Desaparecida

Poco tardó en llegar, o quizás su impaciencia e ira contenida habían mutado el camino en algo incoherentemente ligero.

Aterrizó de una estrepitosa manera, estampándose contra el piso, para luego rodar sobre este, quedando aferrada con los dedos de las baldosas. Su respiración le estaba jugando malas pasadas, entrecortándose a cada segundo, y su cabeza pedía a gritos auxilio. El dolor tajante en ella la estaba enloqueciendo.

Como pudo se puso de pie y comenzó a caminar por los extensos pasillos de aquella lúgubre corporación. Se aferró de la pared, ignorando las confusas miradas de los soldados a su alrededor.

-¿Soldado Widowmaker? ¿Se encuentra bien?- trató de ayudarla un joven, pero al instante le proporcionó una furiosa patada en su vientre que terminó por colapsar su fuerza -Q-Quítate.

Este se sostuvo el estómago y la observó, paralizado. Sus pasos, atemorizados, dieron la vuelta y empezaron a correr hacia una dirección que conocía muy bien.

Sonrió para sí, con debilidad -Parece que todo ocurrirá más rápido de lo que pensé- se dijo, logrando finalmente llegar a su habitación.

Con el enfoque nubloso, giró el picaporte. Al entrar su pie chocó contra algo. Bajó la mirada, encontrándose con una extraña caja negra.

-¿Huh?- cerró la puerta a sus espaldas y se agachó. La examinó unos instantes, para luego abrirla con cautela. Sus pupilas saltaron de sus ojos al visualizar el contenido.

Jeringas, cientos de ellas, adornaban aquella caja.

Su comisura tembló, hasta transformarse en una desolada sonrisa -Maldito...

Sujetó la que estaba más a mano y la llevó hasta su rostro. Al analizar bien el líquido que contenía, se dio cuenta que no era otro que aquel químico que Talon le inyectó la última vez.

Arrugó los dedos contra ella, con la ira en aumento -Él lo sabe... es consciente de la abstinencia que estoy sintiendo- bufó, riendo por lo bajo -Pero qué estoy diciendo... por supuesto que lo sabe. Todo esto fue su plan para retenerme.

Ahora soy yo la que debe idear un plan... algo. No puedo atacarlo tan repentinamente y menos en este estado. Pero si no hago algo pronto, Lena correrá peligro...

Soltó un pesado suspiro, dejando la jeringa en su lugar. Sin embargo, no se atrevió a tirar aquella caja. Algo en su interior le decía que quizás... sería de utilidad.

Con los pasos cada vez más torpes, se dirigió al baño. Necesitaba una ducha bien fría, con urgencia. El agua recorriendo su cuerpo lograba calmarla, al menos un poco.

Precisaba pensar una buena estrategia. Seguir aparentando ser la misma de siempre no parecía funcionar, y menos ahora, ya que si mal no recordaba, se había escapado de su guarida la noche anterior. Desobedeció sus órdenes.

Tal vez... su única alternativa era lo que mejor sabía hacer. Asesinarlo desde las sombras.

Cerró el grifo, y se estiró el pelo hacia atrás. El agua había conseguido apaciguar un poco sus emociones, pero su cuerpo seguía atormentándola.

Al salir del baño, con una blanca toalla puesta, detalló desde lo alto la caja. Frunció el ceño, cerrando los puños.

-No quiero hacerlo... pero él no aceptará darme un tratamiento normal a esta altura- se arrodilló ante esta, pensante. Agarró de nuevo una de las jeringas, perdiéndose en su figura -¿Acaso... no tengo otra opción? ¿Esta es la única forma de recuperar mi fuerza?

De repente, la puerta abriéndose con brusquedad, provocó que tiritase en el lugar.

-Veo que te gustó mi regalo...

Sus cejas se arquearon, rencorosas, al contemplar a ese enmascarado hombre denominado su dueño.

-Talon...

-¿Y ese tono? ¿No te gustó, entonces?

Se puso de pie y de inmediato optó por una pose defensiva.

-Amélie... no es necesario que estés así.

No contestó. Debía medir bien sus palabras, después de todo, se encontraba frente a un ser completamente manipulador y malvado, mucho más que ella misma.

Sus pasos comenzaron a acercarse, generando que ella retrocediera -Pero mira nada mas en lo que te has convertido... Cuando te creé, lo que menos quería para ti era esto.

-Lo sé- se animó a modular -Tú querías un robot, y lo conseguiste, pero... esa era terminó, Talon.

Lo oyó reír por lo bajo -¿De verdad, Amélie? No creo que sea así- empezó a recorrer su habitación, con las manos escondidas en la espalda -Dime, ¿Sabes lo que necesita un robot para sobrevivir?

Lo siguió con la mirada, intentando conservar la calma.

-Baterías, querida... Energía. Y eso es justamente lo que te falta. ¿Sigues pensando qué no lo eres?

Su visión decayó ante tal golpe de realidad.

-Eso pensé... Ahora- estiró su brazo hacia ella, tendiéndole la mano- ¿Por qué simplemente no regresas a ser lo que eras?

Rió, logrando que detuviera su andar -Eso es imposible.

-¿Puedo saber la razón?- se plantó frente a su persona, desafiándola con aquella maligna máscara.

-Eso ya lo sabes- respondió, elevando el mentón con orgullo -Ya no soy la de antes, y no quiero volver a serlo.

-¿Aunque tu cuerpo sufra las consecuencias?

-Oui.

Su tenebrosa risa retumbó en el cuarto -Oh Amélie... estás tan equivocada, pero está bien, dejaré que sigas el camino que quieras... después de todo, eres inservible en tu lamentable estado.

Lo miró con sigilo. Era impensable que aquel hombre estuviese dándose por vencido tan rápido, y menos el darle la libertad de elegir su rumbo. Era un hecho que tenía un as bajo la manga, de eso no hay duda.

-Pero- acortó la distancia, y atrapó sus mejillas -Hay algo que no puedo permitir, y eso es... dejar a tu amiguita con vida.

Sus ojos se abrieron de par en par. Lo que menos esperaba es que quisiera aniquilarla tan rápido. Intuía que el primer objetivo iba a ser ella misma, debido a su traición. Y si había algo que Talon no soportaba, era el sentirse traicionado.

Arrugó la frente, impotente -Me confié demasiado...

-No entiendo tus palabras, ¿Estás amenazándome?- sonrió de soslayo, ocultando su inseguridad -Esa chiquilla no me interesa en lo más mínimo.

-¿Ah, sí? Porque no es eso lo que he escuchado...- aferró el agarre en su rostro, enrojeciendo la zona donde estaba apretando sin piedad.

-Ya te lo dije antes, escuchaste mal. No me interesa.

-Entonces, supongo que no te importará que en este momento haya mandado a mis mejores soldados para destruirla.

Temerosos, sus latidos se aceleraron, provocando que el aire la abandonara y que sus rodillas flaquearan, debido al punzante dolor que su corazón le concedió. Incapaz de evitar la gravedad, cayó a sus pies, perpleja. Su cuerpo se encargó a la perfección de darle a entender que sus palabras la aterrorizaron.

No... no puede ser. Está inconsciente, ¡La dejé inconsciente, maldita sea! No puede defenderse...

-¿Qué pasa, Amélie?- sujetó su brazo con rudeza y ascendió su inerte cuerpo, para luego caminar hacia ella y estrellarla contra la pared -Te noto preocupada...

Esquivó sus malignos ojos -No lo estoy.

-Sí, lo estás... ¿Y sabes por qué?

Siguió con la mirada como aquel malicioso hombre comenzaba a quitarse la máscara, dejando entrever su horripilante rostro albino, inmerso de cicatrices. Era la primera vez que lo veía tras esta.

-Ja...- delineó una arrogante mueca -Ahora entiendo porqué siempre usas eso. Eres horrible.

-Mi rostro no cambiará lo que nosotros tenemos- Aprisionó su cuerpo contra el suyo, y atajó su cuello, aferrándolo con dureza -¿No la hemos pasado bien en el pasado?

Chocó los dientes, mientras empezaba a percibir una sensación de completa invasión en su entrepierna. Bajó los párpados, consternada, y detalló algo que realmente no quería ver.

Los volvió a elevar, y clavó sus furibundos ojos en él -Quita tu asquerosa erección de mí, o te la cortaré.

Talon solo rió entre dientes, como si su habla le resultase hilarante -Pero Amélie... si siempre te gustó sentirme.

-Nunca lo hizo, pero estaba tan malditamente controlada que no podía ni evitar alejar tu asqueroso cuerpo. Me forzaste.

-Oh, ¿Es eso?- aferró más el agarre en su piel, provocando que ella atrapara sus brazos en un intento de apartarlo -Es una lástima que lo veas así... creo que no te he entrenado bien al final. Pero al menos si pudiste disfrutar la compañía de cierta "petite" ¿Verdad?

Liberó su cuello, dejándola solo con una poderosa tos de compañía -¿Q-Qué dices?

-Lo vi todo, Widowmaker. Vi como disfrutaste azotando a tu pequeñita.

Su habla quedó atragantada por tal revelación -¿Q-Qué...?

-En mi opinión, pienso que fuiste demasiado amable con ella... Sé que querías lastimarla más. Es tu naturaleza.

Negó con la cabeza, perdida -N-No...

-Vamos, te encantan los juegos rudos, no lo niegues. ¿Y qué puede ser más satisfactorio que dominar a tu enemigo? Ahora que lo pienso...- llevó una mano a su mentón, y se lo refregó -Has hecho un buen trabajo.

Su mandíbula se apretó, su pecho se hundió y su cabeza directamente estalló. Ya no podía controlar su ira.

-¡TALON!- Se abalanzó hacia él, con el puño hacia atrás.

Con velocidad lo impulsó hacia adelante, dispuesta a golpear su altanero semblante, pero aquel sujeto atrapó sus nudillos como si solo fuesen una pluma, y los apretó con rudeza.

Escuchó sus propios huesos rompiéndose en la acción, pero no emitió grito alguno. Todo dolor quedó contenido en su alma. No iba a darle tal satisfacción.

No obstante, su ser no estaba muy de acuerdo con su represión, ya que sus rodillas desistieron otra vez, provocando que cayese con brusquedad sobre el suelo.

-Patético, Amélie... me decepcionas.

Atajó su mano derecha herida con la izquierda, todavía sin poder ascender la visión. Se encontraba paralizada, estupefacta, atónita. Él había visto todo... como si se tratase de un espectador esperando el momento para actuar.

-Como sea- se dio la vuelta, alejándose y desorientándola -Haz lo que quieras, querida. No podrás evitar el final de esa chica- detuvo sus pasos en seco -Excepto...

Sus pupilas se deslizaron con lentitud, estancándose en su amplia espalda -¿Excepto qué?

Estaba resignada a su posible petición. Él estaba ganando la batalla, y no podía negar eso. Sus condiciones seguramente encubrían una gran trampa, pero no le quedaba otra opción más que arriesgarse.

-Excepto... que te inyectes mi regalito. ¿No sería más romántico si la aniquilaras tú, en vez de esos soldados?

Su mano sana se frunció contra el suelo.

-Lo dejaré a tu criterio.

-Dime...- habló, oyendo en un eco como retomaba los pasos -¿Qué harás conmigo cuando la maten?

No respondió, sumando a su impaciencia. Pero tenía que saciar otra duda mucho más importante que venía carcomiéndola, no podía dejarlo huir. Con un notable esfuerzo, se puso de pie.

El sonido de su caminar acercándose, logró que su jefe se diera media vuelta. Su máscara de nuevo cubría aquel macabro semblante.

-Entonces, contéstame esto... He tenido cierta curiosidad respecto a un asunto.

-¿Un asunto?

Descendió la mirada, pensante -¿Por qué siempre me enviaste a mí para enfrentarla? ¿Por qué no a alguien más?

Luego de unos segundos de suspenso, en los cuales su pecho le jugó malas pasadas, sacudiéndose, pudo vislumbrar como una maliciosa sonrisa se traslucía tras su máscara -¿No es obvio?

Negó, con la poca energía que le quedaba.

-Me divierte... me divierte ver como sufres mientras tratas de matar a alguien que quieres, Amélie.

Su boca se entreabrió, pero no pudo emitir vocablo alguno.

-Me divirtió antes, y lo sigue haciendo.

Se mordió el labio, desangrándose -¿Se refiere a Gérard...?

-Toma tu decisión. A tu amiguita no le queda mucho tiempo- cerró la puerta con brusquedad, dejándola solo con sus confusas emociones en aumento.

Es astuto... no me está presionando, pero sí acorralando. Los soldados o yo. Lena o yo...

Con la impotencia recorriendo cada fría vena de su cuerpo, se desplomó sobre el suelo. La debilidad la invadía, inmovilizando sus extremidades -Hijo de puta... al final, Lena tenía razón- se aferró el pecho, intentando impedir que este saliese despedido -Esta no es la forma, el cometido al cual yo pensaba que formaba parte... no es este -arrugó las manos contra el suelo, tratando de reprimir las lágrimas que querían surgir.

Pero no era por la tristeza que sentía, era por el odio que le tenía a su creador -Todo siempre formó parte de su diversión... solo fui utilizada.

Estampó la espalda contra el borde de la cama y elevó la visión, perdiéndola en un punto invisible del techo -Tengo que hacer algo... la matarán por mi culpa.

Pensé que estaba protegiéndola, pero no fue así. Si llegan a tocarle un solo pelo...

Clavó las uñas en su palma con solo pensarlo -No puedo permitirlo. Pero... apenas puedo moverme, ¿Cómo se supone que voy a protegerla?- derivó los ojos a las jeringas que se encontraban a su lado- Si me inyecto esto... seré yo quien la mate. Quién sabe la dosis que tiene esta cosa...- la sujetó, detallándola -No sé lo que me sucederá, no sé si ella podrá ser capaz de despertarme antes de que todo termine. Pero lo pudo hacer una vez, tal vez...

Bajó la cabeza, derrotada. No le importaba que el mundo colapsase, que la gente muriera a su alrededor, siquiera le importaba su propio bien estar a esta altura. Solo quería que ella viviera. Quería ver su sonrisa de nuevo, aquella sonrisa que la salvó de seguir viviendo en las tinieblas, aquella sonrisa testaruda que nunca se dio por vencida.

No podía entender sus propias emociones. Ella... ¿Deseando el bien estar de alguien?

-La matarán...- musitó, aferrando la jeringa, titubeante -Da igual, si no la matan los soldados... la mataré yo. Solo estoy retrasando lo inevitable, y si tengo que elegir... - contempló con la mente en blanco aquella salvación, pero que también era una maldición.

-Lena...- la nombró, presionando un poco la parte trasera, generando que el liquido entre verdoso y violáceo escapase -¿Podrás hacerlo, Lena? ¿Podrás hacerme reaccionar?

Posó la mirada en el suelo, insegura -Mientras más me inyecte esto... más perderé el control. Pero el solo pensar que van a destruirte y que no podré hacer nada...- Oprimió la mandíbula, esta vez de una manera más ruda- ¡No puedo permitirlo!

Sus ojos se abrieron de golpe, furiosos, para luego en un impulso elevar su brazo y apuntar el vértice de la jeringa directo a su vena -T-Tengo que intentarlo- murmuró, con la desesperación en aumento, mientras con su mano libre tanteaba el suelo en busca de algo que pudiera servirle en su ritual.

Encontró el listón que día a día usaba para atar su cabello, y lo enredó en su brazo, sosteniéndolo con los dientes. Lo apretó con fuerza, provocando que su vena despertase.

-P-Petite...- Entrecerró los ojos, incapaz de impedir que pequeñas lágrimas emanasen -Prefiero... ser yo la que te mate en vez de esos malditos, pero si pudiera salvarte... eso sería mejor.

Con su temblorosa mano empezó a palmear su piel, estimulando a su vena -Conociéndome, en ese estado no permitiré que nadie te asesine más que yo... pero...- la estampó una última vez contra su brazo, logrando vislumbrar como su ser estaba listo para la inyección -Pero yo... realmente deseo que seas capaz de despertarme antes de que eso pase.

Con una fría gota de sudor recorriendo su frente, comenzó a acercar la jeringa lentamente hacia su vena -Despiértame, Lena...- rogó, cerrando los párpados en el acto y penetrándola.

De inmediato sintió como placenteras y al mismo tiempo dolorosas sensaciones la invadían, disfrazadas de un escalofrío que la recorrió de pies a cabeza. Sus ojos rodaron hacia atrás, mientras su cuerpo, debilitado, se estrellaba contra el suelo. Este, empezó a temblar de arriba hacia abajo, sin piedad alguna. El deleite que percibía irrumpía la poca cordura que le quedaba.

-L-Lena...- extendió el brazo hacia la nada, como si quisiese alcanzarla.

Sus emociones se estaban apagando, escondiéndose, desapareciendo por completo. Con la mirada perdida, empezó a delinear una sombría y opacada sonrisa.

Estampó su mano, ahora curada, sobre el suelo y arrugó los dedos en él -Lena...- la llamó, esta vez, de una grave e incitante manera.

La energía volvía a transitar por su cuerpo, como si de un milagro se tratase. Las ganas de matar reaparecían, y sus ojos destellaban con entusiasmo. Su mente se estaba apagando, no había duda.

Recuperando el aire, colocó una rodilla sobre el piso y se reincorporó. La toalla se deslizó por su piel hasta caer, descubriendo sus perfectas curvas y aquel tatuaje de una oscura araña en su espalda.

Con el rostro ensombrecido, ascendió el brazo y lo flexionó varias veces, sonriendo de soslayo. Lo mismo hizo con las rodillas, notando como habían recuperado la fuerza perdida.

-Se siente bien... muy bien.

Emitiendo un placentero jadeo, elevó la visión con lentitud y abrió los ojos de una aterrorizante forma -Lena, no permitiré que te maten, ya que...- atajó su rifle, que se encontraba descansando sobre la pared. Una instantánea y maligna mueca se dibujó en sus labios, mientras detallaba la punta de este -La única que puede matarte... soy yo.

-/-

Tracer abrió los ojos de golpe. Su vista trató de centrarse, desesperada, enfocando sus laterales, el techo, y su propio cuerpo. Poco tardó en darse cuenta de que se encontraba en su casa.

-¿Q-Qué? ¿Qué paso?- se incorporó, confundida -¿Widowmaker?

No obtuvo respuesta alguna, excepto, un doloroso ardor en su nuca. Se llevó la mano a esta, y como si su malestar le recordase lo acontecido, imágenes de su némesis antes de desmayarse aparecieron en sus memorias.

Sus pupilas se ampliaron, estupefactas -No puede ser...

Se puso de pie tan rápido que tropezó con la sábana, cayendo sobre el suelo -¡No puede ser! ¡Widowmaker!

Empezó a revisar toda la casa, perdiendo la esperanza con cada segundo que pasaba. Ella no se encontraba allí.

-¡Puta madre!- aferró las manos a su cabello, impotente -¡¿Cómo mierda no pude prever esto?!

Ella se fue... pero no lo hizo para abandonarme, lo sé. Lo hizo para protegerme.

Arrugó la frente, mientras sus apresurados pasos salían despedidos. Sin dudarlo un instante, saltó por la ventana con una increíble agilidad. Activó su acelerador cronal, y este la impulsó hacia dónde se suponía que debía estar. Hacia las instalaciones de Talon.

El viento revoloteaba su cabello, redireccionandolo en contra de su camino. No podía estar más desquiciada. Tenía que hallarla, tenía que impedir sus rencorosos planes.

-Widow...- murmuró, entre dientes -¡No seas estúpida!

No podía creer que ella echara a perder todos los avances que hizo en tan poco tiempo. No tenía sentido. Intuía que se quería vengar, sabía que quería protegerla, pero en su estado actual apenas podría matar a un mosquito ¿Cómo fue tan idiota para arriesgarse de esa manera?

Con el terror en aumento, aceleró la velocidad. Sin embargo, un estruendo proveniente del cielo generó que se detuviera en seco, quedando estancada en el techo de un edificio.

-¿Qué? ¿Aviones?- elevó la vista, logrando visualizar a lo lejos la clara insignia de Talon sellada en estos -Son ellos...

Sonrió de lado, preparándose para enfrentar lo peor -Ella tenía razón, me descubrieron... es por eso que quiso resguardarme, pero...- cerró los puños, impaciente -¡Yo no necesito ocultarme!

Obstinada, activó el acelerador y saltó en dirección a los aviones, acelerando el tiempo en la acción. Se encontraba tan enfadada que poco le importaba despedazar a todos los soldados que ahora, se encontraban cayendo hacia su dirección.

Atajó las pistolas a sus costados y las ascendió, empezando a disparar con rapidez, desde todos los ángulos posibles.

No obstante, aquellos hombres encubiertos por un ennegrecido traje, de alguna extraña forma lograron esquivarla, en certeros y acrobáticos movimientos.

Sus ojos saltaron de sus órbitas, asombrados -¿Q-Qué? Imposible...

Estos tipos no son normales... no se parecen a ninguno que haya enfrentado en el pasado...

De repente, una inesperada bala trato de sumirse en su pecho. Sus pupilas se deslizaron hacia ella, contemplando cómo estaba a punto de atravesarla.

Con el nerviosismo acrecentándose, desaceleró el tiempo. Su cuerpo comenzó a retroceder, acompañado de una destellante luz cegadora, hasta aterrizar de nuevo en el techo de aquel edificio.

Apretando la mandíbula con fuerza, elevó las pistolas de pulso y disparó. Al menos ese hombre que la acorraló, ya no existía.

-Lo siento...- musitó, detallando como caía hacia el vacío. Sin tiempo para lamentarse, pegó otro salto y se dirigió hacia los demás, que en el aire empezaban a rodearla.

Ciertos aparatos extraños estaban implantados en sus espaldas, provocando que pudiesen mantenerse de pie, a pesar de la gravedad.

Esto no tiene sentido, ¡Estoy perdiendo el tiempo con estos malditos! Widowmaker estaba en lo correcto, han venido por mí, pero entonces, ¿Qué pasó con ella?

Sus ojos se ampliaron, temiendo lo peor. Con la ira en aumento, y aún esquivando en el aire las balas que le llegaban por todos lados, girando su cuerpo con agilidad, continuó disparando. Es todo lo que podía hacer.

Pero una poderosa munición la tomó desprevenida, sumiéndose en su pierna derecha.

-¡AGH!

Comenzó a caer en picada, y para su mala suerte, aquellos soldados la siguieron de igual modo. Entrecerró un ojo, delineando una confiada sonrisa -Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis... y siete...- moduló, atajando un artefacto escondido en su traje -Al menos derrotaré a dos de ellos con esto...

Con la sangre tiñendo el aire, aferró la mano a su bomba de pulso y la arrojó hacia ellos. Los hombres se detuvieron en el acto, tratando de alejarse con rapidez, pero tal como planeó, la bomba se adhirió a uno de ellos, explotando en el acto y alcanzando a un segundo.

Rió por lo bajo, y en un intento de escapar aceleró su artefacto, elevándose. Pero al no tener control de su cuerpo debido al potente dolor que irrumpía su pierna, perdió el rumbo, estrellándose sobre el tejado de una casa. Rodó por este, hasta terminar al borde la cornisa.

Boca abajo y de reojo, observó como los soldados restantes se dirigían hacia ella -M-Mierda, debo pedir refuerzos, pero... no traje mi comunicador conmigo, soy tan idiota cuando quiero- sonrió, desesperanzada -Tengo que hacer algo... rápido.

Pero su mente poco lograba pensar. Las emociones desenfrenadas que la drenaban no le permitían planear una estrategia.

Como pudo, alcanzo una de sus pistolas y la posicionó contra ellos, todavía sin ser capaz de reincorporarse -Supongo que solo puedo hacer esto...

Deslizó el dedo sobre el gatillo, pero antes de disparar, logró vislumbrar una esbelta sombra descendiendo desde lo alto a toda velocidad y de una delicada manera, directo hacia las cabezas de aquellos hombres. Achinó los ojos, en un intento de visualizarla mejor.

Estos se abrieron, sorprendidos, cuando uno de los soldados se derrumbó inerte a su lado. Pero no se encontraba solo. Las largas piernas de Widowmaker se encontraban sobre su cuello, a espaldas de él. Lo había utilizado como si de un flotador se tratase.

Entreabrió varias veces los labios para hablar, pero solo sonidos inentendibles emanaron de ella.

Su némesis por su parte, cubierta por su visor, desvió las rodillas hacia el costado, destrozando su cuello en un segundo. Juró escuchar como este se quebraba.

-¿W-Widow?

La nombrada se reincorporó y posó la mirada en ella, aún sin permitirle observar su semblante. Le dedicó una arrogante sonrisa, para luego pasar la visión al nocturno cielo.

-¡Soldado Widowmaker! ¡¿Qué cree que está haciendo?!- aterrizó otro soldado, frente a ella.

Ella solo bufó, y comenzó a dirigir los pasos hacia Tracer, que aún se encontraba demasiado conmocionada como para moverse. Acrecentando su estancado estado, atajó su lastimado cuerpo con un brazo y la alzó, quedando la heroína de frente contra el piso, y su firme mano en su cintura.

-¡Widow! ¡¿Qué estás...

-Cállate, imbécile. No me distraigas.

Su voz sonaba tan grave que era irreconocible. Trataba de ver sus ojos a través de su visor, pero le era imposible.

-¡Soldado, esta no es su misión!

-Je sais, pero no puedo permitir esta insolencia- Bajó la mirada, derivándola a Tracer -Ella es mi presa, y solo yo puedo matarla.

Ante tal sentencia, tembló en su lugar -¿P-Presa?

-Entonces no nos deja otra opción, usted ha sido acusada de traición. Deberá morir aquí.

Rió por lo bajo. Esa risa fue tomando fuerza, hasta transformarse en una gran carcajada que terminó por descolocarla.

-Monsieur, no me haga reír. Aquí los únicos que morirán...- atajó el rifle a sus espaldas y rápidamente lo posicionó contra él -Son ustedes.

Disparó, con una rápida y calculadora precisión, tanta, que este no pudo escapar a tiempo. Pero al menos sí logró que la bala se incrustase solo en su hombro.

-Oh la la, eso no me lo esperaba- descendió un poco el arma -Talon no mintió al decir que eran los mejores agentes... pero eso no será suficiente.

El soldado se aferró el hombro, y como si el tiempo corriese, le hizo una seña a sus tres compañeros restantes. Todos empezaron a rodearla con las armas en alto, tratando de acorralarla.

-Inútiles...

Lena, aún siendo sostenida por ella, elevó la visión -¡Widow, son demasiados!

-Te dije que te callaras.

Su vocabulario la dejo sin habla. Algo extraño sucedía con ella... y solo se le ocurría una razón para su comportamiento.

Frustrada, se revolvió en el lugar -¡Aléjate! ¡Te matarán! ¡Si es por mí que estás...

-¿Quoi?- dibujó una malvada sonrisa, regalándosela -Espero que no estés pensando que estoy salvando tu lindo petite cul...

-¿Q-Qué?

-Tan inocente... realmente me encandilas, chérie- derivó la vista al frente de forma automática, al oír apresurados pasos dirigiéndose contra ella -Sé útil y al menos encárgate de uno.

Sin más que decir, la arrojó hacia aquel soldado lastimado, provocando que se estampara bruscamente contra él. Este perdió el equilibrio unos segundos... unos importantes segundos en los que Widow puso el ojo en la mira. Una bala rozó la mejilla de Tracer, para terminar impregnada en la frente de su enemigo.

Sin perder su valioso tiempo, flexionó las rodillas y saltó encima de las tres cabezas que la amenazaban desde lo bajo.

Estiró su brazo hacia un agente, liberando su gancho y adhiriéndolo a él. Giró su cuerpo en el acto, generando que los pies de este se arrastraran por el suelo, y que chocara directamente con su compañero.

Aprovechando aquel momento que los desorientó, sujetó su rifle y apuntó directo a la cabeza de uno de ellos.

Un tiro, un muerto.

Disparó, ocasionando una rápida pero dolorosa muerte. El soldado se desmoronó sobre su compañero, el cual, no tardó en reincorporarse casi con desesperación y comenzar a disparar contra ella.

Lo esquivó en el aire, como si de una danza se tratase, para luego doblegar las piernas y empezar a caer en picada directo hacia él. Sus pies se estamparon en sus hombros, dislocándolos, mientras sus manos con velocidad atrapaban su cabeza -Adieu, mon amour- la giró hacia el costado, deleitándose con el sonido que hizo al quebrarse, y lo soltó. Este cayó inerte sobre el suelo, con la mirada en blanco.

Tracer contemplaba todos sus actos, suspendida. Sabía que Widowmaker era una experta asesina, pero sus acciones parecían haberse vuelto mucho más violentas que de costumbre.

La dueña de sus pensamientos, ladeó la cadera hacia el costado, mientras se daba media vuelta, visualizando al único soldado que quedaba en pie -Quedas tú... ¿Cómo quieres morir?- se relamió los labios, deseosa.

Este tiritó en el lugar, aferrando su pistola con fuerza. Su terror solo la drenaba de un goce inexplicable para sus sentidos.

Comenzó a aproximarse hacia él, con el rifle apoyado en su hombro. El agente, notablemente a la defensiva, se dio la vuelta con intenciones de escapar.

-Mala respuesta, querido- atinó a decir ante su patético comportamiento. Saltó sobre su cabeza, despistándolo, y quedó asentada frente a él.

Lo miró amenazante, lo cual solo provocó que temblase en el sitio.

-¡E-Espera, me rindo!- estiró las manos hacia ella, aterrorizado.

-¿Pardon? ¿Te rindes? ¿Y dónde está lo divertido en eso?- soltó, atajando su cuello y apretándolo sin piedad.

Lena no pudo tolerar más aquella crueldad que estaba presenciando. Como pudo, se puso de pie, y cojeó hasta ella -¡Widowmaker, detente! ¡Se está rindiendo!

Poco caso le hizo, y como si sus ruegos solo incentivaran sus anhelos, reforzó el agarre.

Tracer parpadeó varias veces, sin entender absolutamente nada de lo que le estaba ocurriendo. Sus puños se cerraron, impotentes y sus dientes no tardaron en chocar entre ellos. -¡Es tu maldito compañero!- se exasperó, atrapando su brazo -¡Déjalo ya!

El joven posó la mirada en la heroína, perplejo y casi con agradecimiento. Sus ojos se entrecerraron, mientras las lágrimas, inmersas de terror se liberaban de estos.

Lena lo observó con una lástima que nunca pensó llegar a sentir por un enemigo de Talon -¡Por favor!- le rogó, tratando de apartar su brazo, tironeando de él.

Sin embargo, lo único que consiguió fue que Widowmaker le estampase una vigorosa patada en el estómago. Su cuerpo voló varios metros hacia atrás, estrellándose contra un paredón. Su acelerador, que no resultó ajeno al golpe, emanó chispas por el impacto.

Sonrió con una clara maldad, negando con la cabeza -No, petite. No lo entiendes, estos gusanos trataron de arrebatarme mi premio... mi mayor deseo.

Elevó lentamente la cabeza, ahora ensangrentada, y trató de enfocarla -¿T-Tú mayor deseo?

Asintió, indiferente, regresando la vista a su víctima -Vous- Sin nada más que decir, aprisionó el cuello del soldado con su otra mano y reforzó la asfixia. Los brazos de este se retorcieron a sus costados por unos largos segundos, mientras emitía ahogados sonidos.

-¡DETENTE!

Un seco sonido fue suficiente para hacerle entender que aquel muchacho ya no existía. Y la vaga y lúgubre risa de su contrincante, fue la que terminó por confirmarlo.

Tracer se resbaló por la pared, pasmada -W-Widowmaker...

La azulada mujer, sonriendo con satisfacción, lo soltó, dejándolo caer sobre el suelo con brusquedad.

-¿Q-Qué es lo que te sucede?- la escuchó, a lo lejos.

Sus labios delinearon una falsa sonrisa debido a su inocente cuestión. Giró los pies, y comenzó a dirigirse hacia ella.

Lena la siguió con la mirada. No podía moverse. La tristeza que la embargaba era demasiado para su mente.

-Ma chérie- se plantó frente a su debilitada persona, para luego inclinarse un poco a su altura y atajar su rostro con rudeza -¿No me digas que tenías pena de un insecto como ese?

Negó, con las lágrimas recorrieron sus mejillas -¿Q-Qué te hicieron? ¿Dejaste qué...

Sus largos y finos dedos callaron sus palabras -No me hicieron nada, yo decidí este camino- deslizó la mano por su mejilla, limpiando su dolor. No obstante, poco duró su amabilidad, ya que ahora sus dedos se encontraban aferrando su cabello hacia atrás, provocando que su semblante se elevase hacia ella -Este delicioso camino. Nadie podrá arrebatarme tu final.

Sus ojos se entreabrieron, desconsolados -Widow, por favor, vuelve...- musitó, detallando la maligna mueca que tenía plasmada.

Aquellas plegarias solo generaron que riera por lo bajo, y que su mano la alzara, despegando sus pies del pavimento -¿Pero qué dices, Lena? Si estoy aquí... ¿No me ves?

Apegó su cuerpo contra el suyo, estampándola contra la pared -He venido por ti, he venido a matarte.

Tracer cerró los ojos con fuerza, conteniendo la bronca que recorría todo su ser -¿Por qué?

Widow pestañeó varias veces, con una fingida inocencia -¿Por qué, dices?- acorraló más su cuerpo, con sus voluptuosas caderas -Eso es muy simple, chérie...

Ladeó el semblante hacia el costado, al sentir su fría respiración aproximarse -Porque tú eres mía.

Ahogó un sonido, inmerso de sorpresa. Antes de poder redirigir la mirada hacia ella, Widowmaker golpeó su vientre, provocando que la sangre escapara de su boca.

Su cabeza estaba a punto de caer, pero otro puñetazo, esta vez dirigido a su mentón, provocó que la ascendiera -Y es por eso que deseo eliminarte. Nadie más puede hacerlo, solo...

-W-Widow...- tartamudeó, con el dolor recorriendo su piel.

Sus pupilas se ampliaron, hipnotizadas por su lastimada figura -¡Solo yo puedo hacerlo!

Sujetó su cabello con más fuerza e impulsó su rostro hacia su rodilla, estrellándola en esta. La sangre se desprendió nuevamente de su ser. Esta vez, su nariz fue la afectada.

-¡Solo yo puedo matarte! ¡Eres mía!- aprisionó el cuello de su ropa y la empujó con rudeza contra la pared. Sus gafas se destruyeron ante el impacto, quedando solo pequeños vidrios revoloteando en el espacio -Y solo mía...- acortó la distancia, respirando su agitado aire -Así que... sé una buena chica, y diviérteme.

Tracer ascendió con un notable esfuerzo su atónita visión, penetrándola en su adversaria, que aún no se dignaba a mostrar sus ojos -N-No puedo hacer eso.

Widow arrugó el ceño al instante -¿Qué estás diciendo? Acaso... ¿Te estás revelando? ¿Sabes las consecuencias que eso traerá, petite?

Exasperada, aspiró el aire a su alrededor, tratando de recobrar la sensatez -T-Tú me dijiste que te lo recordara...

Su némesis se acercó a su petrificado rostro y rozó sus labios contra este -¿Qué te recordara qué?- mordió su pecoso cachete, para luego deslizarse por su piel hasta quedar escondida en la curva de su cuello.

Sus pálidas mejillas se tornaron rojizas cuando sus sentidos captaron el afrodisíaco aroma de su lastimada presa. Aquella fragancia la debilitaba, tanto, que tuvo que flexionar los brazos a los costados de su cabeza y apoyar todo su cuerpo sobre ella, para evitar caer.

Tan deliciosa...

Lena, tratando de sonreír, respondió -Que me quieres.

Aquellas penetrantes palabras provocaron que se alejase unos centímetros. La contempló, con desdén -¿Qué te quiero?- rió -Oh, chérie... ¿No me digas que te creíste eso?

Su corazón se removió, quitándole el poco aliento que le quedaba. Pero lo que terminó por destruirlo, fue observar como con cautela Widow elevaba su visor y descubría aquellos dorados ojos inmersos de maldad.

-Solo te dije eso para que no me siguieras, para que no estorbaras.

-N-No es cierto...

-Lo es. Así que...- redujo la distancia de nuevo, atajando su cintura -Cuéntaselo a tu pequeño corazoncito. Yo no siento nada por nadie, y jamás lo haré.

-Mientes.

-Ja... tan testaruda como siempre. Esa es la parte que más me gusta de ti.

-A-Aquí la única testadura eres tú- arrugó la frente y extendió sus manos hacia ella, intentando alejarla.

Widowmaker atrapó sus muñecas con facilidad y las estampó contra la pared -Pelea, Tracer.

La nombrada negó, aumentando su furia -No lo haré.

Apretó la mandíbula, impotente, para luego clavar las uñas en su piel -¡Te dije que pelearas!

-¡No lo haré!

Chocando los dientes, en un arranque la volteó, dejándola de frente contra la pared y empujó su cabeza contra esta, estrellándola de una estrepitosa manera -Lo harás- musitó sobre su oído, robando la pistola que se encontraba colgada en su cintura, y la posicionó contra su sien -Última oportunidad. O te defiendes, o mueres.

Lena entreabrió los labios contra aquel muro -E-Entonces moriré.

Las pupilas de su contrincante se dilataron, entre rabiosas y entusiasmadas. Rabiosas porque su pequeña mosca no se dignaba a obedecerla, y entusiasmadas porque le encantaba la idea de que diera la vida por ella... y solo por ella.

-Oh, Lena... no sabes lo que dices, ¿De verdad quieres qué te obligue a pelear?- murmuró, deslizando una de sus manos por su vientre, atrapándolo -¿Conoces mis métodos de tortura, cierto?

Tracer arrugó los dedos contra la pared al sentir como su tacto ascendía por encima de su traje -¿Métodos?- sonrió de lado, con la sangre navegando por su rostro -Yo creo que solo son excusas.

En consecuencia de sus astutas palabras, Widowmaker apoyó su voluptuoso cuerpo contra el suyo, acorralándola aún más -¿Qué estás diciendo? De verdad... has perdido el sentido.

Rió perdidamente, intentando no desmayarse debido al padecimiento que sentía -Tienes razón. Pero eso es tu culpa, cielito.

Frunció el ceño. Su presa no podía mostrarse más rebelde e inadecuada -Imbécile, te lo haré entender entonces.

Antes de que pudiese replicar, percibió como su otra mano empezaba a deslizarse por su espalda, hasta quedar atascada en su parte trasera. Sus ojos se abrieron, asustados.

-¿Sabes?- susurró, entreabriendo los labios y mordiendo su lóbulo -Hay algo mágico de tomarte a la fuerza...

-¿Q-Qué estás... ¡Espera!

Poco pudo detenerla. Widowmaker atajó el elástico de su pantalón y lo desprendió de su piel, dejándolo colgado de sus rodillas. Sus labios se prepararon para gritar, pero al sentir como su mano libre se deslizaba traviesa por su entrepierna, quedaron sellados.

-Te lo advertí- sentenció, asomando las yemas por la tela que cubría su intimidad y comenzando a frotarla -Vamos... defiéndete. ¿No querrás que te viole, verdad?

Lena cerró los ojos, y se aferró con más ímpetu del mural.

-No estás para nada preparada petite... el miedo te carcome, y si hago mi movimiento... te dolerá.

Las lágrimas escapaban de ella, sin intenciones de detenerse. La situación le resultaba tan agónica como increíble. Tenía que hacerla volver en sí. Widow le dejó esa tarea... sin embargo, nada parecía funcionar.

-¿Seguirás sin pelear, Tracer?- ronroneó contra su cuello, lamiéndolo en la acción -Bien, que así sea.

Sus pupilas se ampliaron al sentir como dos de sus dedos se escondían dentro de la tela, encontrando la entrada a su templo, y sin piedad alguna se sumían en él. Emanó un desgarrador grito al percibir aquel agudo dolor.

Tiene razón. El miedo me está paralizando... duele... duele mucho.

Escuchó casi con delay como la maquiavélica risa de su némesis retumbaba en sus oídos -Ah... esto es mejor de lo que pensé. Tan... estrecha- se adentró más profundo, provocando que sus rodillas flaquearan.

Widow atajó su abdomen y la volvió a posicionar contra la pared -No es momento de caerte, chérie. Estoy disfrutando de esto...

Otro inapropiado tacto comenzó a ascender por su vientre hasta atajar su pecho. Lo estrujó con fuerza, logrando que la heroína quedase suspendida. Ya nada tenía sentido. Su mente se encontraba en blanco.

Su contrincante seguía penetrándola sin compasión, respirando agitada sobre su piel. Podía observar como la espalda de Lena temblaba estrepitosamente, como si de esa manera pudiese evitar el dolor que la invadía.

Una cierta culpa empezó a embargarla, pero de inmediato la sosegó, ya que esta traía consigo un punzante dolor de cabeza que no tenía ganas de tolerar.

¿Por qué no se defiende? ¿Por qué?

-Pelea...- murmuró, mordiendo su cuello.

-N-No...

Profundizó la mordida, dejando un claro rastro de sangre en su piel -¡Pelea!

-¡No!

Enfurecida, la dio vuelta y liberó su intimidad, para luego atrapar su cuello y presionarlo bruscamente.

Tracer detalló su impotente mirada. Ya no sabía que le sucedía. No podía ver más allá de sus dorados ojos. Pero de lo que sí era consciente, es que su némesis realmente no quería actuar así. Estaba poseída... peligrosamente poseída.

-No pelearé, Widow- dijo, delineando una amable sonrisa, a pesar de tal situación.

Aquel dulce gesto, terminó por desorientarla.

La nombrada cerró su puño, frustrada, y lo redirigió contra su rostro, estampándole un fuerte puñetazo. La mejilla de Lena, ahora rojiza, se derrumbó a su costado.

-¡Vas a pelear, quieras o no!

Otro puñetazo le fue concebido, provocando que su semblante gire con rudeza hacia el lado contrario. La sangre emanaba a cántaros de su comisura, pero no tenía la más mínima intención de ceder.

-N-No...

-¡Pelea!- golpeó su mentón, elevándolo -¡No puedes hacerme esto!- lo sostuvo con sus largos dedos, para luego regalarle otro puñetazo en su cachete.

Tracer tosió la espesa sangre que se estaba acumulando en su boca, y ascendió su debilitada visión. Ya con un ojo hinchado, sus mejillas teñidas de un carmesí color, y el cuerpo temblante, le dedicó una confiada sonrisa -No lo haré.

Widowmaker quedó estupefacta en el lugar. No lograba entender como su presa podía aguantar tal padecimiento. No podía entender el porqué. Pero algo era seguro, su resistencia estaba despertando sensaciones extrañas en su interior.

Sus labios se entreabrieron, titubeantes -No te entiendo, yo soy tu enemiga...

Una vaga y perdida risa fue su respuesta... respuesta que solo terminó por desesperarla.

Aferró con más fuerza el agarre en el cuello de su ropa y estiró el brazo hacia atrás -Me enfrentarás, aunque tenga que obligarte- lo impulsó con fuerza hacia su ya, desangrado rostro y le estampó otro puñetazo.

-P-Pierdes tu tiempo.

-Pelea...

-No.

-¡Defiéndete!- continuó asaltándola, una y otra vez, de un lado a otro, provocando que su semblante bailara en diagonales direcciones.

-¡NO!

-¡PELEA, TRACER!- Golpeó su estómago, pero sus puñetazos empezaban a resonar más débiles en su cuerpo. Hecho que la heroína no pasó desapercibido -¡-P-Pelea!

Lena la siguió con la mirada, en cada golpe que cada. El rostro de su némesis se encontraba decaído, chocaba los dientes con furia y sus golpes iban perdiendo potencia.

-W-Widow...

Las manos de esta se estamparon a los costados de su cabeza. Tracer ascendió la vista y como pudo divisó como ciertas y pequeñas lágrimas se estaban asomando de sus ojos.

-Ya... detente- dijo, casi sin voz -Esto no tiene sentido, no pelearé.

Esta vez, sus manos decidieron atajar sus heridas mejillas -¿Por qué haces esto?

Su voz sonaba irreconocible. En ella se podía vislumbrar una mezcla de impotencia, tristeza e ira.

-P-Porque hice una promesa.

Widowmaker desvió la mirada, como si tuviese miedo de escuchar sus palabras -Las promesas no sirven en tiempos de guerra.

-La nuestra sí. Confío en ella.

-Promesas, ja... no sabes de lo que hablas.

Despiértame, petite.

Su pecho se apretó, quitándole el aire.

-¿Q-Qué?

Despiértame...

Volvió la vista hacia ella, dudosa. Esa voz igual a la suya propia, que apareció en sus pensamientos, devastó sus emociones. Aquella pequeña le estaba generando tantas cosas, y no entendía el por qué. No tenía sentido alguno.

¿Despiértame? ¿Que merde fue eso?

Su respiración estaba fallando. Su ritmo cardíaco también. Algo no andaba bien... pero algo era seguro, la persona frente a ella se encontraba en un estado aún peor.

El cuerpo de Tracer comenzó a perder fuerza, y se resbaló por la pared, pero las firmes manos de su contrincante la atraparon.

-Entonces... no pelearás.

-No.

-¿Tendré que matarte, así como si nada? ¿Qué hay de la diversión?

-No pienso dártela.

Sonrió de lado, casi con desesperanza -Me haces tan infeliz...

-L-Lo siento...- apenas pudo modular. Estaba a punto de colapsar, pero un rudo agarre la puso de pie de nuevo.

Se preparó para recibir una nueva bofetada, pero en vez de eso se encontró rodeada por un desesperado abrazo.

Abrió los ojos de par en par, sin llegar a entender del todo la situación. Lo único que podía percibir era la entrecortada respiración de Widowmaker sobre su cuello.

-¿W-Widow?

-Me desquicias. ¿Por qué me generas esto?

Lena sonrió para sí. La esperanza parecía no haberse perdido del todo -Porque me quieres.

-No...

-Lo haces y está bien, Widow. No es un pecado querer, es más... yo creo que el amor e-es... una salvación.

-¿Salvación?- repitió, riendo por lo bajo -No... El amor destruye más que el mismo odio, petite.

Aquellas desoladas palabras retumbaron en su ser. ¿Qué tan profundo era el padecimiento de la agente de Talon, para que llegase a creer tal mentira?

Sus ojos se drenaron de lágrimas. Pensó que ya no sería capaz de llorar, de tanto que lo hizo, pero estas se resbalaban con libertad por sus mejillas.

Widow las detalló, inexpresiva -Eres una idiota. Una fille tan idiota...- acercó el semblante al suyo, pasmándola -Tan idiota... que me dan ganas de besarte.

Pestañeó varias veces, aturdida, y antes de que pudiese llegar a interceptar su habla, esta fue sellada por sus carnosos labios, en un desesperado beso.

Algo estaba cambiando en su némesis, lo podía sentir en ese desaforado encuentro. Su lengua tratando de acoplarse con la suya, dándole el espacio necesario para que ella misma se moviera, era la prueba.

La letal asesina no le había dado opción antes, pero esta persona... estaba esperando ansiosa por su respuesta.

-Widow...- musitó, dentro de su cavidad, para luego en un inmenso esfuerzo, elevar su mano y acariciar su cabello, impulsándola más contra ella.

La azulada mujer emanó un grave jadeo en su interior, antes de que su tacto se descontrolara y terminara navegando por su espalda, descendiendo por esta.

-Petite... deja de manipularme- atinó a decir, atajando el costado de sus caderas y levantándola hacia ella. Lena entrelazó las piernas, ignorando el dolor en ellas, contra su voluptuoso trasero y se dejó llevar por sus caricias.

Si... ella está regresando...

Las yemas de Widowmaker trataron de infiltrarse dentro de su ropa, pero el acelerador, que aún emanaba chispas, no se lo permitía.

-Quítate esto...

-N-No puedo hacer eso.

-Lo destruiré.

-No puedo...

-Te lo estoy advirtiendo...- moduló, con una enfurecida tonada, mientras deslizaba la lengua por su mentón, hasta esconderla en la piel de su cuello.

-No, n-no entiendes... el acelerador es-

Su contrincante no la dejó terminar. En un impulsó la apretó más contra ella y la pared, y estiró el brazo hacia atrás.

Sus ojos se abrieron aterrorizados, al divisar que los de Widow todavía se encontraban guiados por la oscuridad.

-¡E-Espera!

-No dolerá, chérie- sonrió con una clara maldad y estiró sus dedos, dispuesta a demolerlo de un solo golpe.

-¡No lo hag-

Fue incapaz de terminar. En lugar de su voz, un escandaloso sonido se escuchó.

Temblante, derivó la mirada a su acelerador y se encontró con la mano de su némesis atravesándolo.

Este disparó unas chispas a su alrededor. Divisó como el color que lo caracterizaba se iba esfumando con lentitud. Su pecho se apretó al instante.

-No... ¿Qué has hecho?

En respuesta, arranco el acelerador de su pecho y lo arrojó al suelo. Lo detalló unos segundos, inexpresiva, para luego aplastarlo con el pie, destruyéndolo.

-Te dije que te lo quitaras. Ahora...- volvió la visión a ella -¿En qué estábamos?- deslizó las yemas por su torso, para luego abrir su ropa bruscamente, revelando la prenda que cubría sus pechos.

Sin embargo, Tracer ya no la escuchaba. Su mente estaba perdida en el acto que acababa de presenciar.

-No sabes... no tienes idea de lo que hiciste...

Widow detuvo su acción y ascendió una curiosa ceja -¿Tan indefensa te sientes sin él?

Negó de una perdida forma -Widowmaker... este si... es el adiós.

Aquella frase se clavó en su pecho como si de una bala se tratase -¿D-De qué hablas?

Lena penetró la visión en ella. Lo que vio en sus ojos terminó por horrorizarla -Eso. Ya no podremos... volver a encontrarnos.

Aquellas oraciones estaban creando un absoluto caos en su acomplejada mente.

Sus pupilas se ampliaron tanto que juró que iban a salir despedidas. En un arranque, atajó sus hombros -¡¿De qué merde estás hablando?!- apenas terminó su cuestión, quedó paralizada en el lugar.

Sus manos... juró por unos segundos que sus manos atravesaron el cuerpo de Tracer. Observó, perpleja, aquel acto, para luego volver la atención a sus ahora, desesperanzados ojos -Tracer... ¿Qué está pasando?

Esta última solo suspiró -¿De verdad no lo sabías?

-¿Saber qué?- Sus comisuras temblaban. Por alguna extraña razón, el miedo estaba invadiéndola.

-¿Acaso creías que el acelerador cronal solo servía para trasladarme a través del tiempo?

Apretó con más ímpetu sus hombros, perdiendo la paciencia -¿No es así?

Negó con la cabeza, soltando otro pesado suspiro -Mierda, nunca pensé que tendría que pasar por esta maldita experiencia de nuevo...

-¡Explícame que sucede!

Sus ojos se posicionaron en los desesperados de su némesis. Se alivió, ya que a pesar de que requirió tal evento, ella parecía estar volviendo en sí.

-Este dispositivo me mantenía anclada al presente, luv.

-¿H-Huh?

Elevó la mano hacia su rostro. Widowmaker, de reojo, divisó como su tacto comenzaba a desaparecer sobre su piel.

-¿Lo ves? Esto es lo que soy.

Trató de rozar sus dedos, pero solo los atravesó -¿Q-Qué te está pasando?

-Hace mucho tiempo... hubo un accidente. Yo era una de las mejores pilotos de la historia...- elevó la visión, con nostalgia -Por eso Overwatch quiso reclutarme para hacer la prueba de un nuevo prototipo, una nave teletransportadora. Se llamaba el Sliptream.

-Slip...tream...

Aquel nombre le resultaba peligrosamente familiar.

-Pero la prueba falló, y yo... quedé perdida en el tiempo. Me dieron por muerta.

Su contrincante era incapaz de modular palabra alguna. Su mente le estaba haciendo entender de a poco la gravedad de su acto. Y eso solo provocaba que la sensatez la abandonase.

-Aparecía y desaparecía, a veces por días, a veces por meses... como sea, no podía mantenerme en el flujo del tiempo, en el presente. Era un caso perdido. No recuerdo mucho de ese tiempo realmente... Construyeron este aparato para mi. Resultó ser mi salvación.

-¿Estás diciendo que esa cosa te mantenía en el presente y que yo...-

-La destruiste, sí. Ahora nada me puede mantener aquí- Sus piernas empezaban a dejar de divisarse, desapareciendo por momentos.

Widow ahogó un grito. Todo estaba volviendo a ella. Lena... sus recuerdos, el terror de perderla, la inyección que se concedió a sí misma con tal de protegerla.

-L-Lena...

Tracer penetró la vista en sus ahora, mortificados ojos. Sonrió para sí, al notar que por fin estaba regresando -Me alegro, al menos... podré ver tu verdadero yo antes de desaparecer.

Widowmaker detalló su estado, tan lastimado como era posible, para luego bajar la mirada y contemplar lo que quedaba del acelerador en el suelo.

-No...

-Escucha, no me queda mucho tiempo. Por favor, no vuelvas a la corpor-

-¡NO!

Su desgarrador grito la tomó por sorpresa, no obstante, su acción, la cual no fue otra que agacharse rápidamente y empezar a recoger los pedazos de lo que quedaba de su artefacto, la dejó sin habla.

-¡Tiene que haber una forma!- tanteó con sus manos el pavimento, buscando cada parte de su acelerador.

Lena la contempló desde lo alto, entristecida -Widow... ya basta.

-No. Encontraré una forma... yo... soy responsable de esto.

-Ya no tiene importancia.

-¡La tiene para mí!- se puso de pie, enfrentándola y con las destruidas partes en sus manos -¿Quién lo construyó?

-Te dije que no tiene impor-

-¿QUIÉN LO HIZO?

Se sobresaltó ante su imponente rabia -Winston.

-Entonces el simio puede arreglarlo...

Derivó la vista al suelo, dudosa -No lo sé. Está demasiado destruido, pero aunque milagrosamente pueda hacerlo, no se sabe cuándo ni dónde yo apareceré de nuevo... siquiera sé si será como la última vez, ya que...-

-¿Puede?- repitió, haciendo caso omiso a su negación. Llevó una mano a su mejilla y la acarició. Pero ya no lograba sentirla, esta estaba desapareciendo, junto con su cuerpo y su propia cordura.

-Quizás sí. Sabes dónde encontrarlo, has atacado su cuartel tantas veces que perdí la cuenta.

Sonrió de soslayo, tratando de reprimir las lágrimas -Perdóname... yo...

Una suave caricia en su cabeza fue su contestación. Tracer no se dignaba a borrar su amable sonrisa, la cual solo la enloquecía más.

-No dejes que te hagan nada- musitó, percibiendo como de a poco, se sentía desvanecer junto con el aire -Ya has pasado por mucho... no quiero que...- Sus palabras fueron interrumpidas por una extraña, desagradable y conocida sensación que comenzó a drenarla. Sus moléculas se estaban uniendo con el flujo del tiempo. Su cabeza giraba sin parar, en un perturbador mareo.

-¿Lena?- atrapó su rostro -¡Lena!- sus manos se fusionaron con su piel, alertándola.

-No queda mucho, voy a d-desaparecer.

-¡Espera! ¡Tiene que haber algo que yo pueda hacer!

Se encontraba tan asombrada por su inesperada y exasperada actitud. Nunca pensó ver a su adversaria al borde del colapso, y no quería verla así. Lo que menos deseaba era su infelicidad.

-Lo hay- atinó a decir finalmente, aproximando su rostro hacia ella y rozando sus labios -Vive, Widow.

Suspendida, parpadeó varias veces, y finalmente el llanto que tenía atragantado, subió por su garganta y se escapó -N-No...

-Vive como tú quieras.

-¿Pero qué... dices?

-Por favor...- unió sus labios con los suyos -Hazlo por mí.

El cálido tacto sobre su boca se disipó al instante. Ya no podía sentirla, ya no podía siquiera oler su afrodisíaco aroma.

Deslizó la visión desde sus pies, que ya casi ni hacían acto de presencia, hasta sus ojos, los cuales ya tampoco podía vislumbrar en su totalidad. Solo era una imagen borrosa... una dolorosa imagen.

Tracer le dedicó una amarga sonrisa, estremeciéndola -Te quiero, Widow.

-Lena...- estiró su brazo hacia ella, pero solo la atravesó -Lena... ¡Lena!

Trato de abrazarse a su cuerpo, pero lo único que consiguió fue estampar las manos contra la pared. Sus ojos se desorientaron buscándola, pero ella ya no se encontraba. Como si de un fantasma se tratara, se había desvanecido.

Con la mente en blanco, la mirada perdida y su ser inmovilizado, quedó estática en el lugar. Lena había desaparecido y todo era su culpa.

Mi maldita culpa...

Derrumbó la cabeza, detallando como sus queridas lágrimas caían al vacío -¿P-Por qué?- Apretó los párpados con fuerza, y golpeó la pared con tal violencia, que la destruyó -Lena... ¡LENA!


¡Capitulo 11 entregado! Si, tardé. Mil perdooones, se me complicaron los tiempitos. Voy a tratar de actualizar más rápido para la próxima.

¡Espero que lo hayan disfrutado! ¡Drama, drama y más drama! ¿Pero qué sería esta historia sin eso? ¡Nos vemos en el próximo, gente linda!

Nacht-Reader: ¡Gracias por leer! Me alegro que te haya gustado! Y no te preocupes, no voy a abandonarlo, puedo tardar, pero abandonarlo jamás jajaj. Vos también ponete las pilas y retomá el tuyo! ;) Te leo en el próximo, besos!

sisa13: ¡Gracias por leer! Que bueno que te haya gustado :) y me alegra que pueda hacerte sentir emoción al publicar. Sé lo que se siente, me pasa al ver las publicaciones de los fics que estoy leyendo. Te leo en el próximo, besos!

nekkosixx: ¡Gracias por leer! que bueno que te siga gustando! y gracias por el apoyo :) Te leo en el próximo, besos!

plagahood: ¡Gracias por leer! Genial que te siga gustando! Y sí, una buena historia tiene que llevar un ritmo lento para mi también, ese que te hace desear leer cada vez más! Te leo en el próximo, amigo, besos!

Disarmed96: ¡Gracias por leer! Y que bueno que te guste tanto! Perdón por tardar! se me complicó un poquito ser regular jajaj Espero que te siga gustando y te leo en el próximo, besos!

Luna del Desierto: ¡Gracias por leer! Y el drama sigue siendo cada vez mas severo, pero como vos bien dijiste, acá estoy yo para encaminarlo :) Te leo en próximo, entonces, besos!

Izsarmit: ¡Gracias por leer! Tengo que admitir que un poco analizo sus personalidades para predecir como actuarían en tal y tal situación, pero la mayoría del tiempo me sale natural, no sé, quizás es porque amo este ship con toda mi alma :) tanto, que es como si me fusionara con ellas (boé, la exagerada jajaj) Pero me alegra que puedas sentirlo de esa forma! ¡Ah! Respecto al apellido de Amélie, sí, estoy enterada (sigo viciosamente cada cosita que sale del juego) Todavía no lo voy a revelar, pero gracias por recordármelo! estoy reservándolo para más adelante :) Espero que te haya gustado este capítulo, y te leo en el próximo, besos!