Wola, vengo a ustedes con este fic, porque adoro al fantasma de la opera y esta idea se me vino a la cabeza, espero que les guste.

Cáp. 11 ¡Adiós! ¿Para siempre?

- Ya me acorde, me acorde de todo, de Erik, de cuando era una niña y estaba con él, cuando me abandono, cuando me reencontré con él, y cuando… cuando me engaño con Christine… No, no es posible, ahí son tantos recuerdos que ya me duele la cabeza

Entonces, Rubí salió de la carpa con el dibujo en la mano, a tratar de reflexionar todo lo que acababa de recordar, sin duda, estaba muy confundida, pues no sabía que hacer. Por un lado, podría decir que ya recordaba a Erik, que al fin tenía todas sus memorias completas, pero, eso provocaría que Erik se enterara y quisiera hablar con ella, y Rubí no se sentía preparaba para hablar acerca de lo que paso el día que olvido a Erik. Pero por otro lado, podría fingir que aún no recordaba nada, pero, viviría ella sola en esa mentira, ¿y qué hará si algún día Erik regresa?, como fingiría frente a él que no lo recordaba, simplemente eso era algo imposible.

- ¿Qué haré? No lo se, ¿Qué haré? ¿Qué haré? ¿Qué haré? ¿Qué haré? ¿Qué haré? ¿Qué haré? NO LO SE, Ahhhhh, ya me duele la cabeza otra vez, supongo que lo mejor sería decir la verdad, acerca de que ya recuerdo todo y… afrontar lo que pase de aquí en adelante, total… aún cuando Erik se enterara de la verdad solo tendría tres días para venir a verme, ya que después de esos tres días nuevamente los gitanos nos tenemos que ir, para volver hasta quien sabe cuando. Si, eso haré

Día 1

Ya era bien conocido por todos los gitanos acerca de que Rubí al fin se acordaba de todo, sus padres no podían estar más felices, así como también Laura estaba muy feliz por su amiga, y como Laura lo sabía, fue cuestión de minutos para que Raoul también ya lo supiera. Sin duda ese era un buen momento para todos, bueno, casi todos, ya que Rubí aún seguía preocupada por lo que pudiera pasar en caso de Erik se enterara o no de la verdad, y esto era lo que Rubí pensaba.

"Si se entera, él vendrá y querrá hablar acerca de lo que paso con Christine, y la verdad vuelvo a insistir, no me siento preparada para afrontar lo que me tenga que decir, pero, si no se entera él no vendrá, y me iré de Paris sin verlo hasta no se cuando, tal vez ya nunca lo vuelva a ver, y no podría volver a perderlo después de haberlo esperado por tantos años. Por Dios. ¡Como odio amarte Erik!"

Pero Rubí fingía que estaba "muy" feliz por recuperar sus memorias, aunque había algunas personas que se preguntaban si realmente esa felicidad era sincera o era fingida, como su padre, Laura y Raoul, pues durante todo el día, si alguien se atrevía a tan siquiera querer mencionar a Erik, Rubí inmediatamente cambiaba el tema y lo evadía a toda costa. Y para comprobarlo, todos intentaron sacarle algo de la verdad a Rubí, estos fueron algunos de los intentos…

Primer intento…

- Hija…

- ¿Si papá?

- ¿Puedo preguntarte algo?

- Por supuesto ¿de qué se trata?

- Pues… veras, tú dijiste que te acordaba de todo ¿no?

- Si, así es – esto ya no le gustaba a Rubí

- Entonces, me imagino que te acordaras a la perfección de quien es Erik ¿o me equivoco?

- Mhm, no, no te equivocas – ahora Rubí tenía miedo

- Bien, eso quiere decir que te gustaría ir a verlo ¿no es así? – y entonces el señor Carlos empezó a jalar a Rubí del brazo con intenciones de llevarla al teatro, sin embargo…

- Eh, sabes papá, ahora no tengo ganas

- ¡Oh!, claro que tienes ven vamos…

- ¡No! Es que olvide… olvide… ensayar mi baile de flamenco, adiós – y se escapo de su padre

"¿Ensayar?, pero si hoy no me toca bailar, ahí Rubí eres una tonta" pensó Rubí.

Segundo intento…

- Rubí…

- ¿Si Laura?

- Oye, ¿sabes una cosa?, estoy muy feliz por que ya puedas recordar todo

- ¿En serio?

- Si, en serio

- Pues…. Gracias Laura

- Es más, estoy tan feliz por ti, que no creo que sea correcto que yo sea la única feliz por esto

- ¿A qué te refieres? - otra vez sintió miedo

- Vamos al teatro a contárselo también a Erik ¿si? – ahora Rubí sentía pánico y como su padre, hace poco, Laura también la empezó a jalar del brazo

- ¡No, Laura!

- ¿Por qué no?, anda yo se que quieres ir

- No, es que… tengo que… tengo que ir a… lavar la ropa, adiós– y otra vez se salvo de ver a Erik

"¿Lavar la ropa?, pero si eso le toca a mi mamá" pensó Rubí

Tercer intento…

- Hola Rubí

- Hola Raoul, que milagro

- Si, hace tanto que no nos vemos ¿verdad?

- Si, y… ¿cómo has estado?

- Yo bien, gracias ¿y tú?, Laura me contó que ya recuerdas todo

- Si, así es, gracias a Dios ya recuerdo todo

- Me alegro por ti, bueno yo venía a proponerte algo

- ¿Qué cosa? – como se trataba de Raoul, Rubí no pensó en la posibilidad de que él propusiera ver a Erik

- ¿Por qué no vamos a comentarles esta nueva noticia a Madame Giry, a Meg y de una vez… a Erik? Ven vamos – dijo Raoul muy rápido sin dejar que Rubí respondiera y para empezarla a jalar del brazo

- ¿QUÉ? NO Espera Raoul, espera

- ¿Qué pasa?

- No puedo ir al teatro

- ¿Y por qué no?

"Por que quiero evitar a Erik, por eso" pensó Rubí

- Porque… porque… tengo que ir a… darle de comer a mi gato, bueno adiós – y nuevamente se salvo

"¿Darle a comer a mi gato? De donde demonios saque eso, ni siquiera tengo un gato, ahora que lo pienso, Erik si tiene uno, tiene una gata de nombre Ayesha Ahhhhhhhhh otra vez pensando en Erik, esto es demasiado" pensó Rubí.

Día 2

Como ninguno de los tres intentos tuvo éxito en que Rubí quisiera ver a Erik, su padre, Raoul y Laura la dejarían en paz, pero, eso no significaba que iba dejar ya el tema, especialmente Laura, quien era la que estaba más convencida de que Erik merecía saber la verdad, pero no tenía modo de localizarlo, pero entonces, se le ocurrió la idea de que tal vez si iba al teatro y le contaba a alguien acerca de la recuperación de Rubí lo suficientemente alto y fuerte tal vez Erik se enteraría, pues una vez Rubí le comento que todo lo que sucede dentro del teatro llega a oídos de Erik, así que fue a hacer el intento, y para su buena suerte se encontró con Raoul adentro.

- ¡Raoul! ¿Qué haces por aquí?

- ¿Laura?, yo, vine a buscar a Madame Giry, pero ¿tú qué haces aquí?

- Vine con al esperanza de que tal vez si hablo con alguien aquí adentro acerca de la recuperación de Rubí, tal vez Erik se enteraría y la iría a ver

- Yo tuve la misma idea, por eso busco a Madame Giry o por lo menos a su hija Meg

- Si, y así aprovechas y me las presento, que Rubí me cuenta maravillas de ellas, pero aún no las conozco

- Claro, ven por aquí

Después de estarlas buscando por unos cinco minutos, al fin dieron con ellas, para su buena suerte estaban las dos juntas, así la platica sería más fácil.

- Buenas tardes Madame Giry – saludo Raoul

- Buenas tardes vizconde

- Buenas tardes Meg

- Buenas tardes – contesta la menor

- ¿A qué se debe su visita? – pregunta Madame Giry

- En primera, para presentarles a una amiga de Rubí y mía, ella es Laura

- Hola, mucho gusto

- Mucho gusto – respondieron las dos Giry

- Y en segunda – decía Raoul - para decirles acerca de la mejoría de Rubí

- ¿Ya esta bien? – preguntó Meg emocionada.

Y nadie se dio cuenta de que esta conversación empezó a ser escuchada por Erik, desde las sombras.

- Si, ya recuerda todo – dijo Laura

- Hasta… - decía Meg, antes de ver a ambos lados y decir en un susurro - ¿al Fantasma de la Ópera?

Pero aunque esto se dijo en un susurro, fue claramente escuchado por Erik, quien se emociono por tan solo escuchar el nombre de Rubí, y ahora más al saber que tal vez ya lo recuerda bien.

- Si, ya también recuerda a Erik – dijo Laura

- ¿Y por qué Rubí no ha venido a verlo?

- Porque… - decía Laura – porque…

- Ese "porque…" no me gusta – dijo Meg - ¿qué sucede?

- Lo que pasa, es que ella no quiere verlo – finalizó Raoul y antes estas palabras, las dos Girys se asombraron, y Erik también se sorprendió y se puso triste

- Pero ¿por qué? – preguntó Meg

- No lo sabemos, simplemente, se niega – respondió Laura

- Pero que extraño – menciono Meg

- ¿Creen que el Erik sepa la razón? – preguntó Madame Giry

- La verdad, no lo sabemos – dijo Raoul, y eso fue lo último que escucho Erik.

Porque creyó ya haber escuchado suficiente, así que con la cabeza gacha se regreso a su morada, pensando una y otra vez en Rubí, y en que sin importar lo que dijera o hiciera, ella nunca lo iba a perdonar, y eso le dolía como nada que lo hubiese lastimado antes, cualquier otra clase de dolor era insignificante ante todo lo que ahora sentía, era como… como si fuera una pesadilla de la que nunca iba a despertar, como si tan solo fuera algo que se pusiera arreglar el día de mañana, pero ese mañana… nunca llegaba.

Día 3 Último día

Ya todo el campamento gitano estaba totalmente listo para partir de Paris, solo estaban esperando al atardecer para poder partir, sino fuera por los grandes carros con los gitanos en su interior, nadie sabría que ahí fue su campamento, pues hace tan pocas horas hacía mucho ruido al llamar la atención para que la gente fuera a su feria, y ahora era un gran silencio lo que se escuchaba. Eso si, no todos los gitanos estaban totalmente ahí, ya que un par de jovencitas estaban desaparecidas, una que era Laura, estaba en la mansión de Raoul para que, según ellos, platicaran por última vez antes de que tal vez nunca más se vuelvan a ver, y la otra joven extraviada era Rubí quien se fue a caminar un largo rato pensando en Erik, y más cada vez que veía el teatro y no podía evitar que algunas lágrimas se le escaparan, pues también era muy probable que nunca mas vuelva a saber nada de Erik.

- Tantos años espere para volverlo a ver, y ahora tal vez, nunca más lo vuelva a ver, esto es una pesadilla – decía para si

Pocas horas después, ya estaba cayendo la tarde, y pronto sería el atardecer y eso significa que pronto Rubí se iría, pues el señor Carlos decidió que a la puesta del sol todos se iría, y eso era bien sabido por Erik, quien aún no sabía que hacer, y el tiempo se le acababa y si no hacía algo, Rubí se iría ya no habría vuelta atrás.

- No se que hacer, no se que hacer ¡NO SE QUE HACER! – gritaba Erik

Al atardecer

- Bueno, es hora de irse, ¡vámonos! – ordenó el señor Carlos

Y todos los carros empezaron a irse, y Rubí trataba de no mirar hacía atrás, pues sería algo muy doloroso y no podría irse sin importar nada, si volteaba iría a buscar a Erik y lo perdonaría y eso, eso no se lo podía permitir ella misma, tenía que ser fuerte y tratar de lidiar con esta situación lo más fuertemente posible, y poco a poco los gitanos se iban alejando mientras que una sombra en lo más alto del teatro de Opera los veía partir…

Notas de la Autora: ¿Qué tal? Ya volví, tarde, pero volví ¿no? Jeje, en fin ¿qué opinan? ¿Acaso Erik no hará nada y dejara que Rubí se vaya? ¿Y qué pasara con Raoul y Laura? ¿Y con la descerebrada de Christine? No se lo vayan a perder por nada del mundo en el siguiente capitulo, que además ya será el último, así que ya saben, nos veremos ¡Adiós!