Bienvenidos al ultimo capitulo de mi fanfic.
Disfruten su lectura.
Spike se encontraba en su habitación, sentado en la cama veía un viejo álbum de fotos que Twilight conservaba en uno de los estantes. En él, se apreciaban fotos de cuando ella era una potrilla y su hermano era un adolescente tratando de sobrellevar la secundaria con sus gustos. Los comics, su fascinación por unos pocos deportes, y parte de su adulación a su imagen personal fueron transmitidos por Shining.
Algunas fotos de los hermanos con Spike se colaban de vez en cuando, esos eran los momentos más felices que recordaba, pasar el tiempo con toda la familia Sparkle. El dragón dejó escapar un suspiro mientras cerraba el álbum y lo colocaba de vuelta en su lugar usando su magia.
De repente, alguien tocó la puerta.
—¿Spike? —preguntó Arrow del otro lado— ¿Puedo pasar?
El dragón aclaró su garganta.
—Claro.
El arquero ingresó sólo para ver a Spike sentado al borde de la cama mirando al suelo. Se dio cuenta que todavía estaba impactado por la muerte de sus amigos, al principio le dejó su espacio para que se recuperara, pero al pasar los días se dio cuenta que algo lo preocupaba.
—¿Sucede algo Spike? —preguntó Arrow sin vueltas.
Al principio no quiso responder, luego cedió.
—Es que, Shining murió tratando de defendernos en la invasión de Canterlot, a veces me imaginó que hubiera pasado si estaría vivo, las cosas que podría haber hecho, los ponis que hubiera salvado… a veces me preguntó si su muerte valió la pena.
—Pero claro que valió la pena Spike —dijo Arrow—. Mira, yo conocí al capitán, era uno de los pocos ponis que podía detener todas mis flechas con su magia, un guerrero con corazón. Gracias a él fue que quise convertirme en el capitán de la guardia real algún día, no tuvimos contacto cuando se fue al imperio de cristal para vivir, pero me hubiera gustado seguir aprendiendo de él.
Spike parecía no tener pista de lo que estaba tratando de decir.
—Lo que quiero decir es que, valió toda la pena del mundo, sin su sacrificio ninguno de nosotros estaría con vida.
—¿Sacrificio? ¿Estás diciendo que?
—Sí, cuando la princesa Celestia ordenó la evacuación le dijo a Shining y a sus soldados que debían hacer todo lo posible para darles tiempo a escapar. Y aunque yo no fui parte de aquel grupo porque debía escoltar a los ponis a la cueva, ya sabes, por seguridad, vi en sus ojos que todos ellos estaban dispuestos a sacrificarlo todo para salvar a su pueblo. Por el modo en que encontraste a Shining, parece que lo interrogaron para saber donde fueron las princesas y los elementos, pero nunca se rindió.
Spike reflexionó las palabras de Arrow.
—Llegará un momento, tal vez ahora, tal vez después, donde te verás obligado a hacer un gran sacrificio por el bien mayor, un héroe verdadero está dispuesto a darlo todo. Es por eso que Shining será recordado como un héroe por siempre.
—Creo que tienes razón Arrow, gracias.
—¿En serio te sirvió? Generalmente no soy bueno dando consejos.
—Pues, hoy es la excepción.
—Me alegro, recuerda que hoy tenemos entrenamiento, nos vemos a la tarde —dijo Arrow saliendo del lugar.
XXX
Unos días pasaron y en el imperio de cristal los ánimos habían vuelto a la normalidad luego de la partida de su príncipe. Ahora los ciudadanos esperaban con ansias el nacimiento del bebé real para agrandar la familia.
Desde su regreso, el turismo fue uno de los grandes atractivos del imperio, no todos los días un imperio ancestral regresaba de su destierro luego de mil años. Gracias a ello, el imperio se convirtió en el destino turístico más elegido por muchos años.
Pero no todos los ponis ajenos al imperio iban de visita.
Ese día en particular, un grupo de ponis que empujaban una enorme carreta estaban varados en medio del imperio, tratando de arreglarla. Los residentes observaban curiosos la escena mientras ellos discutían entre sí para resolver su problema.
—¡Ya estuvo! —gritó una de las ponis— ¡Iré por ayuda, no se maten entre ustedes mientras no estoy!
La misteriosa yegua miró a su alrededor y divisó a dos guardias en un callejón haciendo guardia en una puerta, luego caminó hasta ellos con la mejor sonrisa que pudo luego de discutir tanto.
—Disculpen —dijo amable—, tenemos unos problemas con nuestra carreta, ¿podrían ayudarnos por favor?
Los susodichos se miraron por unos segundos y asintieron.
—Por supuesto señorita, con mucho gusto.
La poni guió a los guardias hasta la carreta, al ver a la autoridad decidieron dejar de pelear.
—¿Cuál es el problema?
Los ponis compartieron una mirada de complicidad en sus rostros hasta que la poni respondió:
—¿Pueden decirme si esto duele?
Los guardias dejaron escapar una mirada de duda antes de sentir como una aguja los pinchaba, rápidamente sus sentidos se nublaron, los músculos les temblaron y sus cuerpos se sintieron extremadamente ligeros antes de caer al suelo, noqueados.
—¡Ahora, vamos, vamos, vamos! —dijo aquella poni.
El grupo subió a los guardias a la carreta y luego la acercaron hasta la entrada del callejón. Sin perder el tiempo, fueron hasta la puerta que estaban custodiando y la patearon, abriéndola de golpe. Allí, se revelaba que aquel lugar, al cual le hicieron inteligencia durante días, era el depósito de armaduras del imperio de cristal.
—¡¿Qué fue eso?! —gritó un guardia al otro lado de la sala.
—Diablos, inmovilízalo, ¡rápido! —ordenó la poni.
Un pegaso vestido con ropas negras recorrió la sala rápidamente y usando el mismo método que con los otros guardias, puso a ese poni de cristal a dormir.
—Bien, comiencen a extraer.
Un grupo de los ladrones comenzó a sacar las armaduras del lugar y ponerlas en cajas mientras que otro se encargaba de subir dichas cajas a la carreta. En tres minutos, lograron desvalijar el lugar completamente. Algunos de los ponis en el exterior notaron cosas extrañas y corrieron a llamar a la guardia. Una vez que todo estaba cargado y listo, dejaron a los guardias en el suelo del callejón, se pusieron unas mascaras, los ponis más fuertes tiraron de la carreta y comenzaron su fuga a través del imperio. A lo poco de comenzar, un grupo de guardias logró alcanzarlos y siguieron de cerca a la carreta, disparando flechas. Pero los ocupantes no estaban dispuestos a rendirse, sacaron de sus alforjas unos dardos tranquilizantes y dispararon contra los guardias, los cuales cayeron uno a uno hasta que al final ninguno los perseguía, logrando escapar con éxito.
XXX
Algo similar ocurrió en Ponyville unos días después, esa noche el pueblo estaba de fiesta, celebrando otro año de fundación. Esa celebración consistía en un banquete de comidas tradicionales, música y baile, a diferencia de otros años, este ofrecía una gama variada de cada cosa, debido a la variedad de ponis que ahora vivían en el pueblo.
Como todos estaban ocupados celebrando, los ladrones, esta vez en un grupo más pequeño, arribaron al pueblo sin problemas y se dirigieron a la casa de Iron Wrench, nuevamente con inteligencia previa para evitar incidentes. Al ser un pueblo tranquilo en la mayoría del tiempo, los ponis no acostumbran a poner seguro a la puerta principal, por lo que ingresar no fue un problema para ellos. Revisaron la casa de arriba hacia abajo en busca de los planos, pero no encontraron nada.
—Recuérdame darle un buen golpe a Purple Joy por no darnos buena información —dijo la misma poni que condujo a los guardias hacia la trampa.
La luz artificial de aquella casa revelaron los rasgos de la poni, un pelaje amarillo con melena violeta brillante.
—¡Encontré algo! —gritó uno de ellos desde el otro lado de la casa.
El resto acudió hasta el dormitorio de Iron, donde se encontraron una caja fuerte debajo de su cama, era larga de un color gris oscuro.
—Preparen el gel explosivo —ordenó.
Durante un minuto pusieron un gel de alta reacción en los bordes de la puerta para abrirla sin hacer mucho ruido. Pusieron una mecha, la encendieron y salieron de allí rápidamente. Se escuchó un sonido de quemado seguido de un estruendo por la puerta que cayó al suelo, y allí estaban, planos de diferentes tamaños enrollados y guardados en tubos.
—¡¿Quién anda allí?! —preguntó una voz desde la entrada.
—Tomen todos los planos y salgamos de aquí —ordenó la poni.
Los demás obedecieron, metieron los planos en alforjas y saltaron por la ventana, escapando hacía el bosque. Al subir a su habitación, Wrench vio la escena desconcertado, sus planos fueron robados quien sabe por quién, en su mente tenía una lista de seres capaces de hacer eso debido a su trabajo, pero no había tiempo para pensar, debía recuperarlos.
Corrió hacia la ventana y saltó, no sin antes apretar un botón en su pechera metálica para que su armadura se desplegara por el resto de su cuerpo, al caer, ya estaba dentro de su traje de batalla, listo para alcanzar a los ladrones. Sin perder tiempo, encendió la linterna de su casco y prosiguió a perseguir a los responsables del ilícito, el sonido de su cabalgata podía escucharse no muy lejos de allí. Al poco tiempo de iniciado su escape, notaron que una luz los alumbraba y los seguía de cerca, al principio pensaron que era un grupo de guardias, pero resultó ser uno, con una muy extraña armadura.
—¡Ya saben que hacer! —dijo Rogue Sun.
Los unicornio del grupo sacaron unos dardos de sus alforja y dispararon contra Wrench, pero estos rebotaban sin hacerle daño, pronto se dieron cuenta que su armadura lo cubría completamente.
—¡No funciona!
—¡Pues dispárenle con su magia o algo, debemos perderlo de vista!
Los unicornio procedieron a dispararle ráfagas de magia, pero Wrench lograba esquivarlas fácilmente, pero al ver que los arboles podían obligarlo a ir en cierta dirección y convertirlo en un blanco fácil, decidió usar sus herramientas para planear en el aire, usando una mezcla de aire comprimido para impulsarse y unos ganchos arrojadizos que se incrustaban en los árboles para elevarse y darle dirección. Con gran agilidad se desplazaba de árbol en árbol, confundiendo a sus tiradores, cuyas ráfagas ahora se estrellaban en las ramas o terminaban en el aire.
—¡Ustedes son únicos, denme la pelota! —ordenó Rogue Sun al ver que su enemigo se acercaba cada vez más.
Miró hacia atrás unos segundos, tratando de predecir su trayectoria según la dirección donde los ganchos golpeaban. Parecía imposible, pero los nervios y un poco de miedo estaban presentes en aquella poni terrestre que desde hace años no realizaba un trabajo de robo como este, con un poni extraño persiguiéndola. Agitó su cabeza para alejar esos pensamientos y, viendo como uno de los ganchos se incrustaba en un árbol a su derecha, arrojó la pelota con todas sus fuerzas hacía allí. Producto de la suerte o la precisión, o ambas, aquel objeto redondo impactó en Iron Wrench haciendo que este cayera al suelo, la pelota cayó junto al cuerpo del unicornio y se partió en dos, liberando una nube de humo verde que rodeó al poni. Cuando este se incorporó, no pasó mucho tiempo hasta que se desmayó producto del gas, haciendo que los ladrones cumplieran su cometido y escaparan de él.
XXX
Iron Wrench despertó al amanecer, algo mareado, maldijo su mala suerte y regresó al pueblo para informarle a Spike y Arrow lo sucedido, para así tal vez estar preparados por si regresaban.
—Por suerte no traje todos los planos aquí, sólo los necesarios —agregó viendo el lado positivo.
—¿Cuáles tenías? —preguntó Spike preocupado.
—El plano de tu armadura, mi armadura y otros tanto de trabajo, pero no eran tan importantes como para preocuparse, además tengo copias de todos en mi casa en Hoofville.
Pero cuando Arrow estaba por cambiar de tema, un pensamiento fugaz cruzó por la cabeza del ingeniero, por poco lo había olvidado.
—¿Sucede algo? —inquirió Arrow.
—Creo que… no… oh no…
—¿Qué? —preguntó Spike.
Estuvo unos segundos sin decir una palabra.
—Durante mi estancia aquí en Ponyville, estuve trabajando en un proyecto personal experimental que involucraba la construcción de una armadura de gran tamaño pero… no…
—¿No qué? —preguntaron Spike y Arrow al mismo tiempo.
—No creo que lo puedan armar, eran planos incompletos, insuficientes para poder armarse, ni siquiera la parte interna estaba completa, seguro lo van a desechar apenas lo vean.
Casi al mismo tiempo, en otro lugar.
—Quiero que construyamos esto —dijo el jefe poniendo los planos en la mesa.
—Pero señor —dijo uno de los ingenieros—, estos planos están incompletos, tardaremos mucho tiempo en poder terminarlos, sin contar las pruebas y…
—El tiempo es nuestro aliado, tómense todo lo que necesiten para terminarlo, usen todo el metal mágico de las armaduras del imperio de cristal que necesiten para ello, hasta eso se me ocurrirá algún plan.
Los ingenieros se retiraron del lugar con los planos robados, una vez solo admiró por unos segundos el cuadro de gran tamaño de su ancestro.
—Sólo es cuestión de tiempo.
XXX
Pasaron tres semanas del robo de los planos, a pesar de todos los esfuerzos invertidos en su búsqueda, no lograron dar con los ladrones o el escondite donde se los llevaron. Wrench estuvo frustrado por varios días hasta que se le pasó el enojo.
Fuera de eso, las cosas fueron tranquilas, en ninguna parte de Equestria se registraron robos con el mismo modus operandi, pero tanto Arrow como Spike y Wrench no podían evitar aquella sensación de peligro, como si algo grande estuviera a punto de suceder.
Ese día, Spike estaba firmando unos papeles en la alcaldía con un vaso de leche a su lado. De pronto, sintió un ligero temblor en su silla, imaginó que era actividad sísmica común y siguió con sus papeles. Nuevamente, sintió el suelo temblar, su vaso de leche produjo una onda por cada movimiento, esto se hacían cada vez más fuertes. Preocupado, salió de la alcaldía para buscar la fuente de los temblores, su búsqueda lo condujo hasta el límite sur del pueblo, encontrándose con Arrow y Wrench en el lugar.
Al llegar su mirada cambió a una de sorpresa, pero no se comparaba con la expresión de Wrench, quien veía atónito como una de sus creaciones cobraba vida frente a sus ojos. Y era todo lo contrario a lo que imaginaba, al menos estéticamente, era un poni gigante de cinco metros de altura hecho totalmente de metal, es como si solo le hubieran puesto una carcasa para tapar el interior en vez de preocuparse de darle un buen acabado.
—¿Con que nunca podrán terminarlo? —dijo Arrow.
—Bueno, son mejores de lo que creí.
De repente, el poni gigante rugió furioso, el grito de aquella maquina se escuchó por todo el pueblo, alertando a los ponis que salieron de sus casas asustados. Los guardias ordenaron a los ciudadanos ir al otro extremo del pueblo para que nadie resultara herido.
El gigante se puso en guardia, esperando alguna reacción del trio que buscaba detenerlo.
—Déjenlo a mi—dijo Arrow.
El arquero preparó su arco y sacó una flecha de su carcaj, apuntó al monstruo y disparó. La flecha salió a gran velocidad hasta estrellarse contra la maquina, pero esta solamente rebotó y cayó al suelo.
—Rayos, veamos que hace contra esto.
—¡Espera! —dijo Spike.
Pero el unicornio hizo caso omiso al pedido y se lanzó contra el poni gigante, cuando estuvo lo suficientemente cerca lanzó un golpe con su casco gigante, pero el arquero lo esquivó con facilidad. Seguidamente, comenzó a golpearlo en los costados, pero el enemigo no se inmutó ante los golpes, como si no pudiera sentirlos, luego intercaló sus movimientos con ráfagas de magia y golpes de su arco en una gran coreografía. Pero todo fue inútil, luego de unos segundos sin efectos, el gigante agarró al unicornio, quien intentaba en vano zafarse usando su magia, y lo arrojó con todas sus fuerzas hacía una de las casas del pueblo, este atravesó la ventana y chocó contra la pared.
—¡Arrow! —gritaron ambos.
—Ríndanse, o ustedes pasaran por lo mismo —dijo el poni de hierro.
—Debemos atacar al mismo tiempo —propuso Wrench.
—Está bien.
De repente, el cielo se oscureció, cuando miraron hacia arriba, vieron a la maquina que estaba cayendo hacia ellos, pero lograron salirse del camino al último momento. Este levantó una gran cantidad de polvo, lo que permitió a ambos llegar sin ser detectados y usando sus fuerzas aumentadas, Spike por su magia y Wrench por su armadura, comenzaron a golpear al poni de hierro. Esta vez, la maquina no se quedó parada e intentó devolverles los golpes usando sus cascos, su cola, la cual se alargaba a necesidad, y su cabeza, pero no pudo, ambos eran rápidos y la inexperiencia del poni que controlaba la maquina en su interior era una clara ventaja.
Mientras la pelea se llevaba a cabo, dos ponis y Rogue Sun observaban la pelea desde lejos, esperando pacientes a que la maquina acabase con ellos.
Al ver que los puños no funcionaban, Spike y Wrench decidieron usar sus espadas. El ingeniero dio un salto y sacó su hoja oculta, el dragón por su parte concentró parte de su magia en su garra en forma de punta para cortar y golpearon por arriba y abajo respectivamente. Para su sorpresa, la hoja oculta del ingeniero se rompió y la garra de Spike ni siquiera rayó la armadura, en respuesta, el poni gigante hizo un movimiento rápido y golpeó a ambos, arrojándolos lejos.
Adoloridos y algo agotados, se incorporaron mientras recuperaban el aliento. Cerca de allí, Arrow se levantaba adolorido, por un momento pensó que no podría contribuir a la pelea debido a que no tenía poderes especiales o una armadura única, sólo flechas, eso hizo que arrojara su arco con una gran sensación de derrota, cuando estaba a punto de rendirse, un objeto cilíndrico al lado del arco llamó su atención, lo rodeó con su magia para verlo más de cerca, y una sonrisa se dibujó en su rostro, en especial cuando descubrió que habían más cerca. Usando un pedazo de cuerda, ató cuatro de esos objetos a sus flechas y se acercó a la ventana, allí pudo ver como sus amigos eran golpeados por la maquina, sin perder tiempo encendió la mecha, calculó la distancia y el tiempo que le tomaría a la flecha llegar y la lanzó, y sin que el poni se diera cuenta esta nuevamente rebotó al lado de su cara, pero esta vez explotando un segundo después.
—¿Quién hizo eso? —dijo el poni de hierro.
La única respuesta que obtuvo fueron otras cuatro flechas que chocaron y explotaron en él, dejando una nube de humo a su alrededor. El trio se preguntó si eso había funcionado, pero no, la maquina permaneció inmóvil, sin daño aparente. De pronto, una de las patas de la maquina comenzó a cambiar para convertirse en un cañón, luego apuntó a la casa donde estaba Arrow y disparó, la bala de cañón voló rápidamente hasta pasar por la ventana, romper unas paredes y partir en dos la viga principal que sostenía la casa, provocando que esta cayera sobre el arquero.
—¡Arrow! —gritaron ambos al unísono.
—Tengo una idea Spike, distráelo—propuso.
—Está bien.
Sin perder tiempo, Spike le disparó ráfagas de magia que impactaban en su rostro y cegaban su visión. Aprovechando la situación, Wrench corrió a toda velocidad y activó el sistema de aire comprimido, lo que le permitió dar un gran salto y ganar altura, seguidamente activó su bota con un comando especial, lo que la convirtió en una maza con picos la cual usó para dar un gran golpe a la cabeza del poni gigante. Imaginó que la fuerza aumentada de la bota sería suficiente para romper la cabeza, pero no fue así. Por el contrario, sólo hizo que se enojara, con gran fuerza agitó su cabeza hacia arriba y lanzó al ingeniero al aire, pero antes de que este escapara usando el aire comprimido la maquina le dio una patada con sus cascos traseros, como si de un árbol de manzana en época de cosecha se tratara, y lo lanzó lejos sin desmayarlo.
Enojado, Spike corrió hacia la maquina, esquivó un par de sus ataques y sacó sus puños de magia gigantes, se puso debajo de la cabeza y saltó, dándole un gancho seguido de un golpe con garra izquierda y otro con garra derecha. Confundido, vio como estos se rompían frente a sus ojos, ¿Cómo era posible que la maquina fuera capaz de resistir tanto daño? Pero no pudo razonar cuando la maquina le dio un cabezazo que lo dejó en el suelo.
Cerca de allí, el grupo se preparaba para salir a la luz y llevar a cabo su plan, pero en ese momento Spike, débilmente, se puso de pie y miró atrás para ver a un casi desmayado Iron Wrench.
—Ríndete Iron Spike —dijo el poni gigante.
El dragón debía pensar en algo rápido, pero ya había utilizado todas las técnicas mágicas que conocía y ninguna parecía hacerle efecto. ¿Por qué era tan poderoso…?
Sus ojos se abrieron a la par cuando lo descubrió, o al menos cuando pensó en aquella posibilidad. Tal vez se equivocaba, pero no había nada más que probar.
Determinado, corrió hacia el poni gigante, este intento aplastarlo con ambos cascos delanteros pero Spike logró saltar por encima de este y caer detrás.
—Atrápame si puedes —dijo Spike.
—Por favor no lo sigas, por favor no lo sigas, por favor no lo sigas —rogaba Rogue Sun.
Para su mala suerte, el gigante de hierro prosiguió a perseguir a Spike lejos del pueblo. Al estar cerca del bosque, Spike imbuyó sus piernas con magia para darles fuerza y saltó, ganando una gran altura y cayendo en el bosque, el poni gigante aceleró su paso como si nada le importara y comenzó a atravesar el bosque, arrasando con todo árbol que se atravesara en su camino, el choque con los arboles no le hacía nada a la armadura.
Mientras tanto, el ingeniero se reincorporaba algo atontado todavía por los golpes recibidos, observó a su alrededor pero no encontró a nadie, imaginó que Spike tuvo algo que ver en eso, luego recordó a Arrow cuando vio aquella casa destruida y corrió a ayudarlo. Al llegar, movió un par de escombros y una viga hasta sacar al arquero, el cual se encontraba de espaldas contra el suelo con su arco entre su cuerpo y los escombros. Al salir, sacudió su cuerpo para limpiarlo de polvo y miró a su alrededor, sin encontrar a Spike.
—¿Dónde se fue? —preguntó Arrow.
—Hay algunos arboles caídos, si los seguimos tal vez lo encontremos.
El guardia asintió y ambos corrieron tras el rastro de destrucción, en ese momento, el grupo de ponis salió de su escondite y no titubearon en perseguir al ingeniero y el guardia para interceptarlos y evitar que ayuden al dragón.
La persecución llegó hasta la base de una montaña al otro lado del bosque, Spike aterrizó forzosamente utilizando una burbuja de magia para evitar daño, una vez en tierra, echó un vistazo a la montaña que se erigía hasta el cielo, razonando el plan que tenía en su mente. Unos instantes después, la tierra volvía a temblar y la máquina de gran tamaño se hizo presente frente a Spike. Sin perder tiempo, el dragón dio un gran salto y con la ayuda de sus guantes se sostuvo de la montaña sin mayores dificultades y comenzó a escalarla, el poni gigante por su parte adaptó sus cascos con puntas metálicas para aferrarse a la montaña y poder perseguir a Spike sin problemas.
Una vez que alcanzó una gran ventaja sobre la maquina, puso su garra derecha en punta, la cubrió con magia y seguidamente la clavó dentro de la montaña, usando un esfuerzo considerable hizo que su magia saliera de su garra y recorriera el interior de la montaña. Repitió el proceso una y otra vez, gotas de sudor comenzaron a brotar de su frente a la vez que un cansancio familiar invadía su cuerpo, provocando que su cuerpo se debilitara y unas ganas de tomar una siesta se acrecentaban. Con cada golpe, la magia de Spike recorría más y más, alcanzando una gran altura y anchura.
De pronto, una sombra cubrió los rayos del sol, al girar vio como uno de los cascos del poni de hierro se acercaba a toda velocidad y lo apresaba contra la montaña, las vibraciones de ese golpe hicieron que pequeñas cantidades de piedras se desprendieran y cayeran sobre la maquina, produciendo un sonido diferente al acostumbrado.
—Estás acabado Iron Spike —dijo la maquina con marcada voz mecánica—, cuando acabe contigo, volveré a tu pequeño pueblo y acabaré con todos sus habitantes. No habrá sobrevivientes.
—Si yo muero, tú te irás conmigo.
Con eso dicho, Spike tomó una bocanada de aire y lanzó fuego verde contra la maquina, el cual no tuvo gran efecto, pero la obligó a retroceder para tratar de recuperar la visión, esos segundos de libertad fueron suficientes para que el dragón usara el puño gigante en su garra derecha y golpeara con toda su fuerza el punto donde estaba el agujero. La montaña misma se estremeció mientras esa última oleada de magia desquebrajaba la piedra y provocaba una gran avalancha que atrapó a ambos en su carrera a la base. Antes de impactar, Spike se encerró en una burbuja, una por una las rocas de gran tamaño impactaron sobre él, pero su agotada magia no pudo aguantar más allá de la sexta roca y esta se rompió, dejando que la montaña lo sepultara hasta taparlo completamente.
O al menos, eso creía.
Un rayo de sol se filtraba por una rendija y golpeaba a Spike en la frente. Allí estaba él, luchando por respirar en ese lugar, intentó mover sus brazos y piernas, pero era inútil, las rocas lo aplastaban como si no llevara la armadura puesta. Estaba agotado, con heridas internas graves y cuando la adrenalina se le acabase, adolorido. No podía mover la cabeza, su vista se fijó en el punto de luz, la única luz que le quedaba. En ese momento, no podía hacer más que pensar.
«Shining… Ahora pienso como tu… el sacrificio es la última voluntad más noble».
En el exterior, algunas piedras continuaban cayendo desde lo alto. En Ponyville, los habitantes apreciaron como una parte de la montaña desaparecía, algunos sintieron temor, otros rezaban para que Spike saliera victorioso.
«Wrench estará furioso cuando encuentre mi armadura abollada y llena de sangre… Arrow se enojará por haberme enfrentado a esa cosa solo».
En medio del bosque, Wrench y Arrow ataban al trío de ponis vestidos con una copia de la armadura del ingeniero a un árbol. Habían sentido un gran temblor proveniente del final del camino de destrucción en medio de su pelea. Rápidamente se pusieron en marcha para ayudar a Spike.
«Lo siento chicas, no podré estar con ustedes cuando vuelvan, espero que puedan perdonarme… al menos… todo terminó».
Rocas volaron por el aire, la tierra volvió a temblar con cada paso que la maquina necesitaba para salir del agujero en el que aquel dragón la había enterrado. Una considerable cantidad de aire comprimido escapaba del poni de hierro, como si este se estuviera ajustando.
—¡Sal de donde quiera que estés! ¡Voy a excavar hasta el último centímetro de piedra para encontrar tu cadáver! Mejor ahórrame las molestias o incineraré a todo Ponyville —gritó la maquina furioso.
Una piedra cayó encima del único agujero que le daba luz a Spike mientras este dejaba escapar una lágrima. Incluso luego de dar todo de sí, no había triunfado. Su más grande acto resultó en vano.
La maquina comenzó a golpear el suelo en busca de Spike, al no encontrarlo, siguió buscando en otro lugar, pero tampoco funcionó. Mientras tanto, el dragón sólo podía limitarse a sentir la tierra vibrar a su lado mientras aquella cosa se desplazaba y golpeaba, impidiendo que se durmiera. Al pasar los segundos, pudo sentir como la maquina se posicionaba encima suyo, imaginó que sería su fin, pero el poni de hierro se encontraba pensativo, tal vez debía volver a buscar a sus cómplices para que ayudaran a encontrar el cadáver del dragón. No importaba, sólo estaba allí, quieto y en silencio.
De pronto, una pequeña piedra cayó sobre la maquina, el sonido que produjo fue suficiente para que una epifanía llegara a Spike, ese era el mismo sonido que escuchaba al estar junto a Wrench mientras este producía sus cosas pegándoles con un martillo o cuando veía a Arrow entrenar con el muñeco de práctica y este golpeaba su armadura. Un golpe contundente a un objeto metálico, sin nada mágico que absorbiera el impacto tal como lo haría una armadura del imperio de cristal que perdió su beneficio mágico luego de sufrir mucho daño.
«Un último esfuerzo…».
Cubrió su brazo derecho con lo último de su magia, su garra derecha también, luego la puso en punta y respiró hondo. Con un rápido movimiento, apuntó su brazo hacia arriba, disparó una ráfaga de magia, la cual tenía una figura parecida a la hoja de una espada de color verde, y recorrió la corta distancia entre Spike y la maquina cortando todo a su paso hasta salir a la superficie y atravesar al poni de hierro sin tapujos, tal como había imaginado, justo por el medio. La punta sobresalía del otro lado con sangre, y esta comenzó a recorrer la magia de Spike a medida que esta se disipaba. El ocupante dejó escapar una toz con sangre y accidentalmente movió unos mecanismos en el interior de la armadura, lo que provocó que esta cayera de costado.
Lo hizo, ahora podía cerrar los ojos por fin y descansar por toda la eternidad.
«Un último… esfuerzo…».
XXX
Fue extraño para él despertar horas después, sus parpados le pesaban, su vista se fijaba en el techo, intentó mover su brazo izquierdo, pero este estaba enyesado. Aquel aroma de hospital que le desagradaba invadía nuevamente sus fosas nasales, la máquina de pulsos hacía lo mismo con su sentido de la audición. Tenía miedo de mover alguna parte de su cuerpo y despertar el dolor, o eso pensaba hasta que un par de conocidos entraron a la habitación.
—Seguro que hoy despierta —dijo Arrow.
—Celestia te oiga.
—Vamos ingeniero, debes tener un poco de fe.
—La tengo, es que estuve rodeado gran parte de mi vida por médicos y doctores, ya sabes.
Mientras discutían, la enfermera se acercaba para abrirles la puerta.
—Seguro que entiendo, pero como guerrero tengo un sentido para este tipo de cosas, estoy seguro que…
En ese momento, la enfermera abrió la puerta y ambos vieron con asombro como Spike estaba sentado en la cama con expresión cansada y feliz al mismo tiempo. Ambos corrieron y lo abrazaron gentilmente. Cuando se separaron pudieron verlo mejor, casi todo su cuerpo estaba vendado, su brazo enyesado, y la armadura yacía sucia, abollada y algo ensangrentada en un rincón de la habitación.
—¿Cómo sobreviví? —preguntó Spike.
—Te encontramos cuando llegamos al lugar del derrumbe, estabas debajo de la maquina, te sacamos y te trajimos a urgencias —explicó Arrow.
—Estabas al borde de la extinción mágica, pero los médicos lograron salvarte y curar tus heridas físicas —añadió Wrench.
—Ahora debes descansar hasta que te demos el alta y puedas terminar tu recuperación en casa, alcalde Spike —finalizó la enfermera.
Spike asintió y la enfermera se retiró para darles privacidad. El dragón intentó en vano usar su garra mágica para alcanzar un vaso con agua, olvidando que no tenía la armadura puesta, pero Arrow le hizo el favor y le alcanzó.
—¿Qué sucedió con el poni dentro de la maquina?
—Muerto.
—Rayos.
—No te culpes, a nosotros se nos escaparon unos cómplices de la maquina pensando que estaban desmayados —agregó Wrench.
Spike bebió su vaso con rapidez.
—Debo admitir —añadió el ingeniero—, lo que lograron con uno de mis planos incompletos es impresionante, convirtieron mi armadura de gran tamaño en una maquina de batalla. Tengo que analizar la máquina de cascos a cabeza.
—Es por eso que debemos encontrar a los responsables, la maquina, los ladrones, todos están conectados, no debemos perder tiempo —dijo Spike tratando de levantarse.
—Wow, wow, alto allí héroe —dijo Arrow.
La palabra héroe retumbó en la cabeza de Spike.
—No soy un héroe.
—No, esta vez no puedes decir eso Spike, salvaste al pueblo, y tal vez a toda Equestria de una gran amenaza, diste todo de ti para detenerlo, hasta el final.
—Yo provoqué la avalancha —admitió avergonzado.
—Incluso estuviste dispuesto a sacrificar tu vida para hacerlo, eres un héroe Spike, con todas las letras —dijo Arrow.
—Si yo soy un héroe, entonces los tres los somos.
—No sé si vaya a acostumbrarme a todo ese rollo del héroe —admitió Iron Wrench.
De pronto, un cantico se filtraba por la ventana del cuarto de Spike que daba al exterior. Arrow cargó a Spike en su lomo y los tres se acercaron hasta la ventana, cuando su imagen apareció, la multitud de ponis afuera gritaron y ovacionaron a los tres, mayoritariamente a Spike. Unos repetían sus nombres una y otra vez, otros solo gritaban desaforados y en total descontrol. La noticia de la batalla contra la maquina gigante se esparció de la noche a la mañana por toda Equestria, y aunque no se conocían todos los detalles, ya se especulaba sobre los actos heroicos de Spike y compañía. La prensa ya esperaba que Spike diera su versión de los hechos. Ahora, el nombre de Iron Spike era conocido por casi toda Equestria.
—Creo que no tienes opción, compañero —respondió Arrow.
Al final, Iron Wrench no se acostumbró a la fama de ser heroe, pero si que la utilizó a su favor. Despues de aquella batalla, continuó ayudando a Spike en la lucha con la organización hasta desmantelarla por completo. Luego se convirtió en un ingeniero conocido y muchos ponis contrataron sus servicios, obligandolo a viajar por toda Equestria repetidas veces. Pero sus más importante contribución a la sociedad equestriana fue aceptar trabajar para Celestia en el desarrollo, producción y evolución de las armas y sistema de combate de la guardia real.
Luego de aquella batalla, Arrow Shot ayudó a Spike e Iron en la pelea con la organización, pero no llegó a contribuir hasta el final, ya que fue llamado para servir como guardia en Canterlot una vez que esta fue reconstruida. Siguió en contacto con ambos por carta y ocasionales visitas. Cuando las princesas y los elementos regresaron del planeta humano, y la sociedad volvió a la normalidad, Arrow cumplió su más grande sueño de convertirse en capitan de la guardia real, el cual se encargaría de restaurar y dirigir a la nueva generación de guardias hacia un nuevo y brillante mañana.
Spike siguió perfeccionando sus poderes, logrando asi desmantelar la organización que deseaba obtener poder para sus propios beneficios. Luego, la paz llegó a Equestria, una paz inusual luego de todo el conflicto. Meses y meses sin problemas, más allá de los habituales de ser el alcalde de Ponyville, obligaron al dragón a colgar los guantes magicos y su casco para siempre. Cuando los elementos y las princesas regresaron, Spike corrió a toda velocidad y lo primero que hizo, fue abrazar a Twilight en busca de su perdon por las cosas que se dijeron antes de la batalla.
Ella lo perdonó, ambos volvieron a ser felices, genuinamente felices.
Las acciones de Spike se conocieron casi al instante de su regreso, por lo que el dragón y sus amigos fueron conmemorados por la misma Celestia en persona, convirtiendose en los defensores de Equestria, quienes velaron por la nación mientras esta estuvo vulnerable.
FIN.
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Esta historia continúa en "La Leyenda de Brave Rick: La Prueba del Profeta".
Hasta aquí llegó el fanfic señores, espero que les haya gustado.
En este espacio me gustaria agradecer los reviews dejados en el ultimo capitulo por parte de:
nahuelvera2: Gracias por el comentario. Pobre sweetie, no creo que Rarity se lo vaya a tomar muy bien.
Linkwarriorx: Gracias por el comentario.
Agradecimiento especial a mi seguidor de platino, Linkwarriorx0, quien devotamente siguió este fanfic hasta su culminación, mencion especial a nahuelvera2.
Ahora voy a usar este lugar para responder los review dejados luego de acabar con el fanfic, por parte de:
Linkwarriorx0: Gracias por tu comentario. Lastimosamente, mucho de lo que dices no se sabrá, pero gracias por interesarte. Con respecto a lo de seguidor de platino, te lo ganaste, siempre estuviste para comentar mis fanfics, por más largos que fuesen.
El Lector de Fanfic: Gracias por tu primer comentario. Tambien aprecio tus palabras, de verdad, pero al final no hicieron ninguna diferencia. Espero poder verte en futuros proyectos.
nahuelvera2: Gracias por tu comentario. Como verás, si tiene un final.
Si les gustó el fanfic, dejen review, si tienen alguna duda pueden consultarme no muerdo, recuerden que tengo una pagina de fanfiction llamada exelion fanfiction, pueden buscarlo por FB y seguro les sale.
Nos vemos gente, se despide, Exelion.
