Peligrosa Seducción
Capitulo 11
...
La noticia retumbaba en sus oídos, tenía las manos entrelazadas viendo la televisión, ya era la cuarta vez que repetían la misma noticia en horarios diferentes de la misma televisora.
Candy sentía como todo su cuerpo temblaba y se estremecía cada vez que escuchaba la noticia, y aunque trataba de pensar en algo que le dijera que todo era mentira y que de un solo un chisme se trataba, le venía a la mente que una imagen, vale más que mil palabras, y esa imagen la pasaban a cada rato, decía mucho… aunque pudiera ser una equivocación…
Terry no podía estar esperando un hijo con Susana…eso no podía ser, la foto solo mostraba a la pareja en frente de una tienda de bebes, el acariciando su vientre y sonriendo de manera inusual…
Candy no pudo soportarlo más, se levanto de la silla en la que estaba sentada, no podía dejar las cosas, así, era cierto que ella estaba con Albert, pero su corazón, aún no se resignaba a perder a Terry y esa noticia era símbolo de pérdida y eso no lo permitiría.
Salió de su casa temprano, era Sábado por la mañana y sabía bien que Terry estaba en su dormitorio a esas horas, el no salía hasta pasadas las doce y eran las once en punto. Así que sin fijarse en su atuendo que era unos jeans, y una blusa algo ajustada entró al campus, sin saber realmente bien lo que hacía, solo quería hablar con él, no le creería nada a los diarios, nada de nada hasta hablar con él.
…..
Terry estaba recostado boca abajo, recordando lo difícil que había sido convencer a Susana de pararse en esa maldita tienda…
Pero ya una vez con el reportaje en el aire, ella no se mostró para nada molesta, ahora que era foco de periódicos y de revistas y a ella le gustaba la idea, aunque se fuera a aclarar la situación tarde o temprano.
En cambio él al ver ese horrible reportaje, había recibido de inmediato una llamada de su padre que le pedía explicaciones inmediatas, claro que aún no se había aparecido por la casa, pero hoy Sábado tenía que ir, dar la cara y decir cualquier estupidez como que solo estaban viendo un peluche y que estaba siendo cariñoso más no significaba que tendría un bebe con Susana.
Se sentó en su cama, estaba aún en boxers y sin camisa alguna, miro hacia la cama vacía de Archie, que había salido desde temprano a la casa de Annie, era el día que le dirían a sus padres acerca del bebe y le deseaba suerte.
Entonces alguien toco la puerta y el sin pensarlo aún algo dormido abrió la puerta esperando que algún compañero de cuarto entrará por algo y saliera, pero lo que se encontró fue a Candy de pie viéndolo en ropa interior, con la mirada confundida y algo furiosa.
Terry se sonrojo pero no desvió la mirada.
-Hola Pecosa ¿Qué haces aquí? –Dijo Terry sin hacer el mínimo esfuerzo por ponerse algo encima, le gustaba ver la cara sonrojada de Candy.
- ¿Es cierto? –Pregunto Candy sin rodeos - ¿Es cierto que Susana está embarazada de ti?
- Vaya que rápido vuelan los chismes ..-Respondió Terry, claramente evadiendo la pregunta -¿Por qué no te sientas?
- Contesta Terry ¿Es cierto ¿-Repitió Candy la pregunta
- No entiendo que tiene de importancia para ti, el que yo pueda tener un hijo con ella –Respondió Terry viéndola de reojo
- Es muy importante…- Arremetió Candy sin pensarlo, pero poco después se arrepintió de lo dicho, ya era tarde. Terry se acercaba y estaba ya a unos pasos de ella
- ¿A si? –Preguntó Terry dejando una distancia muy pequeña entre ellos –Yo que sepa estas saliendo con mi hermano, debería importarte si él tiene un hijo con alguien, no yo
- No estás entendiendo…yo solo estoy…-Decía Candy tratando de encontrar una excusa coherente para lo que había ido –Eres mi amigo y….
- Pecosa…-Dijo Terry obligándola a verlo a los ojos, se acerco más a ella –No sabes mentir… mejor dime la verdad
-Ahora que lo pienso, fue un error haber venido –Nerviosa Candy trato de alejarse de Terry, pero se topo con pared.
- Puede que sea cierto pero…ya estás aquí – Acoto Terry viendo los tentadores labios de Candy llamándole.
- Terry yo…es mejor que…- Candy no tuvo tiempo de decir nada más.
Terry estaba aprisionando sus labios con los suyos, ya no había ninguna distancia entre ellos. Podía sentir las manos de él en su cintura y su cercanía tan repentina le había causado temblores en el cuerpo. –Te..Terry –Susurro Candy en un murmuro
- Vamos pecosa, me encanta cuando dices mi nombre así – Susurró en tono dulce Terry bajando hacía el fino cuello de la chica, recorriéndolo con dulces besos que buscaban marcar un camino.
Sentía los repentinos temblores de la chica, como se estremecía con cada beso y como la razón se perdía entre el deseo que lo había poseído sin previo aviso. Sin darse cuenta si quiera, sus manos ya recorrían la desnuda piel de la chica ya que la blusa ya estaba en el suelo, y entonces la admiró, estaba como aquella vez en el patio, tan linda y tan delicada… estaba sonrojada con su cabello revuelto, simplemente irresistible.
Terry volvió a besarla y acariciar su espalda bajando lentamente hasta su trasero que acarició por unos momentos para después seguir hasta sus muslos.
Levantó la pierna derecha de la chica y la puso alrededor de su cintura, de esta manera la pudo levantar un poco y escucho el primer gemido que escapaba de la boca de Candy, el sonido simplemente era como música para sus oídos, tenía que arrancarle otro.
Así que comenzó a acariciar sus delicados pechos por encima del sostén, consiguió el efecto que quería, otro ruidito salió de la boca de Candy, la cual se sostenía fuertemente de su cuello.
- No… no podemos hacer esto Terry – Como pudo Candy, tomo las manos de Terry justo donde estaban y lo vio a los ojos, su mirada mostraba deseo y estaba sonriendo.
-¿Por qué no? –Le preguntó en un susurro, volviendo a su cuello haciendo más difícil el separarse
- Porque tu…tu vas a… tener un bebe con Susana –Apenas pudo decir Candy después de soltar otro suspiro
- Es mentira pecosa… - Le susurró Terry, mientras besaba su clavícula… - Es un chisme sin fundamentos. .. oh! Candy... te deseo tanto pecosa…
- Terry …-Dijo Candy visiblemente aliviada de que no tuviera un hijo con Susana..
Pero esto la hacía pensar… él tenía novia…ella tenía novio…o al menos, estaba saliendo con alguien que era el hermano de Terry …
No podía estar así…no podía estar en esa habitación…así que con toda la fuerza voluntad que tenía empujo a Terry hasta alejarlo un poco.
-¿Qué sucede Candy? –preguntó confundido, de la reacción de la pecosa
- No podemos…tú tienes novia…yo estoy saliendo con tu hermano… -Terry desvió la mirada y dio un golpe al buró.
- ¿No puedes olvidarte de ellos un momento? –Dijo conteniendo su ira
- ¿Cómo me voy a olvidar de ellos?... Terry… tu solo deseas mi cuerpo…esa no es razón suficiente para…
Para ..hacer lo que íbamos hacer –Dijo Candy con lágrimas resbalando en sus mejillas..- ¿por quién me tomas? …
- Me has entendido mal Candy… - Dijo Terry rápidamente, pero era tarde, Candy ya había abierto la puerta del dormitorio. Terry repasó la habitación con la mirada y vio su chamarra. Salió corriendo y recorrió el pasillo en cuestión de segundos hasta verla bajar las escaleras, le puso su chamarra en sus hombros y sabía que estaba llorando, no quitó las manos cuando le puso la chamarra, tampoco recibió ningún rechazo.
– Candy… no quise decir nada de eso, tu, eres por mucho, la mujer más importante en mi vida. –Después de esto se sonrojo al notar que estaba en ropa interior y los demás estaban viendo la escena en las escaleras.
- Terry… Susurro Candy al voltear viéndolo apenado en ropa interior –Yo…-comenzaba a decir cuando el celular sonó, vio el número de Albert y entonces ella respondió, no dijo más que unas cuantas palabras y después colgó
– Mantengamos esto en secreto entre nosotros... solo fue un pequeño desliz… – Dijo Candy bajando las escaleras dejando a Terry en medio de las escaleras, que poco tiempo después se encerró en su cuarto.
-" No puedo hacerle esto a Albert, el ha hecho tanto por mi…Yo no puedo pagarle de esta manera…
Terry y yo... ya nada puede haber, él está con Susana y yo…con Albert… ya es tarde para darnos cuenta de las cosas"- Pensaba Candy mientras caminaba hacia la salida del campus.
…..
Para cuando Archie entró en la habitación, la cordura y la razón habían regresado... En sí, Terry se encontraba leyendo un libro, o por lo menos tratando de pasar de la página tres.
Sintió la mirada de su amigo en él y lo volteo a ver.
-¿Qué? –Le preguntó viéndolo molesto.
- ¿Qué sucedió? –Le preguntó este viéndolo sospechoso
- Nada pervertido…¿Ya hablaste con los padres de Annie? –Preguntó intentando cambiar el tema
- No aún no, estábamos poniéndonos de acuerdo para ver que íbamos a decir pero pues ya vez... ahora vengo a darme un baño y a cambiarme de ropa –Dijo Archie con una sonrisa pícara
- Pervertido –Dijo Terry fijando su vista en el libro
- Si no me equivoco…tu ya lo hiciste con Susana…¿no es así? Digo si no el chisme de la revista esa no sería verdad…- Dijo Archie viendo el rojo tomate que había adquirido su amigo
- Carajo Archie!..eso no es de tu incumbencia…-Contesto el moreno, lanzando una almohada a su compañero –Además ese chisme es totalmente mentira…Yo nunca tendría un bebe con Susana…
- ¿Ah no?...¿Y por qué ?
- Por qué no la amo tanto… no como para formar una familia con ella…
- Y con quien si Terry… no me contestes, siento que conozco la respuesta... ¿ no será acaso Candy la indicada?
-Bueno ahora que lo dices, Candy es muy diferente…ella sería una excelente madre…-Dijo Terry sin darse cuenta y entonces se sonrojo –Lo que quiero decir es que…
- Amigo no sé por qué sigues negando lo obvio, tu amas con locura a Candy… Antes no tenías por qué preocuparte por que aún no la deseabas y confundías ese amor con el que se profesa a una hermana pero, cuando el deseo apareció comenzaste a notarlo... no me niegues lo obvio... la amas Terry… amas con todo a Candy.
Terry se quedo sin palabras ¿acaso era verdad que se había negado a ver la verdad?... el la consideraba más que nada en el mundo, además no podía estar muy alejado de ella porque sentía como le hacía falta… y esas palabras que le había dicho en la escalera…ella sin duda era la mujer más importante en su vida…era suya, su Candy….
No quería perderse ni un solo momento con ella, quería seguir admirando sus ojos verde esmeralda, su rubio cabello ondulado, que le caía sobre la espalda con una gracia que nunca había visto en nadie más, poder contemplar esos labios hablar, poder besarla y acariciar sus manos cada vez que quisiera, sentir esa sensación electrificarte que lo llenaba cuando estaba muy cerca de ella…
Si eso no era amor entonces…no sabía que lo era…entonces sonrió satisfecho.
- ¿Terry? –preguntó su amigo viendo la repentina sonrisa de su amigo después de un largo silencio
- Tienes razón Archie, Yo la amo.
…
...
Albert veía a la chica escoger una planta en una tienda, el sol la iluminaba y la hacía ver realmente hermosa, esa mañana cuando recién llegaba con él, se notaba realmente contrariada, no supo el por qué, pero todo se soluciono cuando la abrazo, ella se calmo cuando él le sonrió... definitivamente era algo especial…
Ya no había día de la semana que no la llamará, o la viera la manera de arreglar su agenda para poder verla y saber de ella, se hacía adicto a sus ojos, a sus labios a sus caricias ingenuas…
Él sabía perfectamente que no lo amaba, que su corazón era de alguien más pero…él se lo ganaría…el sería el dueño de su corazón…. El se encargaría de eso, la seduciría lentamente…hasta hacerla totalmente suya.
- ¿Te gusta esa planta?... –pregunto Candy, mientras la señalaba en el mostrador...
- Si amor..-Dijo Albert sin darse cuenta, haciendo sonrojar a Candy, se había escuchado extraño, el no era del tipo que decía cosas lindas y mucho menos algo así.
- Bien…pienso ponerla en mi habitación ya sabes…-Dijo Candy viendo la planta sin notar la mirada de Albert.
- Me parece excelente… ahora vamos, que tengo que pasar con un amigo a tratar un negocio –Dijo Albert sacando su cartera y pagando todo.
- ¿Y me vas a llevar? –preguntó Candy inocentemente
- Claro cariño, no pienso dejarte libre esta tarde… Respondió el rubio tomando la mano de Candy inconscientemente, como si lo hiciera todo el tiempo – Es muy poco el tiempo que paso contigo.
- Pero…
- No pasa nada Candice.- Dijo Albert al abrirle la puerta del auto.
- Eres muy amable… me tratas muy bien…y…-Decía Candy pensando en lo que había pasado en la mañana. – Y... a veces creo no me lo merezco
- Tonterías Candy… vales más de lo que te das cuenta –Dijo Albert prendiendo el auto
- Albert….
- Nunca te menos precies…no importa que hagas, nunca digas que no vales lo suficiente…
- Si…tienes razón…lo siento. – Dijo Candy sonriendo, algunas veces Albert decía cosas que la hacían sentir la mujer más valiosa del mundo.
….
...
Por fin las cosas estaban en orden, por lo menos dentro de su cabeza, el dejaría a Susana e iría a hablar con Candy, la conquistaría… pero justo ahora se tenía que preocupar por lo que su padre le diría, el era un tradicional y si Susana estaba embarazada, entonces le diría que tendría que casarse, Terry daba gracias que no era cierto, solo tenía que decir que no era verdad, que solo era un chisme…
Abrió la puerta y se encontró con la ama de llaves, la Sra. Paulina, que al verlo movió la cabeza en señal de desaprobación y se siguió de largo, le pareció extrañó, debía ser por lo del chisme, en cuanto se aclararán las cosas todo regresaría a la normalidad. Entró a la sala y vio a su padre y del otro lado a la madre de Susana, la Sra. Marlowe junto a Susana que traía unas gafas oscuras
¿Todo eso por el chisme?, era demasiado… Terry se sentó en el sofá de uno.
Richard Grandchéster, miro de manera reprobatoria a su hijo antes de preguntar- Y bien Terrence, que tienes que decir a todo esto?...
- Solo que no es tan grave como parece – Contesto Terry tranquilamente –Es solo, un chisme de revista...
- ¡¿No es tan grave?! –Grito la Sra. Marlowe –Tener un hijo es bastante grave!
- Pero nosotros no lo vamos a tener…es solo una mentira –Respondió Terry, sorprendido de la actitud agresiva de la señora
- No tiene caso que lo niegues… Susana nos lo confeso todo Terrence –Dijo su padre con tono cansado
-Pero… no es así… ella no está embarazada –Dijo Terry comenzando a desesperarse, al notar el semblante afligido de Susana y al igual que su madre del otro lado de la habitación le miraba de manera decepcionada..
- No mientas…mi hija nos Dijo que si estaba embarazada! –gritó la madre de Susana. -¿Acaso es que intenta huir de la responsabilidad?
- Yo nunca huyó de nada señora –Dijo Terry enfadado
- Entonces no hay otra opción Terry, tienes que casarte con Susana –Dijo el señor Grandchéster a su hijo que ahora tenía el rostro desencajado y se había quedado en silencio.
- ¿Casarnos?...pero no es necesario… Susana confiesa la verdad.. Diles que no estás embarazada – Arremetió Terry contra la chica que evitó la mirada y no contesto.
- Como ve Sr. Grandchester, mi hija está muy avergonzada..-Dijo la señora Marlowe
-¡No está avergonzada!...¡sabe que no puede sostener la mentira si me mira!..Joder!…esto no puede ser –Dijo Terry recordando la remota tranquilidad que sentía esa mañana, todo se había esfumado.
- Terry será mejor que te calmes…-Dijo su padre al ponerse de pie
-¡NO ME CALMARÉ! ¡SUSANA NO ESTA EMBARAZADA!...¡Y TU LE CREES MAS A ELLA! –Dijo Terry gritando
- No será la primera vez que nos mientes –Respondió enérgicamente Richard que ya, había perdido la paciencia
- Y por qué lo haría… -Dijo Terry tratando de pensar rápidamente…si tan solo pudiera encontrar una forma de…pero aún había una forma…. – Bien –Dijo poniéndose de pie – Si estas embarazada querida…entonces tendrás que ir al doctor…yo te acompañaré, es mi hijo después de todo.
- Pero…-Dijo Susana con una mirada asustada.
- Nos casaremos después de que nazca, por ahora será muy precipitado hacerlo así podemos manejar esto...-Termino por decir Terry al ponerse de pie. -¿Estás de acuerdo padre?
- Me parece bien.-Dijo el señor Grandchéster sorprendido de la repentina madurez de su hijo - Es una solución coherente en este momento... así dará tiempo a mi hijo que termine la carrera..
- Bien, si asi lo ha decidido …entonces mi hija está también de acuerdo.
- Pero madre…
- Nada Susana…esta bien el trato…Terry se va hacer cargo de todo.
- Tengo que ir al baño –Dijo Susana con una mueca de asco.
- Yo te digo donde es –Dijo Terry al ponerse de pie, guió a Susana hasta el baño de la planta alta donde ella se volteo repentinamente.
- ¡No hagas esto! –Dijo Susana a Terry en tono de súplica
- Yo no comencé… - Dijo mordaz Terry
- Le diré a mi madre que …no se le inventaré cualquier cosa –Dijo Susana desesperada
- ¿Qué buscabas? ¿más fama?.. …-Dijo Terry dándole la espalda –Conmigo no se juega Susana
- Bien Terry... como quieras …entonces ya veremos quien cae primero –Contesto Susana enfadada
...
...
Continuara..
Sakurai-Alighieri
