Buenas noches, siento mucho la tardanza y la demora para esta actualizacion pero he tenido mucho trabajo y por parte de eso una pequeña falta de inspiracion.
Si otras cosas mas que decir, mas que agradeciendo a los que leen, solo espero que satisfaga sus estandares XD
Saludos y animo en lo que hagan.
CAPITULO No 11
LO INMINENTE- CAMBIOS POR VENIR
Después del desafortunado incidente de celos y reclamos cada una había tomado su rumbo, Soi había ido directamente a la ducha y tomo ese momento para meditar en todo lo ocurrido en el transcurso del día, había una posibilidad de que la morena tuviese razón y ella posiblemente estaba celosa, sabía que los celos eran malos consejeros pues Kirio se lo había explicado una vez hace un tiempo y le había hecho ver de que de ellos nada bueno salía y ahora que tenía su mano en su pómulo izquierdo recordando la cachetada que la morena le había asestado sabía exactamente a lo que se refería, claro en todo caso de que fueran celos, algo de lo que aun no estaba muy convencida de aceptar.
Por su parte Yoruichi no podía salir de su sorpresa ante la actitud de la pequeña guerrera, al final su madre había tenido razón y Soi estaba celosa de una manera ciega, lo que le había dicho fue ofensivo y hasta hiriente, podía ser que no era una santa pero tampoco dejaba que cualquiera la tocara, es mas nadie excepto ella misma se había tocado, pero eso era parte de la exploración y conocimiento de su cuerpo, Soi no tenía nada que reclamarle además que era lo que reclamaba si ella hasta hoy era la única que le había tocado tan abierta e íntimamente, pero que podía esperar de una jovencita con las hormonas alteradas y con una personalidad de acero, tanto como el color de sus ojos.
Ahora la morena era más consciente de la diferencia de edad que había entre ellas, Soi tenía cosas que aprender y experimentar, debía madurar en mente y cuerpo, la morena no iba a negar que le gustaba la ingenuidad y hasta la timidez de su guerrera pero su carácter era muchas veces tan explosivo y hasta vehemente, si la pequeña peli azul era tan apasionada que le causaba tanta curiosidad, era ese contraste entre la calma y pasividad de su carácter y su impetuosidad, la morena suspiro una vez mas y pensó en tratar de olvidar su drama amoroso- si como no- dijo suavemente, pero frunció el ceño, hasta hace poco ella no se complicaba con cosas como esas y ahora se preguntaba si estaba dispuesta a esperar a la joven Fong, las cosas estaban muy complicadas como la diferencia de edad, segundo la distancia y tercero – que dirían los monjes, que diría papa- dijo suavemente mientras llegaba a un pequeño claro a unos metros de la casa y se subía a la rama de un enorme sauce, ese era su lugar de relajación.
Soi Fong había salido del cuarto de baño y después de vestirse salió de la habitación, aun no sabía lo que debía de hacer con respecto a lo que pasaba con ella y Yoruichi, es más le incomodaba el pensar que ella había tenido alguna especie de celos, pero si recordaba los libros de novelas románticas que había leído antes no podía negar que ella había actuado como uno de esos personajes que perdían la cabeza por el objeto que deseaba su corazón o me su enamorada, en ese momento negó con su cabeza eso era inaudito Tenjirō.-sama siempre le había enseñado a controlar su carácter con la meditación y llegar a ese punto era como si todo lo aprendido no había sido nada, suspirando y viendo que no había nadie en la sala, supuso que los monjes y Shiro-dono estaban en el despacho y ahora su mente pululaba en si era momento de ir y buscar a la morena y disculparse con ella, era obvio que eso no tenia discusión ahora que se encontraba con un polco de calma podía ver sus acciones tan irresponsables y ofensivas, por supuesto que se refería a lo ocurrido con la morena ya que con respecto al estúpido musculoso se merecía lo que había recibido por tratar a su… a Yoruichi con tanta confianza y desfachatez.
Después de unos minutos de perder el tiempo viendo cada adorno y libro en la sala, la peli azul opto por dar un pequeño paseo por el lugar al fin y al cabo mañana partiría de nuevo al monasterio y todos esos extraños posiblemente no le verían más, estaba terminando la tarde y la luz del sol aun estaba presente y la joven Fong comenzó su paseo por el lugar, salió de los alrededores de la casa de los Shihōin y comenzó a ver más actividad y movimientos de personas pero extrañamente todas al pasar giraban para verla y alguno que otro se ponía a murmurar, cosa que le estaba incomodando, hasta que choco con dos personas.
Uhmm, lo siento- dijo distraídamente Soi al joven con quien había chocado que venía junto a otra chica de pelo color negro y ojos del mismo color.
El chico de unos quince años de pelo negro se acomodo sus gafas y tenía una cara llena de miedo cuando vio a la joven Fong delante de él- cálmate- dijo la chica junto a él- seguro no te dará una paliza por un leve choque- dijo la chica con una gran sonrisa.
Soi frunció el ceño ante el comentario y rápidamente dirigió su mirada entre la chica y el chico- por supuesto que no hare tal cosa- dijo suavemente- si me disculpan- dijo dando una inclinación y trato de seguir su camino.
Espera dijo la pelinegra- eres tan descortés que no dices tu nombre.
Soi la miro con seriedad y suspiro- Soi Fong.
La joven se quedo sorprendida- Fong como los que murieron- pregunto suavemente y la chica recibió un leve codazo del chico a su lado.
Si, como ellos- respondió Soi con total calma.
Mi nombre es Reiko Minagui- dijo la pelinegra- este es mi hermano gemelo Reito, asi que a donde te diriges.
Solo estoy conociendo el lugar- dijo Soi suavemente.
Bueno te recomiendo que no sigas por este camino, el grupo de Ken está reunido más allá y está con ellos, posiblemente se haría un lio si te ven por allí- explico la pelinegra.
No sé quien es Ken- dijo Soi algo confusa.
Jajaja- rio la pelinegra- es el chico al que pateaste el culo.
Oh ya veo- dijo Soi con seriedad.
Quizá es mejor que te lleve donde está la princesa- dijo con una gran sonrisa.
¿Princesa?- pregunto Soi enarcando una ceja.
Reiko sonrió- Yoruichi Shihōin- dijo suavemente y se acerco a Soi como para decirle un secreto- pero te recomiendo que no le digas así pues no le agrada.
Entonces porque tú le dices así- dijo Soi mientras caminaba junto a la pelinegra.
Por costumbre quizá- dijo encogiéndose de hombros- todos acá le llaman así, ella no le habla a cualquiera, es mas no tiene amigos cercanos, pero es de entenderlo ya que desde siempre casi todos los chicos y algunas chicas quieren con ella.
Soi sintió ese gusanillo de los celos, pero esta vez pudo controlarse- tu eres su amiga.
Algo así- dijo la joven- ella me trata como a una niña, así que ella es como mi Sempai.
Cuántos años tienes- pregunto Soi.
Quince- dijo sonriente la pelinegra- y tú.
Cumpliré catorce en tres días- dijo suavemente.
Ohh, entonces tengo esperanza de llegar a ser buena en combate, Llegamos- dijo con suavidad la joven Reiko.
Soi no se había dado cuenta entre la plática que había llegado a un claro y al fondo estaba un enorme árbol que parecía darle al lugar una sombra y frescura que era tan acogedora y tranquilizante.
Minagui, te he dicho que vayas con tus amigos a otro lugar- se escucho la voz casi molesta de la morena.
Lo sé- dijo la chica mirando hacia una rama del árbol grande y Soi detrás de ella- pero ella andaba perdida e iba directo al grupo de Ken por lo que decidí traerla a un lugar menos peligroso- dijo sonriente y vio como la morena se ponía en una posición sentada y miraba muy seria a la joven detrás de ella- aunque quizá hubiese sido divertido.
Creo que más bien hubiese sido problemático- dijo más seria la morena, mientras de un ágil salto abajaba de la rama del árbol y caía de pie casi frente a ellas- donde dejaste a Reito.
Ya sabes cómo es- se encogió de hombros la pelinegra- al no mas verla casi se hace en los pantalones y prefirió irse a casa.
Tu también deberías ir con él, ya casi es hora de la cena- dijo Yoruichi seria mientras miraba a Soi Fong.
Bien- dijo casi derrotada y decepcionada pues quería quedarse ahí para ver qué es lo que ellas iban a hacer o hablar- hare como dice Sempai- dijo con un leve tono burlón y se dirigió a Soi- un gusto conocerte Soi, espero nos volvamos a ver de nuevo.
Soi le sonrió levemente y asintió con su cabeza- el gusto es mío y gracias por conducirme a este lugar.
La pelinegra sonrió y comenzó su camino hacia su casa, en ese instante Soi estaba por decir algo pero rápidamente la morena hizo que guardara silencio- no digas nada que puedan escuchar otros- advirtió con seriedad, dejando que las disculpas de la peli azul murieran en sus pensamientos- es mejor ir a casa, casi esta siendo la hora de cenar.
Soi suspiro y siguió a la morena que había comenzado su regreso a casa, al principio trato de ir a la par de la morena pero ella parecía caminar con rapidez y desde que la otra chica ella no le había mirado ni una vez, era frustrante pues mañana regresaría al monasterio y ella deseaba disculparse, no podía ser que sus últimos momentos juntas tendrían que estar distanciadas-Yoruichi – dijo la peli azul suavemente.
La morena detuvo su andar- porque andabas sola, podías meterte en problemas – inquirió suavemente aun sin mirarle.
No sabía donde andabas-respondió- solo, salí a buscarte.
Bueno, ya viste donde estaba y comprobaste que nadie me estaba tocando- dijo con un poco de molestia.
Soi frunció el ceño- no vine por eso, sé que mi comentario no fue correcto y quería disculparme por ello- la morena rápidamente se giro para verle directamente–sentí…bueno, yo estaba...celosa- dijo torpemente.
Yoruichi no pudo evitar mostrar una leve sonrisa y enarco una ceja- aceptarlo te supo terrible no?- pregunto medio divertida y vio que la peli azul ladeaba el rostro y estaba sonrojada levemente, dio un suspiro contenido- es bueno que aceptes tus errores- dijo suavemente y vio que Soi asentía- así que, conociste a Minagui- cuestiono y vio que la joven Fong fruncía el ceño- ella es una buena chica, además sería bueno para ti que conozcas más personas.
Vivo en un monasterio- dijo secamente la peli azul- conocer personas que quien sabe si volver a ver es irrelevante a mi parecer- la morena quedo en silencio y sin argumentos no pudo evitar sentir un leve pesar, vio como Soi comenzaba a caminar de regreso a casa, así que opto por no decir nada más y fue tras de ella.
Al llegar cerca de la casa Soi apresuro sus pasos y se dirigió a la habitación, era un poco frustrante que de pronto la morena pensara que era bueno conocer otras personas, no se daba cuenta que su vida era muy diferente a la de ella, quizá había arruinado todo anteriormente con su imprudencia, se recostó en la cama pero al momento de hacerlo Yoruichi entraba a la habitación y se quedaba a un lado de la cama con los brazos cruzados.
No tienes porque tomarlo a mal, Soi- dijo suavemente la morena- vio como Soi le dirigía una mirada seria y suspiro- no sé qué es lo que tú piensas al respecto, pero también debes conocer personas de tu edad- dijo con una media sonrisa-creo que lo que ha pasado entre nosotras te ha afectado, las emociones y lo sentimientos pueden ser algo confusos y tu aun eres joven.
Soi frunció el ceño y creyó deducir por donde iba el asunto- ya no me quieres porque soy una adolescente- pregunto seria.
No se trata de eso- aclaro la morena- soy mayor que tú y aun así hay momentos que me siento confundida con lo que tú me haces sentir, no me puedo imaginar cómo te sentirás tú- tomo asiento en un lado de la cama- mis sentimientos por ti son reales y no cambian, pero debo pensar en lo que te puede hacer bien- bufo levemente- conozco personas que son mayores que tu pero parece que aun son unos niños, lo bueno sería esperar a que crezcas y madures- se acero a la peli azul y coloco su mano en el corazón- de aquí- luego la puso en su cabeza acariciándole suavemente- y de aquí- Soi intento acercarse al rostro de la morena para robarle un beso pero ella se lo impidió tomando un poco distancia de ella- no Soi, por ahora es mejor evitar este tipo de contacto.
Soi acentuó el ceño parecía confundida y perdida, pero a su modo meditaba en las palabras de la morena, una parte de ella comprendía lo que la morena le pedía y no podía negar que tenía razón con el hecho de que algunos sentimientos la confundían pues había veces que su cuerpo parecía querer algo que su mente le decía que no era correcto, Yoruichi por su lado le miraba con un rostro totalmente inexpresivo aunque por dentro sentía que su corazón se ahogaba, quizá estaba alejando a la única persona que había tocado su alma y corazón, pero debía de dejarla crecer libre y sin ataduras.
El silencio era un poco molesto e incomodo la morena estaba por irse ya que la joven Fong no parecía decir nada y en todo caso ella lo había pensado mucho en el transcurso de la tarde, no pensaba cambiar de opinión por mucho que su alma parecía romperse. Soi era consciente que había cosas que no comprendía en su totalidad y que la morena tenía más experiencia pero eso no le impedía sentir que las palabras de la morena le apretaban el corazón y por un momento sintió que sus ojos se le empañaban sin poder impedirlo, aun así hizo un esfuerzo para contener las lagrimas que parecían querer brotar sin remedio, pero ella no estaba acostumbrada a mostrar debilidad o en todo casos sus sentimientos, así que con un largo suspiro calmo esas ansias y carraspeo un poco.
Entiendo- dijo con suavidad, al instante de emitir esas palabras Yoruichi que estaba cerca de la puerta se detuvo y no pudo evitar girarse y sonreír levemente, Soi se acerco a ella con total cautela pues no quería recibir otro rechazo- bajo un poco el rostro pues no quería ver esos hermosos ojos dorados directamente porque temía cometer otra estupidez- prometo que aprenderé lo mejor posible, creceré en mente y alma. Sé que aun soy joven pero sé que es lo que quiero en mi corazón y luchare por obtenerlo- después de esas palabras dichas con total convicción y seriedad no hubo momento de reacción para la morena cuando de pronto sintió los delgados labios de la peli azul sobre los suyos en un suave beso que era tan diferente a todos los demás, ya que este era suave, Yoruichi podía sentir las emociones encontradas en ese beso, anhelo, nostalgia, temor, amor y lagrimas.
Soi dejo el contacto y salió de la habitación rápidamente antes que la morena se diera cuenta que había derramado unas lagrimas, otra vez para su molestia sus emociones la habían traicionado, pero dejando de tras de sí a una morena anonadada que al sonido de la puerta al cerrarse levanto su mano y limpio el rastro de una lagrima en su labio- Soi…- susurro levemente, quería ir tras ella pero sus pies se negaron a moverse o más bien fue esa determinación que antes había tenido para evitar besar a la joven Fong y corresponderle con total abandono la que le impidió moverse, sintió el nudo en su garganta queriendo decir algo y aun así guardo silencio, con pasos lentos se dirigió al baño a tomar una ducha que quizá le ayudaría a aclarar todas esas emociones que bullían en su interior.
Soi salio de la habitación y había ido directamente al despacho de Shiro Shihōin, sabía que ahí encontraría a Shutara y Tenjirō, parecía que todo lo que hablaban era de la rebelión y aunque le parecía interesante al final era un poco molesto, Shutara parecía más pendiente de eso y ahora que ella estaba castigada posiblemente al llegar al monasterio no había manera que ella terminara su aprendizaje, pero cuanto había cambiado su situación en unos pocos días, pero lo increíble de todo era que había pasado algo que quizá nunca se magino que le sucedería y eso era enamorarse, porque todas esas estupideces que había cometido estos días solo podía haberlas hecho estando fuera de sí o con efectos de alguna bebida alcohólica o en todo caso estúpidamente enamorada, lo aprendido y todo lo que había leído le habrían preparado para esas emociones intensas y esos sentimientos que su alma y corazón habían experimentado y ahora se sentía vacía, perdida, triste y sola, Yoruichi le había aclarado que aun tenia sentimientos por ella pero la trataba de forma distante y era obvio que los besos y caricias ya no serian bienvenidas.
La discusión estaba terminando y los mayores por fin se relajaban y daban un poco de atención a la joven que parecía muy absorta en sus pensamientos, Shutara le miro con detenimiento y parecía que Soi resentía las acciones arrebatadas de la mañana, aun así después de estos días podía deducir que la joven Fong de ahora en adelante podía tener una oportunidad de tener una vida más normal y ella estaba dispuesta a luchar por ello, mientras tanto Tenjirō imaginaba que ante la quietud y ensimismamiento de la joven, por dentro su mente y alma podía correr salvajemente.
Shiro suspiro levemente y carraspeo- Soi- llamo a la joven que rápidamente giro para darle la total atención al padre de la morena- se que mañana regresan al monasterio- dijo con seriedad y vio como la joven asentía y el moreno lo tomo para bien y camino para acercarse a ella- vuelvo a reiterar que esta es tu casa si deseas quedarte un tiempo o cuando quieras venir y pasar un tiempo con nosotros ten presente que eres más que bienvenida.
Soi miro a Tenjirō y Shutara y sonrió levemente- gracias Shiro- dono pero como dije antes mi vida y casa está en el monasterio, aun tengo mucho que aprender y que crecer.
Shiro sonrió ampliamente- tu padre estaría muy orgulloso de la persona que eres ahora y en la que te convertirás con el tiempo, ya que tienes unos grandes maestros- dijo viendo a Shutara y Tenjirō- bien, será mejor ir a cenar y quedamos listos para dentro de cuatro días, esperare que envíen a Ōetsu aunque ya no estaré acá para recibirle.
Por supuesto veras que el cuidara de ellas muy bien, es mejor a que las lleves al monasterio- aclaro Tenjirō.
Shutara sonrió levemente- bueno si vamos a cenar es mejor abstenernos de hablar de lo mismo para no molestar a Minako-san.
hicieron su camino al comedor y al momento pudieron ver que Yoruichi y Minako estaba preparando la mesa y de paso sirviendo la comida, todos comenzaron a sentarse en su lugar Soi estaba a punto de sentarse en su silla cuando de repente vio que Yoruichi se sentaba enfrente de ella, cosa que no le hizo mucha ilusión.
La cena había comenzado con todos comenzando a comer de su palto en silencio, después de unos minutos las charlas comenzaron.
Ha sido muy buenos verlos de nuevo- dijo Minako con una gran sonrisa- sobretodo conocer a Soi- dijo regalando una sonrisa a la joven Fong que se sonrojo levemente.
Tenjirō sonrió levemente- aun así lamentamos los motivos que nos trajeron acá- dijo serio.
Creo que lo importante es lo que viene a futuro- dijo Shutara- las cosas están por cambiar y esperemos que sea para bien- dijo la monje y Shiro asintió.
Es una lástima que Soi no haya decidido quedarse con mostros- aclaro Shiro- pero como te dije en esta casa eres bienvenida cuando quieras regresar.
Muchas gracias Shihōin-dono- dijo suavemente la joven Fong y Yoruichi miro a su padre y a todos en el comedor.
Si siguen hablando así pensare que esto es como una última cena- dijo en broma la morena y todos sonrieron a su ocurrencia.
No creerías que nos quedaríamos acá por mucho tiempo verdad- pregunto Shutara.
Mañana partimos Yoru-chan- aclaro Tenjirō- Soi ya esta recuperada totalmente y es menester volver al monasterio.
Yoruichi hizo una media sonrisa- cierto y para cuando se marchan- pregunto y al momento vio a la peli azul que tenía enfrente con su cabeza baja dirigida a su plato de comida.
Mañana- respondió Tenjirō.
Por eso propongo un brindis- dijo Shiro levantando su taza de té, era obvio que Minako no daría sake u otra bebida mas cuando las jóvenes estaban en la mesa- porque la próxima vez que nos veamos sea cuando el Seireitei este libre del rey cruel y su lacayo asesino.
Todos elevaron sus tazas de té y brindaron, por su parte Yoruichi tenía sus ojos puestos en los de la joven Fong, era extraño pero hasta hace poco parecía poder ver mucho en los orbes grises y ahora no podía leer nada, era como si su mirada estuviese vacía o en otro lado ahora podía comprender el porqué de ese beso tan amoroso y lleno de sentimiento, en cierta forma Soi se había despedido y ella sin saberlo, ahora flaqueaba en su decisión.
La cena siguió su curso en una buena charla, anécdotas y recuerdos todo parecía de notar que el tiempo y sus vidas como la conocían estaban a punto de cambiar y no sabían cuanto.
Después de un rato de charla amena todo se quedo en calma y cada quien buscaba las habitaciones, Soi se había quedado en la cocina ayudando a Minako mientras charlaban un poco con ella, Yoruichi se había marchado con su padre y los monjes pero no tardo tanto para irse a su habitación en espera de la llegada de la joven Fong.
Soi llego a la habitación y la morena se encontraba en su cama recostada, busco su ropa en completo silencio mientras la morena esperaba que terminara de prepararse para dormir, pero viendo que todo lo estaba haciendo de manera muy calma opto por romper el silencio.
Porque no me dijiste que mañana te marchabas- reclamo la morena.
Soi suspiro – no creería que me quedaría acá para siempre.
No, pero creí que esperarían más tiempo para regresar al monasterio- respondió Yoruichi y trato de acercarse a Soi que al instante se alejo de ella- no quiero que te vayas pensando cosas que no son.
Soi suspiro y miro directamente a la morena- creo que todo quedo muy claro en la plática anterior- dijo suavemente- me dijo Minako-san que tiene un pequeño futon, así que me gustaría utilizarlo esta noche.
Yoruichi bufo levemente- por supuesto- dijo suavemente y fue directo al closet con un poco de decepción al darse cuenta que esta última noche no dormiría junto a su pequeña guerrera, saco el futon e intento acomodarlo.
Permítame- dijo Soi acercándose a ella y tomando el futon- lo hare yo misma, no se moleste- dijo y coloco el futon a una distancia considerable de la cama de la morena.
La morena suspiro- un poco más lejos y quizá salgas de la habitación- espeto con un poco de molestia- menos mal que todo te quedo claro- dijo algo frustrada por la actitud de Soi.
Soi suspiro y se preparo para dormir, no sin antes aclarar algo- usted dijo que debíamos abstenernos de contacto alguno y estoy respectando lo que pidió- se acostó en el futon viendo hacia la pared- lo siento pero no puedo quedarme charlando esta noche ya que mañana tengo que salir temprano de regreso al monasterio, buenas noches.
Que descanses- respondió Yoruichi suspiro y se acostó en su mullida cama viendo hacia la joven Fong que había quedado de espalda a ella, según la morena en el transcurso de la noche Soi tenía que darse vuelta y ella podía verla y no ver su espalda como lo estaba haciendo ahora.
Soi podía sentir la profunda mirada de la morena en su espalda pero no quería darle la cara hasta ahora le era difícil contener los deseos de ir a la cama y dormir abrazada a ella, luego estaba los toques y caricias, los besos, no debía flaquear y de paso dejar que la morena claudicara en la decisión que al final quizá sería bueno para ellas en un futuro.
El camino bajando de la montaña parecía más rápido que el ascenso, los monjes habían salido a las 4 de la madrugada como lo habían previsto sin ningún contratiempo y la despedida con los Shihōin fue muy breve, todo el trayecto fue en sumo silencio y con todo el cuidado y precaución que pudiesen tener, Shutara no quería encontrarse con alguna sorpresa o mejor dicho patrullas.
Según lo habían esperado y con un poco de suerte los tres por fin estaban a las puertas del monasterio, el amanecer estaba en su apogeo indicando que a pesar de lo rápido que bajaron la montaña el hecho de ser cuidadosos y precavidos hizo que se tardaran en su llegada, estaban por tocar cuando de pronto Shutara noto un movimiento detrás de un arbusto y cuando iba directo a ver que era, una figura salió detrás.
Soy yo- expreso Ōetsu con las manos levantadas y de pronto todos suspiraron.
Qué haces acá y mal escondido- pregunto Shutara con un poco de molestia, pude haberte matado.
hice lo mejor que pude señora sigiló- espeto el monje y de pronto sonrió al ver a la joven Fong- pequeña abeja, te encuentras sana- dijo acercándose y dándole un gran abrazo que dejo a la peli azul un poco descolocada ya que era sabido que Ōetsu no era adepto de dar demostraciones de cariño
Soi sonrió levemente ante las acciones del monje y luego de que esta le soltó pudo responder al efusivo saludo- es bueno regresar a casa Ōetsu-sama- dijo suavemente y dando una leve inclinación.
Debemos entrar- apuro Shutara- podemos seguir lo saludos adentro.
Si también extrañe tus regaños- dijo Ōetsu muy contento.
Bien pero abstente de abrazarme- bromeo Shutara.
Vez hasta su sarcasmo es refrescante- dijo el monje irreverente a Tenjirō que solo sonreía y negaba con su cabeza.
Los monjes entraron y fueron directo a la cocina que como era costumbre ya estaba en pleno movimiento, Kirio estaba ensimismada en su labor cuando escucho que alguien venia y suspiro con molestia, pues creía que era Ōetsu que venía por su desayuno cuando lo que debía de hacer es estar pendiente de la puerta y de ver si regresaban los demás.
Kirio- llamo Ōetsu.
Te dije que estuvieses pendiente de la puerta- espeto la monje y cuando se giro a ver a su compañero no pudo evitar el soltar un plato que tenía en su mano que cayó al suelo rompiéndose y rompiendo el silencio- por Kami están de regreso- dijo con un poco de alivio y se apresuro a saludarlos a todos y por ultimo abrazo a Soi muy efusivamente- hija que bueno ver que estas sana y salva- dijo casi con lagrimas en los ojos.
Cálmate Kirio- dijo Ōetsu sonriente- te dije que ella estaría bien, Tenjirō y Shutara no dejarían que le sucediera mayor cosa.
Siéntense- dijo suavemente- preparare el desayuno, mientras cuentan lo que paso.
Los monjes tomaron rápidamente asiento mientras ella rápidamente y como era su costumbre con maestría preparaba el desayuno, fue así como Shutara comenzó a relatar lo que había sucedido en el bosque y al momento de llegar al campamento, después de unos momentos todos estaban tomando el desayuno y aun seguían la charla entre preguntas y respuestas, para todo esto Soi estaba seria escuchando la plática a media porque su mente por momentos se perdía en pensar que a estas horas la morena quizá ya había despertado y se había dado cuenta que ella ya no estaba, Ōetsu y Kirio contaban con respecto a Byakuya y Ginrei, el cómo habían partido casi de inmediato con mucha precaución y la angustia que ellos habían pasado al no ver que ellos habían regresado al día siguiente.
En la montaña- habitación Yoruichi
Yoruichi despertó con un poco de molestia, los rayos del sol le había despertado e inmediatamente su cerebro le alerto que debía despertarse lo más pronto posible para ver partir a los monjes y despedirse de su pequeña guerrera y tratar de afianzar sus lazos antes de su partida pues no sabía hasta cuando se volverían a ver, molesta comenzó a frotarse los ojos y por fin despertar había tenido una noche de lo peor, primeramente había dormido sola y sin algo que abrazar o mejor dicho sin abrazar el delgado cuerpo de su guerrera, luego estaba el hecho de que no pudo verle al rostro en toda la noche, por más que espero hasta muy tarde que ella volteara o girara en su sueño ella jamás lo hizo y se quedo solo divisando su espalda, luego de un estirón y ultimo bostezo se levanto y lo primero que noto fue el futon enrollado y ordenado adecuadamente, sonrió ampliamente Soi era tan ordenada y considerada aun dadas las circunstancias.
Yoruichi frunció el ceño debía apresurarse, así que aun con su ropa de dormir salió con rumbo a la cocina, ya que por el notable silencio pensó que todos se encontraban desayunando, así que apuro su paso y al entrar lo único que vio fue a su madre tomando su desayuno sola, sus ojo se abrieron en sorpresa.
Ya has despertado- dijo Minako con alegría- quieres desayunar.
Donde están todos- pregunto rápidamente.
Tu padre en el despacho hija- respondió Minako con extrañeza- Tenjirō-san y los demás ya han de haber llegado al monasterio, no recuerdas que hoy se marchaban.
Sí, pero pensé que lo harían en el transcurso de la mañana- dijo con un poco de confusión e incredulidad.
Minako sonrió con un poco de pesar- No hija, desde ayer decidieron irse al amanecer, pensé que Soi te lo había dicho.
Yoruichi suspiro- me dijo que se irían muy temprano por la mañana, no pensé que fuese al amanecer.
Quizá no quería que te despertaras- reconforto Minako.
Pero no me despedí de Tenjirō y Shutara sama- dijo con un poco de pesar, aunque en realidad le dolía más el no haberse despedido de la joven Fong o darle un beso de despedida, aunque por o visto ella si se lo había dado.
Entonces, no tienes hambre- pregunta Minako con cierta preocupación.
Yoruichi sonríe levemente, si era sincera el apetito se había ido junto con su pequeña guerrera y su despedida no dada, ahora solo quería regresar a la habitación y dormir- quizá coma algo más tarde- responde la morena- quiero dormir un poco mas- sonríe mas como una expresión que como algo natural y Minako solo asiente y deja que su hija vaya y supere la desilusión y el hecho de que no hubo despedida para ella y Soi Fong.
Bien creo que puedes dormir un poco mas- responde Minako dándole un poco de espacio a su hija- pero recuerda que la pereza es mala consejera.
Lo sé mama- dijo suavemente y se marcho a su habitación, al cerrar la puerta se apoyo en ella deslizándose hacia el piso, sentía que su garganta le apretaba y sus ojos picaban; la habitación le parecía tan vacía y ella estaba sola, sintió una pequeña humedad recorrer su mejilla derecha y con su palma la limpio inmediatamente odiaba llorar o mostrar debilidad, pero sobretodo odiaba su estúpida resolución de haber alejado a Soi de sí misma, toma su cabeza entre ambas manos y suspira, luego de unos minutos se pone de pie y camina hacia su cama, se deja caer en ella, toma su almohada y la abraza levemente, suspira y cierra sus ojos- esperare, es una promesa- se dijo suavemente y cayó en un inquietante pero necesario sueño.
Monasterio del Alma Rey
El desayuno había terminado y todo parecía volver a la normalidad hasta el momento incomodo que prosiguió después de que Ōetsu decidiera hablar- Bien ya que terminamos, que te parece un entrenamiento para volver en forma.
Soi miro hacia Shutara y a Tenjirō luego bajo su rostro levemente- no puedo- dijo suavemente.
Que dices- espeto Ōetsu- como que no puedes, acaso aun no estás totalmente curada.
Haber explícale- dije Shutara algo divertida.
Estoy castigada- dijo casi en un susurro.
Ōetsu parpadeo un par de veces, miro a Soi que parecía una niña regañada, miro a Tenjirō que estaba serio como my pocas veces lo estaba con la pequeña abeja, miro a Shutara que parecía muy divertida con la situación y al final Kirio con su cara de confusión y curiosidad.
Pero si nunca se te ha castigado- dijo indignado- que hiciste.
Solo fue un error- dijo indignada la joven Fong.
Uso sus conocimientos sin pensar y sin remordimiento- espeto Tenjirō y vio como Ōetsu ponía su cara de no entender.
Bueno, hizo una llave de las que rompen brazos a un joven- explico Shutara.
Kirio abrió sus ojos en sorpresa y Ōetsu, miro hacia Soi- es cierto eso- pregunto y la peli azul asintió- el tipo te molesto, te hizo algo.
Soi se encogió de hombros- era un idiota- respondió suavemente y Ōetsu tuvo que reprimir su sonrisa ante la mirada que tenia Tenjirō.
Bueno, estas castigada así que ve a tu habitación- dijo Ōetsu en tono estricto- es más te acompañare- todos lo miraron extrañados- vamos que no tengo todo el día- ordeno y Soi se puso de pie y fue caminando tras de él.
Luego de comenzar a subir por las escaleras Ōetsu se detuvo- bien ahora cuéntame- dijo con una enorme sonrisa- que le hiciste y como era el tipo.
Soi le conto brevemente y a su vez no podía creer que Ōetsu se emocionara tanto, es mas parecía satisfecho y orgulloso.
Lo sabia- dijo suavemente casi en la puerta de la habitación- eres una guerrera no importa que fuertes y grandes sean tu los derrotaras- dijo orgulloso- una llave difícil de hacer y tú la haces tan fácil- carraspeo un poco- no le digas a nadie, pero estoy orgulloso- dijo con un poco de seriedad- aunque estas castigada, así que ve a descansar.
Soi extrañamente se sintió aliviada el que el monje mas irreverente y poco seria parecía estar de acuerdo en su castigo era como la gota que colmaba el vaso, aun así sonrío levemente ante lo que ella debió haber supuesto, Ōetsu siempre será rebelde, el que le enseño los pasos de kendo cuando le era prohibido hacerlo, el que le enseño a luchar con Katana de verdad al poco tiempo de su iniciación en el kendo, el que siempre le decía que no solo era técnica que también era diversión.
Soi entro a la habitación parecía como si hubiese estado lejos por mucho tiempo, pero solo habían sido dos días que a su parecer podían sentirse como un largo tiempo, todo le parecía tan frio, tan controlado y ordenado, nunca había sentido que algo le faltaba, aun cuando sabía que no tenia padre o madre, que no tenía una familia consanguínea, siempre se sintió satisfecha con su vida en el monasterio y con los monjes que eran su única familia, ella era autosuficiente, controlada, cometida, pero ahora todo le parecía gris, suspiro levemente y se dejo caer en su cama, estaba cómoda pero no podía sentir el calor y es que Yoruichi Shihōin no estaba a su lado abrazándola o más bien aferrada a su cintura, entonces lo supo la morena le ponía color a su vida, es mas podía asegurar que le daba vida…una vida que no espero anhelar, una vida que estaba dispuesta a alcanzar en su momento.
Muy bien ahora que estamos solos y sin interrupciones debemos hablar de lo que se vendrá en unos días, dijo Shutara y todos pusieron mucha atención y reverencia, fue entonces como Tenjirō y Shutara comenzaron a contar sobre los planes de Shiro y la inminente incursión al Seireitei, la estrategia a grandes rasgos y sobre todo lo que ellos harían para ayudar, porque esta vez los monjes no debían esperar a que muchos murieran porque ellos también debían ayudar a proteger y sobretodo librar al Seireitei del cruel rey y del asesino, todo estaba planeado, todo estaba listo y ellos por primera vez estarían en esos planes.
