Capitulo 11- Una celebraciónmajestuosaen Lakewood

El 1 de enero de 1897, la familia Ardlay celebro el nonagésimo cumpleaños de William Ardlay junto con los miembros de la familia, amigos y compañeros de trabajo del área y de lejos. Sus amados hijos Henry, Janette y Cora organizaron la celebración la cual se festejo por una semana en la mansión de Lakewood. William Ardlay estaba siendo honrado por su vida y sus logros a través de los años. Todos los miembros de la familia estaban presentes durante toda la ocasión. Mientras las fiestas duraron, la mansión se lleno de mucho amor y respeto.

La mansión de Lakewood fue bellamente decorada con arreglos y centros de mesa de flores frescas, se utilizo lo más fino de la porcelana, utensilios de plata y cristal. Bandas musicales y cantantes en vivo mantuvieron el buen ambiente, muchas actividades como juegos de cartas, trucos mágicos, y bailes estuvieron disponibles a toda hora. El desayuno y el almuerzo fueron servidos en la sala de sol, cual fue elegantemente decorada y diseñada para atender cómodamente a todo los invitados. Cena de tres platillos fueron elaborados para cada noche en el gran comedor. Este fue un evento donde los Ardlay, los McDonnell, y los Elroy les demostraron a todos los presentes tan solo un poco hasta qué medidas su dinero pudo complacerlos.

A pesar de que el Sr. William Ardlay, el jefe de la familia, ahora estaba mayor y febril, no le quito a él la alegría que sentía de tener a toda su familia reunida junto con queridos amigos y colegas que se aventuraron con él para construir su gran imperio. Toda la familia fue presentada formalmente a todos los invitados. Los primeros que fueron escoltados e introducidos fueron su amado hijo Henry Ardlay (64), con su esposa Priscilla (54), junto con su hija Rosemary (27), y su hijo William Albert (9). El marido de Rosemary, el Capitán Vincent Brown (33) fue mencionado a pesar de que se encontraba ausente por su labor. Luego fueron introducidos Janette (60), con su esposo Theodore McDonnell (62), junto con su hija Janice (32) su esposo Joseph Cornwell (34) y su hijo Alistair "Stear" (1 año 8 meses) y por último, la muy amada de William, Cora (53) con su esposo Brian Elroy (56) junto con su hijo Nicholas Colin Muir (36), su esposa Viola (34) junto con su hija Celeste (16) y sus otros tres hermanos. Junto con ellos, los últimos miembros de la familia que fueron introducidos a los huéspedes fueron la hija de Cora, Beatrice (34) con su esposo Charles Hamilton (42), acompañados de su hija Sarah (16).

Roger estaba presente en la sala principal, donde se introdujo la familia. Llevaba un traje bien elegante y estaba impecablemente vestido para la ocasión. Lo rodeaba un ambiente brillante durante la introducción de la familia, y a la distancia, tanto Celeste como Roger, se encontraron al instante con una mirada. Celeste se veía impresionantemente bella. Ella llevaba el cabello suelto con una corona de seda adornada con rosas, petunias y florecitas blancas. Celeste vestía con un hermoso vestido de corsé de seda amarilla clara y con encaje, el vestido formaba sus hermosas curvas. El momento llego en que Celeste y Roger al fin se saludaron, pero no a solas, por su puesto. La prima Sarah Hamilton fue asignada como escolta de Celeste durante todo el evento. Desafortunadamente, Celeste no fue la única mujer con ojos para con Roger.

Los hombres de la familia se sintieron atraídos por los temas habituales de negocios, deportes y pasatiempos, mientras que las mujeres rápidamente se encontraron compartiendo sus rutinas diarias de los deberes de esposa y de madre, junto con sus muchas aficiones. Los miembros de la familia se llevaron bien después de varios años de no estar juntos como familia.

Se encontraban Rosemary junto con su tía Beatrice, eran muy cercanas emocionalmente y había compartido correspondencia durante muchos años. Ellas se tenían confianza y se querían como si fueran hermanas. Durante la festividad, Rosemary fue capaz de confiarle su más preciado secreto- su gran amor imposible desde su juventud, el amor por el administrador de la familia, George Johnson, que tenía seis años mayor que ella. Rosemary estaba encariñada con su marido, el capitán, pero él siempre estaba lejos. La distancia física entre ellos no permitió que el matrimonio se consumara hasta después del regreso de sus deberes navales en el año 1895. El Capitán Brown pronto volvió a salir al mar dejando a Rosemary sola otra vez hasta la fecha de regreso el 25 de enero de 1896. Durante la ausencia del capitán, Rosemary encontró en George Johnson más que a un muy querido amigo y compañero. Rosemary escribió un diario de todos sus sentimientos y acontecimientos relacionados con su vida junto a George, antes y después de casarse con el capitán Brown. Este diario fue compartido con su querida tía Beatrice durante la festividad en Lakewood. Beatrice nunca habló sobre el contenido del diario de Rosemary con nadie, ni siquiera con su propio marido Charles. No hasta después de la muerte de Rosemary en 1902 cuando su secreto después fue revelado.

"Querido Diario,

Escribohoypara ponermispensamientosaquíuna vez más.George, mi queridoamigo yquerido compañerome ha hechosonreírcon susgestos gentiles ysusuave cariciasobre mi rostromientras estabaen la cama enferma. Siyo fueramás saludable, y sisólo fuera másvalienteparaenfrentar missentimientosydecirle ami padreHenry como me siento, yo sería la mujer máscompleta del mundo. George meha escritola respuestamás dulcea mi cartadondele pido queme visitecon más frecuencia.Estoy descubriendo que es casi imposiblesoportarla tristezaque llevo dentro, elno poder estar con el hombre que he amado desde tanto tiempo.Cuando entró enmi habitación yextendió su manoa la míafue entoncescuando ya nopude contener missentimientos porGeorge. Le dijelo mucho que lohe amadoy por cuánto tiempo, pero para mi sorpresa,elno me respondióde la misma manera, todo lo que él podía hacerfuetomar mi manoy tiernamenterozar misdedos al notársele dolor en sus ojos.Fue entoncescuando hablóy dijolaspalabras que mepersiguen dolorosamente. 'Señorita Ardlay, yo nosoy dignode tu amor,otucompasión,no soy más queun simplefielempleado de tupadre y tu abuelo. Debes guardar tu corazónparaun caballeroquete pueda amar como tú te merecesser amada.' Fue entoncesque micorazón se rompióen pedazosmientras desesperadamente llorabalágrimas deagridulces recuerdosdenuestros encuentrosamistosos.Yo tenía queser fuertepara mispadres y nopensar enmi descompuesto corazón ya que misalud también estaba descompuesta.

Rosemary"

Mientras que Beatrice leía el diario de Rosemary sus ojos se llenaron de lágrimas. El saber lo triste que ha sido la vida de su querida Rosemary, una chica enfermiza con el corazón roto a quien no se le devolvía esos mismos sentimientos que ella sentía hacía George, a Beatrice la hacía sentirse impotente.

Al Beatrice y Rosemary compartir sus momentos de revelaciones, en un área diferente de la mansión Celeste y Roger se reunieron alrededor de los jardines de Lakewood en compañía de la prima Sarah. Celeste y Sarah llegaron a ser cordiales a través de los años, a pesar de los numerosos encuentros negativos como huéspedes de la abuela Cora para las vacaciones de verano. Sarah lograba mandar sobre Celeste para conseguir hacer sus travesuras. Por ejemplo, Sarah había planeado un juego donde las chicas tendrían que hacer una carrera desde la habitación al final del pasillo para luego saltar sobre un jarrón antiguo que Sarah había colocado en el suelo. Por desgracia, el jarrón se rompió y Sarah tranquilamente puso toda la culpa sobre Celeste. Cora rápidamente se enteró que Celeste fue corregida por algo que no hizo del todo y luego Cora enfrentó a Sarah y la castigo por sus obras.

De vuelta en el jardín, Sarah inmediatamente podía sentirse muy atraída por Roger, no sólo por sus atributos, su masculinidad y su encanto, pero sobre todo porque su atención estaba dirigida hacia Celeste. Sarah no podía tolerar el hecho de que ella no era el centro de atención y comenzó a inquietarse. Es allí donde todo empezó, Roger se convirtió en una obsesión para Sarah.

En el jardín, Sarah trató de obtener la atención de Roger como pudo y tan deliberadamente. Trató de gobernar sobre la conversación entre Celeste y Roger y excesivamente tomando el control de la conversación hacia temas de interés para Roger. Sarah era sociable, inteligente y directa, esto hacia que ella se viera segura de sí misma y atractiva al sexo opuesto. A pesar de encontrar a Sarah atractiva y encantadora, la distracción que había causado en Roger no era suficiente para apoderarse de él. Celeste era la joven con quien él se había enamorado, y a Roger se le hacía casi imposible creer que el momento de estar cerca de Celeste había llegado.

Tan pronto como Celeste y Roger fueron capaces de hablar sin más interrupciones, Roger tomó la mano de Celeste y tiernamente la acarició. Del bolsillo interior de su traje, sacó su respuesta a la carta de Celeste enviada previamente. Celeste escondió la carta dentro de su bolso mientras sacaba un pañuelo perfumado que llevaba sus iniciales a cambio de la carta. Cuando Sarah se volvió hacia ellos, la pareja ya había reanudado la distancia física esperada de ellos. Roger estaba tan emocionado de finalmente entregar su carta de respuesta a Celeste. Todo su corazón colgaba de las palabras escritas en esa carta. Roger reconocía que tenía que ser paciente, él llevó consigo el pañuelo que la hermosa Celeste le había dado a él y se lo llevaba como un tesoro donde quiera que fuera.

Mientras tanto, en otras áreas, los niños fueron entretenidos con una pequeña exhibición de animales exóticos vivos junto con los animales momificados. Un cachorro león africano, un chimpancé, un mono capuchino vestido como un pequeño capitán, un pájaro tucán, una guacamaya roja, y los pequeños pájaros cantores en jaulas estaban entre la visualización en vivo. Los animales momificados eran el mapache, la mofeta, la ardilla, el conejo silvestre, el águila calva y el cerdo de tierra. El jovencito Albert Ardlay se maravillo con la gran variedad de animales traído al evento ya que esto sólo alimento aun más la curiosidad y el amor que sentía por la naturaleza silvestre. Albert estaba muy cerca de su pequeño primo Stear y quería mostrarle las jaulas de los animales, pero debido a su edad, Stear no podía apreciar el acontecimiento glorioso que se había convertido para Albert. "Un día, cuando yo sea grandevoy a estar rodeado de todasestas hermosascriaturas.Voy aser un médicopara los animales."Albert le dijosu pequeñoprimoStear que estaba sostenidoporsuinstitutriz.

Al otro extremo de la mansión, William Ardlay, el jefe de la familia, había revisado y finalizado su testamento. El administrador de la familia, George Johnson, llamo a los miembros de la familia Ardlay al estudio a escuchar los deseos, órdenes y posiciones que el Sr. Ardlay asigno. Allí se sentó junto a la chimenea en su silla de cuero cubierto con una frazada, aun en su viejez y fragilidad, el Sr. William Ardlay mostraba excelencia. Le entregó el testamento a su hijo Henry para que lo leyera en voz alta para que todos presente escucharan:

"Yo,WilliamArdlay, al presente ordeno a mi únicohijo varóncomobenefactor, William HenryArdlay, a de heredartodosmis negociosen este paísy en el extranjero. Lamansión deLakewood permanecerá siendo deHenryy delos descendientes desus hijos.
A partir del 4enerode 1897,el día de minacimiento,todos mis hijosrecibiránpartes iguales demis ahorrosy las gananciasde misnegocios hastael momento que Henryse haga a cargo delasempresas.Todas las propiedadesfísicasde este paísy en el extranjerosedividirán entres,osimplemente se venderán pararepartiruna cantidadmonetaria, el cual cause menormotivode desacuerdo entremis hijos.Hecreado un fondo fiduciariopara la educación detodos loshijos de mis hijosy sus futuros descendientes.Cora, siendo la más joven, se encargaráde supervisarla educacióne instrucción de tales en las normas dela alta sociedadpara mantenerel orden dela familiay su nivelentre los más altosde la sociedad.SiCorafallecieraantes de sutiempo, laobligación recaerásobre Janette. SiHenry llegara sobrevírele a Janette, él entoncesestará a cargode nuestros futurosdescendientes.Por último, yo, WilliamArdlay, mando a permanecer, luego después de mi muerte, a nuestro fielhombre de confianza, al Sr. GeorgeJohnson como el administrador, con un ingreso que incluirá unaumento anual. Cuando el Sr.Johnsonalcance laedad de jubilación, elha depermanecerviviendo enLakewoodcon su familia, a menos que deseeno seguir tal dicha posición con esta familia. Sitodos mis hijoshan de fallecer, el administrador, GeorgeJohnsony Socios,se encargaran de ejecutanmis órdenescomo se indicaen mi testamento."

Todo ojo estuvo puesto en Henry mientras él se encargaba de leer el testamento. Todos presente se mantuvieron callados y solemnes al llenarse el cuarto de tristeza. Pues, la lectura del testamento era la evidencia de la futura muerte del Sr. William Ardlay.


Gracias a los lectores de esta historieta es un gran placer recibir sus comentarios y sus mensajes.

Le sujiero a todo aquel (miembro de fanfiction) que sigue leyendo la historia que selecciones "follow story" para recibir avisos por correo electronico dejandoles saber que un nuevo capitulo ha sido sometido.

Cariños,

F.L. Rowe

A continuacion- Una sorpresa dentro de otra sorpresa