Fuera de control…


La última canción de Sabrina Claudio* comenzó a sonar.

I'm a mess, I admit it

Soy un desastre, lo admito

I'm addicted to anything that's not good for me

Soy adicta a cualquier cosa que no sea buena para mi

And I'm spending my time thinking, "Who the hell is she in your arms smilin'?"

Y paso el tiempo pensado "¿Quién diablos es la que está en tus brazos, sonriendo?"

Oscar fijó la vista en André, estaba de espaldas a ella; presa de los celos observó como la rubia modelo que lo acompañaba intentaba abrazarlo para bailar la sensual melodía pegada a su cuerpo, a pesar de que el nadador evitaba caballerosamente cada uno de sus avances. Bebió un largo trago de champaña y sintió las burbujas cosquillear en su garganta.

I know you're afraid of what you want but I've been curious

Sé que tienes miedo, haz lo que quieras pero he tenido curiosidad

Do I ever, do I ever cross your mind?

¿Alguna vez?, ¿Alguna vez he cruzado por tu mente?

When you're kissing her, touching her, staring in her eyes

Cuando la estás besando, tocando, mirando sus ojos

Tell me, do I ever, do I ever cross your mind?

Dime, ¿Alguna vez?, ¿Alguna vez he cruzado por tu mente?

Sonrió con amargura al escuchar la letra de la canción que sonaba al máximo de decibeles, era la descripción de todo lo que estaba sintiendo. Se sintió expuesta. Miró a su alrededor y se relajó al confirmar que nadie le estaba prestando atención.

When you run your hands through her hair like you did to mine

Cuando pasas tus manos por su cabello como lo hiciste con el mío

Tell me, do I ever, do I ever cross your mind?

¿Alguna vez?, ¿Alguna vez he cruzado por tu mente?

Cuando dio un paso para acercarse a André sintió que le fallaban las piernas, bebió otro sorbo de champaña. Cerró los ojos y respiró profundo.

Hypocrite, I'll admit it

Soy una hipócrita, lo admito

'Cause it's not like I've been spending my nights alone

Porque no es como si hubiera estado pasando las noches sola

But I can't stop wondering if you're there at home

Pero no puedo dejar de preguntarme si estás en casa

Wakin' up beside her

Despertando al lado de ella

And does she feel the way I felt under you?

¿Ella se siente de la misma manera en que me sentí debajo de ti?

Cuando sintió el ritmo de su corazón sosegado abrió los ojos, André había cambiado de posición. El nadador, en su afán de evadir las insinuaciones de Aniette, ahora bailaba de cara a donde ella estaba de pie. Sus miradas se encontraron.

Do I ever, do I ever cross your mind?

¿Alguna vez?, ¿Alguna vez he cruzado por tu mente?

When you're kissing her, touching her, staring in her eyes

Cuando la estás besando, tocando, mirando sus ojos

Oscar vio como André se inclinaba hacia la modelo que lo acompañaba para decirle algo al oído, a los segundos, la rubia volteó a mirarla furiosa. El nadador dejó de bailar y se acercó con paso decidido a donde estaba ella. -Te estaba esperando- se inclinó y susurró en su oído a modo de saludo.

-Estabas muy bien acompañado…- contestó la pentatleta.

-Oscar…

-Perdona… no quise decir eso- trató de disculparse.

Tell me, do I ever, do I ever cross your mind?

Dime, ¿Alguna vez?, ¿Alguna vez he cruzado por tu mente?

When you run your hands through her hair like you did to mine

Cuando pasas tus manos por su cabello como lo hiciste con el mío

Tell me, do I ever, do I ever cross your mind?

Dime, ¿Alguna vez?, ¿Alguna vez he cruzado por tu mente?

-Baila conmigo… ser mi superior no impide que te diviertas- bromeó André haciendo una clara referencia al atuendo que ambos vestían.

-Tu osadía podría llevarte a la Corte Marcial- contestó ella sonriendo. Un suspiro escapó de sus labios cuando él la tomó de la cintura. Sintió el calor que irradiaba el cuerpo del deportista.

Oh, it's just jealousy that keeps me up at night

Oh, son solo los celos los que me mantienen despierta por la noche

When you're runnin' through my mind

Cuando estás pasando por mi mente

I know you feel the same, tell me that I'm right

Sé que sientes lo mismo, dime que estoy en lo correcto

Oscar, carente de toda voluntad, se dejó llevar por el contagioso y sensual ritmo. Sintió que su vientre se contraía al sentirse tan ceñida al cuerpo de André. El vello de su nuca se erizó y sus palmas se humedecieron. Su cuerpo vibraba por completo.

Do I ever, oh

¿Alguna vez?, oh

Do I ever, ever, ever, ever

¿Alguna vez?

Decidida, levantó los brazos y se abrazó a los amplios hombros del nadador, respiró profundo y llenó los pulmones con su aroma. Cerró los ojos extasiada. Después de unos segundos abrió los párpados; se encontró con la intensa mirada verde llena de deseo. Él apoyó su frente contra la de ella.

Do I ever, do I ever cross your mind?

¿Alguna vez?, ¿Alguna vez he cruzado por tu mente?

When you're kissing her, touching her, staring in her eyes

Cuando la estás besando, tocando, mirando sus ojos

Tell me, do I ever, do I ever cross your mind?

Dime, ¿Alguna vez?, ¿Alguna vez he cruzado por tu mente?

-Estoy a sus órdenes Comandante- murmuró el moreno subiendo una mano hasta el cuello de la rubia.

Oscar se estremeció al sentir como los dedos de André se enredaban en los rizos de su nuca. Tenía tanto calor que temió que sus huesos se fundieran hasta quedar hechos cenizas. -Bésame- susurró con la voz temblando por la anticipación.

-¿Es una orden?- preguntó él mientras rozaba sus labios alargando dolorosamente el momento.

When you run your hands through her hair like you did to mine

Cuando pasas tus manos por su cabello como lo hiciste con el mío

Tell me, do I ever, do I ever cross your mind?

Dime, ¿Alguna vez?, ¿Alguna vez he cruzado por tu mente?

Ella asintió y cerró los ojos apenas conteniendo las ansias. Antes de que André pudiera besarla, la música se detuvo violentamente y las luces se encendieron por completo. Se separaron asustados y desconcertados cuando el brillo de un flash los encandiló.

-Demonios- gruñó el nadador al ver al centro de la pista a Julie De Polignac, la mujer estaba acompañada de varios mozos vestidos apenas con pantalones y corbatas tipo humita. Todos portaban bandejas repletas de copas plateadas. Los garzones comenzaron a repartir el licor. Un nuevo flash los encegueció. André, percibiendo de inmediato que Oscar se tensaba ante esa intromisión, trató de colocarla detrás de su cuerpo para que no continuarán fotografiándola.

La pentatleta recibió una copa y miró en su interior, un espeso líquido de color verde la llenaba.

-No la bebas…- susurró André –Es absenta.

-¿Cómo lo sabes?- preguntó alejando la copa de sus labios.

-Es una costumbre de la Diable… sólo sostenla durante el brindis.

Un nuevo flash los cegó, Oscar bufó y estirando su brazo tomó la cámara del paparazzi que insistía en retratarlos –Déjanos tranquilos- siseó.

-Señorita… esta cámara vale miles de Euros- sonrió el fotógrafo –Le aconsejo soltarla.

Antes de que Oscar pudiera contestar, el sonido de una cucharilla golpeando una copa llamó la atención de todos.

-Buenas noches- la dueña de la agencia de modelos comenzó a hablar –Hoy es un día muy importante para uno de nuestros principales rostros- miró a Marie, la joven estaba de pie junto a ella al centro del salón y vestida como una sexy Reina Maria Antonieta –Es por eso que en nombre de URBAN, deseamos que este nuevo año esté lleno éxitos- la mujer recorrió con la vista el lugar, una vez que ubicó a quienes buscaba los llamó –Aniette, André… acérquense… ustedes son parte de nuestra familia y juntos debemos felicitar a la festejada- La rubia modelo caminó sonriendo en cuanto escuchó su nombre, el nadador permaneció en su sitio. -André… Te estamos esperando- insistió la mujer.

Nuevos flashes lo cegaron, pensando en alejar esa molestia de Oscar, André caminó con pesar hasta el lugar que le indicaban. Su cuerpo se tensó al sentir que la modelo se tomaba melosamente de su brazo.

-A tu salud Marie- Julie De Polignac levantó la copa y un costado de la carpa se abrió al tiempo que estruendosos fuegos artificiales eran lanzados, todos los invitados miraron… todos excepto Oscar, la pentatleta no podía quitar la vista de Aniette. Cuando las miradas de ambas jóvenes se encontraron, la modelo sonrió con frialdad y dándole una señal a un fotógrafo tomó rápidamente el rostro de André y lo besó en los labios.

El nadador dejó caer la copa y tomó de los hombros a la modelo para alejarla. -¿Qué diablos estás haciendo?... Habíamos quedado en ser sólo amigos- comenzó a buscar a Oscar con la mirada.

-¿Qué estoy haciendo?- susurró la rubia sin dejar de posar ante las cámaras –Estoy generando publicidad.

-Eres una zorra…- Marie se acercó y la tomó de un brazo –Sal de inmediato de mi casa…- siseó furiosa; apretó la mano con la que afirmaba a la modelo y se acercó sonriendo a ella –Sal sin que nadie lo note o pediré que el personal de seguridad te saque a patadas de mi fiesta, y esas si que serían unas buenas fotos para los paparazzi- le susurró al oído. Aniette abrió los ojos asustada, en cuanto Marie la soltó desapareció sin siquiera despedirse de sus amigas. -André- lo tomó del brazo para llamar su atención –Allá está… apresúrate, debes ir por ella - apuntó a la pentatleta, la joven estaba saliendo por un costado de la carpa mientras se cubría el rostro tratando de escapar de los flashes que eran disparados en todas direcciones.

Oscar caminó evitando la gente que se agolpaba a su alrededor, todos estaban pendientes del espectáculo pirotécnico. Llegando al estacionamiento comenzó a buscar a alguno de los empleados para que le entregaran las llaves de su automóvil, volteó molesta cuando la tomaron de un brazo. Se encontró de frente con André. -Déjame ir.

-Te puedo explicar- comenzó a hablar el nadador.

-No tienes nada que explicarme- la voz de Oscar sonó tranquila –Sé que Aniette se pasó de lista y que todo lo que ocurrió no tiene nada que ver contigo…

-¿Entonces cuál es el problema?- la tomó de la mano y se acercó a ella.

-El problema soy yo…- lo miró a los ojos –Esto es demasiado… los paparazzi, los autógrafos, las fotos, los afiches, los comerciales, las intrigas, las modelos, los celos, tanta exposición…- movió la cabeza agobiada –Esto es demasiado para mi… no puedo hacerlo, no estoy acostumbrada a esta exposición, no me gusta… va más allá de lo que soy capaz de aguantar.

-Oscar por favor…- André la miró suplicante –Dejaré todo… Romperé todo vínculo con la agencia- la atrajo contra su pecho para abrazarla.

-¿Y después de eso qué?- lo miró a los ojos –Tu abuela perderá su casa, tendrás que vender todo para pagar las multas del contrato… tu carrera se puede hundir al entrar en un pleito legal con gente tan poderosa…- levantó una mano y acarició la mejilla de André –En pocos meses son los JJOO… Quizás después de eso podamos intentarlo.

-Por favor…- insistió tomándola de la nuca –No renuncies a esto… tú no te rindes jamás… no lo hagas ahora por favor.

-No estoy renunciando a nada porque no hay nada entre nosotros… aceptémoslo- insistió ella recurriendo a todas sus fuerzas.

-No es cierto…- murmuró apoyando su frente contra la de ella –Puedo sentir como tiemblas cada vez que te toco- deslizó con suavidad una mano por el esbelto cuello de Oscar hasta rozar el profundo escote de su chaqueta –Sé que me quieres… quizás aún no me amas… - tragó fuerte, le costaba hablar –Pero estoy seguro de que si bajas las barreras tras las cuales te ocultas podemos ser felices.

-Suéltame- susurró cerrando los ojos. Sabía bastaba con sólo una palabra de ella para que André dejara todo y no podía hacerle eso –Es tarde… me quiero ir, además aún hay demasiados paparazzis dando vueltas… tendré serios problemas con mi padre si ve alguna imagen mía en la prensa amarilla- insistió.

-Oscar, por favor- la besó. Se apartó de inmediato al notar que ella no correspondía a su caricia –No hagas esto…- sus ojos se humedecieron.

-André… somos amigos- trató de sonreír –Dejémoslo así… es mejor para los dos- vio con tristeza como el nadador la miraba destrozado. Sin poder aguantar más dio media vuelta y se alejó.

Apenas entró al auto apoyó la cabeza sobre el manubrio y se concentró en respirar profundo, estaba completamente frustrada y molesta. Perdió la noción del tiempo. Cuando escuchó suaves golpes en la ventana del Mini Cooper respiró profundo tratando de calmarse y bajó el vidrio -¿Si?- preguntó al hombre que la miraba sonriendo, el joven estaba vestido de chef francés.

-¿Ya te vas?... Si es así… ¿Podrías llevarme?... no he logrado conseguir un taxi.

-¿Fersen?- preguntó impactada -¿Eres tú?- quitó los seguros para que el equitador subiera.

-El mismo- entró al auto.

-No te reconocí… ¿Desde qué hora estás aquí?

-Es por el bigote- contestó sonriendo mientras manipulaba el espejo retrovisor para mirarse; de un tirón removió el postizo –Estoy desde que comenzó la fiesta… No me digas nada… lo sé, soy patético- sonrió con tristeza.

-¿Marie te vio?

-No… sólo me dedique a observar como la mujer de mi vida estaba del brazo de su prometido- la miró con los ojos húmedos –Incluso hablé con él… es simpático, hasta podría aventurarme a decir que es una buena persona y que se preocupa por Marie.

-Sí… Luigi es un buen hombre- Oscar se compadeció del apuesto joven que estaba frente a ella -¿Por qué te haces esto?

-Porque no puedo evitarlo- Hans suspiró con tristeza –Y tú ¿Por qué te vas tan temprano?

-No me gustó el curso que estaba tomando la fiesta… es demasiado para mí.

-¿Te refieres a la exposición y el show que preparó esa mujer?-. La rubia asintió. –Te entiendo…

-¿Vamos por un café?- Oscar rompió el incómodo silencio después de unos segundos.

-Me encantaría… siempre que no te avergüence pasearte en público con un cocinero- comenzó a reír –Definitivamente estoy tocando fondo… ni siquiera soy capaz de escoger un buen disfraz.

-Si te quitas La Toque Blanche* y el mandil puedes pasar por un enfermero- comenzó a reír con él.

-Sí… ¡El enfermero de un psiquiátrico!- una fuerte carcajada escapó de su boca –Aunque es bastante apropiado… después del curso que estaba tomando todo en la fiesta- se secó con el dorso de la mano las lágrimas que mojaban sus ojos producto de la risa -Alain estaba en un rincón besándose con Jeanne, su novia y otra modelo de pelo negro… en realidad ellas también se besaban, los cuatro se besaban entre todos- detalló entre risas.

-¡¿Qué?!... ¿Alain y Jeanne?- preguntó incrédula.

-Eso no es nada…- Hans rió mas fuerte -Bernard insistía en escalar al techo del encarpado mientras Rosalie lloraba desconsolada afirmada de la capa de Víctor.

-No puede ser…- susurró Oscar impactada.

-Y Mario Bros corría alrededor de la piscina mientras André trataba de quitarle las llaves de un automóvil antes de que se lanzara al agua… no pude reconocer quien era…

-Era François…- murmuró la pentatleta llorando de la risa.

-Pero él es rubio…- Fersen la miró sin entender.

-No preguntes…- dijo Oscar sin poder dejar de reír –Pobre Víctor… cuando Rosalie llora no hay quien la detenga…- hizo partir el automóvil y miró a Fersen -¿Estás seguro de que quieres marcharte?… Quizás debieras hablar con Marie…

-Ella se fue cuando todos empezaron a hacer locuras… Luis se la llevó enseguida- murmuró bajando la mirada.

-Entiendo… lo lamento.

De esa forma ambos jovenes fueron a un café que permanecía abierto las 24 horas y hablaron de equitación hasta el amanecer. Regresaron al INSEP.

-Marie me había comentado que tu verdadera pasión son los caballos…- el sueco miró a la rubia que caminaba con los brazos cruzados a su lado –Perdona… que desconsiderado- se quitó la chaqueta –Estás muerta de frío- puso la prenda sobre los hombros de la joven.

-Gracias- afirmó la casaca –Sí… Marie me conoce muy bien- detuvo su caminar frente a la puerta de su habitación –Lamento mucho que ella aún no se atreva a finalizar su compromiso.

-No hablemos de eso…- murmuró –No te sientas obligada… tampoco quiero que sufras alguna incomodidad.

-Fersen…- esperó que el sueco la mirara –Ya todo está olvidado- sonrió –Durante estos meses me he dado cuenta de las cosas que no quiero… y no quiero nada complicado en mi vida, lo más importante en estos momentos son las próximas Olimpiadas y es en eso que debo concentrarme.

-Entiendo… Entonces… ¿Amigos sin malos entendidos?- el joven sonrió de forma resplandeciente.

-Sí, amigos sin malos entendidos… tú estás enamorado de Marie y yo… yo de César- Ambos comenzaron a reír.

Fersen la abrazó con ternura –Eres una mujer extraordinaria… Quien merezca tu amor será un hombre afortunado.

-Te estás poniendo sensible- susurró apartándose de él –Es tarde… o demasiado temprano- sonrió nuevamente -En unas horas vendrá mi madre a buscarme y quiero descansar un poco.

-Tienes razón- la tomó de la mano –Espero verte a mi regreso, en un par de meses vendré nuevamente a Francia.

Ella asintió, abrió la puerta de su habitación y entró. Ninguno de los dos reparó en que a lo lejos alguien observaba cada uno de sus gestos y movimientos.

-o-

André había esperado, sentado en una de las banquetas del patio a que Oscar llegara, no quería dejar pasar más tiempo sin hablar con ella. Con tristeza miró la nota que había sacado de la caja de su disfraz horas atrás:

"Nos vemos en la fiesta… tu Comandante"

Dobló nuevamente la misiva y caminó hacia su habitación.


(*) Cross Your Mind, busquen este tema (versión inglés, no español)... No se arrepentirán. Es recién de este año pero no pude no incluirlo, es simplemente perfecto para la "Escena".

(*) Sombrero de chef


Uuuuuuhhhhhhh cuantas cosas pasaron no?... espero les haya gustado el capitulo y bueno... seguimos trabajando para usted siempre y cuando dejen la correspondiente propina jejejejejejejejej

(Gracias Krim por tus beteos ;p)

GRACIAS POR LEER!


Andreita: me leíste la mente con el "A sus ordenes mi comandante" XDDDDDDDD

Eödriel: Aquí si que te puedes imaginar a Marie con sus bucles y postizos jajajajajaja