Luego de la escena que ambos crearon, cuando se confirmó que Haruna y Kogure eran novios, ambos se levantaron y estuvieron separados toda la noche. ¿Con qué cara mirarían al otro? Pasaron las horas y ni Endo ni Kazemaru podían quedarse con la incertidumbre de qué demonios había sido ese beso. ¿Fue simple locura y euforia? ¿Fue con el corazón? ¿Un impulso? ¿Una penitencia? ¿Producto de sus imaginaciones? Tantas preguntas los inundaban, que ambos estaban decididos a preguntarle al otro el motivo de eso. Como si todo eso estuviese planeado desde un principio, ambos se toparon en la puerta de la casa, en eso que ya había acabado la fiesta, y sincronizadamente dijeron:
-Explícame por favor que se supone que tengo que pensar de lo que hiciste hace unas horas, Endo/Kazemaru.- De verdad eran el uno para el otro. El de banda tomó la palabra:
-Te lo diré si me acompañas camino a casa.-
-Hecho.- El castaño se dispuso a llamar a los que residían en su casa, debido a que vivían en otros lugares de Japón y requerían de un lugar donde quedarse a dormir:
-¡Tachimukai, Kogure, Fubuki, Tsunami! ¡Es hora de irse a casa!-
Ahí solo aparecieron el primero y el último, pero ninguno quería seguir esperando a los demás, por lo que partieron a casa. En el camino, cada chico se fue con el que estaba destinado a quedarse (*-*) es decir, El peli-azulino con el castaño, y ya saben quienes restan. Mantenían con sus respectivas parejas y aun-no-parejas-pero-que-pronto-lo-serán-o-deberían-de-serlo-para-alegrarle-la-vida-a-las-fujoshis-y-amantes-del-yaoi-protagonizado-por-estas-parejas (Rompo ilusiones muy fácilmente ewe) una charla para nada coherente. Todo servía para conversar, por más estúpido que fuese; lo que importaba, era que estaban con quienes amaban tanto.
-¿Estás seguro que en casa no te dirán nada por llegar tarde?-preguntó Endo, un tanto preocupado, y olvidando por completo la verdadera razón por la cual estaban ambos yéndose a casa del primero.
-Pero si solo estaré unos momentos contigo, ¿Qué podría salir mal?-
-No… Sólo me preocupo por ti…- y ahí fue cuando ambos recordaron el por qué de su compañía.
Llegaron a la casa de Endo, quien abrió la puerta y notó que estaba más vacía de lo normal. Encendió las luces y le dijo a sus acompañantes:
-¿No encuentran que en mi casa falta algo?-
-Creo que no están tus padres- le respondió Tachimukai.
-¡Ah! Eso era jijijiji-
Una gota se asomó en las cabezas de los oyentes. El dueño de casa fue a lo primero que vio: el refrigerador. Cuando llegó a este, vio una nota pegada a una de las puertas del aparato:
"Querido Mamoru:
Con tu padre tuvimos que viajar. Después te contaremos. Sólo ten en cuenta que no es nada grave, muy por el contrario. Te quiere
Tu madre"
-He aquí la razón jeje.-
-¿Qué tal si me acompañas Tachimukai?-dijo Tsunami, dirigiéndose al casi rubio-me voy a- guiñó-acostar.
-¡Tsu-Tsunami!-murmuró, algo sonrojado.
-Anda, sólo acompáñame.-
-Está bien, pero…- fue interrumpido por el sonido del teléfono de la casa que tenía Endo. Kazemaru contestó:
-¿Diga?-
-¿Quién habla?-contestó Kogure.
-¿Kogure, eres tú?-
-Claro, ¿Kazemaru?-
-Sip, soy yo.-
-¿Qué haces en casa de Endo?-
-Eh… Bueno, yo…-un notable rubor se esparce por el rostro del peli-azulino.
-No entremos en detalles, lo que quiero decir es rápido. Avísale a los chicos que no llegaré a dormir esta noche.-
-En seguida lo haré.- Se saca el teléfono del oído y tapa la parte donde se habla con la mano- ¡KOGURE NO SE QUEDARÁ A DORMIR HOY!-
-¡Sí!-respondieron todos en la casa, a excepción de alguien quien le sorprendió la noticia…
-¡¿QUÉ!-gritó Tsunami. Como pudo, le quitó el teléfono de las manos a Kazemaru.
Un poco más lejos de esa escena, Endo se percató de que algo vibraba sobre la mesa del comedor. Era su celular, que se la había quedado en casa a la vista de todos, y todo por culpa de sus descuidos. Lo tomó y vio quien llamaba. Era Fubuki.
-¡Hola Fubuki!-contestó el de banda, tan efusivo como siempre.
-Hola Endo- le contestó el oji-verde.
-¡¿QUE VAS A HACER QUE!- se escuchó el grito del peli-rosa.
-¿Qué le pasa a Tsunami?-
-Quien sabe. Está hablando con Kogure por teléfono.-
-Yo creo que le está…-
-¡¿QUE VAS A DORMIR CON QUIEN?-
-Le está gritando jaja- finalizó Fubuki.
-Y… ¿A qué se debe el llamado?-
-Tengo que avisarte que no iré a casa.-
-Otro más… Trataré de no hacerlo notar tanto para no parecerme a Tsunami.-
-¿Otro más?-
-Sí. Kogure no llega tampoco.-
-Ya veo…-
-¿Y dónde te quedas tú? Kogure se queda con Haruna.-
-En… Este… casa de Sh-Shuuya…-
-¡Qu-
-¡Shhh! No lo hagas más notorio…-
-Ok… Ojalá se diviertan. ¡Adiós!-
-A-Adiós- y este cortó lo más rápido posible para que no surgieran nuevas preguntas en la mente del castaño.
-¡Bueno! Fubuki tampoco llegará hoy-anunció este.
-¡¿QUÉ? Déjame hablar con él-dijo el peli-rosa.
-Ya cortó, Tsunami- El nombrado se sintió culpable por no poder "Ayudar" a otro más con sus "Sabios consejos de chico mayor experimentado con sabiduría en estos temas que los menores no entienden" (Sí, como no)
-E-Endo…-musitó el peli-azulino-tenemos algo pendiente, ¿Recuerdas?-
-Cl-Claro, vamos hacia afuera, ¿sí?-
-Bu-Bueno…- contestó el otro, con un notable nerviosismo. Al fin había llegado la hora de la verdad.
Llegaron a las afueras de ese acogedor hogar. Un incómodo silencio rondaba, hasta que el de ojos café oscuro lo rompió:
-I-Ichirouta…-
-Me llamaste por mi…mi n…-
-Sí, ahora dime una cosa.-
-Bueno, lo que sea…- a Kazemaru se le hacía tarde para llegar a casa.
-¿Saldrías conmigo?-
-¿Qué?-
-Que si saldrías conmigo…-
-Ya lo había escuchado, sólo que amo escuchar esa frase salir de tu boca. ¡Claro!... Mamoru…- al decir esto, no pudo evitar ruborizarse.
-Ahora, anda a casa, te regañarán.-
-Pero…-
-Descuida, dime lo que quieras en la cita ¿Sí?-
-Bueno…-
-Cuídate mucho…- Mientras Endo veía como se alejaba Kazemaru, no pudo resistir más y salió corriendo detrás de él. Cuando lo alcanzó, lo tomó de la cintura y le dijo:-A quien engaño, quiero quedarme contigo, no te vayas por favor.-
-Yo…Yo…- no se le ocurría que mas decir, y Endo se encargó de hacer algo, por lo que volteó al chico y le dio el anhelado beso, que ahora fue mucho más decente que el dado en casa de Haruna y Kido. Tanto la liga del cabello del peli-azulino como la banda del otro fueron retiradas en su ejecución. Desgraciadamente, todo llega a su fin, y tuvieron que separarse por la escases de oxígeno, y tan rápido como vieron al otro, sus mejillas se encendieron.
-Te ves tan…-
-No… Tu…Kazemaru-dijo Endo, acariciando el cabello del mencionado-No quiero que te vayas…-
-Descuida, dime lo que quieras en la cita ¿Sí?- respondió lo mismo que el de banda le había aconsejado hace unos momentos y partió a casa. El otro se quedo anonado viéndolo, y le gritó a lo lejos:
-¡Kazemaru! ¡Yo…Yo te…"Calma, guárdalo para la cita "Yo… ¡Te estaré esperando!-
Y así, ambos fueron a sus destinos, ansiosos de que llegara el deseado día en que tendrían su primera cita.
