Feliz año lectores y escritores de ! espero se la estén pasando bien en este nuevo inicio. Para celebrar les traigo el capítulo 11 de mi fan fic de MKX. Este capitulo marca el inicio de la historia del Earthrealm, Sonya Blade, etc. Volveremos al Outworld en su tiempo, por el momento hay más historias que contar, acontecimientos que experimentar y nuevos personajes que conocer. Espero les guste.
CAPÍTULO 11: Fuerzas Especiales.
Earthrealm, un año después de la invasión del Outworld.
Estados Unidos había sufrido un fuerte golpe. La ciudad Deacon, siendo el epicentro de la invasión, fue completamente destruida junto con otras localizaciones y ciudades de sus alrededores. La destrucción fue tan grande que resultaría imposible recuperar la ciudad o reconstruirla. Esta catástrofe fue tan grande, junto con la revelación de la existencia de otros mundos, que las Naciones Unidas se reunieron para discutir, junto a una sobreviviente de la catástrofe y miembro de las Fuerzas Especiales de EUA: Teniente Sonya Blade, sobre el futuro que le depara a la tierra.
En los siguientes meses, las Fuerzas Especiales se volvió una organización internacional con la misión de proteger los intereses de la tierra y sus habitantes de amenazas de otros reinos. Su grupo de integrantes se multiplico con soldados, miembros de inteligencia, ingenieros, científicos y técnicos provenientes de todo el mundo. Su expansión y acceso a recursos de diferentes naciones le permitió ampliarse en base a los planes de la ONU: un contraataque a Outworld.
Para que el plan tuviera éxito requerían del apoyo de la Teniente para poder tener un mayor conocimiento sobre este nuevo mundo. Los líderes mundiales ascendieron a la teniente al puesto de Mayor dentro de las F.E. para apelar a su lado bueno, sin embargo, ella firmo en contra del plan, rehusándose a formar parte de él y renunciando a las Fuerzas Especiales. Durante la conferencia se trató de convencerla a ella y ha los líderes de países más bajos para que firmaran el plan bajo la excusa de obtener represalia para evitar un nuevo ataque. Sonya continuaba rehusándose y por un tiempo el plan se pospuso y de esa forma Sonya paso a servir en las F.E. como Mayor.
Aunque el plan se pospusiera, ciertos acuerdos dentro de este se les dio la luz verde, uno de ellos era la construcción un mecanismo capaz de utilizar las ondas gravitacionales creadas por los portales de Outworld para abrir un agujero de gusano. Este Portal era un prototipo, diseñado para enviar pequeños grupos de soldados a inspeccionar otros Reinos. Sonya fue a quejarse con el General de las Fuerzas Especiales que se encuentra bajo las ordenes de la ONU, sin embargo, su opinión y participación en las siguientes juntas le fue negada bajo la premisa de atrapar a las organizaciones que conspiraron contra la tierra: El clan de ciborgs Lin Kuey y los mercenarios del Black Dragón. Debido a su especialidad en lidiar contra la organización criminal Black Dragón, se le dio la responsabilidad de buscar al proveedor de armas del Outworld y líder de la organización: Kano y el nuevo Gran Maestro del clan de ninjas. Para esto se le dio acceso a la mayoría de los recursos de las Fuerzas Especiales y, conociendo su pasado con estos enemigos, la ONU sabía que no se opondría ante esta oportunidad.
El general de las fuerzas especiales le proporcionó un equipo conformado por nuevos y viejos integrantes de su unidad. Cinco de ellos destacaban como los más capacitados y renombrados soldados que ahora forman a las Fuerzas Especiales:
1. Shaun Himmerick, un veterano de alto tamaño, gran musculatura y cabello pelirrojo.
2. Teniente Charles Pierce, oficial y amigo de Sonya, de estatura media y cabello amarillo.
3. Cody Finnigan, veterano de la invasión del Outworld, de cabello castaño y estatura media.
4. Sargento Mikka Stone, joven mujer de cabello castaño y antigua compañera de Sonya en su caza contra Kano.
5. Ava Silence, reconocimiento y espionaje, mujer de piel muy blanca y cabello pelirrojo.
Su investigación y cacería de los miembros del Black Dragón los había llevado a un puerto abandonado en Australia, donde actividad del clan de mercenarios y traficantes de armas había ocurrido recientemente. Su búsqueda por el líder: Kano, había empezado en E.U.A. y de ahí los llevo a un puerto en México hacia África y el Medio Oriente. Pasando por la India, China y las Filipinas. En su recorrido habían tenido algunos combates cercanos contra varios de los mercenarios del Dragón Negro: Rojack, Kira, Kobra y Bannak. Todos ellos funcionando como informantes, mercadores y protectores de dicha mercancía que había viajado por todos esos países y finalmente llegando a su destino en Australia, hogar de nacimiento de Kano. Rojack y Bannak murieron en sus respectivos tiroteos, sin embargo, Kira y Kobra escaparon cuando Sonya y su equipo intentaron detener el barco de carga. Ahora, Sonya y su equipo se encontraban retrasados en su búsqueda por dicho barco. Los satélites calcularon sus múltiples destinos, de todos ellos, ninguno había dado resultados y ahora se encontraban en el último de ellos.
Los cinco miembros del equipo avanzaban con cautela, equipados con lentes de visión nocturna, hacia las puertas del almacén, cubiertos por la oscuridad de la noche. El equipo estaba bien armado y equipado con la mejor armadura y blindaje que se le podía otorgar a un soldado. Sus rifles estaban modificados con prototipos capaces de atravesar armadura y débiles muros. Sonya, su líder, se encontraba arriba de una grúa, desde el punto más alto de ella vigilaba el perímetro con un rifle de alto calibre drásticamente alterado para hacerlo funcionar como un pequeño acelerador de partículas, capaz de atravesar gruesos muros. Su amplia visión era aumentada gracias a su mira térmica de largo alcance y un micrófono dirigible con el cual podía captar débiles señales de voz para espiar en conversaciones a más de 2 kilómetros de distancia.
– Silence aquí, el camino se encuentra despejado, parece no haber actividad dentro del almacén. – Ava había avanzado más que el resto pues ese era su trabajo como reconocimiento. – ¿Procedo a entrar al almacén Mayor?
– Negativo Silence. – contesto Sonya. – Permanece en tu lugar, espera a los demás.
– ¿Cómo se ve todo desde arriba Mayor? – pregunto Cody por la radio.
– Todo tranquilo soldado, no hay movimiento. – respondió Sonya, mirando por la mira de visión nocturna.
– El almacén parece olvidado como todos los otros sectores que hemos investigado. – Mikka estaba cansada y molesta, se notaba en su tono de voz. – ¿Estamos seguros que ellos estuvieron aquí?
– Es lo que venimos a averiguar sargento. Ahora reúnanse con Silence en la entrada del almacén y no entren hasta que les de la indicación. – ordeno Sonya mientras soltaba el rifle y agarraba el micrófono dirigible.
Sonya se colocó los audífonos en sus oídos y empezó a apuntar hacia el almacén intentando captar alguna conversación o sonido. Su visión térmica daba débiles señales de calor producido por maquinaria, pero nada que asemejara a una persona, lo que le parecía extrañamente sospechoso. El micrófono no detectaba nada al interior del almacén, sin embargo, Sonya no se dio por vencida y aumento la señal para atravesar el suelo y buscar subterráneamente. El micrófono empezaba a notar algo. Sonya logro percibir lo que parecían unas voces distorsionadas por interferencias. La Mayor creyó que estaba logrando escuchar una discusión entre al menos cinco personas.
– ¿Es esta una buena idea? Estamos /distorsión/ ...descubierto aquí. – dijo una voz masculina, cubierta por un poco de estática.
– Ese es el punto /distorsión/ ...Kano. – respondió otra persona.
– Silencio ustedes dos – una voz femenina, algo familiar para Sonya, cayó a los dos hombres que estaban discutiendo. – /distorsión/...invitados han llegado.
La comunicación se cortó y Sonya ya no alcanzaba a escuchar nada. No lograba identificar a quien le pertenecía la voz femenina, pero sabía que le resultaba familiar. Sin importar quienes fueran, era obvio que pertenecían al Dragón Negro, esta era la oportunidad que tanto estaban esperando.
– Cuidado muchachos, saben que estamos aquí.
– Entendido mayor. – contestó Cody.
– Le pedimos que cuide nuestras espaldas ma'am – dijo Pierce, pidiéndole que mantuviera un ojo por ellos.
– No te preocupes Pierce – Sonya cargo una bala de un claibre mucho mayor a un .50 en el acelerador de partículas – Muévanse con cuidado, puede que tengan equipo que esconda sus emisiones de calor. –
– Siempre preparada usted mi señora. – remarco Mikka.
– Espera lo inesperado Mikka. – contestó Sonya. – El comandante siempre nos decía eso.
Hubo un pequeño momento de silencio, mencionar a su antiguo comandante era una regla informal que se habían impuesto los miembros del equipo pues había rumores de que Sonya sufría de EPT (Estrés Post-Traumatico), algo que era desconocido por la Mayor. Ava rompió el silencio, informo a su comandante que todos se encontraban en el punto de entrada. Sonya dio la orden y el equipo entro rompiendo con pinzas las cadenas y candados que lo mantenían cerrado. Shaun y Cody entraron por el este, mientras que Pierce, Ava y Mikka entraron por el oeste.
Mikka se agacho y recargo contra la pared al ver las cámaras instaladas, sus compañeros la imitaron y la protegían mientras ella accedía a la red para apagarlas. Mikka iba preparada con una computadora en su antebrazo que le daba control sobre ciertos artefactos si ella podía hackearlos, accediendo a la red de la estación. Mikka confirmo que no había corriente en el almacén y les dio la señal de "todo en orden". Ava avanzo por los pasillos hasta llegar al centro del edificio, sus sensores térmicos y los de Sonya no mostraban nada más que débiles señales de calor provenientes de una línea de producción, el grupo decidió avanzar y entrar.
El almacén se encontraba vacío y completamente oscuro. En el suelo se encontraban algunos generadores independientes de gasolina que alimentaban algunos sectores del lugar, pero en general el lugar estaba apagado. Repisas que llegaban hasta el techo se encontraban llenas de paquetes y cajas de madera y cartón. En el centro se encontraba una larga línea de producción y maquinaria industrial, con múltiples circuitos, cascos y petos electrónicos de aspecto militar. Muchos de estos estaban incompletos, destrozados y esparcidos por todo el lugar. Planos de color azul detallando el diseño de cada uno de estos componentes se encontraban pegados en las paredes y esparcidos por todo el lugar. Armamento de alto calibre y de producción en masa también se encontraba ahí.
– No hay nadie aquí. – menciono Shaun por el comunicador mientras miraba las líneas de producción y el armamento en ellas. – Parece que el Dragón Negro estuvo muy ocupado con el desarrollo de la iniciativa cyber de los Lin Kuey mayor. –
– Ellos fueron los que distribuyeron la tecnología para su iniciativa. – contestó Sonya mientras intentaba captar alguna señal proveniente de los niveles subterráneos. – Todo lo que ves ahí, fue diseñado por el "Buen Doctor".
El "Buen Doctor" era un ingeniero bioquímico experto en implantes robóticos para los humanos. De acuerdo a la inteligencia de las Fuerzas Especiales, El Doctor es un protegido del clan de guerreros del Lin Kuey, contratado para realizar los avances tecnológicos para el Gran Maestro. El cual contrato a el Dragón Negro para que los produjera en masa y los distribuyera hacia China.
– Esta fábrica parece que fue usada recientemente, no como las otras. – remarco Cody, mirando todo lo que se encontraba armado y en piezas.
– Abandonaron la fábrica en un apuro. – mencionó Pierce. – Como si supieran que estábamos bajo sus talones.
– Esta tecnología no era para el Lin Kuey. – dijo Mikka mientras checaba los empaques y cajas vacías. – Se han llevado todo.
Pierce empezaba a conectar las piezas del rompecabezas, los otros almacenes que habían encontrado antes de la invasión del Outworld eran en E.U.A. y todo gracias al oficial Kurtis Stryker y su compañero y antiguo miembro del Black Dragon: Kabal. Sin embargo, esos pedidos eran para la iniciativa ciber, la cual fue completada antes de la gran invasión.
– Sonya – llamo Pierce a su oficial al mando. – No estaban fabricando armamento para el Lin Kuey, era para ellos mismos. El Black Dragón se está modificando.
– Solo "El Doctor" tiene conocimiento sobre esas cosas Pierce. – contesto Sonya. – Y el "buen Doc" es muy reservado con su investigación.
– Cuando el cuartel lo estaba persiguiendo lograron obtener unos planos y parte de su estudio. – mencionó Cody. – Fue gracias a eso que pudimos salvar al Comandante Jackson Brig…
Cody guardó silencio, interrumpiendo lo que decía por el comunicador cuando Shaun le dio un empujón con su hombro para que evitará mencionar el nombre del comandante. Shaun lo miro frunciendo el ceño, Cody se disculpó levantando los hombros. Por un momento hubo silencio y Sonya no respondía, Ava entonces hablo.
– Hay alguien debajo de nosotros, detecto movimiento.
– Miren. – dijo Cody, señalando el final de la línea de producción. – Alla hay un elevador industrial, parece que tiene un generador independiente. Tal vez nos lleve a donde nos están esperando.
– Sera una trampa mortal si nos subimos ahí. – menciono Silence con desdén. –
– Silence, baja y coloca una granada detectora para poder cubrirlos. – dijo Sonya mientras cargaba su rifle, el cual empezó a producir calor al ser encendido. – Mi visión no me permite ver tan profundo, pero si tú eres mis ojos podre apoyarlos desde aquí.
– Si Mayor. – contesto Silence, dirigiéndose hacia las escaleras.
– ¿Cree que pueda cubrirnos desde esa distancia madame? – pregunto Pierce mientras Silence desaparecía.
– De eso no tengo ninguna duda Pierce, pero no caigan en la trampa como un perro hambriento que ve un hueso a lo lejos.
– Este elevador está descompuesto, Cody y Mikka pueden bajar por aquí por medio de rapel. – menciono Shaun, señalando con su pesada ametralladora el camino.
Cody toco el hombro de Mikka para que apagara su computadora y lo acompañara a donde Shaun les dijo que estaba el elevador. Shaun abrió las puertas selladas del elevador con sus brazos y les dio paso para que ellos entraran. El elevador se encontraba hasta abajo y estaba haciendo corto circuito, soltando chispazos repentinos. Cody y Mikka engancharon sus cables y comenzaron a bajar, Shaun soltó las puertas y estas se cerraron de golpe.
Pierce espero a Shaun, quien equipo su ametralladora, y los dos entraron al elevador industrial. La puerta se abrió lenta y verticalmente. Los dos entraron y cerraron la puerta detrás de ellos. Pierce checho sus municiones una última vez antes de cargar su metralladora mientras Shaun colocaba unas cajas de cargamento en lugares estratégicos para protegerse. Los dos esperaron a recibir la información de Silence antes de bajar, cerrando los visores de sus cascos.
Silence descendió hasta llegar a una bodega subterránea con nula iluminación. La espía se colocó sus googles de visión nocturna, logrando ver lo que se encontraba a su alrededor en un tono verde. Silence no vio a nadie, ni una sola persona aquí abajo, aun así, siguió sus instrucciones. Se apoyó en una de las repisas, procurando mantenerse oculta. Silence hizo rodar una granada detectora hacia el centro del almacén, este parpadeo ligeramente unas cuantas veces y se abrió por la mitad, lista para activarse. Ava abrió su computadora y paso la información de la granada a sus compañeros y a Sonya, permitiéndoles tener un mapa de lo que les esperaba abajo. Silence cerró su computadora una vez la información fue transmitida, sin embargo, su computadora se apagó antes de poder hacerlo. Ellos sabían que ella estaba ahí. La agente cargo su subfusil MP7 con silenciador y trato de ver si alguien se encontraba detrás de las repisas del lugar. Unas luces se encendieron, iluminando el centro del almacén y el camino hacia el elevador industrial, el cual empezó a descender.
– Mayor Blade… ¿logra ver a alguien en mi ubicación? – pregunto Silence susurrando hacia su comunicador. Por un tiempo, no hubo respuesta. – ¿Mayor?
Silence corto la comunicación al no obtener respuesta y se movió lentamente por las repisas, intentando no alertar al Black Dragon de su presencia mientras esperaba que sus compañeros se reunían con ella.
Avanzando entre las repisas, Silence se topó con una puerta de metal asegurada por un código. Su computadora estaba fallando, pero la agente sabia como infiltrarse ante tan patética protección. Silence accedió al circuitaje y empezó a jugar con él, procurando hacer el menor ruido posible.
La puerta se abrió horizontalmente, dejando ver un amplio cuarto lleno de computadoras y equipo médico cuyos leds iluminaban débilmente el lugar. Lectores de ritmo cardiacos, bolsas de suero, tranquilizante y todo tipo de maquinaria se encontraba dispersa por el cuarto. Silence avanzo entre ellas, moviendo lentamente las camillas y el equipo que se encontraba en su camino. En una mesa se encontraba equipo recién usado: cierras, serruchos y bisturís que todavía tenían sangre en sus hojas.
El lugar era un cuarto quirúrgico. Brazos robóticos, implantes electrónicos, armamento y órganos artificiales se encontraban en exhibición. Algunos colgando cerca de las camas quirúrgicas, algunos manchados de sangre. Extremidades humanas y órganos se encontraban en bolsas de plástico o frascos de vidrio en el fondo, en un refrigerador masivo que todavía se encontraba funcionando y mostrando la temperatura interior en la que se conservaban.
En el suelo se encontraban algunos cadáveres cubiertos por mantas blancas, estos cuerpos les faltaba algún brazo, alguna pierna. No paso mucho hasta que Ava Silence sumara dos más dos y se diera cuenta que eran miembros del Black Dragon que murieron durante la cirugía. Sus cuerpos rechazaron los implantes cibernéticos y no pudieron salvarlos.
Ava avanzo entre las mesas, evitando tropezar con algún cuerpo, implante, sierra eléctrica o frasco, hasta llegar a una unidad quirúrgica de tecnología bastante avanzada. La unidad se encontraba en uso, pero la persona que la habitaba parecía haber fallecido hace tiempo. Su rostro, cubierto por una manta, tenía una gran mancha de sangre y su cuerpo poseía dos brazos robóticos similares a los del comandante Jax. Sus piernas también habían sido remplazadas y su torax parecía de metal. Pintado en el pecho se encontraban dos dragones negros. Ava pensó que probablemente 50% de su cuerpo había sido remplazado. Debido a esto no logro sobrevivir.
– Silence, soy Shaun, tenemos un problema. – escucho Silence desde su comunicador. – El elevador se detuvo.
– ¿Cortaron la energía? – pregunto Ava.
– No, el elevador sigue funcional… simplemente se detuvo.
Ava se puso a pensar que pudo haber detenido el elevador si es que no cortaron la energía. Probablemente el centro de seguridad todavía tiene suficiente potencia para detenerlo, pero llegar a él sería complicado. Sobre todo si no sabes cómo.
– Tendrán que arreglárselas solos muchachos, intenten la salida de emer… –
– ¿Silence? –
Ava vio como caía la tela que cubría el rostro del cuerpo que se encontraba en la unidad quirúrgica. Al subir la mirada pudo ver los ojos artificiales y negros del cadáver, mirándola directamente. Silence intento elevar su arma, pero el brazo robótico la alcanzo y tomo por el cuello, ahorcándola. El sujeto la elevo, cargándola solo con un brazo. Ava, luchando por zafarse, alcanzo su pistola de su funda y disparo al pecho del sujeto, las balas tuvieron poco efecto en él, pero la soltó.
Silence tomo su MP7 y abrió fuego al sujeto. Las balas golpearon su tórax de metal, causándole leve dolor. El sujeto se cubrió el rostro con sus brazos extendiendo una especie de abanico de metal de su antebrazo. El sujeto corrió hacia ella dando una patada y serie de golpes, Ava los esquivo retrocediendo, pero el Black Dragon logro desarmarla con una patada giratoria y golpearla en el pecho. El golpe la envió al suelo, haciéndola retroceder algunos metros. Su armadura la protegió del golpe, y, con la distancia ganada, estiro su brazo sobre su hombro para alcanzar otra arma que colgaba de su espalda. El arma era plateada, de alta tecnología y al cargarse resplandecía con una luz azul. Ava disparo y el tiro de plasma derrumbo al black dragon al suelo.
El arma se abrió por la mitad, expulsando una batería sobre-calentada y humo. Silence mantuvo su distancia, pero el mercenario del black dragon se levantó con una pirueta hacia ella. Ava cargo rápidamente otra batería cuando el brazo del mercenario empezó a transformarme en una especie de arma. El rifle corto de plasma de Ava tardaba en enfriarse, negándole un siguiente disparo. El arma del mercenario ya estaba cargada y abrió fuego contra la agente de las fuerzas especiales. Ava dio una marometa hacia un lado instantáneamente, esquivando el disparo de plasma de su oponente.
Ava se mantuvo agachada, cubierta por unas cajas de madera donde se habían transportado los brazos cibernéticos y otras extremidades. Su rifle se había enfriado por fin y estaba lista para disparar, pero cuando se levantó para atacar el brazo derecho del mercenario se había transformado en una Glating gun de calibre bajo y empezaba a rotar, apuntando hacia ella. Silence no tenía escapatoria a semejante arma, disparo su rifle al mismo tiempo que el mercenario comenzó a disparar. El disparo de plasma alcanzo al mercenario, desviando sus disparos, pero varias balas habían impactado en el casco y peto de la agente, derribandola. Los dos terminaron en el suelo.
