y siguió su relato…

- Bueno, Rupert también lo supo. Desde el momento en que me conoció, aprendió mis gustos, mis pasiones, mis debilidades…Trabajar con él fue como un sueño…Exigente, desafiante, no me trataba con cuidado, me pedía una entrega casi irracional…Y yo daba más, cada vez más, casi olvidándome de mi humanidad para rendir, para ofrecer una Snow White real, para sentir como ella sentiría…

Rupert por momentos me alababa, se quedaba horas mostrándome las tomas y pidiendo mi opinión al incorporarlas a la película, me convencía de que nadie podía llegar hasta donde llegaba yo…y otras, me destruía dando vuelta la cara ante una escena que me dejaba exhausta o ignorando mis preguntas...Esto me tenía tan desequilibrada que mi vida se convirtió en un caos…Lloraba, no comía, me lastimaba en el set y no lo sentía, como si viviese en una realidad alternativa, donde él me autorizaba a sentir, a actuar, a vivir…

Una tarde, luego de una escena, me abrazó eufórico…Me sentí rara, pero era un abrazo, podía dármelo cualquiera, un amigo, un fan…Otra vez, fue dejar su mano sobre la mía durante un largo rato, pero tampoco vi peligro en eso…

Las cosas empeoraron cuando empezó a cuestionarme acerca de nuestra relación…"Si sentía que esto era verdadero amor, si realmente imaginaba un futuro junto a ti, si te proyectaba en mi vida, si la repercusión de Crepúsculo no había convertido nuestra relación en un mito"…Justifiqué sus preguntas y actitudes con falsas excusas que no me permitieran pensar…"Que su interés radicaba en que no quería que se truncase mi carrera por una familia", "que todo era porque le gustaba debatir de todo y con todos", "que el contacto físico era parte de la intimidad que se daba al crear"…No quería ver sus reales intenciones porque hacerlo implicaría tomar la decisión de increparlo, de pedirle que cambie su actitud hacia mí…Y realmente sentía una rara fascinación al trabajar con él…

Decidí no decir nada, jugar al gato y al ratón, podía manejarlo…Eso creí…Cuánto me equivoqué…-, dejó de hablar…

Furia…Miedo…Dolor…Impotencia…Tantos sentimientos pasaban por mi cuerpo mientras la escuchaba. Ganas de abrazarla, de lastimarla, de dejarla, de amarla, de olvidarla…Estar allí, escuchándola, era como una pesadilla de la que quería despertar.

.

- Esa tarde me llamó para comentarme algo de la segunda parte de la película -, siguió, - Estaba sin el auto, me pidió que pasara a recogerlo por las oficinas del estudio. Salí del gimnasio, llegué hasta allí, había muy pocas personas en el edificio. Me estaba esperando, tomamos una cervezas y me mostró algunas ideas del nuevo proyecto. Me agradeció ser su "musa inspiradora"…Le creí…Qué estúpida…-

El tono de Kristen había cambiado. Su rostro se había ensombrecido, como si la noche hubiese llegado solo para ella. Su voz, que había sido clara hasta ese momento, se comenzó a hundir en un recuerdo que la lastimaba, la llevaba a un día que los dos queríamos olvidar…La miré, y vi como las lágrimas empezaban a rodar por sus mejillas…Pero aunque su silencio me hablara más que sus palabras, no podía detenerse, tenía que llegar al final del relato.

Enfrentarlo era un tormento para ella…

Enfrentarlo era una agonía para mí…

Respiró con congoja, el aire parecía no alcanzarle para seguir, toda huella de coraje había desaparecido…Pero necesitaba escucharla, y ella lo sabía…

Levantó la vista para encontrarme, solo encontró hielo en mis ojos…Hielo que detenía el torrente de emociones que estaba sintiendo. Hielo que se iba a derretir si seguía mirándola.

- Salimos de su oficina,- continuó, - iba a llevarlo a su casa, y en el camino empezamos un juego de palabras. De pronto, pidió que me detuviera…Me extrañó, pero le hice caso, y sin decir nada, se acercó…y me besó. No supe que hacer. Me bajé del auto…Necesitaba aire, no sabía como reaccionar…Rechazarlo y hacer un escándalo…Dejar que pase desapercibido y olvidar la situación…Me siguió. Estaba incómoda pero a la vez, desconcertada…Tenía calor, frío, incertidumbre, miedo…Finalmente me rodeó con sus brazos…y algo pasó…Mi mente me convirtió en un personaje…No era yo, era Snow White, Mary Lou, no sé…cualquiera…Era tan fácil manejarlo afuera de mí…No era yo la que le permitía seguir…-

Mi voz cargada de cólera la interrumpió…- ¿No eras tú?...¡Claro que eras tú, Kristen!, ¡Éramos tú y yo!...¿Por qué te fuiste de ti misma, de lo que teníamos, por qué?...- Le grité. Mis palabras llenas de ira, fueron desplazadas por un nudo en la garganta que no me dejó continuar…

Me contestó como perdida

-¡No sé!, ¡No sé…!, Es que estaba segura de ti, Rob, de nuestra relación, nada podía pasarnos…Y en ese momento, sentí una libertad que me daba alas, sentí…-

- ¡Basta Kristen!, ¡Basta de creer que todo lo debes "sentir"…Tu vida es "sentir" y hacer solo caso a lo que te pasa con tus "sentimientos"…a lo que te motivan y seducen tus "sensaciones"…Vives corriendo una carrera de la que perdiste la meta por buscar "experiencias extremas", pareciera que solo el filo del vértigo te hace sentir viva…- Una sensación de abatimiento me invadió…

- Y yo no tengo como dártela Kristen…Yo solo tenía mi amor…Mi amor, que parece que nunca fue suficiente para ti…- Sentí húmedos mis ojos…Ya no quedaba hielo, ya nada me contenía…

Ella lloraba en silencio…¿Porque era cierto lo que le estaba diciendo?, ¿porque nunca le alcanzó lo que le daba?...Sentí pánico de su respuesta…

Se apresuró en contestar:

- ¡No!…¡no!…Tu amor era…ES todo para mí. Pero en algún momento lo sentí tan seguro que creí que podía volar, dejarlo y volver; creí que nada le pasaría…¡Cómo me equivoqué…

- No, Kristen, yo nunca te obligué a quedarte, nunca te impedí volar…-, respondí. Si algo había respetado en ella, era su libertad.

- Quizás debiste haberlo hecho -, me contestó con tristeza,- quizás debiste haberme exigido quedarme contigo para saber que me necesitabas…para que recuerde lo valioso que era lo que teníamos…quizás así me hubiese dado cuenta de que lo nuestro, a pesar de su fortaleza, era tan vulnerable -

Recordé el colgante que le di para su cumpleaños…Un pájaro…pero esa vez atrapado en un cuadradito de oro… Le gustó tanto, ¿habría necesitado mis brazos como límites alguna vez?,

¿Podría haber evitado todo esto pidiéndole que no vuele tan alto, que se quede a mi lado?...

Volvió a mirarme intensamente

- Pero nunca saliste de dentro mío, ¿sabes?…Siempre fuiste tú…- dijo con su voz llena de ansiedad.

- Siempre…Nunca…Usas palabras tan extremas, tan eternas que no puedes abarcarlas…Pero tus "nunca" no fueron capaces de evitar que sus brazos te abracen, tus "siempre" no te dieron fuerza para decirle que me elegías…Sabes, yo sé lo que es el impulso, el deseo, la pasión…Yo sé quien eres y sería imposible conocerte sin entenderlos, sin saber que eres un torrente de emociones y sentimientos…Pero la fidelidad se elige Kristen, no se "siente"…-

Sé que mis palabras le dolieron, que la enfrentaron con su error, y como necesitando decir todo lo que había guardado este tiempo, seguí...

-¿Crees que nunca me ha llamado la atención otra mujer…?, ¿Crees que nunca, en las largas temporadas en que nos separábamos por trabajo, nadie me propuso nada?...Claro que sí...No una, sino muchas veces…Pero hay algo que parece que tú solo consideras necesario cuando trabajas: la voluntad, ¿te suena?…¿Y te cuento algo?...Uno la usa cuando ama a alguien…Y no porque sea una simple obligación moral y de buenas costumbres, sino porque la gatilla el amor que sientes por el otro…Yo te elegí, Kristen…Cada vez, cada maldita vez eras tú.-

Mis palabras fueron arrojadas con violencia, como disparos que buscaron su corazón para impactarlo…¿quería herirla?...No lo sé, quizás solo quería defenderme, como un animal mutilado que muerde por miedo a ser más lastimado aún…Quizás quería enfrentarla con su error y que entendiese a mi corazón hecho pedazos…Quizás quería que desapareciese en ese momento, para siempre, sin dejar ni un solo recuerdo, ni una brisa con su olor, para jamás recordarla…Quizás solo quería abrazarla y acunarla para no dejarla nunca más partir de mi lado…

Me miró con una pena infinita, dolida, avergonzada...ya no lloraba, estaba tan abatida que su cuerpo parecía más pequeño que nunca…

Yo tenía los puños cerrados, blancos de apretarlos, como si al soltarlos pudiese escapar de mí todo el amor herido que había aparecido al abrirle mi corazón. No, ya no volvería a lastimarme, nunca amaría a nadie así otra vez.

Se acercó, quiso tocar mi mano, pero yo retiré la mía…No soportaría percibir su tibieza sin poder abrazarla. Notó mi rechazo y sus labios temblaron…

- Perdón-, me dijo…-No sé si puedas perdonarme, pero necesito pedírtelo…-

No contesté. Ya no resistiría mucho más sin derrumbarme frente a ella…Ya sentía el sabor amargo de las lágrimas…Me levanté y me dirigí a la casa.

Ella entró detrás de mí. Al pasar por el cuarto de Katherine, aquel donde nos besamos por primera vez, sentí que los recuerdos salían de los recovecos de la habitación, helando el aire.

Ella se detuvo frente a la puerta, como atraída por los fantasmas de nuestra historia que parecían llamarla desde los rincones del lugar.

Seguí hacia la puerta y salí…Afuera el aire era cálido, la tarde ya se encendía con algunas estrellas, Andrew y Maddy esperaban en el auto de ella. Al verme, a Andy se le esfumó la sonrisa…Cómo sería mi cara…Bajó del auto apurado, y sin decir nada, caminó a mi lado hasta donde había estacionado mi camioneta. Quería irme cuanto antes al lugar más lejano del mundo, si pudiese, a la luna.

- Has vivido para contarlo…-, dijo Andy…- ¿Puedo decir lo mismo de ella o la has destruido?-

- Yo no provoqué todo esto, te lo recuerdo…-, dije amargamente.

- Tienes razón, no es tu culpa, y espero que ahora que escupiste toda esa mierda sobre ella, te sientas mucho mejor …-

No, pensé, ahora me sentía horrible. Herirla no me había aliviado en lo más mínimo, al contrario, sentía un peso insostenible sobre mis hombros…

-Vamos-, dijo Andrew, - será mejor no estar cuando Madd vea como la dejaste…-

Kristen

No había palabras para describir lo que sentía. Si existiese una puerta que dejara entrar a una realidad paralela, me hubiese ido para jamás volver, ya que él no volvería a mí…

Al pasar por la habitación de Katherine no pude evitar recordar ese beso que compartimos la primera vez que nos vimos. Nunca antes había sentido algo así...

(…)-Bueno, prueben en la hoja numero 49, la escena 6…Léanla en cinco minutos y la vamos a probar…a ver…sí, aquí, en mi habitación.-, dijo Katherine entregándonos un guión a cada uno.

Yo sabía de qué se trataba, Rob no tenía idea, y ver como se le transformaba la cara a medida que leía lo que debía hacer, me dio causó tanta gracia.

Me senté con él en la cama, podía escuchar su corazón, respiraba tan agitado como un pájaro atrapado…

- Más lento, con miedo, más suave, sutil…-, Katherine daba las indicaciones mientras Rob desesperadamente intentaba hacer lo que le pedían…Era un desastre, las narices se chocaban, solo se veía su nuca en la cámara, las manos eran descoordinadas…La escena no tenía futuro…Sin embargo, yo en ese momento supe que él era Edward, mi Edward…lo supe tan claramente, como la revelación de un destino que se me mostraba por primera vez…Algo tenía que hacer…Entonces, tomé su cara entre mis manos, lo miré a los ojos y lo besé…Sin dudas, sin sutilezas, sin miedos…buscando su boca como mi destino más deseado, sintiendo su aliento como el único oxígeno que podía respirar…Él respondió, primero con algo de timidez, luego entregándonos a un beso que nunca olvidaríamos, y que definió su rol en la película… y en mi vida.(…)

Los recuerdos se metían en mi cabeza como ráfagas de fuego, quemándome, terminando de consumirme. Rob había salido…No iba a perdonarme. Estaba demasiado herido, necesitaba olvidarme…Estaba perdida…

Maddy entró buscándome. Cuando me vio, su expresión demostró que me debía ver muy mal…Temblaba a pesar de la noche tibia, lloraba en silencio y no hablaba, porque ya no tenía nada que decir.

Buscó un abrigo, me cubrió con él y subimos al auto. Acurrucada a su lado, imaginaba mi vida vacía de él.

Al llegar, me acompañó a mi habitación donde me acosté. Recién allí me preguntó…

- ¿Tan terrible fue…?-

- Peor -, contesté…- No hay vuelta atrás Madd, ¿qué voy a hacer?...-

Maddy no dijo nada. Esta vez no tenía bromas, ironías…ni siquiera palabras para consolarme. Solo se quedó a mi lado mientras lloraba.

Rob

- ¿No vas a hablar más?-, me preguntó Andrew

- No -, contesté.

- ¿La perdonarás?...-, siguió,

¿Qué contestar?. Tenía una grieta demasiado profunda entre lo que sentía y lo que creía me convenía…Entre mi amor y mi dolor…

- No sé…No lo sé Andrew…Al verla me enojé tanto…-

- Pero ¿te explicó algo?...¿por qué lo hizo…?-, Andrew era concreto, para él era perdonarla u olvidarla…

- Dice que solo fue algún beso y los abrazos de las malditas fotos…Parecía decir la verdad… Por momentos pienso que quiero creerle que fue algo momentáneo, que no supo controlarlo...Sé que no es perfecta, yo tampoco lo soy, y… ¿vale la pena perderlo todo?...-

Estaba desesperado por respuestas, por que alguien pudiese decirme qué hacer…

Andrew me miró un rato, sé que buscaba darme su mejor consejo.

- Amigo, no sabes como me gustaría poder asomarme al futuro y decirte qué hacer, pero lamentablemente, eso lo puedes decidir solo tú...Todos podemos opinar, creer que tenemos una visión objetiva de las cosas, afirmar que sabemos lo que te conviene...Pero en realidad, ninguno tiene la condición indispensable para saber qué camino tomar porque solo tú la tienes…y es lo que sientes por ella.

Y Rob, no hablo de la rabia o el dolor que has estado padeciendo este tiempo…Creo que tienes que ir mucho mas atrás y volverte a encontrar con la Kristen que amas...Solo así, si eres capaz de decirle adiós y sentir que tu vida será mejor lejos de ella, entonces, adelante…Pero si crees que nunca más podrás volver a verla y que solo signifique un recuerdo, si siempre conseguirá dejarte sin aliento, entonces quizás debas volver…-

Escuche cada palabra…Andrew había cambiado en todo este tiempo, por momentos envidiaba la claridad con que veía las cosas…

- ¡Olvidarme de esas fotos!-, dije exasperado, - Solo pido eso, borrarlas de mi memoria, poder seguir adelante a pesar de ellas…-

Andrew me interrumpió.

Amigo, si vas a perdonar, tienes que perdonarla a ella…No las fotos ni lo que aparece en ellas, sino todo lo que pudo haber pasado…Si te limitas al beso y al abrazo que viste, ¿qué harás si mañana vuelve a aparecer un paparazzi con nuevas "tomas" de la ocasión?... Perdona a Kristen, Rob, perdónala hasta el final, sin reservas…Solo así podrás volver a empezar….

Nuevamente tenía razón…Perdonar…La amaba tanto que esa era la parte más fácil. Pero volver a confiar…Poder mirarla a los ojos nuevamente, y llegar a ver su alma como antes. Cómo lo deseaba…

Llegamos a la casa. No quería seguir hablando, me sentía mal…

A las tres de la mañana me desperté sobresaltado…Soñaba con ella siendo arrastrada por un remolino en el que también veía irse nuestros recuerdos, trozos de película con escenas conocidas, queridas, que la envolvían como tentáculos para llevarla lejos…Kristen, estirando sus brazos para alcanzarme, me miraba…Y entonces volví a fijarme en sus ojos…Pero había despertado sin poder ver dentro de ellos…

Me levante de un salto…Tenía que salir.

Kristen

Llorar termina dando sueño, que bueno…Me había dormido y despertado sobresaltada varias veces…Pero esta vez creí escuchar algo…

- Madd, ¿oíste algo...?-, mi amiga, que dormía en un sillón porque había decidido que dejarme sola era irresponsable, no contestó…

Cerraba los ojos cuando oí claramente el timbre…

Maddy saltó de su improvisada cama y corrió para contestar…Solo la escuchaba hablar en voz baja, parecía discutir…Finalmente, preocupada, me levanté y fui a su encuentro, pero no hizo falta porque volvía al cuarto a las zancadas e indignada…

- ¿Para qué sirve un portero si no va a detener las visitas inesperadas?...-

No terminó de hablar cuando sonaron golpes en la puerta…

Maddy me miró y dijo…- Voy a empujarlo con mis propias manos si vuelve a lastimarte…¿Oíste?...Ya fue suficiente…-

El corazón se me iba a salir del cuerpo…Ni me peine ni me vestí…Abrí la puerta y allí, mirando el suelo, estaba Rob…Me quedé muda.

- ¿Puedo pasar?, preguntó a Maddy…

- "Be my guest"-, contestó mi amiga con ironía, y nos dejó solos.

Rob entró pero se quedó cerca de la puerta, yo logré caminar hacia él venciendo el pánico de ser rechazada otra vez…

Estábamos enfrentados. Cerca, muy cerca. Podía escuchar su respiración, igual de agitada que la mía…Finalmente se decidió, y colocando lentamente sus manos a los lados de mi cara, la levantó e hizo que lo mirara…Observó largamente mis ojos, que no supe si aún eran verdes o rojos de tanto llorar…Me perdí en los suyos, y recordé como siempre se jactaba de que podía ver mi alma al mirarme…Entonces supe que eso buscaba, ver más allá que nadie, verme desnuda, sin secretos, como solo él me conocía…

Me sonrió apenas, y acercándose un poco más aún, apoyó sus labios en mi frente…¿Dos minutos…toda la noche? No lo sé…el tiempo perdió trascendencia para mí, perdida en su abrazo, en su mirada, en su calor…Entonces, susurré enterrada en su pecho…

Perdóname, amor, perdóname…

N/A

Ayyy, el encuentro fue muy triste, no?...Si este, que es ficción, lo fue…imaginen el verdadero…

Justamente, el cap. salió muy largo porque no quise volver a cortarlo sin darnos un respiro…Al menos le besó la frente, cosa muy significativa para ellos…Veremos qué pasa el miércoles.

Espero les haya gustado. Como siempre, gracias a mis lectoras que comentan y alientan, también a las que recomiendan (tengo un montón de amigos nuevos en twitter!), y a las que leen en silencio…

Me gusta cada vez más compartir esta historia con ustedes, así que, espero me sigan acompañando.

Un beso a todos, hasta el miércoles!

Maite

PS. Trato de contestar algunos comentarios, pero los que aparecen como "Guest" , lamentablemente,

no tengo forma de hacerlo (ese es tu caso, Mariela, trata de registrarte en la página porque no resulta poniendo la dirección en el review).