10
Secretos al descubierto
La puerta de la habitación se abrió, llamando la atención de todos los reunidos en el pasillo de inmediato. Las miradas se posaron sobre Red, quien tenía una sonrisa de oreja a oreja.
- ¿Qué pasó? ¿Por qué te encerraste con Yellow? - saltó Blue instantáneamente.
- Se me ocurrió una idea – respondió Red con su tranquilidad habitual, hecho que extrañó a todos – Me le declare a Yellow.
- ¡¿Qué? - exclamaron todos al unísono.
- ¿Y? - preguntó Blue tomando a Red de los hombros - ¡Cuenta!
- Y creo que Yellow no volverá a hacerle caso a esas estúpidas pesadillas – señaló Red.
- ¿Son novios? - inquirió Blue zarandeando a Red.
- Eso creo – respondió Red con una gran sonrisa. Todos estallaron en aplausos, a excepción de Green, Silver y Jake, quienes simplemente sonrieron, y Misty, que no podía fingir una sonrisa y controlar sus celos al mismo tiempo.
- Lo sabía, yo lo sabía – festejó Blue – Sabía que esto terminaría así.
- Ahora lo más importante es que Yellow no tenga ninguna duda de ello – habló Lance eliminando la felicidad reinante en el pasillo.
- Eres un aguafiestas de lo peor – indicó Blue.
- Eso no será problema – aseguró Red sin dejar de sonreír. "O tal vez si" pensó Misty sonriendo con alegría, sonrisa que no pasó desapercibida para Jake.
No recordaba haberse sentido tan feliz en toda su vida y mucho menos recordaba el dolor que había sentido durante los últimos meses. Todo desapareció en el momento en que sus labios y los de Red se unieron. Ahora lo único que sentía era alegría, una alegría que inundaba todo su ser. Red la amaba. Levantó un poco la cabeza para ver como todos felicitaban a Red afuera del cuarto. No podía ser, todos lo sabían menos ella. Sonrió más, si eso era posible, recostó su cabeza una vez más en la almohada y cerró los ojos, sintiendo una tranquilidad que ya había olvidado que existía.
- En serio no tengo hambre – aseguró Red.
- Estoy harto de tener esta maldita pelea todos los malditos días, Red, así que se acabo – dijo Green – si te mueres de hambre, es tu culpa – y acto seguido, salió del cuarto
- Te traeremos una rica hamburguesa – anunció Blue antes de seguir a Green.
Red lanzó un suspiro, para después girarse y regresar a la cama de Yellow, donde se acostó al lado de la pequeña Dex Holder, quien llevaba toda la mañana dormida. Si tenía hambre, pero no quería dejar a Yellow sola ni un solo minuto; temía que si lo hacía, algo le pasaría a Yellow en su ausencia. Cerró sus ojos, mas pronto los volvió a abrir al escuchar un sonido proveniente de la puerta. Al voltear, se encontró con Misty saludándole y sonriéndole desde la ventana. Le regresó la sonrisa, se puso de pie y caminó hasta la puerta para abrirla.
- Hola – saludó Misty ofreciéndole una bolsa que llevaba en sus manos – Te traje un poco de comida.
- Misty, no tenías porque hacerlo – dijo Red algo avergonzado.
- Sabía que hoy tampoco saldrías a comer, así que pensé en esto – explicó Misty – Además te traje de los panquecitos que tanto te gustaron en mi fiesta.
- Muchas gracias, Misty – agradeció Red - ¿Quieres pasar?
- Claro – aceptó Misty, para después entrar en el cuarto. Al instante, su mirada se posó en Yellow. La chica estaba dormida, así que no funcionaría su plan. En fin… no podía desaprovechar una oportunidad de estar cerca de Red - ¿Cómo sigue?
- El doctor la revisó hace poco y dice que su ritmo cardiaco y su respiración ya son normales – informó Red mientras cerraba la puerta y se dirigía al sillón colocado en la habitación.
- Me alegro de que al fin los dos estén juntos – mintió Misty y si no fuera porque Red estaba muy interesado en la comida dentro de la bolsa, hubiera notado el pequeño tono sarcástico en la voz de Misty.
- Yo también – apoyó Red - ¿Quieres sentarte? – Misty sonrió y se sentó al lado de Red en el sillón.
- Lo único malo es que tu declaración no fue como esperabas – señaló Misty.
- Si, pero eso no importa ahora – indicó Red antes de comenzar a comer.
- Muchas gracias por la comida, Misty – agradeció una vez más Red. Ambos estaban en la puerta. El muchacho no había tardado mucho en comer, es más, se podía decir que devoró absolutamente todo con una velocidad que dejó fría a Misty.
- No tienes nada que agradecer – dijo Misty – Nos vemos más tarde.
- Hasta luego – se despidió Red antes de cerrar la puerta.
Misty lanzó un resoplido y comenzó a caminar hacia la sala de espera. En cuanto llegó al lugar, se dejó caer en una de las sillas molesta.
- Es frustrante cuando lo que planeamos no resulta – comentó una voz a su lado. Misty giró la cabeza para ver a Jake recargado en la pared al lado de la silla.
- Hola, Jake – saludó Misty relajándose.
- ¿Qué sabes de mí, Misty? – inquirió Jake. Misty lo miró extrañado ante esa pregunta.
- Eres el asistente de Green y fuiste novio de Yellow – respondió Misty.
- Vaya, así que no sabes lo más importante sobre mí – dijo Jake – No sabes que soy capaz de leer la mente de cualquier persona.
- No tenía idea – admitió Misty un tanto nerviosa. ¿A qué venía todo eso?
- ¿Y sabes que mente leí justo ahora? – preguntó Jake. Misty se puso de pie – Esto de leer mentes es una molestia a veces, sobre todo cuando no puedes decir lo que leíste en la mente de alguien, como una plática entre dos chicas, donde una de ellas le exige a la otra que se aleje de su novio – Misty comenzó a retroceder lentamente. Demonios, él lo sabía – o los planes de una chica para separar a dos personas que se aman. Espera… eso si lo puedo contar.
- Por favor, esto es ridículo – dijo Misty – si quisieras decirlo, ya lo habrías hecho. Deja las cosas como están. Si mi plan funciona y logró alejar a Red de Yellow tú también saldrás ganando: Yellow será sólo tuya – Jake sonrió.
- Yellow jamás será mía, como Red jamás será tuyo – señaló Jake – Lo importante, es que yo ya lo acepte con dignidad y tú sigues sin hacerlo y pierdes un trocito de tu dignidad cada minuto – se acercó a Misty – Por otra parte, si fuera por mí, Red ya sabría el tipo de mujer que eres, lo malo es que alguien se encargo muy bien de protegerte.
- No me digas – habló Misty.
- Si, a diferencia de ti, Yellow si es una buena persona – señaló Jake quedando a un palmo de distancia de Misty – Normalmente, la vida de las personas no me importa, soy una persona enteramente egoísta. Pero cuando se meten con las personas que quiero, se meten conmigo – acercó su cara a la de Misty – Sigue con tus planes Misty y te juro que vas a desear jamás haber conocido a Red en tu vida
El muchacho se dio la vuelta y salió de la sala de espera, dejando a Misty sola.
- Serás una pésima madre – señaló Green viendo de reojo a Blue con un paquete de unicel en sus brazos.
- ¿Preocuparse por tus hijos es ser mala madre? – preguntó Blue indignada.
- No, consentirles todo, si – clarificó Green.
- Piénsalo de este modo – habló Blue al llegar a la puerta del cuarto de Yellow – tú eres el papá malo y aprehensivo y yo soy la mamá buena y comprensiva.
- Con razón Red terminó tan mal – dijo Green – con una madre como tú.
- Y un padre como tú – señaló Blue entrando al cuarto, acto con el que llamó la atención de Red, quien estaba de regreso en la cama al lado de Yellow – Te traje tu hamburguesa.
- Gracias, me la comeré más tarde – agradeció Red incorporándose en la cama.
- Olvídalo, te la comes ahora – espetó Green con los brazos cruzados.
- Pero me llené con lo que trajo Misty – señaló Red con una mano en la cabeza.
- ¿Misty? – inquirieron Green y Blue al unísono.
- Si, vino a traerme comida – informó Red.
- Ya veo – dijo Blue al dejar el envase de unicel encima de la mesa, al lado de una bolsa de papel - ¿Y esto?
- Son los panquecitos que Misty dio en su fiesta – respondió Red – Se los deje a Yellow, siempre quise que los probara, son deliciosos.
- Sólo cerciórate de que no tengan veneno – comentó una voz en la puerta. Todos voltearon para encontrarse con Jake recargado en el dintel de la puerta.
- ¿Por qué tendrían veneno? Los hizo Misty – inquirió Red extrañado.
- Broma, no me hagas caso – respondió Jake, antes de voltear a ver a Green - ¿Podemos hablar? – Green asintió y ambos salieron del cuarto. Blue miró lo panquecitos y después se dirigió a la puerta y salió del cuarto también, cerrando la puerta tras de si y dejando a Red sin entender que sucedía ahí. Y como a él no le gustaba tener preguntas sin responder en su cabeza, se puso en pie y se dirigió a la puerta.
- Red – lo llamó una dulce voz. El campeón de Kanto giró para ver a Yellow con los ojos abiertos. Una sonrisa se dibujó en su rostro y cualquier otra cosa que no fuera Yellow se borró de su cabeza al instante.
- Hola – saludó Red regresando a la cama - ¿Cómo te sientes?
- Con hambre – respondió Yellow. La sonrisa en la boca de Red se acentuó más. El hecho de que Yellow tuviera hambre era signo de que se sentía mucho mejor.
- Tengo una hamburguesa de la cafetería y muchos panquecitos – anunció Red – o si quieres pedimos algo a las enfermeras.
- Los panquecitos estarían bien – sonrió Yellow.
- ¡Esa perra! – exclamó Blue - ¿Cómo demonios se le pudo ocurrir eso?
- Si lo piensas bien, es un buen plan – señaló Jake.
- Yo no le veo el gran problema – comentó Green.
- ¡No le ves el gran problema! – exclamó Blue llamando la atención de algunas enfermeras reunidas no muy lejos de ahí - ¡Misty tiene planeado hacer dudar a Yellow sobre los sentimientos de Red hacia ella y tú no ves el gran problema!
- Si Yellow le creyó a Red hace unas horas, entonces nada ni nadie cambiará eso, Blue – indicó Green.
- No es tan sencillo – señaló Blue – Yellow ha estado enamorada de Red durante años. Nadie puede aceptar que la persona de la que estas enamorada de repente te diga que el también siente lo mismo por ti sin dudarlo si quiera un poco. Dime, ¿qué harías tú si de repente yo te declarara mi amor, te dijera que te he amado desde que te conocía y que quiero pasar el resto de mi vida a tu lado?
- Te diría que te tardaste mucho en decírmelo porque nos conocemos desde los once años – respondió Green aburrido.
- ¡Pues ya te lo dije! – exclamó Blue antes de salir con rumbo a la sala de espera. Green tardó en reaccionar y cuando lo hizo, Blue ya estaba fuera de su vista. Volteó a ver a Jake, quien tenía cara de sorpresa.
- ¿Qué quiso decir con eso? – preguntó Green.
- No tengo idea – mintió Jake. Green lo miró con cara de pocos amigos
- Responde o te despido – amenazó Green.
- ¿Por qué siempre tienen que amenazarme? – inquirió Jake incrédulo. Justo en ese momento, se comenzaron a escuchar gritos provenientes de la sala de espera. Los dos se vieron entre si antes de salir corriendo en dirección a los gritos, encontrándose con Blue y Misty tiradas en el suelo lanzándose golpe tras golpe sin que nadie pudiera separarlas, pues en cuanto alguien trataba de acercarse, salía alcanzado por un puño o una patada.
- Saben que este es el sueño de todo hombre – comentó Gold con los ojos clavados en las dos chicas. Al instante, Crys y Silver le dieron un golpe en la cabeza.
- ¿Oyes eso? – inquirió Yellow después de darle una mordida a un panquecito. Red puso atención y comenzó a escuchar gritos a lo lejos.
- Si – asintió Red con seriedad – Voy a ver de qué se trata.
- Está bien – dijo Yellow preocupada.
- De seguro no es nada – la tranquilizó Red antes de caminar a la puerta y salir del cuarto.
- ¡Suéltenme! – exigió Blue tratándose de zafar del poder psíquico del Espeon de Jake - ¡Déjenme partirle su cara a esa perra!
- ¿Partirme mi cara? Pero si yo iba ganando – corrigió Misty sujetada por el poder psíquico del Grumpig de Jake.
- ¡Cállense ya! ¡Estamos en un hospital! – exclamó Green. Después de algunos intentos infructuosos, al fin consiguieron separar a las dos chicas con ayuda de los pokémon de Jake.
- ¿Qué pasa aquí? – preguntó Red al entrar en la sala de espera. Todos voltearon a verlo. La mirada del chico fue de Blue a Misty, quienes levitaban a algunos centímetros del suelo y presentaban un gran número de moretones en la cara, brazos y piernas.
- Pregúntaselo a Blue – respondió Misty – Ella se me lanzó encima.
- ¡Perra… - comenzó Blue.
- ¡Ya basta las dos! – exclamó Green. Volteó a ver a Jake – Suelta a Misty.
- ¿En serio? ¡Vas a soltarla a ella primero! – gritó Blue. Jake le hizo una seña a su Grumpig para que dejara a Misty en el suelo.
- Erika, ¿puedes llevarte a Misty? – pidió Green.
- Yo no necesito que nadie me lleve a ningún lado – señaló Misty antes de darse la vuelta y salir de la sala de espera, seguida por Erika.
- Suéltala – ordenó Green. El Espeon de Jake dejó en el suelo a Blue, la cual, en cuanto se vio libre, hizo el ademán de seguir a Misty, pero fue detenida por Silver.
- Blue, cálmate – pidió Silver.
- ¡Que alguien le diga que no vuelva a poner un pie en este hospital, porque si lo hace, deseará jamás haber nacido! – exclamó Blue, para después darse la vuelta y caminar en dirección al cuarto de Yellow.
- ¿Qué pasó? – preguntó Red acercándose a Green.
- No tengo idea – mintió Green.
- Cosas de chicas, ya sabes cómo son – respondió Jake.
- Estúpida – repetía Blue en su camino mientras revisaba sus brazos. No le dolían tanto los golpes, a decir verdad, Misty pegaba muy quedito.
- ¿Qué te pasó? – inquirió una voz enfrente de ella. Blue levantó la mirada para ver a Yellow, Pika y Chu Chu en la puerta del cuarto de la Dex Holder.
- Nada – respondió Blue con una sonrisa – Me tope con una idiota.
- Blue – la llamó Yellow preocupada.
- No fue gran cosa, ella salió peor, te lo aseguro – minimizó la situación Blue.
- ¿Fue Misty? – inquirió Yellow nerviosa.
- Es una estúpida – respondió Blue.
- Blue – dijo Yellow recargando su cabeza en el dintel de la puerta, sin dejar de ver a Blue - ¿Por qué?
- ¡Porque se lo merece! – exclamó Blue - ¡Esa perra se merece esto y más!
- ¡No! – exclamó Yellow sorprendiendo a Blue - ¡No! ¡No!
- Yellow, por favor… - comenzó Blue.
- No – negó Yellow – Ya me cansé de decirte que no… a ti… a Jake… no, por favor… no.
- Está bien, está bien, ya entendí – aceptó Blue acercándose a Yellow – Anda, vamos adentro.
- ¿Y Red? – preguntó Yellow enderezándose, acto que le provocó un poco de mareo - ¿Las vio?
- Si, pero no tiene idea de nada – la tranquilizó Blue ofreciéndole su mano – Además, Misty se encargó de hacerme quedar como la loca que se le lanzó encima.
- Y me encantaría saber por qué – señaló Red llegando al lugar. Al instante, su atención fue hacia Yellow, quien lucía muy pálida - ¿Estás bien?
- Si – asintió Yellow. Red se acercó a la chica y, de un solo movimiento, la cargó en sus brazos – Red.
- No debiste pararte – señaló Red con una sonrisa mientras entraba al cuarto y recostaba a Yellow en su cama –, tienes que reposar.
- Lo sé – dijo Yellow con una leve sonrisa – Es que me preocupé.
- Pero no tienes porque hacerlo – saltó Blue – Yo estoy bien y Misty también, por desgracia.
- ¿Por qué se pelearon? – preguntó Red – Tú y Misty siempre se han llevado muy bien.
- Es cosa entre nostras Red, no te preocupes – respondió Blue.
- Me preocupa porque las dos son mis amigas – indicó Red.
- Perdón, no volverá a pasar – aseguró Blue.
Tal vez jamás sabría porque dos de sus mejores amigas se habían peleado a golpes, pero estaba seguro de que la razón tenía que ver con Yellow, pues tras el incidente, la pequeña rubia perdió cualquier tipo de tranquilidad. Incluso podía apostar lo que fuera a que ese era el motivo por el que la fiebre regresó al cuerpo de Yellow horas más tarde. Una vez más, el doctor no podía explicar el estado de su paciente y eso sólo ponía nervioso a Red, en especial cuando Yellow se quedo dormida. ¿Y si tenía otra pesadilla? ¿Y si le creía otra vez al Red de sus sueños y no a él?
- ¿Por qué? – murmuró Red la pregunta mientras veía como el doctor revisaba a Yellow en el interior del cuarto.
- Sólo es un poco de fiebre – lo tranquilizó Blue a su lado.
- Sí, pero todas sus pesadillas comenzaron con un poco de fiebre – señaló Red.
- Dices "todas sus pesadillas" como si hubieran sido muchas, sólo fueron dos – indicó Green recargado en la pared de enfrente.
- No se supone que Yellow ya no tendría porque sentirse mal – habló Crys. Todos estaban reunidos en el pasillo a fuera del cuarto de Yellow, incluso Misty.
- Debí de haber hecho algo – pensó Red en voz alta.
- Tú no hiciste nada – negó Blue.
- Entonces cómo explicas esto – dijo Red apoyando su frente en el vidrio de la ventana – Ya no sé que más hacer. Ya le dije cuanto la amo, no me le separe en todo el día y ella aún se siente mal.
- Esto es terriblemente estúpido – comentó Green – Deja de culparte, ni siquiera tienes la culpa.
- Green – lo llamó Blue volteándolo a ver con aprehensión. Red lo volteó a ver con interrogación.
- Si yo no soy el culpable del estado de Yellow, ¿quién es? – pregunto Red.
- No le hagas caso, ya vez como es Green – saltó al instante Blue.
- No, ya lo había oído antes – negó Red – Te oí a ti y a Jake hablar sobre que alguien más tenía la culpa y ahora quiero saber a quien se refieren. Y no me vengan con que son los poderes de Yellow.
La atención de todos se posó sobre Green y Jake en expectación.
- No sé a lo que te refieres – mintió Jake haciéndose el desentendido.
- Cuando fue tu novia, Misty le exigió a Yellow que se alejara de ti – confesó Green. Los ojos de Blue y Jake se abrieron lo más que pudieron en sorpresa, Misty abrió la boca igualmente y el resto miró incrédulo a Green.
- ¿Qué? – fue lo único que logró decir Red.
- ¡Eso no es cierto! – exclamó inmediatamente Misty ganándose la mirada de todos. Sabía que Blue y Jake estaban al tanto de lo ocurrido, pero Green, eso sí fue una sorpresa.
- Es cierto, Jake estaba presente cuando pasó y Yellow se lo contó a Blue – señaló Green.
- ¡Por supuesto que no! Red, tú no puedes creer eso, yo sería incapaz – negó una vez más Misty.
- Jake, tomando en cuenta que yo ya dije todo, podrías contar exactamente qué fue lo que pasó – pidió Green.
- Tomando en cuenta que ya no tengo que cumplir con ninguna promesa – comenzó Jake – El día después de que Misty llegó a Pueblo Paleta, habló con Yellow y le pidió que se alejara de ti. Le dijo que ahora que eran novios, Yellow estaría muy triste y eventualmente tú le preguntarías qué sucedía, sabrías que Yellow te amaba y, como no la corresponderías, te alejarías de ella. Y para rematar, le dijo que pasar un tiempo lejos de ti le ayudaría a entender de una vez por todas que ella sólo era una amiga para ti.
Todo eso concordaba con la primera pesadilla de Yellow y no sólo con eso. Si lo pensaba bien, Yellow había estado a su lado hasta la aparición de Misty en Pueblo Paleta, momento en el que comenzó a crear excusas para evitarlo. Por eso en sus sueños Yellow estaba tan segura de que Red jamás se fijaría en ella. "Es ella o yo" la voz de la Misty de su sueño retumbaba en su cabeza. "No necesitas pedirle nada. Él ya te eligió a ti" y la respuesta de Yellow se le clavaba en el corazón como una daga. No era un sueño, era la realidad, Misty realmente lo había obligado a elegir y no de la mejor manera, sino que había lastimado a Yellow en el proceso. Red volteó a ver a Misty destilando furia de sus rojos ojos.
- Red, no puedes creerles, tú me conoces, yo jamás haría algo así – habló Misty con los ojos llenos de lagrimas.
- ¿Por qué? – preguntó Red casi en un susurro.
- No es cierto, yo no lo hice, Red – negó una vez más Misty.
- ¡¿POR QUÉ? – gritó Red asustando a todos los presentes. Misty tragó saliva, sabiendo que seguir negándolo no serviría de nada.
- ¡Porque la elegiste a ella! – exclamó Misty - ¡Yo soy mil veces mejor que Yellow! ¡Soy mucho más hermosa, además de que yo no parezco un hombre! ¡Soy una de las mejores entrenadoras de Kanto mientras que Yellow es una debilucha incapaz de entrar en una batalla pokémon porque las odia! ¡Yo soy mucho mejor que ella!
La mirada de todos pasó a Red, en espera de su respuesta. El campeón de Kanto se acercó a Misty y una vez que llegó a estar a un palmo de ella, sonrió con crueldad, algo nunca antes visto en él.
- ¿Quieres saber por qué preferí a Yellow? – habló Red casi en un susurro – Porque es la mujer más hermosa de este mundo, por dentro y por fuera. Tú eres muy hermosa por fuera Misty, pero por dentro eres un asco – todos abrieron la boca ante eso - ¿Y qué crees? Me enamoré de Yellow cuando creía que era un chico. Yellow no es ninguna debilucha y todos lo sabemos. Si ella quisiera, sería la Dex Holder más fuerte. Así que la próxima vez que se te ocurra decir algo en contra de ella piénsalo dos veces, Misty, así como atrévete a lastimarla, porque te juro que me olvidaré de que alguna vez fuiste mi amiga y te haré pagar cada lágrima que has hecho derramar a Yellow – acercó su cara a la de Misty - Ahora hazme el favor de ¡LARGARTE DE AQUÍ!
Misty, incapaz de defenderse y mucho menos de soportar la mirada de odio de Red, se dio la media vuelta y salió del lugar. Fue cuestión de segundos para que Erika saliera tras su amiga. Red se giró para clavar su mirada en Green, Blue y Jake.
- ¿Se puede saber por qué demonios nadie me contó nada sobre esto? – inquirió Red nuevamente con esa tranquilidad que asustaba a todos.
- Yellow nos hizo prometer no decir nada – respondió Blue un poco nerviosa.
- ¿Por qué? – preguntó Red.
- Quería evitar exactamente lo que acabas de hacer – respondió Jake – No quería que te pelearas con Misty.
- ¿Y tú? No creo que también hayas hecho una promesa – indicó Red mirando únicamente a Green.
- No, no prometí nada – negó Green.
- ¿Por qué no me lo dijiste antes? – preguntó Red.
- Porque no lo pensé necesario – respondió Green.
- ¡PUES LO ERA! – gritó Red justo en el momento en que el doctor salía del cuarto. Red pasó al doctor y entró en el cuarto azotando la puerta en el proceso.
- ¿Cómo sigue Yellow? – preguntó el tío de Yellow.
- Mejor, la fiebre está desapareciendo – anunció el doctor - ¿Debo preocuparme por otro espectáculo como el de hace unas horas?
- No – negaron todos al unísono.
- Bien, porque tendría que prohibirles el acceso al hospital – dijo el doctor antes de retirarse del lugar. Todos se quedaron en silencio por un largo rato, sin saber que decir o que hacer.
- Jake, pon vigilancia en todo el hospital – ordenó Green rompiendo el silencio – que Misty no vuelva a entrar al hospital mientras Yellow esté aquí.
- Como usted ordene, jefe – aceptó Jake para después salir con rumbo a las entradas del hospital.
- Ruby, Gold, vengan – habló Green mientras se alejaba del grupo. Ambos chicos se vieron entre si y siguieron a Green.
Aquí está el penúltimo capitulo que espero les haya gustado (en especial al "club odiamos a Misty"). Sé que Red estuvo OC, pero era necesario. Quiero agradecer a Joey Hirasame, Leo Sayato Evans, Naomi-chian, Keiian, Danyeda Goofy Panterita, MFerchu94, Silvi y Ikuto Black por sus comentarios, este capitulo es para ustedes. Bueno, el siguiente es el último y haré todo lo posible para tenerlo a más tardar el 31 para festejar el año nuevo.
Adiós ;)
